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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria." Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma.” Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

lunes, 16 de enero de 2017

PUBLICADO EN EL FACE DE ROBERTO CACHANOSKY.


Caballo que no galopa va derecho al matadero.El FMI reconoció que Argentina creció menos de lo esperado.

El FMI reconoció que Argentina creció menos de lo esperado.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió sobre “una menor expectativa de recuperación a corto plazo” para la Argentina, debido a que se registró un crecimiento menor al esperado durante el segundo semestre del 2016, aunque proyectó una mejora económica del 2,7 por ciento para este año.
El FMI publicó hoy en Washington su Informe de Perspectivas de la Economía Mundial, el panorama que el organismo actualiza dos veces al año, en coincidencia con el comienzo del Foro Económico Mundial, que se realiza en la ciudad suiza de Davos y en donde participan varios ministros argentinos.
El trabajo proyecta un crecimiento del 2,7 por ciento para la economía argentina este año y un 2,8 por ciento para el que viene, a la vez que pronostica una suba del 3,4 y del 3,6 por ciento, para el 2017 y 2018, respectivamente, en la economía mundial.
Respecto de las políticas que podría desarrollar Trump y su impacto en la economía mundial, el informe señala que “existe una amplia dispersión de posibles desenlaces en torno a las proyecciones, dada la incertidumbre que rodea a la orientación de las políticas del gobierno estadounidense entrante y sus ramificaciones internacionales”.
El organismo multilateral de crédito “prevé cierto estímulo fiscal a corto plazo y una normalización menos gradual de la política monetaria”, lo que significaría un rápido incremento de las políticas proteccionistas y un incremento de las tasas en los Estados Unidos.
Publicado en Diario "Río Negro", 16 de enero de 2017.

Carlotto: “Nosotras utilizamos a los Kirchner, no ellos a nosotras”.-

El diario El País de España publicó hoy una nota con la presidenta de la Asociación de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, con motivo del aniversario 40 de la organización que lucha por recuperar a los nietos apropiados durante la última dictadura.
Carlos Cue y Ramiro Barreiro, corresponsales en Buenos Aires, escribieron: “Estela de Carlotto es un personaje clave en Argentina y un referente mundial de la lucha por los derechos humanos. A sus 86 años, y después de 40 luchando en Abuelas de Plaza de Mayo, mantiene su enorme influencia. Su organización ha conseguido recuperar 120 nietos, incluido el suyo, localizado en 2014. En su mayoría fueron arrebatados a sus madres después de asesinarlas y entregados a familias cercanas a la dictadura. Carlotto, tan encantadora en las formas como firme en el fondo, dice que Argentina es un ejemplo para el mundo en derechos humanos precisamente porque allí están Abuelas y otros para presionar a todos los gobiernos”.
Después de 40 años, ¿tiene sensación de misión cumplida?
No. Por eso estoy acá. Tengo 86 años, estoy cansada y camino con bastón. Pero tengo que seguir porque faltan centenares de nietos [unos 400]. Y hay que dejarlo todo clarito para que ningún gobierno pueda desarmar todo lo que es memoria. Este Gobierno, por ejemplo, quiere olvidar. Discutieron el número de desaparecidos. Por eso no puedo cruzarme de brazos porque yo encontré a mi nieto. Cambió mi corazón, mi alegría, la familia está completa y los veo crecer. Tengo una bisnieta, que es la nieta de mi hija Laura. Pero mis compañeras todavía están esperando.

No es fácil para los nietos. El suyo incluso le pide que le llame Ignacio, como le pusieron sus apropiadores. ¿Le dolió?
Me dolió porque el mundo entero lo buscó como Guido. Se lo puso la mamá, y era por su papá, mi esposo. Tenemos que conocernos, él no me conoce y yo a él tampoco. Me dolió pero yo lo entendí. Está en proceso y es el ego. Pobrecito, le tocó Estela. Yo le complico su vida social y política.

