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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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sábado, diciembre 13, 2025

Fallecen Héctor Alterio y Ernesto Acher.


Fallece Héctor Alterio.

Héctor Benjamín Alterio había nacido el 21 de septiembre de 1929 en Buenos Aires, Argentina.

De ascendencia italiana, sus padres eran originarios de Carpinone, comune de la provincia de Isernia, región de Molise instalados en el barrio de Chacarita (del Club Chacarita Juniors sería hincha).

Gran actor argentino nacionalizado español de amplia trayectoria en teatro, cine y televisión desarrolló una prolífica carrera tanto en Argentina como en España.

Su debut en los escenarios se produjo en 1948, cuando protagonizó Prohibido suicidarse en primavera, una obra escrita en 1937 por Alejandro Casona.

Alterio intervino en algunas películas como Argentino hasta la muerte, 1970; Juan José Jusid en La fidelidad, 1970; Héctor Olivera en La venganza del Beto Sánchez, 1972 y La Patagonia rebelde, 1974de Héctor Olivera sobre el libro de Osvaldo Bayer, Oso de Plata en Berlín. Y con el más destacado de ellos, Leopoldo Torre Nilsson en El santo de la espada, 1969, La maffia, 1971, Los siete locos, 1972, La tregua (1974), Camila (1984) película de María Luisa Bemberg, que recrea la historia real del romance entre Camila O’ Gorman (Susú Pecoraro) y el sacerdote Ladislao Gutiérrez (Imanol Arias), La historia oficial (1985) que recibió el Oscar como mejor película extranjera, El hijo de la novia (2001).

Alterio en la película La Tregua (1972).

Héctor Alterio participó de "Te rompo el rating", la película de 1981 un pequeño papel ensayando la frase “la mesa está servida”.

En el '75, Alterio sufrió el mismo destino de otros referentes de la cultura.

“Cuando estábamos presentando La Tregua en España recibí una llamada desde Buenos Aires. Estaba en el hotel Wellinton, en Madrid. La Triple A, en un comunicado, me condenaba a muerte” –recordaba Alterio- y desde enntonces empezó a residir en España, donde consiguió también la nacionalidad española.

Una de sus frases más icónicas. Salió de la película Caballos salvajes (que nombra a Villa Regina), la película de Marcelo Piñeyro de 1995 en la que Alterio hilvanó ocho palabras y luego pasaron a la cultura popular: “¡La puta que vale la pena estar vivo!” que se dice también: "La pucha que vale la pena estar vivo". 


Alterio  que hace de un viejo jubilado empieza a girar y bailar en Playa Cerro Avanzando, a 16 kilómetros de Puerto Madryn. Ahí, con vistas a Península Valdés y el Golfo Nuevo, el actor -con un abrigo marrón claro- se entrega al entusiasmo mientras suena el vals "Cuentos de los Bosques de Viena", de Strauss.

En una de las paradas del viaje ambos protagonistas bajan en un paraje alejado con vistas al Mar Argentino y allí se rodó la memorable escena en la que Héctor Alterio empieza a bailar dando círculos y pronuncia la inolvidable frase.

Según relató, el director Marcelo Piñeyro sentía que faltaba cerrar una secuencia clave y decidió llamar a la reconocida guionista Aída Bortnik. Durante esa conversación, Piñeyro le describió el escenario: un monte en medio del campo, el personaje de Alterio completamente solo y una escena cargada de emoción. Fue entonces cuando Bortnik se inspiró y le dijo: “Decile a Héctor que su personaje diga ‘la puta que vale la pena estar vivo’”.

“Han pasado muchísimos años y siempre que voy a Buenos Aires me gritan en la calle. A veces se equivocan y dicen ‘la pucha que vale la pena estar vivo’, dicen cualquier cosa…” - recordaba Alterio-.

A fines del 2020, ya con 91 años, y cuando en Madrid se iba reabriendo la actividad teatral tras la dura pausa por la pandemia (la porquería de coronovirus), Héctor Alterio volvió con Como hace 3000 años, un espectáculo donde interpretaba composiciones del gran poeta León Felipe, acompañado en guitarra por José Luis Merlin.

Entre marzo y abril de 2023, el legendario actor argentino interpretó el unipersonal “A Buenos Aires” y fue distinguido como “personalidad emérita de la cultura” en una emotiva ceremonia.

Héctor Alterio falleció a los 96 años de edad este sábado 13 de diciembre de 2025.

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Murió Ernesto Acher, protagonista de los años clave de Les Luthiers.


Ernesto Raúl Acher Abulafia era hijo de un inmigrante llegado de Turquía y una argentina hija de turcos.

El músico, compositor y multiinstrumentista Ernesto Acher murió este sábado a los 86 años y con él se va una de las figuras centrales en la construcción del humor musical argentino. Impulsor de proyectos propios -como La Banda Elástica- que ampliaron los límites entre la música académica, el jazz y la escena teatral, Acher fue parte del período más fértil de Les Luthiers entre 1971 y 1986.

