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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria." Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma.” Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

miércoles, 31 de agosto de 2016

Fiscal dictamina que ex combatientes de Malvinas deben cobrar pensión desde 1982. Según un fiscal, debe considerarse "veterano" al soldado desde que se inició la guerra, no desde 1996, año en que entró en vigencia la ley.

Fiscal dictamina que ex combatientes de Malvinas deben cobrar pensión desde 1982.


Según un fiscal, debe considerarse "veterano" al soldado desde que se inició la guerra, no desde 1996, año en que entró en vigencia la ley.



Un fiscal nacional dictaminó que los ex combatientes de Malvinas deben cobrar una pensión desde el 2 de abril de 1982, cuando empezó la guerra con Gran Bretaña por las islas, y no desde que entró en vigencia la ley que creó ese beneficio, en 1996, y consideró "veterano" al soldado a partir del "mismo momento" en que se inició el conflicto bélico.
La medida fue firmada por el fiscal de la Seguridad Social Gustavo De Vedia, quien sostuvo que a los soldados se les debe otorgar el status de veteranos desde el inicio de la guerra, el 2 de abril de 1982 o, por lo menos, desde el cese, dos meses después, en aras del reconocimiento y la reivindicación históricos.
Así se expidió en el marco de un expediente en el que está en cuestión si los titulares de la pensión tienen derecho a la liquidación del beneficio desde el 2-4-1982 hasta la entrada en vigencia de la ley 24.652, en junio de 1996, según informó la pagina Fiscales.gov.ar.
Un grupo de conscriptos interpuso demanda contra la Anses a fin de obtener el cobro de los haberes de pensión honorífica de Veteranos de Guerra (reconocimiento histórico), desde el 2 de abril de 1982 hasta la sanción de la ley 24.652 (publicada en el Boletín Oficial el 28/06/1996), más las actualizaciones, costas e intereses y tasa, según correspondan.
En ese sentido pidieron que se declare inconstitucional el artículo 5 del decreto reglamentario 2364/90, con fundamento en que se excede de su potestad reglamentaria, por cuanto limita la liquidación del beneficio, yendo más allá de la propia normativa del artículo 1 de la ley 23.848 por la que se otorgó la pensión vitalicia.
La Anses rechazó la solicitud de los veteranos en su contestación, e interpretó que la fecha inicial de pago es la de la promulgación de la ley, mientras también se opuso a la prescripción de dos años anteriores a la solicitud del beneficio.
Pero el fiscal De Vedia apoyó el reclamo, al sostener: "Desde cuándo se es veterano de guerra y por ende desde cuándo corresponde el beneficio" Es evidente que la intención del legislador y el espíritu de la ley han sido establecer un reconocimiento y reivindicación históricos".
De esta forma, añadió, "carecería de sentido y hasta resultaría contradictorio que se considerara veterano de guerra a partir del día de la presentación de solicitud y no desde el mismo día en que inició o al menos en que cesó el conflicto", razonó de Vedia.
También objetó el artículo 5 del decreto 2634/90 al sostener que "es una clara discriminación", en tanto el Congreso consideró veterano de guerra a quienes participaron en el conflicto "con total independencia de lo que pudiera ocurrir a cada uno de ellos".
Publicado en Diario "Los Andes" de Mendoza, 30/08/2016.

ALBERDI, día del abogado, análisis de sus “Bases”. Autor: CARLOS PISTELLI.

 
El mayor problema argentino, y sudamericano, pues su obra es continental, pese al nombre, “Es el desierto, Que somos países despoblados”. Ése es el problema a resolver. Y arranca con sus soluciones: “… La santidad de la familia –semillero del Estado y de la República, medio único fecundo de población y de regeneración social−…”


La introducción a la problemática:

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 Alberdi se pronuncia sobre el atraso sudamericano. Elogia la constitución del entonces Estado de California (dada el 12 de octubre de 1849 en Monterrey, antes de fusionarse con los EEUU), critica las de Perú y Paraguay, dubitativamente la de Bolivia, a la cual elogia como ‘liberal’, pero con artículos existentes que la frustran, y le dan todo el poder al Presidente; saluda levemente la de Montevideo.
   El problema argentino de federación o unidad de régimen se resuelve con dos Cámaras Legislativas: −de las provincias, acorde a su población; −de la Nación, con un legislador por provincia. Toma como bases las constituciones de Suiza y Alemania de 1848, que pasan de un federalismo puro, a un federalismo unitario. Una incongruencia existente en nuestro país[1].
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Argentina ingresando al incipiente capitalismo:

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   He aquí el fin de las constituciones de hoy día: ellas deben propender a organizar y constituir los grandes medios prácticos de sacar a la América emancipada del estado oscuro y subalterno en que se encuentra. Esos medios deben figurar hoy a la cabeza de nuestras constituciones. Así como antes colocábamos la independencia, la libertad, el culto, hoy debemos poner la inmigración libre, la libertad de comercio, los caminos de hierro, la industria sin traba, no en lugar de aquellos grandes principios, sino como medios esenciales de conseguir que dejen ellos de ser palabras y se vuelvan realidades. Hoy debemos constituírnos, si nos es permitido el lenguaje, para tener población, para tener caminos de hierros, para ver navegados nuestros ríos, para ver opulentos y ricos nuestros Estados. Los Estados como los hombres deben empezar por su desarrollo y robustecimiento corporal. Éstos son los medios y las necesidades que forman la fisonomía peculiar de nuestra época.
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  Elogia al Brasil, pero que no sea nuestro espejo. Llama la atención que no mencione la esclavitud, base socioeconómica y política del Estado Imperial:

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  El bello ejemplo del Brasil no debe alucinarnos; felicitemos a ese país de la fortuna que le ha cabido, respetemos su forma, que sabe proteger la civilización, sepamos coexistir con ella, y caminar acordes al fin común de los gobiernos de toda forma: la civilización. Pero abstengámonos de imitarlo en su manera de ser monárquico. “Los nuevos estados de la América antes española necesitan reyes con el nombre de presidentes (Bolívar). Completa que debemos atemperar ese presidencialismo.
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La instrucción en América:

