GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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martes, agosto 24, 2021

El 24 de agosto de 1913, River venció a Boca en el primer superclásico oficial.

 


Se cumplen 108 años del primer River-Boca: quién ganó, dónde se jugó y la historia del árbitro que no apareció.

El 24 de agosto de 1913 quedaría inmortalizado como el dia “D” en la historia de un superclásico que es seguido por hinchas en todo el mundo.

El superclásico por excelencia del fútbol argentino está de festejo. Es que este 24 de agosto River Plate y Boca Juniors cumplen 108 años de enfrentamientos, esos que erizaron la piel de los hinchas desde aquel día y hasta hoy.

Precisamente en 1913 se daría el primer “mano a mano” oficial entre dos clubes recién nacidos que hasta ese momento ni se imaginaban que convertirían el juego en uno de los más destacados y siempre esperados del planeta. Se juega acá, pero se sigue en Europa, África, Asia y en cualquier rincón inhóspito que podamos imaginar.

HISTORIA PURA.

Esa tarde de 1913, el Millonario y el Xeneize – dos clubes nacidos en La Boca que todavía no se hacían llamar así- se enfrentaron en el viejo estadio de Racing Club, de acuerdo a la nota histórica que publica TyC Sports.

River lució la camiseta tricolor con bandas verticales blancas, negras y rojas, la misma que lució hasta 1931. Su rival, Boca, apareció con un azul oscuro total.

El árbitro encargado de impartir justicia era Bergalli (solo se conoce su apellido). El tema es que no apareció, entonces el encuentro que debía comenzar 14.30 se retrasó hasta las 15.15 cuando su reemplazante, Patricio Mc Carthy, dio el pitazo inicial.

Fue River quien ganó el primer superclásico de la historia por 2-1. Los goles fueron obra de Cándido García y Antonio Ameal (qué apellido curioso...). El conjunto boquense llegó al gol a través de Marcos Meyer.

Un curioso dato es que recién en 1918 Boca derrotaría por primera vez a su eterno rival. Fue el 18 de septiembre de 1918 por 1-0 con un tanto de Juan Brichetto.

PUBLICADO EN DIARIO "LOS ANDES".

 https://www.losandes.com.ar/mas-deportes/se-cumplen-108-anos-del-primer-river-boca-quien-gano-donde-se-jugo-y-la-historia-del-arbitro-que-no-aparecio/

martes, junio 16, 2020

16 DE JUNIO DE 1955... CUANDO BOMBARDEARON LA PLAZA DE MAYO...

16 DE JUNIO DE 1955... CUANDO BOMBARDEARON LA PLAZA DE MAYO...
Pocos saben que el Regimiento de Granaderos a Caballo participó con heroísmo de la defensa de la Casa de Gobierno ante una intentona golpista que marcó a sangre y fuego la Historia Argentina.
Más de trescientos muertos causó ese intento de golpe de estado que pasó a la Historia como "El Día que Bombardearon la Plaza de Mayo". Y dentro de esos muertos hubieron nueve Granaderos caídos en cumplimiento del deber, defendiendo la Investidura Presidencial, mandato que la Patria les impuso a principios del S XX.
Y también pocos saben que en aquellos años los Granaderos a Caballo tenían tanques en su Cuartel de Palermo... Sí, los Granaderos tenían una sub-unidad compuesta por medios blindados.
Aquí les traemos a nuestros amigos una foto de uno de aquellos tanques sanmartinianos, en los que se ve a Granaderos de Tropa y Suboficiales sobre la vereda de la Calle Paseo Colón de la Casa Rosada, luego de haber combatido con Honor y Bravura aquel fatídico 16 de junio de 1955, cuando los Granaderos defendieron el Orden Constitucional.
Fraternalmente en Cristo desde Misiones
Autor: Fernando Javier Liébanes.

sábado, febrero 09, 2019

Orgullo argentino: tenemos el salame más grande del mundo. La ciudad bonaerense de Tandil presentará el embutido este sábado en un festival. Aseguran que medirá más que el Obelisco.