Ahora hay un nieto, Bacca, que ha logrado que la justicia le conceda el derecho a seguir utilizando los apellidos de sus apropiadores y que no quiere saber nada de Abuelas. ¿Tiene derecho a no saber?
Vos tenés derecho a no saber mientras no perjudiques a nadie. Si estás casado y tu mujer te es infiel y no lo querés saber no perjudicas a nadie. Pero este es un delito de lesa humanidad. Para nosotros es una víctima. Lo queremos. A él todavía no le cayó la ficha de que esas personas no son los papás y cometieron un delito al no permitirle que viva con su familia y apoyar a los que a él lo hicieron huérfano.

Debe ser difícil admitir que la persona que te crió es un delincuente…
Cuando hay que hacer justicia, hay que hacerla. Con el chico tenemos la paciencia, el cariño y el amor pero con la justicia estamos muy enojadas. Nunca puede conceder algo que está estrictamente prohibido, que es consentirle conservar los apellidos. Los apellidos son de papá y mamá.

Están apareciendo muchos casos, ¿tiene que ver con que están muriendo los apropiadores y se sientes liberados para denunciar?
En parte puede ser. No los crían con libertad, les engañan y cuando ya no tienen más remedio porque son adultos de 40 años les dicen que ellos los criaron para que no los manden a la cárcel. Hacen victimario a la víctima y eso es una maldad enorme. Muchos nietos no quieren que les pase nada a los que los criaron por afinidad.

¿Cuál fue el peor momento en estos 40 años?
Cuando la policía nos llamó a mí y a mi esposo para decirme que lamentaba informarnos que Laura había fallecido. Les grité asesinos y les señalé un Cristo grande que tenían colgado, les dije que ese los iba a juzgar si nosotros no podíamos. Mi marido no me permitió verla, estaba desfigurada. Luego la desgracia de festejar el retorno a la democracia y que el Gobierno [de Menem] hiciera dos leyes de perdón, eso fue tremendo. Ver libres a estos asesinos.

¿Cuándo empezó a cambiar?
Éramos muy inocentes. Íbamos a la casa a tocar timbre pasando como vendedoras y esperábamos que la madre saliera con el chico para que otra abuela atrás de un árbol le sacara una foto. ¿A quién le íbamos a presentar esa evidencia diciéndole ‘me parece que ese es mi nieto’? Yo una vez seguí a una señora por cuadras porque tenía un bebé en brazos idéntico a uno de mis hijos. Después la miré a ella y era idéntica a su hijo. Entonces descubrimos que la sangre podía ser la que nos develara la verdad. En 1983 hacen un seminario internacional muy grande y llegan a la conclusión de que la sangre de las familias materno y paterna sirven para reconstruir el mapa genético de los padres. Dicen que la ciencia ha avanzado muchísimo gracias a nosotras.

¿Por qué cree que la sociedad argentina ha cambiado tanto desde aquellas leyes de punto final hasta ahora?
Porque nosotras no abandonamos un solo día la presencia social. Yo era maestra y sigo siéndolo. Fue un movimiento social único en Latinoamérica para este tipo de temas. No sé por qué no surgió algo así en el resto de los países donde hubo dictaduras. Cada vez es más gente la que nos acompaña. Hasta los niños están con este tema. Argentina es un modelo para el mundo por estar juzgando y condenando en tribunales comunes a los genocidas. Somos conscientes que acá se avanzó a pasos agigantados al lado de la región. A mí me llaman de todo el mundo.

¿Se ha sentido utilizada políticamente?
Nunca permití que me utilizaran. A mí me ofrecieron cargos políticos y me persiguieron. No solo aquí sino también en Italia, porque tengo la ciudadanía. Cuando esta gente que gobierna hoy dice que los Kirchner nos utilizaron, yo digo que, al contrario, nosotras utilizamos a los Kirchner, porque conocíamos su sensibilidad para estos temas. Cuando el Kirchner decidió descolgar los cuadros de los genocidas de la casa militar, me invitó a acompañarlo. Le respondí que de ninguna manera. No somos revanchistas, queremos el camino bien clarito. Por eso el respeto que se nos tiene, porque nunca mentimos, ni agraviamos, jamás acusamos a nadie si tener la prueba antes, porque sería muy feo acusar de apropiadores a un matrimonio que realmente no lo merecen.

