GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...
...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria." Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma.” Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

domingo, 20 de mayo de 2018

La palabra caballo no relincha. Macri y y sus funcionarios tardaron más de dos años en darse cuenta de que necesitaban un frente político no sólo para ganar elecciones sino para gobernar. Por Beatriz Sarlo.

La palabra caballo no relincha. Macri y y sus funcionarios tardaron más de dos años en darse cuenta de que necesitaban un frente político no sólo para ganar elecciones sino para gobernar. 

Se equivocaron en aquel comienzo de 2016, cuando Macri fue a Davos y se creyó a la par del primer ministro canadiense, Justin Trudeau. El periodismo que lo siguió no supo o no quiso corregir esa fantasía, y las notas desde Davos reafirmaban la consagración internacional del nuevo presidente. El futuro era nuestro. El séquito de Macri difundía la buena nueva de que los más astutos capitalistas internacionales querían invertir aquí, porque la Argentina era un gran país, y su presidente recibía universales pruebas de confianza. Fue una ilusión. Se dirá que con el diario del lunes nadie se equivoca y que, con el diario del domingo, todavía puede prevalecer el deseo infundado o el mal cálculo. Pero las metáforas que inspira el fútbol, en general, solo sirven para pensar ese deporte, si es que sirven para algo. En primer lugar, porque la Argentina no es un gran país, sino que trabajosamente ha tratado de no recibir la calificación de nación decadente e inestable. Hoy, el macrismo se aviene a reconocer que, desde hace setenta años, hemos vivido de crisis en crisis y que las condiciones para que lleguen los inversores no son buenas. La fortuna de la familia Macri desmiente esta cronología. Deben haber sido muy inteligentes empresarios, durante la dictadura y en los años 90. Pero aquel “gran país” se ha convertido en un lugar donde todos piensan diez veces antes de enterrar acá su capital. Las preguntas más obvias son: ¿cómo pudo Macri empezar su gobierno equivocándose tanto? ¿Qué optimismo ingenuo o hipócrita lo llevó a sentirse protagonista triunfal? ¿Sobrestimó su capacidad de decisión? ¿Lo convencieron de que podían modificarse leyes de la noche a la mañana como si viviéramos bajo una dictadura? ¿Sus ministros olvidaron que esos cambios debían ser aprobados por el Congreso, donde no tenían los votos suficientes? ¿Ignoraban que los sectores sociales afectados por una reforma laboral iban a reaccionar, por buenas y malas razones? 
Un toque de optimismo es indispensable para hacer política. Sin embargo, un político hábil, haya leído a Gramsci o no sepa quién es, debería, por experiencia, por reflejo de conservación, por táctica, moverse con su conocido aforismo: “Pesimismo de la inteligencia, optimismo de la voluntad”. Si algo no mostró el macrismo, si algo no exhibieron los socios de Cambiemos, fue ese pesimismo de la inteligencia, indispensable para que el optimismo de la voluntad no se convierta en un sentimiento bobalicón. Repetir que la Argentina es un gran país no sirve para serlo realmente. Sirve, más bien, para producir escenarios donde, tarde o temprano, alguien se siente defraudado. Cualquier diplomático sabe que, de visita en el extranjero, el presidente de un país recibe un trato excepcional que no refleja el juicio realista, en ocasiones muy divergente del que se escucha en los discursos de bienvenida. A ningún huésped se le dice, en una recepción oficial: “Ustedes son pequeños y poco interesantes”. El optimismo de la voluntad se vuelve obtuso cuando no escucha las advertencias pesimistas de la inteligencia y prefiere autoengañarse con necesidades y deseos. La semana pasada, Macri habló diez minutos con Trump: diez minutos, incluso Trump no se los niega a una región que pesa poco en sus políticas globales (no culparlo demasiado en este aspecto, tampoco a Obama le interesaba mucho América del Sur). ¡Diez minutos! Sirvieron para que Trump dijera que apoyaría a la Argentina frente al FMI. Todo lo que puede traducirse de la frase (si tiene algún significado) es que no se opondría al pedido de los funcionarios que manejan las finanzas argentinas ante esa institución. Y, en esos escasos diez minutos, a Trump y Macri todavía les sobró tiempo para hablar del G20, de Corea del Norte y de Venezuela. Después hubo un tuit del norteamericano, que algunos diarios locales publicaron como si se tratara de una resolución del Departamento de Estado. Así como Macri fue un optimista de la voluntad, sin el recaudo del pesimismo de la inteligencia, él y sus funcionarios tardaron más de dos años en darse cuenta de que necesitaban un frente político no sólo para ganar elecciones (y repartir algunos cargos entre los aliados, chucherías comparadas con el poder que concentran los leales), sino para gobernar. Hace pocos días casi le dicen adiós a Emilio Monzó sin que les temblara la voz; hoy, a las apuradas, lo sientan a la mesa que preside Marcos Peña. Tanta torpeza, porque no supieron entender la política; y no la supieron entender, porque la desprecian (o la despreciaban). Ahora se dieron cuenta, después de meses de ninguneo, que lo necesitaban a Monzó en la mesa chica, aunque sólo fuera por ser presidente de la Cámara de Diputados y tercero en la línea de sucesión presidencial. Hace dos o tres días, reapareció Ernesto Sanz en Buenos Aires. Después de meses de ausencia, la mesa chica se dio cuenta de que lo necesitaba no sólo en debido agradecimiento por haber asestado un golpe a la UCR entregándosela al PRO, sino porque es un político hábil, acostumbrado al tejido cotidiano de discusiones y alianzas. Un hombre que sabe lo que sabe Monzó, esas cosas que recién está aprendiendo Marcos Peña. Un aforismo parece haber sido escrito para caracterizar al jefe de Gabinete: “Hay gente que cree que lo que hace con rostro grave es ineludiblemente razonable”. Lichtenberg, que lo escribió, se burlaba de esos rostros graves. Se dieron cuenta tarde, por mezquindad política, por sectarismo, por impericia y prepotencia dulcificada con buenos modales, por desprecio de una historia que no conocen. Creyeron que, al cambiar el estilo carismático y autocentrado de Cristina Kirchner ya habían hecho gran parte del trabajo. Creyeron que con los timbreos de María Eugenia Vidal alcanzaba. Creyeron que Macri, con su mantra de la felicidad, era suficiente. Pero la repetición de esa palabra no garantiza lo que promete su significado. Todos sabemos que la palabra caballo no relincha. En el PRO se desprecia el arte de la política. Esperemos que se hayan dado cuenta de que no debe despreciarse lo que se ignora. En ese caso (y si no es mucho pedir), que dejen de decir que las “metas” no son metas, en cuanto se dan cuenta de que no se alcanzan. Ustedes  eligieron ese nombre. Por lo menos cambien la palabra. 
Por Beatriz Sarlo.