Orgullo argentino: tenemos el salame más grande del mundo.

La ciudad bonaerense de Tandil presentará el embutido este sábado en un festival. Aseguran que medirá más que el Obelisco.

Tandil superará una vez más su propio récord y tendrá el salame más grande del mundo, que medirá más que el Obelisco y que cuenta con 68 metros de altura. La medición oficial se hará este sábado en el acto central del Festival de la Sierra y luego, los presentes podrán degustar el embutido.
La ciudad bonaerense ya ha batido algunos récords de longitud de estos alimentos. En 2012 con 16,1 metros, en 2015 con 21 metros, en 2016 con 28,2 metros y en 2017 con 41,9 metros. Tras ese último número, apareció un competidor para destronar a Tandil y fue Córdoba, quién se quedó con el récord actual con 45,45 metros.
Tal como contó la Presidenta del Consejo de la Denominación de Origen de Salame en Tandil, Juana Echezarreta en dialogo con Radio Nacional, buscará superar los 68 metros de altura que tiene el Obelisco, pero esto se confirmará recién el sábado cuando en el acto central del evento se proceda a la medición ante un gran marco de público.
Además explicó que alrededor de cincuenta personas trabajaron en la elaboración  y se comenzó a fabricar durante los primeros días de enero. Una vez finalizada la medición,  es retirado del anfiteatro y es convidado a todos los presentes en el evento.
El Festival de la Sierra lleva 36 años consecutivos celebrándose y en esta edición contará con los shows del comediante Hugo Varela y cerrará con su actuación, el músico Chango Spasiuk.

Publicado en Diario "Los Andes", viernes 8 de Febrero de 2019.

lunes, diciembre 17, 2018

Tres años de mandato en diez variables clave.

