GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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martes, septiembre 14, 2021

Un 13 de Septiembre de 1945 nacía Doña Eulogia Tapia, en la localidad de La Poma, Provincia de Salta.


 Un 13 de Septiembre de 1945 nacía Doña Eulogia Tapia, en la localidad de La Poma, Provincia de Salta.

Ella es la musa inspiradora de “La Pomeña”, famosa zamba que cuenta la historia de una coplera en tiempos de carnaval. El autor de la letra fue Manuel J. Castilla y la música fue obra de Gustavo "Cuchi" Leguizamón.
Se cuenta que Eulogia tenía 18 o 19 años, cuando llego al pueblo en épocas del carnaval, se dice que fue en el boliche “La flor del pago”, que entró la Eulogia con la caja bajo el brazo y la cara llena de harina, allí se encontró con el poeta Manuel J. Castilla y sostuvo con él un contrapunto de bagualas de la que resultó vencedora. Luego la joven salió y montando su caballo blanco volvió a su casa. También se sabe que al otro día Castilla visito a ella y su familia en su casa. Desde aquel entonces el destino nunca más volvió a reunirlos, sin embargo el poeta le dio VIDA ETERNA en sus versos para que luego el Cuchi le pusiera música a la famosa zamba "La Pomeña".
En la actualidad Eulogia vive en su puesto de campo, apenas alejada del pueblo de La Poma, A pesar de la popularidad de su nombre las cosas no han cambiado mucho para ella. Cada mañana de verano se la puede encontrar de botas de goma y ordeñando, con la mirada de la timidez perdida en el piso de tierra, a punto de sacar unas hojas de coca de su bolsita verde, o mateando con su marido, de apellido Choque, bajo el alero de su casa de adobe.
La Pomeña
Eulogia Tapia en la poma
Al aire da su ternura
Si pasa sobre la arena
Y va pisando la luna
Si pasa sobre la arena
Y va pisando la luna
El trigo que va cortando
Madura por su cintura
Mirando flores de alfalfa
Sus ojos negros se azulan
Mirando flores de alfalfa
Sus ojos negros se azulan
El sauce de tu casa
Te está llorando
Porque te roban Eulogia
Carnavaleando
Porque te roban Eulogia
Carnavaleando
La cara se le enharina
La sombra se le enarena
Cantando y desencantando
Se le entreveran las penas
Cantando y desencantando
Se le entreveran las penas
Viene en un caballo blanco
La caja en sus manos tiembla
Y cuando se hunde la noche
Es una dalia morena
Y cuando se hunde la noche
Es una dalia morena
El sauce de tu casa
Te está llorando
Porque te roban Eulogia
Carnavaleando
Porque te roban Eulogia
Carnavaleando.

Publicado en 387 Salta. Revista online de Salta.

viernes, mayo 29, 2020

La Pomeña, la pastora que se volvió zamba.

Por Silvana Avellaneda para Radio Nacional.
“La Pomeña” es una zamba que inmortalizó en todo el mundo Mercedes Sosa. La poesía de su letra escrita por Manuel J. Castilla y la dulzura de la música de Gustavo “Cuchi” Leguizamón, se combinaron para que sea una de las zambas más versionadas por artistas de todos los géneros, no sólo en el folclore argentino.
La zamba cuenta la historia de una pastora adolescente, Eulogia Tapia, en tiempos del carnaval en la provincia de Salta, en el norte de la Argentina. Eulogia de 75 años, aún vive en la localidad de La Poma, a unos 1672 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires. Sigue con su vida tranquila como pastora de cabras, cantando coplas, lejos de la fama universal que le dieron los versos.

