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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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lunes, diciembre 30, 2024

Beatriz Sarlo: “Javier Milei repite lo que yo escucho en la calle.


La ensayista analizó la compleja coyuntura social y política argentina. Habló sobre la Vicepresidenta, Massa, Macri y la oposición. ”Cristina Kirchner no quiere terminar su historia política siendo derrotada en una elección”, afirmó Sarlo, una intelectual imprescindible. Leé la nota de Facundo Chaves https://bit.ly/3IwsGNj
Infobae.
Mayo 2023.

Los enemigos por Santiago González.

 


Los enemigos por Santiago González.

Murió Beatriz Sarlo, y toda la reacción del Estado argentino se redujo virtualmente a un tuit del secretario de Cultura. La crónica dice que ningún funcionario se acercó a despedirla. La Argentina oficial la ignoró y la Argentina no oficial aprovechó su sepelio para marcar diferencias con el Gobierno. Si ésta es la batalla cultural que se nos plantea quiere decir que no logramos emerger de nuestro extravío. Sarlo fue una de las críticas de la cultura y la sociedad más penetrantes del siglo XX y algo más en el mundo de habla hispana. Aunque sus reflexiones sobre estos tiempos atribulados desbordaban hacia la problemática general de Occidente, su trabajo intelectual giró primordialmente en torno de la literatura argentina, para expandirse desde allí hacia el pensamiento, la historia, y la política en un sentido más amplio.

Su obra, una veintena de libros y centenares de artículos, es probablemente tan rica en vislumbres originales e incisivas sobre nuestra idiosincrasia y nuestra peripecia nacional como la de Horacio González, animados ambos por una misma pasión argentina, aunque expresada en ella con claridad cartesiana y en él con un lenguaje enredado, casi gongorino. Ambos escritores, entusiastamente desdeñados por quienes nunca los leyeron pero rechazan sus convicciones políticas, serán de referencia ineludible para quienes en el futuro quieran entender qué pasó con nosotros, cuáles fueron nuestras luces y nuestras sombras, en estas décadas dolorosas de desaliento, encono y decadencia.

Las preocupaciones existenciales y políticas de Sarlo la orientaron primero hacia el catolicismo y el peronismo, y algo de eso se percibía todavía cuando la conocí a mediados de los sesenta: en una década de colorida sensualidad, vestía severas ropas oscuras y lucía el pelo tirante y recogido en rodete; su cutis cetrino, su nariz acusada y sus pómulos evocaban las figuras ascéticas del barroco español. Trabajamos durante semanas revisando el archivo de Miguel Cané, que el arquitecto José María Bustillo había puesto gentilmente a nuestra disposición, ella para sus investigaciones literarias, yo para un breve librito sobre el autor de Juvenilia, que Sarlo editó para el sello donde trabajaba.

Nunca más la volví a ver, pero una foto muy próxima a esos tiempos que se reprodujo en estos días la muestra ya con rulos a lo Patricia Bullrich y en vaqueros. Había completado, por lo visto, su transición hacia la modernidad y el marxismo. Me quedó de ella una copia dedicada de su trabajo sobre Juan María Gutiérrez, un libro sobre teoría literaria que no alcancé a devolverle, y un respeto sostenido por su capacidad de trabajo y por la seriedad con que lo encaraba, más allá de las divergencias ideológicas que nunca me importaron demasiado. Cualidades éstas que por alguna razón emparentan en mi memoria a esta marxista con el peronista Horacio González.

BATALLA CULTURAL.

La batalla cultural planteada desde el Gobierno y sus círculos de afinidad -también conocidos como “fuerzas del cielo”- aglutina sin demasiados matices a personas como ellas bajo el rótulo de “zurdos reventados”, propuesto como categoría de análisis por el presidente Javier Milei. No se dan cuenta -o sí, vaya uno a saber-, que esta clase de batallas culturales nos azotan desde 1810, que siempre estuvieron incentivadas desde afuera por los enemigos de la Nación, y que son guerras en las que ninguno gana y perdemos todos.

Tanto Sarlo como González son personas que se consagraron a una tarea cuyas dificultades me son conocidas como es la tarea de la escritura, que llevaron vidas modestas, discretas y tan decentes como las de la mayoría de sus compatriotas, que produjeron una obra bastante extensa, y que la sometieron humildemente al examen de sus lectores para que ponderaran lo ponderable, aprovecharan lo aprovechable, y descartaran lo descartable. Como cada época relee lo anterior desde un punto de vista novedoso, es muy probable que esas ponderaciones varíen o cambien de acento con el fluir de las generaciones. Nada está escrito en piedra.

Como dijo la vicepresidente Victoria Villarruel al hablar de Isabel Perón, no es necesario respecto de estos pensadores “compartir en poco, en mucho, o en nada sus ideas” para valorar el esfuerzo que sus trabajos tienen detrás y la vocación nacional que los alienta. Sus actitudes políticas o ideológicas no los ubican automáticamente en el campo del enemigo, más bien enriquecen nuestro debate, nos ayudan a pensarnos incluso por oposición, son parte de un nosotros que nos abraza. El enemigo es otro. No podemos estar en guerra, cultural o de cualquier tipo, contra nosotros mismos; esas guerras -en el siglo XIX entre unitarios y federales, en el siglo XX entre peronistas y antiperonistas-, siempre alentadas desde el exterior, insisto, nos han desangrado y han retrasado nuestro desarrollo. No nos dejemos arrastrar a lo mismo en el siglo XXI.