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  Belgrano, Bolívar, el chileno Egaña y Rivadavia confundieron la “educación” con la “instrucción”, el género con la especie. Los árboles son susceptibles de educación; pero sólo se instruye a los seres racionales. Ellos no vieron que nuestros pueblos estaban en el caso de hacerse, de formarse, antes de instruirse, y que si la instrucción es el medio de cultura de los pueblos ya desenvueltos, la educación por medio de las cosas es el medio de instrucción que más conviene a pueblos que empiezan a crearse. ¿De qué sirvió al hombre del pueblo saber leer? No pretendo que deba negarse al pueblo la instrucción primaria, sino que es un medio impotente de mejoramiento comparado con otros, que se han desatendido. En los ensayos de Rivadavia, el principal establecimiento se llamó ‘colegio de ciencias morales’. Habría sido mejor que se titulara y fuese ‘colegio de ciencias exactas y de artes aplicadas a la industria’. No pretendo que la moral deba ser olvidada. Sé que sin ella la industria es imposible; pero los hechos prueban que se llega a la moral más presto por el camino de los hábitos laboriosos y productivos de esas nociones honestas, que no por la instrucción abstracta. Necesitamos más de ingenieros, de geólogos y naturalistas, que de abogados y teólogos. Su mejora se hará con caminos, con pozos artesianos, con inmigraciones, y no con periódicos agitadores o serviles, ni con sermones ni leyendas. La instrucción, para ser fecunda, ha de contraerse a ciencias y artes de aplicación, a cosas prácticas, a lenguas vivas, a conocimientos de utilidad material e inmediata. El idioma inglés, como idioma de la libertad, debe ser aún más obligatorio que el latín. El plan de instrucción debe multiplicar las escuelas de comercio y de industria, Nuestra juventud debe ser educada en la vida industrial. El tipo de hombre sudamericano debe ser formado para vencer al grande y agobiante enemigo de nuestro progreso: el desierto, el atraso material, la naturaleza bruta y primitiva de nuestro continente. La industria es el único medio de encaminar la juventud al orden… es el calmante por excelencia… es el gran medio de moralización. Facilitando los medios de vivir, previene el delito, hijo las más veces de la miseria y del odio.
 En cuanto a la mujer, artífice modesto y poderoso, su instrucción no debe ser brillante. Necesitamos señoras y no artistas. Sus destinos son serios; no ha venido al mundo para ornar el salón sino para hermosear la soledad fecunda del hogar. Darle apego a su casa es salvarla; en estos párrafos, se denota el misogismo alberdiano.
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Todo vendrá de Europa:

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  Lo que llamamos América independiente no es más que Europa establecida en América. Nosotros, los que nos llamamos americanos, no somos otra cosa que europeos nacidos en América. Cráneo, sangre, color, todo es de afuera. No conozco persona distinguida de nuestra sociedad que lleve apellido pehuenche o araucano. El idioma que hablamos es de Europa. La mano de Europa plantó la cruz de Jesucristo en la América antes gentil. En América todo lo que no es europeo, es bárbaro; no hay más división que ésta: 1° el indígena, es decir, el salvaje; 2°, el europeo, es decir, nosotros los que hemos nacido en América y hablamos español, los que creemos en Jesucristo, y no en Pillán –dios de los indígenas-.
   Traigamos pedazos vivos de ellas (Europa y los Estados Unidos) en las costumbres de sus habitantes y radiquémoslas aquí. Si querernos ver agrandados nuestros Estados en corto tiempo, traigamos de fuera sus elementos ya formados y preparados, Sin grandes poblaciones no hay desarrollo de cultura, no hay progreso considerable. La población es la medida exacta de la capacidad de nuestros gobiernos. El ministro de Estado que no duplica el censo de estos pueblos cada diez años, ha perdido el tiempo en bagatelas y nimiedades. Haced pasar el ‘roto’, el ‘gaucho’, el ‘cholo’, unidad elemental de nuestras masas populares, por todas las transformaciones del mejor sistema de instrucción: en cien años no haréis de él un hombre inglés que trabaja, consume, vive digna y confortablemente.
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La subdivisión americana:

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  La división en hombre de la ciudad y hombre de las campañas es falsa, no existe; Rosas no ha dominado con gauchos, sino con la ciudad. Los principales ‘unitarios’ fueron hombres del campo. La mazorca no se componía de ‘gauchos’. La única subdivisión que admite el hombre americano español es un ‘hombre del litoral’ y ‘hombre de tierras adentro o mediterráneo’. El primero es fruto de la acción civilizadora de la Europa de este siglo que se ejerce por el comercio y por la inmigración en los pueblos de la costa. El otro es obra de la Europa del siglo XVI, de la Europa de los tiempos de la conquista.
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Nociones de Patria y prócer,

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  Con la revolución americana acabó la acción de la Europa española en este continente; pero tomó su lugar la acción de la Europa anglosajona y francesa. Siempre es Europa la obrera de nuestra civilización. Es tiempo de reconocer esta ley de nuestro progreso americano. Los libertadores de 1810 nos enseñaron a detestar bajo el nombre de ‘europeo’ a todo el que no había nacido en América. Error, dirá, la patria no es el suelo: la patria es la libertad, es el orden, la riqueza, la civilización, organizados en el suelo nativo, bajo su enseña y en su nombre. Las nociones de patriotismo, el artificio de una causa puramente americana, nos dominan y poseen todavía. San Martín en 1844 aplaudía la resistencia de Rosas a reclamaciones accidentales de estados europeos: la gloria militar, que absorbió su vida, los preocupa más todavía que el progreso. La gloria no debe tener más títulos que la civilización. Ha pasado la época de los héroes; entramos en la edad del buen sentido. El tipo de grandeza americana no es Napoleón, es Washington: Es el héroe del orden en la libertad por excelencia. Su título a la inmortalidad reside en la constitución admirable que ha hecho de su país el modelo del universo. Rosas tuvo en su mano cómo hacer eso en la República Argentina, su mayor crimen es haber malogrado esa oportunidad[2]. Reducir en dos horas una gran masa de hombres a su octava parte por la acción del cañón: he ahí el heroísmo antiguo y pasado. En cambio, el heroísmo del estadista moderno es la grandeza de la creación, en lugar  de la grandeza salvaje del exterminio. El censo de la población es la regla de la capacidad de los ministros americanos. La Europa del momento no viene a tirar cañonazos a esclavos. Aspira sólo a quemar carbón de piedra en lo alto de los ríos, que hoy sólo corren para los peces. Decid adiós al dominio de vuestros pasados.
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Plan alberdiano[3]:

