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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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viernes, noviembre 28, 2025

28 de noviembre de 1889: nace Don Gregorio Álvarez primer médico nativo de Neuquén y de la Patagonia.

 


28/11/1889

• Nace en el Paraje Ranquilón/Ñorquín/Neuquén/Argentina; Gregorio Álvarez.
Primer niño anotado por el primer jefe del Registro Civil de Chos Malal. Realizando sus estudios primarios en esa localidad.
En 1904 fue becado por el Gobierno Nacional para continuar su capacitación ingresando a la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta de Buenos Aires, en donde se recibe de Maestro Normal, siendo el primer maestro neuquino y patagónico.
El 8/noviembre/1919 se convierte en el primer médico nativo de Neuquén y de la Patagonia. Trabajó en el Centro Gallego de Buenos Aires (1946)
Fue un prestigioso especialista en piel y en niños, su destacada labor y sus investigaciones trascendieron las fronteras del país, permitiéndole en 1948 participar de congresos internacionales y cursos de perfeccionamiento en grandes centros de investigación: Hospital San Luis/París, en Zurich/Suiza y en los Estados Unidos.
Dentro del país participó activamente en la organización de entidades afines con su profesión siendo entre otras, miembro fundador de la Sociedad de Dermatología, de la Sociedad Argentina de Hidrología y Climatología, perteneciendo además al Tribunal de Honor del Hospital de Niños de Buenos Aires, del cual fue también médico (desde 1946), consultor y consejero hasta su jubilación.
En 1974 la Academia de Ciencias de Buenos Aires lo nombra Académico Correspondiente; la Sociedad Argentina de Humanismo Médico, dependiente de la Asociación Médica Argentina le otorga el premio Diego Alcorta (1980)
Desde el 01º/01/1977 historiador de la Provincia del Neuquén.
En 1981 fue designado Miembro Honorario Nacional de la Sociedad Argentina de Humanismo Médico, en 1983 es Miembro Nacional de la Sociedad Argentina de Dermatología, perteneciente a la Asociación Médica Argentina.
Viajaba periódicamente al norte neuquino, hasta el pie del complejo volcánico Domuyo, donde recogía año tras año las famosas algas que generosamente aplicaba en diferentes dolencias a sus pacientes procedentes de todas partes del país.
No sólo brillo en el desempeño de la medicina, también nos legó una importante producción literaria que abarca diferentes aspectos de su provincia natal, historia, geografía, antropología, toponimia, leyendas, poesías, etc.
Álvarez realizó su último viaje al Domuyo nueve meses antes de su fallecimiento acompañado del Dr. Julio Japaz y del Académico Juan Mario Raone, en esa oportunidad se hizo una filmación que quedó como testimonio de la despedida de Don Goyo del volcán por el que sentía una especial veneración.
Fue profesor emérito de la Universidad Nacional del Comahue.
Citado en:
Acontecimientos y Protagonistas de la Historia del Neuquén. 2da. Edición - Prof. Lic. Ricardo A. Koon.
Fuentes documentales detalladas en esta obra.

lunes, octubre 20, 2025

Aluminé Historia y leyendas. 20 de octubre de 1915: fue fundada Aluminé.

 


Historia.
Fue fundada el 20 de octubre de 1915 por el Decreto Provincial 664, en el cual se la designaba cabecera departamental. Esta fecha es tomada como el día del aniversario de la localidad.

Las primeras autoridades se asentaron en lo que hoy es el paraje Casa de Piedra, en ese entonces llamado Rucachoroy, a solo 4 kilómetros de la actual ciudad de Aluminé.
El Juzgado de Paz y el Registro Civil funcionaron allí desde 1905 hasta 1914 y la policía desde 1906 hasta 1916; posteriormente se trasladaron. En 1926 se creó la primera Comisión de Fomento.
En relación a los primeros pobladores, podemos rescatar que en 1904 Cristian Jourbet se instala con su familia cerca del paraje Maipen, donde luego vivió uno de sus hijos.
Entre muchos otros pioneros, vale la pena destacar a don Juan Benigar, nacido en Croacia el 23 de diciembre de 1883. Llegado a la Argentina en 1908, en 1910 se casa con una nativa pampeana emparentada con la dinastía Catriel, doña Eufemia Sheypuquin Barraza, de cuyo matrimonio nacen 6 hijos varones y 5 mujeres, cuyos hijos, nietos y bisnietos vivieron en la localidad.
En 1925 decide cambiar su lugar de residencia por invitación del escritor Felix de San Martín y se establece en el paraje Quila Chanquil.
Tras la muerte de su esposa, debe abandonar este lugar y se traslada a Pulmarí por poco tiempo. Como destino definitivo quedó el paraje Poi Pucón (a 5 kilómetros de Aluminé). Hoy en ese lugar vive su hijo mayor, don Ñancu Benigar.
Es claro, entonces, que no hay un fundador en particular, pero el asentamiento de estos hombres y muchos otros tan importantes por su labor como los citados hicieron que con su permanencia y trabajo junto a sus familias llevaran adelante el crecimiento firme y constante de Aluminé.