El gobierno ignoró a Beatriz Sarlo, y su silencio sonó como una clarinada en el marco de su batalla cultural; según la crónica, los amigos de Sarlo colocaron los retratos de Marx y Engels a los lados de su féretro, respondiendo a la carga de las fuerzas del cielo y violentando de paso a la persona que despedían para hacer una declaración política, pese a que apenas un par de años atrás ella había declarado en una entrevista: “No hice sino lo que estaba destinada a hacer en esa época y por supuesto me tenía que hacer marxista y leninista sin ningún matiz, pero hoy no me siento nada bien con eso”. Las personas vivas, inteligentes, cambian, se modifican, se renuevan a veces para bien y a veces no, pero no están congeladas; ni siquiera, como vimos, después de muertas.

Vuelvo a citar a Villarruel: “El país está dividido y en ruinas, no es posible ni siquiera soñar un gran proyecto de nación donde reinan el odio y el enfrentamiento.”

El discurso de Milei en Roma, el discurso del método, sonó como una declaración de guerra contra enemigos difusos que cada uno puede corporizar a su gusto. Resulta por lo menos imprudente abrir espacios para que renazcan viejas antinomias o surjan otras nuevas: liberales contra nacionalistas, católicos contra judíos, capitalistas contra colectivistas, fuerzas del cielo contra casta. Aparte de ser peligroso, esto desvía la atención de nuestros enemigos reales, los enemigos incentivados desde afuera, los enemigos que nos acosan desde siempre, que son sólo dos y generalmente vienen juntos: la corrupción y la traición.

Publicado en LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/Los-enemigos-554502.note.aspx

martes, diciembre 17, 2024

Falleció Beatriz Sarlo, este martes por la mañana, a los 82 años.

 

Falleció Beatriz Sarlo, este martes por la mañana, a los 82 años.

Estaba internada desde hace semanas a causa de un accidente cerebrovascular en el Sanatorio Otamendi luego de sufrir un ACV, si bien pudo salir de terapia intensiva, en las últimas horas se descompuso y falleció.

Desde la muerte de su pareja, el cineasta Rafael Filippelli, en marzo del año pasado, su salud y su ánimo habían decaído.

Trabajaba en su libro de memorias. “Es una autobiografía centrada en el hecho de no entender, que es mi experiencia constitutiva -dijo en 2022-. Uno podría decir que solo me he interesado por aquello que no entiendo, con lo cual también se podría decir que no he terminado de entender nada. Va a ser mi último libro. A fin de mes cumplo ochenta años y en algún momento me voy a morir”.

Beatríz  Sarlo (Buenos Aires, 29 de marzo de 1942-Buenos Aires, 17 de diciembre de 2024) periodista, escritora y ensayista argentina en el ámbito de la crítica literaria y cultural.

Hija de Saúl Sarlo Sabajanes y de Leocadia Beatriz del Río. Se recibió a los 26 años de licenciada en Letras por la Universidad de Buenos Aires (UBA), se destacó en el ámbito de la literatura y la cultura, publicó varios libros de ensayos, y a partir de la recuperación democrática dio clases de literatura argentina en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA y, como profesora invitada, en varias universidades de Estados Unidos como Berkeley, Columbia, Minnesota, Maryland y Chicago; durante la dictadura, como otros intelectuales, dio clases privadas y clandestinas en la “universidad de las catacumbas”.

Ganadora del Premio Konex de Platino,del Premio Pluma de Honor de la Academia Nacional de Periodismo de la Argentina y del Premio Internacional "Pedro Henríquez Ureña" 2015 otorgado por la República Dominicana.

En 1968 tuvo una breve militancia política en el peronismo de la CGT de los Argentinos y luego ingresó al Partido Comunista Revolucionario.

Escribió en los diarios La Nación, Perfil10​ y en la revista Noticias.

En los últimos tiempo cuestionó a Milei “Porque Milei no toma los grandes temas liberales; lo que toma son temas de carácter, anárquicos. Milei no te plantea ningún ideal ni ninguna configuración de la sociedad. Estamos en un momento de divorcio entre las grandes mayorías y los discursos que pretenden dirigirse a ellas. En los años noventa hasta dirigentes intelectuales como Chacho Álvarez podían interpelar a la mayoría. Ha habido una obturación de un pasado político que es reciente. No estamos hablando de dirigentes de la década del 30 sino de los 90 y a nadie le importa eso. Una crisis de la percepción histórica. ¿Por qué te va a importar lo que no conoces?”.

En la última entrevista que brindó a Jorge Fontevecchia en septiembre de este año, esbozó algunas aproximaciones sobre el gobierno libertario. “Milei tiene un populismo de derecha, que no voy a comparar con el de Menem, que era un político formado, pero es un populismo de derecha que viene de la misma matriz”, evaluaba.

Entre sus libros más distinguidos se encuentran Una modernidad periférica, de 1988, Escenas de la vida posmoderna, publicado en 1994, y La pasión y la excepción, donde combina análisis literario, político y cultural, y que vio la luz en el 2003.

Con Beatriz Sarlo se va una de las miradas lúcidas que tuvo la intelectualidad argentina en las últimas décadas.

domingo, agosto 27, 2023

El estilo de Milei. Por Beatriz Sarlo.

