GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

martes, diciembre 16, 2025

Encuentro Donald McCluskey y Ramón "Palito" Ortega.

 

Donald McCluskey y Ramón "Palito" Ortega dos cantantes y autores de música que durante años llevaron alegría con sus temas.

Encuentro hace unos días.





Rattin, Roma, Rojitas y Meléndez aquel Boca Juniors.

 

Veinticinco estellas de oro (1983).
Los Twist.
Desde la cancha de bocahasta el Luna Parkla juventud va coreandoal pedo, pero temprano.Más vale pájaro en manoque idiota que no va a votar.Ya está colmada la plaza.No cabe ni un alfilerla bombonera está ardiendoy como dijo Sarmiento:las Masones en bicicletay los radicales a pie.
Ahí va con su motonetay su gorrita color grisva a ver la ópera "Evita"y en el side-car van Los Twisty en el side-car van Los Twist.
Mi general, no se vayami general ya se fue.Naso, naso, naso, naso, naso, nasose viene el cordonazolas botas a los cuartelesy Juan Domingo al poder.
Por ese gran argentinoque se supo conquistara la gran masa del pueblocombatiendo al capital.Vamos de casa al trabajoy del trabajo al hogar.
Roma, Silvero, Marzolini,Simeone, Rattin, Menéndez,Rojas, Rojitas, Pianetti,Alfonsín, Brizuela Méndez,Alfonsín, Brizuela Méndez.
25 estrellas de orocompañeros al balcónen la calle un sólo gritoLos Twist, Gardel y Perón!

La salud de Ricardo "Chiqui" Pereyra.

 


La comunidad tanguera atraviesa horas de angustia por el estado de salud de Chiqui Pereira, tras el accidente doméstico que sufrió el sábado pasado. La información fue confirmada hoy en Central de Noticias – Medios del Aire.

“Chiqui sigue dormido, asistido y estable, pero todavía no despertó”, señaló Jorge Vignales, guitarrista y músico que trabaja con el artista, entrevistado hoy en Central de Noticias.
Además, explicó cómo ocurrió el accidente:
“Se cayó de una escalera mientras hacía tareas en su casa; tiene golpes importantes y una fractura”.
El accidente obligó a suspender presentaciones ya programadas en Buenos Aires y Rosario. Mientras tanto, músicos, colegas y seguidores permanecen a la espera de su evolución médica.
Fuente Medios del aire.

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Lo publicado ayer:

HOLA A TODOS....ACTUALIZO INFORME AL 15/12....

SE LOGRO EXTUBAR, PARÁMETROS NORMALES Y ESTABLE CLÍNICAMENTE, SE IRÁ EVALUANDO SU EVOLUCIÓN RESPIRATORIA EN LOS PRÓXIMOS DÍAS.

AÚN SIN REACCIONES PERO AL MENOS SIGUE SIN COMPLICACIONES.

PEQUEÑOS MOMENTOS QUE NOS HACEN SENTIR MÁS CERCA DEL MILAGRO....(ASI SEA). DE TODOS MODOS SEGUIMOS CON CAUTELA YA QUE EL ESTADO Y PRONOSTICO SIGUE SIENDO RESERVADO Y DINÁMICO MINUTO A MINUTO.

GRACIAS POR SUS ORACIONES Y LES PIDO LO SIGAN HACIENDO POR ESTOS DÍAS QUE MÁS SE NECESITAN.

NOS SENTIMOS ACOMPAÑADAS GRACIAS A UDS Y EL AMOR QUE MANIFIESTAN...SE LO HACEMOS LLEGAR SIEMPRE!

ELENA Y NATY

GRACIAS A TODOS.

En el sitio de Pichi Cafetero De Roca GraiberROCA DEL AYER (pichi cafetero) en Facebook dan información del estado de salud de Ricardo "Chiqui" Pereyra.

domingo, diciembre 14, 2025

La familia salesiana celebra los 150 años de la primera expedición misionera.

 

La familia salesiana celebra los 150 años de la primera expedición misionera

Entrevista al rector mayor de la orden, el padre Fabio Attard.