Tres años de gestión acaba de cumplir el actual gobierno el último 10 de diciembre. Ese mismo día se inauguró la recta final del primer mandato de Mauricio Macri en el Poder Ejecutivo Nacional.
El lapso transcurrido es lo suficientemente extenso como para evaluar detalladamente los resultados obtenidos, los aciertos y los errores. A esta altura, endilgar la dinámica de la economía a la herencia recibida del gobierno anterior, es una explicación a la que pocos analistas se atreven, e incluso es un camino al que no se atreven siquiera los propios funcionarios oficialistas.
Habiendo transitado ya tres cuartas partes del mandato presidencial, los ‘por qué’ de la dinámica que presentan en la actualidad las variables más importantes de la macroeconomía nacional, deben buscarse sin lugar a duda en las políticas aplicadas diciembre de 2015.
Es pertinente por lo tanto, repasar una por una las diez variables más relevantes, y su evolución durante la gestión de Cambiemos.
La inflación fue uno de los ejes de la gestión económica desde el primer día. El resultado es magro. El gobierno recibió el país con un nivel general de precios creciendo al 27,7% anual (IPC Congreso), y tras haber aplicado política antiinflacionaria en lo que va del mandato, finalizará 2018 con una inflación de al menos 48%. Significa un incremento acumulado del 137% en tres años.
‘Pobreza cero’, fue otra de vara alta que se auto impuso el Presidente Macri al inicio de su mandato. Con las estadísticas de pobreza suspendidas por el kirchnerismo, que desde fines de 2013 intentó ocultar lo inocultable, el indicador más representativo al inicio de la gestión actual era el dato de la Universidad Católica Argentina, que mostraba un 29,7%. Promediando el 2018, el último registro del recompuesto relevamiento oficial de Indec, arroja un 27,3% de pobreza en el primer semestre. Se trata de una leve mejora. Sin embargo, el número no refleja el impacto de la devaluación y el rebrote inflacionario del segundo semestre, y la brecha de la desigualdad esta lejos de cerrarse. Un informe dado a conocer por Unicef la semana pasada, estima que el 48% de los niños del país padecen pobreza.
Algo similar sucede en relación al empleo. La cantidad de gente que buscaba empleo y no lo encontraba, era del 9,5% en diciembre de 2015 y es del 9,6% según el último informe de Indéc referido al segundo trimestre. El dato tampoco refleja el impacto sobre el empleo de la fuerte recesión que se registra en la segunda parte del año.
La deuda fue el instrumento elegido por el macrismo para financiar el gradualismo. Durante los tres años de gestión se emitió deuda por u$s 130.000 millones en los mercados internacionales. A ello se suman los u$s 57.000 millones solicitados al FMI. El ratio Deuda/PBI era del 40% a fines de 2015 y pasó a ser del 99% en la actualidad.
Tres años de gestión acaba de cumplir el actual gobierno el último 10 de diciembre. Ese mismo día se inauguró la recta final del primer mandato de Mauricio Macri en el Poder Ejecutivo Nacional.
El lapso transcurrido es lo suficientemente extenso como para evaluar detalladamente los resultados obtenidos, los aciertos y los errores. A esta altura, endilgar la dinámica de la economía a la herencia recibida del gobierno anterior, es una explicación a la que pocos analistas se atreven, e incluso es un camino al que no se atreven siquiera los propios funcionarios oficialistas.
Habiendo transitado ya tres cuartas partes del mandato presidencial, los ‘por qué’ de la dinámica que presentan en la actualidad las variables más importantes de la macroeconomía nacional, deben buscarse sin lugar a duda en las políticas aplicadas diciembre de 2015.
Es pertinente por lo tanto, repasar una por una las diez variables más relevantes, y su evolución durante la gestión de Cambiemos.
La inflación fue uno de los ejes de la gestión económica desde el primer día. El resultado es magro. El gobierno recibió el país con un nivel general de precios creciendo al 27,7% anual (IPC Congreso), y tras haber aplicado política antiinflacionaria en lo que va del mandato, finalizará 2018 con una inflación de al menos 48%. Significa un incremento acumulado del 137% en tres años.
‘Pobreza cero’, fue otra de vara alta que se auto impuso el Presidente Macri al inicio de su mandato. Con las estadísticas de pobreza suspendidas por el kirchnerismo, que desde fines de 2013 intentó ocultar lo inocultable, el indicador más representativo al inicio de la gestión actual era el dato de la Universidad Católica Argentina, que mostraba un 29,7%. Promediando el 2018, el último registro del recompuesto relevamiento oficial de Indec, arroja un 27,3% de pobreza en el primer semestre. Se trata de una leve mejora. Sin embargo, el número no refleja el impacto de la devaluación y el rebrote inflacionario del segundo semestre, y la brecha de la desigualdad esta lejos de cerrarse. Un informe dado a conocer por Unicef la semana pasada, estima que el 48% de los niños del país padecen pobreza.
Algo similar sucede en relación al empleo. La cantidad de gente que buscaba empleo y no lo encontraba, era del 9,5% en diciembre de 2015 y es del 9,6% según el último informe de Indéc referido al segundo trimestre. El dato tampoco refleja el impacto sobre el empleo de la fuerte recesión que se registra en la segunda parte del año.
La deuda fue el instrumento elegido por el macrismo para financiar el gradualismo. Durante los tres años de gestión se emitió deuda por u$s 130.000 millones en los mercados internacionales. A ello se suman los u$s 57.000 millones solicitados al FMI. El ratio Deuda/PBI era del 40% a fines de 2015 y pasó a ser del 99% en la actualidad.
