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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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miércoles, marzo 25, 2026

Hilario Fernández Long: el bahiense que integró la CONADEP.

Hilario Fernández Long: el bahiense que integró la CONADEP.

Hilario Fernández Long: el bahiense  que integró la CONADEP.

Ingeniero civil, ex rector de la UBA, destacado calculista y apasionado por el juego del go, fue uno de los responsables del libro Nunca Más, material clave en el juicio a la Juntas Militares.

Por Mario Minervino.

En 1983 el presidente Raúl Alfonsín creó la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) con el objetivo de elaborar un informe sobre las desapariciones ocurridas durante el Proceso de Reorganización Nacional.

La misma estaba conformada por un presidente –el escritor Ernesto Sábato-- cinco secretarios y 12 miembros. La Comisión investigó las violaciones de derechos humanos ocurridas durante las décadas de 1970 y 1980, llevadas a cabo por el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional. Durante nueve meses recibió declaraciones y testimonios, verificó la existencia de lugares clandestinos de detención y produjo el informe final conocido como Nunca Más, utilizado en el Juicio a las Juntas Militares.

Entre los integrantes de ese grupo de trabajo se encontraba el ingeniero civil Hilario Fernández Long, nacido en Bahía Blanca de 1918, miembro de una tradicional familia local. Su padre, Segundo Fernández Long, se dedicó al rubro de la construcción como integrante de una empresa de la que participaba también el ingeniero Francisco Marseillán.

Hilario fue uno de los diez miembros elegidos por el propio presidente de la Nación, en su carácter de ex rector de la Universidad de Buenos Aires (1965-1966), junto con Ricardo Colombres, René Favaloro, Carlos Gattinoni, Gregorio Klimovsky, Marshall Meyer, Jaime de Nevares, Eduardo Rabossi, Magdalena Ruiz Guiñazú y Ernesto Sabato.


Hilario Fernández Long junto a Magdalena Ruiz Guiñazú durante la presentación del libro Nunca más.

Es considerado uno los ingenieros más destacados del siglo XX por su obra profesional, científica y docente. Ingresó como ayudante de cátedra en la UBA, de la que llegó a ser profesor, Decano, Rector, Miembro del Consejo Superior y Profesor Emérito.

Como ingeniero fue calculista de obras como el Banco de Londres, la Biblioteca Nacional, el edificio de IBM y los puentes que unen Chaco-Corrientes y el de Zárate Brazo Largo.

Fue un pionero en la introducción de herramientas informáticas y uno de los responsables de la llegada del Go al país, un milenario juego chino de estrategia.

Uno de sus hijos, Miguel Fernández Long, fue marido de Beatríz Oesterheld, hija de Héctor Oesterheld, autor de El Eternauta, secuestrada y desaparecida al igual que su padre y tres hermanas durante la dictadura militar.

Hilario Fernández Long falleció en Necochea, el 23 de diciembre de 2002, a los 84 años de edad.

Publicado en LA NUEVA de Bahía Blanca.

https://www.lanueva.com/nota/2026-3-24-10-26-0-hilario-fernandez-long-el-bahiense-que-integro-la-conadep

24/3/2026.

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Hilario Fernández Long (Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires, Argentina, 12 de septiembre de 1918 - Necochea, Provincia de Buenos Aires, Argentina, 23 de diciembre de 2002) fue un ingeniero y educador argentino; miembro del Partido Demócrata Cristiano.

Biografía.

Su vida profesional estuvo dedicada a la ingeniería estructural, educación e investigación.

Hombre de ciencia y valores cristianos profundos quien dejó huella en todo aquel quien pasó por su camino.

Intervino, entre otros proyectos, en la Biblioteca Nacional, el edificio de IBM en Buenos Aires, y los puentes Zárate-Brazo Largo y Chaco-Corrientes.

Fue un pionero en la introducción de herramientas informáticas en la disciplina. También ha sido autor de numerosas publicaciones técnicas y de Manual de Go e Introducción al Go que fueron vitales para la introducción del juego en Argentina.

Además de su actividad docente en varias universidades, fue decano de la Facultad de Ingeniería y rector de la Universidad de Buenos Aires.

En 1966, luego del golpe de Estado de Juan Carlos Onganía renunció a su cargo al verse avasallada la autonomía universitaria en la noche de los Bastones Largos que cerró la época dorada de esa universidad. Su compromiso se extendió en el tiempo, y en 1983 aceptó su nombramiento como miembro de la CONADEP.

Fue nombrado Profesor Emérito de la Universidad de Buenos Aires, y de la Universidad Católica Argentina y doctor honoris causa de la Universidad de Buenos Aires.