La Congregación Salesiana en la Argentina celebra los 150 años de la primera expedición misionera salesiana que arribó al país en 1875, enviada por el propio Don Bosco. Por tal motivo está en el país el rector mayor de los Salesianos, padre Fabio Attard.
El sacerdote recorrió lugares emblemáticos para la Congregación, como la basílica de María Auxiliadora de Almagro, la Casa Salesiana San Juan Evangelista, en el barrio de La Boca -donde se encuentra la primera parroquia salesiana del mundo-, y la Iglesia Mater Misericordiae, en el barrio de Congreso, sitio donde se hospedaron los primeros diez salesianos llegados a Buenos Aires.
A continuación, el diálogo con el XI Sucesor de Don Bosco:
-¿A qué se debe su visita a Buenos Aires?
-Hace un mes hemos celebrado en Turín la primera expedición misionera de los salesianos que viajaron a la Argentina. Se cumplen 150 años de la presencia salesiana en Argentina.

-¿Qué nos puede decir de figuras muy importantes para los católicos en general y para los salesianos en particular como Ceferino Namuncurá, Laura Vicuña y Artémides Zatti?
- Son testigos de lo que los salesianos buscaron aquí. La experiencia educativa y pastoral. Ellos buscaron a los jóvenes y más necesitados y le ofrecieron una oportunidad y un camino educativo. A través de las escuelas, las parroquias y los centros juveniles se marcó una presencia que ha tocado millones de personas. Zatti, Ceferino Namuncurá y Laura Vicuña marcan un camino para todos los salesianos. Se da sentido al presente para construir el futuro de los jóvenes.

- ¿Cómo es la presencia misionera en África? - Los salesianos en todas partes del mundo tenemos una propuesta educativa. En África estamos presente en casi todos los países. La propuesta salesiana busca que los jóvenes a través de la educación salgan de la pobreza. La educación es fundamental para romper el ciclo de la pobreza. En África estamos en países donde hay muchas dificultades, en algunos países hay persecución a la Iglesia, en otros hay guerras civiles y en algunos conflictos étnicos. Las dificultades son motivaciones para quedarnos. Tenemos grandes desafíos que fortalecen el carisma de los salesianos. Nosotros no hacemos diferencia de la religión o la cultura de los jóvenes a la hora de impartir la educación. Para Don Bosco y para nosotros el joven que se encuentra necesitado estamos para acompañarlo. Gran parte de mi vida fui misionero en Túnez. Nuestro testimonio la gente acoge y aprecia mucho.

-¿Piensa que un salesiano llegará a ser Papa? - Eso depende del Espíritu Santo.

-¿Cómo definiría el trabajo de los sacerdotes salesianos?
- Creo que la presencia de la Iglesia y la vida religiosa es importante. Las personas consagradas en muchas regiones están para acompañar a los más necesitados mediante su testimonio. Incluso algunos lo hacen hasta el fin de su vida.

EL PERFIL DEL PADRE ATTARD.
El padre Attard sdv nació el 23 de marzo de 1959 en Gozo, Malta. Inició su formación en el seminario mayor de Gozo y realizó su noviciado en Dublín, profesando como salesiano el 8 de septiembre de 1980 en Maynooth, Irlanda. Es licenciado en Teología por la Pontificia Universidad Salesiana (UPS) y en Teología Moral por la Academia Alfonsiana de Roma. Fue ordenado sacerdote el 4 de julio de 1987.
Entre 1988 y 1991 integró el grupo de misioneros que fundó la presencia salesiana en Túnez. De regreso en Malta, fue rector de la Escuela Salesiana de San Patricio y del Oratorio Salesiano entre 1993 y 1996. Posteriormente, se incorporó al cuerpo docente de la UPS y dirigió tesis doctorales en la Academia Alfonsiana.
En 2008 fue elegido Consejero General para la Pastoral Juvenil, cargo que desempeñó hasta 2020 tras ser reelegido en 2014. En 2018, el papa Francisco lo nombró consultor del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. El 25 de marzo de 2025, durante el Capítulo General 29, fue elegido XI sucesor de San Juan Bosco. Con una amplia trayectoria pastoral y académica, el P. Attard lidera actualmente la Congregación Salesiana con una visión centrada en la espiritualidad, la educación y el compromiso con los jóvenes.

Publicado en LA PRENSA.

El primer cultivo del Valle que se reinventa 100 años después de la mejor época.

La mano de obra dedicada a la labor dio vida a la cotidianeidad de los pueblos.
Foto: Archivo Diario Río Negro.

