GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

jueves, enero 23, 2025

A 43 años de la Gesta. A matar o morir en Monte Longdon. Por Nicolás Kasanzew.




Viernes 11 de junio de 1982 a las 21.05. El estallido de una mina alerta a las posiciones argentinas en monte Longdon. Transcurren unos minutos en silencio y luego se abren las puertas del infierno. Comienza a caer un alud de proyectiles de artillería... mientras centenares de británicos avanzan por todo el frente.

El combate de monte Longdon fue uno de los más cruentos de la guerra de Malvinas, y en su transcurso la sección que más bajas tuvo fue la tercera de la compañía B del Regimiento de Infantería 7, al mando del entonces teniente primero Enrique Eneas Neirotti.

Alto, enjuto, de cabeza rapada y con el sentimiento del drama vivido a flor de piel, el hoy teniente coronel se aviene a hablar conmigo en el hotel mendocino de suboficiales de la Fuerza Aérea.

POZOS DE ZORROS

- Enrique, ¿por qué la primera sección y la segunda combatían desde pozos de zorros y la tuya no?

- Unas horas antes del ataque final, el mayor Carlos Carrizo Salvadores, segundo jefe del 7, me ordena ubicarme entre la primera y segunda sección, porque ya se sabía que avanzaban sobre ese punto, y quería reforzar el área. Salimos de nuestros pozos de zorro y nos ubicamos entre la primera y segunda sección. Ya no había tiempo para hacer las posiciones. Es la principal causa por la cual se producen tantas bajas, porque cuando cae el proyectil pesado de artillería, las esquirlas van a los 360 grados. Si los hombres no están en un lugar muy protegido, es mucho más fácil que los alcancen.

- Sin embargo, después de haber estado largo tiempo a la intemperie, muy adelgazados, en inferioridad de condiciones, tus soldados igualmente pelearon…

- A mí me llama la atención la voluntad de ellos de seguir luchando. Pedro Díaz, por ejemplo, cuando yo le digo que vaya a ayudar al cabo primero Martínez, que estaba con varias esquirlas y un tiro en la pierna, va y lo hace. Ponce también estaba gravemente herido, le digo que se vaya al puesto de reunión de heridos y no hace caso. Lo palmeo y me saca el hombro. Estaba enojado y quería seguir combatiendo. Estaba encarnizado. Eso es así porque uno está compenetrado, le da prioridad al hecho de bajar enemigos. Ponce sigue, a pesar de que el proyectil que había caído muy próximo a él, lo había dejado unos minutos fuera de combate; pierde la orientación, la onda expansiva lo agarra muy fuerte. Me dijo que sentía todos los órganos como si fueran un sonajero, como si estuvieran sueltos. Eran los efectos del proyectil de artillería. Terribles eran los ruidos de las bombas que caían a la derecha y a la izquierda. La tierra vibraba. A la gente que no fue herida, las esquirlas le pasaban a uno o dos metros, de distintos lados.

- ¿Cómo comienza el combate?

- Ellos ya venían avanzando desde las cinco de la tarde, que ya era oscuro. Y el cabo británico Milne pisa una mina antipersonal, que le vuela la pierna derecha. Eso alerta a todo Longdon, es la primera explosión. Sabemos que estaban queriendo subir el monte, muy próximos, a 800 y pico de metros. Oscuridad total, estamos apuntando, pero no vemos, todavía no comenzaba la acción. Pasan unos minutos y empiezan los disparos en la primera sección del subteniente Baldini, ahí él es abatido. Los proyectiles de artillería caen sin iluminantes, seguíamos sin ver. A todo esto, cuando Milne pisa la mina, yo miro el reloj, tenía un cuadrante iluminado: eran las 21:05. Muy pocos minutos después comienzan a caer iluminantes. Desde 40 o 50 metros de altura, con pequeños paracaídas, iluminan el campo de batalla. Unos caían a 50 metros, otros a 100 metros y ahí arranca el combate. Tengo viva la foto de hace más de 40 años…

- Una foto mental…

- Yo tengo una foto mental: ellos avanzaban alternados, eran cientos. Una línea desprolija que avanzaba desde abajo y comenzó con esa repentina iluminación del campo de combate: comienzan a disparar ellos y también nosotros.

- ¿Cientos de ellos y ustedes cuantos?

- 278 hombres.

- ¿Contra 600?

- Contra 600 o un poco más, porque había unos hombres fuera de las fracciones convencionales de infantería. Uno no tiempo de asustarse, aunque por supuesto está la tension. No queríamos que sigan avanzando, les tirabamos con todo lo que teníamos, se pegaron al piso; yo creo que si tenían una retroexcavadora se metían abajo. Si seguían avanzando, era el combate cuerpo a cuerpo. Y lo hubo: fue la última vez que hubo combate cuerpo a cuerpo con bayoneta calada desde la Segunda Guerra Mundial, no tengo antecedentes de otra. Pero lo más tremendo fue la artillería. Según la estadística, después de la Segunda Guerra Mundial, el 50% de las bajas se producen por los efectos de la artillería.