Eran los años ´60 cuando llegó a este rincón del mundo el poeta Manuel Castilla para celebrar el carnaval y beber unos vinos en el almacén del lugar, “La Flor del Pago” que aún existe. Cuenta la historia que en ese momento entró una adolescente de 18 años, cubierta su cara de harina como se festeja el carnaval en el norte.
Tenía una caja coplera entre las manos para comprar algo para su casa. Con timidez, Eulogia aceptó el desafío de Castilla de cantar en contrapunto (esto es un ir y venir de coplas que se improvisan, hasta que uno pierde).
La adolescente ganó en la improvisación, y sin decir más, salió a buscar su caballo blanco que había quedado en el frente del almacén.
“La Pomeña” es un retrato plagado de imágenes de lo que eran las celebraciones del carnaval en los pueblos más antiguos, entre montañas. Según contó la propia Eulogia en un reportaje, la parte de la canción en donde el poeta menciona que el sauce llora porque la roban se debe a que en esos tiempos de carnaval, varias cabras de la familia habían sido robadas.
Sin embargo, una versión tradicional y más afianzada, habla de una costumbre que existía en otros tiempos para la fecha del Carnaval. Esos días era el momento en que los enamorados podían encontrarse sin pedir permiso a los padres. A eso se le llama “robar para el Carnaval”. Según esta historia, Eulogia en ese tiempo fue “robada” por quien después sería su marido de toda la vida, Avilio, con quien tuvo dos hijas.
La historia dice que Manuel Castilla no resistió que una adolescente le ganara en versos. Por eso, al otro día fue hasta la casa de Eulogia para volver a cantar en contrapunto. Con el permiso del padre de la adolescente el duelo se hizo. Y otra vez el poeta perdió.
Esa fue la última vez que se vieron. Antes de irse, Castilla le prometió delante de todos que el premio sería una zamba que él le escribiría sobre sus ojos negros; el paisaje de cerros, y los sembradíos de alfalfa y trigo de los campesinos como sus padres.
La historia dice que Manuel Castilla no resistió que una adolescente le ganara en versos. Por eso, al otro día fue hasta la casa de Eulogia para volver a cantar en contrapunto. Con el permiso del padre de la adolescente el duelo se hizo. Y otra vez el poeta perdió.
Esa fue la última vez que se vieron. Antes de irse, Castilla le prometió delante de todos que el premio sería una zamba que él le escribiría sobre sus ojos negros; el paisaje de cerros, y los sembradíos de alfalfa y trigo de los campesinos como sus padres.

FUENTE DE INFORMACIÓN: 
https://387salta.com.ar/contenido/532/la-pomena-la-pastora-que-se-volvio-zamba

lunes, octubre 29, 2018

¡ORGULLO SALTEÑO! / EL SENADO REALIZÓ UN HOMENAJE A EULOGIA TAPIA.

Fue declarada ciudadana ilustre y Patrimonio Cultural Artístico Viviente de La Poma.
Inmortalizada en una de las más bellas piezas de Gustavo “Cuchi” Leguizamón y Manuel J. Castilla, Eulogia Tapia es una leyenda viviente de La Poma. Ella es protagonista, junto al músico y al poeta, de una de las historias más hermosas que dieron origen a la zamba “La Pomeña”.
Así como muchos salteños relatan, un duelo coplero “enfrentó” a Eulogia que por aquel entonces tenía 18 años, y al poeta Manuel J. Castilla. La joven vallista dejó sin palabras al poeta, convirtiéndose en la ganadora de estos ires y venires de versos. Luego, como quien quiere la revancha, apareció la zamba que todos conocemos.
Reconocimiento nacional.
La reconocida coplera vallista fue reconocida por su labor cultural, durante la jornada de hoy en una ceremonia presidida por el senador Roberto Gramaglia. Mediante la Resolución del senado Nº 173/18 se dispuso entregar la correspondiente distinción a la Bagualera Pomeña durante la 26º Sesión Ordinaria.
El acto contó con la presencia de la Señora Eulogia Tapia, junto a su familia,autoridades de La Poma, familiares de los autores “Cuchi” Leguizamón y Manuel J. Castilla, y la participación en el piano de José María Leguizamón, del ensamble de vientos Alberto Sutti, la cantante Silvana Acosta y bailarines del Ballet estable de la Provincia.
Eulogia Tapia en La Poma,
al aire da su ternura,
si pasa sobre la arena
y va pisando la luna.

