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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.
LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.
“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).
“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.
sábado, agosto 08, 2026
Juan Carlos Zabala, conocido como el "Ñandú Criollo", logró una hazaña impresionante en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles en 1932.
miércoles, julio 15, 2026
15 de julio de 1954: nace el Bell Ville, Córdoba Mario Alberto Kempes, Gloria del fútbol argentino.
Conocido por el apodo de El Matador por la facilidad que
tenía para el gol. Fue el conductor de la selección argentina que ganó la Copa
Mundial de Fútbol de 1978, siendo el máximo goleador y mejor jugador del
campeonato.
Es un exfutbolista, exentrenador y comentarista argentino.
- Mejor jugador de Argentina 1978.
- Fue el conductor de la selección argentina que ganó la
Copa Mundial de Fútbol de 1978.
Se convirtió en uno de los tres únicos futbolistas en ganar
los tres galardones en una misma Copa Mundial, junto con Manuel Francisco dos
Santos conocido como Garrincha en 1962 y el italiano Paolo Rossi en 1982.
- Goleador del Mundial 1978.
- Autor de 2 goles en la FINAL.
- Figura del partido en la final
de la Copa del Mundo.
Considerado el mejor jugador del mundo al ser
simultáneamente premiado como el mejor futbolista sudamericano del año por el
diario El Mundo y como el mejor jugador de Europa al recibir el Once de Oro.
La final contra Holanda es una de las actuaciones individuales
más pesadas en la historia de los Mundiales.
Foto de Mario Kempes y Osvaldo Ardiles.
16 de mayo de 1978, la Selección Argentina venció 3-1 a un
combinado de la Liga Cordobesa en la inauguración oficial del Estadio Olímpico
de Córdoba, como amistoso previo al Mundial
'78.
Originalmente bautizado como "Polideportivo Ciudad de Córdoba", comenzó a ser conocido como el estadio “Chateau Carreras” por el barrio donde se ubica.
En 2010 fue renombrado en honor al futbolista cordobés Mario Alberto
Kempes, campeón del mundo con la Selección Argentina en 1978 e ídolo del
Instituto Atlético Central Córdoba.
Los goles de Argentina en ese partido fueron de Kempes, Houseman y Luque.
El partido marcó el inicio del estadio, que luego llevaría el nombre del "Matador" Kempes, quien justamente anotó el primer gol en la inauguración.
- A Kempes los Rosarinos
de Rosario Central lo bautizaron “El Matador Cordobés”.
- Osvaldo César Ardiles nacido en Córdoba el 3 de agosto de 1952 es un
director técnico y exjugador de fútbol argentino que ganó la Copa Mundial de la
FIFA 1978 como parte de la Selección de fútbol de la Argentina campeón.
En 1978, fue traspasado al Tottenham Hotspur, equipo con el
que se proclamó en dos ocasiones campeón de la Copa de Inglaterra.
Abandonó el club durante un periodo, por el conflicto de la
guerra de Malvinas (1982), en la que murió su primo José Ardiles, piloto de la
Fuerza Aérea Argentina.
::: ::: :::
Mario Kempes es considerado (aunque también olvidado) junto con Di Stéfano,
Maradona, Labruna, Bochini, Messi, Bernabé Ferreyra, entre otros, los grandes
jugadores de la historia nacidos en nuestra Argentina.
La Federación Internacional de Historia y Estadística de
Fútbol (IFFHS) lo eligió como el 6.º mejor jugador argentino del siglo XX.
Inicio de su carrera en Instituto de Córdoba. "Soy
hincha de Instituto, es el primer amor".
En el Nacional 1973 Kempes
integró una de las mejores delanteras de la historia del fútbol cordobés junto
a José Luis Saldaño, Osvaldo Ardiles, Alberto Beltrán y José Luis Ceballos.
Mario fue goleador de la Gloria (por su juventud la hinchada lo apodaba el
Superpibe).
En el año 1974 Rosario Central lo compró por 130 millones de
pesos.
Durante el Torneo Nacional de 1974, marcó un total de 25
goles en 25 partidos y se convirtió en el goleador del campeonato. En ese
Torneo Nacional 1974 participó el Club Atlético Regina.
En el Mundial de fútbol de 1978 realizado en Argentina,
donde Kempes fue campeón con su selección, goleador del torneo y máxima figura
de la competición.
En 1979, se proclamó campeón de Copa al vencer el Valencia
al Real Madrid en la final por 2-0. Al año siguiente, conquistó la Recopa de
Europa con otro ilustre argentino como
entrenador, Don Alfredo Di Stéfano.
En marzo de 1981 juega en River Plate. Fue campeón con River
en 1981.
Al no poder el club argentino cumplir con todos los pagos y
únicamente abonar 130 millones de pesetas regresó al Valencia CF la temporada
82-83 donde permaneció hasta la 83-84.
El Matador, Mario Alberto Kempes sigue siendo uno de los
futbolistas más reconocidos en el mundo, ampliamente destacado como uno de los
mejores futbolistas argentinos en la historia. Luego de su retiro se dedicó un
tiempo como entrenador en Indonesia, Albania, Bolivia y Venezuela.
En la actualidad Kempes trabaja como analista de fútbol y comentarista en español para ESPN Deportes (versión en español de ESPN).
lunes, marzo 24, 2025
Luis Ángel Firpo. Por José Narosky.