- ¿Por efecto de la artillería muere el soldado Eduardo Araujo?

- A mi izquierda estaban el cabo primero Martínez y los soldados Araujo, Arrascaeta, Gonzáles y Ponce. Cae un proyectil y volaron los cinco. Arrascaeta, González y Araujo mueren inmediatamente, Martínez y Ponce quedan gravemente heridos, con varias esquirlas cada uno, en la pierna, en la espalda, en la cabeza. Y luego se vienen arrastrando, estaban a unos 12 metros más o menos, para avisarme. Tenían problemas para movilizarse. Aún así Martínez continua disparando, le han sacado dos esquirlas pero tiene cinco esquirlas adentro. Ponce también.

“SEGUIR LUCHANDO

A Neirotti se le enrojecen los ojos. Algunos días antes del combate, el soldado Arrascaeta ya había sido alcanzado por esquirlas de artillería. Dos hombres de la sección lo llevaron hasta el hospital de Puerto Argentino, a diez kilometros de distancia, donde le hicieron las curaciones. Luego ser atendido, reapareció en el Longdon, ante el asombro de Neirotti. En el hospital le habían dicho que ya cumplió con la patria y que debía regresar al continente. Pero respondió que quería seguir luchando junto al resto. Su camarada Araujo era otro soldado que siempre hacía gala de ánimo patriótico.

- ¿Cómo era Araujo?

- Delgadito, más bien bajo, muy alegre, le gustaba cantar, lo hacía bien, en el continente tenía una guitarra. Dos días antes de salir de La Plata para venir a Malvinas estaba tocando, cantaba y se reunían alrededor de él, mientras preparabamos el equipo para salir para allá.

- ¿Y en las islas?

- También cantaba, rock nacional, acompañándose con una lata vacía de dulce de batata Lembo. Inclusive lo hacía durante el asedio de fuego: en la noche era la artillería naval y de día los aviones Harrier que nos bombardeaban. Pero él sacaba la lata y cantaba, eso nos gustaba mucho. Levantaba el espíritu, la verdad que nos ayudaba a despejarnos cuando cantaba.

- Él escribió desde Malvinas: “Quédense todos tranquilos, que el soldado Araujo monta guardia por la Argentina, la de todos, próspera y soberana, y que es fiel a su juramento”.

- Si, él le escribió eso a la familia, su hermana era chiquita. Yo lo llamo y le digo: “Araujo, ¿a que te referís cuando decis que das la vida por todos?” Y me contesta: “Por todos, buenos o malos, no hago ninguna diferencia, mi teniente primero”. Araujo, Arrascaeta, yo me quedé pensando. Por más que tuvieran 18 años, eso no tiene que ver con ser profesional, hay cosas que vienen de la casa o del espíritu, el ánimo de colaborar con el resto. Hay personas que, no importa la edad, tienen unos valores enormes.

“MAREA HUMANA DE BRITANICOS”

Neirotti respira hondo y sigue recordando. Tres metros entre hombre y hombre, una marea humana de británicos avanzaba sobre los argentinos, haciendo fuego con fusiles, ametralladoras, simultáneamente con una lluvia de obuses de artillería. La sección de Neirotti tenía dos cañones de 90 mm y un lanzamisiles portátil SAM 7, provisto por los peruanos… pero ninguno funcionaba.

- Volvamos al combate. Vos mismo estás tirando…

- Fue terrible. Estabamos en el vórtice de la tormenta. Pero tirabamos con una cadencia tal, que el enemigo se sorprendió.

- ¿Del volumen de fuego de ustedes?

- El volumen de fuego nuestro era increíble, ellos lo dijeron en varios testimonios. Yo calculo que tiré durante una hora y pico. Ya habían caído González, Arrascaeta, Araujo, poco después cae Bastida, que era del regimiento 1 Patricios, y ese mismo proyectil hiere gravemente a su camarada Daniel Orfanotti.

- ¿A vos te hieren en la pierna?

- Si. Yo me di cuenta que fui herido, pero seguí disparando. Porque es tanta la tensión, que la adrenalina supera todo. Como Ponce, yo estaba encarnizado, uno está obsesionado con abatir al enemigo.

- ¿Viste caer a algunos de los que vos les disparabas?

- Sí. Los primeros hombres que llegaron muy próximo a nosotros eran del grupo de James Murdock, le llamaban Doc, porque era el enfermero de esa sección. Estaban dentro del alcance de una granada de mano. Les disparé, vi que venían agazapados, agachados, arrastrándose. Cuando se paran, les disparo a dos. También les disparaba la gente de mi izquierda, de mi derecha, es decir, disparábamos a todo el frente, pero los que venían más próximos eran de mayor peligro, a los otros los ignorabamos, el de más cerca es el que teníamos que voltear.

