"CHONGOS" Y "GENTE DE CLASE".
Decretan la quiebra del restaurante más aristocrático de la
Argentina.
Tras sobrevivir a la pandemia y ensayar una reapertura, el
mítico establecimiento de la City porteña sucumbió ante la crisis que atraviesa
la gastronomía.
La crónica dice que el Juzgado Nacional de Primera Instancia
en lo Comercial Nro. 3, Secretaría Nro. 5, de la Ciudad de Buenos Aires decretó
la quiebra de The New Brighton.
La fecha de la decisión data del 27 de febrero pasado, pero
recién se conoce mediante la publicación de un edicto en el Boletín Oficial de
la Nación informando sobre el triste final de uno de los 88 bares notables que
existen en el ámbito de la Capital Federal y que funcionaba en el microcentro,
más precisamente en la calle Sarmiento 645.
La nota judicial también informa sobre la designación de la
contadora Nancy Edith Contreras como síndico de la causa y dispone fijar hasta
el próximo 24 de abril, para que los acreedores formulen el pedido de
verificación de sus créditos de manera presencial o remota.
Se comunica además que el 9 de junio próximo se presentará
el informe individual de créditos, mientras que el 7 de agosto se dará a
publicidad el informe general.
Un bar con peso específico en la identidad porteña.
Más allá de la información concreta, la quiebra
revela la crisis que también atraviesa la mayoría de los bares notables
porteños, al punto que ya varios debieron cerrar sus puertas como La Paz,
en la Avenida Corrientes.
Otros todavía resisten los embates de la actual situación
crítica por la que atraviesan, como Café Petit Colón, que se encuentra en
alerta financiera; o La Giralda, que fue rescatado por nuevos accionistas.
Pero, en el caso de The New Brighton, catalogarlo
simplemente como un Bar Notable sería ignorar su peso específico en la
identidad porteña.
En sus salones, donde la herencia de la sastrería real
británica se funde con la leyenda gastronómica del Gato Dumas, que gerenció
Clark´s en el mismo lugar, se resumían un siglo de recuerdos, crisis y
resurgimientos.
Reconocido por su antigüedad (1908) y diseño, fue declarado Sitio de Interés Cultural por la Legislatura, lo que garantiza la preservación de su mobiliario y estética original, exponente máximo del diseño comercial inglés, destacando su boiserie de cedro y las insignias del Príncipe de Gales.
Heredero directo de la cocina de autor de los años 80, The
New Brighton funcionó siempre como el gran bistró de la City porteña y se
caracterizó por su barra de madera tallada y sus mesas con mantel por la que
pasaron empresarios, deportistas, legisladores y turistas.
Su origen explica su nombre: de 1908 a 1976, en el local
funcionó The Brighton, la sastrería preferida de la alcurnia angloporteña.
Cuando un príncipe británico quedó fascinado con el lugar.
El edificio fue considerado como una de las sastrerías más
exclusivas del mundo y se convirtió rápidamente en el epicentro de la elegancia
anglo-porteña en una época donde la calle Sarmiento aún se llamaba Cuyo.
En su libro Cafés notables de Buenos Aires (2012), Horacio
Spinetto cuenta que el príncipe de Gales, Eduardo de Windsor, visitó la Ciudad
en 1925 y quedó tan impresionado con la belleza del lugar.
Como gesto de agradecimiento y reconocimiento a la calidad,
otorgó el permiso para usar su emblema personal: las tres plumas de avestruz
dentro de una corona.
Al ingresar al bar, todavía se pueden ver estas tallas
artesanales en madera de cedro coronando los arcos de los espejos, en uno de
los pocos lugares en el mundo, fuera de la Mancomunidad Británica, que exhibe
este escudo de armas con autorización histórica.
Tras haber superado un cierre de casi dos años durante la
pandemia y una posterior reapertura en noviembre de 2021 bajo la gestión de
Sebastián Di Costa (también referente del clásico Café Paulín), el
establecimiento intentó una reconversión agresiva.
La estructura de costos que se volvió insostenible.
Sin embargo, la estrategia de "democratizar" la
carta y bajar los costos operativos para atraer a una clientela más joven
parece no haber sido suficiente para compensar la caída del flujo corporativo
en la City, un ecosistema que aún no recupera su pulso pre pandemia.
