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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.
LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.
“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).
“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.
miércoles, octubre 22, 2025
En Chile, en el Parque Nacional Alerce Costero, vive un gigante de más de 5 400 años.
lunes, octubre 20, 2025
Aluminé Historia y leyendas. 20 de octubre de 1915: fue fundada Aluminé.
Cuentos.
Cuento Damasio Caitrú
Su autobiografía grabada por Jorge Prelorán en 1966.
Recopilado por Don Gregorio Álvarez, 1983.
Dice Caitrú que su mamita, la Juana Vera, que en mapuche se llamaba Incao, le contó que había nacido en Azul. Que era una chica que ya sabía andar a caballo. Cuando la gente aborigen de la zona supo que los "huincas" estaban tomando cautivos a todos los jefes o caciques, de entre éstos uno llamado Queupu hombre "petisito" que usaba grandes aros, encabezó gente y huyeron del Azul. Llegaron el río Colorado, lo "bandearon" (vadearon) a este lado y vivieron aquí, 4 ó 5 años. Pero los huincas vinieron avanzando hasta donde está el pueblo de Las Lajas, aquí en Neuquen. De ese rincón.... los indígenas huyeron de nuevo hacia el sur, y pasando el río Covunco, llegaron al lago Aluminé que entonces lo llamaban Huenucó (agua del cielo). Por allí los huincas tomaron a un hermano del cacique Queupu y lo cautivaron conjuntamente con las mujeres, que andaban "piñoneando". De allí, llegaron hasta Trompul en donde la madre tenía un tío que era cacique en Chile, y tenía cuatro mujeres. Desde allí pegó la vuelta otra vez y llegó nuevamente a la frontera. Por ahí se enlazó el brazo derecho de mi madre con mi padre, Cecilio Caitrú, quien desde muchacho ya sabia andar a caballo, con "un conocimiento" nacido en Pilo Lil, acá, en la Argentina.
Cuando ya quedó en paz nuestra Argentina, esa gente volvió. Así fue la vida de mi madre y de mi padre.
Después que estuvieron varios años en Chile, cuidando su
salud y su vida, como no eran chilenos, volvieron acá a Ruca Choroy. Y aquí
están sepultados en este valle de Ruca Choroy.
De ahí, entonces, comenzaron a levantar, ahí fue que dejaron
todas las riquezas mi abuelo Juan de Dios Vera, el padre de la mamita mía,
porque salieron a enterrar la plata y ella se acuerda. La abuelita, la mamá de
mi mamá, pegó la vuelta cuando ya quedaron en paz y no encontraron el entierro
que está al lado de un molle. Grande. Había mucho herraje. Así acordaba mi
mamaita. Entonces cayeron a Chile, pero ya personas grandes, y de allá
volvieron para atrás otra vez y entonces se juntaron a la entrada, se
matrimoniaron con mi padre Cecilio Caitruz, quien viajaba para abajo, para el
lado de Bahía Blanca, Patagones. Ya sabía que por ahí ya esta bien mansita la
gente. Ya no le hacían nada a la paisanada ni a la indiada tampoco. Ya estaban
todos bien, trabajando. Después salieron y llegaron al Pulmarí y ahí vinieron a
nacer todos los hermanos. Aquí en Pulmarí nació la finada Carmen, la Ceferina,
la Isabel y la Mercedes, cuatro hermanas. La mamita nació aquí en Ruca Choroy,
cerca del pueblo y yo nací ahí, poquito más allá de donde está el cacique Aigó.
Y yo me junté con la señora, la primera mano que tuve, que se llamaba Juana
Morales, el año 1929, el 2 de Setiembre, me junté con ella y viví encantado con
ella y tuve cinco criaturas, todas niñas mujeres. Y en 1944, me dejó después de
haber vivido tan bien con ella. He trabajado, he hecho empeño en tener un
negocio aquí, en mi casa, y ella me ayudó mucho. Si, por poco que teníamos,
habíamos trabajado muy bien, con mi finada mujer. Muy bien habíamos trabajado.
Las criaturas, que eran cinco criaturas, cuando nos dejó, la última criaturita
llamada Beatriz Aurora tenía tres años cumplidos y andaba pegando a los cuatro
cuando quedé con la última criaturita. Ya estaba solo algo más de dos años,
durmiendo solo.