- Esos dos caen…

- Esos dos caen, el de la derecha era Murdock, según dicen ellos en el informe oficial. Murdock, ya estaba herido desde el primer disparo, cuando yo veo que se incorpora le disparo nuevamente dos ráfagas muy cortas, en automático, de a dos disparos, y vi que le penetraba la trazante luminosa en el pecho. Ahí cayó y ya no se movió. Seguí disparando, pero a los minutos comienzo a sentir un mareo, veo nublado y me empecé a desesperar porque no podía ver bien para tirar.

- Era por tu pérdida de sangre…

- Era por eso. Sentía caliente toda la pierna, después me di cuenta que era por la sangre que brotaba de ella. Veo algo naranja, rojo, pero no distingo, como hace unos minutos, a las trazantes. Le aviso al soldado Belmonte y me lleva para atrás. El resto seguía combatiendo, no lograban avanzar los británicos, se quedaron pegados ahí por mucho tiempo.

- El combate duró once horas…

- ¡Once horas! Los detuvimos a ciento y algo de metros, quedaron ahí pegados.

- ¿Necesitaron once horas para recorrer esos cien metros?

- Si, porque ellos tomaron parte de la primera sección, pero se quedaron ahí, no pudieron seguir avanzando y empezaron a rodearnos. Eran más de 600. Tengamos en cuenta que nosotros perdimos el 40% de los 278 hombres: 36 muertos y 76 heridos. Ellos tuvieron entre muertos y heridos 101 o 102. Entre todos hubo más de 200 bajas en ese combate.

- ¿Enrique, a más de 40 años de la guerra de Malvinas, volverías a pelear?

- Bajo las mismas circunstancias, por supuesto. Yo creo que todos los que fueron a Malvinas lo harían. Por supuesto, estamos hablando desde otra perspectiva, desde otro ángulo, pero el espíritu de lucha por Malvinas es un sentimiento presente siempre, uno nunca lo va a olvidar.

Se estremece, su voz se quiebra, las lágrimas afloran en el rostro curtido de este bravo del 7…

Por Nicolás Kasanzew.

Publicado en LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/A-matar-o-morir-en-Monte-Longdon-555187.note.aspx

domingo, enero 19, 2025

Monseñor Dillon: “Somos primeros católicos, después irlandeses”.


Monseñor Dillon: “Somos primeros católicos, después irlandeses”.


Por Roberto Elissalde.

“Somos primero católicos, después irlandeses y admiradores de nuestro país de adopción, para el que deseamos lo mejor. En política somos liberales; en religión, conservadores, respetuosos de las opiniones de los otros y comprensivos con todos”. Con estas palabras hace un siglo y medio, en una Buenos Aires aún convulsionada por los sucesos de fines del año anterior por la sucesión presidencial, un 16 de enero de 1875 monseñor Patricio Dillon fundaba The Southern Cross.

El sacerdote nació en Tuam el 24 de abril de 1841 en el hogar de Juan Dillon y María Whelan, esa familia religiosa se vio bendecida cuando su hijo Patricio ingresó al All Hallows Collegue donde estudió filosofía y teología con el patrocinio del padre Antonio Domingo Fahy, para recibir el orden presbiteral el 25 de octubre de 1863.

No pudo ingresar al Colegio Pío Latinoamericano de Roma, pero llamado por su compatriota viajó a Buenos Aires, donde lo destinaron a las parroquias de la Merced en Merlo y del Carmen en Cañuelas; dedicado a atender a la colectividad irlandesa, lo mismo que realizó en los curatos de Belgrano, San Isidro, Flores, Morón, Barracas al Sur y Quilmes. Su celo pastoral lo llevó a fines de 1865 a viajar a las Islas Malvinas, donde residían unos 200 irlandeses los que no recibían atención espiritual por falta de un sacerdote, cosa que suplió administrando los sacramentos; incluyendo la confirmación reservada a los obispos para lo que fue facultado por el diocesano monseñor Mariano Escalada.

Obtuvo una silla en el coro de los canónigos de la catedral porteña y acompañó al obispo Escalada al Concilio Vaticano celebrado en Roma, donde falleció el prelado el 14 de julio de 1870.

Interesado en el periodismo, en el diario inglés The Standard se publicaron sus crónicas de ese viaje. De regreso fue capellán del Hospital Irlandés y de las Hermanas de la Misericordia, a la vez que creador del Colegio Saint George.

La fundación de The Southern Cross fue un acierto de su parte, porque además de las noticias, era también una bolsa de trabajo, de comunicación entre las familias, a través del cual hizo una inmensa labor social, al extremo que enviado a Irlanda para promover la emigración a nuestro país, era uno de los máximos conocedores de la realidad social.