Fuentes del sector indican que la estructura de costos fijos
de un local de 450 metros cuadrados, con 150 cubiertos y una dotación de
personal con alta antigüedad, se volvió una carga insostenible frente a una
rentabilidad que se erosiona mes a mes.
A pesar de haber sido declarado Sitio de Interés Cultural
por la Legislatura porteña en agosto de 2024, el reconocimiento simbólico no
logró traducirse en el alivio fiscal o el flujo de caja necesario para sanear
sus pasivos.
Pero, la crisis de The New Brighton no es un hecho aislado,
sino un síntoma de la reconfiguración inmobiliaria y comercial del microcentro.
Mientras que proyectos de "Climate-tech" y nuevos
desarrollos residenciales buscan revitalizar la zona, los gigantes de la Belle
Époque quedan atrapados en una pinza que combina deuda acumulada con caída del
ticket promedio.
Es decir, el arrastre del cese de actividades prolongado y
el reemplazo del almuerzo ejecutivo de tres pasos por opciones de
"paso" o café.
El fin de un ritual porteño que sobrevivió un siglo.
Para los nostálgicos, la caída del Brighton representa el
fin de un ritual: el del lomo envuelto en hojaldre y el piano de cola sonando
entre las sombras de la City.
Para el mercado, es una señal de alerta sobre la viabilidad
de los Bares Notables en una economía de márgenes estrechos.
El destino de Sarmiento 645 ahora queda en manos de los
liquidadores o de un posible nuevo inversor que se atreva a rescatar, una vez
más, un lugar que ya ha muerto y resucitado en varias ocasiones a lo largo de
un siglo.
Por ahora, el silencio del piano es el ruido más fuerte en
la calle Sarmiento, donde por muchos años se pudo disfrutar de "un híbrido
perfecto" entre la aristocracia británica y la revolución culinaria que el
Gato Dumas trajo a Buenos Aires en los años 70.
Cuando este aclamado chef transformó la sastrería en Clark's
en 1978, no solo cambió los percheros por mesas, sino que definió el paladar de
la City porteña con platos que The New Brighton mantuvo en su carta, respetando
las recetas originales de los años 80.
La carta legendaria que heredó del Gato Dumas.
El ejemplo más claro era el Lomo Brighton (Heredero del Lomo
Clark's), un medallón de lomo envuelto en una fina masa de hojaldre, servido
con salsa de champiñones o reducción de Malbec.
Se transformó en el plato obligado de los almuerzos de negocios, aunque también se destacaba el arroz con mariscos "Dumas", una preparación cremosa, casi un risotto pero con impronta de bistró francés, cargada de azafrán, langostinos y calamares.
También fue famosa la mesa de entradas Cold Buffet, impuesta por Dumas a modo de gran mesa central con ensaladas gourmet, fiambres de caza y terrinas, algo revolucionario para la época y que el Brighton conservó como opción para el ejecutivo apurado.
El postre emblema eran los panqueques de manzana al rhum, que se servía flambeado a la vista del cliente, un espectáculo visual que combinaba perfectamente con la penumbra de las maderas oscuras del local.
Además de esta carta de autor, Dumas recicló los antiguos
probadores de la sastrería para crear los famosos boxes o reservados.
En esas mesas pequeñas, ocultas por la madera y el bronce,
se dice que se cerraron algunos de los acuerdos financieros más importantes de
la historia argentina de los años 80 y 90.
En este contexto, fuentes de la empresa señalaron a
iProfesional que "Bajo el nombre de Campos, decidimos llevar adelante
Brighton por ser una verdadera referencia para los porteños. Fue un gran desafío
en un contexto complejo, pero logramos salir adelante".
Y añadieron: "Mantenemos la propuesta gourmet que supo
instaurar Gato Dumas, incorporando además elementos de cocina moderna que
enriquecen la experiencia".
Cómo la pandemia terminó de golpear al emblemático bar.
Con la crisis de 2001 y tras la muerte de Dumas, el
restaurante cerró sus puertas en 2002, permaneciendo ciego durante cinco años.
En 2007, el empresario español Fermín González (el mismo que
rescató el Café Paulín) reabrió el lugar bajo su nombre actual, buscando
recuperar el brillo de la sastrería original.