Leyendas.
Pehuen.
Entre los árboles que traen fruta, el buen Dios creó para beneficio de la gente: la araucaria, o como dicen los indios, el pehuén, cuyas cápsulas de semillas con forma de bola o cabeza no consideraban al principio un alimento.
Los mapuches veneraban la araucaria y la consideraban un árbol sagrado, a su sombra rezaban, le brindaban ofrendas de carne y sangre y humo, salpicándolas con mushai, la chicha dulce o fermentada, lo adornaban con regalos y le hablaban como si fuera una persona y hasta se confesaban con él.
Las sabrosas pepitas dulces del pehuén quedaban inutilizadas, quizás porque no tenían buen sabor cuando estaban crudas y ellos no sabían prepararlas: de modo que las dejaban tiradas en el suelo, considerándolas venenosas.
Y ocurrió que el reino de los mapuches pasó por un período de gran hambruna, tanto que muerieron muchos araucanos. Los que morían antes que nadie eran los niños y los ancianos.
Entonces, los viejos de las tribus mandaron a la gente joven en busca de comestibles de distintas clases y a distintas partes: bulbos de lirio y otras flores y plantas, bayas, hierbas y granos de cereales silvestres, raíces amarillas dulces y, naturalmente, también carne de animales salvajes. Pero.... ¿dónde estaba todo aquello, dónde se escondía?
Casi todos los mozalbetes mapuches volvieron hambrientos sin haber hallado cosas comestibles. Dios, el Grande del cielo, no quiso seguir oyendo el clamor: el Chau no escuchaba las plegarias, se fingía sordo.... Y su gente se moría.... Sólo uno de los emisarios consiguió algo.
Cuando éste volvía, lo interpeló durante el trayecto un anciano desconocido, ansioso de saber qué buscaba en las montañas en gran parte pobres, arenosas y áridas. El joven le confió su pena y la de sus hermanos hambrientos de la tribu y el viejo replicó, con extrañeza:
-¿No son suficientemente buenos para ustedes los piñones ?
Caen de los árboles harto maduros ya basta una de sus cápsulas para nutrir a toda una familia.... Pero hay que hervirlos hasta que se ablanden, hervirlos con mucha agua o tostarlos sobre el fuego. Y hay que enterrarlos en el invierno para preservarlos de la helada.
Después de estos buenos consejos, el viejo de la larga barba desapareció de improviso.
El joven araucano se llenó el manto de las cápsulas de semillas más grandes que encontró y se las llevó al más anciano de la tribu, junto con el mensaje que le había dado el hombre de la larga barba.
El anciano y el joven llamaron a toda la gente de la tribu y se habló de lo convenido. Entonces, los más prudentes dijeron:
-Ese sólo puede ser nuestro Chau, nuestro padre que bajó para nosotros a la tierra a fin de salvarnos. Seguiremos sus indicaciones, no desdeñaremos el regalo que nos permite comer, no obstante ser un alimento que proviene del sagrado árbol que sólo a El pertenece.
De inmediato, hirvieron aquellas alargadas frutas en agua buena y otros las tostaron sobre el fuego. Fue un gran festín.
Desde entonces ya no padecieron escasez, porque los innumerables árboles existentes alrededor del volcán Lanín y sobre él les ofrecieron muchos regalos de esa clase. De esa época datan las fiestas populares, consistentes en un viaje anual de los indios con sus familias a las montañas y regiones de las araucarias a fin de juntar los víveres preciosos para el invierno, katangos y piñones de un color oro oscuro.
Los guardan bajo tierra, donde se conservan durante todo el verano frescos y dulces, siendo muchas veces el único alimento de los indígenas.
Fabrican también la embriagadora bebida llamada chahui ( o chawü), hecha con los mejores nguilliu, nombre que les dan a los piñones.
Pero poco después de la época a que nos referimos, el Dios de los araucanos no bajó ya a la tierra y algunos de nuestros antepasados afirmaron que lo capturaron y mataron los blancos cuando quiso visitar por última vez a sus dilectos hijos araucanos.
De todos modos los antiguos, cuando rezaban al salir el sol, como lo hacemos hoy todavía muchos de nosotros, sobre todo los más ancianos y los que viven solitarios en lugares poco poblados, tenían y tienen siempre en la mano, en la mano limpia y aseada y bien abierta, una ramita o fruta del pehuén, y dicen:
-Dado por Ti para no dejarnos morir de hambre.
¨A Ti debemos nuestra vida y te rogamos, a ti, el Grande, a Ti nuestro padre, que no dejes morir a los pehuenes.
¨Deben propagarse como se propagan nuestros descendientes, cuya vida te pertenece, como te pertenecen los árboles sagrados ¨.
Así saben rezar los ré che, los araucanos de sangre pura a su Dios y Dueño del mundo.

Afpin: el narrador ha terminado.
Pehuén: pino patagónico, araucaria imbricata. Fruta: los piñones. Se le considera árbol sagrado y recibe ofrendas.
Muschay o muday: bebida alcohólica, hecha de diferentes clases de cereales o de patatas mezcladas con granos. Maíz preferido.
Chau: padre, también Apu.
* Del Libro ¨Cuentan los Araucanos¨Bertha Koessler-Ilg, Edit. Nuevo Extremo.

Rogativa al Pehuén Mapu Cushe.
Recopilado por Gregorio Alvarez, 1981.
De Cuentan los mapuches, Cesar A. Fernandez.

Espíritu de la tierra del pehuén:
Estás viéndome en tu pensamiento,
Y en el semblante de tu ser
Sólo buen sentimiento se ve;
Dame un lindo arrebol,
Gran espíritu que en el cielo estás:
Y que tu pensamiento también
Siempre el bien en mi cabeza
Y me haga sentir esto pronto ...

Cuentos.

Cuento Damasio Caitrú

Su autobiografía grabada por Jorge Prelorán en 1966.

Recopilado por  Don Gregorio Álvarez, 1983.

Dice Caitrú que su mamita, la Juana Vera, que en mapuche se llamaba Incao, le contó que había nacido en Azul. Que era una chica que ya sabía andar a caballo. Cuando la gente aborigen de la zona supo que los "huincas" estaban tomando cautivos a todos los jefes o caciques, de entre éstos uno llamado Queupu hombre "petisito" que usaba grandes aros, encabezó gente y huyeron del Azul. Llegaron el río Colorado, lo "bandearon" (vadearon) a este lado y vivieron aquí, 4 ó 5 años. Pero los huincas vinieron avanzando hasta donde está el pueblo de Las Lajas, aquí en Neuquen. De ese rincón.... los indígenas huyeron de nuevo hacia el sur, y pasando el río Covunco, llegaron al lago Aluminé que entonces lo llamaban Huenucó (agua del cielo). Por allí los huincas tomaron a un hermano del cacique Queupu y lo cautivaron conjuntamente con las mujeres, que andaban "piñoneando". De allí, llegaron hasta Trompul en donde la madre tenía un tío que era cacique en Chile, y tenía cuatro mujeres. Desde allí pegó la vuelta otra vez y llegó nuevamente a la frontera. Por ahí se enlazó el brazo derecho de mi madre con mi padre, Cecilio Caitrú, quien desde muchacho ya sabia andar a caballo, con "un conocimiento" nacido en Pilo Lil, acá, en la Argentina.

Cuando ya quedó en paz nuestra Argentina, esa gente volvió. Así fue la vida de mi madre y de mi padre.

Después que estuvieron varios años en Chile, cuidando su salud y su vida, como no eran chilenos, volvieron acá a Ruca Choroy. Y aquí están sepultados en este valle de Ruca Choroy.