El primer cultivo del Valle que se reinventa 100 años después de la mejor época.

Miles de hectáreas componían, en los años ‘20, la extensión de tierra dedicada a la alfalfa, este noble forraje que supo dar fertilidad y alimento donde parecía imposible. Un siglo después, el uso de tecnología genera un escenario nuevo y sobre todo, prometedor.

Por Melina Ortiz Campos.

Donde hace décadas pasó el rastrón tirado por caballos, usado para bajar médanos y emparejar terrenos, hoy drones y equipos sirven para fertilizar, fumigar y hasta sembrar. Los usos de una tecnología soñada se fueron haciendo realidad en experiencias concretas, como lo que hoy se ve con la alfalfa en Huergo, y como resultado, se optimizan tiempos, gastos y labores, de formas que antes parecían impensadas.

¿Pero dónde comenzó todo? y ¿qué tan importante fue la alfalfa en esta región? Para aquellos que dieron por cierto que esta zona fue siempre frutícola, desde sus inicios, la historia de la economía regional viene a recordar el papel que cumplió este forraje, en la primera mitad del siglo XX.

Adaptable, ya que no necesitaba tierra seleccionada, esta alternativa ofreció la posibilidad a los primeros productores de empezar con cosechas sin tanto tiempo de espera y sin tanto riesgo ante las heladas y el clima riguroso que se registraba durante el año.

Daba buenos rendimientos para la época, recordó Cesar Vapnarsky en su libro “Pueblos del Norte de la Patagonia”, al compartir como dato, que la alfalfa disponible permitía tres o cuatro cortes por año, durante unos siete años, hasta que fuera necesario roturar y volver a sembrar. Hoy se sabe que ese ritmo se reformuló, con más cortes pero con recambio cada menos tiempo, para cuidar el suelo y sus propiedades.

Antes, eran tiempos en los que los vehículos de la agricultura se movían, en su mayoría, con tracción a sangre, con equinos al frente, sobre todo caballos, por lo que conseguirles alimento también era un problema que se resolvía con la alfalfa, para pastoreo o en fardos. A modo de combustible natural, sus nutrientes permitieron, a su vez, dar vida al transporte en sulky, por ejemplo, que conectaba la zona rural con el incipiente radio urbano de las distintas poblaciones.

La publicidad hace 100 años, en las páginas de RÍO NEGRO.
Una de las secciones especializadas, en 1925.
Foto: Archivo Diario Río Negro.

La crónica habla de tecnificación, en octubre de 1965.

En ese contexto, se les sumaba la demanda que generaba la exportación hacia Europa y que llegaba hasta el puerto gracias al tren. Por eso, la cantidad de hectáreas dedicadas a este tipo de plantación creció exponencialmente: de 5000 en 1911 pasaron al récord de casi 30 mil promediando los años ‘20 y así se mantuvo con fluctuaciones hasta la década del ‘50.

La calidad de la tierra era la necesaria pero también cabe decirlo, salió beneficiada, porque junto al avance del riego, ésta recibió el aporte de las raíces de la alfalfa, que alimentaron un proceso útil para enriquecer sus propiedades. Se supo que eran valiosas para un “basilo radicular” que ayudaba a fijar el nitrógeno atmosférico, pasándolo a la plata y a la tierra por descomposición, explicó Vapnarsky. Esto generó que cuando llegaron nuevas opciones para el desarrollo agrícola, como papas, leguminosas y luego la fruta, los resultados también quedaron a la vista.

Hacía 1930, la alfalfa cedió su lugar a la fruticultura, pero fue en Huergo justamente, dónde en ese tiempo empezó a industrializarse, pasando por molinos para generar un polvo finísimo que seguía siendo vendido a Europa. Esas posibilidades se incrementaron y por eso, tantos años después, continúa su presencia allí, ahora creciente y ayudada con enfardadoras y enrolladoras de última generación, junto al sueño de lograr en algún momento importar vaporizadoras para lograr una humedad controlada. Una muestra más de que el Valle se reinventa para seguir activo.

Exportación con rumbo a Europa y consumo interno para el pastoreo, los usos principales.
Foto: Archivo Diario Río Negro.