Pero luego fue uno de los más golpeados por la cuarentena,
permaneciendo cerrado casi dos años hasta que reabrió en noviembre de 2021, con
una estrategia de precios más accesibles para atraer a un público joven y
local.
La declaración de su quiebra es parte de una historia de una
crisis que no es un hecho aislado, sino una señal de alerta sobre la viabilidad
de los Bares Notables.
La crisis no responde a un solo factor, sino a una "tormenta
perfecta" donde convergen cambios de hábitos urbanos, rigideces
legislativas y una macroeconomía que castiga especialmente a las estructuras
antiguas.
Los ejes principales de esta problemática son:
El fenómeno del "Microcentro Vacío": Históricamente,
la rentabilidad de estos bares (como el The New Brighton, el Florida Garden o
el Café Petit Colón) dependía del flujo corporativo, bancario y judicial.
Post-pandemia: El trabajo híbrido y el home office redujeron
la población flotante del centro porteño en un 30% a 40%.
Adiós al "After Office": El consumo después de las
18:00 h, que antes sostenía el turno tarde-noche, ha caído drásticamente al
quedar las oficinas desiertas.
La paradoja de ser un Bar Notable protegido.
A estas causas se le suma una paradoja ya que lo que los
hace únicos es lo que también complica su supervivencia financiera, el de ser
un Bar Notable.
Reparar un vitral de 1908, mantener maderas de cedro o
maquinaria de café antigua es exponencialmente más caro que mantener un local
moderno de "muebles de pino".
Al ser patrimonio protegido, los dueños tienen prohibido
realizar reformas estructurales que permitan optimizar el espacio, mejorar la
eficiencia energética (climatización) o modernizar la cocina para hacerla más
rápida.
Ser "Notable" otorga prestigio y promoción
turística, pero no suele venir acompañado de exenciones impositivas o subsidios
que compensen los costos de mantenimiento patrimonial.
Estos locales también suelen tener estructuras de costos de
"vieja escuela" que chocan con la realidad actual.
Son espacios muy grandes (400 a 600 m^2) con techos altos y
muchos empleados con alta antigüedad (lo que eleva la carga previsional e
indemnizatoria).
Mientras las cafeterías de especialidad modernas (locales de
30 m^2 con 2 empleados) venden un café caro y rápido, el Bar Notable invita a
quedarse horas.
El "alquiler de la silla" por parte del cliente
que lee el diario o tiene una reunión de dos horas no cubre los costos fijos de
un salón tan vasto.
Otro factor que complica es que el consumo gastronómico se
desplazó geográficamente.
Mientras el Microcentro sufre, zonas como Chacarita, Villa
Crespo o el Distrito Joven en la Costanera captan la inversión y el público
joven.
Los Bares Notables hoy compiten contra propuestas más ágiles, con cartas reducidas y mayor rotación de público.
Publicado en IPROFESIONAL.
El 12 de octubre de 1934, en el contexto del XXXII Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Buenos Aires, se desarrolló un acto solemne en el Teatro Colón con la presencia del Presidente de la Nación y del Legado a látere de Su Santidad, el Cardenal Eugenio Pacelli, además de otras altas autoridades entre las que se encontraba el Arzobispo de Toledo y Primado de España.
El primer orador de la función fue Gustavo Martínez Zuviría, quien en ese momento era director de la Biblioteca Nacional y Presidente de la Comisión de Prensa y Publicidad del Congreso Eucarístico. En sus palabras hizo expresa referencia al escudo de la Ciudad de Buenos Aires, y por ello nos complace compartir hoy, en igual fecha de 2025, la parte inicial de su discurso, en la que se refiere al blasón porteño.
Ilustramos el texto con versiones del escudo porteño de 1580.
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Escudo de Buenos Aires en una placa
en Parque Centenario
(foto propia)
«No os sorprenda, señores, mi emoción al usar de la palabra en este momento y en presencia de tan ilustre concurso.
He vacilado mucho al entrar, os lo confieso, pero he recordado la hermosa oración de Esther, antes de llegar a la presencia del rey Asuero, y la he repetido mentalmente: "Acordaos de mí, Señor, vos que domináis todo poder. Poned en mi boca lo que debo decir, a fin de que mis palabras sean agradables al príncipe".