De ahí, entonces, comenzaron a levantar, ahí fue que dejaron todas las riquezas mi abuelo Juan de Dios Vera, el padre de la mamita mía, porque salieron a enterrar la plata y ella se acuerda. La abuelita, la mamá de mi mamá, pegó la vuelta cuando ya quedaron en paz y no encontraron el entierro que está al lado de un molle. Grande. Había mucho herraje. Así acordaba mi mamaita. Entonces cayeron a Chile, pero ya personas grandes, y de allá volvieron para atrás otra vez y entonces se juntaron a la entrada, se matrimoniaron con mi padre Cecilio Caitruz, quien viajaba para abajo, para el lado de Bahía Blanca, Patagones. Ya sabía que por ahí ya esta bien mansita la gente. Ya no le hacían nada a la paisanada ni a la indiada tampoco. Ya estaban todos bien, trabajando. Después salieron y llegaron al Pulmarí y ahí vinieron a nacer todos los hermanos. Aquí en Pulmarí nació la finada Carmen, la Ceferina, la Isabel y la Mercedes, cuatro hermanas. La mamita nació aquí en Ruca Choroy, cerca del pueblo y yo nací ahí, poquito más allá de donde está el cacique Aigó. Y yo me junté con la señora, la primera mano que tuve, que se llamaba Juana Morales, el año 1929, el 2 de Setiembre, me junté con ella y viví encantado con ella y tuve cinco criaturas, todas niñas mujeres. Y en 1944, me dejó después de haber vivido tan bien con ella. He trabajado, he hecho empeño en tener un negocio aquí, en mi casa, y ella me ayudó mucho. Si, por poco que teníamos, habíamos trabajado muy bien, con mi finada mujer. Muy bien habíamos trabajado. Las criaturas, que eran cinco criaturas, cuando nos dejó, la última criaturita llamada Beatriz Aurora tenía tres años cumplidos y andaba pegando a los cuatro cuando quedé con la última criaturita. Ya estaba solo algo más de dos años, durmiendo solo.

Había una vecina, señora de un primo hermano, un tal Arsenio Añiuil, y estaba la señora muy grave; no sé de qué había fallecido y yo quedé de ir bien temprano, porque me había dormido, lo habían acompañado un par de noches a ese hombre, y quedé de ir bien temprano. Me quedé dormido porque no había dormido dos noches antes. Me soñé que me vino a despertar el lucero.

¡Pero quí bonita cara ! Y la vista bien levantada, verdadera una persona; pero relumbroso que me llegó a relumbrar en el sueño, ¿no ? En sueño parece que era verdad, que vino a invitar que nos vamos que ya está de día. ¡ Que vamos! Y me levanté, medio desesperado, medio asustado, al ver a esa persona, pero era el lucero, la estrella grande.... qué venía el día.

Me levanto y salgo puerta afuera. Más o menos como treinta centímetros o cuarenta centímetros afuera de la cordillera, estaba asomada la estrella grande. Por eso que hoy en día, como me invitó como compañero y tengo entendido que mi mamita, mi abuelita que era Luisa Henumán que se llamaba por parte de la mamá de mi papá, que el que sueña con la estrella, los indígenas, es una grande acción que le da y hay que nombrarlo cuando uno ruega..... Y yo para rogar en mi propia palabra, tengo que acordarlo....

Unelfe lo llamaban en mapuche, es el que trae toda la claridad al venir el día. Ahí he soñado muy bien en esa parte y voy con eso, y por eso digo yo, señora Marta, que no es buena, buena, buena acción que ha prestado nuestro Dios, porque no voy tan mal hasta acá. Es una buena señal soñar con la estrella y hay que creerlo y no hay que olvidar.

Después de ese entonces pasé, pasé y a los cuatro años junté con ella, la segunda mujer, llamada Isabel Peña. No había que hacerle, porque usted sabe, tenía mis criaturas, claro..... Las hijas cuando crecen, cuando ya son grandes, ya tienen que cambiar una idea, porque hay que respetarla, no como la señora, ¿ no es cierto? La señora y el marido siempre más amante. La hija cuando es criatura chica, entonces uno puede acariciarla todo lo que quiera, pero cuando ya es persona grande, ya se cambia un poco. Y en ese sentido y como indio.... y por el momento tengo cuatro, pero se me han muerto varios. Hemos tenido la mala suerte. Tenemos varios muertos, varones y mujercitas. ¡ Ah! , ese a última hora, el año, el año cincuenta y dos, vine a relacionarme y en el cincuenta y tres ya, entonces, los juntamos recién y la idea que yo lo pensaba.... la idea que le señalara nuestro Dios, digo yo, porque mi padre tuvo dos señoras. Y muchas veces como dice una cosa va ser por la herencia y digo yo hasta acá, tendrá que ser así ..... que una persona por ejemplo, agarra una señora, una niña o..... llega el asunto que sin pensar, muchas veces.... cuando ya está, recién piensa muchas cosas, pero gracias a Dios uno, digo yo, hasta acá que comer no me ha faltado, durante el tiempo que yo estoy viviendo, hasta hoy en día con la familia. Y ese agradecimiento que tengo por nuestro Dios, ahora si me faltaría, pasar una necesidad, claro que no tengo..... Soy pobre, pero.... qué comer, principalmente habiendo qué comer está todo bien. Yo estoy bien, contento, porque estoy lleno, con el estómago bien lleno y la mujer y los hijos todos están bien. ¿Y qué va a hacer ? Si lo da nuestro Dios tenemos que recibirlo y nos quiere lo mesmo, tengo dos, tenga cincuenta hijos, lo mesmo los quiere, por lo menos, mi idea es esa. Tengo muchos hijos pero lo mesmo los quiero, los estimo...... ¡ no sé !

De Cuentan los mapuches, Cesar A. Fernandez, Bibliot.de Cult. Arg.

Testimonio recogido en Moquehue, Neuquen.

Una vez me encontré con un anchimallén. Es una criatura chica que han comido los brujos. Arde por la boca y por los ojos. Va de saltito en saltito no más. No camina como la gente. Era de forma de una criatura, desnudo, de más o menos así (señaló con las manos una dimensión de más o menos 0,50 mts.)

Los anchimallén tienen la misma finalidad que el choñchoñ. Andan asustando a la gente. Es el mismo espíritu que el Kalku, más o menos, pero con distinta forma de salir. Sale con distintas formas para que sea menos notado por la gente, para que impresione más a la gente. Echa fuego por los ojos.

El wichalalwe anda a caballo. Ese es grande, de más o menos 2,50 m de alto. Es más alto que el caballo. No echa fuego por los ojos, es sólo sombra negra. Persigue mucho cuando le han hecho mal.

El kal´ku entrega su propio hijo para salvarse. La familia bruja va matando a su misma familia, para mantener al espíritu, para salvarse el brujo o si no el espíritu lo mata. El brujo siempre mata al pariente, nunca al extraño.