Había una vecina, señora de un primo hermano, un tal Arsenio
Añiuil, y estaba la señora muy grave; no sé de qué había fallecido y yo quedé
de ir bien temprano, porque me había dormido, lo habían acompañado un par de
noches a ese hombre, y quedé de ir bien temprano. Me quedé dormido porque no
había dormido dos noches antes. Me soñé que me vino a despertar el lucero.
¡Pero quí bonita cara ! Y la vista bien levantada, verdadera
una persona; pero relumbroso que me llegó a relumbrar en el sueño, ¿no ? En
sueño parece que era verdad, que vino a invitar que nos vamos que ya está de
día. ¡ Que vamos! Y me levanté, medio desesperado, medio asustado, al ver a esa
persona, pero era el lucero, la estrella grande.... qué venía el día.
Me levanto y salgo puerta afuera. Más o menos como treinta
centímetros o cuarenta centímetros afuera de la cordillera, estaba asomada la
estrella grande. Por eso que hoy en día, como me invitó como compañero y tengo
entendido que mi mamita, mi abuelita que era Luisa Henumán que se llamaba por
parte de la mamá de mi papá, que el que sueña con la estrella, los indígenas,
es una grande acción que le da y hay que nombrarlo cuando uno ruega..... Y yo
para rogar en mi propia palabra, tengo que acordarlo....
Unelfe lo llamaban en mapuche, es el que trae toda la
claridad al venir el día. Ahí he soñado muy bien en esa parte y voy con eso, y
por eso digo yo, señora Marta, que no es buena, buena, buena acción que ha
prestado nuestro Dios, porque no voy tan mal hasta acá. Es una buena señal
soñar con la estrella y hay que creerlo y no hay que olvidar.
Después de ese entonces pasé, pasé y a los cuatro años junté
con ella, la segunda mujer, llamada Isabel Peña. No había que hacerle, porque
usted sabe, tenía mis criaturas, claro..... Las hijas cuando crecen, cuando ya
son grandes, ya tienen que cambiar una idea, porque hay que respetarla, no como
la señora, ¿ no es cierto? La señora y el marido siempre más amante. La hija
cuando es criatura chica, entonces uno puede acariciarla todo lo que quiera,
pero cuando ya es persona grande, ya se cambia un poco. Y en ese sentido y como
indio.... y por el momento tengo cuatro, pero se me han muerto varios. Hemos
tenido la mala suerte. Tenemos varios muertos, varones y mujercitas. ¡ Ah! ,
ese a última hora, el año, el año cincuenta y dos, vine a relacionarme y en el
cincuenta y tres ya, entonces, los juntamos recién y la idea que yo lo
pensaba.... la idea que le señalara nuestro Dios, digo yo, porque mi padre tuvo
dos señoras. Y muchas veces como dice una cosa va ser por la herencia y digo yo
hasta acá, tendrá que ser así ..... que una persona por ejemplo, agarra una
señora, una niña o..... llega el asunto que sin pensar, muchas veces.... cuando
ya está, recién piensa muchas cosas, pero gracias a Dios uno, digo yo, hasta
acá que comer no me ha faltado, durante el tiempo que yo estoy viviendo, hasta
hoy en día con la familia. Y ese agradecimiento que tengo por nuestro Dios,
ahora si me faltaría, pasar una necesidad, claro que no tengo..... Soy pobre,
pero.... qué comer, principalmente habiendo qué comer está todo bien. Yo estoy
bien, contento, porque estoy lleno, con el estómago bien lleno y la mujer y los
hijos todos están bien. ¿Y qué va a hacer ? Si lo da nuestro Dios tenemos que
recibirlo y nos quiere lo mesmo, tengo dos, tenga cincuenta hijos, lo mesmo los
quiere, por lo menos, mi idea es esa. Tengo muchos hijos pero lo mesmo los
quiero, los estimo...... ¡ no sé !
De Cuentan los mapuches, Cesar A. Fernandez, Bibliot.de Cult. Arg.
Testimonio recogido en Moquehue, Neuquen.
Una vez me encontré con un anchimallén. Es una criatura
chica que han comido los brujos. Arde por la boca y por los ojos. Va de saltito
en saltito no más. No camina como la gente. Era de forma de una criatura,
desnudo, de más o menos así (señaló con las manos una dimensión de más o menos
0,50 mts.)
Los anchimallén tienen la misma finalidad que el choñchoñ.