¿Se reconcilió con el Papa?
Cuando fue elegido Papa, la expresión en la institución fue de indignación. Y yo tuve el poco acierto de manifestarlo a la prensa. Después, cuando viene la verdad dicha por quienes merecen la total confianza nuestra, como Alicia Oliveira, cambié de opinión y rectifiqué. Creo que ahora le salió la verdadera personalidad. La iglesia nunca nos ayudó. Salvo siete obispos que se jugaron la vida, el resto era silencio o complicidad. Ahora hay un cambio muy grande.

Usted apoyó mucho al kirchnerismo. Cuando ve los escándalos de corrupción, ¿Le duelen?
Creo que es injusto. Acá hay una persecución política tremenda a la expresidenta Cristina y a Néstor, si pudieran hacerlo resucitar para meterlo en la cárcel, lo harían. Sé lo de la bolsa de los dólares [el ex secretario de Obra Pública, José López, fue detenido con nueve millones de dólares] pero es una persona. Es como si yo acá tuviera alguien que haga lo mismo, ¿Me van a echar la culpa a mí? ¿Qué vas a hacer si tenés empleados deshonestos? Yo personalmente tengo la confianza de que [los Kirchner] no eran gente deshonesta. Tienen mucha plata. Pero eso no es robar.

Publicado en ADN Río Negro, 16 de enero de 2017.

Macri y el factor humano por James Neilson.

Mauricio Macri quiere ser el gran modernizador de la Argentina, el presidente que, por fin, encuentre una salida de la zona pantanosa en que deambula el país, empobreciéndose cada vez más, desde hace casi un siglo. En principio, no debería serle tan difícil; otros pueblos, entre ellos algunos de características afines, que a mediados del siglo pasado eran más pobres que el argentino lograron acoplarse al mundo desarrollado, de suerte que sabrá lo que es necesario hacer. Pero las cosas distan de ser tan sencillas.
Por desgracia, no se equivocaba por completo el entonces secretario del Tesoro norteamericano Paul O’Neill cuando, frente a la crisis fenomenal de 2001 y 2002, dijo que “hace 70 años o más que los argentinos entran y salen de situaciones problemáticas. Ellos no tienen una industria de exportación que valga la pena. Y así les gusta. Nadie los obligó a que sean lo que son”. Puede que el funcionario sólo aludiera al grueso de los políticos, sindicalistas y empresarios que en última instancia son los responsables del estado deprimente del país, ya que a los pobres y quienes corren peligro de compartir su destino no les gustan para nada las situaciones problemáticas, pero puesto que los miembros del establishment local llevan la voz cantante, estaba en lo cierto.
Sucede que la clase dirigente argentina es muy pero muy conservadora. Se resiste a cambiar. Aún más que sus equivalentes de otras latitudes, sus líderes se aferran con tenacidad a lo conocido. Y no le ha ido nada mal. Luego de superar lo de “que se vayan todos”, sus integrantes se las arreglaron para consolidar sus muchas conquistas, ya que cuando de sacar provecho de sus propios fracasos atribuyéndolos a otros se trata, son campeones mundiales. Han podido hacerlo en gran medida porque, como acaba de recordarnos Carlos Pagni, el ex socio televisivo del nuevo ministro de Hacienda Nicolás Dujovne, abundan los esquizofrénicos que, si bien “rechazan a los políticos y creen que la administración pública está plagada de incompetentes o de ñoquis”, por hostilidad hacia lo privado quisieran que el Estado se encargara de virtualmente todo. Tal actitud nos dice mucho.