*** Publicado en RURAL del Diario Río Negro.

Domingo 15 de diciembre dell 2025.

https://www.rionegro.com.ar/rural/el-primer-cultivo-del-valle-que-se-reinventa-100-anos-despues-de-la-mejor-epoca/

sábado, diciembre 13, 2025

Fallecen Héctor Alterio y Ernesto Acher.


Fallece Héctor Alterio.

Héctor Benjamín Alterio había nacido el 21 de septiembre de 1929 en Buenos Aires, Argentina.

De ascendencia italiana, sus padres eran originarios de Carpinone, comune de la provincia de Isernia, región de Molise instalados en el barrio de Chacarita (del Club Chacarita Juniors sería hincha).

Gran actor argentino nacionalizado español de amplia trayectoria en teatro, cine y televisión desarrolló una prolífica carrera tanto en Argentina como en España.

Su debut en los escenarios se produjo en 1948, cuando protagonizó Prohibido suicidarse en primavera, una obra escrita en 1937 por Alejandro Casona.

Alterio intervino en algunas películas como Argentino hasta la muerte, 1970; Juan José Jusid en La fidelidad, 1970; Héctor Olivera en La venganza del Beto Sánchez, 1972 y La Patagonia rebelde, 1974de Héctor Olivera sobre el libro de Osvaldo Bayer, Oso de Plata en Berlín. Y con el más destacado de ellos, Leopoldo Torre Nilsson en El santo de la espada, 1969, La maffia, 1971, Los siete locos, 1972, La tregua (1974), Camila (1984) película de María Luisa Bemberg, que recrea la historia real del romance entre Camila O’ Gorman (Susú Pecoraro) y el sacerdote Ladislao Gutiérrez (Imanol Arias), La historia oficial (1985) que recibió el Oscar como mejor película extranjera, El hijo de la novia (2001).

Alterio en la película La Tregua (1972).

Héctor Alterio participó de "Te rompo el rating", la película de 1981 un pequeño papel ensayando la frase “la mesa está servida”.

En el '75, Alterio sufrió el mismo destino de otros referentes de la cultura.

“Cuando estábamos presentando La Tregua en España recibí una llamada desde Buenos Aires. Estaba en el hotel Wellinton, en Madrid. La Triple A, en un comunicado, me condenaba a muerte” –recordaba Alterio- y desde enntonces empezó a residir en España, donde consiguió también la nacionalidad española.

Una de sus frases más icónicas. Salió de la película Caballos salvajes (que nombra a Villa Regina), la película de Marcelo Piñeyro de 1995 en la que Alterio hilvanó ocho palabras y luego pasaron a la cultura popular: “¡La puta que vale la pena estar vivo!” que se dice también: "La pucha que vale la pena estar vivo". 


Alterio  que hace de un viejo jubilado empieza a girar y bailar en Playa Cerro Avanzando, a 16 kilómetros de Puerto Madryn. Ahí, con vistas a Península Valdés y el Golfo Nuevo, el actor -con un abrigo marrón claro- se entrega al entusiasmo mientras suena el vals "Cuentos de los Bosques de Viena", de Strauss.

En una de las paradas del viaje ambos protagonistas bajan en un paraje alejado con vistas al Mar Argentino y allí se rodó la memorable escena en la que Héctor Alterio empieza a bailar dando círculos y pronuncia la inolvidable frase.

Según relató, el director Marcelo Piñeyro sentía que faltaba cerrar una secuencia clave y decidió llamar a la reconocida guionista Aída Bortnik. Durante esa conversación, Piñeyro le describió el escenario: un monte en medio del campo, el personaje de Alterio completamente solo y una escena cargada de emoción. Fue entonces cuando Bortnik se inspiró y le dijo: “Decile a Héctor que su personaje diga ‘la puta que vale la pena estar vivo’”.

“Han pasado muchísimos años y siempre que voy a Buenos Aires me gritan en la calle. A veces se equivocan y dicen ‘la pucha que vale la pena estar vivo’, dicen cualquier cosa…” - recordaba Alterio-.

A fines del 2020, ya con 91 años, y cuando en Madrid se iba reabriendo la actividad teatral tras la dura pausa por la pandemia (la porquería de coronovirus), Héctor Alterio volvió con Como hace 3000 años, un espectáculo donde interpretaba composiciones del gran poeta León Felipe, acompañado en guitarra por José Luis Merlin.