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  Tratados extranjeros: Firmad tratados con el extranjero en que deis garantías de que sus derechos naturales de propiedad, de libertad civil, de seguridad, de adquisición y de tránsito les serán respetados. Los tratados de amistad y comercio son el medio honorable de colocar la civilización sudamericana bajo el protectorado de la civilización del mundo. Cuantas más garantías deis al extranjero, mayores derechos asegurados tendréis en vuestro país.
 Plan de inmigración: la inmigración espontánea es la verdadera y gran inmigración. Nuestros gobiernos deben provocarla.
 Tolerancia religiosa: Si queréis pobladores morales y religiosos, no fomentéis al ateísmo. Si queréis familias que formen las costumbres privadas, respetad su altar a cada creencia. El dilema es fatal: o católicos exclusivamente y despoblados; o poblada y próspera, y tolerancia en materia de religión. Llamar a la raza anglosajona y las poblaciones de Alemania, Suecia y Suiza. Desde octubre de 1825 existe en Buenos Aires la libertad de cultos, pero es preciso que esa concesión provincial se extienda a toda la República Argentina por su Constitución. De no hacerse, se multiplicarán las concubinas en vez de las esposas, llenando toda nuestra América de guachos, de prostitutas, de enfermedades, de impiedad, en una palabra.
 Inmigración mediterránea: los grandes medios de introducir Europa en los países interiores de nuestro continente en escala y proporciones bastante poderosas, para obrar un cambio portentoso en pocos años, son el ferrocarril, la libre navegación interior y la libertad comercial.
 El Ferrocarril: es el medio de dar vuelta al derecho lo que la España colonizadora colocó al revés en este continente. El ferrocarril innova, reforma y cambia las cosas más difíciles, sin decretos ni asonadas. Él hará la unidad de la República Argentina mejor que todos los congresos. Proteged al mismo tiempo empresas particulares para la construcción de ferrocarriles.
 Navegación interior: los grandes ríos, esos ‘caminos que andan’, como decía Pascal, hacerlos del dominio exclusivo de nuestras banderas indigentes es como tenerlos sin navegación. Proclamad la libertad de las aguas. No más exclusivismo en nombre de la Patria. Si queréis que el comercio pueble nuestros desiertos, no matéis el tráfico con las aduanas interiores. La aduana es la prohibición; es un impuesto que debe borrarse de las rentas sudamericanas. Y arriesga en 1852 con una obra nunca concretada: sobre las márgenes pintorescas del Bermejo levantará algún día la gratitud nacional un monumento en que se lea: ‘Al Congreso de 1852, libertador de estas aguas, la posteridad reconocida’.
 La Constitución debe dar garantías de que sus leyes orgánicas no serán excepciones derogatorias de los grandes principios consagrados por ella, como se ha visto más de una vez.
 El derecho civil sudamericano debe dar facilidades a la industria y al comercio, reglando el plan de enjuiciamiento sobre bases anchas de publicidad, brevedad y economía:
1°Remover las trabas e impedimentos de tiempos atrasados que hacen imposibles o difíciles los matrimonios mixtos;
2° Simplificar las condiciones para la adquisición del domicilio;
3° Conceder al extranjero el goce de los derechos civiles sin la condición de una reciprocidad irrisoria;
4° Concluir con los derechos de albinagio, dándole los mismos derechos civiles que al ciudadano para disponer de sus bienes póstumos por testamento o de otro modo.
  El crédito privado debe ser el niño mimado de la legislación americana, toda ley contraria al crédito privado es un acto de lesa América.

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Las Bases constitucionales del país:

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   Reitera al Urquiza vencedor en Caseros: «Confraternidad y fusión de todos los partidos políticos». Tomemos a Rousseau: “La ley es la voluntad general’.
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  Alberdi fue un patriota a la altura de Rosas o San Martín. Como su legado no fueron victorias y glorias militares (que él rechaza como formación del alma nativa) sino sus escritos extranjerizantes, quedará para la posteridad como uno de los formadores de la cultura que arruinó la Nación: el Régimen mismo. Alberdi fue hombre de la Causa. Lo demuestran sus hechos, sus simpatías a las causas de la Confederación y del Paraguay en la guerra de exterminio al pueblo guaraní, a los levantamientos de las montoneras, sus charlas con Rosas, su negación a plegarse al Orden Liberal posterior a Pavón, etc.

  Cuando muere treinta años después, entre triste y pobre, reconocerá “Prefiero los dictadores de mi Patria a los libertadores extranjeros”. Era toda una frase, aunque ya fuera tarde. ¡Salve Alberdi, grande hombre de la Patria![4]

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[1] Alberdi confundía como casi todos los pensadores argentinos, el federalismo doctrinario con el significado del federalismo argentino: americanista y democrático.
[2] Esteban Echeverría, su amigo y competidor de los tiempos de la Asociación de Mayo, dice lo mismo: “Rosas hubiera puesto a su país en la senda del verdadero progreso… No lo hizo; fue un imbécil y un malvado.”
[3] El plan político de Alberdi pretendió ser una solución a los problemas de desarrollo de la Confederación, pese a su “europensamiento”. Era la contra-cara al proyecto oligárquico porteño de Mitre y cía. Urquiza lo llevó adelante en su gobierno, pero tuvo plena vigencia en su provincia, y el colegio de Concepción es prueba sublime de ello. Roca, egresado del colegio, llevaría los lineamientos alberdianos al máximo desde 1880.
[4] Sarmiento, su viejo colega mayo, no lo entiende así, y se largan con unas famosas polémicas donde se tiran con todo los viejos camaradas.

martes, 30 de agosto de 2016

La 31, de villa miseria a nuevo barrio de Buenos Aires. Después de 80 años de ilegalidad, la ciudad urbanizará un gran asentamiento ilegal a 200 metros de la zona más cara de la capital.