Andan asustando a la gente. Es el mismo espíritu que el Kalku, más o menos,
pero con distinta forma de salir. Sale con distintas formas para que sea menos
notado por la gente, para que impresione más a la gente. Echa fuego por los
ojos.
El wichalalwe anda a caballo. Ese es grande, de más o menos
2,50 m de alto. Es más alto que el caballo. No echa fuego por los ojos, es sólo
sombra negra. Persigue mucho cuando le han hecho mal.
El kal´ku entrega su propio hijo para salvarse. La familia
bruja va matando a su misma familia, para mantener al espíritu, para salvarse
el brujo o si no el espíritu lo mata. El brujo siempre mata al pariente, nunca
al extraño.
Al renü van para ser ricos, para ser domador, guitarrero. El
diablo le enseña. El que abre la puerta del renües el wekufü, a todos los
aborígenes que más o menos han sido brujos.
Al principio el que es kal´ku se enriquece, pero cuando
muere el brujo empieza a venir la pobreza. Se le van muriendo los animales, el
espíritu maligno se los come. En el renü los brujos juegan la familia – juegos
parecidos al truco – porque al diablo le gustan todos los juegos.
El diablo vive de la absorción de la sangre. Cuando carnean
un animal, quedan restos de sangre que cae, cuando es un animal chico (se
refiere al que aún no ha alcanzado el estado adulto) le echa ceniza encima para
que no se acerque el diablo.
Ha pasado un caso de un hombre en Pulmarí que iba por un
sendero, a la media tarde, hacia el Picudo (un cerro) y de repente vio una
polvareda de uno que venía cabalgando y cuando se enfrentaron era una piedra en
forma de cristiano y un caballo, pero lo mismo que un cristiano parecía.
Entonces le sacó la oreja del caballo y le goteó a la "piedra busto"
, le dio sangre, porque esos quieren sangre no más , y se fueron no mas.
Colo-colo es un pájaro grande que grita de noche, impresiona
a cualquiera. Todos se meten dentro de la casa. Dicen que lo tiene el kal´ku
cuando está alojado en un campamento y si grita seguro que tiene que morir uno
de antes del año.
Kill-kill también es brujo. No es igual que choñchoñ. Kil
kill es sólo para asustar, es mandado por el brujo para escuchar y ver cómo
anda. Está parado la noche entera gritando. Kill kill es un pájaro, no daña.
Choñchoñ puede ser hombre o mujer, desde los 20 años o poco
antes. Puede matar o volver loco porque es perseguidor. Los indios ponen una
cabeza de caballo sobre la casa. Es contra.
El cherufe es una bola de fuego con cola. Es el máximo del diablo. Tiene casi la forma de un helicóptero. Anuncia los años malos. Si va a haber mucha nieve. Tiene su estación para trasladarse. Por ejemplo, si lo hace de sur a norte, porque iba a ser nevador, malo. Y si lo hace de norte a sur iba a ser un buen invierno. No ataca. Lo tienen como anunciador y lo hace muy bien.
Enero de 1973.-
Del libro "Tres entidades wekufü en la cultura mapuche" de Else María Waag, Eudeba.
Testimonio de R.C. Aluminé, Neuquen.
Cherufe. Ese que anda volando cuando.... cuando llevaba un
pelotón de fuego. Cuando va, es algo así como un cerro que suena. Ese tiene una
cola larga. Una cola bien larga, y llevaba un pelotón de fuego, así como cabeza
de una persona. Entonces va, va derecho no más. Llega a la cordillera, y ése
cuando llega suena como tormenta, pero no apareció tormenta. Tum, dice así.
Ese, ése casi puro fuego no más. Ese, dicen que cuando llega así, dicen que
viene invierno malo. Decía la gente que iba a haber invierno malo. Eso es
cierto. Ahora, ahora vamos a tener un invierno fierísimo, fierísimo.... Ese no
pasó nada todavía, porque ya salió todas las cosas que va a haber, hoy
tormenta, hay viento, hay cerrazones, todo eso.
Ahora sí ...si.....si, va a haber invierno malo, va a pasar
ése. Ese pasa en el cielo. Se ve muy grande, grande. Yo dos veces lo vi. Una
vez un día como ahora ¿no? ( era un espléndido día de sol). De repente lo vi un
poco, salió así... un cerro alto que hay, lo vi y dije ¿qué será?