Perteneció además a numerosas instituciones:

Asociación de Ingenieros Estructurales (miembro honorario)

Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (miembro de número)

Academia Nacional de Educación (miembro de número)

American Society of Civil Engineers (life member)

Asociación Argentina de Go (miembro fundador)

Centro Argentino de Ingenieros

Asamblea Permanente por los Derechos Humanos - APDH (miembro del consejo de presidencia)

En 2003 fue galardonado en forma póstuma con el Premio Konex de Honor de Ciencia y Tecnología.

Datos de Wikipedia.

martes, septiembre 06, 2022

Falleció Magdalena Ruiz Guiñazú locutora, conductora y escritora.

Este martes murió la periodista Magdalena Ruiz Guiñazú.

Magdalena Ruiz Guiñazú falleció a los 87 años. Así lo confirmó Jorge Lanata este martes en su ciclo radial Lanata sin filtro.

En las últimas semanas, había estado ausente de su programa en Radio Mitre por su estado de salud. Junto a Miguel y Nicolás Wiñazki, en sus últimos años estuvo al frente de "Magdalena y la noticia deseada".


Ganadora de los premios Konex de Brillante y Platino y el Martín Fierro, entre otros.

Fue una activa defensora de los derechos humanos. Integró la Comisión Nacional sobre la Desaparición de las Personas (CONADEP) que elaboró el informe Nunca Más.

Fue hija de María Celina Cantilo Ortiz Basualdo y de Enrique Ruiz Guiñazú, quien fue Ministro de Relaciones Exteriores y Culto durante los gobiernos de Roberto Marcelino Ortiz y Ramón Castillo. 

Al dedicarse al periodismo, comenzó como una simple cronista hasta llegar a la conducción.

Durante la década de 1970 junto a Antonio Carrizo fue conductora del noticiero “La primera de la noche” en Canal 7, pero luego José María Villone, secretario de Prensa de Isabel Perón e integrante importante de la Triple A, hizo despedirla aplicando la "Ley de Prescindibilidad".

Entrados los años '80 tomó una actitud de defensa de los derechos humanos desde distintos organismos. Desde su programa de radio fue la primera en darle voz a las Madres de Plaza de Mayo en pleno proceso militar.

domingo, marzo 01, 2020

Luis Lacalle Pou, un presidente con arraigo porteño POR ROBERTO L. ELISSALDE.