Entre marzo y abril de 2023, el legendario actor argentino interpretó el unipersonal “A Buenos Aires” y fue distinguido como “personalidad emérita de la cultura” en una emotiva ceremonia.

Héctor Alterio falleció a los 96 años de edad este sábado 13 de diciembre de 2025.

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Murió Ernesto Acher, protagonista de los años clave de Les Luthiers.


Ernesto Raúl Acher Abulafia era hijo de un inmigrante llegado de Turquía y una argentina hija de turcos.

El músico, compositor y multiinstrumentista Ernesto Acher murió este sábado a los 86 años y con él se va una de las figuras centrales en la construcción del humor musical argentino. Impulsor de proyectos propios -como La Banda Elástica- que ampliaron los límites entre la música académica, el jazz y la escena teatral, Acher fue parte del período más fértil de Les Luthiers entre 1971 y 1986.

Entre sus aportes musicales más destacados figuran obras como “Miss Lilly Higgins”, “Epopeya de los quince jinetes”, el poema sinfónico “Teresa y el Oso” y la “Cantata del adelantado Don Rodrigo Díaz de Carreras, de sus hazañas en tierras de Indias, de los singulares acontecimientos en que se vio envuelto y de cómo se desenvolvió” la interpretación de Don Rodrígo Díaz de Carreras es estupenda, insuperable, bien lograda. Se destaca cuando interpreta  el niño preguntón de “La gallina dijo Eureka”.

En el año 2002 decidió radicarse en Chile en donde, además de su actividad artística, fue durante siete años profesor en la Universidad Diego Portales de Santiago. Después de haber vivido en Concepción, Santiago y Linares, en septiembre de 2016 emprendió el regreso a Buenos Aires, donde residió hasta su muerte.



viernes, diciembre 12, 2025

LOS TEHUELCHES, ESA OTRA HISTORIA. RODOLFO CASAMIQUELA.


RODOLFO CASAMIQUELA.