Entre sus aportes musicales más destacados figuran obras como “Miss Lilly Higgins”, “Epopeya de los quince jinetes”, el poema sinfónico “Teresa y el Oso” y la “Cantata del adelantado Don Rodrigo Díaz de Carreras, de sus hazañas en tierras de Indias, de los singulares acontecimientos en que se vio envuelto y de cómo se desenvolvió” la interpretación de Don Rodrígo Díaz de Carreras es estupenda, insuperable, bien lograda. Se destaca cuando interpreta  el niño preguntón de “La gallina dijo Eureka”.

En el año 2002 decidió radicarse en Chile en donde, además de su actividad artística, fue durante siete años profesor en la Universidad Diego Portales de Santiago. Después de haber vivido en Concepción, Santiago y Linares, en septiembre de 2016 emprendió el regreso a Buenos Aires, donde residió hasta su muerte.



domingo, febrero 10, 2019

Héctor Alterio develó la génesis de la recordada frase “La puta que vale la pena estar vivo”.

En el archivo.

Héctor Alterio develó la génesis de la recordada frase “La puta que vale la pena estar vivo”.

El actor de 89 años contó cómo se originó la recordada escena de la película “Caballos salvajes”.

En la escena más recordada de la película Caballos salvajes (1995), José, el personaje que interpreta Héctor Alterio, tras liberar varios equinos baila en una playa al ritmo de un vals y grita: "La puta que vale la pena estar vivo". Veinticuatro años después, el actor contó cómo se originó aquella escena histórica del cine argentino.
Antes de volver a los escenarios, el próximo 15 de febrero en el Teatro Zorrilla de Valladolid para realizar Como hace 3.000 años, la obra que homenajea al poeta español León Felipe en el 50 aniversario de su muerte, Alterio le brindó una entrevista a Radio Nacional para el programa Modo Sábado, que conducen Tatiana Schapiro y Horacio Marmurek.
En la misma, el prestigioso actor de 89 años contó en detalle cómo fue que nació la original frase "La puta que vale la pena estar vivo", que lo acompaña desde que filmó Caballos Salvajes, en 1995. "Bueno, resulta que al director, Marcelo Piñeiro, se le ocurre llamarla a Aida Bortnik, gran autora,  porque le faltaba cerrar una secuencia. En esa conversación, le contó dónde estábamos filmando. Fue algo así: 'Estamos sobre un monte en el medio de un campo y el personaje de Héctor está solo'. Y así, le fue contando casi detalladamente lo que pasaba en cada escena. Fue entonces ahí que ella se inspiró: 'Decile a Héctor que su personaje diga 'la puta que vale la pena estar vivo'. Sin dudarlo, lo agregó el director y yo después lo dije con todas mis ganas...”, contó Héctor.
Y luego reveló la sorpresa que le genera hasta el día de hoy el impacto de aquella actuación suya en ese filme: “No me imaginé que iba a pegar así, han pasado muchísimos años y siempre hay alguien que me grita en la calle y, aunque yo no lo veo, los escucho”. 
El actor, a sus 89 años, está más vigente que nunca y contó que no piensa abandonar su trabajo de actor: “No tengo otra alternativa, todavía me puedo manejar por mí mismo, puedo memorizar, me entretiene… vivo de eso y de una pequeña jubilación que me han dado, pero no me sirve para nada. Yo necesito seguir trabajando… económicamente y espiritualmente”.
Alterio volverá a subirse a un escenario el viernes 15 de febrero, con la obra 3.000 años. Este proyecto es la culminación de un deseo personal de Héctor por interpretar una selección de textos que resaltan la manifestación de unos sentimientos compartidos entre el autor y el intérprete, coincidencias que existen debido a la implicación emocional del actor argentino con el espectáculo.
El actor argentino debutó en 1948 protagonizando Prohibido suicidarse en primavera. Se erigió renovador de la escena argentina de los '60 creando la compañía Nuevo Teatro, que funcionó a pleno hasta 1968. Trabajó en teatro y televisión, pero se hizo famoso por sus trabajos en el cine, que empezaron en 1965 con Todo sol es amargo.
En 1975, durante su estancia en España, fue amenazado de muerte por la Triple A, por lo que decide no regresar a su país. Desde entonces participó en numerosas producciones españolas, algunas tan memorables como A un Dios desconocido (1977), con la que obtuvo el premio al Mejor Actor en el Festival de San Sebastián; El crimen de Cuenca (1979), o El nido (1980), película nominada al Oscar y premio al Mejor Actor de la Asociación de Cronistas de Nueva York.
No dejó de participar en películas de su país, siendo protagonista en cuatro de las primeras películas de la Argentina que llegaron a ser candidatas al Oscar: La tregua (1974), Camila (1984), La historia oficial (1985), ganadora del premio de la Academia de Hollywood, y El hijo de la novia (2001).
Publicado en Diario "Clarín", 9 de Febrero de 2019.

jueves, junio 14, 2018

¿Quién lo dijo?: Frases de película que escaparon de la pantalla.