Hoy asumirá la presidencia de la República Oriental del Uruguay el doctor Luis Alberto Alejandro Aparicio Lacalle Pou, un presidente con arraigo rioplatense desde el siglo XIX, .
Por su familia paterna desciende del gaditano Antonio José de Herrera, hijo de Luis Herrera Falcón y de Francisca Caballero Grande, nacido un 4 de mayo de 1731, que a los 17 años cuando embarcó rumbo a Buenos Aires en el navío “El Gran Poder de Dios” (alias)“El Amsterdam” propiedad de Fernando Sánchez de Madrid y Moreno de Mendoza, marqués de Casa Madrid. La nave de construcción holandesa tenía “henchimientos de madera”, atajadizos, puestos “con artificioso disimulo y natural imitación”, para el negocio del contrabando modificaciones que había hecho el propietario. 
Vicente Osvaldo Cutolo sostiene que Herrera venía acompañando a este personaje, lo cierto es que lo introdujo con el gobernador don José Andonaegui quien lo nombró en la administración de los Reales Derechos de Alcabala, esta consistía en un tributo que el vendedor pagaba al fisco en una compraventa, y ambos contratantes en una permuta. En trabajo tan delicado mostró su eficiencia y a los dos años pasó a la Escribanía de la Real Hacienda. 
El 8 de abril de 1758 Antonio de Herrera casó en la iglesia de la Merced con la porteña María Isabel Izaguirre, porteña de 20 años, hija legítima de don Roque de Izaguirre y de doña Josefa Xibaja, actuando como testigos el vizcaíno don José de Lezica y su mujer doña Elena de Alquiza. Doña Josefa Xibaja descendía pero además se hallaba emparentada a antiguas familias porteñas, de Córdoba y d Tucumán que se remontaban a las fundadores siglo XVI. El testigo da una prueba acabada del prestigio social de los contrayentes, alcalde ordinario, alférez real, llegó a ser uno de los vecinos más acaudalados de la ciudad de Buenos Aires desde mediados del siglo XVIII, reconocido como benefactor del convento de Santo Domingo también es conocido por haber elevado a Luján al rango de Villa y por ser benefactor del primer templo, hoy demolido, donde se levanta la actual Basílica.
El matrimonio procreó 9 hijos, uno de ellos Luis Fabián nació el 20 de enero de 1763, y no de febrero como se consigna en alguna página, y bautizado el 24 de enero en la iglesia de la Merced por el canónigo Francisco Antonio de Goicoechea, siendo su padrino don Pedro Moreno Dávila. Recibió una educación conforme a la posición social de la familia. El virrey Arredondo lo nombró oficial de la superintendencia del Virreinato. 
El 4 de setiembre de 1793, con autorización del provisor del obispado y de don Vicente Arroto, párroco de la iglesia de la Merced el clérigo don Antonio de Herrera, presidió el matrimonio de Luis Fabián de Herrera con Gervasia Josefa de Basavilbaso y Ross de 24 años, hija legítima de don Francisco Antonio de Basavilbaso y de doña María Aurelia Ross, quienes fueron testigos de la boda. Este clérigo es el padre del novio que había adquirido el estado clerical después de enviudar.
Luis con experiencia administrativa fue trasladado como contador a la Real Aduana de Montevideo y adhirió a la Revolución de Mayo, por lo que fue expulsado en 1811 de esa ciudad. Pasó al ejército sitiador donde sirvió en la comisaría del mismo, y luego a Buenos Aires, donde sirvió finalmente como Contador Mayor del Tribunal de Cuentas, en cuyo empleo falleció en 1813.
El matrimonio de don Luis y doña Gervasia procreó ocho hijos, la mayor Cipriana Justina Mercedes Josefa María de los Dolores Herrera, que casó con el oriental Francisco Joaquín Muñoz, de quien descienden al presente entre otros el embajador José María Cantilo, Magdalena Ruiz Guiñazú y el colaborador de LA PRENSA Juan Luis Gallardo entre otros; Concepción, María Ignacia, Rosa María que casó con el general Carlos Federico Lecor barón de Laguna y gobernador de Montevideo; Pastora María Josefa; Josefa Justa que casó con Laureano Anaya; Luis Rufino y Mercedes Herrera Basavilbaso.
Luis Rufino nació en Montevideo el 25 de noviembre de 1806, cuando la ciudad se encontraba en espera de un ataque a raíz del desembarco de las tropas británicas en Maldonado y San Carlos, donde había sido muerto el marino Agustín de Abreu uno de los defensores de la última ciudad. De joven fue militar y actuó en Ituzaingó, pasó en Europa la Guerra Grande y fue ministro de guerra del presidente Berro en 1863, falleció en Buenos Aires en 1869. Había casado en Montevideo el 8 de julio de 1829 con Inés Pérez Muñoz de la cual tuvieron cuatro hijos. 
El mayor de ellos Juan José de Herrera, fue el fundador del Partido Nacional, y de su matrimonio con Manuela Quevedo y Antuñana nació Luis Alberto de Herrera periodista, político e historiador, líder por más de 50 años de ese partido, casó con Margarita Uruarte Olascoaga. De ese matrimonio nació María Hortensia Herrera a quien pudimos conocer cuando se inauguró el monumento a su padre en Buenos Aires, llegó a los 98 años, casó con Carlos Pedro Lacalle y fueron los padres de Luis Alberto de Lacalle Herrera, abogado, político, presidente del Uruguay entre 1990 y 1995. Del matrimonio con Julia Pou nacieron tres hijos, entre ellos Luis Alberto un nombre que se ha repetido en muchas generaciones familiares y que la Corte Electoral ha confirmado como presidente electo de la República Oriental del Uruguay, cuyo mandato comenzará el 1º de marzo.
Así recorrimos las seis generaciones desde aquella que fundara en Buenos Aires don Antonio de Herrera, para llegar al presente. Mucho más nos queda por comentar de esta familia y sus vinculaciones y parentescos, como nos dijo el historiador uruguayo Bolívar Baliñas, que son “parte indisoluble de la gran historia rioplatense” lo que dejamos para otro momento.
Publicado en Diario "La Prensa", 29 de febrero de 2020.