Fuente de información: www.perfil.com. 

20 de mayo de 1998: Se cumplen 20 años del suicidio de Yabrán.

Se cumplen 20 años del suicidio de Yabrán: el dueño del poder en las sombras. Fue el empresario más poderoso y símbolo de la corrupción de los 90. Se quitó la vida en el marco de la investigación del crimen de José Luis Cabezas. 

El 20 de mayo de 1998 una noticia en la radio LT41 de Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos, desató un verdadero terremoto político en el país: Alfredo Enrique Nallib Yabrán, el empresario más poderoso de la Argentina, aquel que se había convertido en el enemigo número uno de Domingo Cavallo y uno de los instigadores del crimen de José Luis Cabezas, se había quitado la vida. El hecho sucedió en la estancia San Ignacio, un lugar recóndito y de difícil acceso que bordea el arroyo Gená, cerca de la localidad de San Antonio. Allí, “el cartero” –como lo llamaban– había llegado escapando de un pedido de captura del juez federal de Dolores Luis Macchi, luego de que la agente de la Policía Bonaerense Silvia Belawsky lo denunciara como el autor intelectual del asesinato de Cabezas en 1997. 
El principio del fin. Yabrán, un entrerriano que hizo sus primeros pasos vendiendo software para computadoras, había amasado una fortuna de entre 400 y 2 mil millones de dólares tras convertirse en el dueño de la Ocasa, una empresa de clearig y compensación bancaria, a la que luego se le sumarían compañías postales, agencias de seguridad privada y el negocio de los taxis aéreos, todos embebidos en prácticas mafiosas abaladas por fluidos contactos con los gobiernos de turno. Pero por esos años las bonades políticas a Yabrán parecían terminarse. Poco antes, Domingo Cavallo lo había denunciado como parte de una "mafia" ante el Congreso de la Nación. A la guerra con el por entonces ministro de Economía -que tenía como trasfondo entre otras cosas la ley de correos- se le sumaron acusaciones de Eduardo Duhalde, entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires, en el marco del crimen del fotógrafo. En la coqueta casona de paredes color rosa el magnate se instaló junto a sus caseros de confianza: un joven de 26 años llamado Leonardo Aristimuño, a quien acompañaba su mujer, Andrea Biordo. Con ellos pasó sus últimos días y minutos, hasta que cerca de las 13 de ese 20 de mayo efectivos policiales de Gualeguaychú y Concepción del Uruguay allanaron el lugar. Cuando los uniformados ingresaron a la casa, se encontraron con el matrimonio. Yabrán se había escondido en la habitación principal, pero la llave puesta del lado de adentro de la puerta delató su presencia. Tras conseguir otra llave y desplazar la que colgaba desde el interior, la policía se dispuso a entrar. En ese momento, el empresario metió en su boca una escopeta Baikal 12.70 y se disparó.  

http://www.perfil.com/noticias/politica/a-20-anos-del-suicidio-de-yabran.phtml
Fuente de información: www.perfil.com. 