Aunque los macristas aspiran a reformar lo que aquí hace las veces de un Estado desburocratizándolo y profesionalizándolo, como en su momento hicieron los británicos, franceses y japoneses con los suyos para crear una especie de mandarinato inspirado explícitamente, en el caso de los primeros, en el de la China confuciana, no hay garantía alguna de que prospere la idea de que al país le convendría contar con un auténtico “servicio civil”.  Si es cuestión de algo realmente importante, como el fútbol o el tenis, la gente suele ser ferozmente elitista, pero preferiría que el Estado nacional y sus variantes provinciales o municipales se organizaran según pautas mucho más flexibles que las habituales en el mundo deportivo.
El temor a un brote de elitismo puede entenderse. Son muchos los empleados públicos actuales que se verían perjudicados por la eventual necesidad de participar de cursos de capacitación, rendir exámenes esporádicos y así por el estilo. Los apoyan vigorosa y ruidosamente los sindicatos del sector que, por razones que podrían calificarse de estructurales, siempre defienden los presuntos derechos adquiridos de los afiliados más vulnerables. La posibilidad de que colaboren con los deseosos de modernizar el Estado es virtualmente nula. Lo mismo que los compañeros del sindicalismo docente, los de otras reparticiones estatales seguirán anteponiendo los intereses de los menos capacitados a aquellos de la sociedad en su conjunto. Algunos ya han dado a entender que, en su opinión, los reformistas se han propuesto librar una guerra contra el pueblo trabajador.
Los convencidos de que el capital humano de la Argentina es tan maravilloso que, con tal que el gobierno nacional maneje la economía con sensatez, debería serle fácil emular a países que han conseguido enriquecerse en un lapso muy breve, propenden a pasar por alto el déficit educativo. De tener razón quienes suponen que el futuro de una sociedad determinada dependerá del nivel alcanzado por los alumnos de los colegios secundarios, las perspectivas que enfrentamos a mediano y largo plazo son sombrías. Según las pruebas internacionales, el desempeño de nuestros jóvenes es equiparable con aquel de países como Kazajstán, Albania e Indonesia, a años luz de los más avanzados, en especial de China, el Japón, Singapur y Corea del Sur, lugares en que la pasión educativa es llamativamente intensa.
¿A qué se debe tanto atraso? Los sospechosos de siempre son los sindicatos, los maestros, un sistema educativo supuestamente anticuado y, desde luego, la pobreza, pero tal vez no sea más que la consecuencia lógica de una cultura política reñida con el esfuerzo individual. Mientras que en China, la eliminación por Deng Xiaoping de una red espesa de trabas que habían tejido marxistas dogmáticos resultó ser más que suficiente como para liberar las energías de un pueblo de mentalidad capitalista nata, de ahí el crecimiento explosivo de un país hasta entonces paupérrimo, aquí medidas similares modificarían poco. Lejos de aprovechar la oportunidad para hacer valer los talentos propios como hicieron los chinos, millones de personas se sentirían abandonadas por un “Estado ausente” al que acusarían enseguida de defraudarlas.
En una época en que, a pesar de lo ocurrido últimamente en distintas partes del mundo desarrollado, los valores dominantes siguen siendo más individualistas que colectivistas, la diferencia así supuesta es clave. En algunas sociedades, apostar a la iniciativa personal tiene sentido; en otras, sólo motiva indignación y envidia.

Macri y sus coequiperos esperan que la Argentina, debidamente aleccionada por una larguísima sucesión de fracasos desastrosos, esté dispuesta a protagonizar una suerte de revolución cultural como las que posibilitaron la “modernización” de otros países que, a primera vista, no tenían más que una pequeña fracción de sus ventajas comparativas. Es que aun cuando los recursos naturales –el campo, Vaca Muerta, la minería – resultaran ser fabulosamente lucrativos, no bastarían como para reemplazar el factor humano que hoy en día es, por lejos, el recurso económico más valioso.
Lo comprenden muy bien los chinos; sueñan con tener sus propias versiones de empresas gigantescas como Apple, Google y otras que son productos casi exclusivamente de la inteligencia creativa si bien, de modo indirecto, hicieron su aporte las condiciones socioeconómicas en que pudieron desarrollarse. De todos modos, nadie ignora que, de concebir un joven argentino un proyecto parecido a los de Steve Jobs, Larry Page y compañía que pronto engendrarían miles de millones de dólares, para que asumiera una forma concreta tendría que emigrar, ya que por razones burocráticas, económicas, legales y culturales, el medio ambiente nacional no le sería del todo propicio.
Aquí, lo que hace mucho tiempo alguien llamó “la máquina de impedir” sigue funcionando con eficacia notable. Puesto que cuenta con la aprobación de muchas personas influyentes que entienden que el cambio podría resultarles muy incómodo, los decididos a desmantelarla se saben constreñidos a proceder con mucha cautela. Nada de choques y ni hablar de “ajustes”.