LOS TEHUELCHES, ESA OTRA HISTORIA.
07/12/08 | (APP) En 1991 se publicó el libro “Del mito a la realidad: evolución iconográfica del pueblo tehuelche meridional” (Fundación Ameghino), con escritos de los argentinos Rodolfo Casamiquela, Osvaldo Mondelo y Enrique Perea, y el aporte del historiador chileno Mateo Martinic. Un libro esencial para reconstruir la historia del pueblo tehuelche –marginado de la historia y que en los últimos tiempos atraviesa quizás una doble marginación por la instalación genérica de ‘mapuches’ para todos los pueblos indígenas patagónicos-, con una impresionante reconstrucción genealógica integrativa y 536 ilustraciones.
Reproducimos un capítulo del libro, escrito por Casamiquela, recientemente fallecido, que nos resume la etnología patagónica austral, es decir, la referida a los tehuelches meridionales y onas especialmente. Como un homenaje también al reconocido antropólogo, arqueólogo e historiador rionegrino.
Prescindiendo de la fronda de gentilicias, propios y ajenos, en diferentes lenguas, que complican notablemente el panorama
etnológico del ámbito austral de la Patagonia (incluído el sur del actual Chubut), puede aceptarse que éste se integraba, grosso modo, en lo racial, con dos elementos fundamentales, pámpidos y fuéguidos, metamorfizados en diferentes grados. Los láguidos, en cambio, litorales y provenientes del norte, podrían haber gravitado incluso hasta las cuencas de los lagos Colhue-Huapi y Musters (en tal caso, a lo largo del río Chico del Chubut).
De acuerdo con la monografía de Bórmida (1953-54), el tipo patagón propiamente dicho, es decir, correspondiente, en general, a los tehuelches meridionales (y en especial de la provincia de Santa Cruz), es prácticamente idéntico al ona y ha surgido del metamorfismo de un tipo pámpido -dominante absoluto- y otro fuéguido. (Serían en cambio, pámpidos puros –o mejor dicho, representarían al tipo antiguo de la Patagonia- los tehuelches septentrionales australes, con centro en el norte del Chubut y el sur de Río Negro; y fuéguidos puros –idem- los indígenas de canoa propiamente dichos, históricamente yámanas y alacalufes). Pero hubo otras variantes en el metamorfismo de ambos tipos, de los cuales pueden ser muestras los guaicaros (‘huaicurúes’), ocupantes de la región de la península de Brunswick e isla Riesco, más la parte continental adyacente hasta toda la costa oeste del estrecho de Magallanes; y/o los huemules (que Fitz-Roy encontrara sobre los senos Otway y Skyring) -amén de los haus del sudeste de la isla Grande de Tierra del Fuego-, grupos en los que el porcentaje de sangre fuéguida fue mayor.
Culturalmente, todos -incluídos, grosso modo, los tehuelches meridionales- han de haber acusado, de la misma manera, y sobre la base del racial, que implica contactos prolongados, un grado variable de metamorfismo. Esto es fácil de aceptar cuando se traen a la mesa los testimonios antiguos sobre indígenas de alta estatura y muy corpulentos que tripulaban canoas, y cosas semejantes. Nadie duda, pues, del metamorfismo cultural de los guaicaros o huemules (o haus), pero el asunto es relativamente novedoso en cuanto a los tehuelches meridionales, en general aceptados como modelo puro de cazadores superiores. Por lo demás, tanto el metamorfismo racial como el cultural han de haberse acentuado de norte a sur.
Los tehuelches meridionales (patagones propiamente dichos, para la mayoría de los autores), contactaban con los indígenas de canoa veros y con pueblos metamórficos, de grado variable, según dije, a lo largo del estrecho de Magallanes y la región mencionada antes. En tiempos históricos, laguna Blanca (situada al norte de la actual Punta Arenas), según la tradición mantenida hasta el presente por los indígenas, era el lugar de contacto o reunión por excelencia.
En tiempos antehistóricos o, dicho más correctamente, en época (a precisar arqueológicamente) anterior a la llegada de los europeos, este contacto de los indígenas del interior con pueblos de canoa y/o metamórficos debió extenderse a todo el litoral atlántico involucrado, de lo que resultaría precisamente su propio metamorfismo.
Dos palabras acerca de la clasificación moderna de los tehuelches meridionales. Personalmente, los he dividido -de un modo didáctico- en dos grandes grupos: los tehuelches meridionales australes, que se extendían en época histórica desde el estrecho de Magallanes y área sudoriental mencionada hasta el río Santa Cruz, y los tehuelches meridionales boreales, que ocuparían ámbito comprendido entre dicho río y el río Chubut (Simétricamente, desde el río Chubut hacia el norte se extendían los tehuelches septentrionales, divididos en australes –hasta el Limay-Negro) y boreales).