 


El estilo de Milei.

Así nos va en política: Milei ha surgido como caricatura y proyecto grotesco de líder que habla como un carrero y, además, leyó economía política. Esa mezcla impacta a su público. Pero no quiere mejorar a sus dirigidos, a las masas conviene no educarlas, porque pueden despertar.

Por Beatriz Sarlo.

“Las masas se encuentran en un estado que todavía no alcanza al pánico declarado, que puede ser llamado como de prepánico, pero donde todos los elementos del pánico, como minimizar el juicio racional, la completa indiferencia respecto de los valores de la vida, la complacencia frente a las órdenes de un führer, ya se distinguen claramente. Es un estado que conviene a toda revolución, la que triunfa y la que es derrotada”. Así escribía Hermann Broch, a quien, como a cientos de miles, le tocó una época amenazadora y desordenada. Una diferencia que no debe pasarse por alto: Broch fue un grande, un pensador complejo y sutil frente a las situaciones más difíciles.

Fue un intelectual centroeuropeo, que adivinó lo que vendría cuando vio las marchas que atravesaron Italia y Alemania con reclamos a veces justos, y dirigentes extraviados por las ideas totalitarias. La suma de reclamos justos y dirigentes improvisados que ya habían caído en las trampas del totalistarismo dio la peor suma de la historia europea del siglo XX. No vamos a compararnos. Solo copio la cita de Hermann Broch para pensar un poco. Tuvimos dictaduras militares y miles de muertos que dieron su lección a los dirigentes más ignorantes y pretenciosos. Como sea, la ignorancia es peligrosa para quienes se colocan en el puesto de mando. Sobre todo, en momentos en que las expresiones del sentido común no son capaces de reconocer entre caminos equivocados y caminos repudiables, porque quienes repiten fórmulas no tienen la cultura de sus dirigentes.

Perdonalismo de reemplazo. Todo el tiempo escucho frases que piden cárcel para quienes cortan una calle. Piden que se los encierre para trabajos forzados. Frente a un cartel en el espacio público que molesta a quienes transitan, este sentido común popular de ultraderecha es implacable. No recuerdo otra época tan superficial en sus reclamos de venganza sobre quienes incomodan o detienen un cruce de avenidas o dos automóviles mal estacionados. El sentido de la proporcionalidad entre el delito y la pena ha entrado en crisis, porque prevalece la ofensa que cada uno considera tan punible como un crimen mayor. Se podría contrastar esta inclinación hacia la pena con la ausencia de reglas en las instituciones que debieran regirse por ellas.

La escuela, por ejemplo, donde el punitivismo ha sido desplazado por el perdonalismo. Es posible no estudiar, contestar mal a los profesores y levantarse del aula sin permiso, porque a nadie se le reconoce la capacidad de penalizar esos actos que, en escuelas de países europeos, serían considerados con la seriedad que merecen, porque el aprendizaje se somete a reglas y las necesita. En la escuela francesa, para poner un ejemplo, se aprende que a las maestras, maestros y profesores no se los interpela con el nombre de pila. Hace un tiempo asistí a una escena que me pareció divertida. La adolescente de la casa donde yo estaba almorzando llegó indignada porque, durante el recreo, un alumno la llamó por su nombre de pila sin tomar el cuidado de precederlo por el vocativo mademoiselle. Yo me doblé de risa, sin darme cuenta de que allí había algo que quizás aquí necesitáramos. Los argentinos nos tomamos muy en serio la igualdad, no cuando concierne a los derechos ciudadanos, sino cuando son igualdades que se piensan baratas e intrascendentes.

Así nos va en política. Milei ha surgido como caricatura y proyecto grotesco de líder que habla como un carrero y, además, leyó economía política. Esa mezcla impacta a su público. Todos pueden entenderlo, aunque no entiendan ni la importancia ni las consecuencias de sus discursos. Pero su imán es que todos pueden entenderlo y confundir su estilo con los estilos populares, aunque use otro vocabulario. En este sentido, Milei es un eficaz y portentoso autocreador que sabe usar y combinar recursos de origen diferente, porque habla como un muchacho de barrio intoxicado de economía política. No puedo juzgar cuánto sabe de lo que exhibe como formación académica. El estilo barrial, en cambio, me parece de teatro de revistas de las décadas pasadas.

Por eso comencé esta nota con la cita de Hermann Broch. Se refiere a multitudes que padecían todas las necesidades y que no habían encontrado dirigentes que ordenaran una secuencia política que pudieran presentar los reclamos con el vocabulario de quienes reclamaban. Milei, en cambio, es populista sin esfuerzo. Cuando, cambiando de escenario, sigo las marchas en Buenos Aires, encuentro un panorama que evoca esa misma mezcla de ignorancia y movilización, que proviene de necesidades desprovistas y ausencia de dirigentes que puedan pensar más allá de lo que están acostumbrados a organizar por algunas horas. A la salida del barrio o de la fábrica, los autobuses a la espera ofertan el recorrido hasta las plazas centrales de la ciudad, ida y vuelta, manifestación y regreso. Por el camino nadie aprendió nada.