déficit fiscal es señalado por la mayoría de los especialistas como el ‘talón de Aquiles’ de la economía nacional. Es la misma mirada que surge del déficit cero planteado en el segundo acuerdo con el FMI. Sin embargo mientras el déficit cero se enfoca en el resultado financiero, el número significativo es el resultado financiero, aquel que considera el pago de los intereses de la deuda. Ese ratio era del 5,2% del PBI a fines del año 2015 y luego de tres años, asciende al 4,4%. La mejora marginal, obedece no solo a la política de ajuste que se plantea el gobierno, sino al impacto positivo de la inflación en la recaudación impositiva.
El comercio exterior es la herramienta con que cuenta el país para generar divisas. El saldo comercial era negativo por u$s 3.000 millones a fines de 2015. Según los datos de Indec, se estima que el rojo llegará a los u$s 8.000 millones este año. Es clave la performance de las exportaciones, que alcanzaron su máximo histórico de u$s 81.600 millones anuales en 2011 y hoy se ubican en u$s 57.000 millones.
El dólar se llevó todas las tapas al inicio de la gestión, por la salida del cepo cambiario. Tras la normalización del mercado único de cambio, el precio de la divisa se ubicó en $13,7 durante enero de 2016. El dólar volvió a robarse los titulares en 2018 y tras la corrida, cotiza hoy en $38,6. Significa una devaluación acumulada del 181% en tres años.
El salario es sin duda la variable más golpeada durante el macrismo. Según el índice de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte), que elabora mensualmente la Secretaría de Trabajo de la Nación, la media de salario era de $15.800 en diciembre de 2015. En la actualidad asciende a $33.154. Implica un incremento acumulado del 109%, frente a una inflación del 137%, es decir, una pérdida de poder adquisitivo del 18% en tres años.
La tasa de interés, es otro ítem determinante. Al inicio de la gestión, con una política de metas de inflación, la tasa determinada por el Banco Central ascendía a 33%. En la actualidad, y con objetivos de agregados monetarios, la tasa es del 59%. Se trata de una decisión dura y ortodoxa, que permite cortar de cuajo la especulación cambiaria y la emisión, pero que a la vez aniquila la actividad productiva y el consumo.
Por último, en cuanto a las Reservas del Banco Central, el gobierno recibió u$s 25.563 millones. Se decía por entonces que tal cantidad era ficticia ya que ese monto cuantificaba el swap de monedas acordado por el gobierno anterior con China. En la actualidad, las Reservas ascienden a u$s 49.995 millones. Sin embargo allí también se cuantifica no solo el swap con China sino los fondos recibidos del FMI. De hecho, las Reservas iniciaron 2018 por encima de los u$s 55.000 millones, se contrajeron hasta u$s 48.000 millones en junio tras el primer episodio de corrida cambiaria, llegaron a superar los u$s 63.000 millones tras el primer desembolso de u$s 15.000 millones otorgado por el FMI, y se contrajeron hasta los u$s 49.995 actuales. Significa que a lo largo de 2018, se perdieron reservas por más de u$s 20.000 millones.
El déficit fiscal es señalado por la mayoría de los especialistas como el ‘talón de Aquiles’ de la economía nacional. Es la misma mirada que surge del déficit cero planteado en el segundo acuerdo con el FMI. Sin embargo mientras el déficit cero se enfoca en el resultado financiero, el número significativo es el resultado financiero, aquel que considera el pago de los intereses de la deuda. Ese ratio era del 5,2% del PBI a fines del año 2015 y luego de tres años, asciende al 4,4%. La mejora marginal, obedece no solo a la política de ajuste que se plantea el gobierno, sino al impacto positivo de la inflación en la recaudación impositiva.
El comercio exterior es la herramienta con que cuenta el país para generar divisas. El saldo comercial era negativo por u$s 3.000 millones a fines de 2015. Según los datos de Indec, se estima que el rojo llegará a los u$s 8.000 millones este año. Es clave la performance de las exportaciones, que alcanzaron su máximo histórico de u$s 81.600 millones anuales en 2011 y hoy se ubican en u$s 57.000 millones.
El dólar se llevó todas las tapas al inicio de la gestión, por la salida del cepo cambiario. Tras la normalización del mercado único de cambio, el precio de la divisa se ubicó en $13,7 durante enero de 2016. El dólar volvió a robarse los titulares en 2018 y tras la corrida, cotiza hoy en $38,6. Significa una devaluación acumulada del 181% en tres años.
El salario es sin duda la variable más golpeada durante el macrismo. Según el índice de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte), que elabora mensualmente la Secretaría de Trabajo de la Nación, la media de salario era de $15.800 en diciembre de 2015. En la actualidad asciende a $33.154. Implica un incremento acumulado del 109%, frente a una inflación del 137%, es decir, una pérdida de poder adquisitivo del 18% en tres años.
La tasa de interés, es otro ítem determinante. Al inicio de la gestión, con una política de metas de inflación, la tasa determinada por el Banco Central ascendía a 33%. En la actualidad, y con objetivos de agregados monetarios, la tasa es del 59%. Se trata de una decisión dura y ortodoxa, que permite cortar de cuajo la especulación cambiaria y la emisión, pero que a la vez aniquila la actividad productiva y el consumo.
Por último, en cuanto a las Reservas del Banco Central, el gobierno recibió u$s 25.563 millones. Se decía por entonces que tal cantidad era ficticia ya que ese monto cuantificaba el swap de monedas acordado por el gobierno anterior con China. En la actualidad, las Reservas ascienden a u$s 49.995 millones. Sin embargo allí también se cuantifica no solo el swap con China sino los fondos recibidos del FMI. De hecho, las Reservas iniciaron 2018 por encima de los u$s 55.000 millones, se contrajeron hasta u$s 48.000 millones en junio tras el primer episodio de corrida cambiaria, llegaron a superar los u$s 63.000 millones tras el primer desembolso de u$s 15.000 millones otorgado por el FMI, y se contrajeron hasta los u$s 49.995 actuales. Significa que a lo largo de 2018, se perdieron reservas por más de u$s 20.000 millones.
Publicado en Suplemento "Pulso" del Diario "Río Negro", domingo 16 de diciembre de 2018.