Algunas expresiones han escapado de la pantalla grande para formar parte, en versión original o con matices, del habla cotidiana. La lista es larga y seguirá creciendo. Aquí te mostramos doce frases que tal vez usaste sin saber de dónde salieron.


Desde que la imagen sumó sonido, el cine nos ha ido dejando frases que pasaron a la historia y que forman parte del lenguaje cotidiano. Quién no ha dicho una y mil veces “Houston, tenemos un problema”, emulando a Tom Hanks en “Apollo 13” (1995), o “Hasta la vista, baby”, pronunciada por un Arnold Schwarzenegger devenido en androide en “Terminator 2” (1991).
Seguramente los más jóvenes han escuchado muchas de ellas casi como si formaran parte del refranero popular, e incluso las han usado pero no saben a qué película pertenecen. Las conocen más por cómo han sido descontextualizadas, muchas veces con humor, como aquella con que se presentaba el agente 007 en la saga desde 1962, “Mi nombre es Bond, James Bond”, que ha llegado al “Nolo, Manolo” del chiste.
También están esas otras frases pertenecientes a películas que se han vuelto de culto y que son leitmotiv de millones de fans, como “Que la fuerza te acompañe” o “Soy tu padre” de la saga “Star Wars” que comenzó George Lucas en 1977.
Por supuesto, las animaciones infantiles no se quedaron atrás. Revive en las redes sociales el “Hasta el infinito y más allá” (“Toy Story”, 1995) ya sea para alentar o expresar cariño y “El rey león” (1994) nos regaló una filosofía de vida con su “Hakuna Matata”, que en lengua suajili significa, literalmente, “No te preocupes”.
En modo romántico, la voz de Humphrey Bogart en “Siempre nos quedará París” del final de “Casablanca” (1942) sigue despertando suspiros y algún que otro lagrimón, mientras también es usado, por ejemplo, como título en un libro del filósofo y escritor José Pablo Feinmann.
El cine argentino tiene también tiene lo suyo. La imagen de Luis Brandoni y todo el cinismo de sus “Tres empanadas” (“Esperando la carroza”, 1985) circula como meme en las redes sociales.
Sólo algunas de las infinitas y recordadas frases que nos ha legado la pantalla grande.
Bien nuestros.
Nuestros recordados y adorados duendes patagónicos, en la serie de animación “Los Peques” (2002), hacían juegos de palabras con dos frases que también hicieron historia: “Corre Forrest, corre” (“Forrest Gump”, 1994) cuando Nino y Chicho escapaban de un chimango que los quería cazar y “Pueden quitarnos la vida, pero jamás la libertad” (“Corazón Valiente”, 1995), igual que Mel Gibson pero esta vez arengando a un ejército de gnomos con la misión de defender los bosques andinos.
En la política también.
Pero no todo es Hollywood. Un video del Ministerio de Turismo, compartido por el presidente Mauricio Macri en su Facebook el año pasado, usaba “La puta que vale la pena estar vivo”, la frase más recordada de Héctor Alterio en “Caballos salvajes” (1995), para promocionar los destinos argentinos.
Publicado en Diario "Río Negro", 14/06/2018.

viernes, marzo 25, 2016

EL 25 DE MARZO DE 1986 LA PELÍCULA ARGENTINA “LA HISTORIA OFICIAL” DE LUIS PUENZO Y PROTAGONIZADA POR NORMA ALEANDRO GANA EL ÓSCAR A LA MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA.


 “La Historia Oficial la tuvimos que rodar en secreto”.
A 31 años de su estreno, vuelve La Historia Oficial. Dueña hoy de una restauración que, primero, deja en claro “la urgencia por rescatar nuestro cine”, dirá el ganador del Oscar Luis Puenzo y, segundo, la importancia de una historia distinta a la de cualquier film argentino.