Hubo épocas en que dirigentes como Salamanca, el cordobés, o Ubaldini, el porteño, pensaron que la formación de cuadros iba un poco más lejos que meter a la gente en un ómnibus, darles un sándwich y traerlos hasta las plazas. En este sentido, la decadencia de la burocracia sindical en términos culturales da miedo. No voy a evocar a Ongaro o a Tosco, porque sus nombres pertenecen a otra época. Pero puedo asegurar que mantuve algún diálogo con hijos de los dirigentes que entraban a su ocaso y se mostraron interesados en hablar con personas como yo, que pertenecía a otro mundo. Me consta que esto me sucedió con uno de los hijos de Moyano. Doy fe que ellos aprendieron más de lo que yo aprendí.

Pero qué se puede pedir si hoy el camino es inverso. Milei ha hecho un curso en rusticidad mal hablada, atribuyendo a sus posibles votantes ese rasgo y pensando que es el arma que necesita su política. Milei no quiere mejorar a sus dirigidos, porque todo progreso ideológico o político representa, para él, un peligro. A las masas no hay que educarlas, porque pueden despertar. A las masas hay que mantenerlas en la escasez de razonamiento.

Y para dar verosimilitud a ese plan, hay que imitar su discurso, y mantenerlas en el pozo del lugar común, del cual solo pueden salir los dirigentes.

Publicado en Diario PERFIL.

https://www.perfil.com/noticias/columnistas/el-estilo-de-milei-por-beatriz-sarlo.phtml

domingo, agosto 07, 2022

¡No a otro 1955! ¡Unirse y armarse para aplastar el golpe!

 


¡No a otro 1955! ¡Unirse y armarse para aplastar el golpe!

El Partido Comunista Revolucionario (PCR) con el Frente de Izquierda Popular (FIP), fueron los únicos partidos de izquierda en convocar a defender el gobierno de Isabel Perón.

Por Aldo Duzdevich.


El Partido Comunista Revolucionario (PCR) nace en 1968 como producto de una crisis que produjo la mayor ruptura en el Partido Comunista Argentino. El primer Secretario General del PCR fue Otto Vargas. Luego de su ruptura con el PC y de caracterizar a la Unión Soviética como socialimperialismo, el PCR adoptó el pensamiento marxista maoista, tejiendo lazos con la República Popular China.

En sus filas militaron intelectuales de mucho renombre como Carlos Altamirano, Beatriz Sarlo, Ricardo Piglia, Juan Carlos Castagnino Bernardo Kordon, David Viñas, Federico Luppi y Teresa Parodi entre otros.

Con Rene Salamanca lograron una importante inserción en la clase trabajadora industrial en especial en el SMATA de Córdoba.

Apoyaron el retorno al país del general Perón . Llamaron a votar la fórmula Perón-Perón en las elecciones de septiembre de 1973. En noviembre de 1974, luego de la muerte de Perón, denunciaron los preparativos golpistas . En ese sentido, convocaban a defender el gobierno constitucional de Isabel Perón, al que caracterizaban como “un gobierno ‘tercermundista’ y de ‘burguesía nacional’ que habría tomado "medidas que, aunque reformistas, tenían un carácter antiimperialista y antiterrateniente"

En esta manía simplificadora de la historia, el PCR ha sido feroz blanco de muchas criticas por su apoyo al gobierno de Isabel Perón. Pero no hay que dejar de mencionar que sus cuadros estuvieron entre las primeras victimas de la Triple A. Rene Salamanca fue secuestrado y desaparecido el mismo 24 de marzo.

El encono tan fuerte con sus antiguos camaradas del PC los llevó a caracterizar al golpe de 1976 como golpe pro-ruso y pro-yanky. Y aunque lo de pro-ruso suene disparatado, cuando analizamos el fuerte apoyo a Videla que dio el Partido Comunista, y el apoyo internacional que recibió la dictadura, por parte de la Unión Soviética, la caracterización deja de sonar tan irracional.

Documento del PCR: “Unirse para enfrentar el golpismo”

Ya en noviembre de 1974 el PCR advierte que luego de la muerte de Perón se desataron las fuerzas golpistas. Ubican a Lanusse (que no tendrá participación en el golpe) como el sector militar pro-ruso y al ministro de economía José B. Gelbard como el representante soviético. Es posible que hubiese algunos oficiales cercanos al PC que estuviesen mas cerca de Lanusse.

Vale aclarar que la defensa del gobierno constitucional, no implicaba bajar su propuesta ideológica de revolución socialista mediante la toma del poder por el partido revolucionario que obviamente era el PCR. El concepto de vanguardia revolucionaria que conduce el proletariado era común a todos los partidos de izquierda el PCR, el PO, el PST, el PC, el PRT-ERP e incluso los Montoneros que a partir de 1975 adoptan ese mismo pensamiento ideológico.

Los siguientes son párrafos del documento de noviembre de 1974 del PCR:

“Es evidente para todos que utilizando la oleada terrorista se ha ido creando un caldeado clima golpista. Hace apenas año y medio se acabó con una dictadura militar que durante siete años escribió algunas de las páginas más negras de la historia argentina. Y ya se habla, de nuevo, de otro posible gobierno militar.”

“Generales encumbrados anuncian que “ha sonado nuestra hora” o afirman “el Ejército argentino habrá de jugar una vez más el papel protagónico que la Argentina libre y fuerte del mañana le tiene reservado” y se proponen, públicamente, diversos tipos de gobierno militar.”