Fui corriendo a la casa, le dije a mi mamá. Mamá, - le dije
yo – mirá lo que va allá. Y alcanzó a ver poco mi mamá. ¡ Ay! –dijo mi mamá –
ése muy malo ése – dijo –va a venir invierno malo. Echa puro fuego – dijo –
echa puro fuego, pero lleva una cola grande de fuego y un pelotón así ..... No
sé cómo será, porque yo lo vi así no más. Pero parecía cabeza de .... cabeza de
animal, así ¿ no ?, pero colorado, colorado, bien colorado. Ahora, años cuando
vine de allí: primer año que llegué acá también paso ése. Se vino allá y se fue.
Casi quedamos enterrados en la nieve acá .... y no pudimos salir, yo tenía
corredor cuando estuve en la escuela ahí , y me quedé cerrada ahí. Se parejó la
nieve en el corredor.
Del libro Fenomenología de la religiosidad mapuche , Pbro.
Oscar Barreto SDB. Archivo Histórico Salesiano de la Patagonia Norte.
domingo, mayo 21, 2023
Cuando en Neuquén talaron araucarias para fabricar papel para el país.
Un ferroviario narró en un libro este insólito ensayo que realizó el gobierno nacional a mediados del siglo pasado.
El historiador Isidro Belver publicó un extenso artículo en Facebook que es parte del libro "Mi Vida de Ferroviario Inglés en Argentina”, de Arturo Coleman, un ex empleado ferroviario de origen galés que escribió sus memorias alrededor del trabajo que desarrolló en el ferrocarril ente principios y mediados del siglo pasado.
En este texto se recuerda que durante el período de la primera guerra mundial hubo una “escasez alarmante de papel, no tan sólo del destinado a los diarios y revistas, sino también de las clases adecuadas para trabajos comerciales”. Debido a que el problema se acentuaba, el gobierno nacional decidió comenzar a producir la pasta de papel en la Argentina.
Fue así que el Ministerio de Agricultura de la Nación empezó a incentivar la fabricación de este insumo a través de madera de araucaria. Si bien los resultados de esta pasta no eran los mejores servía para ciertas clases de papel y hasta para tejidos que imitaban la tela de arpillera, fabricada con yute.
“Grandes bosques de araucaria imbricata existían, y posiblemente existen todavía, en los campos del establecimiento "La Cesarina", del señor Esteban C. Ferrari, ubicado en Lapa, Limay Centro, a unas veinte leguas al sud oeste de la estación Zapala, terminal de la línea férrea al Neuquén. Para realizar diversos experimentos, se llevaron desde "La Cesarina" a Zárate varios troncos de araucaria imbricata, sometiendo la celulosa a los tratamientos necesarios, con soda cáustica o bisulfito de soda, obteniendo una pasta de papel bastante buena, comprobándose que la araucaria ensayada proporcionaba un veinte por ciento más de rendimiento aprovechable que el obtenido con los pinos del norte de Europa, coníferas que eran consideradas como las de más alto rendimiento industrial”, escribió Coleman.
El ex ferroviario realizó una minuciosa descripción de la geografía, el paisaje y los pueblos del territorio, tomando fotografías, entrevistado a lugareños y especialistas para poder elaborar un informe completo sobre la factibilidad de la producción de papel a través de estas plantas milenarias.
“Pude constatar que, efectivamente, los bosques de araucaria imbricata eran enormes y la cantidad de papel que con los mismos podría fabricarse, capaz de abastecer las necesidades del país, por mucho tiempo, caso de ser racionalmente explotados los montes y realizarse la reforestación de las superficies hachadas”, indicó en su relato.
Si bien en un principio Coleman no había tenido una impresión tan buena de una producción a gran escala por las dificultades que tenían los caminos para llevar la carga hasta Zapala, en 1948 y con una nueva escasez de papel en el país, elaboró un nuevo informe a raíz de las mejores que se habían hecho en Neuquén en materia vial.
“Posiblemente, en esta ocasión, sea más fácil el transporte de troncos, porque ya se han mejorado en gran manera los caminos que afluyen a la Cordillera, y porque es posible instalar las fábricas de pulpa de madera en el propio lugar, aprovechando la fuerza hidráulica que proporcionan los ríos v arroyos de la región. Estoy convencido que no han de transcurrir muchos años, antes que se emprenda, en escala comercial, la utilización de la araucaria imbricata y que el ferrocarril, en vez de trozas y troncos, transportará miles de toneladas de pasta de papel, si no de papel ya elaborado”, aseguró el ferroviario.