Deán de la catedral de Buenos Aires, fue distinguido con el título de protonotario apostólico por la Santa Sede. En política creó un grupo que llamó Almirante Brown y presidió Eduardo Casey; amigo de Julio Argentino Roca y Bernardo de Yrigoyen, llegó a ocupar una banca en legislatura provincial en tiempos en que se debatía la federalización de Buenos Aires, proyecto al que defendió.

En 1884 enfermó de fiebre tifoidea que lo dejó postrado, buscando mejoría partió a su tierra natal y se estableció en Dublin. No logró recuperarse y falleció en esa ciudad a los 48 años el 11 de junio de 1889, dejando una labor trascendente en beneficio de sus compatriotas en apenas dos décadas de fecunda acción pastoral y social.

LA MAS ANTIGUA.

A 150 años de su fundación The Southern Cross, hoy es la publicación irlandesa más antigua del mundo, fuera de Irlanda y la decana de la prensa católica y de las colectividades en nuestro país.

Bien puede sentirse orgulloso monseñor de aquella obra, y dentro de poco cuando gracias a los auspicios del gobierno de Irlanda, de su Embajada en la República Argentina con la Biblioteca Nacional se digitalice su colección, como lo señaló la Asociación de Estudios Irlandeses del Sur, al promover esta iniciativa reflejará la historia de un país y de su comunidad.

Publicado en LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/Monsenor-Dillon-Somos-primeroscatolicos-despues-irlandeses-555164.note.aspx

The Southern Cross: el tesoro de la migración irlandesa. Por Justin Harman.

 


Cumple 150 años el decano de la prensa religiosa y de nuestras colectividades.

The Southern Cross: el tesoro de la migración irlandesa.

Por Justin Harman*

El pasado 16 de enero se cumplieron ciento cincuenta años de la publicación del primer número de The Southern Cross, el emblemático periódico de la comunidad hiberno-argentina.

Al hablar de la prensa comunitaria, cabe mencionar también a The Standardel diario fundado en Buenos Aires en 1861 por dos hermanos irlandeses, Michael y Edward Mulhall, que cubría en sus páginas noticias relacionadas con Irlanda y con la vida de los inmigrantes irlandeses en la Argentina. Aunque había sido fundado por irlandeses, los lectores de The Standard eran en su mayoría ingleses.

Sin embargo, la creación en 1875 de The Southern Cross, un diario dirigido exclusivamente a los irlandeses asentados en suelo argentino, fue un hito en la consolidación de la comunidad hiberno-argentina.

A diferencia del Standard, que mantuvo una línea más moderada y menos crítica del gobierno en Londres, el nuevo periódico semanal fundado por el monseñor Dillon fue orgullosamente nacionalista, y católico. Dillon mismo escribió: “Somos primero católicos, después irlandeses”.

DRAMATICO CASO.

Monseñor Dillon ha sido juzgado mayormente por su rol en el dramático caso del Dresden, el barco en el que llegaron 1.800 inmigrantes irlandeses pobres con consecuencias trágicas, dada la ausencia de preparativos y apoyo locales. Sin embargo, Dillon fue un individuo complejo y talentoso que contribuyó activamente a la vida pública en Argentina. Fue senador, presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales del Congreso Nacional y fue designado representante del gobierno argentino para negociar con Gran Bretaña sobre la migración desde Irlanda. En tal carácter se reunió con el entonces primer ministro británico, William Gladstone. Se trata sin duda de una personalidad que merece una investigación histórica más rigurosa.

Bajo la dirección de Dillon y sus sucesores, The Southern Cross siguió la filosofía de la Liga Gaélica, una institución clave fundada en el siglo XIX en Irlanda para revivir el idioma irlandés y la identidad cultural irlandesa.

Dillon y sus sucesores construyeron con éxito un puente para sus lectores entre su pasado remoto en Irlanda y su presente como inmigrantes y ciudadanos argentinos. Ayudaron a sus lectores inmigrantes a relacionarse con sus hogares en Irlanda, donde alguna vez fueron felices, y argumentaron que podían volver a ser felices como ciudadanos argentinos, libres del dominio colonial de Gran Bretaña.

Uno de los sucesores más ilustres de Dillon como editor, William Bulfin, instó a los irlandeses a participar activamente en la configuración del futuro de su país adoptivo en base a la libertad que ahora tenían bajo la Constitución argentina.

Para la Asociación de Estudios Irlandeses del Sur (AEIS) en Argentina, la digitalización de los archivos de The Southern Cross y su accesibilidad pública en forma libre y gratuita ha sido un objetivo prioritario desde su fundación. Ha sido un gran logro para la Asociación que el proyecto de digitalización esté actualmente en marcha, con miras a completarse en 2025.