Con todo, el gradualismo entraña casi tantos riesgos como la alternativa. Brinda a los comprometidos con el orden tradicional muchas oportunidades para contraatacar con el propósito de desbaratar los esquemas de los modernizadores tratando pequeños episodios, que en otras circunstancias pasarían desapercibidos, como si fueran escándalos nacionales, evidencia de que los odiados “neoliberales”, con la brutalidad que les es propia, estén procurando pisotear los derechos de sus compatriotas. Aunque virtualmente todos se afirman a favor de la “modernización”, abundan los contrarios a los cambios necesarios para que fuera algo más que una palabra atractiva.
Durante mucho tiempo, los ingresos posibilitados por la geología han servido para suministrar a los políticos fondos para anestesiar a los pobres asegurándoles lo que necesitan para sobrevivir, pero es tan grande la demanda que, para suplementar el dinero así proporcionado, el gobierno de Macri ha optado por un mayor endeudamiento y, con suerte, un torrente de inversiones que, dice, significaría la creación de una multitud de “trabajos de calidad”.
Pues bien: ¿estarán preparados los desempleados o subempleados actuales para desempeñar las tareas exigidas por los “trabajos de calidad” previstos por el presidente? La verdad es que no hay demasiadas razones para creerlo. Antes bien, lo mismo que en otras partes del mundo, el progreso económico, cuando llegue, amenazará con reducir drásticamente las oportunidades laborales disponibles para una franja creciente de trabajadores, comenzando con los “ni-ni” que, por los motivos que fueran, carecerán de las calificaciones necesarias para cumplir un papel activo en el nuevo mundo que la tecnología está creando a gran velocidad. Como muchos otros gobiernos, en tal caso el de Macri o los de sus sucesores tendrían que optar entre resignarse a una economía a la medida de la población existente y una que subordine “lo humano” al crecimiento.

Publicado en Revista "Noticias de la semana".

Aníbal Fernández sin filtro: “Váyanse a cagar con La Morsa”.