Buenos Aires lleva décadas haciendo como que no existe, volviendo la mirada para evitar encontrarse con su perfil desordenado, inacabado, feo. Hasta se intentó colocar un telón vegetal que la ocultara de los coches que pasan por la autopista que la atraviesa. Pero es inútil. La villa 31, el barrio de chabolas más antiguo y emblemático de la ciudad, no solo no desaparece, sino que sigue creciendo en pleno corazón de la capital. Ya viven allí más de 40.000 personas, el doble que hace 15 años.
Así que después de 80 años de ilegalidad, el Gobierno de la ciudad ha decidido convertirla en un barrio más. El asentamiento, que nació en los años 30 en terrenos del ferrocarril, se pobló de casas ilegales, sin licencia, en las que nadie paga la luz ni el agua. Ahora se urbanizará, se darán títulos de propiedad a los vecinos, se mejorarán unas 9.000 viviendas y se destruirán otras 1.000, las que brotan debajo de la autopista, con sus tejados y antenas parabólicas que casi se rozan con los coches. Se las reubicará a pocos metros de allí.
La guerra eterna entre las chabolas y la autopista por ocupar el espacio quedará en empate: los coches llegarán al centro por un nuevo trazado que no atravesará la villa y la actual carretera se convertirá en un parque en altura, inspirado en un proyecto que se hizo en Nueva York sobre unas antiguas vías del tren. Todo costará unos 400 millones de dólares y debería estar concluido en 2019. Nadie en Argentina se fía mucho de las previsiones oficiales, pero la decisión está tomada.
“Es imposible sacar a la gente de aquí. Hay más de 40.000 personas. En democracia es inviable pensar en eso, por suerte. Nadie lo plantea en serio. Así que vamos a integrarlas. Tendrán la propiedad de sus casas, las pagarán con créditos y vamos a arreglarlas para que los vecinos vivan mejor y para que la gente de Buenos Aires venga aquí. La mayoría de los porteños jamás ha visitado este lugar que está a pocos metros de sus departamentos”, explica Horacio Rodríguez Larreta, alcalde de Buenos Aires y hombre de confianza de Mauricio Macri, mientras pasea por la villa con EL PAÍS para explicar el proyecto.
Algunos argentinos sí reclamaban erradicarla, como se hizo recientemente en Colombia con el llamado Bronx de Bogotá. Pero la 31 es bien diferente. No es ni mucho menos el lugar más peligroso de la ciudad. Hay narco, y a veces muertos -en enero hubo una ola con cinco en un mes- pero sobre todo hay miles de trabajadores que limpian y arreglan las casas de los barrios caros que están al lado.
Viven en la villa sobre todo porque no tienen las garantías que se exigen para alquilar un piso en el centro. Aquí todo se hace de palabra. Por eso hay muchos extranjeros -la mitad de los habitantes-. Son los que más dificultades tienen para lograr avales para alquilar de forma legal.
Hay pobreza, pero no marginalidad extrema. “Hay menos diferencias de forma de vida entre la gente de aquí y los de Recoleta —el barrio más caro de Buenos Aires, del que solo le separan las vías del tren— que entre los de aquí y algunas villas del conurbano [periferia]. Allí sí hay una marginalidad muy fuerte”, explica Larreta.
“Vamos a tratar de convertir este barrio casi en una ciudad europea, con casas bajas y calles estrechas. Queremos lograr que venga la gente de la ciudad. El barrio tiene mucho valor, hay verduras aquí que no encuentras en ningún otro lugar, se vende de todo”, se ilusiona Diego Fernández, responsable del proyecto de urbanización.
El Gobierno de la ciudad, que tiene competencias educativas, llevará allí todo su ministerio de Educación, con 2.500 empleados públicos, otra forma de integrar la ciudad y la villa, que ahora se llamará Barrio 31. "Es la asignatura pendiente de Buenos Aires. No podemos seguir viviendo como si no existiera, la mayoría pasa por la autopista y no sabe lo que pasa acá abajo", dice el alcalde.
Desde la alcaldía tratan de ofrecer una imagen dulcificada, pero la villa es muy dura y para comprobarlo no hay más que pasear por ella. A cada paso Larreta y Pérez se encuentran con gente que pide ayuda, a veces con dureza. “¿Vas a traer laburo para los pibes, Larreta?”, le espetan. “¿Cuando arrancan las obras? Miren las cloacas, están rotas”, se queja una señora.
Las calles huelen mal, las pocas cañerías que se hicieron están atascadas, la suciedad se cuela por todas partes, la casas son precarias aunque no se caen nunca. “Las hacen los mismos que construyen las casas del centro, las buenas, que viven aquí”, señala Fernández. Y el narco está, aunque no quieran verlo. Las zapatillas colgadas de los cables para marcar territorio son su sello inconfundible. La tasa de homicidios es 7,5 veces más alta que la del centro de la ciudad.
La mayoría de los vecinos, como las bolivianas Danilsa Arias y Leidy Flores, está de acuerdo en que se urbanice al fin la villa. Están hartos de la suciedad, los cortes de luz, el barro y el olor cuando llueve y las ambulancias que no logran entrar. Quieren vivir como los demás y están dispuestos a pagar la luz y el agua. Y a comprar sus casas. Pero muchos, sobre todo los que viven debajo de la autopista, desconfían. Como Maribel, una dirigente local. “No confío en el Gobierno, queremos quedarnos acá donde estamos”, sentencia.
La desconfianza se explica porque la urbanización está prometida hace muchos años. En 2010 se aprobó como ley. Pero no pasó casi nada. "Ahora tendrán que hacer otra ley para cambiar nuestro proyecto", asegura Javier Fernández Castro, arquitecto y profesor de la Universidad de Buenos Aires (UBA) que elaboró el plan anterior, nunca llevado a cabo. "Nosotros pensamos en hacer 2.500 viviendas nuevas, abrir más calles. Ellos se quedan en algo más de 1.000", desconfía.
"Esto tiene antecedentes en Río de Janeiro, en Medellín. Puede funcionar pero necesita mucha voluntad política. Siempre estuvo la idea de erradicar la villa, por eso solo se hicieron cosas provisionales. Ahora por fin parece que se asume que hay que integrarlos. Bienvenido sea", se ilusiona. La villa 31 sigue allí como siempre. Pero ahora por primera vez la ciudad dejará de obviar su existencia.
TODOS PELEAN POR UNA FOTO EN LA VILLA MÁS FAMOSA
MAR CENTENERA
La Villa 31 tuvo sus cinco minutos de gloria televisiva el pasado mayo. Cerca de 7 millones de telespectadores vieron a la modelo Carolina Pampita Ardohain bailar hip hop en una de las calles del barrio durante la apertura de Showmatch, el programa de Marcelo Tinelli. Ningún vecino quiso perderse el espectáculo y los focos los mostraron con el celular en la mano asomados desde los balcones.
Tinelli abrió un camino que otros buscan transitar. La cantante Tini Stoessel, conocida por su papel de Violetta en la serie infantil homónima de Disney, dio un concierto gratuito el pasado sábado para 15.000 personas en la villa. A diferencia de lo que ocurrió con Pampita, el show de Stoessel -organizado por el ayuntamiento de Buenos Aires- fue ampliamente publicitado y atrajo a fanáticos que entraron por primera vez en ese barrio precario.

Entre una y otra actuación, tampoco quiso perder la oportunidad de mostrarse en sus calles la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015). La exmandataria inauguró las instalaciones de un canal televisivo comunitario y recorrió la 31 el pasado 9 de agosto, que describió como "el lugar más seguro del país".
Gentileza Gayo Viejo.

Juan Bautista Alberdi. Pensamientos.

El Gobierno es una necesidad de civilización, porque es instituido para dar a cada gobernado la seguridad de su vida y de su propiedad. Esta seguridad se llama y es la libertad. Luego el objeto del Gobierno, que es la libertad, es el más noble y santo en sí mismo cuando llena su deber esencial, que es proteger la seguridad de la vida y de los bienes de todos y cada gobernado, substancia y meollo de la libertad.

¿Qué exige la riqueza de parte de la ley para producirse y crearse? Lo que Diógenes exigía de Alejandro: que no le haga sombra.