El trabajo está a cargo de técnicos profesionales de la Biblioteca Nacional de Argentina, que mantiene una colección del periódico incompleta pero aun así importante en su hemeroteca. El archivo tiene que ver no solo con la historia de la Argentina pero también de Irlanda.

El proyecto ha sido posible gracias a la generosa ayuda financiera proporcionada por el gobierno irlandés y al apoyo recibido por parte de la directora de la Biblioteca Nacional y sus colegas. Los archivos representan un tesoro escondido que muestra la evolución social, económica y política de los inmigrantes irlandeses, y a la vez su perspectiva sobre los acontecimientos contemporáneos en Argentina, Irlanda, y en el mundo.

EVENTOS.

La Asociación de Estudios Irlandeses del Sur ha creado una comisión para preparar un programa de eventos en 2025 en Argentina, tanto en Buenos Aires como en el interior del país, no solo para conmemorar el 150º aniversario del periódico sino para celebrar la historia y los logros de aquellas generaciones de pioneros irlandeses que llegaron al Río de la Plata y que hicieron un aporte tan importante al desarrollo del país.

En Irlanda, la Asociación promoverá el diálogo con el gobierno irlandés para la identificación de un lugar apropiado para colocar el magnífico busto del General José de San Martín que fue presentado a la nación irlandesa en nombre de la comunidad argentino-irlandesa en agradecimiento a la Argentina, la tierra que proporcionó a sus antepasados tan generosa hospitalidad.

*Justin Harman es ex-Embajador de Irlanda en Argentina. Es Vicepresidente de la Asociación de Estudios Irlandeses.

Publicado en LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/The-Southern-Cross-el-tesoro-de-la-migracion-irlandesa-555163.note.aspx

viernes, enero 17, 2025

Gardel en busca de la emoción genuina.

 

Junto con Rosita Moreno en una dupla inolvidable que atravesó las décadas.


Gardel en busca de la emoción genuina.

Tercera de las notas con testimonios clave sobre la gesta del Morocho del Abasto. Al comienzo de la filmación de “El día que me quieras” ensayó con minuciosidad la interpretación. Las palabras de Terig Tucci, estrecho colaborador, revelan los pormenores de esos días. Los hechos relatados ocurrieron hace 90 años.


Por Walter Santoro *

La filmación de “El día que me quieras”, el tercer filme de Carlos Gardel en Nueva York, ya había comenzado. Para el tango “Sus ojos se cerraron” Gardel realizó esos días ensayos exhaustivos, mostrando un perfeccionismo meticuloso: analizaba cada línea de la letra, ajustaba su interpretación y la repetía una y otra vez hasta alcanzar el nivel deseado.

Este proceso culminó en una sesión de grabación intensa y emotiva, donde logró una interpretación magistral. La escena describe cómo Gardel, encarnando el dolor de un hombre que pierde a su esposa, impregna la canción de una autenticidad tan profunda que aún hoy sigue conmoviendo a todos. Terig Tucci, el más estrecho colaborador de Gardel y Le Pera, lo contó detalladamente: “Después del día de trabajo en el estudio, volvíamos a su departamento para ensayar la canción. Y allí se efectuaba el más minucioso análisis de la letra, la más diminuta disección de la música que hasta entonces había podido observar en mi larga experiencia. Acostumbrados como estábamos a la mayoría de los cantantes, que insertan la canción en sus programas de radio o la graban en disco el mismo día que la aprenden, este método de Gardel fue para mí una revelación. ¿Cómo debía comenzar su canción? -se preguntaba- ¿con expresión dolorosa? ¿con un grito amargo? Se dispone Gardel a hacer una primera prueba. Doy un acorde en el piano. Comienza su canto: ‘Sus ojos se cerraron’.

“Se detiene; calla por algunos segundos, dice desalentado: -Está mal; no puede ser. Hay mucha saña. Debe comenzar con un sentimiento de congoja, no de rabia... Se sienta, la mirada perdida en el espacio quiere descifrar su enigma. De repente, como encendido por una súbita inspiración, se levanta entusiasmado para recomenzar su canción: ‘Sus ojos se cerraron y el mundo sigue andando...’. Deja de cantar otra vez... -No, no es lo que quiero; no es lo que se requiere. Ensaya solo, sin piano... Sus ojos se cerraron... Repite y repite esa frase diez, quince veces; ataca fuerte, suave; como un rugido, como un lamento... Nada parece satisfacerle. Descansamos. Después de diez minutos sugiere Gardel otra prueba. Doy mi acorde; canta las dos primeras líneas, y con un brusco ademán se interrumpe diciéndome: -Dejemos de ensayar. Probaremos mañana; quizá tengamos más suerte.