Eminentísimo Señor, que representáis con incomparable majestad al Vicario de Cristo en la tierra, rey de reyes, aunque se firme "siervo de los siervos de Dios": dignaos aceptar el corazón palpitante de esta gran ciudad latina, que tiene en su escudo una cruz.
Y a vos, Excmo. Señor Presidente de la Nación, dejadme que os diga que el pueblo argentino, que anoche visteis desfilar, y cuya fé se muestra en forma intergiversable, está orgulloso de veros continuar la lista de sus presidentes católicos, y de afirmar con palabras elocuentes y con hechos prácticos vuestras sinceras convicciones, fuentes de buen gobierno, porque como vos mismo lo dijisteis en vuestro discurso de anoche: los pueblos sueñan todavía con el reino de la justicia y del amor que les anticipara el Divino Maestro.
Me complace aludir al escudo de Buenos Aires delante de V. E., Monseñor Gomá y Tomás, Primado de España, porque es recordar al gran español don Juan de Garay, que en 1580 abrió los cimientos de esta ciudad, y en testimonio de su fe católica la puso bajo la advocación de la Santísima Trinidad y le dio por blasón un águila coronada, que empuñaba una cruz roja, semejante a la que llevan en su manto los caballeros de Calatrava.
Las armas de Buenos Aires son ahora la insignia del XXXII Congreso Eucarístico Internacional, con la diferencia de que el águila no levanta una cruz, sino la resplandeciente custodia eucarística.
A vos, Excmo. Señor, que habéis dado gloria a Dios y a las letras castellanas escribiendo con pluma de oro libros profundos y hermosos por su ciencia y por su fervor, os complacerá sin duda descubrir en los cimientos de Buenos Aires esta roca firme de la fundación, sellada con la católica y españolísima cruz de aquellos caballeros que hacían voto de defender, aún con las armas, la Inmaculada Concepción de María, objeto de vuestra ardiente devoción y tema de algunos de vuestros libros».
Cerramos con esta entrada los festejos del Día de la Raza y de la Hispanidad.
Publicadas por Alejandro Pomar.
https://heraldicaargentina.blogspot.com/
El texto y las imágenes pertenecen a Heráldica en la Argentina.
https://heraldicaargentina.blogspot.com/2025/10/gustavo-martinez-zuviria-y-el-escudo-de.html
Por Martín Sardella *
Luego de la producción de sus dos primeras películas, Carlos Gardel se había convertido en uno de los artistas más importantes de la época.
Durante su etapa en Nueva York la única limitación a su carrera era el idioma inglés, tema que le preocupaba, pero no para quitarle el sueño. Esta situación hizo que perdiera varias ofertas para filmar con el resto de los artistas consagrados de Paramount, pero hubo una excepción y fue “The big broadcast 1936”.
Para agosto de 1934 Gardel ya había filmado “Cuesta abajo” y “El tango en Broadway”, realizadas por su propia productora asociada a la Paramount, la “Éxito Productions”.
Después del excelente resultado que estos dos filmes tuvieron, así como los abultados rendimientos económicos, la Paramount comenzó a especular sobre la posibilidad de introducir a Gardel en el mercado norteamericano. Para que esto ocurriera, resultaba indispensable que el cantor hablara el idioma inglés.
En algunas de sus presentaciones radiales en la NBC ya se había experimentado con algunas canciones que se tradujeron al inglés y Gardel las cantó por fonética, aunque los resultados no fueron los esperados.
El cantante se negó a continuar con este método, y así se los dijo a los directivos de la emisora: “¿Cómo voy a cantar palabras que no entiendo, frases que no siento? Hay algo en mí que vibra con el sonido de las palabras que me son familiares, que están hondamente arraigadas en lo más íntimo de mi ser; palabras que aprendí en mi niñez, que tienen el significado de cosas muy nuestras, imposibles de transmitir. Mi idioma es el español, o mejor aún, el porteño... Qué pena, amigos, que no pueda satisfacer vuestros deseos... ¡Yo sé cantar solamente en criollo!”.
Pese a esta primera negativa, Gardel entendía que el inglés era indispensable para su participación en filmes norteamericanos de primer nivel, algo que significaría otro paso importante en su carrera, y es por eso que comenzó a tomar clases, aunque la verdad es que tenía mucha dificultad para aprender y poco tiempo disponible para avanzar en el dominio de un nuevo idioma.