En efecto, ¿quién hace la riqueza? ¿Es la riqueza obra del gobierno? ¿Se decreta la riqueza? El gobierno tiene el poder de estorbar o ayudar a su producción, pero no es obra suya la creación de la riqueza.

La riqueza de las naciones es la obra de las naciones, no de sus gobiernos. Si no tuvieran otro fabricante de sus riquezas que los gobiernos, todas las naciones, sin excepción de una sola, estarían en la miseria. El gobierno por su institución y destino, representa un gasto, un consumo de la riqueza nacional.

Un pueblo condenado a ser libre por la mano de su Gobierno tiene que esperar siglos para entrar en posesión de su libertad, porque cada libertad que el Gobierno le devuelve es una parte de su poder que abdica. Y como no tiene quien le obligue a abdicar sino un pueblo educado en la obediencia absoluta, es decir, ininteligente y desinteresado en la cuestión de su propia libertad, no será ese Gobierno el que se apure a devolver los poderes de que goza y disfruta.

En Inglaterra , es decir, en el país mas libre y próspero del mundo, por una estatua consagrada a un soldado se ven diez dedicadas a grandes hombres de Estado, a grandes inventores, a grandes viajeros, o exploradores, a grandes y útiles talentos. Los grandes guerreros ceden allí su puesto de honor a los grandes arquitectos, a los grandes ingenieros, a los grandes agricultores, a los grandes genios del arte y de las ciencias.

Cuando decimos que ella ha hecho de la libertad un medio y una condición de la producción económica, queremos decir que la Constitución ha impuesto al Estado la obligación de no intervenir por leyes ni decretos restrictivos en el ejercicio de la producción o industria comercial y marítima; pues en economía política, la libertad del individuo y la no intervención del Gobierno son dos locuciones que expresan un mismo hecho.

Todo lo que el gobierno puede hacer para llevar a la Nación a enriquecerse, toda su economía, está encerrada en estas tres simples cosas, a saber: Libertad, Seguridad, Tranquilidad. Lejos de ser reducido su número, se podría aún refundir en una sola: la seguridad, que representa sumariamente la libertad y la paz. Pues estas últimas son la supresión de los pretextos que sirven a los gobiernos para desconocer todas las garantías en nombre del bien público.

El gobierno representa el consumo, no la producción. Los funcionarios de las naciones latinoamericanas, en su mayor parte, absorben todos los créditos y préstamos extranjeros con sólo mejorar sus salarios. Hay demasiado gobierno.

Los estados son ricos por la labor de sus individuos, y su labor es fecunda porque el hombre es libre, es decir, dueño y señor de su persona, de sus bienes, de su vida, de su hogar. La omnipotencia del estado es la negación de la libertad individual.

El Gobierno no ha sido hecho para hacer ganancias, sino para hacer justicia; no ha sido creado para hacerse rico, sino par ser el centinela y el guardián de los derechos del hombre, el primero de los cuales es el derecho al trabajo, o bien sea la libertad de industria.

En Sud-América se toma por reforma de un país, lo que es reforma de un papel escrito. En lugar de cambiar la educación de sus hombres, cambian las palabras de sus leyes y con eso creen haber hecho una revolución, una reforma

La idea de una industria pública es absurda y falsa en su base económica. La industria en sus tres grandes modos de producción es la agricultura, la fabricación y el comercio; pública o privada, no tiene otras funciones. En cualquiera de ellas que se lance el Estado, tenemos al gobierno de labrador, de fabricante o de mercader; es decir, fuera de su rol esencialmente público y privativo, que es de legislar, juzgar y administrar.


La soberanía reside en el pueblo, pero el pueblo no es soberano de mi libertad, ni de mi inteligencia, ni de mis bienes, ni de mi persona, que tengo de la mano de Dios, sino por el contrario, no tiene soberanía sino par impedir que se me prive, de mi libertad, de mis bienes, de mi persona. De modo que cuando el pueblo o sus representantes, en vez de cumplir con ese deber, son los primeros en violarlos, no son criminales únicamente, sino también perjuros y traidores.

Alberdi: el apóstol liberal por Alberto Benegas Lynch (h).