Al renü van para ser ricos, para ser domador, guitarrero. El diablo le enseña. El que abre la puerta del renües el wekufü, a todos los aborígenes que más o menos han sido brujos.

Al principio el que es kal´ku se enriquece, pero cuando muere el brujo empieza a venir la pobreza. Se le van muriendo los animales, el espíritu maligno se los come. En el renü los brujos juegan la familia – juegos parecidos al truco – porque al diablo le gustan todos los juegos.

El diablo vive de la absorción de la sangre. Cuando carnean un animal, quedan restos de sangre que cae, cuando es un animal chico (se refiere al que aún no ha alcanzado el estado adulto) le echa ceniza encima para que no se acerque el diablo.

Ha pasado un caso de un hombre en Pulmarí que iba por un sendero, a la media tarde, hacia el Picudo (un cerro) y de repente vio una polvareda de uno que venía cabalgando y cuando se enfrentaron era una piedra en forma de cristiano y un caballo, pero lo mismo que un cristiano parecía. Entonces le sacó la oreja del caballo y le goteó a la "piedra busto" , le dio sangre, porque esos quieren sangre no más , y se fueron no mas.

Colo-colo es un pájaro grande que grita de noche, impresiona a cualquiera. Todos se meten dentro de la casa. Dicen que lo tiene el kal´ku cuando está alojado en un campamento y si grita seguro que tiene que morir uno de antes del año.

Kill-kill también es brujo. No es igual que choñchoñ. Kil kill es sólo para asustar, es mandado por el brujo para escuchar y ver cómo anda. Está parado la noche entera gritando. Kill kill es un pájaro, no daña.

Choñchoñ puede ser hombre o mujer, desde los 20 años o poco antes. Puede matar o volver loco porque es perseguidor. Los indios ponen una cabeza de caballo sobre la casa. Es contra.

El cherufe es una bola de fuego con cola. Es el máximo del diablo. Tiene casi la forma de un helicóptero. Anuncia los años malos. Si va a haber mucha nieve. Tiene su estación para trasladarse. Por ejemplo, si lo hace de sur a norte, porque iba a ser nevador, malo. Y si lo hace de norte a sur iba a ser un buen invierno. No ataca. Lo tienen como anunciador y lo hace muy bien. 

Enero de 1973.-

Del libro "Tres entidades wekufü en la cultura mapuche" de Else María Waag, Eudeba.

Testimonio de R.C. Aluminé, Neuquen.

Cherufe. Ese que anda volando cuando.... cuando llevaba un pelotón de fuego. Cuando va, es algo así como un cerro que suena. Ese tiene una cola larga. Una cola bien larga, y llevaba un pelotón de fuego, así como cabeza de una persona. Entonces va, va derecho no más. Llega a la cordillera, y ése cuando llega suena como tormenta, pero no apareció tormenta. Tum, dice así. Ese, ése casi puro fuego no más. Ese, dicen que cuando llega así, dicen que viene invierno malo. Decía la gente que iba a haber invierno malo. Eso es cierto. Ahora, ahora vamos a tener un invierno fierísimo, fierísimo.... Ese no pasó nada todavía, porque ya salió todas las cosas que va a haber, hoy tormenta, hay viento, hay cerrazones, todo eso.

Ahora sí ...si.....si, va a haber invierno malo, va a pasar ése. Ese pasa en el cielo. Se ve muy grande, grande. Yo dos veces lo vi. Una vez un día como ahora ¿no? ( era un espléndido día de sol). De repente lo vi un poco, salió así... un cerro alto que hay, lo vi y dije ¿qué será?

Fui corriendo a la casa, le dije a mi mamá. Mamá, - le dije yo – mirá lo que va allá. Y alcanzó a ver poco mi mamá. ¡ Ay! –dijo mi mamá – ése muy malo ése – dijo –va a venir invierno malo. Echa puro fuego – dijo – echa puro fuego, pero lleva una cola grande de fuego y un pelotón así ..... No sé cómo será, porque yo lo vi así no más. Pero parecía cabeza de .... cabeza de animal, así ¿ no ?, pero colorado, colorado, bien colorado. Ahora, años cuando vine de allí: primer año que llegué acá también paso ése. Se vino allá y se fue. Casi quedamos enterrados en la nieve acá .... y no pudimos salir, yo tenía corredor cuando estuve en la escuela ahí , y me quedé cerrada ahí. Se parejó la nieve en el corredor.

Del libro Fenomenología de la religiosidad mapuche , Pbro. Oscar Barreto SDB. Archivo Histórico Salesiano de la Patagonia Norte.

***Este artículo fue publicado en interpatagonia.
https://www.interpatagonia.com/alumine/historia.html

sábado, marzo 01, 2025

1º de marzo: Día del Himno Provincial del Neuquén.

 


1º de marzo: Día del Himno Provincial del Neuquén.

Fecha instituida por el fallecimiento de Don Osvaldo Arabarco autor de la letra.

Había nacido en Neuquén el 11 de septiembre de 1945.

Hiijo de Don Oscar Arabarco, oriundo de Coronel Pringles, provincia de Buenos Aires.

Por 1937 llegó a Neuquén y comenzó a trabajar en la salud pública junto con el Dr. Castro Rendón. De familia de origen vasco francés (sus abuelos vinieron de Saín Jean de Luz, en los Pirineos Atlánticos y de la zona de Arabarco en la comunidad Foral de Navarra).

Cursó sus estudios primarios y secundarios en las escuelas Nº 2 y San Martín y luego se recibió en el Instituto Superior de Enseñanza radiofónica y la licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional de Buenos Aires.

Pionero en las transmisiones de Canal 7 de Neuquén y una de las voces más características que tuvo la emisora radial LU5.

Osvaldo Arabarco, junto al neuquino Don Marcelo Berbel, escribió la letra de la canción Trabun Mapu, que se convirtió en el himno provincial neuquino.

Neuquén trabun mapu es una composición poética adoptada como himno oficial de la provincia del Neuquén.

Durante la primera transmisión de Argentina Televisora Color, que unió a todas las provincias argentinas  en un programa especial. Cuando Cacho Fontana lo despidió, a Osvaldo Arabarco se le ocurrió una frase: “Neuquén es compromiso”.  A partir de esto comenzó a escribir los versos de un poema que fue puliendo durante varios meses. Así nació “Trabún Mapu”, la canción que a la larga se convertiría en el Himno Provincial del Neuquén. Nació en los comienzos de la década del 80 como Trabun Mapu (pacto o tratado de la tierra) en homenaje al Dr. Gregorio Álvarez que cumplía 90 años.

El título pretende significar en mapuche "Neuquén, tierra de encuentro".