Norma Aleandro, recién llegada del exilio por aquel 1983 donde empezaba a generarse la película a escondidas, cuenta: “Como un matrimonio por separarse, así me puse cuando Luis propuso el papel: yo lloraba y él me hablaba“. ¿Por qué lloraba Aleandro? “Lloraba por lo que era el libro, era lo que uno quería que se supiera en este país“. La actriz confiesa que “él se había empecinado, aunque no nos conocíamos, en que fuera yo” y, principalmente, “todos teníamos miedo“.
Porque ese rodaje es también una historia poderosa, donde Puenzo filmaba en su propio hogar, donde hubo amenazas, donde el miedo existió hasta mucho después del estreno. Puenzo: “Protegidos, protegidos, no estuvimos nunca. En algún momento tuve miedo por mis chicos y mi mujer. Y pensábamos si era mejor que ella se llevara los chicos a otro lado, ya que filmábamos en mi casa, por ejemplo, que es la casa de la película, de la pareja de Norma y Héctor Alterio. ¿Qué era más seguro? ¿Estar todos juntos o no? ¿Eramos temerarios? No. ¿Y por qué hicimos eso? No me parecía temerario, era consciente del peligro. Pero estábamos acostumbrados a vivir esa vida”.
Agrega Norma: “La filmamos en la casa de Puenzo, redecorada. Estaban los hijos de Puenzo y la hija, la mujer, la gente de la casa, todos nos amparaban muchísimo. Estaban felices de que estuviéramos filmando ahí. Nos vestíamos en el cuarto de los chicos. Nos dormíamos una siestita ahí si había tiempo. En las escenas donde estamos en la cama con Alterio es la cama de Puenzo y su mujer, que debían mantener todo quietito de un día para otro, por la continuidad del día siguiente. Era muy familiero todo lo que nos pasaba puertas adentro. Pero el tema era volver e ir al día siguiente ahí. Apenas ponías un pie afuera del set, miedo. Además existió la amenaza a la niña y la mamá, con cuatro hombres armados que le dijeron que paremos la película o nos mataban“.
—¿Qué hicieron?
ALEANDRO: Decidimos darla por terminada a la prensa y seguir filmándola en secreto. Lo cual era casi infantil. Secreto pero estamos en el mismo lugar. Aprovechábamos los carros de asalto en la plaza de Almagro, las madres verdaderas, la carpeta real que nos dio Abuelas donde se veían fotos de niños desaparecidos.
—¿Cuál creen es la importancia de la película hoy?
PUENZO: Es curioso, por ahí es porque me hago viejo, pero creo que ahora es más importante que antes. La verdad es que yo muchas veces he dicho, a lo largo de la historia de la película: “Muchachos, es una película”. No le busquen más. La historia se fue cargando con lo extradiegético, y en un punto se empezó a hacer cargo. Mi principal orgullo es que la realidad la fue confirmando. Fue confirmando las decisiones que tomamos con la película, lo que escribimos, ya que desde una frase es una decisión, hasta donde poníamos la cámara, como cuando filmamos poniendo en la calle en riesgo nuestra vida.
A: La película está vigente. Hay gente que no sabe bien lo que pasó. Se habló siempre de no perder la memoria, pero el tiempo y las ganas de no hablar de cosas desagradables hacen que se vaya diluyendo esto y quede en las Madres, las Abuelas, en ciertos momentos y fechas donde se vuelve a hablar. Para la gente joven es algo distante, como podía ser la época de Hitler en Alemania. Creo que esta película puede ayudar a mucha gente a enterarse de lo que pasó. Eso no terminó, terminó una parte y seguirá por varias generaciones, porque no sólo son los hijos o nietos que hay que encontrar, sino también en qué estado está esa gente aunque la encuentren.
—¿Qué miedos siguieron apareciendo?
A: Con mi marido nos preguntábamos algo sensato: ¿dejarán estrenar esta película? Si se estrena, ¿qué nos puede pasar? Yo venía del exilio, primero Uruguay, donde aparecían muertos en la costa, la gente que tiraban de los aviones. Se sabía. Aquí nadie se quería enterar. Algunos no querían enterarse, otros sospechaban, pero no tanto. Otros decían que de ninguna manera, que estaba todo tranquilísimo. Nadie se atrevía a hacer nada. Todo el mundo salía con el documento. A todo el mundo lo paraban. Me tomé el hacer la película como una obligación ciudadana. Me arrepentí como 80 mil veces, durante y después de filmarla.
—¿Cómo responden hoy a la teoría de los dos demonios?
P: A mí me acusaron mucho de que la película tenía la teoría de los dos demonios. Por una escena en particular. Hay una escena, la del garaje con Chunchuna Villafañe, en que Chunchuna hablando de su ex marido, un guerrillero, le dice a Alterio: “Era igual a vos, la otra cara de la moneda”. No sólo no es la teoría de los dos demonios, sí puedo decirte que la teoría de los dos demonios ha sido una gran coartada para salvar de juicios a gente que algún día será juzgada.
A: Creo que hubo una guerrilla que mereció juicios. Y algunos están presos. Pero nadie merece que lo rapten, lo torturen y lo maten. Yo lo que creo es que realmente fue muy descontrolada laguerrilla. Yo estaba en contra y tenía amigos metidos hasta el caracú. Estaba en contra de lo que estaban haciendo. No me parecía que eso podía ser conducente para nada. Además estaba muriendo mucha gente.
P: No se nos escaparon frases en el guión con Aída Bortnik, la guionista: suscribimos cada frase. Pocos observan que el eje de la película es la autoría civil del golpe militar. Los golpes no fueron porque sí, fueron golpes económicos que tenían que ver con las corporaciones en Argentina y en toda Latinoamérica. Lo mismo pasó con Pinochet en Chile, con los brasileños. En todo caso, los milicos fueron la mano de obra. La Historia Oficial tiene esto como eje. Cuenta el eje de corporaciones: Alterio, protagonista; abogados; un general en el directorio, como tenían todas las empresas; y norteamericanos. Eso está clarito. Cuando Chunchuna le dice eso, a vos, a Alterio, se lo dice a un civil, no a un militar. No compara al guerrillero con el militar. Esto es clarísimo. No es algo que yo invento. Esa comparación es completamente genuina. Le está diciendo que los guerrilleros y los civiles hicieron esto, éste es el gran conflicto, que está todavía, que subyace digamos. Ese conflicto entre Kicillof y Prat-Gay, es ese conflicto, está todavía acá. No es un invento, no lo inventé yo. Eso estaba y está.
—¿Cómo vivieron el después del estreno?
A: El día del estreno en la primera plana había tumbas señaladas que decían que había niños desaparecidos durante la dictadura. Cuando fuimos al estreno pensamos qué nos iba a pasar. Pensábamos “no nos va pasando nada ahora”. En la calle había gente que me preguntaba si creía que todo era verdad, “No parece, todo está tranquilo“, me decían. Hubo otra gente que por lo que salía en los medios le dio credibilidad a la película. Había gente que te paraba y te agredía. Elmiedo era constante.
—¿Cómo fue ese día que ganaron Mejor Película Extranjera en los Oscar de 1985?
P: Fue una gran alegría Cannes. Cannes sí. Recién salía la película. En los Oscar después, todo el mundo estaba convencido de que íbamos a ganar nosotros. Y Norma era casi número puesto como Mejor Actriz. Tuvimos una segunda nominación, que fue guión, y no salió la nominación de Norma. Después la nominaron por Gaby, una historia verdadera. La Academia la pone a Norma a presentar el premio en esos Oscar, donde ganamos, para que obviamente nos encontráramos en el escenario.
A: Hicieron muchas screenings previas. Jane Fonda la dio para que la vieran amigas, de Kasdan a Barbra Streisand. Nos hizo comida en su casa. El día del Oscar el mismo István Szabó, director nominado a Mejor Película Extranjera, me decía: “Lo van a ganar”. 