En no pocos lugares de Latinoamérica sigue todo como empezó: con la rapiña de los gobernantes. Primero fueron los conquistadores con su infame “guerra santa” que continuó a pesar de valientes reclamos como los de Fray Bartolomé de las Casas, luego las trifulcas entre ellos mismos; recuérdese, por ejemplo, que Pizarro lo asesinó a garrotazos a su colega Diego de Almagro por las riquezas de Cuzco (que luego su hijo vengó al matar a cuchilladas a Pizarro). Todo lo cual nada tiene que ver con los actuales “movimientos indigenistas” que apuntan a implantar socialismos por doquier en detrimento de los propios indígenas en particular y de toda la población en general para provecho de los nuevos conquistadores-rapaces del momento.
Juan Bautista Alberdi -el padre de la Constitución liberal argentina- fue un preclaro y notable visionario de esa época y de todas las épocas ya que sus reflexiones son de indudable actualidad y permanencia. Entre todos sus escritos (ocho tomos de sus obras completas, dieciséis tomos de sus escritos póstumos, a lo que se agrega su reciente colección impresa de artículos en Uruguay y en Chile mientras estuvo exiliado de la tiranía de Rosas) cito cinco de sus pensamientos, cuatro de Sistema Económico y Rentístico de la Confederación Argentina según su Constitución de 1853 y uno de su estudio crítico al proyecto de Código Civil argentino.
Transcribo entonces las cinco citas que definen y resumen el pensamiento alberdiano:
-“El ladrón privado es el más débil de los enemigos que la propiedad reconozca. Ella puede ser atacada por el Estado, en nombre de la utilidad pública.”
-“Después de ser máquinas del fisco español, hemos pasado a serlo del fisco nacional: he aquí todo la  diferencia. Después de ser colonos de España, lo hemos sido de nuestros gobiernos patrios.”
-“¿Qué exige la riqueza de parte de la ley para producirse y crearse? Lo que Diógenes exigía de Alejandro: que no le haga sombra.”
-“Mientras el gobierno tenga el poder de fabricar moneda con simples tiras de papel que nada prometen, ni obligan a reembolso alguno, el ´poder omnímodo´ vivirá inalterable como un gusano roedor en el corazón de la Constitución.”
-“Si los derechos civiles del hombre pudiesen mantenerse por sí mismos al abrigo de todo ataque, es decir, si nadie atentara contra nuestra vida, persona, propiedad, libre acción, el gobierno del Estado sería inútil, su institución no tendría razón de existir.”
Alberdi nació en 1810 en la provincia argentina de Tucumán hijo del español Salvador de Alberdi y la nativa Josefa Aráoz quien murió a poco de dar luz a Juan Bautista. De allí que éste consignó que “puedo así decir, como Rousseau, que mi nacimiento fue mi primera desgracia.” Su padre murió cuando tenía diez años. A los catorce fue enviado al Colegio de Ciencias Morales en Buenos Aires donde no resistió las llamadas medidas disciplinarias como los azotes y los encierros en sótanos húmedos y con ratas. Además ponía de manifiesto un completo desinterés por aplicarse a las asignaturas establecidas en la institución de marras, lo cual consta en un informe del rector del colegio, Manuel Irigoyen, quien escribió que “Alberdi tiene una aversión sin límites al estudio”. A raíz de ello, su hermano Felipe lo retiró de las aulas y lo ubicó para que trabajara en un tienda frente al colegio. Al poco tiempo, en 1827, su primo Jesús María Aráoz, debido a que cuando lo visitaba en la tienda siempre lo encontraba leyendo, le sugirió que se reincorporara al colegio, lo cual hizo a poco andar.
En 1830 ingresó a la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad y rindió todas las materias pero no obtuvo el título de abogado porque se negó a pronunciar un juramento de adhesión a Rosas a pesar de que tenía muy adelantado su trabajo final titulado Fragmento preliminar al estudio del derecho en el que realizó una fundamentada defensa del iusnaturalismo (entre otras cosas resume que “Saber, pues, leyes, no es saber derecho”).
Entre muchas otras, en la biblioteca de Alberdi se encontraban las obras de Adam Smith, Bastiat, Benjamin Constant, J. B. Say, Herbert Spencer, Bentham, John Suart Mill , Montesquieu, Foustel de Coulanges, los documentos franceses antes de la contrarrevolución, la Constitución liberal española de 1812 (Cádiz), los escritos de Jefferson, los debates antifederalistas y Los papeles federalistas de Madison, Hamilton y Jay, trabajos todos que, a juzgar por sus escritos, consultaba asiduamente.
También en Buenos Aires contribuye a formar el Salón Literario (en gran medida un eufemismo para conspirar contra la tiranía rosista). En 1838 debe exiliarse a Montevideo donde funda La Joven Argentina junto a otros perseguidos de su país. Allí obtiene el título de abogado (que más adelante revalidará en Chile) y lo hace en un examen donde somete su trabajo titulado Memoria sobre la conveniencia y objeto de un Congreso General Americano. En Montevideo y en Colonia del Sacramento se encontraban Esteban Echevarría, Florencio Varela, Miguel Cané, José Mármol, Juan Lavalle, María Sánchez de Mendeville, Gervasio Posadas, Félix Frías y Valenín Alsina (en otros momentos tambíén adquirieron viviendas y se trasladaron a Colonia, Bernardino Rivadavia y Bartolomé Mitre).
Finalmente en este peregrinar por tierras extranjeras debido al acecho y persecución de las huestes de Juan Manuel de Rosas, se instala en Chile, en Valparaíso, donde, al principio, escribe que “el provincialismo me ahoga” pero luego la situación cambia debido al ejercicio de su profesión, sus artículos en periódicos locales y las reuniones con compatriotas como Vicente Fidel López, José Maria Gutiérrez y Carlos Tejedor con los que funda el Club de la Constitución y establece contacto con otras personalidades exiliadas en Santiago como Domingo Faustino Sarmiento (con el que luego mantendría una célebre polémica), Carlos Lynch y otros. En ese lugar marítimo escribe las Bases y puntos de partida para la Organización Nacional que fue uno de los documentos medulares a que recurrieron los constituyentes luego de la caída del tirano, Constitución cuyos preceptos adoptados permitieron que Argentina fuera una de las naciones más prósperas del planeta, hasta la revolución fascistoide de 1930 que se acentuó grandemente con el advenimiento del estatismo corruptor del peronismo.
Alberdi murió en 1884 en los suburbios de París (Neuilly), abandonado e incomprendido por quienes le debían infinitos agradecimientos, en un hotel insignificante, en una piecita donde apenas cabía la cama, donde encontraron sus restos envueltos en sábanas sucias y sus efectos personales habían sido robados por el personal del hospedaje.

Inmediatamente después en la Cámara de Diputados, en Buenos Aires, le rindieron homenaje por iniciativa de Miguel Navarro Viola quien, en el recinto, expresó en esa oportunidad “El que preparó nuestra Constitución y redactó su proyecto, inspirándose en la historia, en las tradiciones y necesidades del pueblo argentino. La más alta personalidad científica ente los publicistas de la República; el liberal-conservador por excelencia, no existe ya. Este ilustre prócer no sólo ha merecido el aplauso de la América y de Europa, sino el premio reservado a pocos y el vilipendio de los pequeños. En nombre de la gratitud argentina hago moción para que el señor Presidente se sirva invitar a la Honorable Cámara a ponerse de pie en señal de duelo por la muerte del doctor Alberdi” (Buenos Aires, Diario de Sesiones de la Cámara, 20 de junio de 1884).

lunes, 29 de agosto de 2016

El Magisterio del Fin del Mundo por Jose Luis Muñoz Azpiri.

El Magisterio del Fin del Mundo.
            “Nuestra Patria merece un proyecto integrador. Un proyecto en torno a definiciones de valores y a objetivos concretos en las distintas áreas de la economía, la política, lo social, lo cultural. Un proyecto de desarrollo integral para todos. Ese proyecto integrador excede los tiempos de cualquier gobierno, porque necesita una mirada de mediano y largo plazo, y por lo tanto, requiere continuidad, la que sólo puede ser garantizada mediante el compromiso de las distintas fuerzas políticas y sociales.”
“Nosotros como ciudadanos, nosotros como pueblo. Hacia un Bicentenario en justicia y solidaridad 2010 – 2016” Cardenal Jorge M. Bergoglio (Papa Francisco)
“La libertad económica no debe prevalecer sobre los derechos del hombre”,
Francisco I
Pepe Muñoz Azpiri con el Papa Francisco.
Los nacionalismos americanos y europeos se sustentaron en el sentimiento patriótico, en las tradiciones. Los mitos y héroes que habían contribuido a la formación de una conciencia nacional y territorial. Ellos favorecieron la creación y fortalecimiento de los Estados Nacionales y reforzaron la identidad nacional que se adscribía a un espacio geográfico y a un destino signado por la providencia. En cierto modo pueden ser considerados como una suerte de religión política – en la conceptualización que acuerda a este término Antonio Elorza(1), que abarca desde los casos de los nacionalismo radicales de los vascos y flamencos hasta los nacionalismo surgidos tras el colapso de la Unión Soviética como también los integrismos religiosos que han proliferado en países don población musulmana, hasta el integrismo hindú o israelí. Estos movimientos han recibido la denominación de “integrismos” – en la versión francesa- y “fundamentalismos – en la versión anglonorteamericana -; empero, cualquiera sea la forma de identificarlos, no cabe la menor duda de que conforman una nueva forma de identidad nacional y que, por lo tanto, modifican el concepto tradicional del Estado nacional, tal como se lo conoció entre los siglos XVI y XX. La identidad se basa en la religión más que en la “patria”. A su vez, dice Raúl Puigbó, ” la clásica definición del estado como una nación jurídicamente organizada, o bien una nación organizada que obra según las reglas de derecho, parece haber quedado anticuada frente a las circunstancias políticas e históricas que se están dando en el mundo”.