Ahora la NASA premió a los pibes genios neuquinos.-

Los estudiantes neuquinos Matías Apablaza y Matías Muñoz fueron distinguidos por la NASA con la Mención de Honor en la 69ª Feria Internacional de Ciencias Intel-ISef en Pittsburgh, Estados Unidos, por el proyecto Cuboide, que desarrollaron durante sus estudios secundarios en el Instituto Tecnológico del Comahue (ITC).
Además, el proyecto obtuvo el cuarto puesto en la categoría Robótica en esta feria estudiantil, la más importante del mundo porque reúne cada año a estudiantes que desarrollan proyectos innovadores. Este año participaron más de 1700 estudiantes en representación de 75 países. Cuboide es un juego didáctico diseñado para la enseñanza de programación a chicos de 5 a 12 años. Consiste en un robot, una base de programación y fichas impresas que representan de forma gráfica los movimientos del robot y sentencias utilizadas comúnmente en lenguajes de programación. Ubicando estas fichas en la base de programación, el chico puede programar el comportamiento del robot, sin necesidad de operar una computadora o un celular.
A través del juego el chico entrena sus capacidades lógicas, estratégicas y de resolución de problemas mediante la programación.
En diálogo telefónico con LM Neuquén desde Estados Unidos, Apablaza, quien actualmente cursa el primer año de la carrera de Bioingeniería en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), señaló: “Tuvimos comentarios muy positivos por el proyecto para expandirnos mundialmente. Esta distinción de la NASA nos hace sentir muy orgullosos y con muchas ganas de continuar adelante con el proyecto”.
Confesó que tanto él como su compañero, Matías Muñoz, que estudia Ingeniería Electrónica en la Universidad Nacional del Comahue, no esperaban llegar a lo más alto de este evento internacional.
La iniciativa que llevaron adelante los estudiantes durante sus estudios en el ITC, junto a Ilan Goyochea (quien no viajó porque solo podían ir dos), surgió a partir de “observar que no se fomenta en los niños el interés por crear nuevas tecnologías, además del pensamiento lógico y estratégico que les serán de utilidad diariamente”, explicó Apablaza. “Si fomentamos la creatividad y el pensamiento lógico en los chicos, tendremos una futura generación interesada en resolver los grandes problemas de la humanidad”, concluyó.

Un invento que no para de recibir elogios

Ingenio y creatividad definen el espíritu que anima a estos tres estudiantes neuquinos que elaboraron un robot didáctico para que chicos de 5 a 12 años aprendan a programar.
En noviembre de 2017, Matías Apablaza, Matías Muñoz e Ilan Goyochea fueron distinguidos en la Feria Nacional de Ciencia e Innovación Educativa que tuvo lugar en Tecnópolis.
Un mes antes, el proyecto resultó finalista en el certamen Soluciones para el Futuro, organizado por Samsung Electronics y Socialab que se realizó en Córdoba. Allí, los jóvenes estudiantes que en ese momento cursaban sexto año del Instituto Tecnológico del Comahue (ITC) presentaron su invención junto a cinco grupos de estudiantes de Argentina, Uruguay y Paraguay.
“Enseñar programación desde temprana edad promueve una forma de pensamiento basada en la estrategia y la planificación que le será de mucha utilidad al chico en muchos ámbitos de la vida”, describe Goyochea, quien el año logró el primer lugar en la Olimpíada Argentina de Física.

sábado, 19 de mayo de 2018

El FMI acelera un acuerdo stand-by de acceso "excepcional" para Argentina.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, afirmó que hoy transmitió al directorio ejecutivo del organismo "la intención de las autoridades argentinas de solicitar un acuerdo stand-by de acceso excepcional que sustentaría su programa económico".

Lagarde aclaró que los objetivos del programa "integralmente concebido por el presidente (Mauricio) Macri y su gobierno" incluirían "el establecimiento de una trayectoria clara hacia un crecimiento fuerte, sostenido e inclusivo y la sólida creación de empleo".

También se apunta al "restablecimiento de la confianza de los mercados a través de un programa macroeconómico claro, que reduzca las necesidades de financiamiento y encauce la deuda pública por una firme trayectoria descendente".

Del mismo modo, añadió la funcionaria, el plan presentado por el gobierno nacional apunta fundamentalmente a "la protección de los estratos sociales más vulnerables durante esta transición".

El directorio ejecutivo del FMI se reunió "oficiosamente" hoy en Washington para tratar la solicitud de respaldo financiero recibida de las autoridades argentinas, indicó un comunicado del organismo.

"La reunión -agregó el texto- fue una oportunidad para que el personal técnico pusiera al directorio al día de la evolución económica reciente en Argentina y presentara en más detalle el programa del gobierno".


De lo publicado en Diario "Los Andes", viernes 18 de mayo de 2018.-

¿Por qué Australia si y Argentina no?

¿Por qué Australia si y Argentina no?

La comparación entre la performance argentina y la australiana es reveladora de las diferencias históricas y estructurales que existen entre ambas naciones. Hoy la brecha que las separa es abismal, pero se abren algunas perspectivas que pueden favorecer el futuro de nuestro país.

Muchas veces se ha formulado la misma pregunta: ¿por qué dos países similares tienen destinos económicos disímiles? En la historia es muy común recurrir a las comparaciones, para estudiar por ejemplo por qué hay diferencias notorias en el desarrollo de diferentes países.

A la Argentina se la ha comparado con muchas naciones, pero quizás la comparación más pertinente y estudiada sea la que se realiza con Australia. Un nuevo estudio recupera esta tradición y echa luz acerca de los desafíos argentinos a futuro. Pablo Gerchunoff, economista e historiador de la Torcuato Di Tella, harealizado -con la colaboración de Pablo Fajgelbaum- un nuevo ensayo de historia económica comparada sobre los paralelismos Australia-Argentina titulado "Encuentros y desencuentros de dos primos lejanos".
El disparador es sugerente: "¿Por qué la Argentina no logró el desempeño económico de Australia cuando en 1930 prometía hacerlo?". Ambos países demostraban tener condiciones aparentemente parecidas: naciones jóvenes con pasado colonial, amplios territorios, recursos naturales, ventajas en producción primaria y fuerte incidencia inmigratoria.