sábado, septiembre 20, 2014

20 DE SEPTIEMBRE DE 1984: HACE 30° AÑOS LA CONADEP ENTREGABA SU INFORME AL PRESIDENTE RAÚL ALFONSÍN.

El 20 de septiembre de 1984 la Conadep entregó al presidente Raúl Alfonsín (1983-1989) el 20 de septiembre de 1984  el documento final que sería editado, a posteriori, en el libro “Nunca Más” ese título fue elegido a partir de la propuesta del Rabino Marshall Meyer porque era el lema utilizado originalmente por los sobrevivientes del Gueto de Varsovia para repudiar las atrocidades nazis.
Cuando el informe estuvo terminado Ernesto Sábato lo depositó en manos del entonces presidente Raúl Alfonsín diciendo: fue un descenso a los infiernos.
A fin de investigar estos crímenes, el presidente Alfonsín ―a solo cinco días de su asunción― decretó el juzgamiento de las Juntas Militares y a las organizaciones guerrilleras.
El 15 de diciembre de 1983 fue creada la  fue una comisión asesora:  Conadep - Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas con el motivo investigar y recabar información sobre las violaciones a los Derechos Humanos entre los años 1976 y 1983, elaborando un informe que sería presentado al Poder Ejecutivo.
Serán funciones específicas y taxativas de la Comisión las siguientes:
a) Recibir denuncias y pruebas sobre aquellos hechos y remitirlas inmediatamente a la justicia si ellas están relacionadas con la presunta comisión de delitos
b) Averiguar el destino o paradero de las personas desaparecidas, como así también toda otra circunstancia relacionada con su localización.
c) Determinar la ubicación de niños sustraídos a la tutela de sus padres o guardadores a raíz de acciones emprendidas con el motivo alegado de reprimir al terrorismo, y dar intervención en su caso a los organismos y tribunales de protección de menores.
d) Denunciar a la justicia cualquier intento de ocultamiento, sustracción o destrucción de elementos probatorios relacionados con los hechos que se pretende esclarecer.
e) Emitir un informe final, con una explicación detallada de los hechos investigados, a los ciento ochenta (180) días a partir de su constitución.
Artículo 2.º, Decreto 187/83.
Estaba encabezado por un grupo de personas notorias como Ernesto Sabato, Ricardo Colombres, el Dr.René Favaloro que renunció en desacuerdo a que la comisión no estuviese facultada a investigar los crímenes de la Triple A, Hilario Fernández Long, Carlos Gattinoni (un obispo de la Iglesia Metodista Argentina) Gregorio Klimovsky, Marshall Meyer (un rabino fundador del Movimiento Judío por los Derechos Humanos), Jaime de Nevares (Obispo de la provincia de Neuquén perteneciente a la Iglesia Católica, Apostólica, Romana), Eduardo Rabossi, Magdalena Ruiz Guiñazú, Santiago Marcelino López, Hugo Diógenes Piucill (diputado nacional radical en representación del Congreso elegido por la provincia de Río Negro), Horacio Hugo Huarte.
Noemí Labrune, Hugo Piucill,
Edgardo Fernández y Julio Rajneri
integraron la comisión rionegrina
que investigó los hechos en 1984.
La idea de muchas organizaciones de los Derechos Humanos era la creación de una Comisión Bicameral que se ocupara del tema, con atribuciones más completas como solicitaba Adolfo Pérez  Esquivel  que fuera Premio Nobel de la Paz en 1980. 
Adolfo Pérez Esquivel no quiso presidir la Comisión, alegando principalmente, que la misma sólo tenía un carácter meramente informativo al presidente y donde los que declararían serían las víctimas y no los acusados.
El resultado de toda esa investigación fue entregado el jueves 20 de septiembre de 1984 al presidente Alfonsín, luego de un discurso de Ernesto Sabato. El voluminoso informe final, de varias carpetas, registraba la existencia de 8.961 desaparecidos y de 380 centros clandestinos de detención. Esta documentación aportada por la Conadep al Estado fue conservada por los organismos creados para la protección de los derechos humanos como fueron la Dirección de Derechos Humanos, Subsecretaría de Derechos Humanos y Secretaría de Derechos Humanos.
El juicio a las Juntas se basó en todos los datos aportados por la CONADEP y al término de ese proceso el fiscal Julio Strassera manifestó: Señores jueces: quiero renunciar expresamente a toda pretensión de originalidad para cerrar esta requisitoria. Quiero utilizar una frase que no me pertenece, porque pertenece ya a todo el pueblo argentino. Señores jueces: ¡nunca más!
Rogelio Alaniz en  su artículo “La Conadep y la metáfora de los dos demonios” dice: “¿Y que decía el prólogo de la Conadep que molestó tanto a estos señores? Veamos: “Durante la década del setenta la Argentina fue convulsionada por un terror que provenía, tanto de la extrema derecha como de la extrema izquierda”. ¿Y acaso no era cierto? En aquellos años había un amplio consenso en organismos de derechos humanos como la APDH, el Cels, la Liga Argentina de los Derechos del Hombre (Ladh) y Paz y Justicia, en condenar políticamente los crímenes cometidos por unos y otros. Puede que por cuestiones coyunturales en algún momento se haya puesto más énfasis en los crímenes de la dictadura que en los cometidos por las organizaciones armadas, pero la crítica a PRT y Montoneros nunca dejaron de estar presentes, no sólo por parte de los partidos de centro y centro izquierda, sino por muchos partidos marxistas que nunca compartieron el accionar de estas organizaciones y en todos los casos las calificaron de aventureros y provocadores” y más adelante manifiesta “el controvertido prólogo no está firmado. Se lo atribuyen a Sábato, pero no se sabe con exactitud si fue él quien lo escribió o fue el abogado Gerardo Taratuto. En todos los casos, lo que importa saber es que todos los integrantes de la Conadep lo aprobaron, y si alguna disidencia hubo, ésta no se hizo pública, por lo que el texto expresa el pensamiento de los hombres y mujeres que participaron de la dura tarea de recolectar testimonios que pongan en evidencia el tiempo del desprecio -al decir de Sábato- en el que vivimos durante tanto años”.