“Algunos quieren un gobierno militar que convierta a la Sra. Presidente en un títere en manos de un gabinete de las FFAA. Sería un gobierno semejante al actual gobierno de Bordaberry en Uruguay, o al tristemente célebre “gobierno Guido”.”

“Entre los partidarios de esa salida hay quienes quieren un tal gobierno militar para aplicar una línea proyanqui y proterrateniente. Otros quieren un gobierno semejante (con la Sra. Presidente prisionera de los militares) para aplicar una política “progresista y antiyanqui”. Este ha sido el sueño del Sr. Gelbard y los sectores prosoviéticos a los que representa.”

“También se trabaja, de fracasar estos planes, para un golpe abierto. Los proyanquis preparan, para en tal caso, un golpe semejante al de Pinochet en Chile. El diario La Prensa, con no muchos tapujos, ha manifestado sus simpatías por un tal tipo de gobierno.”

“Y los prosoviéticos, aprovechando los sentimientos nacionalistas de una gran parte de la oficialidad de las FFAA apoyarían, de ser desplazada la Sra. Presidente, la instauración de un gobierno “peruanista” al que esperan transformar en una dictadura militar aliada a la URSS. Sectores de izquierda, como los dirigentes montoneros, defienden las conveniencias de un golpe de este tipo, porque estiman que los grillos, cadenas y barrotes que el mismo colocaría al pueblo serán de oro, porque ese será un gobierno “antiimperialista”.”

“En la alta jerarquía sindical unos trabajan con los golpistas proyanquis y otros con los prorusos. Sus declaraciones de apoyo a Isabel son hipócritas. También durante la dictadura militar usaban

la camiseta peronista pero saboteaban la lucha obrera y popular y pactaron con Onganía, con Levingston y luego con Lanusse.”

“El pueblo, y especialmente la clase obrera y las grandes masas trabajadoras de la ciudad y el campo, que son en su inmensa mayoría peronistas, no quieren el golpe de estado, se lo disfrace como se lo disfrace.”

“¿Por qué se ha llegado a esta situación?”

“Si hace poco más de un año, más de siete millones de votantes apoyaron la fórmula Perón-Isabel de Perón ¿cómo ha podido prosperar tan fácilmente un clima golpista como el actual y cómo han podido crecer amenazadoras fuerzas golpistas como las que cercan al gobierno? Esta es una pregunta que se hacen millones de argentinos.

Hay que recordar que el gobierno peronista no tomó el gobierno como resultado de la destrucción revolucionaria de la dictadura militar y su aparato estatal. Ganó el gobierno gracias a elecciones que organizó esa dictadura”

“El Gral. Perón repitió insistentemente que su programa era reformista y no revolucionario. Es ese programa reformista el que ha fracasado. Como fracasó antes de 1955, y como fracasó el programa reformista de Allende en Chile. Porque los males de nuestra Patria y nuestro pueblo (...) no se curan con los paños tibios de algunas reformas. Requieren medidas revolucionarias que, como tales, sólo pueden ser aplicadas por un gobierno y un estado revolucionarios.”

“El enemigo principal de nuestra Patria y nuestro pueblo, el imperialismo yanqui, ha clavado profundamente sus garras en la vida económica, social y política del país. Es un enemigo poderoso. Debe ser aniquilado internamente para poder derrotar sus arremetidas. Y esto no se puede hacer pacíficamente.”

“Pero para ello es necesario seguir un camino revolucionario y no un camino reformista. Pero un camino revolucionario sólo lo puede encabezar el proletariado con un partido de vanguardia y no la burguesía.”

“Por eso hoy planea sobre la Argentina el fantasma de un nuevo 1955. Por eso hoy crece la conjura golpista incubada en cuarteles, salones oligárquicos y algunas embajadas.”

“El incremento del clima golpista también tiene relación con la aguda lucha interimperialista que se libra a escala mundial. Especialmente entre el imperialismo yanqui y el socialimperialismo soviético. El enfrentamiento de ambas superpotencias es mundial.”

“El Gral. Perón acordó con los socialimperialistas soviéticos y sus testaferros —como Gelbard— para retornar al gobierno.”

“Pero los imperialistas rusos, como ya han mostrado en Checoeslovaquia, Egipto, Cuba o la India, no quieren alianzas con gobiernos nacionalistas. Quieren subordinarlos y someterlos a sus planes de hegemonía mundial. Más aún cuando, en el casoargentino, les interesa el valor político de nuestro país en América Latina y el posible control del Atlántico Sur.”

“Los soviéticos, pese a haber infiltrado durante años al peronismo, al igual que hicieron con otros movimientos nacionalistas de Asia, África y América Latina, al ver que sus sueños de dominio se frustran por la resistencia de las masas y la negativa a subordinarse a sus planes de Perón, y ahora de Isabel de Perón, han pasado a conspirar abiertamente.”

“Así vemos a la camarilla dirigente del PC, reemplazar la bandera antigolpista por la de la propaganda del golpe portugués o la de las virtudes del “modelo” peruano. Y vemos a todo el periodismo prosoviético, como Crónica y Clarín, transformarse en agitadores del clima golpista.”

“Yanquis y rusos disputan la presa argentina. Y, así como los yanquis estimulan el terrorismo de derecha, los soviéticos instrumentan el terrorismo de “izquierda”, aprovechando para sus planes expansionistas el heroísmo de miles de combatientes revolucionarios, y se montan en los sentimientos antiyanquis de sectores de la oficialidad y la suboficialidad (que admiran el rumbo antiimperialista del gobierno peruano) para sus maquinaciones golpistas.”