Esto hizo que perdiera grandes oportunidades de participar en algunos filmes, y con respecto a eso le contaba a su apoderado Armando Defino en una carta: “Me proponen también hacerme cantar en un próximo film de George Raft. La propuesta es interesante, pero creo que no aceptaré. Ellos (la Paramount) quieren ir acostumbrando poco a poco al público americano entretanto yo pueda aprender el inglés. Comprendo que es una desgracia no saber este idioma, pero hay que resignarse”.
A la espera de que Gardel mejorara su manejo del idioma, los directivos de Paramount deciden incorporarlo en el film promocional de la serie “The Big Broadcast” correspondiente al año 1936, junto a grandes actores y artistas de la talla de Bing Crosby, George Burns, Wendy Barrie o Ray Noble, donde haría su debut cantando en inglés. El sketch, guionado por Alfredo Le Pera, incluía dos canciones, una de aire criollo y un tango, que Gardel grabaría en tres idiomas –español, francés e inglés– para los diferentes mercados.
Gardel en aquel momento ya era un actor y productor reconocido en los Estados Unidos y una de las grandes promesas para la Paramount, sobre todo en los países hispanohablantes, donde sus películas eran, por lejos, las más taquilleras, obteniendo una gran parte de la abultada recaudación y siendo a su vez un importante salvavidas económico para la Paramount, que antes de los filmes de Gardel estuvo cerca de cerrar su negocios en Latinoamérica debido a que las películas que producían no interesaban al público.
Mientras tanto, el Zorzal seguía haciendo denodados esfuerzos para continuar su aprendizaje del inglés a través de distintos métodos, como el sistema de discos Linguaphone o profesoras particulares.
Estos intentos no prosperaron y finalmente su propio secretario, Josep Plaja, asumió la tarea de ser su instructor personal, algo que era conveniente porque podía intercalar las clases en los pocos ratos disponibles que tenía Gardel entre sus tantas actividades.
En noviembre de 1934, el diario “La Vanguardia” ya anunciaba la participación de Gardel en “The Big Broadcast of 1936”: “La Paramount tiene en proyecto hacer una película en la cual intervengan todas sus estrellas, y, naturalmente, Carlos Gardel, el protagonista de ‘Cuesta abajo’ y ‘El tango de Broadway’, será una de ellas”.
EL GAUCHO.
Ya Gardel está listo para su papel. Se propone presentar un cuadro típico argentino, trayendo a escena al gaucho y poniendo de relieve sus costumbres e inclinaciones, así como los objetos que emplea en sus ocupaciones cotidianas. Le asistirán más de cien personas en este cuadro, y Gardel nos ha asegurado que cantará una canción nueva, original de él, de tan fácil retención y tan bonita que la gente empezará a tararearla después de que la haya oído una vez. Y agregó: ‘Yo siempre presento lo que gusta al público’. El éxito obtenido por Gardel en Estados Unidos con ‘Cuesta abajo’ y ‘El tango en Broadway’ ha sido tal, que la Paramount ha prolongado su contrato para que haga un film más, por lo menos, cuyo título seguramente será ‘Yo he sido ladrón’, si sus muchos compromisos se lo permitieran, ya que su labor en ‘The big broadcast of 1936’ no le ocupará más de dos semanas de tiempo”.
Concretamente, los días 29 y 31 de diciembre de 1934 Gardel filmó su sketch musical que formó parte del film “The Big Broadcast of 1936”, película en donde intervinieron las figuras más destacadas de la Paramount.
El argumento general del film era sencillo y consistía en salvar una estación de radio en dificultades al ganar un concurso de transmisión, con la ayuda de Radio Eye, un invento que puede mostrar eventos en vivo desde cualquier parte del mundo. Esta historia simple servía de excusa para presentar a los artistas de la empresa cinematográfica con fines promocionales.
Gardel interpretó la canción criolla “Apure delantero buey” y el tango “Amargura”, este último la primera y única experiencia de Gardel cantando en inglés en una película.