SIMILITUDES Y CONTRASTES. Son tales las similitudes entre ambos países que Gerchunoff se anima a jugar con la idea de Argentalia, una mezcla de Argentina y Australia, un país hipotético con los rasgos comunes de ambas naciones: los dos presentan una colonización reciente; tienen variedad de climas pero prevalece el templado; ambas están en el hemisferio sur (Buenos Aires y Sydney en el paralelo 34) y a una gran distancia de los centros de poder; ambas tienen población escasa y tierra abundante, lo que hace a salarios reales altos; ambas son productoras de materias primas y tuvieron una relación privilegiada con Gran Bretaña (de exportar productos de la tierra y comprar insumos, bienes de capital).
Sin embargo, la foto que muestra el presente es la de una terrible divergencia: Australia está primera en el ranking de ingreso por habitante en el hemisferio sur y 10a en el mundo, y se ubica en el tercer puesto en desarrollo humano. La Argentina está en 34° puesto en desarrollo humano y detrás del 40° en ingreso por habitante. Australia tiene cuatro ciudades en el top ten de las urbes con mayor calidad de vida según un estudio de The Economist: Melbourne (2a), Perth (5a), Adelaida (6a) y Sydney (7a). Buenos Aires aparece, en el mismo ranking, en el puesto 64°.
Los contrastes se observan también en el terreno de la igualdad: en Australia el 20 % más rico gana 7 veces lo que recibe el 20 % más pobre, mientras que en la Argentina esa relación es de 18 veces. La conclusión es simple: hoy casi nada une a Australia y Argentina, aunque en el pasado eran países comparables (especialmente entre fines del siglo XIX y la gran depresión). La prensa internacional llegó a describir a los argentinos como "los yankees del sur", y numerosos notas del New York Times compararon la evolución argentina y australiana. "Hoy sólo nos podemos medir con ellos al tenis", ironizan los autores en el trabajo. Es cierto, Guillermo Coria de vez en cuando
le gana a Leyton Hewitt.



A COMPARAR. Cuando se observa una larga comparación Argentina-Australia (1884-2004) en producción respecto de la cantidad de habitantes aparece una U invertida: al comienzo crece rápido el PBI por habitante argentino, pero la tendencia se invierte desde los años "20. Según se observa en el trabajo de Gerchunoff, luego de un período de convergencia entre 1884 y 1929 (aumentan velozmente la inmigración, la producción y la productividad), entre 1945 y 1975 empieza a existir una divergencia moderada, que se convierte en divergencia fuerte a partir de 1975. En ese período nos alejamos del todo.
Australia había sido "descubierta" por navegantes españoles en el siglo XVI, pero en 1770 llega James Cook y pasa a ser propiedad de Inglaterra. Australia aparece así como una solución para los excesos de presos en Inglaterra: los mismos convictos construyen los asentamientos entre fines del siglo XVII y principios del XIX. Por 40 años el progreso estuvo limitado a la actividad penal. Más allá de eso, se contrabandeaba ron y la caza de ballenas originaba el aceite que servia para iluminación en Europa. Ya en los años 20 aparece inmigración y se genera el desarrollo pastoril: el buen clima y la abundante pastura permiten hacer atractivo el negocio de la lana.
Mientras la Argentina tenía una historia de conflictos (unitarios y federales, rebelión de caudillos, ausencia de insti-tucionalización, guerra de la Triple Alianza), Australia se desarrollaba en paz. Una diferencia es que ellos no tuvieron lucha por la independencia; hasta se verificó el interés de Inglaterra por el autogobierno australiano. Como es una isla, adicionalmente estaban más protegidos y aislados de posibles guerras. Para colmo, en 1851 encuentran oro en Australia, lo que genera un aluvión inmigratorio y numerosas inversiones.
El progreso australiano se sustenta así en ganado, minería y en las inversiones británicas, mientras que el argentino en sus tierras fértiles, en la inmigración y en el capital británico. En ninguno de los dos casos hay un proceso temprano de industrialización. Lo que si hay en Australia tempranamente es una ampliación de la legislación social, del proteccionismo y de la redistribución, combinados con una consolidación institucional de la mano del parlamentarismo. En la Argentina se observa una demora social e institucional: las vacas engordaban, no se buscaban consensos y los conservadores gobernaban con baja legitimidad social.
Hasta ahora lo que explicaba la diferencia de desarrollo era la posición geopolítica y económica de Australia, su ubicación en el Pacífico sur, su relación con Gran Bretaña y especialmente su disponibilidad de minerales. Gerchunoff agrega más razonamientos.
La primera guerra mundial beneficia a Australia por su estrecha relación con Gran Bretaña. Aquel país parece tener cierta fortuna que explica parte importante de la divergencia posterior: en lo geográfico y político, le da impulso la preferencia británica, la demanda japonesa en la segunda guerra mundial, el haberse convertido en el país favorito de Estados Unidos en el Pacífico Sur (clave frente al fantasma comunista) y fundamentalmente su perfil productivo diferenciado.
Los minerales e hidrocarburos australianos hacen la diferencia y generan una diversificación que la Argentina no tuvo. Además, el hecho de no producir sólo alimentos le permite -según razonan los autores del trabajo- disminuir las tensiones del conflicto distributivo. Como se sabe, el país que exporta lo que come su población tiene un problema social por el impacto de los precios internacionales.
La Argentina aparecía geográficamente poco relevante para los países poderosos como Estados Unidos (en las guerras y hasta la guerra fría), no tenía vecinos muy expansivos y enfrentaba problemas en el sector externo y para sostener salarios altos. Gerchunoff habla de una mayor tendencia al conflicto distributivo y a tener una situación económica de stop and go.
Así es cómo se iluminan posibles explicaciones para esta divergencia, entre lo económico, lo productivo, lo político, lo institucional y los factores geográficos. Pero no todo es desalentador: Gerchunoff asegura que la Argentina está ahora frente a una oportunidad. Entre 1990 y 2005 la Argentina creció apenas medio punto menos que Australia. La velocidad de la divergencia se ha reducido. Y ahora la Argentina empieza a tener una chance derivada de la fortuna: Asia consume lo que la Argentina produce. Es el caso de China y otros países de incipiente desarrollo.
La canasta de exportaciones argentina tiende a diversificarse y no depende sólo de alimentos que se consumen internamente: allí están la soja pero además la siderurgia, el aluminio, la petroquímica, los hidrocarburos. Otra vez un ciclo favorable a las materias primas, nueva demanda mundial, una canasta exportadora más diversificada y un menor conflicto distributivo abren la posibilidad de quebrar la tendencia. "Nuestro trabajo -explica Gerchunoff- trata de mostrar que no nos fue mal porque hicimos todo mal, sino que hubo factores que no pudimos manejar. Australia encontró la inserción que la Argentina perdió en los 30 y no pudo recuperar hasta ahora. La cuestión ahora es aprovechar esta nueva oportunidad".