jueves, enero 16, 2014

“ACÁ TENEMOS POPULISMOS DE IZQUIERDA Y DE DERECHA” REPORTAJE A BEATRIZ SARLO.

Segunda entrega de las mejores entrevistas de Magdalena en 2013. Aquí Beatriz Sarlo reflexiona, a partir de la irrupción de Sergio Massa, en torno a la “neopolítica”. Además: Sarlo escribirá las contratapas de PERFIL de los dos próximos fines de semana. Un lujo.

Por Magdalena Ruiz Guiñazú

La semana ha comenzado, obviamente, con las repercusiones del lanzamiento de Sergio Massa, que alteró el mapa electoral.
—Hasta último momento cuánta expectativa, ¿no?
Beatriz Sarlo, termina su café:
—Yo diría que Massa puso el tinglado para que se creara una especie de suspenso político, lo cual es parte del efecto. Con eso comenzó su campaña. Recordemos: en primer término, un suspenso prolongadísimo. Hace alrededor de un mes y medio, la pregunta era: ¿se presenta?, ¿no se presenta?, ¿va a presentar a su mujer? O sea, reitero, todo el tinglado para un suspenso político. Pero si Massa pudo hacer eso y le salió bien, quiere decir que hay un corte neopolítico que, hasta el momento y según marcan las encuestas de opinión, le resulta no sé si simpático, atractivo o agradable a una porción relativamente importante de la ciudadanía. Entonces, lo que a mí más me perturba, si querés, es un corte de un político cuyas ideas generales son desconocidas; recién en las últimas horas dio a conocer las dos primeras: en primer término, que no está por la re-reelección. Por ejemplo, el día en el que anunció que se presentaba como candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires supimos esto y también que, aparentemente (sin decirlo con tanta claridad), no le gusta el cepo del dólar. Estas son las dos primeras definiciones de Massa que se conocieron. Lo que se sabía es que era un buen intendente en un municipio como Tigre (que es muy visible, muy cercano a la Capital), que fue manejado de manera excelente por un partido vecinalista, con lo cual uno tiende a pensar que no es de los municipios más complicados de la provincia de Buenos Aires. También se sabía que es un hombre extremadamente eficaz en la presentación de una imagen, yo diría, hecha con mímica. Con gestos.
—¿Cómo es eso?
—Son detalles de una política pero, sin embargo, ayudan a pensar. Por ejemplo: la forma en que él diseña su presentación en el espacio público. El año pasado hubo un encuentro muy importante para los aficionados al tenis como fue el de Del Potro y Federer. Ocurrió en el Tigre, en un nuevo estadio construido por Massa que tuvo la desdicha de que el primer día se le cayó una de las tribunas. Por suerte no pasó nada. Eran tres partidos. Yo fui a uno de ellos. El estadio no queda exactamente cerca de la estación Tigre ni tampoco cerca de los estacionamientos, pero cuando vos llegabas a la estación o a los estacionamientos una multitud de empleados del municipio, con planes del municipio, con chalequitos que indicaban que pertenecían a la comuna, te recibían diciendo: “A mí no me dé plata. No me dé plata. Estacione aquí. No me dé plata”. O sea que la consigna era que se repitiera entre quienes estacionaban allí que no había que dar ningún dinero por dejar el auto o por preguntar adónde estaban los ómnibus que llevaban, de manera gratuita, al estadio. Era muy obvio. Se repetía como un coro: “No me dé plata pero si quiere donar plata tome este sobre (un sobre con sellos del municipio), ponga adentro su donación, cierre el sobre y deposítelo en la urna que está en el estadio”. Cuando terminó esta muy eficaz puesta en escena, me dije: “Aquí hay unas 25 mil personas que van al partido y que luego relatarán que, en el Tigre, se llega a un estacionamiento donde nadie te acepta ni un peso a cambio de cuidarte el auto perfectamente y, además, un ir y venir gratuito al estadio en los ómnibus de la Intendencia”.
—La otra cara de los “trapitos”.