“Un domingo de mañana me llama a casa y me pregunta si podía ensayar el tango con él, que creía haber encontrado por fin su plan de interpretación. Sería tal vez a causa del descanso de ese día que al levantarse reposado en la mañana, no tuvo dificultad en hallar, por fin, la interpretación que buscaba, digna del contenido. El trauma que había estado consumiéndole durante todos esos días produjo por fin su ansiado fruto. Casi sin esfuerzo, en la primera prueba de esa mañana, logró Gardel imprimir el sello de su arte a la canción que le había sido tan esquiva”.

A PASO FEBRIL.

“Los preparativos de la grabación de ‘Sus ojos se cerraron’ y la toma fotográfica de la escena, procedían a paso febril. La orquesta había sido ubicada fuera del radio de visión de la cámara. La alcoba en que Gardel cantaría su tango, estaba ya preparada e iluminada. El cuerpo exánime de Margarita, su esposa, yacía en su lecho de muerte. Se da la orden de toma. Comienza a rodar la cámara. Se producen algunos momentos de completo silencio. Gardel, en el papel de un hombre abatido por el peso de su desgracia, da algunos pasos hacia la ventana, descorre la cortina y por algunos instantes mira sin ver nada.

“Se oyen levemente los ruidos del mundo exterior. Vuelve sobre sus pasos, murmura algo a su hijita... y surge entonces espontáneo su acongojado lamento... ‘Sus ojos se cerraron...’. Durante dos minutos y medio sólo se oyen los acentos del tango. La gente ni siquiera respira. La magia del arte de Gardel la ha embrujado; ha quedado aprisionada en la madeja de su relato. Los primeros instantes que siguieron a esta grabación fueron de completo, casi religioso silencio; todos temerosos de romper el exorcismo del momento, del artista”.

OVACION.

“De pronto, como si fuera obedeciendo a una señal, estalló una ovación indescriptible. Todos querían felicitar a Gardel por su formidable interpretación. Durante diez o quince minutos el trabajo quedó paralizado. Grupos de admiradores comentando la excelsa labor de nuestro artista, llenaban el estudio. Aun las personas que no entendían nuestro idioma, hacían emocionados comentarios. “Cuando fui a verlo para felicitarlo, en la misma escena de su triunfo, lo encontré emocionado, todavía poseído por la catarsis en que su interpretación lo sumiera, recibiendo los elogios de Rosita Moreno, Reinhardt, Le Pera y la plana mayor de la Paramount. Al verme, Gardel se levanta de su silla y noblemente, como queriendo compartir su triunfo conmigo, abrazándome me dice con voz entrecortada: -¡Macanudo, Tucci, macanudo!”.

Walter Santoro * Presidente de la Fundación Internacional Carlos Gardel.

Publicado en LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/Gardel-en-busca-de-la-emocion-genuina-555100.note.aspx

Se cumplen hoy 36 años del fallecimiento de Alfredo Zitarrosa.

 

Por 
Eduardo Camacho Suárez.

Se cumplen hoy 36 años del
fallecimiento de Alfredo Zitarrosa.
Nacido el 10 de marzo de 1936 en Montevideo, y fallecido el 17 de enero de 1989 en esa ciudad uruguaya, Alfredo Zitarrosa vivió muchos años exiliado en México, donde cumplió muy exitosas presentaciones en el Auditorio Nacional y el Teatro de la Ciudad, y cultivó múltiples amistades; al caer la dictadura militar retornó a su país, siendo muy aclamado sobre todo por los jóvenes. Cuando llegó a la redacción del viejo Excélsior -donde tantas veces lo entrevistamos- la noticia de su muerte, así fue la reacción:
Doña Soledad, Stéfanie y María serena mía, están llorando.
También Manolo y el loco Antonio derraman lágrimas.
El nene patudo, la niña huichola y el niño Christian, no tienen más quien los arrulle.
Gime mi tierra en invierno.
La melodía larga, melancólica, duele.
La guitarra negra llevará por siempre el crespón de luto, y la mariposa negra tampoco cambiará de color.
¡Cómo pudo diluirse tanta vida en cuatro versos!
Hoy, la milonga de ojos dorados, la de pelo largo y para una niña, arrancan la añoranza más que otras veces, y el candombe del olvido sólo acrecienta el recuerdo, y no desaparece ni con una gota de licor.
Qué pena, la aflicción crece desde el pie.
El violín de Becho, más nostálgico que nunca, desgarra con sus notas, como puñales de la vidalita, como las cuchillas del gato.
La canción quiere ser p’al que se va, del que se ausenta.
Son coplas por cifra y milonga que canta el camba y toca el guitarrero, y que nacen del corazón de mi pueblo.
Es un canto de nadie, con los textos más tristes del diccionario.
Y mire amigo: ya es bastante, porque la milonga en do –por naturaleza- provoca llanto.
Hoy Alfredo, la zamba es por vos.
Si te vas, será sólo una vez, pero para nosotros jamás habrás muerto. Queremos creer que siempre vas a volver.
Y ojalá perdure el adagio en tu país, aquel amanecer que tanto deseaste, iluminado por el sol del pueblo.
Enlace de interés:


jueves, enero 16, 2025

The Southern Cross cumple 150 años.