“Hola vieja... ¡A que no sabés de dónde te estoy llamando!”, la frase que cambió una vida La dijo Sabino Morales hace 25 años al filmar un célebre corto publicitario cuando se inauguró el primer teléfono público en Clemente Onelli, en la Línea Sur.

“Hola vieja... ¡A que no sabés de dónde te estoy llamando!”, la frase que cambió una vida

La dijo Sabino Morales hace 25 años al filmar un célebre corto publicitario cuando se inauguró el primer teléfono público en Clemente Onelli, en la Línea Sur. Era un simpático policía cuando hizo ese papel a pedido de los vecinos porque al actor no le salía. Sus jefes lo acusaron de lucrar con eso, se enojó y pidió el retiro. El antes y el después de una vida de película.



“Hola vieja... ¿a qué no sabes de dónde te estoy llamando?”
¿Te acordás de aquel comercial que hizo Telefónica cuando instaló el primer teléfono público en Clemente Onelli luego de la privatización de la exEntel? Fue hace 25 años.No solo hizo famoso a este pequeño paraje de la Región Sur rionegrina 50 km al oeste de Jacobacci y 150 al este de Bariloche, sino también a uno de sus pobladores, quien por entonces estaba a cargo del destacamento policial.
Como al actor que había traído la productora del comercial no le salía bien, ante el pedido de los vecinos hizo el personaje principal del corto.
Por su espontaneidad, su gracia y su apariencia, Sabino Morales se ganó la simpatía y el reconocimiento de cientos de miles de argentinos que hasta hoy recuerdan al simpático gaucho que luego de llamar a “su vieja” sacaba la lengua y soltaba una carcajada. ¡Estás igual! Sabino Morales 25 años después: el mismo gesto.
El sargento Sabino