Publicado en Diario "Perfil", domingo 20 de marzo de 2016.

jueves, marzo 24, 2016

CINE ARGENTINO: ¿Cómo se hizo "La historia oficial"?

Luis Puenzo se inició en el cine publicitario como guionista, dibujante y director en 1965, y tres años más tarde fundó su propia productora, Luis Puenzo Cine, que en 1974 se convertiría en Cinemanía S.A. Había incursionado ya en la pantalla grande primero con Luces de mis Zapatos (1973) y luego con el episodio "Cinco Años de Vida" de la película "Las Sorpresas" (1975), basada en cuentos de Mario Benedetti.
Su empresa era exitosa y junto a sus socios, Marcelo Piñeyro y Alberto Fisherman, trabajaban muchísimo. Pero en la cabeza del realizador estaba la idea de volver a realizar un largometraje y durante la Guerra de Malvinas decidió que había llegado ese momento.
Comenzó a escribir primero un cuento, una historia, que tenía a una abuela como el personaje principal. Ella, como podía, averiguaba lo que había ocurrido con su nieta nacida en cautiverio, y por ende lo que pasaba en el país. En esos años ya se sabía que había niños desaparecidos y que muchos habían nacido durante el cautiverio de sus madres, pero no qué pasaba con ellos ni qué es lo que hacían los militares con ellos.