 


El periódico de la comunidad irlandesa en el país, The Southern Cross, cumple hoy 150 años.

Fue fundado el 16 de enero de 1875 por Mons. Patricio J. Dillon, un destacado canónigo irlandés quien fuera Deán de la Catedral Metropolitana y diputado a la Legislatura bonaerense.

Desde sus comienzo, el periódico se identificó con los principios católicos y los valores republicanos, reflejando el acontecer nacional y las principales noticias de Irlanda, dirigido a una comunidad de fuerte arraigo en el país.

Al principio era una publicación semanal, en inglés, complementaria de la visión de The Standard

, el periódico de los Mulhall que se editó durante casi una centuria. Desde 1977 pasó a ser casi totalmente en castellano, aunque conservando algo de inglés y de gaélico-irlandés, y en forma mensual. Desde 2020 aparece en forma digital.

En sus páginas está reflejada la contribución de los irlandeses en el país, desde el Almte. Guillermo Brown, el Cnel. Domingo French, el P. Antonio Fahy, el jurista Dalmacio Vélez Sarsfield, el diputado Santiago O’Farrell, el presidente Edelmiro J. Farrell, el médico Juan P. Garrahan, el polista Heriberto Duggan, el genealogista Eduardo Coghlan, y el historiador P. Guillermo Furlong, o figuras de la actualidad, como María Elena Walsh, Pacho O’Donnell, Ricardo López Murphy, Santiago Phelan, Juan Carr o Antonio Creevy, entre muchos otros de una larga lista que incluyen también, por línea materna, al Presidente Bartolomé Mitre y al Director Supremo Juan M. de Pueyrredon.

Sacerdotes y laicos, argentinos o irlandeses, se han alternado en la dirección del periódico, entre ellos, el escritor William Bulfin o el sacerdote palotino Juan S. Gaynor. En tiempos recientes lo dirigieron los P. Federico Richards –que valientemente bregó por los derechos humanos- y Kevin O’Neill y el señor Santiago O’Durnin. Desde 2009 lo dirige el Dr. Guillermo MacLoughlin Bréard, un reconocido historiador de la inmigración irlandesa en Sudamérica quien, desde su primer editorial Nuevos Rumbos marcó su argentinidad y su orgullo por su ascendencia irlandesa.

Hoy, The Southern Cross es el periódico irlandés más antiguo del mundo que se edita fuera de Irlanda, así como el decano de las publicaciones de comunidades en el país y, también, de la prensa católica argentina.

Durante el corriente año se llevarán a cabo diversas actividades para honrar el significativo acontecimiento, tanto en el país como en el exterior, y se editará un libro conmemorativo.

Publicado en LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/The-Southern-Cross-cumple-150-anos-555104.note.aspx

martes, enero 14, 2025

El respaldo del Perú sobre nuestros derechos soberanos en las Malvinas Por Pablo A. Vázquez.

 

Fernando Belaunde Terry fue el presidente del Perú durante la guerra de las Malvinas
y mostró su apoyo a Argentina.

Días pasados se cumplió un nuevo aniversario de la ocupación ilegal de nuestras Islas Malvinas por una potencia extranjera.

El 3 de enero de 1833 está marcado a fuego como el inicio de la vulneración de nuestra soberanía por parte de Gran Bretaña, en época de la gobernación bonaerense de Juan Ramón Balcarce, quien sucedió a Juan Manuel de Rosas en el poder provincial, mientras este último encaró la Expedición al Desierto, ampliando la frontera interior con divisiones armadas, expandiendo la producción agropecuaria, llevando equipo científico para reconocimiento geográfico de Buenos Aires, terminando con los malones, rescatando a las cautivas y negociando la paz con las diversas tribus de la región.

Las protestas locales no demoraron. El ministro Manuel Vicente Maza, encargado de las relaciones exteriores, al no recibir explicaciones del ministro británico Gore, envió una nota sobre el abuso inglés a los gobiernos provinciales y regionales, amén de instruir al embajador Manuel Moreno, ministro argentino en Londres, el 14 de febrero, de efectuar una protesta ante el gobierno de Su Majestad.

Moreno, enterado por los periódicos ingleses, emitió una nota el 24 de abril y, con el pedido formal de Maza, presentó un Memorial el 17 de julio, el cual se publicó en el ‘Times’ de Londres con la nota oficial argentina.