“Acabo de hacer mi sketch criollo –le contaba Gardel en una carta a Armando Defino unos días después de la filmación– que Paramount incluirá en la ‘Big broadcast of 1936’. En Buenos Aires dirán cuando lo vean que el purismo criollo no se ha respetado mucho, pero cuando nosotros quisimos que las cosas se hicieran fielmente, nos contestaron que era un sketch para todo el mundo y que preferían sacrificar la fidelidad a la mejor visualidad y efecto fotográfico. Yo creo que ha salido muy bien y fue hecho sin ahorrar dinero con un director, Mr. Reed, que mandaron de Hollywood y fue el director de muchas películas de Douglas Fairbanks.
“El sketch representó dos días de trabajo y lo hicimos el 29 y 31 de diciembre. Hemos terminado el año trabajando intensamente y estoy contento porque presumo que es de buen augurio. Hay dos canciones en él: la canción criolla que vos conocés modificada de tal manera que no puede haber conflicto y el tango ‘Amargura’ que canté en español, inglés y francés. No hay casi diálogo y todo se reduce al andar de un carretero que lleva un regalo para su novia y que al llegar, la sorprende con otro galán. Es entonces cuando va a una taberna y canta. El sketch era otra cosa, pero lo han dejado reducido a esto. No hemos insistido en modificarlo porque la finalidad era que yo cantara en inglés y dentro de una película americana. El resto es interesante, pero vos comprenderás la importancia que tiene todo lo que es inglés y que bien vale la pena de hacer un pequeño sacrificio patriótico para conquistar el mercado americano.
“Hoy Mr. Reed nos comunicó sus impresiones y ellas son tan halagüeñas que no puedo resistir el deseo de contártelas. Está encantado conmigo y dice que soy una mosca blanca comparado con las estrellas pretenciosas e insoportables de Hollywood. Me aseguró que si aprendiera inglés mi situación sería incomparable en América. Veremos qué pasa con el sketch y entonces habrá llegado el momento de dejarse de perder tiempo y de dedicar todos mis momentos a estudiar el idioma”.
EL ACCIDENTE.
Luego del fatal accidente de Medellín del 24 de junio de 1935 en donde Gardel perdió la vida, la Paramount decidió eliminar de la versión en inglés el sketch de Gardel. En cambio, la versión en francés se proyectó en París y la realizada en español se estrenó en España y Latinoamérica. En la Argentina se la conoció con el nombre de “Cazadores de estrellas” y se estrenó en Buenos Aires el 30 de abril de 1936 en el cine Astor.
Con el paso de los años, las copias se extraviaron y actualmente no está disponible para su visualización ninguna versión completa de la película, pero con Gardel nunca se sabe, y así como una vez apareció, para sorpresa de todos los fanáticos, el disco inédito del tango “Amargura” con el estribillo cantado por el Zorzal en inglés, no es de extrañar que en algún momento se halle alguna copia de “Cazadores de estrellas” y todos podamos disfrutar estas dos canciones de nuestro admirado artista.
* Fundación Internacional Carlos Gardel.
Publicado en LA PRENSA.
27/6/2024.
https://www.laprensa.com.ar/La-vez-que-Gardel-canto-en-ingles-546449.note.aspx
Tristeza. Falleció Carlitos Balá a los 97 años.
La confirmación partió de su nieta, Laura Gelfi, que dijo
que Carlitos Balá dejó este mundo el mismo jueves, a las 21.30.
En abril del 2018 en el Sanatorio Otamendi había sido
intervenido y declaró: "Me operaron y estoy
muy bien. Sigo en Recoleta pero del lado de afuera" y siguió: "Estoy
muy bien, por ahora... Nací en Chacarita, así que estoy cerca... Pero ustedes
me dan ánimo para seguir viviendo".
Carlitos Balá, el flequillo más famoso de nuestra Argentina.
"Señoras, señores y por qué no lactántricos tengan
ustedes muy buena imagen" como decía en televisión Carlos Balá.
Carlos Salim Balaá, más conocido como Carlitos Balá había
nacido un 13 de agosto.
Destacado y popular artista argentino, referente de nuestro
cine, teatro y televisión.
Era descendiente de un inmigrantes sirio libaneses por parte
de padre, Mustafá Balaá proveniente de Beirut y de madre argentina de familia
de inmigrantes croatas, Juana Boglich nació en el Barrio porteño de Chacarita
por 1925.
Alegre, querido. Fue uno de los humoristas infantiles más
populares del país. Dueño de un humor inocente pero también divertidísimo
arrancaba risas y carcajadas que también visitó Kaulum y estuvo en la
confitería Aranjuez de Villa Regina, Río Negro.