La etnia tehuelche meridional austral hablaba lengua propia, y en ella se autodenomina aónik’enk o aonik’o ch’oónükü (“sureños” y “hombres = gente del sur”, respectivamente). Llaman los hablantes de esta lengua (aónik’o áis = ayün) p’énk’enk o p’énk o ch’oónükü a los de la otra (“norteños” y “gente del norte”). Y los tehuelches meridionales que en la actualidad ocupan el ámbito boreal y que hablan la misma lengua anterior, se autodenominan en ella aónik’enk, lo que suena a contradicción. Pero el grupo que “paraba en Corpen”, al decir de mis informantes, esto es, en el área de Corpe Kaiken, la confluencia de los ríos Chico de Santa Cruz y Shehuen, tenía reservada para sí una denominación especial: mech’arn o ch’oonükü “gente de la resina” (de molle), y llamaba a su patria chica mech’ar-nuwu “donde hay resina”. Parece que este es, en relación con esta distinción, el epicentro de la nación tehuelche meridional boreal -si puede hablarse así-. En consonancia con esto, hay datos de que antiguamente (hasta comienzos del siglo XIX) los individuos de la parcialidad santacruceña de nuestro interés hablaban una lengua diferente de la actual: el téwsün, la llamada “lengua misteriosa de la Patagonia”.
Etnodinámica reciente.
La ausencia de denominaciones absolutas en estos dos pueblos o etnias (la de “gente de la resina” lo es sólo en sentido restringido) es indicador suficiente para el etnólogo de la presencia de alguna anomalía. A diferencia de esto, los tehuelches septentrionales la tuvieron (günün a künna), y su significado, coherentemente, expresaría la idea de la “gente o las criaturas por antonomasia”…
Pienso que la distinción que se hace con las “gentes de la resina” es testimonio de su proyección pasada, del esplendor pretérito de todo un pueblo. Y a la luz de consideraciones de esta clase -y más con el olfato del etnólogo que con pruebas sólidas-, he postulado que la pérdida de dicha personalidad ha de haberse debido a un fortalecimiento (reflujo) de los tehuelches meridionales australes (¿en relación con la posesión del caballo, a fines del siglo XVIII?), que habría comenzado por la cesión de su propia lengua y concluído con el reemplazo del sentimiento mismo de nación… A la inversa, la ausencia de una autodenominación absoluta por parte de los tehuelches meridionales australes puede haberse debido a una influencia (flujo) anterior por parte de los boreales sobre
aquéllos; no me extrañaría en absoluto, aunque convengo en que hay mucho para arar en tal terreno.
He dicho también… que es posible que en la despersonalización de los tehuelches meridionales boreales haya obrado al propio tiempo un desborde o presión cultural de los tehuelches septentrionales (australes) hacia el sur. Y esta idea surge del hecho de poder demostrar un fortalecimiento cultural de dicha etnia (günün a künna) hacia tiempos algo anteriores -dos o tres siglos- a la conquista española del Río de la Plata, la que se tradujo en un avance (reflujo) hacia la provincia de Buenos Aires (hasta el Salado) y hacia la del Neuquén (¿hasta el Agrio-Neuquén?).
Me apresuro a aclarar que cuando hablo de avance, presión o influencia, no pienso tanto en el traslado masivo de un pueblo, o movimiento étnico, sino en la migración de elementos culturales, materiales y, tras ellos, espirituales -éstos decisivos-, como la lengua y la religión. Es sólo en ese sentido, predominantemente cultural y no étnico (o racial-cultural masivo) en el que es posible hablar de hegemonía: hegemonía cultural. Por lo demás, es el modelo que estoy proponiendo en mis últimos trabajos para la interpretación del proceso de araucanización del Neuquén y todo el ámbito pampeano y norpatagónico al sur del Limay-Negro incluído… No me extrañaría que dicha hegemonía günün a künna estuviera basada en un fortalecimiento de la institución shamámica de ese pueblo: piense el lector, por un lado, en la recepción singular que -casualmente circa el año 1000 de nuestra era tuvo la idea inspiradora del arte rupestre del estilo de grecas (El estilo de grecas es, si nos atenemos al interés de los temas o símbolos representados, un estilo de labirintiformes -caminos perdidos-. En otras partes (1983) he desarrollado la posible relación de dicho tema con el “camino difícil” para ganar el Más Allá) en el ámbito de dispersión de esta etnia... y la apariencia de una exportación de ella y del estilo hacia el sur (en especial por vía de la precordillera de los Andes). Por el otro, en el hecho muy curioso de que el nombre mismo del shamán tehuelche meridional -al que hay que ubicar detrás del tema del laberinto-, “kalmelauch” o “kalmelawutr”, es tomado de la lengua de los günün a künna: qüIümüláwütr; en ella significa “el que hace o con lo que se hace qülümüllü”, tema desconocido pero en el que se reconoce otro subordinado, qülü, “blanco”. Harrington (Tomás Harrington, investigador de campo por excelencia de los tehuelches septentrionales en la primera mitad del siglo XX) no vacilaba en asociar a éste con la característica del hechicero tehuelche de actuar pintado cuidadosamente de ese color.