“En 1989 el ingeniero Pedro Salvatori, por entonces gobernador del Neuquén, llamó a concurso para la selección de la letra y música que constituirían el Himno Provincial. Un tema compuesto por Osvaldo Arabarco y Marcelo Berbel fue elegido a tal fin por un jurado integrado por dieciocho personas y, mediante decreto 2764 del 23 de agosto de ese año, se erigió como uno de los símbolos provinciales.

“Neuquén, Trabun Mapu” (Neuquén, Tierra de Encuentro) es la neuquinidad hecha himno, un poema que recorre la geografía de la provincia y contempla la identidad de su gente. La elección de las palabras y la música hablan del territorio, de los pobladores y de aquello que caracteriza a la provincia: un compromiso que trasciende las fronteras y abre los brazos a quienes quieran venir a ser parte de esta tierra.

Antes de ser adoptada como Himno oficial de la Provincia, la canción se estructuraba en torno a cuatro estrofas y un estribillo y la partitura original había sido compuesta para guitarra con una intervención de tahiel (canto tradicional mapuche) en el estribillo.

Al reglamentarse la Ley de creación del Himno, el Poder Ejecutivo Provincial estableció que en los actos oficiales se cantaran los dos primeros párrafos y el estribillo” (“Neuquén Trabun Mapu”, la identidad hecha himno” Sábado 01 de marzo de 2025. Secretaría de Prensa y Comunicación).

En noviembre 1991 fue adoptada la composición de cuatro estrofas y un estribillo, que contó con la música de Marcelo Berbel.


Arabarco falleció un domingo (01/03/2015), en una clínica de Cipolletti, según informó el servicio de Sepelios de la Cooperativa Calf. Tenía 69 años.

Neuquén trabun mapu de Osvaldo Arabarco.

Creció en el compromiso de una raza vigente

con el cielo en los lagos todo el viento en la voz.

Con una fe de siempre nutriendo primaveras

y un paisaje de tiempo que lo llenó de amor.

 

Se bautizó en la gloria del agua cantarina

venido de la nieve divino manantial;

y en la Pehuenia madre nació su flor extraña

que al soñar lejanías echó la vida a andar.

 

Neuquén es compromiso

que lo diga la Patria

porque humilde y mestizo

sigue siendo raíz.

Del árbol esperanza

 

Maná cordillerano

Que madura en Nguilleu

 

El fruto más feliz.

Y su tahiel mapuche

Hoy es canto al país

Neuquén, país, país.

 

El porqué de su idea entró a mirar distancias

Y descubrió otra aurora de pie sobre el Lanín;

Y vio por vez primera la piel de hombres distintos

Y sin perder su estirpe fundió una nueva piel.

 

Un presagio de machis le corre por la sangre,

Multiplicando panes igual que Nguenechén

Su vocación de pueblo palpita en los torrentes

Y estalla en soles lejos con otro amanecer.

Neuquén trabun mapu es una composición poética adoptada como himno oficial de la provincia del Neuquén, Argentina. El título pretende significar en mapuche "Neuquén, tierra de encuentro".

Fue escrita por Osvaldo Arabarco y Marcelo Berbel le puso la música.


domingo, enero 12, 2025

Raúl “Valladares” Ventureira: llevaba en su alma la vida de los ferroviarios y en su voz la locución.

 

Raúl “Valladares” Ventureira: llevaba en su alma la vida de los ferroviarios y en su voz la locución.

Por Beatriz Chávez.

La historia de Raúl Valladares está ligada a la vida del ferrocarril: proviene de una familia ferroviaria que desde mediados del siglo pasado vivió unida a los rieles. Raúl nació en Villa Maza, Adolfo Alsina, pueblo de la Provincia de Buenos Aires. Su padre, Enrique Ventureira, hijo de españoles de Galicia, nació en La Plata y fue criado en Las Flores. Don Enrique se casó con Catalina Bustos, con quien tuvo tres hijos: Raúl, Carlos y Enrique “Coco”. Debido al trabajo de Enrique como maquinista del ferrocarril, la familia Ventureira se tuvo que trasladar a diferentes lugares: General Dorrego, Darwin y Mar del Plata.
En 1951 los ferroviarios le realizaron una huelga al general Perón, lo que les costó el despido del trabajo y el encarcelamiento, condena que cumplió en Bahía Blanca. A raíz de este episodio la familia se dividió: Raúl y su hermano Carlos se fueron a vivir a Mar del Plata con su abuela materna, Gervasia Valladares (de ella tomará el apellido para el trabajo de locución) y su tío. El hermano menor y su mamá se quedaron en Darwin hasta 1952, año en que liberaron a Enrique, y comenzó a trabajar en el gasoducto que estaba construyendo la empresa Techint y tenía la base en Choele Choel, localidad cercana a Darwin.
Su padre llevaba en la sangre el amor por los rieles. Al poco tiempo de la cesantía fue reincorporado al ferrocarril. Raúl evocó “las bondades del ferrocarril construido por los ingleses”. Debido a que los sueldos de la provincia de Buenos Aires no eran tan generosos como los del sur, a fines de 1955 se produjo una vacante en Neuquén y arribaron a esta ciudad. Vivían en la colonia ferroviaria de la segunda cuadra de la calle San Martín, frente a la Farmacia del Pueblo. Raúl cursó a partir de tercer año en el Colegio San Martín y fue uno de los alumnos del profesor Benedicto Ocampos, que realizó una movilización de protesta cuando fue declarado cesante por su condición de peronista.
“El acercamiento a la radio fue vocacional. En el sector del bajo, segunda cuadra de la calle Perito Moreno, había una empresa, de Juan Mirabete, que era de servicio propaladora y que tenía altoparlantes ubicados en Avenida Olascoaga y Sarmiento. La línea seguía hasta Láinez y Sarmiento, donde se colocaban otros altoparlantes”. Este servicio era para transmitir música y avisos en determinados horarios. “Fue allí que escuché que necesitaban un locutor y fui a lo del señor Mirabete, donde trabajaba Gladis Mesplatere, y enseguida me tomaron. Esta empresa tenía chatitas Ford A que anunciaban en los barrios propagandas y tiraban papelitos a las calles; los niños se colgaban de la chatita, era muy divertido”.

En 1960 Raúl se trasladó a la ciudad de La Plata a estudiar Ciencias Naturales, estuvo allí dos años y medio y regresó a nuestra ciudad. Hace algunos años hablamos con Raúl: nos contó que a fines de la década del 30 se organizaron las transmisiones radiales con tres estaciones de cabecera: radio El Mundo, radio Splendid y radio Belgrano. El destino quiso que se encontrara con Dante Morosani (Lombardo), que le propuso trabajar en la radio. Dante, con Juan Mantelli, organizaron un programa en el que los jóvenes hablaban de cultura. Se llamaba “Un impulso a las nobles inquietudes”.