Creador de frases originales como: “¿Qué gusto tiene la
sal?” y contestaba el coro: ¡salado! que hacía publicidad de la sal Dos Anclas,
“Angueto quedate quieto”, “Sumbudrule”, “¿Un gestito de idea?”; “Mamá ¿cuándo
nos vamo’?”; "¡Mirá cómo tiemblo!" ,“Ea, ea, ea, pé, pé”, “Un kilos y dos pancitos” (eran aquellos tiempos
cuando en panaderías regalaban por compra de kilo de pan dos pancitos, doy fé), “Más rápido que un bombero siempre llego yo primero”, "Te
pasaste, Petronilo, pegá la vuelta. La Argentina te queda chica, comprá dos
números más", “Quédese tranquilo y duerma sin frazada”, y otras frases que despertaban sonrisas en la televisión.
Creador también el "chupetómetro" para que niños y
niñas, de aquellos tiempos, dejaran allí sus chupetes algo efectivo.
Los últimos años, cuando él ya había pasado largamente los
90 y aún sorprendía por su vitalidad pasaba horas visitando enfermos y llevando
el único remedio que si no cura al menos alivia: la risa. Y realmente era
efectivo.
Declarado como primer “Ciudadano Ilustre de la República de
los Niños”, durante un acto que se realizó en ese paseo de La Plata en el 2016.
El Papa Francisco lo nombró “Embajador de la Paz” por sus
contribuciones solidarias.
Era “Vecino Ilustre” de la Recoleta y del Club Chacarita (el Club de sus
amores) que tiene un mural haciendo el famoso gestito de idea (otro invento de
Balá) y la línea 39 de Capital Federal
le homenajeaban, donde entretenía a los pasajeros contando chistes.
Formó parte del trío Balá, Marchesini y Locatti, y en sus
comienzos apareció en radio (luego en televisión) en La revista dislocada,
junto a Délfor Amaranto.
En 1962 participa en "Telecómicos", por
Canal 9 y en "Calle Corrientes", por Canal 7 y también debutó en
"El show super 9", con Mirtha Legrand y Duilio Marzio. En 1963 debutó
en la obra teatral "Canuto Cañete, conscripto del siete", donde se
convirtió en uno de los mejores cómicos de ese año, y por su gran éxito en
Canal 9 lo contratan para que conduzca su propio ciclo "Balamicina".
A fines de 1963 filma la película "Canuto Cañete, conscripto del
siete". En 1964 es contratado por Canal 13 para protagonizar "El
soldado Balá", y comienza una larga carrera televisiva durante la década
del 60" y 70": "El flequillo de Balá", "El clan de
Balá", donde actuó junto a Adolfo Linvel y Blanca del Prado, "Sábados
circulares", de Nicolas Mancera, "Balabasadas", "El circus
show de Carlitos Balá", "El circo mágico de Carlitos Balá", y
"El show de Carlitos Balá".
Su carrera cinematográfica continuó con el gran éxito de
"Canuto Cañete", donde se estrenaron diferentes versiones. Participó
en 18 películas hasta la fecha, entre ellas se encuentran "Canuto Cañete y
los 40 ladrones", "¡Esto es alegría!", "Brigada en
acción", "El tío Disparate", "¡Qué linda es mi
familia!", entre otras.
En 1979 es contratado para protagonizar "El show de
Carlitos Balá", de Enrique Acosta.
A principios del los años ‘60 el corte taza de su lacia
cabellera se volvió el más pedido en las peluquerías. Todos los niños querían
parecerse a él.
Humorista divertido para la niñez argentina, durante
décadas, con un humor sano para compartir y disfrutar en familia alejado de la
ordinariez y la chatura para hacer reir y respetuoso del público.
Felicidad empieza con FE........ empieza con FE, con FE y
amistad...
Muchas entradas publicadas en este Blog hoy se despide a
Carlitos Balá con una sonrisa y un Gracias los tiempos vividos en la televisión
de Canal 7 de Neuquén en blanco y negro y en color.
Para ver otras entradas yá publicadas hacer click en etiqueta "Carlos Balá" mucha de la información publicada pertenece a las mismas al igual que muchas de las imágenes.