A partir de allí, su vida cambió. El gran impacto que tuvo el comercial hizo que Morales fuera convocado por la empresa telefónica y recorriera los principales canales de televisión de Capital Federal. Su imagen fue haciéndose cada vez más famosa. “Pero comencé a tener cada vez más problemas en la policía. Nunca pensé que iba a sufrir una persecusión”, señala con tristeza.
¿Qué había pasado? “La gente de la productora se fue un domingo de Clemente Onelli. Y me dijeron que iba a tener noticias el martes o miércoles siguiente. Fue así que el jueves a las 10 de la mañana me llamaron por teléfono que tenía que estar a las 10 de noche en Buenos Aires. Tenía un vuelo desde Bariloche. Le contesté que no podría. Tenía que pedir autorización a la policía”, explica.
Y agrega: “De entrada mis jefes me dijeron que no. De la productora me preguntaron quién era mi jefe. Entonces los llamaron a la Unidad de Jacobacci y así hacia arriba hasta que llegó el pedido al ministro del Interior de la Nación. Como a las 18 me autorizaron a ir. Por primera vez iba a viajar en avión y ni siquiera sabía qué iba a hacer en Buenos Aires. Fue todo una locura...
“Después vinieron a Clemente Onelli la ministra María Julia Alsogaray, el presidente de Telefónica y el embajador de España para inaugurar el teléfono público y me dijeron que tenía que seguir yendo a los programas de la tele”. Luego de varios viajes a la Capital Federal(conoció la Casa Rosada, el Congreso y la cancha de Boca, el club de sus amores y recorrió varios programas de televisión), Sabino Morales continúo desempeñándose en el destacamento policial de Clemente Onelli. También llegaron algunos beneficios para el paraje: pintura para la escuela, computadoras, útiles y manuales escolares, entre otros elementos. Pero la situación había cambiado: mientras sus compañeros lo felicitaban, sus jefes lo visitaban en horas inusuales para ver si estaba en el lugar de trabajo y le iniciaron un sumario administrativo por “posible abandono de servicio” y otro por “realizar tareas lucrativas no relacionadas al servicio”.
Adiós a la policía.
“Cuando me iniciaron el primer sumario me querían trasladar a Jacobacci, me presenté ante mi jefe y le entregué la ropa, el arma, todo lo que tenía de la fuerza. Le dije: ´Soy un policía con todas las letras, no un malparido. Colaboré con la gente en lo que pude y no puedo ensuciar mi uniforme`”.
“Hice una nota y me fui de la fuerza después de 21 años de servicio. Me faltaban seis meses para ascender a suboficial principal. Nunca lo pudieron probar. No pasaron ni diez días cuando me llegó el sobreseimiento”.
Morales se había vuelto a Bariloche, donde estaba su familia. “Trabajé de un montón de cosas”, cuenta. Sorín volvió a contactarlo y lo llevó a Santa Cruz a filmar “Historias Mínimas” y “El Perro”. Pero Morales se cansó de viajar y en el 2000 volvió a Colán Conhué, lugar en el que nació en 1949 y donde reside actualmente cuidando unas 200 ovejas en un campo familiar.
Hasta el 4° grado.
Desde muy pequeño fue inquieto y curioso. También muy servicial, como le inculcó su padre, cuenta. Cuando tenía 11 años, acompañó a un policía llamado Pascual Amaya a realizar el censo en el paraje y la zona aledaña para la apertura de la Escuela 216 de Colan Conhué (100 km al norte de Jacobacci) a la que asistió hasta 4° grado.
Su educación primaria se interrumpió porque su padre le pidió que lo ayudara en las tareas del campo. A los 18 años le llegó turno del servicio militar y a su regreso hizo distintos trabajos. Entre ellos la extracción de piedra laja en Los Menucos, lugar en el que conoció al oficial de la policía Raúl Rosa, quien le aconsejó ingresar a la Escuela de Policía. “Habían pasado 8 meses y no podíamos cobrar lo que nos correspondía. En cada quincena nos daban algo de plata, pero no alcanzaba. Este oficial me dijo que en la policía no iba a ganar mucho, pero iba a cobrar todos los meses y además iba a tener otros beneficios como una obra social. Me dio una nota de recomendación y me fui a Viedma”.
Al curso de que se dictaba en la Escuela de Suboficiales le faltaban 25 días para terminar. Pero Morales llegaba con la instrucción del Servicio Militar y contó además con la suerte de encontrarse con Pascual Amaya, aquel policía del censo. “Habló con el director, el Gringo Marchetta. Y y me aceptaron”. En Viedma pudo terminar sus estudios primarios y fue designado por la fuerza policial a Bariloche. Antes, supo estudiar en la Alcaidía, junto a otros aspirantes y presos.
En la ciudad andina ejerció su profesión durante varios años. Allí conoció a su esposa, con quien tuvo cinco hijos y levantó su casa. Eligió Clemente Onelli para pasar sus últimos años en policía. Tras volver junto a su familia en Bariloche luego de retirarse, en 1995 comenzó el secundario. “Uno tiene que estudiar, siempre se tiene que estar actualizando, más aún con las nuevas tecnologías. Por eso cuando tuve la oportunidad lo hice y en 1999 me recibí de Perito Mercantil en el CENS 77 de Bariloche. Terminé cuanto tenía 46 años, pero me sirvió mucho en mi vida”.
El lonco Sabino.
Mientras cursaba el secundario, Morales conoció a un profesor de Cívica de origen mapuche. Sabino asistía a la escuela vestido con bombacha de campo, camisa y pañuelo al cuello, atuendo típico del hombre de campo. Un día el profesor comenzó a indagar sobre su vida y entablaron una relación amistosa.
Fue así que lo invitó participar de reuniones donde se juntaban familias mapuches con abogados para abordar distintos temas que afectan, y aún hoy lo hacen a las comunidades. “Ahí conocí al abogado Darío Rodríguez Duch y salió la idea de formar una comunidad en Colán Conhué. Yo vivía en Bariloche, pero tenía algunas ovejitas y estábamos muy desprotegidos por los gobiernos. Tampoco nos iba bien. Fue ahí que me propuso ser el lonco, pero yo no quería porque... ¡ni siquiera sabía hablar la lengua mapuche! Aun sigo si aprender. Solo se algunas palabras... nada más.
Pero Duch me dijo ‘sabe lo que pasa Sabino, usted sabe hacer una nota, sabe relacionarse con un político, con un funcionario o con cualquier persona’. Y acepté. Estuve ocho años como lonco de la comunidad Mariano Solo”, afirma. Agrega que la comunidad marchaba bien y se habían conseguido importantes beneficios, pero que había otras personas que querían estar al frente y trabajar de otra forma. “La veían fácil. Entonces yo entregue todo y me fui. Pero lamentablemente en dos años partieron al medio la comunidad, hicieron un desastre y se fueron. No quedó ni la documentación y la comunidad quedó acéfala. Nos reunimos para ver como seguíamos. Había muchos años de trabajo. Yo no quise ser el lonco y asumió Verónica Sánchez, quedé como werken, que vendría a ser el secretario”.
Aclara que tanto él, como el resto de los integrantes de la comunidad tiene una visión dialoguista frente a los desafíos o políticas que se intenta llevar adelante desde el gobierno. Por estos días, el tema de la minería de primera categoría vuelve a esta en tapete. “Hemos hablados bastante con los peñi (hermanos). Y la posición es escucharlos cuando llegue el momento. Saber qué es lo que va a pasar con nosotros, qué beneficios nos va a dejar para la comunidad, como se va a cuidar el medio ambiente, queremos asesorarnos bien. No podemos decir no porque no a todo. Creemos que debemos tener una postura dialoguista para tratar temas tan importantes”.
Publicado en Diario "Río Negro", 19/05/2018.-

Fábula, Mediocridad e Ignorancia: el FMI que nos destruye por Rogelio López Guillemain.