En 1961, Raúl se incorporó como personal suplente a la radio. A partir de allí su carrera fue interminable: transmitió desde el Club Pacífico la visita del gran Atahualpa Yupanqui en 1964, por ejemplo. En Canal 7 entrevistó a Jorge Luis Borges, quien estuvo con el Dr. Gregorio Álvarez en los festejos del primer médico de la provincia del Neuquén en 1970, como lo podemos observar en la foto que acompaña el escrito. En diciembre de 1965 se inauguró el Canal 7 de Neuquén, y Raúl y Margarita Aguilar (hermana del recordado poeta Milton) fueron sus primeros locutores.

En 1976 recibió el Pehuén de Oro junto con Osvaldo Arabarco y Pepe Ramos Paz por el programa “Damas y Caballeros”. En el año 1965 se casó con María Elena Martinolich, una maestra jardinera nacida en Guardia Mitre (Río Negro). Con ella tuvo tres hijos, dos de ellos viviendo en el exterior, que les dieron varios nietos. Hoy lo volvemos a homenajear, ha partido a otra vida hace pocos días: su imborrable recuerdo quedó grabado en su familia, en el Neuquén, en los medios de locución.

Carta de Lectores de la historiadora neuquina Beatriz Chávez.

Publicado en Diario Río Negro.

Domingo 12 de enero del 2025.

https://www.rionegro.com.ar/cartas/raul-valladares-ventureira-llevaba-en-su-alma-la-vida-de-los-ferroviarios-y-en-su-voz-la-locucion-3964064/

Imagen de la misma publicación. A la izquierda el escritor Jorge Luis Borges, en el centro Raúl Valladares, conductor, periodista de Canal 7 de Neuquén y del programa en L.U.5 "Damas y Caballeros" y a la derecha el Dr. Gregorio Álvarez en los festejos del primer médico de la provincia del Neuquén en 1970.

lunes, octubre 28, 2024

Irma Cuña, poeta de Neuquén. Por Beatriz Chávez.

 

Irma Cuña, poeta de Neuquén.

Escribió a las dunas, a los cactus, al viento. Su obra es recordada por especialistas en la temática que ponen de relieve el valor literario e histórico que ellas poseen.

Mi Profesor, el Dr. Gregorio Álvarez, en su eximia obra “Neuquén, su historia, su geografía, su toponimia”, dice de ella: “Antes de esta poetisa, nadie cantó al viento, a la alameda, a la barda temblorosa, a la tierra india pretérita pero paradojalmente presente, y a la arena silenciosa que dormita junto a los canales de plateadas aguas; nadie sino ella supo aspirar la fragancia de las siestas bajo los manzanos o entre las melgas de las viñas prietas; nadie pensó en cantar el amor a su pueblo, levantado en el arenal de “la tierra milenaria” que responde al reclamo de su musa “con un gesto de piedras que rodaron”, y nadie sino ella subió a descolgar de las estrellas sureñas, un rayo para enjoyar su lira de plata y de cristal.

Irma les escribió a las dunas; “La duna era una ola adormecida;/una ola de arena blanda y fina/. Caímos en su almohada de rodillas/ y jugamos a pasar allí la vida. (…) Una muestra de ello es lo que canta del cactus: “Ha crecido en el pulso de la arena/su grisáceo verdor de espina aguda/y retoña oprimido y valeroso/el colmado silencio de su pulpa.

El cactus encontró en la poetisa un refugio porque “se ha aferrado a la tierra como un hijo sin caricias y en medio del desierto”. Vale la pena destacar que los vientos que azotaban el Neuquén del siglo XX acobardaban a los inmigrantes y migrantes que venían a trabajar a esta región. Pero Irma lo inmortalizó -valga la expresión-: El viento de mi valle/remueve los momentos;/su pardo torbellino/girando por el pueblo/reseca la garganta, /azota los cabellos, /y ciega y enmudece/los labios pasajeros. // ¡Oh! Viento, viento largo / ¡Sacúdeme por dentro;/ dispersa mis antiguas/memorias y recuerdos;/ arrastra los temores/ porfiados como el tiempo/ y deja entre mis manos/la calma del desierto. (…). También fueron objeto de su inspiración las bardas que rodeaban esta ciudad cuando era un pequeño poblado: “A ti, perfil irregular del monte/ como el perfil de un indio cara al cielo;/ a ti, línea febril del horizonte, /dice la nube su inquietud de vuelo”.

Irma fue amiga del Dr. Osvaldo Pellín, -médico que llegara al Neuquén en los inicios del Plan de Salud, y que también mostró su alma poética- como lo podemos ver en la foto que acompaña el escrito.

Sin dudas que nuestra homenajeada, a través de su poesía, exteriorizó su amor al Neuquén, y su vida interior de una riqueza ilimitada. Podríamos decir que fue embajadora neuquina en Francia y en toda Europa, fue una representante excepcional de la “neuquinidad” (para tomar un vocablo urdido por Álvarez) tanto en ámbitos académicos -recordemos que fue Doctora en letras, que estudió en el College de France y en México- como en los recintos más populares.

En la placa se lee: Homenaje a la Dra. Irma Cuña. Primera Mujer Patagónica miembro de la Academia Argentina de Letras. Dejando un legado al patrimonio Cultural profundo y entrañable. 2 de septiembre de 1932 – 16 de mayo de 2004. La escultura fue realizada por María Paula Pergolini este septiembre 2024, profesora de la Escuela de Bellas Artes, discípula y ayudante del profesor Jorge Michelotti.

Material, hormigón armado, con tintes que añoran las bardas y el desierto que envuelve a la ciudad. Magnífica obra que sintetiza los sentires de la poeta. De Irma Cuña se puede decir mucho, su figura se ha mezclado ya con el paisaje. Es que Irma puso palabras sutiles en celebración de la tierra neuquina, de cuanto ella guarda, de cuanto convoca e implica. La máxima figura de nuestra poesía. La eterna Irma Cuña.

Por Beatriz Chávez.

Publicado en Diario "Río Negro".

Domingo 28 de octubre del 2024.

https://www.rionegro.com.ar/cartas/irma-cuna-poeta-de-neuquen-3856707/

viernes, junio 14, 2024

En la meseta del Somuncura las piedras hablan. Por Jorge Castañeda.