26 de agosto de 1833: Antonio Rivero y sus gauchos recuperaron las Islas Malvinas y estuvieron al gobierno de las Islas, donde izaron la bandera Nacional Argentina, hasta el 7 de enero de 1834.

Antonio “El Gaucho” Rivero en el entonces poblado de Montiel, Provincia de Entre Ríos nació el 27 de noviembre de 1808 fue un gaucho peón de campo argentino conocido por liderar un alzamiento en las islas Malvinas en 1833.
Tenía más de veinte años y se conchabó como peón de campo, para criar y esquilar ovinos en las Islas Malvinas alrededor de 1826 acompañó a la expedición de Luis Vernet a las Malvinas para la empresa del mismo Vernet.
Luis Vernet fue nombrado comandante Político y Militar de las Islas Malvinas en 1829, y estuvo al mando de ellas hasta que fue desalojado por los ingleses en 1833.
El 3 de enero de 1833 el Reino Unido ocupó por la fuerza las islas con la corbeta HMS Clio. Su capitán John Onslow, dejó como administrador del archipiélago al colono irlandés William Dickson, quien además era el encargado de izar y arriar el pabellón británico cada vez que pasara un barco y todos los días domingos.
Con la autorización británica y desde Buenos Aires, Vernet prosiguió con su empresa privada en la colonia de Puerto Luis, controlándola a través de sus encargados.
De los 13 gauchos y "aborígenes acriollados" que todavía vivían en nuestro territorio las Islas Malvinas Argentinas, un grupo de ocho de ellos se sublevó en desacuerdo con la nueva situación, el 26 de agosto de 1833, seis meses después de la invasión británica de las islas.
Su caudillo era el gaucho Antonio Rivero. Lo secundaban otros gauchos: Juan Brasido, José María Luna, Luciano Flores, Manuel Godoy, Felipe Salazar, Manuel González y Pascual Latorre.

“Los asesinados fueron:  El capitán Brisbane, quien era en ese entonces el representante inglés de las islas y segundo de confianza de Vernet. Recordemos que Inglaterra abandonó las islas luego de haberlas usurpado y no dejó ningún grupo a cargo de la seguridad, en las islas. Juan Simón era francés y dirigía los trabajos de los gauchos. Rivero y su grupo tenían extrema confianza en él, sin embargo fue asesinado. William Dickson era el despensero y había recibido órdenes de los ingleses al igual que Simón. Ventura Wagner era alemán. Ventura Pasos era un simple ocupante de las islas.
La Población:  No superaba el número de 26, y escaparon a las islotes cercanos por miedo a ser asesinados. Vivieron atemorizados y casi sin víveres durante cuatro meses hasta que la flota británica Challenger llegó a las islas. Sobre lo acontecido ese día no queda bien en claro el objetivo de la revuelta, pero para algunos Rivero es un héroe, es quien se reveló contra la corona británica y defendió los derechos argentinos. Para otros es un simple asesino. No hay pruebas suficientes para saber que el accionar de Rivero fue heroico, es decir, que la revuelta tuvo por objetivo defender los derechos argentinos sobre las Islas” (http://www.elmalvinense.com/).
Llegado a Buenos Aires con el tiempo se incorpora en el ejército de Buenos Aires, siendo gobernador don Juan Manuel de Rosas y allí prestó servicios en el Batallón de Patricios.

Enm la Batalla de Vuelta de Obligado falleció este gaucho patriota, al pie de una batería argentina combatiendo contra los ingleses el 20 de noviembre de 1845.

29 de agosto de 1966: Hace 50 años, la mítica banda inglesa The Beatles ofrecía su último concierto en el Candlestick Park, en la ciudad estadounidense de San Francisco.

Hace 50 años, los Beatles daban su último concierto.

Hace 50 años, la mítica banda inglesa The Beatles ofrecía su último concierto en el Candlestick Park, en la ciudad estadounidense de San Francisco, e iniciaba una etapa de experimentación en el estadio de grabación, que la llevó a crear una música innovadora que marcó a fuego la historia del rock y el pop.