Afortunadamente para el medio ambiente, el proyecto para fabricar papel con madera de araucaria fue solo el ensayo de una iniciativa que no prosperó, aunque otras industrias sí derribaron estas plantas durante varios años.
“Los zapaleros lo saben muy bien; fue una promisoria fuente de trabajo -rumbo a Buenos Aires- que se mantuvo hasta fines de los 60, con la deforestación del bosque nativo de araucarias por numerosos aserraderos en el bosque y su uso como madera de carpintería y contrachapado en fábricas de terciado”, publicó Belver al presentar el texto en la red social. Y recordó que recién en la década del 90 las araucarias estuvieron a salvo gracias a una ley que se sancionó en el Congreso.
Por Mario Cippitelli.
Publicado en Diario La Mañana del Neuquén.
Domingo 21/05/2023.
https://www.lmneuquen.com/cuando-neuquen-talaron-araucarias-fabricar-papel-el-pais-n1023142
jueves, febrero 02, 2023
Mapuches o Gününa küne.
Por Andrea Greco de Alvarez (*)
La polémica por las 21.000 hectáreas del sur de Mendoza otorgadas por el INAI a grupos autoidentificados como mapuches, presenta una discusión de base acerca de si los mapuches son originarios o no de Mendoza. No se trata de algo menor, puesto que a eso se refiere la Ley 26.160 en su art. 2 que pretende aplicarse en este caso.
Es, cuando menos llamativo, además de inexacto, lo que ha afirmado la historiadora Beatriz Bragoni a un diario: ``A Mendoza la habitaron los pehuenches y los puelches, pero abandonaron esa nomenclatura o denominación del conquistador y la reemplazaron por mapuches''. O se trata de un error de interpretación del periodista o de expresión de la historiadora.
Las crónicas del siglo XVI, como la de Gerónimo o Jerónimo de Bibar o Vivar (1558), o incluso la de Thomas Falkner del siglo XVIII, dan cuenta de las diferencias culturales, étnicas y de ubicación de estos pueblos, por mencionar sólo algunas fuentes históricas. También las Leyendas del Zonda y del Ñandú nos hablan de las guerras y persecuciones padecidas por los primitivos habitantes del sur mendocino.
Otro dato importante, que ha sido muy estudiado en la Argentina por Abelardo Levaggi y en Chile por José Manuel Zavala Cepeda es que la Corona Española realizaba Parlamentos con las
Esta belicosidad de los mapuches con respecto a los pueblos originarios de Mendoza es lo que los llevó a pedir la fundación del fuerte.
* La autora es doctora y profesora en Historia, titular de la cátedra de Historia Regional de los dos Institutos de Profesorado en Historia de San Rafael (IES 9-011 y PT-215).
PUBLICADO EN DIARIO LA PRENSA.
https://www.laprensa.com.ar/525511-Mapuches-o-Gununa-kune.note.aspx
lunes, noviembre 29, 2021
Gregorio Álvarez: ciencia, medicina, historia y el amor por Neuquén.
Gregorio Álvarez: ciencia, medicina, historia y el amor por Neuquén.
Hace 132 años, el 28 de noviembre de 1899, nacía en el Paraje Ranquilón, ubicado en el departamento de Ñorquin, en el entonces Territorio del Neuquén, Gregorio Álvarez. Su madre se llamaba Eloísa Sandoval, aborigen. Su padre, mendocino, Gumersindo Álvarez, se había establecido en Chos Malal tras la ruta de los expedicionarios del desierto. La colosal obra del doctor Gregorio Álvarez la hemos detallado a lo largo de varias publicaciones. Se recibió de maestro en 1910: el primero nacido en la Patagonia.
Luego, debido a su vocación científica y su amor a la niñez, comenzó a estudiar medicina gracias a una beca. Se diplomó el 8 de noviembre de 1919, fue el primer médico nativo de la Patagonia. “En las algas termales del Domuyo podría estar la clave de la prolongación de la Vida”, dijo, quién en los años 1970, estudió atentamente las plantas acuáticas recogidas en la región mencionada. En la foto podemos observarlo en Copahue con el Dr. Enrique Coronel y personal.