—Exactamente. También la otra cara de lo que sucede fuera de las canchas. En efecto, era una puesta en escena organizada para esa burguesía media (como suelen serlo los aficionados al tenis) a través de muchos repetidores. Pensé: “Esta es la imagen que Massa quiere poner”. Y no es poco significativo. Creo que es más lo que Massa quiere mostrar como imagen pública que sus pronunciamientos políticos. Ahora, esto nos lleva a pensar en qué estado está la política en la Argentina. Es decir que uno de los políticos más exitosos (por lo menos en las encuestas) sea un hombre cuyo pensamiento político es desconocido. Y otro de los políticos que conservan su popularidad relativamente bien sea un hombre como Scioli, cuyo pensamiento político es “estoy al servicio de la gente y la gente sabe que estoy a su servicio”. Hace unos días, justamente, Scioli sacó otra de esas frases: “… a mí, las listas que me interesan son las listas de las necesidades de la gente”.
—Hábil frase.
—A ver: es una frase de un vacío político absoluto. ¿Qué tienen que ver las listas electorales con las listas de las necesidades de la gente? Le pueden interesar o no las listas electorales (de hecho le interesaban porque trató de meter a un ministro suyo y se lo patearon afuera); entonces, de hecho, las listas electorales le interesaban. ¿Y qué quiere decir “las listas de las necesidades de la gente”? ¿Qué quiere decir esa equivalencia? Es la equivalencia de un vacío. Complicado. Cuando los jóvenes de La Cámpora dicen: “la Presidenta politiza permanentemente la escena pública”, en un punto tienen razón: la Presidenta habla de política. Uno puede estar en completo desacuerdo con las posiciones de la Presidenta, no puede acordar con ellas, pero habla de política. Mientras que estos líderes de carácter post político, neopolítico, tienen un pensamiento político indescifrable.
—Puede ser. Pero el hecho de que la provincia de Buenos Aires pueda ser perdida para el kirchnerismo es un tema que, suponemos, debe generar una enorme preocupación para el Gobierno.
—Sin duda porque, hasta último momento, estuvo (como se dice en el truco) “orejeando” las cartas para ver si Massa se presentaba o no y también, creo, en la duda de si podía dar el paso hacia una lista más sciolista. Lo que ocurre es que la Presidenta tiene una enorme desconfianza hacia Scioli y hacia todo el mundo. Creo que Scioli es el depositario de esa desconfianza porque es el gobernador. Si otro hombre fuera gobernador, le generaría una idéntica desconfianza. Salvo que fuera un político a quien ella pudiera ensombrecer rápidamente. O sea que la Presidenta estuvo “orejeando” las cartas hasta el final para ver cómo armaba su lista en la provincia de Buenos Aires y, de hecho, lo que está sucediendo es lo que ocurrió en 2003: asistimos a una interna abierta peronista con diferentes partidos. No es las PASO, en las que, dentro del justicialismo, podrían estar compitiendo varias listas sino que, como en 2003, cuando Duhalde suspende las internas abiertas y va a la elección de 2003 en las que sale Kirchner electo presidente, Menem se retira ante la segunda vuelta. Teníamos entonces internas dentro del Partido Justicialista. Hoy tenemos internas abiertas de peronistas, filoperonistas, más o menos peronistas, peronistas disidentes. Bueno, no sé qué es Massa. Viene de la Ucedé. No sé muy bien qué es pero, bueno, se identificó siendo jefe de Gabinete de Kirchner con un gobierno con matriz peronista-kirchnerista. O sea que esto es lo que tenemos como interna abierta en las próximas elecciones de octubre, más un interesante frente radical de Margarita Stolbizer. Y digo que es interesante porque no había que pedirle a toda la oposición que se uniera. Eso era imposible. Durante meses y meses se le pidió a la oposición que se uniera. Hubiera sido un cambalache. Mientras que, ahora, el frente formado por el GEN, la UCR y otros partidos tiene un perfil ideológico. No será un perfil ideológico como aquellos nítidos de 1920 pero tiene un perfil programático de ideas y de valores. Es gente confiable. Ninguno tiene procesos por haber robado un banco y, por lo tanto, bueno… Con todo esto no había que pedirles que se unieran, y yo creo que van a hacer una buena elección.
—Una elección muy difícil. 
—Sí. Porque tiene tres peronismos en un lado; tres filoperonismos o criptoperonismos en otro. Tres populismos enfrente. Porque, ojo, el perfil de Massa es el perfil de un candidato populista. Aquí tenemos populismos de izquierda y populismos de derecha. Otros populismos transformadores y otros que mantienen el statu quo.
—A pesar de estar enfrentados, Cristina y Massa tienen algo en común: el amor por el poder.