El proceso de escritura duró varios meses hasta que Puenzo llegó a un punto en donde notó que la historia no avanzaba, ahí fue el momento en que decidió ver la trama desde el punto de vista de la familia apropiadora, más específicamente de la mujer que empieza a sospechar que la nena que está criando fue expropiada.
El realizador sintió que necesitaba el aporte de Aída Bortnik para su proyecto, y fue así que fue hasta la casa de la periodista y escritora y le propuso que escribieran juntos. Bortnik, que había sido guionista de "La Tregua" (1974), la primera película argentina nominada al Oscar, lo conocía desde los 15 años, cuando éste le pidió que le enseñara a escribir. Entre 1967 y 1976, Bortnik escribió en "Primera Plana", "La Opinión", "Siete Días", "Humor", "Panorama" y "Semanario", y se había tenido que exiliar en España entre 1975 y 1979.
Para el momento en que se reunía con Puenzo a escribir, había sido prohibida nuevamente por un ciclo para televisión que se llamaba "Ruggero" (1983), con Rodolfo Ranni y Bárbara Mujica. De hecho, recibía llamados en su departamento para amenazarla mientras se gestaba esta película, mucho más "peligroso" que el trabajo que había realizado antes.
Otra deseo del director era que el filme fuera protagonizado por Norma Aleandro quien, también amenazada por la Triple A, sufrió el destierro en 1975. En 1981 había regresado a la Argentina, pero todavía estaba prohibida.
Lo primero que se filmó, mientras todavía se trabajaba sobre el guión, fue la marcha de las Abuelas en Plaza de Mayo, en 1983 -fue la tercera que hacían, ocurrida el 21 de septiembre-. Aprovechando las manifestaciones, el equipo consiguió credenciales de prensa y se filmó toda la marcha de incógnito.
El proyecto se demoró bastante y, a mediados de años, el gobierno militar llamó a elecciones. Las ganó Raúl Alfonsín en octubre y dos meses más tarde asumió la presidencia. Esto ayudó al largometraje porque empezaron a explotar las noticias sobre las desapariciones y los chicos tomados en cautiverio.
El rodaje se inició en abril de 1984, con un elenco al cual se agregaron Héctor Alterio, Patricio Contreras, Chunchuna Villafañe, Hugo Arana, Jorge Petraglia, María Luisa Robledo, Chela Ruíz, Lidia Catalano, entre otros, y la presentación de Analía Castro como Gaby, que previamente había trabajado en la novela "Amada" (1983), protagonizada por Libertad Lamarque.
Si bien era una película pequeña, con un dinero que salía de Cinemanía (Historias Cinematógraficas fue una empresa fundada para hacer la película), pronto llamó la atención de los medios de prensa que escribían notas sobre la filmación. Finalmente, a pesar de las amenazas, los parates, problemas económicos y exigencias la película terminó de filmarse.
Lo que venía a continuación era otro tema importante: la distribución. En ese momento, había dos circuitos: las cadenas Coll-Saragusti y la Sociedad Argentina de Cinematografía (SAC). Se arregló con la primera y se confirmó la fecha, las salas y los afiches en la vía pública. "La Historia Oficial" iba a estrenarse en octubre de 1984, pero en las semanas previas se habían estrenado dos películas argentinas con contenido político -"Asesinato en el Senado de la Nación" y "Cuarteles de Invierno"- a las que les había ido mal de público, a pesar de las buenas críticas que tenían ambas por parte de la prensa. Los argentinos no querían ver esa clase de contenidos en los cines. Después de mucha deliberación con su mujer y coproductora, Nora Rousseaux, y Marcelo Piñeyro, director de producción, Luis Puenzo decidió postergar el estreno.
El empresario Rabeno Saragusti decidió de todas maneras guardarle una fecha de estreno, que el realizador decidió que fuera en la Semana Santa de 1985. Mientras tanto, Puenzo siguió trabajando en publicidad para ir reacomodando sus finanzas y la película fue siendo proyectada a invitados, periodistas y personalidades buscando otros recursos económicos mediante la recomendación de esta gente. Al mismo tiempo el largometraje comenzó lentamente su derrotero por los distintos festivales del cine del mundo.
"La Historia Oficial" se estrenó en Argentina el 3 de abril de 1985, con los cines Monumental, Santa Fe 1 y Lorca como cabeceras del circuito, entre otros. Pero no le fue muy bien, incluso hubo esfuerzos denodados para evitar que se caiga de la cartelera. El premio en Cannes ayudó muchísimo y el público comenzó a acudir a las salas.
Terminando 1985 alcanzó 889.940 espectadores, y después de ganar el Oscar a Mejor Película Extranjera se volvió a reestrenar en marzo de 1986 obteniendo 820.538 más, sumando en total 1.710.478 espectadores.
La historia de Abuelas de Plaza de Mayo se hizo visible con "La historia oficial".
Así como los buenos vinos se van añejando y mejorando su calidad y sabor, lo mismo ocurrió con "La Historia Oficial". Lentamente fue construyendo su leyenda y la historia, nuestra triste y nefasta historia, fue cimentando su contenido. Curiosa, o tal vez tristemente, con los pasos de los años no fue perdiendo vigencia. Se coronó como un faro de aquellos años y un punto de referencia sin perder ni un solo ápice de fuerza dramática. Y lo demás es leyenda.
En el año 2013, cuando se cumplieron 30 años de la recuperación de la democracia argentina, Luis Puenzo fue invitado a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en el marco del 6° Festival Internacional de Cine sobre los Derechos Humanos (DHfest). Se proyectaba el filme y también se le iba a hacer entrega de la Medalla Filmoteca, que se labra con el nitrato de plata que se recupera de las películas restauradas.
Allí Puenzo se dio cuenta de que el negativo que tenían, de donde salieron todas las copias, era el mismo que usaron en la cámara mientras filmaban y que se encontraba muy deteriorado. Surgió así la idea de restaurarla antes de que se perdiera para siempre y cuando volvió a Buenos Aires inmediatamente se puso a trabajar en eso.
El proceso de remasterización lo que hace es crear de nuevo el soporte material del máster (grabación original) de la obra audiovisual. ¿Cómo? Se trabaja sobre los negativos e interpositivos originales escaneando o digitalizando cuadro a cuadro para obtener así la máxima resolución y fijeza. El propósito es mejorar el original. Lo que se hizo sobre el negativo original de la película fue ponerlo en valor, arreglarle todos los problemas físicos, se lavó el material y se hizo un reprocesamiento, que es como revelarlo de vuelta.
Para hacer esto se pone una cintita a cada uno de los empalmes que tiene el negativo y se pasa por proceso de revelado nuevamente. El negativo se escaneó en 4K, cuando normalmente se hace en 2k, porque se hicieron unos trabajos puntuales de reencuadres y porque Puenzo lo quería en la máxima calidad posible. Después comenzó el proceso de correciones de color, y con ese primer "borrador" se pasó al de restauración, que es el más largo y artesanal. En cuanto al sonido, se le sacaron los ruidos de superficie, soplidos, chispazos, problemas técnicos que tenían que ver con la tecnología de la época. Además, se trabajó sobre la banda sonora y se hizo una casi nueva. Finalmente y después de mucho trabajo y esfuerzo, el trabajo quedó terminado.
Hoy jueves 24 de marzo, en el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, a 40 años del golpe militar y 30 de la obtención del Oscar, se va a re-estrenar "La Historia Oficial" con una imagen restaurada 4K, sonido estereofónico 5.1 y copias digitales de altísima calidad. Esto es una gran noticia, no sólo porque se va a volver a disfrutar en las salas de los cines de una de las joyas de nuestra filmografía, sino también porque ahora sí tenemos la certeza de que la película vivirá para siempre. Las futuras generaciones seguramente estarán agradecidas.