Tal como atestiguó Víctor Andrés García Belaunde en su obra ‘La intervención del Perú en la controversia de las islas Malvinas’ (2022): “Maza remitió una comunicación al ministro de Relaciones Exteriores del Perú con fecha 23 de enero de 1833. Su intención era participarle a su homólogo de la situación que se estaba viviendo en las islas con la invasión inglesa: ´Confía encontrar la adhesión (…) y la necesidad de (…) vivir prevenidos contra los abusos del poder europeo´”.

Efectivamente, se diligenció dicha nota al gobierno del presidente peruano Agustín Gamarra, la cual se completó con otro pedido, ya que se contaba que en los archivos de Lima se encontrarían antecedente sobre los derechos sobre Malvinas de la época virreinal, pues, recordemos, nuestra región dependió del Virreinato del Perú, creado en 1542, hasta que en 1776 nos constituimos como Virreinato del Río de La Plata.

“PACIFICA POSESION”.

“El 18 de mayo del mismo año -refirió Belaunde- nuevamente se comunicarían con al Cancillería peruana para solicitarle la documentación relacionada con la posesión de las islas Malvinas por parte de la Corona española: ´En tiempos anteriores fueron las provincias argentinas parte del Virreinato del Perú, puede que en los archivos de esta capital existan documentos o datos de las contestaciones que tuvo la España con el Gabinete inglés, las que al fin cesaron habiendo quedado la Corona de España en completa y pacífica posesión´”.

Este hecho lógico, dado que al emanciparnos de España heredamos la posesión de los territorios de dominio ibérico, debía tener su documentación probatoria, lo que se encontró en los archivos de Lima el 24 de julio, remitiéndose a Buenos Aires lo siguiente: “Una Real Orden, con fecha de dos de octubre de 1776, que trata ´de las islas Malvinas y del gobierno de ellas´ conferido por el Rey al Capitán de Navío Felipe Ruiz Puente. Otra con fecha 17 de octubre de 1768 referente a la existencia de ingleses y su situación en las islas Malvinas, según noticia de un francés, y otras que se han adquirido. Otra con fecha 1 de julio de 1769, en la que ´se acusa recibo del plano de las islas Malvinas´”.

Y otra con fecha 22 de marzo de 1771, en la que se manda “que a Pedro Jarron y Jorge Barker, marineros ingleses, que pasaron en nuestras embarcaciones a la Gran Malvina, se les destine en las que hacen servicio en estos mares”.

El envío del plano de las Islas Malvinas de 1769 testimonió fehacientemente que eran parte del virreinato peruano, y “como lo estableció la ordenanza real de 1766, el archipiélago quedaba bajo la dependencia de la Capitanía General de Buenos Aires”.

NUEVA NOTA.

Volviendo al campo diplomático en tierras anglosajonas, Moreno, ante la respuesta negativa, envió una nueva nota el 29 de diciembre para que devolviesen las Islas. Se insistió en 1841, durante el mandato de Juan Manuel de Rosas, y, al ser nuevamente rechazado -según Laurio Destefani, en ‘Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur ante el conflicto con Gran Bretaña’ (1982)- expresó que “jamás Buenos Aires se conformaría con la injusta resolución inglesa”.

EL RESTAURADOR.

Rosas, en todos sus mensajes de apertura de sesiones de la Legislatura de Buenos Aires, insistirá sobre nuestra soberanía sobre Malvinas. A modo de ejemplo, en 1837, enunció: “La cuestión con la Gran Bretaña, sobre la inesperada ocupación de las Islas Malvinas, permanece en el mismo estado que se os anunció el año anterior. La justicia de los reclamos de la Confederación le impone el estricto deber de no abandonarlos. La negociación seguirá su curso con oportunidad, pues el Gobierno felizmente no tiene hasta ahora motivos para recelar que en el término de este negocio el poder usurpe a la razón el lugar que le asigna la civilización del mundo”.

Y, al año siguiente, en 1838, reiteró: “No ha ocurrido circunstancia digna de vuestro conocimiento acerca de la cuestión con la Gran Bretaña sobre la ocupación de las Islas Malvinas. El Gobierno insistirá en sostener el derecho de la República a este territorio, con los justos títulos en que se apoya su demanda”.

Valiosa ayuda del Perú, demostrado con creces nuestra hermandad sanmartiniana inquebrantable, y que se reafirmó cuando en 1982, ante nuestra recuperación del archipiélago usurpado, no solo sumó su apoyo en todos los foros internacionales, gestionado por el presidente peruano Fernando Belaunde Terry que buscó acercar a las partes en una solución pacífica, desoída por Margaret Thatcher, sino que proveyó de aviones Mirage M5 a nuestra Fuerza Aérea.

 Pablo A. Vázquez.
* Licenciado en Ciencia Política; docente de la UCES y Secretario del Instituto Nacional Juan Manuel de Rosas.
Publicado en LA PRENSA.