“El camino para aplastar el golpe es el de unirse y el de organizar las brigadas de autodefensa armada de masas. Este es también el camino para que los oficiales y suboficiales antiimperialistas y amigos del pueblo puedan enfrentar, tanto las provocaciones golpistas como el golpe abierto.”

“Al calor de la lucha antigolpista se puede forjar un auténtico frente único antiyanqui, basado en la unidad obrero-campesina y dirigido por la clase obrera, que sea el apoyo firme de un gobierno revolucionario de unidad antiyanqui, que acabe para siempre con la dependencia al imperialismo yanqui, expropiando las palancas económicas que ellos y sus socios nacionales controlan, y abra el cauce liberador de la revolución democrático-popular, agraria, antiimperialista y antimonopolista en marcha al socialismo. “

“Para ello la clave está en la unidad de la clase obrera y, especialmente, de los obreros peronistas con los comunistas revolucionarios. El PCR hará todo lo posible para que esta unidad se forje y sea indestructible. Si ello se hace el futuro del pueblo y de la Patria será luminoso, cualquiera sea la gravedad de las horas que se aproximan. “

¡No a otro 1955! ¡Unirse y armarse para aplastar el golpe!

Partido Comunista Revolucionario- Comité Central.

Tapas de la revista Nueva Hora de marzo del 76.

En el órgano oficial del PCR la revista Nueva Hora, del día 9 de marzo de 1976 puede leerse un titular grande “Armas para el pueblo”. “No a otro 55”. En la revista que salió el 23 de marzo, un día antes del golpe dicen: “Frente a la crisis. Todos contra el golpe imperialista”

“El golpismo lanussista prosoviético conspira abiertamente para concretar aceleradamente su golpe “reordenador” adelantándose al creciente repudio del pueblo argentino. Sólo la decidida movilización obrera y popular puede enfrentarlo y derrotarlo. Armas al pueblo.”

“Coordinar desde las fábricas la acción popular. Toda medida de lucha debe contribuir a la acción ofensiva y combativa de los trabajadores, al levantamiento popular antigolpista y liberador. Cárcel para los conspiradores y libertad a los patriotas antigolpistas presos. En defensa de las conquistas amenazadas y en el camino de la lucha por la liberación definitiva, junto al pueblo peronista y patriotas argentinos defender al gobierno de Isabel Perón.”

“Contra el golpe prorruso y proyanqui. Otro 55 no Pasará.”

Lamentablemente salvo los militantes del PCR pocos argentinos se enteraron de esta convocatoria a defender el gobierno de Isabel Perón.

Obviamente quienes no seguíamos las lecturas de los diferentes diarios de izquierda, tampoco nos enteramos. Tengo que confesar, que recién lo supe cuando escribía mi libro Salvados por Francisco, y encontré una cita de Jorge Bergoglio en el libro de Sergio Rubin, El Jesuita. Allí dice: “El golpe de 1976 lo aprobaron casi todos, incluso la inmensa mayoría de los partidos políticos. Sino me equivoco, creo que el único que no lo hizo fue el partido comunista revolucionario, aunque es verdad que nadie o muy pocos, sospechaban lo que sobrevendría.”

Esta claro que los militantes del PCR son ateos, pero le deben un agradecimiento al Papa Francisco que recordó, que ellos fueron de los pocos que se opusieron claramente al golpe del 24 de marzo de 1976.

(*) El columnista esa autor de “Salvados por Francisco” y “La Lealtad- Los Montoneros que se quedaron con Peron”.

PUBLICADO EN EL DIARIO

LA MAÑANA DEL NEUQUÉN.

Domingo 7 de agosto del 2022.

Las imágenes pertenecen a la misma publicación.

https://www.lmneuquen.com/no-otro-1955-unirse-y-armarse-aplastar-el-golpe-n935371

domingo, diciembre 19, 2021

A veinte años de la contrarrevolución progresista del 2001 por Claudio Chaves.

No hay ingenuidad, va a costar dar vuelta la idea que la mayoría de los intelectuales y políticos argentinos tienen acerca de los trágicos acontecimientos del año 2001. No es la primera vez que un hecho desgraciado y de flagrante injusticia social es visto como popular. ­

Por ejemplo, la Revolución de 1890. Se la valora positivamente como un acontecimiento fresco, contestatario y renovador,  cuando en verdad fue un intento de  golpe de Estado retardatario, contra Juárez Celman, perpetrado por un grupo de porteños recalcitrantes.

Los radicales liberales, ubican en 1890 su partida de nacimiento y el kirchnerismo progre, en las fatídicas jornadas de diciembre del 2001, cuando abatieron al neoliberalismo. ¡Mala fariña!

¡Digámoslo a toda voz! En el 2001 no surgió nada nuevo, todo fue retro. Por el contrario, se mató lo nuevo que había surgido en la década del 90 y que dividió aguas en la vida interna de los partidos. El 2001 fue la sepultura de un eventual porvenir venturoso. 

Fue, en rigor, una contrarrevolución, aplastó la modernidad, al capitalismo postcaída del Muro y los acuerdos con OccidenteVolvieron las viejas ideas de  sustituir importaciones y vivir con lo nuestro, la regulación estatal exasperante y algunas estatizaciones al mejor estilo peronismo del 40. 