—En cuanto a Cristina, no me cabe la menor duda. Ha puesto todo su esfuerzo allí. En esa cúpula que ella ocupa “sola”. La soledad del político en el poder. En cuanto a Massa, la verdad es que no lo conozco. Pero sí, claro, está en el poder. Nadie salta de intendente de Tigre y organizador de partidos de tenis a candidato por la provincia de Buenos Aires si no le interesa el poder. ¿Quiere ser presidente de la República? El cargo de presidente de la República es un cargo, en efecto, que está saliendo a remate barato para el futuro. Sus antecedentes son que estuvo en la Anses, donde, según me cuentan, fue eficiente en poner el sistema informático, cosa que se le exige a cualquier gerente de cualquier empresa privada o pública. Estuvo en la Anses, decíamos, viene de la Ucedé, entró por Boudou a la Anses y allí siguió su ruta kirchnerista. No se le conoce pensamiento político, no se le conoce idea de Nación, no se le conoce idea del mundo, no se le conoce qué lugar le asigna a la Argentina en América latina. Bien: esa persona de la cual no se conoce “nada” excepto que gobernó bien el Tigre y puso muchas cámaras de seguridad, quiere ser presidente de la República. Se está cotizando bajo el cargo.
—Y tiene 41 años.
—Claro. Quizá tenga diez años para tener alguna idea sobre Argentina, cuál es la relación que tiene con Brasil además de llevarnos bien, cuál es nuestro lugar en el mundo, cómo se negocia con Estados Unidos, cómo se restaura la relación destruida que tenemos con Europa. Quizá tenga todas estas ideas pero las ha mantenido en el más riguroso secreto. Lo que se puede decir de Massa es que, si bien es un hombre muy reservado, por lo menos ha comunicado que quiere ser presidente.
—Sin embargo, ¿no te parece que ha sido muy hábil teniendo a todos en vilo hasta último momento? Un poco al estilo Scioli.
—Sí. En fin, nadie diría que Hitchcock era un maestro de la política. Era un maestro del suspenso, y Massa ha creado un suspenso. Después del suspenso debe venir una resolución. Es decir, si vos creás un tinglado de suspenso, tiene que haber una resolución que no es simplemente decir: “Amigos, me presento”. La pregunta es: ¿qué es aquello que se presenta cuando yo digo “me presento”? ¿Qué es?
Beatriz permanece pensativa como si repitiera estos interrogantes en un silencio interior.
Pero, más allá de la política, en la semana que se inicia Sarlo se lanza a una aventura fascinante en el Centro Experimental del Teatro Colón (CETC). A Beatriz se le aclara la mirada y explica:
—El jueves es el estreno de algo que Martín Bauer, como músico, y yo, la libretista, vacilamos en llamar “ópera” o “teatro musical”. Aún no hemos decidido cómo nombrarlo pero es un encargo que nos hizo el Centro Experimental. Hace cien años se estrenó en París La consagración de la primavera, de Stravinsky, y en ese estreno estuvo presente Victoria Ocampo acompañada por su esposo y por quien, luego, sería su amante, Julián Martínez, un hombre importante en la vida de Victoria.
—Las fotografías de la época lo muestran como un hombre muy atractivo.
—Sí, efectivamente y en ese estreno, esa música que, en un primer momento, fue repudiada por el público y luego se convirtió en una de las partituras más exitosas del siglo XX, significó un giro en la vida de Victoria. A partir de esa noche, ella (que había querido estudiar canto, piano, recitación, y no había podido realizarlo por la oposición de su familia) siente que nadie puede impedirle ya su relación con el mundo del arte. Aquella noche, entonces, cambia la vida de un hombre y de una mujer. La obra gira alrededor de esto: el impacto de La consagración de la primavera en la vida de alguien que fue una gran escritora del siglo XX argentino.
—Para esta obra, ¿vos has usado la correspondencia entre Victoria y Stravinsky?
—Yo había trabajado mucho sobre Victoria y decidí entonces trabajar con mis recuerdos. No sólo de la correspondencia sino de todo el resto. Ahora bien, yo estaba en Harvard, donde hay parte de la correspondencia de Victoria, y lo que me gustó mucho es tener esa correspondencia físicamente en la mano. Para decirlo de algún modo, ella no tenía una caligrafía femenina. Diría que es una caligrafía muy imperiosa con una enorme personalidad. Por lo general, escribía en papeles azules y también muchas veces en los papeles de algún hotel. A veces el papel azul llevaba su membrete, su dirección en París.
—Algunas se conservan en Villa Ocampo.