Pasando ahora, a las relaciones externas del “complejo tehuelche”, para usar la expresión de Escalada, si bien en sentido restringido, con los indígenas de canoa y metamórficos varios (producto de contactos anteriores al momento histórico, tema de estas líneas), vale la pena señalar, por una parte, que los antepasados de los onas de la Isla Grande de Tierra del Fuego han de haber llegado a ella directamente en canoa. Ello supone un grado importante de metamorfismo cultural, por lo que parece necesario abandonar la idea de que representen una imagen conservativa del estadio cultural anterior a la difusión del caballo en los tehuelches sensu lato, sus parientes continentales. Más bien, se trataría de pueblos o grupos revenidos a un nivel cultural equivalente a aquél. Por otra parte, lo dicho en cuanto a la raza: que aquéllos representan a un nuevo tipo racial, con sangre fuéguida, y que si extendemos la observación a los tehuelches, meridionales ahora, debemos aceptar que ella supone largo contacto, masivo -convivencia tal vez- del prototipo pámpido con el fuéguído, y por ende, inevitablemente, metamorfismo cultural. Es a su luz que he señalado en alguna otra parte (1983) el interés especial que en tal sentido podría tener, entre otros elementos, el estilo de arte rupestre de manos estarcidas (y pintadas) de Santa Cruz y Chubut. Dicho de otro modo, no es imprescindible, cuando se estudian elementos culturales estrictamente continentales, filiarlos como propios de cazadores por dicho motivo, sin más; antes bien, se debe recordar, por el contrario, la inevitable influencia de otras culturas, de raigambre más bien recolectora y cazadora inferior.
Para terminar… unas pocas palabras con respecto a los movimientos internos de las etnias y su extensión a los territorios de otras etnias. El primer grupo está motivado, en lo esencial, por el ciclo anual de la caza, con énfasis en el guanaco y el avestruz como presas, ciclo de la caza que es, en realidad, reflejo directo del ciclo anual de movimientos de las presas, es decir, las poblaciones de guanacos y avestruces (en invierno hacia el mar y en verano hacia el interior, grosso modo). En ese gran movimiento anual los ríos funcionaban para los cazadores como aguadas -como un sistema de aguadas-, y entraban y salían de sus cauces o vaguadas continuamente, para cortar caminos. Los ríos no fueron rutas para los grandes cazadores patagónicos; al revés, fueron precisamente las barreras (filtros) de contención de su expansión, los límites naturales de dispersión de cada etnia. O, dicho a la inversa, seguramente los grandes accidentes que explican la diferenciación étnica de la Patagonia (y, en gran medida, de la Pampa).
Menciono sólo al pasar los restantes movimientos internos, como el de la búsqueda de determinadas materias primas, los encuentros con otros grupos (bandas de la misma etnia o de otras) etcétera; no señalo específicamente una actividad de recolección porque, si bien ésta era muy importante para la dieta, estaba subordinada a la de la caza.
En relación con lo dicho, hay que enfatizar el papel de las rutas transversales en la Patagonia, no de las longitudinales o axiales, como la recorrida por Musters, o la célebre de la costa atlántica. ¿Es que no existieron, entonces, antes de la conquista española, y fueron motivadas por las necesidades adquiridas del intercambio comercial y la búsqueda de caballos (en Patagones, en la boca del Chubut, después; en la provincia de Buenos Aires por último, en gran medida)? Yo no diría tanto; al contrario, creo que existieron, y desde época muy lejana -en relación con los episodios climáticos y con la presencia o ausencia de agua-, y que sirvieron precisamente para la comunicación entre etnias, pero que sí se revitalizaron después de la conquista y colonización europeas.
Por último, volveré sobre el papel de los ríos, que -como dije- no fueron rutas para los cazadores, sino barreras y, por ende, no constituyeron áreas de expansión de pueblos, como postulara Escalada (1958-59), sino a la inversa: oportunamente he opuesto a la fórmula antropodinámica propuesta por éste, basada en las cuencas hidrográficas, mi tesis de las anticuencas (piénsese en el modelo günün a künna, aludido antes).
El mito
‘”Un día, de pronto, descubrimos a un hombre de gigantesca estatura (...) Era tan alto él, que no le pasábamos de la cintura…”
Así describió el maravillado -y exagerado- cronista Antonio Pigafetta, de la expedición de Hernando de Magallanes, la circunstancia del primer encuentro ocurrido en la bahía de San Julián a comienzos de abril de 1520, en simultaneidad con el hallazgo de lasregiones que conforman el extremo meridional de América, para el conocimiento científico y cultural de Occidente.
Desde entonces también, según se afirmara, debido a las huellas que en la nieve dejaban aquellos pretendidos seres descomunales, el solar estepario que habitaban pasó a ser conocido indistintamente como País o Región de los Gigantes Patagones, de los Gigantes o, simplemente, de los Patagones, forma que por evolución derivaría en la actual expresión Patagonia. (APP).
Publicado en Historia Neuquen.

Rodolfo Casamiquela (Ingeniero Jacobacciprovincia de Río Negro, 11 de diciembre de 1932 - Cipolletti, Río Negro, 5 de diciembre de 2008) fue un paleontólogoarqueólogohistoriadorescritor y docente argentino, conocido por haber descubierto el dinosaurio Pisanosaurus mertii en 1967[]​ y por su trabajo con el último hablante del idioma puelche (gününa yajüch).