 

En la meseta del Somuncura las piedras hablan.


Nada más cierto. En la región del Somuncura, efectivamente hablan de diferentes formas, por ejemplo cuando el viento sopla con intensidad por los cañadones y golpea una piedra con otra o cuando uno encuentra pinturas rupestres y petroglifos.

Por Jorge Castañeda.


Literalmente podemos decir que en la meseta de Somuncurá “las piedras hablan”. Por eso, como casi siempre, el topónimo es como una imagen fotográfica del lugar: “piedra que habla”.

Y hablan de diferentes formas, por ejemplo cuando el viento sopla con intensidad por los cañadones y golpea una piedra con otra, dando origen por ejemplo al nombre del paraje “Campana Mahuida” por el ruido característico que emiten, o por la forma que adquieren. Y, lo más importante, por las pinturas rupestres y petroglifos, que con tanta profusión se encuentran en la meseta de Somuncurá.

Al respecto el Profesor Rodolfo Casamiquela dijo que “La Patagonia es un gigantesco mosaico de pinturas y grabados rupestres. Ininterrumpidamente la labor de diferentes estudiosos va poniendo ante nuestros ojos nuevas muestras de este arte de raíces milenarias. Los motivos publicados suponen ya un ingente material, pero no obstante, no vacilo en afirmar que aún sólo conocemos una ínfima parte de las producciones que engalanan las bardas y las cuevas de la Patagonia”.

Por su parte el Doctor Gregorio Álvarez expresa que “dos aspectos configuran, a mi modo de ver, el arte aborigen, interrumpido por nuestra civilización: Un aspecto puramente figurativo y otro predominantemente espiritual. Mediante el primero, el indígena quiso, tal vez, transmitir a la posteridad si sentir íntimo, religioso, mitológico y social, principalmente por la plástica realizada en la roca, lo que constituye el arte llamado rupestre y, por medio del segundo, que pervive aún, lucir su aptitud natural para la expresión fácil de su lenguaje hablado, por medio de la oratoria, la narración de cuentos y leyendas, la poesía y el canto”.

Quien recorre la meseta seguramente descubrirá “que desde allí es dable contemplar uno de los más impresionantes cuadros de la estepa mesetaria, extendida en varios planos, que la naturaleza ofrece como regalo a los ojos, para captar lo bello, lo sugerente y lo grande de esta tierra creada para pensar, para sentir y para soñar”, y encontrará vestigios de este arte ancestral, algunos todavía poco estudiados, pero que sorprenden por el mensaje milenario que transmiten de otros tiempos cuando estos pueblos fueron señores y totales dueños y tenían una cosmovisión diferente de la vida y del mundo.

Los motivos de las labores rupestres encontradas en Somuncurá son: antropomorfos, zoomorfos, fitomorfos, meteoriformes, geométricos, ornamentales, posiblemente topográficos, y, algunos, simbólicos o de ideación abstracta o caprichosa. “Los más, pueden ser interpretados como una especie de exvotos geománticos reclamantes de lluvias, pues ellos sugieren la figuración de ranas, peces, nubes, ondulaciones dispuestas en forma paralela y otros motivos concordes con los efectos que esperan de la magia simpática”.

Hay también grabados de colores cuya confección es todavía un misterio para los investigadores, pero podemos decir que “en cuanto los colores, en las producciones rupestres predomina netamente el rojo, que a veces se matiza con el verde, amarillo y, ocasionalmente, azul”. Y cada color para estos pueblos tenían un nombre.

(Las fotos que acompañan esta nota fueron tomadas en Somuncurá por Juan Pablo Monges en el sitio “La Maciega”).

*** Por Jorge Castañeda. 

Escritor patagónico de Valcheta, Río Negro.

Publicado en Diario Río Negro.

https://www.rionegro.com.ar/cultura/sociedad/en-la-meseta-del-somuncura-las-piedras-hablan-3627201/

domingo, junio 04, 2023

Argentina de los 60: el presidente Illia en el Alto valle.

 


Argentina de los 60: el presidente Illia en el Alto valle.

Por Beatriz Chávez.

Don Felipe Sapag escribió en El Desafío, su encuentro con el presidente de la Nación. Recordemos que Arturo Umberto Illia fue un médico y político argentino, hijo de inmigrantes italianos que fuera presidente de la Nación en el periodo 1963-1966, cuando fue derrocado por un golpe cívico-militar. Había llegado a la presidencia cuando el peronismo y el comunismo estaban proscriptos. De personalidad austera y tranquila ocupó distintos cargos: fue vicegobernador de Córdoba, Diputado Nacional, debió enfrentarse durante la presidencia con serios conflictos por el problema con el petróleo al anular contratos con compañías petroleras extranjeras, entre otros temas.
Pertenecía a la Unión Cívica Radical, apenas recibido de médico se entrevistó con el Presidente Yrigoyen, que le ofreció trabajo como médico. Toda esta síntesis es para que nos sirva de introducción para contar su llegada al valle. Don Felipe Sapag había realizado un viaje a Buenos Aires para realizar gestiones para la provincia y el entonces ministro del interior, el doctor Juan Palmero, lo convocó para informarle que el presidente Illia lo invitaba a una audiencia para concretar una visita a la provincia neuquina. Le informó a Don Felipe, entonces gobernador del Neuquén, que visitaría Río Negro para inaugurar el oleoducto que iba a derivar el petróleo del yacimiento Medanito, en Rincón de los Sauces, a Allen, donde se conectaba con el oleoducto troncal Plaza Huincul – La Plata: allí le manifestó su deseo de llegar a Cutral Co, lo que le llamó la atención al gobernador, pues este era un pequeño poblado.

Arribó a un aeródromo de tierra consolidada, habilitado e inspeccionado poco tiempo antes.

Illia llegó el 20 de agosto de 1965 en el avión Independencia: el pueblo de Cutral Co, emocionado, se movilizó para brindarle un gran recibimiento al ilustre visitante. En su discurso expresó “mi agradecimiento al pueblo trabajador por la actitud heroica con que sostuvo durante cuarenta y ocho días una huelga total para impedir la entrega del petróleo que el gobierno anterior concesionó a favor de monopolios internacionales.

Mi gobierno sostiene el mismo criterio que el del general Mosconi: entregar el petróleo es entregar la soberanía nacional”.