Publicado en Diario "Río Negro", 24 de marzo de 2016.

miércoles, septiembre 17, 2014

17 DE SEPTIEMBRE DE 2014: FALLECE LA ACTRIZ "CHINA" ZORRILLA.


BRILLÓ EN NUESTRA ARGENTINA Y URUGUAY.

China Zorrilla vivió en Argentina hasta cumplir los 90 años, en 2012, cuando se retiró del mundo del espectáculo y regresó a Montevideo junto a su familia, luego de que iniciaran sus problemas de salud en 2008 cuando debió ser internada por una insuficiencia respiratoria.
Entre su filmografía se destaca su participación en películas como "Heroína", "La Mafia", "Darse cuenta", "La Peste", "Señora de nadie", "Pubis angelical", "Besos en la frente", "Pobre mariposa", "Elsa y Fred" y "Esperando la carroza" en la que interpretó a la recordada Elvira Romero.
China Zorrilla falleció hoy a los 92 años.
Concepción “China” Zorrilla de San Martín
falleció hoy a los 92 años por problemas respiratorios.
DIARIO "EL PAÍS" (Uruguay).
Concepción “China” Zorrilla de San Martín falleció hoy a las 11:30 horas a los 92 años por problemas respiratorios. 

Mañana de 9:00 a 12:30 el gobierno hará un velatorio oficial a la actriz uruguaya en el Salón de Los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, confirmó a El País Hugo Achugar, director de Cultura del Ministerio de Educación. El ingreso será por la puerta principal del Edificio (Av. del Libertador Brigadier General Juan Antonio Lavalleja). En el Palacio se le hará Honras de Estado como Personalidad de la Cultura del país.


Del Palacio Legislativo trasladarán los restos de la actriz al Teatro Solís y seguirán hacia el Cementerio Central. Hoy el velatorio será en la empresa Martinelli a las 18 horas, Canelones 1450, en la Sala Preferencial Ámbar, primer piso. 

El gobierno decretó duelo nacional para mañana. El presidente de la República, José Mujica, recordó a la actriz en declaraciones brindadas a la Secretaría de Comunicación de Presidencia.

“Hay algunos pajaritos criollos como el zorzal o el hornero que con mucha ternura y oficio antes de cada primavera construyen su nido, palito a palito. Sin darse cuenta, o dándose cuenta, China Zorrilla ha contribuido a construir cultura para el Uruguay y para el Río de la Plata, a lo largo de décadas y décadas, sumando como esos pajaritos, palito a palito con ternura”, reflexionó.

El jefe de Estado dijo que Uruguay le dará la despedida merecida. “Tendrá un tono de tristeza y un tono de alegría por la magnitud de esa vida”.

Por decretarse duelo nacional, la bandera nacional permanecerá a media asta durante esa jornada en todos los edificios públicos, embajadas de la República en el exterior, cuarteles, fortalezas, bases aéreas y buques de guerra.

Fallecimiento.

El director técnico de la Asociación Española, Eduardo Grandal, confirmó la hora del fallecimiento y dijo en radio Monte Carlo que el deceso se dio "pese a los esfuerzos, tratamientos con antibióticos (...) lamentablemente la evolución fue hacia la insuficiencia respiratoria, que en definitiva fue la causa del deceso". 

El domingo pasado había sido internada por una infección aguda; Grandal dijo que falleció "después de haber estado padeciendo una larga enfermedad pulmonar obstructiva crónica que evidentemente tuvo ahora una exacerbación, una infección aguda, que fue lo que motivó su ingreso" al sanatorio.