El trigo que va cortando,
madura por su cintura;
juntando flores de alfalfa,
sus ojos negros se azulan.

lunes, septiembre 26, 2016

27 de Septiembre del 2000: dos días antes de que pudiera cumplir los 83 años de edad fallece Gustavo Leguizamón (el Cuchi).

Nació a las once horas y cinco minutos de la mañana de un 29 de Septiembre de 1917 en la ciudad de Salta. Hijo de José María Leguizamón Todd y María Virginia Outes Tamayo. Descendiente de Dña. Martina Silva de Gurruchaga  que peleó en la Batalla de Salta, considerada heroína de la Independencia.  Hijo de José María Leguizamón Todd y María Virginia Outes Tamayo. Estuvo casado con Ema O. Palermo.
“Tenía meses apenas y a su madre le preocupaba su delgadez. Fue en esa época que a Doña María Virginia le ofrecieron unos chanchos para ver si podía comprarlos. "¡Pero están flacos como este cuchi!", dijo mirando a su hijo. En ese instante Leguizamón quedó rebautizado: desde entonces y para todos sería El Cuchi, vocablo que en quechua quiere decir precisamente chancho o cerdo, pero al que en Salta se le otorga un significado no peyorativo sino simpáticamente cómplice” (Portal de Salta).
Cantó con el coro universitario, jugó rugby y después fue profesor de historia y filosofía, Diputado Provincial y ejerció durante treinta años la abogacía, hasta que decidió abandonar. Según sus palabras: "Estoy harto de vivir en la discordia humana. Me produce una gran satisfacción ver una vieja en el mercado tarareando una música mía. Una vez venía bastante enojado con todos estos inconvenientes que tiene la vida, y un changuito pasó en bicicleta, silbando la Zamba del pañuelo. Entonces lo paré y le pregunté qué es lo que silba: -No sé; me gusta y por eso lo silbo-, me contestó. Ya ves, ésa es la función social de la música".
En los años 1940, cuanto tenía algo más de 25 años, trenzó una amistad entrañable con el poeta Manuel J. Castilla, el hijo del jefe de la estación de Cerrillos.

Era un enamorado de la baguala pero también de Johann Sebastian Bach, Gustav Mahler, Maurice Ravel, Igor Stravinsky, Arnold Schönberg y sobre todo de Beethoven, al que definió con sabiduría como "definitivo". Pero no se quedó ahí, también admiró a otro genio argentino, Enrique "El Mono" Villegas, y a brasileños como Chico Buarque, Milton Nascimento, Vinicius y el jazzista estadounidense Ellington.

domingo, abril 12, 2015

La historia que no cuentan según Armando Tejada Gómez.


Armando Tejada Gómez nació en Mendoza, a orillas del zanjón de Guaymallén, en el seno de una familia de descendientes de huarpes, de una familia numerosa de trabajadores rurales de muy escasos recursos el  21 de abril de 1929.
En 1950 obtiene un empleo como locutor en LV10 Radio de Cuyo, que alternó con su trabajo como obrero de la construcción. Comenzó a componer canciones junto al músico Oscar Matus, también mendocino con quien escribiría canciones como "Los hombres del río", "Coplera del viento", "Tropero padre", entre muchas otras.
Fue creador de bellos poemas que distintos autores le pusieran música como “Fuego en Animaná”, “Canción con todos”, “Zamba de la distancia”, “Canción para un niño en la calle”, “Zamba del laurel”, “Trovador del rocío”, “El mundo es un pañuelo”, “Resurrección de la alegría”, "Chaya de la albahaca" (con Gustavo “Cuchi” Leguizamón), "Canción de las simples cosas" (con César Isella), "Zamba azul" y "Regreso a la tonada" (con Tito Francia).