Los conceptos de Patria sí, colonia no, tan viejos como el Virreinato, se pusieron a la orden del día. La oligarquía y el imperialismo renacieron de un viejo álbum de recuerdos. ¿A los que creen que allí surgió algo nuevo, pregunto: es esto a lo  que se refieren? ­

LA ALIANZA­.

­En las elecciones del año 1999 ocurrió algo curioso; el peronismo de siempre, representado por Duhalde, y la Alianza (Frepaso, radicales, progresistas y liberales a la violeta) disputaron entre ellos la Presidencia de la Nación. Los términos del debate fueron precisos: ver quién se alejaba más  de los noventa.

Duhalde afirmaba que Menem era la derecha salvaje, llegó a compararlo con Margaret Thatcher y Ronald Reagan, y la Alianza hablaba de corrupción estructural y de las joyas de la abuelaEl Frepaso lloraba el alejamiento argentino  de los Países no Alineados, y todos protestaban por las relaciones carnales, la convertibilidad, la desregulación, Bunge y Born y la familia Alsogaray. El enemigo era claro ¡los 90!  Se constituyeron como una reacción ideológico-política a esa década. ­

Beatriz Sarlo, como asesora de Graciela Fernández Meijide, Carlos Altamirano, Torcuato Di Tella, profesores, periodistas, cantautores, sociólogos, actores y gente bien pensante que en manada concurrieron a dar su voto de fe y esperanza al Frepaso. Fernando Iglesias, Oscar Ozlak, Hilda Sábato, Fortunato Mallimacci, Mempo Giardinelli, Adriana Puiggros, Mario Cafiero, Leopoldo Moreau, Federico Storani, entre otros.­

Leon Rozitchner, intelectual de izquierda rabiosa apuntaba: "Supongo que un gobierno de la Alianza va a ser mejor que el de Menem no se necesita mucho''. 

La excitación intelectual abrazaba al conjunto del progresismo: "Yo acompañé de cerca y con simpatía el proceso que se inició con la creación del Frente en 1993 y que culminó con la constitución de la Alianza. Me inclino a ver todo este proceso como un hecho positivo'' 

Por su lado, Beatriz Sarlo afirmaba que se metió en el Frepaso porque esa situación de campaña electoral le resultaba interesante. La Alianza se había construido para destruir lo realizado en los 90. ¿Pero De La Rua estaba ahí para eso?  ­

A pesar de disputar electoralmente, el Chacho Alvarez, candidato a Vice por la Alianza, se entrevistó con Duhalde en su quinta de San Vicente y acordaron políticas conjuntas. El duhaldismo fue la triste concesión de un sector del peronismo al progresismo (Grupo Calafate) 

Ganó De la Rua y desde el comienzo ese gobierno fue presa de sus explícitas contradicciones. Subieron al poder criticando los noventa y se fueron del poder con Cavallo como ministro. ¡Inentendible!

Fue un gobierno parlachin y decidor, pero inmóvil e incapaz de avanzar en la línea de los 90, como de retroceder a posiciones que luego adoptó al duhaldismo. Fueron la nada misma. Llegó a la Presidencia subido a la ola antinoventista de la cual el Frepaso fue su más alta expresión. Radicales y frepasistas forjaron la Alianza. Pero no era De la Rua el candidato ideal para esa alianza. Alfonsín hubiera sido perfecto, por su corazón progresista, pero su gobierno había terminado tan mal que era preciso no mentar al diablo en las puertas del cielo. ­

No estaba fácil aquella Argentina, el gobierno de Menem había dejado un importante déficit fiscal, nunca se supo en realidad cuanto, sin embargo Nicolás Gallo, Ministro de De la Rua afirmó: "El error del primer impuestazo de Machinea ha sido reconocido por todos: en un momento en que la curva de recesión había cambiado de pendiente se la mató de un golpe, en base a una visión muy ortodoxa de reducir el déficit fiscal'' (Página 12. 13/1/2002). 

Y ya no pudieron levantar cabeza. El progresismo huyó, la renuncia del Chacho quebró la Alianza. La sospecha de pagar sobornos a senadores para la sanción de una ley de flexibilización laboral y la perdida de espacios en el gabinete lo persuadieron a irse. 

Se iban los progres y entraba primero, Lopez Murphy y luego Cavallo. Las contradicciones no podían ser más flagrantes. Cavallo pensó que podía torcer la nave hacia posiciones políticas más cercanas a sus posturas. Pura fantasía, sin sustento real. El FMI, bajo la tutela del nuevo gobierno republicano de Estados Unidos, abandonó al gobierno nacional. Los trabajadores norteamericanos no iban a pagar los desaguisados de la Alianza. De a poquito este gobierno sin identidad, más que su antimenemismo, se fue deshilachando.­

Sin embargo el golpe decisivo vino de las urnas, en las elecciones a diputados y senadores nacionales  de octubre del 2001. Sin realizar un análisis pormenorizado, vale una muestra, tomemos  la provincia de Buenos Aires que en general replicó en todo el país. Votó el 77% de los bonaerenses. Los votos positivos fueron el 52%, si a los ausentes les adicionamos el voto en blanco y los nulos. La política comenzaba a definirse en las calles y con violencia. 