Culpar al FMI de nuestros males, es la máxima expresión del deporte nacional argentino, la victimización. Nunca nos hacemos cargo de nuestros errores, nunca nos hacemos cargo de nuestras decisiones y menos aún asumimos sus consecuencias. El perro es el mejor amigo del hombre, menos para nosotros. El mejor amigo del argentino es el chivo expiatorio. Aclaro, antes de que algún desvelado me acuse de vende patria y esas pavadas, que considero que el FMI ni siquiera debería existir; más en contra de él que yo, pocos.
Lo cierto es que el FMI seguramente impondrá ciertas condiciones para entregarnos un préstamo, pregunto ¿y por qué no habría de hacerlo?. A lo largo de nuestra historia, hemos sido deudores incobrables en 8 ocasiones (algunos dicen que en realidad fueron 4 default puros) y no conforme con ello, la última cesación de pagos, la festejamos ¡en el Congreso! más que si hubiésemos ganado el mundial de fútbol.
Pedimos dinero y nos lo patinamos en gastos corrientes, o sea en los gastos de todos los días. Desde hace casi 60 años (¡si si, 60 años!) gastamos más de lo que ganamos, y nunca hemos mostrado ningún interés genuino en bajar ese gasto. Como el estado no puede cobrar más impuestos a una sociedad asfixiada como la argentina (así es como "gana dinero" el estado), sólo le queda una única salida definitiva, bajar el gasto. El resto es pan para hoy y hambre para mañana.
Pero volvamos a la Fábula, Mediocridad e Ignorancia, ese FMI que nos acompaña desde hace algo así como un siglo y que nos consume como un cáncer.
FABULA: El mundo fantástico en el que vivimos los argentinos, es aquel en el que nos dicen que "estamos condenados al éxito", es aquel en el que nos dicen que "con la democracia se come, se cura y se educa"; cuando en realidad, en democracia y con esfuerzo se come, se cura y se educa. Es aquel en el que nos hacen creer, que los "buenos deseos" y la "sensibilidad social" tienen el poder mágico de desafiar las leyes económicas y de resolver todos los problemas; del mismo modo que Peter Pan podía volar tan solo con tener "pensamientos felices", los políticos, periodistas y opinólogos "sensibles" nos dicen que alcanza con la fe, la empatía y la solidaridad para que vivamos felices en la "tierra de nunca jamás".
Nunca jamás saldremos de este infierno, si seguimos viviendo las alucinaciones de estos "encantadores". Como decía Karl Popper: "se puede llegar a ser los creadores de nuestro destino, cuando hemos dejado de pensar como profetas" y agrega "los que nos prometen el paraíso en la tierra, nunca trajeron más que infierno".

MEDIOCRIDAD: En la educación y en toda nuestra vida, debemos apostar por la excelencia. Hemos hecho un culto del igualitarismo, invisibilizando, destrozando y quitándole premio y estímulo al que se esfuerza y se destaca. El igualitarismo (que no es igualdad de derecho sino su opuesto, igualdad de hecho), conduce irremediablemente a la mediocridad de "Cambalache".
IGNORANCIA: Citando nuevamente a Popper, este decía que "la verdadera ignorancia no es la ausencia de conocimientos, sino el hecho de negarse a adquirirlos". Más allá de la falta de instrucción y de saberes en una sociedad como la nuestra, sociedad en la que sólo la mitad de sus jóvenes terminan el secundario (lo que acrecienta la mediocridad); los mayores problemas son: la abulia, la falta de voluntad, la estigmatización de la autoestima, la difamación del orgullo legítimo y la ausencia del deseo de superación.
Esto no sólo en los jóvenes, sino también en los adultos. Hemos abandonado el culto a los valores éticos y hemos desatendido los deberes ciudadanos. En una actitud de necia y sometida comodidad, nos declaramos ignorantes de los temas cívicos, nos limitamos a sordas protestas en las redes, exigiendo que "otros" resuelvan los problemas del país.
La democracia es nada si no reina la república y la república sólo se alcanza cuando se respetan los derechos de libertad, igualdad ante la ley y de propiedad. ¿Libertad?; cuando para hacer un negocio debemos someternos a una "burrocracia" asfixiante, que termina empujándonos a la coima; ¿o acaso somos libres cuando un piquete nos tiene secuestrados?. No lo creo. ¿Igualdad ante la ley?; cuando un delincuente tiene más prerrogativas que un policía, cuando un juez tiene exenciones impositivas como privilegio, o cuando un preso gana más que un jubilado. No lo creo. ¿Respeto por la propiedad?, cuando un ladrón se siente (y es) impune para robarnos y golpearnos, o cuando los "manifestantes populares" pintarrajean los inmuebles o los autos, o cuando los corruptos saquean nuestro país, o cuando los salvadores de la patria, por el sólo hecho de ser elegidos como gobierno, creen tener el derecho de esquilmarnos y quedarse con al menos la mitad del fruto de nuestro trabajo. Definitivamente no lo creo.
Mientras no terminemos con nuestra relación patológica con el Fábula, Mediocridad e Ignorancia que caracteriza El Imperio de la Decadencia Argentina que padecemos, nuestro país no saldrá adelante. Es hora de asumir nuestra responsabilidad y nuestro deber cívico, no alcanza con trabajar y ser buena persona; es hora de desatar La Rebelión de los Mansos.
Publicado en Diario "La Prensa", 18/05/2018.-

El directorio del FMI ratificó su “pleno respaldo” a los objetivos de reducción de los niveles de déficit y de endeudamiento que le transmitió el gobierno. Buscó tomar distancia del ajuste e insistió en que “se trata del programa integralmente concebido por el presidente Macri”. Aún no se conocen los montos.