A la sombra de su gazebo color verde militar, se nota que la vida alejada de los flashes le sienta mejor a Aníbal Fernández: está en forma, camina y va al gimnasio todos los días –“salvo en vacaciones”–, y tiene tiempo para leer, hacer asados y escuchar a Los Redondos. Hace dos días cumplió 60 años, y se lo nota relajado, aunque no significa que esté lejos de la política. “Hablo con Cristina casi todos los días”, dice, pero no quiere revelar qué será de su vida cuando lleguen las elecciones de octubre. Casi parece que no está afrontando una montaña de causas judiciales, por presunto enriquecimiento ilícito, por el presunto desvío de fondos del Fútbol Para Todos, por supuestamente haber entregado el plan Qunita a empresas amigas y, sobre todo, por su presunta participación en el tráfico de efedrina y su culminación mortal, el Triple Crimen del 2008, entre otras. “Por la operación que me hizo Jorge Lanata perdí la elección”, se queja Aníbal.
Noticias: ¿Se arrepiente de haberse postulado?
Fernández: No me arrepiento de nada, ni de lo que hago bien o hago mal, porque todo lo pienso antes.
Noticias: ¿Qué hizo mal?
Fernández: Miles de cosas. Estaba seguro de que iba a ganar. Scioli todos los días me mostraba las encuestas y yo medía muy bien. El día de las elecciones salí de casa ganando por seis puntos en boca de urna. El efecto que tuvo aquel programa de Lanata fue desastroso. Yo laburé como un perro para ganarle las primarias a Domínguez, que es una basura y que participó del armado de Lanata, y ser gobernador. Han pasado 18 meses de aquel programa y no se demostró nada de todo lo que se dijo.
Noticias: ¿No tiene miedo de ir preso?
Fernández: No.
Noticias: ¿Le dolió el caso López?
Fernández: Mucho. Es un balde de mierda que nos salpica a todos. Pero te voy a hacer una aclaración. Esa plata no es robada, es de la coima. Y cuando coimeás hay uno que cobra, que en este caso está preso, y otro que la pone y que todavía no lo conocemos.
Noticias: ¿Vio alguna vez a Lázaro Báez?
Fernández: Lo vi una vez y lo saludé. Quizás lo vi más, pero recuerdo esa sola.
Noticias: ¿Cuántas causas tiene?
Aníbal: Tres o cuatro.
Noticias: ¿No son más?
Aníbal: No. ¿Cuáles?
Noticias: Fútbol para Todos. Qunitas…
Aníbal: (Interrumpe). Hay una de un denunciador serial del PRO que está en el Ministerio de Economía, que es una estupidez de las provincias. Una de enriquecimiento ilícito.
Noticias: ¿La de Carrió?
Aníbal: Ahí no hay nada. Yo le contesté la demanda a Carrió. Ahí vamos a ver cómo explica las cosas que dijo de mí. Yo fui a la mediación, pero ella no.
Noticias: ¿Por qué piensa que le apuntaron a usted con lo de “La Morsa”?
Fernández: En todos lados está clarísimo que yo no soy. Los abogados de este personaje que trajeron de México en enero del año pasado dicen en C5N no es Aníbal. Ellos dicen que es un tipo de apellido Posse. Después el Gobierno metió la cuchara a través de (Patricia) Bullrich y de toda la mugre que ellos arrastran con los abogados estos.
Noticias: ¿Qué opina de Pérez Corradi?
Fernández: Me chupa un huevo. No me importa nada lo que pasa con este tipo. Ni me puso triste, ni preocupado, ni contento, ni despreocupado. Vos no me podés inventar una vida que yo no tuve. Tengo custodios desde el 2002, ¿nadie sabe qué hacía yo? Mostrame un papelito, un mensaje, un GPS. No existió nada de eso.
Noticias: ¿Seguro que usted no es “La Morsa”?
Fernández: Váyanse a cagar. ¡Pero ponelo esto, eh!

De lo publicado en Revista "Noticias de la semana".

La insólita anécdota de León Gieco con Horacio Guarany.

El fallecimiento del cantante, poeta y compositor Horacio Guarany despertó una ola de comentarios, homenajes y recuerdos. Entre ellos se ubica uno que lo tuvo por protagonista junto al también querido León Gieco.La anécdota figura en el libro Crónica de un sueño, escrito por Oscar Finkelstein y publicado en 1994. Y dice así:
Publicado en Diario "Uno" de Mendoza, domingo 15 de enero de 2017.

Advierten sobre el peligro de hacer el símbolo de la paz en las selfis. Investigadores japoneses han dado la voz de alarma acerca del popular gesto de dos dedos que muchos hacen de manera despreocupada cuando posan ante las cámaras.

Un estudio realizado por científicos del Instituto Nacional de Informática de Japón ha advertido que mostrar el símbolo de la paz con dos dedos en las fotos podría conducir a una fuga de datos personales, informa 'The Japan Times'.

Este gesto es muy popular no solo en Japón, sino en otros países también a la hora de hacer selfis y otros tipos de fotografías. Sin embargo, los investigadores han señalado que fueron capaces de copiar huellas dactilares basadas en imágenes tomadas por una cámara digital a tres metros del sujeto.

Por lo tanto, alarman los autores, "simplemente con hacer de manera despreocupada el símbolo de la paz frente a una cámara, las huellas dactilares pueden llegar a quedar ampliamente disponibles". De acuerdo con el investigador Isao Echizen, "los datos de las huellas pueden ser recreados si las mismas están enfocadas con una iluminación fuerte". Y para ello ni siquiera se necesita una tecnología avanzada: básicamente, lo podría hacer cualquiera.


El equipo trabaja en el desarrollo de una película transparente con óxido de titanio que, sujetada a los dedos, podría ocultar sus huellas. El problema reportado por los científicos japoneses podría tornarse bastante serio en la actualidad, debido a que cada vez es más común la tecnología de reconocimiento de huellas dactilares, por ejemplo, para acceder a un 'smartphone' o una tableta.