domingo, diciembre 02, 2018

La peña: Que la violencia no sea parte de nuestras tradiciones por Jorge Vergara.

La tradición no garantiza conductas. Quedó claro el fin de semana pasado, cuando por agresiones a los rivales no se pudo jugar el clásico River-Boca. Y en este mismo espacio habíamos dicho que se trataba de la tradición del fútbol, esa que nos lleva cada domingo a seguir de cerca lo que pasa con nuestro equipo.
Esta vez el escándalo llegó con seguidores de un club, pero podrían haber sido otros. No importa, tal vez sea lo que menos importa.
Lo que no debe convertirse en tradición es la violencia. Naturalizar que un partido se suspenda por gas pimienta, por jugadores lastimados antes de jugar, es lo peor que nos podría pasar.
Las tradiciones, que básicamente van desde las comidas que nos distinguen hasta espectáculos musicales, también incluyen espectáculos deportivos. Hay eventos especiales que reúnen todas las condiciones y se convierten en parte de las tradiciones de un país.
Si uno preguntara al azar qué evento deportivo es tradicional, la gran mayoría diría que es el clásico River-Boca, que por rivalidad, por colorido, por historia, se instaló en el país como el más convocante, el más esperado. Pero lo fue por eso y no por la violencia. No se trata de medir fuerzas fuera de la cancha. No importa quién es más fuerte tirando piedras o gases fuera de la cancha o quién destruye mejor los vidrios de un colectivo.
Aquí colisiona con la tradición. La violencia no debe llegar tan lejos, aunque el fútbol nos tenga acostumbrados al bochorno.
O tal vez el error es considerar un partido de fútbol de alto riego como parte de nuestras tradiciones, cuando en realidad se trata de un negocio gigante del que sólo participan algunos.
Esta vez fue River-Boca, pero hay muchos cruces que entrañan severos riesgos. Tal vez sea hora de repensar lo de las tradiciones y la invasión de la violencia en cada espacio donde la gente se multiplica.
Publicado en Diario "Río Negro", domingo 2 de diciembre de 2018.-