Falleció el 3 de noviembre de 1992, en Buenos Aires.

sábado, septiembre 27, 2014

27 DE SEPTIEMBRE DEL 2000: FALLECE GUSTAVO "CUCHI" LEGUIZAMÓN, EL SALTEÑO PADRE DEL CARNAVAL.


Estas son cosas del pueblo
de los que no tienen nada,
esos que se hallan millones
tienen la Casa Rosada.
Fragmento de "Chacarera del expediente", año 1968.

"La Negra" Mercedes Sosa canta "Balderrama"
... donde iremos a parar si se apaga Balderrama... 
Letra: Manuel José Castilla. Música: Cuchi Leguizamón.
Gustavo "Cuchi" Leguizamón nació en una familia patricia salteña un 29 de septiembre de 1917 en Salta. Descendiente de Descendiente de Doña. Martina Silva de Gurruchaga una criolla que peleó en la Batalla de Salta, considerada heroína de la Independencia.
Hijo de un contador fanático de la ópera José María Leguizamón Todd y María Virginia Outes Tamayo una mujer que heredó la costumbre de silbarles a los pájaros para que la siguieran.
Le decían”El Chuchi” que es una palabra en quechua que quiere decirchancho que en la provincia de Salta no es peyorativo pero si simpático. Cuentan que a su madre María Virginia Outes Tamayo  le ofrecieron unos chanchos para ver si podía comprarlos, pero al verlos muy delgados exclamó "¡Pero están flacos como este cuchi!", mirando a su hijo.
Cuando tenía 20 años le comunicó a su padre que iba a estudiar Derecho en 1945 obtuvo el título de abogado.
En los años 1940, cuanto tenía algo más de 25 años, trenzó una amistad entrañable con el poeta Manuel J. Castilla, el hijo del jefe de la estación de Cerrillos.
Fue profesor de Historia (o "de historieta", como prefería definir), también se interesó por la política. En tiempos del Presidente Dr. Arturo Umberto Illia, Gustavo Leguizamón fue diputado provincial  como extrapartidario por el Movimiento Popular Salteño y en tiempos del gobernador peronista de Salta Roberto Romero, asesor cultural de la provincia.
Era salteño “como el que más” toda su vida transcurrió en la provincia de Salta salvo lapsus, cuando se fue a estudiar derecho a la Ciudad de La Plata  decía: "Llevo mi tierra desde el taco de los zapatos hasta el corazón cuando yo toco o bailo una zamba. Porque es mi música, porque soy un rococó que necesita de un río crecido de zambas."
Enamorado de la baguala, pero también escuchaba los clásicos como Juan Sebastián Bach, Mahler, Ravel, Stravinsky, Schönberg y Beethoven. Fue autor de zambas, chacareras y vidalas que son un clásico del folclore argentino como la "Zamba del Pañuelo", "La Pomeña", "Si llega a ser tucumana", "Zamba del silbador", "Zamba del laurel","Chacarera del Expediente", "Carnavalito del Duende", "Elogio del viento", "Balderrama", "Lloraré", entre otras.  Era un músico-poeta, pianista, inventor del Dúo Salteño y tiene grabado ¡un sólo disco!
Ejerció durante treinta años la abogacía, hasta que decidió dejarla, y lo fundamntó de esta manera: "Estoy harto de vivir en la discordia humana. Me produce una gran satisfacción ver una vieja en el mercado tarareando una música mía. Una vez venía bastante enojado con todos estos inconvenientes que tiene la vida, y un changuito pasó en bicicleta, silbando la Zamba del pañuelo. Entonces lo paro y le pregunto qué es lo que silba: -No sé; me gusta y por eso lo silbo-, me contestó. Ya ves, ésa es la función social de la música". Deja de ser "el doctor" -el abogado penalista- que los salteños defendió durante treinta años de su pobreza, que los salvo de su intemperie legal para pasar a ser "el cuchi".
Murió el 27 de septiembre de 2000, dos días antes de cumplir 83 años el sanatorio del Carmen de la capital salteña.