Los caceroleros y la izquierda pusieron de moda la frase "que se vayan todos'' haciendo responsables al conjunto de los políticos de la situación del país, cuando en rigor había un solo responsable: la Alianza y sus aliados. 

El sociólogo Juan José Sebrelli, experto en clase media llegó a afirmar que se trataba de un movimiento reaccionario y de derecha, sin embargo  el progresismo estaba ganando la batalla. ¿Qué significado tenía, entonces, el progresismo? ­

El último Ministro de Economía del Presidente De La Rua, el doctor Cavallo, quien jamás debió aceptar el cargo, se trasformó en  el padre de la tragedia. Sayo que aún no ha podido sacarse. La omnipotencia ciega al más pintado. El relato progresista resurgió de las entrañas del gobierno aliancista. El Frepaso Alfonsín y Duhalde crearon el escenario para la irrupción del progresismo. En términos que habitualmente usa la izquierda se trató de una verdadera contrarrevolución que elevó al poder al retroprogresismo. ­   ­

PRESIDENCIA DE DUHALDE­.

­El doctor Duhalde asumió la presidencia en una situación altamente conflictiva. Se ocupó de construir un imponente arco político devaluador con el radicalismo de Buenos Aires, los náufragos del Frepaso, el progresismo y sectores de izquierda ligth. A todo esto denominó modelo productivo y atacó sin piedad a la década del 90. 

La situación de América del Sur contribuía al modelo ideológico instalado en la Rosada. Lula ganaba ampliamente las elecciones en Brasil y torcía el derrotero iberoamericano, el predicamento de Chávez crecía exponencialmente luego de su retorno triunfal al poder ante el fallido golpe de Estado, el clima generado por la guerra de Irak complicaba cualquier discurso moderado o de alianza con Occidente. El nacionalismo izquierdizante y añoso renacía con un formidable ímpetu. ­

El modelo productivo de Duhalde era la devaluación y la pesificación. El diputado Alberto Natale demostró que no era necesaria la devaluación. (Cámara de Diputados, enero de 2002): "Debo señalar que en el Banco Central hay suficientes reservas como para mantener la paridad uno a uno entre el dólar y el peso. Tengo sobre mi banca el informe del Banco Central al 31 de diciembre del 2001. La tenencia de oro y divisas representa 14.658 millones de dólares y los títulos nacionales a valor de mercado equivalen a 4.950 millones, lo que hace un total de reservas de 19.608 millones. Este importe debe respaldar la circulación monetaria en manos del público que es de 10.960 millones de pesos, más los depósitos de las entidades financieras del banco central, que ascienden a 6.435 millones lo que representa un total de 17.395 millones. En síntesis, 19.608 millones de dólares de reservas entre oro, divisas y títulos a valor de mercado, para garantizar 17.395 millones de pesos, tal como impone la ley de convertibilidad''. 

Estos números revelaban que Duhalde y Remes Lenicov mentían descaradamente cuando afirmaban que devaluó el mercado.

Mientras los salarios y las jubilaciones perdían el 40 % de su valor, y el pobrerío se arrastraba por la 9 de Julio, Gustavo Grobocopatel, gran productor agrario,  afirmaba: "Hay un gran excedente de dinero en el campo por los mayores ingresos y la pesificación de las deudas. Lo cierto es que muchos no saben dónde poner la plata.'' (Clarín 4/5/2003)  

Fue un negocio escandaloso pues es sabido que gran parte de las empresas endeudadas en dólares y afectadas por la devaluación,  cuando el gobierno pesificó sus deudas le solucionó el problema, sin contemplar que una gran parte de ellas  disponían de canutos en el extranjero, dólares fuera del mercado,  con los cuales cubrir las pérdidas sufridas aquí. ­

El 15 de enero de 2002 Duhalde pesifica deudas hasta cien mil dólares si se trataba de una única propiedad, la presión de los grandes grupos obligó al Presidente a pesificar todas las deudas. El 17 de enero La Nación informa que en la Bolsa de Buenos Aires las acciones de las empresas beneficiadas por el nuevo modelo productivo: exportan en dólares y tienen pesificados los costos internos,  han subido su valor. Estas empresas son Pérez Compang, Atanor, Aluar, Ledesma, Indupa, Siderca, Molinos y Cresud, entre otras.

Lo que revela que el progresismo siempre ha sido la ideología de los grupos hegemónicos, al decir del kirchnerismo. No fue la primera vez, en 1946 el progresismo y los grupos empresarios unidos, enfrentaron a Perón. 

Para terminar aunque hay mucho más para observar. Duhalde cuidó y protegió a la banca privada, extranjera y nacional. Con la pesificación asimétrica, los bancos debían pagar a los depositantes el dólar a 1,40 más el CER (calculo indexatorio) mientras recibían sus deudas en pesos. Entonces se imprimieron bonos y se los sacó del apuro. Ese aporte generoso significó un aumento de la deuda en treinta mil millones.­

El 2001 fue una contrarrevolución, que el peronismo clásico, los radicales alfonsinistas, el Frepaso y la izquierda promovieron para destruir lo actuado en los noventa, todo envuelto en un discurso nacional y popular que nos ha arrastrado a esta gravísima crisis.­

 Diario "La Prensa", 18/12/2021.

https://www.laprensa.com.ar/510260-A-veinte-anos-de-la-contrarrevolucion-progresista-del-2001.note.aspx