La actuación del 29 de agosto de 1966, que duró 33 minutos en los que se interpretaron 11 canciones, marcó el final de una gira en la que los miembros del grupo tomaron conciencia, a partir de una serie de hechos, de que era imposible continuar con la maratón de presentaciones iniciada en los comienzos del grupo.
El show, que comenzó con “Rock and Roll music”, de Chuck Berry, y culminó con “Long tall Sally”, de Little Richard, daba cuenta, tanto en el repertorio como en las condiciones en que la banda tocó, de la abismal distancia que existía en aquellos años entre el vivo y las grabaciones de estudio.
Pero, además, el recital se enmarcó en una caótica gira en la cual los cuatro beatles vieron literalmente en peligro sus vidas en distintos momentos, a raíz de las amenazas de muerte de la organización terrorista Ku Klux Klan por los equívocos dichos de John Lennon sobre el cristianismo en una entrevista; las presiones sufridas en Filipinas por la decisión de la banda de no acudir a una cena de honor organizada por Imelda, la esposa del dictador Ferdinando Marcos; y el accionar de las fans, que los obligaba a mantenerse encerrados en los cuartos de hoteles.
Por otro lado, “Revólver”, el último trabajo de estudio de la banda, aparecido pocas semanas antes, dejaba en claro que el grupo estaba en una senda musical difícil de reproducir en vivo, debido a las escasas posibilidades técnicas de la época.
Cansados de haberse convertido en una especie de “número de circo”, en el que poco se escuchaba la música debido al griterío de las fans y la baja potencia de los altoparlantes, los “fabulosos cuatro” debieron optar entre extender el fenómeno de la “beatlemanía” hasta su final repitiendo fórmulas o aprovechar su fama para experimentar innovaciones musicales.
De esta manera, el grupo también otorgaba una relevancia aún mayor al productor George Martin, encargado de “traducir” a nivel sonoro las ideas de los Beatles, en detrimento del manager Brian Epstein, cuya mayor injerencia se relacionaba con las presentaciones en vivo y la organización de las giras. De hecho, casi un año más tarde, Epstein se suicidó con un cocktail de pastillas, a causa de la depresión que sentía por la baja de su influencia en el andar de la banda.
Ocurre que también Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr se mostraban a esta altura como músicos maduros, capaces de tomar sus propias decisiones y en condiciones de encarar el camino que quisieran.
Los radicales cambios que aparecían en “Revólver”, tanto a nivel musical como lírico, como así también en lo referente a técnicas de grabación, marcaban la pauta del sendero que los Beatles recorrerían hasta su disolución definitiva, en 1970.
En tal sentido, el cuarteto de Liverpool ya no era un grupo de cuatro muchachos trajeados y con cortes de pelo similares, que lanzaban sonrisas condescendientes mientras interpretaban, mayormente sobre un ritmo shake, historias de encuentros y desencuentros de parejitas adolescentes, con la pista de baile como escenario preferente.
Por un lado, el disco mostraba a un Lennon cada vez más interesado en la psicodelia, a partir de sus experiencias con las drogas lisérgicas, tal como puede escucharse en canciones como “She said, she said”, “Dr. Robert” o “Tomorrow never knows”, el tema más radical del disco con novedosas técnicas de grabación.
En tanto, McCartney se ocupaba de llevar la música pop a terrenos más “académicos”, con la inclusión de arreglos de cuerdas o de vientos, como en “Eleonor Rigby” o “Got to get you into my life”, o de un corno francés en “For no one”. Mientras Harrison iniciaba su exploración con sonidos provenientes de la India, en un antecedente de lo que más tarde se conocería como “world music”.
Desde lo lírico, la nueva etapa planteaba cuestiones relacionadas con la soledad (“Eleonor Rigby”), pataleos contra el fisco (“Taxman”) o pasajes que aludían a la nueva conciencia hippy en ciernes.
Obviamente, la madurez de los miembros del grupo llevó a que en las entrevistas comenzaran a aparecer comentarios referidos a la situación social y política, algo que hasta entonces sólo Lennon había esbozado, a contar sus experiencias con las drogas, como así también se empezaron a marcar las personalidades individuales de los integrantes.
Este proceso, que tuvo su cumbre un año más tarde con la publicación del influyente “Sargent Pepper’s Lonely Hearts Club Band”, también significó el distanciamiento de los cuatro beatles, que derivó en la consecuente ruptura, en un capítulo aparte donde aparecieron viejos rencores, celos y conspiraciones.
Publicado en Diario "Río Negro", 29 de agosto de 2016.

Invap se acerca a los 40 años. La empresa estatal rionegrina se muestra como un modelo de gestión. El jueves será su aniversario. Conocé su historia y su actualidad.

“Tenemos que hacer cosas que sirvan”, dijo en 1972 el visionario Conrado Varotto a un puñado de colegas, todos muy jóvenes y entusiastas, egresados del Instituto de Física Dr. José Balseiro (IB), al regresar de un viaje de estudio a Estados Unidos.
“Recién recibidos, hacíamos los primeros pasos en ciencia básica y no es que eso no servía, al contrario. Varotto nos mostró el camino por la ciencia enfocada hasta llegar al desarrollo tecnológico, aplicar los pasos anteriores a algo concreto e inmediato, que es lo que terminamos haciendo”, recordó a Télam Héctor Otheguy, actual CEO y gerente general de Invap.
Así, los jóvenes y brillantes científicos montaron una oficina en una de las pequeñas habitaciones que compartían de a dos los estudiantes del Balseiro, en el Centro Atómico Bariloche (CAB), y la empresa nació el 1ro. de septiembre de 1976 en el complejo de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) en el kilómetro 9 de la avenida Bustillo.
La empresa se llamó Investigaciones Aplicadas -de ahí su nombre actual- y era esa oficina, los laboratorios prestados por el CAB y el equipamiento que financiado por la provincia de Río Negro, desde entonces propietaria del 100% de su patrimonio.
“Nacimos como una empresa ‘incubada’ por la CNEA, que nos dio un enorme apoyo y facilitaba sus instalaciones. La provincia, que siempre nos apoyó, aportó el primer capital para equipamiento y nos pusimos en marcha”, agregó Otheguy.
Empezaron fabricando esponjas de circonio (elemento de uso en aplicaciones nucleares) y fueron creciendo con distintos desarrollos hasta que en 1982 fabricaron el primer reactor atómico de investigación, el RA-6, en el CAB, ambos productos para la CNEA.
Después vinieron otros desarrollos nucleares entre los que se destacó la venta a Australia del reactor de investigación OPAL, y la vertiginosa carrera en la industria aeroespacial, con la fabricación de satélites de observación y de comunicaciones, y radares para el control aerocomercial y de seguridad de fronteras.
El directivo estimó que Invap nació con un capital de 200.000 dólares y hoy el patrimonio total es de 50 millones de la misma moneda. Eran una decena de físicos y hoy son 1.420 empleados directos, entre científicos, técnicos, profesionales y otros roles.
Además crearon varias firmas subsidiarias y tercerizan trabajos a 150 empresas en Bariloche y el resto del país.
En 2010 inauguraron la sede central, en donde concentraron casi todas las actividades, que con el crecimiento de la empresa estaban repartidas en 20 dependencias, la mayoría en Bariloche.
Desde 2002 la empresa cuadruplicó su tamaño y capacidad. Pasó de una facturación anual de 35 millones de dólares a 200 millones de la misma moneda en el ejercicio 2015 y estiman que para el 2016 se repetirá dicha cifra.
“Nunca tuvimos un presupuesto estatal, vivimos de lo que vendemos y reinvertimos todas las utilidades. Varotto la organizó así y sigue funcionando de esta manera”, sostuvo.
Varotto comandó la empresa hasta 199 cuando se trasladó a Buenos Aires convocado para crear y presidir -hasta ahora- la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), multiplicó las capacidades de Argentina, se asoció en proyectos con la NASA y la Agencia Espacial Europea, y colocó al país en la vanguardia de las ocho naciones más desarrolladas en este ámbito.
Para Invap la ida de su hacedor y poderosa locomotora no significó un hecho traumático sino por el contrario el impulso definitivo: “Varotto pasó de ser nuestro jefe a nuestro principal cliente, y siempre con la misma filosofía, de hacer todo lo que hacemos por el desarrollo de la República Argentina”, concluyó Otheguy.
- Fuente: Télam. Publicado en Diario "Río Negro", 28 de agosto de 2016.