Si bien había tenido una leve recuperación, ayer tuvo una recaída. De todas formas no era el primer tropiezo de salud desde que había cumplido los 90 años. Cuando aún vivía en Buenos Aires tuvo un período en que su físico apareció afectado por enfermedades que la llevó a volver a emigrar a Montevideo al auxilio de una hermana y varios sobrinos.

Nacida en Montevideo en 1922, “China” perteneció a una familia patricia de artistas, en la que destacó su abuelo, el poeta Juan Zorrilla de San Martín y su padre, el escultor José Luis Zorrilla de San Martín. 

Su vida artística como actriz y directora se inició con el grupo de teatro Ars Pulcra, debutando con la obra La anunciación de María, de Paul Claudel. Entre 1946 y 1948 permaneció becada en Londres y estudió en la Royal Academy of Dramatic Art. De regreso se incorporó al elenco de la Comedia Nacional, donde permaneció hasta 1958 actuando en decenas de obras, dirigidas por artistas del prestigio de Margarita Xirgu, Armando Discépolo y Orestes Caviglia.

En 1960 se sumó a la fundación del Teatro de la Ciudad de Montevideo, compañía a la que hizo valiosos aportes, hasta que se radicó durante cinco años en Nueva York. Allí presentó junto a Carlos Perciavalle Canciones para mirar, sobre la obra de María Elena Walsh, con la que ofrecieron al público de Broadway un espectáculo original y netamente rioplatense. 

Entre sus múltiples áreas de acción sobresalieron, por esos tiempos, sus trabajos para la televisión uruguaya, con programas de difusión del teatro y la cultura en general. 

Pero en 1971 se instaló en Buenos Aires para rodar Un guapo del 900, con dirección de Lautaro Murúa, a la que siguieron otros trabajos cinematográficos y escénicos. 

Tras el inicio en 1973 de la dictadura en Uruguay fue proscrita como actriz. Radicada en Buenos Aires, desplegó gran actividad en teatro, cine y televisión. 

En cine participó en más de 50 películas de una amplia variedad de géneros, desde Esperando la carroza, comedia costumbrista dirigida por Alejandro Doria, hasta la historia romántica Elsa y Fred, con dirección de Marcos Carnevale. Leopoldo Torre Nilson, Oscar Barney Finn, Fernando Ayala, Sergio Renán fueron algunos de los directores que trabajaron con ella, mientras Alfredo Alcón, Federico Luppi y Héctor Alterio se encuentran en la larga lista de actores que la tuvieron como compañera de reparto. 

Tras la restauración democrática en 1985 volvió a actuar en Montevideo, con la obra Emily (de William Luce, sobre la poeta estadounidense Emily Dickinson), a la que siguieron muchos espectáculos ofrecidos en la capital y el interior, entre ellos algunos muy taquilleros, como la divertida pieza El diario privado de Adán y Eva (junto a Perciavalle), hasta el drama Camino a La Meca. 

Más allá del teatro de texto, desplegó sus dotes histriónicas y su naturalidad escénica en espectáculos de carácter autobiográfico, en los que –a través de un entretenido anecdotario– repasaba los episodios más significativos de su vida artística. 

Considerada una leyenda del teatro uruguayo, su proyección artística trasciende la escena: fue una figura de referencia en la vida pública tanto de Uruguay como de Argentina.

Entre otros galardones recibió la condecoración de la Legión de Honor en el Grado de Caballero de las Artes y las Letras, que el gobierno de Francia le otorgó en 2008. 

El 14 de marzo de 2012, China quiso festejar su cumpleaños número 90 haciendo lo que mejor sabe hacer: subida al escenario de la sala María Guerrero del Teatro Nacional Cervantes, en Buenos Aires, diciendo textos para la admiración de una platea que aquel día tenía un auditorio muy especial con varias figuras de su carrera. Una tradicional torta de cumpleaños y un rosario de anécdotas siguieron a la representación teatral, aunque China se retiró de inmediato del lugar, seguramente como forma de reservarse ante semejante alud emocional.

Hoy el escenario mayor de la Alianza Cultural Uruguay-Estados Unidos lleva su nombre.

http://www.elpais.com.uy/informacion/china-zorrilla-fallecio-hoy.html
Concepción Matilde Zorrilla de San Martín Muñoz, conocida popularmente como China Zorrilla (Montevideo, 14 de marzo de 1922 - falleció el  17 de septiembre de 2014 ), fue una primera actriz, comediante, directora uruguaya. Desarrolló una importante carrera internacional, especialmente en Argentina, donde se estableció en 1971.
Una de las personalidades artísticas más populares y carismáticas del Río de la Plata y grande dame del teatrorioplatense, es actriz y directora teatral premiada en cine, radio y televisión, con larga trayectoria en ambas márgenes del Plata.
En noviembre de 2008 le fue otorgada por el gobierno de Francia la condecoración de la Legión de Honor en el grado de caballero (Chevalier),por el gobierno chileno con la Orden al Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral y en 2011 el gobierno uruguayo la homenajeo con un sello del correo (fuente wikipedia).