Luz verde del Fondo a un crédito “excepcional” para la Argentina.

El directorio del FMI ratificó su “pleno respaldo” a los objetivos de reducción de los niveles de déficit y de endeudamiento que le transmitió el gobierno.

Buscó tomar distancia del ajuste e insistió en que “se trata del programa integralmente concebido por el presidente Macri”. Aún no se conocen los montos.

Pasó la tormenta, pero el cielo está lejos de aclarar. El gobierno consiguió estabilizar, pese a la devaluación, el dólar en torno a los $25 y dar señales de confianza a los mercados con la renovación del 100% de las Lebac y emisión de más bonos. Pero ahora continúan las negociaciones con el Fondo Monetario y el Ejecutivo empieza a trabajar para conseguir el consenso político interno para apretar las clavijas del ajuste fiscal de cara al año que viene. Ayer, el Directorio Ejecutivo del Fondo analizó el pedido de la Argentina para acceder a un auxilio financiero y dio luz verde; respaldó el modelo económico del gobierno y destacó que el Ejecutivo reconociera las vulnerabilidades del ritmo de ajuste y la necesidad de bajar los niveles de déficit y endeudamiento.
La reunión de ayer en Washington estuvo presidida por la Directora Gerente del FMI, Christine Lagarde. El directorio analizó los informes técnicos sobre las cuentas del país y la intención del gobierno de solicitar “un acuerdo stand-by de acceso excepcional que sustentaría su programa económico”, que, aclaró Lagarde, fue “integralmente concebido por el presidente Macri y su gobierno”.
Según destacó la titular del Fondo en un comunicado, el programa incluye crecimiento sostenido y recuperación de la confianza de los mercados “a través de un programa macroeconómico claro que reduzca las necesidades de financiamiento y encauce la deuda pública por una firme trayectoria descendiente”. Y sostuvo: “Estos objetivos cuentan con nuestro pleno respaldo”.
No se habló de montos, pero el calificativo de “excepcional” que habilitó el Fondo permite suponer que el crédito será más alto al que le correspondería al país proporcionalmente por su grado de participación en el FMI. El gobierno recibió apoyos internacionales pesados en las últimas dos semanas incluídos los de EE.UU, Japón, China y Alemania, principales miembros del Fondo.
El organismo, a través de su titular, destacó ayer como “fundamental” la decisión del gobierno de proteger “los estratos sociales más vulnerables durante esta transición” al equilibrio fiscal. El FMI dio varias señales las últimas semanas de intento de “autocrítica” respecto a los estrepitosos fracasos en los países en vías de desarrollos en los que intervino en el pasado.
“Aunque muchas políticas han procedido con rapidez, el gobierno también ha sido consciente de la necesidad de forjar y mantener el consenso social al calibrar el ritmo del programa de reforma, incluido el ajuste fiscal. Había una comprensión clara de que ese enfoque acarreaba ciertas vulnerabilidades”, sostuvo Lagarde. En otras palabras, el gobierno se plantea acelerar el ritmo de disminución del déficit, luego de la crisis cambiaria de las últimas semanas. El propio presidente Mauricio Macri admitió, en su última conferencia, que la velocidad con la que se había determinado reducir el déficit fiscal probó ser insuficiente.
Mientras siguen las negociaciones entre los funcionarios de Hacienda y los técnicos del FMI, para calmar las aguas de la política nacional el gobierno salió a marcar que las temidas condiciones del FMI se limitarán a definir un número de “equilibrio”.
“Es una negociación pública con el FMI, sobre valores estructurales, de equilibrio, lo que hacemos para alcanzarlos es un tema nuestro, no se meten ni con nuestra legislación ni nuestro tipo de cambio. Saquemos esas cosas de la cabeza, acá nadie nos va a condicionar”, prometió el presidente. La aclaración de Lagarde de que el programa económico está “integralmente concebido por el presidente Macri”, no es menor en este contexto.
El vocero del Fondo, Gerry Rice, lo dijo en los últimos días de una forma más clara: “Será un programa argentino; el FMI apoyara las prioridades argentinas y así será el tenor de nuestras discusiones”, aclaró.
Es decir, el ajuste fiscal deberá ser más severo, pero la forma de alcanzar el nuevo ritmo de reducción de déficit dependerá de la Argentina. El gobierno ya trabaja con los gobernadores y con el Congreso algún consenso de cara al debate del Presupuesto nacional 2019. Macri ya tuvo su foto con media docena de gobernadores peronistas.
La discusión no será sencilla. El 70% del presupuesto corresponde a jubilaciones, programas sociales y sueldos, con muy escaso margen de modificación. En Nación consideran que los números de las provincias están mucho mejor desde la ley de responsabilidad fiscal y el pacto fiscal, y tienen más para aportar. Alguien tendrá que ceder.
Publicado en Diario "Río Negro", 18/05/2018.