—La correspondencia de Victoria está muy repartida. Una parte está en Princeton; otra, como te decía, en Harvard. También en Villa Ocampo, claro. Por suerte, esa correspondencia también ha sido muy publicada, o sea que el público puede leerla. Entonces, con el recuerdo de esas cartas, la correspondencia con Stravinsky, con Ansermet (que también fue su amante), siempre revela sin embargo la presencia de ella. En ese archivo también había algunos diseños de vestuario para otra obra de Stravinsky y me gustó mucho ver esos diseños porque, eventualmente, podrían haber sido vestidos para la propia Victoria como recitadora. Trabajé entonces con cierta materialidad y con todo lo que yo sabía. Por supuesto que dentro del libreto de la ópera hay citas de cartas, muchísimas.
—Un trabajo atrapante. ¿Nunca habías hecho algo así?
—No. Y nunca me pude despegar del libreto, o sea que seguimos juntos con Martín Bauer hasta el estreno. Es decir que nos ocupamos de todo. En un primer momento, me dijo: “Ocupate del vestuario”, y así lo hice con la vestuarista y después… como te decía, vamos a seguir juntos hasta el estreno. Han sido seis meses completamente novedosos en mi vida.
—No me hubiera imaginado tampoco que vos ibas a hacer una ópera. ¿Es un nuevo camino?
Con franqueza, Beatriz no duda:
—Absolutamente, no. Es debut y despedida. Recién le decía a un amigo: “Tengo tanto millaje viendo teatro y música contemporánea, que ahora lo voy a redimir haciendo algo yo misma…”. Pero, te repito, es debut y despedida. No creo que siga en esto que es absolutamente absorbente. Soy una persona de hacer una experiencia y después… pasar. No soy alguien demasiado constante, o sea que lo que puedo decirte hoy es que estoy muy contenta de haberlo hecho.
—Uno siempre imagina o fantasea cosas que hace o no hace. ¿Te hubiera gustado, por ejemplo, ser cantante de ópera?
—Soy extremadamente mala para tocar algún instrumento que la vida me haya acercado –se ríe–. Y, por supuesto, soy horrible cantando. Es una frustración enorme. Le decía justamente a Margarita Fernández, la gran pianista que también actúa en la ópera, que mi gran frustración es no haber podido aprender a tocar el piano. Es un don que me ha sido negado.
—¿Conociste personalmente a Victoria?
—No. Digamos que soy de poco conocer. Tampoco conocí a Borges, que era profesor en la facultad, por lo cual, como estudiante, hubiera sido relativamente fácil. Empecé a estudiar a Victoria bastante después de su muerte y, te repito, la gente de izquierda como yo tenía una visión absurdamente negativa de la revista Sur sin haberla leído. Heredábamos la visión negativa de nuestros maestros. Por lo tanto, hubiera sido absurdo que yo quisiera conocerla.
—Lo que vos recordás muy lúcidamente es un poco lo que pasa hoy con los jóvenes, a quienes se les quiere transmitir un “relato” sesgado que no se ajusta a la verdad.
—Sí, el problema es cuánto te enseñan tus maestros. Yo tuve buenos maestros. No tanto en la universidad sino… por ejemplo David Viñas, que fue una de las personas que yo seguía. El me enseñó muchísimo. Algunas cosas eran sus propios puntos ciegos pero, a partir de lecturas y conversaciones con él, tomé una visión de la literatura argentina, una forma de pensarla, que fue muy importante en mi vida aunque no sea hoy la mía. Como te decía, él también tenía sus puntos ciegos, que me fueron transferidos.
De los maestros que yo tuve, por ejemplo Rodolfo Puiggrós, a quien veía mucho, era un comunista que se había hecho peronista y que también me enseñó una serie de cosas aunque, efectivamente, yo hoy no tengo el esquema que tenía Puiggrós. Cuando vos hoy hablás de los jóvenes de La Cámpora, uno piensa más bien: “Qué malos libros leen”. Ese es el problema. La política te tiene que permitir leer algún libro que sea muy extraordinario. Por ejemplo, aun teniendo una visión crítica sobre Sarmiento, David Viñas sentía una enorme admiración por él. Entonces, nosotros teníamos que leer Facundo, teníamos que leer Recuerdos de provincia.
—Hay que situarse en la época en que fueron escritos.
—Además, tener la idea de que ésos “son” grandes libros. Entonces, cuando uno dice: “Qué mala Historia leen” no quiere decir que esa Historia esté equivocada sino simplemente qué chata, qué plana es esa Historia que conduce al “relato”.