Fue agasajado con un lunch en el salón de actos del palacio municipal, y luego se trasladó a Plaza Huincul, donde fue recibido por autoridades municipales y de YPF. Un día después se transportó a la provincia de Río Negro donde, junto al gobernador Carlos Nielsen y el senador nacional José Gadano, además de autoridades y público de ambas provincias, procedieron a inaugurar el oleoducto. En la foto que acompaña el escrito observamos a las autoridades a las que hicimos referencia: el presidente Illia; don Felipe Sapag- representando al partido provincial MPN que nació el 4 de junio de 1961, hacen sesenta y dos años-; el intendente Ángel Della Valentina Lito, un hombre que desde el municipio capitalino acompañó el primer gobierno de don Felipe y que plasmó grandes obras para el crecimiento de la ciudad capital; al doctor Gregorio Álvarez, nuestra emblemática figura neuquina que tanto honró, escribió e investigó sobre Neuquén. Sus palabras afirman sus ideas: “Del Neuquén, por el Neuquén, para la Patria”.

De esa manera podemos describir lo que es la neuquinidad a la que tanto aludía, el Dr. Álvarez, cuando nos dictaba clases de Historia de Neuquén en la Universidad del Neuquén, que unos años después comenzaría a llamarse del Comahue. Tanto en sus escritos como en su prédica, nuestro profesor, fue ejemplo de lo que afirmaba enfáticamente: la defensa del Neuquén.

Este escrito es un homenaje a aquellos grandes hombres que, con sabiduría, valor y verdadera visión, construyeron y proyectaron en estas tierras, en donde fueron artífices de una gran urbe como lo es hoy. Y eso que lograron, lo sabemos ahora, fue mucho.

Carta de lectores de Beatriz Chávez.

Publicado en Diario Río Negro.

domingo 4 de Junio del 2023.

https://www.rionegro.com.ar/cartas/argentina-de-los-60-el-presidente-illia-en-el-alto-valle-2947836/

domingo, agosto 07, 2022

Chos Malal, 135 años: la historia de Diógenes Álvarez.

 


Chos Malal, 135 años: la historia de Diógenes Álvarez.

Por Beatriz Chávez.

Fundada un 4 de agosto de 1887 por el coronel Manuel Olascoaga, cobijó a ciudadanos ilustres. Hoy homenajeamos a uno de ellos: don Diógenes Celestino Álvarez, hermano de Gregorio Álvarez.


NEUQUÉN.

Era nieto de don Tránsito Álvarez e hijo de Gumersindo Álvarez y Juana Carrozo. Nació en Chos Malal el 6 de abril de 1898. Se casó con Carmen Rosa Astudillo y tuvieron tres hijos: Juanita, María Alicia y Héctor. Tuvo una activa participación en la vida pública y comunitaria, ocupó varias veces la presidencia de la Comisión de Fomento del pueblo. Su gran capacidad de gestión lo llevó a inaugurar los actuales edificios del Correo y del Banco Nación, dio la bienvenida al Escuadrón de Gendarmería y a la escuela de frontera (hoy escuela N° 327). Fue socio fundador de la revista Neuquenia dirigida por su hermano, el destacado medico e historiador Gregorio Álvarez. En la foto vemos a los hermanos Álvarez.

Era un boletín de la casa Neuquenia, fundada en junio de 1950 y que tenía como objetivo principal reflejar en sus páginas acontecimientos históricos y culturales del entonces casi desconocido territorio nacional Neuquén. Fue antecesora de lo que hoy es la casa Neuquén en Capital Federal. El 4 de agosto de 1966 se inauguraron las obras de restauración del Museo Histórico: don Diógenes fue presidente de la comisión que la llevó a cabo. Este proyecto, plasmado hoy en ley de la legislatura provincial, fue una iniciativa del doctor Gregorio Álvarez. Uno de los últimos cargos que ejerció Diógenes, también ad honorem como todos los anteriores, fue justamente la dirección del Museo Olascoaga.

Siempre visionario y emprendedor, fomentó el empleo de máquinas para la labranza de la tierra, instaló el primer surtidor de nafta, puso en su funcionamiento el primer transporte automotor de pasajeros y encomiendas entre Chos Malal y Zapala. Era la empresa Álvarez y Maccarini, con un vehículo tipo rural que la gente bautizó La Guanaquera, transporte y servicio de correos: salía del centro de la provincia hacia Loncopué, Copahue, Ñorquín y Chos Malal. En la década del 30 tuvo un equipado taller mecánico de reparación y el primer surtidor de nafta en la localidad y la zona norte.

Don Diógenes falleció el 24 de septiembre de 1977 a la edad de 79 años. Imposible enumerar en estas líneas su labor completa, pero, entre otras, inició el nuevo edificio municipal (hubo que reemplazar al anterior, que se encontraba en ruinas), promovió el agua potable y ayudó personalmente al ingeniero encargado de hallar una vertiente nueva. También mejoró el canal norte y arboló sus bordes con sauces: resultó una obra hermosa. Reitero, 17 de abril de 1941 le dio la bienvenida al escuadrón 30 de Gendarmería Nacional y el 27 de abril de 1941 inauguró la sucursal del Banco de la Nación Argentina en Neuquén: un edificio modelo en nuestra provincia. El 4 de junio de 1950 inauguró el edificio del Correo y Telecomunicación y presidió la comisión pro sala de primeros auxilios, que dio origen en 1947 al hospital Chos Malal.

Como comisionado municipal, entre 1950 y 1955 realizó múltiples gestiones: instaló la luz eléctrica en la plaza San Martín, demolió parte del edificio municipal viejo e inició la construcción de uno nuevo: gestionó una partida de 36.000 pesos para la defensa del río Curi-Leuvú, que amenazaba seriamente con llevarse parte del pueblo, obra que se llevó a cabo por una comisión de vecinos.

Emplazó en la plaza San Martín un mástil de hierro donado por el gobernador del territorio, mantuvo, dentro de las posibilidades de la época, el estado de las calles, acequias, canales y cementerio, obtuvo junto con el secretario de la unidad básica peronista unos trescientos metros de caños para la prolongación de agua corriente sobre 25 de mayo hasta la Chacra N° 28. Se realizaron, además, gestiones para la construcción de un puente sobre el Rio Neuquén.

El conocimiento de la obra de estos grandes hombres del interior de la provincia neuquina se debe gracias al aporte invalorable del Archivo Histórico Municipal de Chos Malal. Encumbrados hombres que formaron parte importante de la historia provincial desde la humildad, el esfuerzo y la preocupación constante por la gente.

Carta de lectores de Beatriz Chávez.

PUBLICADO EN DIARIO RÍO NEGRO.

Domingo 7 de agosto del 2022.

https://www.rionegro.com.ar/cartas/chos-malal-135-anos-la-historia-de-diogenes-alvarez-2432731/