Voy a homenajear -a mi profesor de la Universidad- con algunos conceptos de la toponimia y sus estudios realizados. La toponimia de origen araucano de la provincia del Neuquén fue una de sus preocupaciones y procuró en lo posible su depuración: tomó como referencia que la mayor parte de nombres de poblaciones y accidentes topográficos en su mayoría provienen de esa lengua. Por este motivo consultó todos los libros escritos sobre el tema, acudió a los lugares con nombre autóctono para despistar su legítimo significado y buscó la colaboración de personas naturales mayores para aprender de ellos la pronunciación y acentuación.
Loable y difícil tarea a la que se abocó. El doctor Álvarez conoció su provincia pues la recorrió a caballo durante varios años. En uno de sus libros recuerda que, según el Diccionario Enciclopédico de Salvat, toponimia es el estudio del origen y significación de los nombres de lugar, y topónimo es el nombre propio del lugar, a lo que él consideraba que es el nombre que “reclama el lugar”, según sus características físicas.
Es así que considera que los topónimos nacieron debido a la necesidad de marcar en las rutas, puntos de referencias, mojones -algunas veces naturales o lugares de alojamiento. Para ejemplificar nos dice que, en la cordillera del Neuquén, la toponimia está dada principalmente por las costas de las corrientes fluviales. Ejemplifica: el río Rarin Leuvú -luego llamado Guañacos- debe su nombre a la planta rarín, baccharis o chilca común. El Reñileuvú recibe su nombre porque en su nacimiento existe cañas ringui o colihue mediano; el Liuco es “arroyo Blanco”, el Curileuvú, llamado antes Cudi Leuvú, se llama así por el color negruzco de las piedras de su lecho.
Otras veces el origen del topónimo se debe al predominio de ciertas plantas sobre otras: los Miches son un conjunto de arbustos leñosos, de una especie de molle. Huinganco, que significa “arroyo del Huingán”, debe su nombre a otra variedad del mismo molle, entre otros tantos. Hay topónimos que llevan nombres de animales Ruca Ñiré “cueva de zorros”. Considera que la mayor parte de los topónimos del Neuquén son de origen mapuche o araucano: en la región norteña neuquina hay algunos pertenecientes a una lengua desaparecida, que podría ser pehuenche. Otros, quichuas.
Al topónimo Neuquén no se le ha podido demostrar en forma fidedigna un origen y traducción irrefutable. El Padre jesuita Havestadt, en su viaje de 1752, consideró que el vocablo Nudquén fue ratificado por don Luis de la Cruz en 1806 como Nusquén, oído de la boca de un pehuenche. Ya en sus últimos años, don Gregorio, se radicó en Neuquén, y falleció el 11 de octubre de 1986, a los 96 años. En el Centenario de su nacimiento se izó por primera vez la Bandera de la Provincia.
A partir de entonces, el Decreto 4221/90 estableció la incorporación a las Conmemoraciones Oficiales de la Provincia del Neuquén, el día 28 de noviembre, fecha del nacimiento del doctor Gregorio Álvarez y del primer izamiento de la Bandera Provincial. Hoy lo agasajamos porque toda su obra, sus estudios, su prolífica vida, deben estar presentes en cada espacio de la Patagonia a la que le escribió versos, analizó, estudió y amó. Imposible borrar de la memoria una figura que fue tanto para estas tierras.
Publicado en Carta de lectores del Diario "Río Negro", domingo 28 de noviembre del 2021.
miércoles, mayo 27, 2020
La primera foto fue tomada en el invierno del 2002 a 400 metros del cerro Batea Mahuida en Villa Pehuenia Moquehue, Neuquén. La segunda, en el mismo lugar, en el verano del 2020.
Una solitaria araucaria en Villa Pehuenia: otro paisaje 18 años después.
jueves, mayo 14, 2020
El parlamento del General San Martín con los pehuenches del Norte Neuquino y Sur de Mendoza.
El parlamento
- Que los pehuenches daban permiso al general San Martín para pasar su ejército desde Mendoza a, Chile por el paso de El Planchón.
- Que los pehuenches se comprometían a guardar secreto sobre esta expedición a fin de que el enemigo no lo supiera y no se preocupara en defender el paso.
- Gregorio Álvarez – Neuquén, Historia, geografía, toponimia – Tomo 4
- Miller, Guillermo – Memorias del Gral Guillermo Miller, al servicio de la República del Perú – (1829).
- Todo es Historia – Año I, Nº 4, Agosto 1967.
- www.revisionistas.com.ar
https://masneuquen.com/el-parlamento-del-general-san-martin-con-los-pehuenches-del-norte-neuquino-y-sur-de-mendoza/