Por José Narosky.
lunes, julio 15, 2024
Con gol de Lautaro Martínez, la selección de la Argentina derrota a Colombia y se está coronando campeón de la Copa América.
¡Argentina campeón!
La selección Argentina se consagró bicampeón de América tras
vencer por 1 a 0 a Colombia en una intensa final. A los seis munutos del
segundo tiempo extra, Lautaro Martínez aprovechó un confuso momento de Colombia
para poner el 1 a 0 con un derechazo cruzado y alto, muy lejos del esfuerzo de
Camilo Vargas.
Argentina y Colombia igualaron sin goles al término de los
90 minutos reglamentarios de la final de la Copa América. En un segundo tiempo
intenso, la Selección Argentina tuvo un par de situaciones claras y hasta le
anularon un gol a Nicolás González, quien había ingresado a los 20 minutos en
reemplazo de Lionel Messi.
El gol lo anotó Lautaro Martínez a los 112 minutos del
partido; la selección consiguió su cuarto título consecutivo
martes, diciembre 12, 2023
12 de diciembre de 1968: Nicolino Locche venció a Paul Fuji en una clase magistral de boxeo.
El Intocable.
El baúl de los recuerdos. El 12 de diciembre de 1968 Nicolino Locche dio una clase magistral de boxeo. Con un repertorio que lo hacía un púgil único, le quitó el título mundial welter junior a Paul Takeshi Fuji.
Por Carlos Viacava.
Tiene el rostro hinchado, apenas puede abrir los ojos. Le cuesta respirar. Está exhausto, dolorido, magullado… Debe decidir si vale la pena continuar o entregarse a la derrota. Paul Takeshi Fuji, hawaiano nacionalizado japonés, es campeón del mundo welter junior y está a punto de dejar de serlo. El 12 de diciembre de 1968 cedió su corona ante Nicolino Locche, quien le dio una paliza fenomenal. El argentino lo enloqueció durante nueve rounds esquivando sus furiosos golpes con gráciles y precisos movimientos de cabeza y de cintura y lo castigó con andanadas de uppercuts, cross y ganchos que le desfiguraron el rostro. Fuji no sale al décimo asalto. La leyenda de Locche, El Intocable, nace para marcar un antes y un después en la historia del boxeo.
Nicolino rompió los moldes del pugilismo. Inventó una forma maravillosa para hacer un arte del noble deporte de los puños. El mendocino, nacido el Tunuyán el 2 de septiembre de 1939 y fallecido en Las Heras el 7 del mismo mes de 2005, fue un maestro de la defensa. Un colosal estratega que jamás se hundía en rabiosos intercambios de golpes. Locche encontraba refugio en las cuerdas y allí se plantaba para esperar a su rival. Arrinconado, aparentemente arrinconado, bajaba los brazos y lanzaba su magnífico repertorio de esquives. Movía la cabeza de un lado a otro, desplazaba el torso de derecha a izquierda y nadie le pegaba. Sí, era Intocable.
El Luna Park deliraba cada vez que el pupilo del maestro Francisco Paco Bermúdez subía al ring. Sus delicados desplazamientos eran un espectáculo inédito que condenaban a sus adversarios a hacerles chichones al aire. Al mismo tiempo, los dejaba agotados, impotentes… ¿Cómo se hacía para pegarle a un hombre que bajaba la guardia y parecía entregado pero esquivaba cada ataque con un movimiento burlesco que condenaba al ridículo a quien intentara golpearlo?
Nicolino venció a Paul Fuji el 12 de diciembre de 1968.
No pegaba mucho Nicolino. Pegaba lo justo y necesario. Tampoco le gustaba mucho el gimnasio. Se entrenaba lo justo y necesario. Todo era cuestión de equilibrio, de saber en qué instante debía balancearse para dejar en ridículo a sus oponentes. Resolvía todo con sucesiones de réplicas que acababan demoliendo a sus adversarios. Tenía muy claro lo que debía hacer para ganar. A los antiguos puristas del boxeo les costaba entender ese estilo que se reía de los salvajes cruces que levantan de sus asientos a las multitudes sedientas de sangre. Nicolino hacía otra cosa. Hacía algo distinto. Algo estupendo.
En las páginas de El Gráfico, esa revista que tanto se extraña y que hizo que varias generaciones de lectores vibraran con las hazañas de los deportistas argentinos a lo largo y a lo ancho del planeta, Piri García había bautizado a Locche como El Intocable. Era la época en la que en los hogares de nuestro país nadie se perdía los capítulos de Los Intocables, una inolvidable serie policial que relataba la lucha contra el crimen organizado que libraba un cuerpo de agentes incorruptibles liderados por Eliot Ness, encarnado en la pantalla chica por Robert Stack.
LA GLORIA TARDA, PERO LLEGA.
Le tomó mucho tiempo al mendocino tener una oportunidad para combatir por el título mundial de los welter juniors. A pesar de que había derrotado a los estadounidenses Joe Brown y Eddie Perkins y al italiano Sandro Loppopolo y empatado con el panameño Ismael Laguna y el puertorriqueño Carlos Ortiz, nadie exponía su cetro de campeón contra él. Esos cinco adversarios se toparon con esa distintiva forma de pelear sin pelear cuando reinaban en la categoría. Ninguno de ellos aceptó poner en juego su corona contra ese mendocino que no bajaba los brazos en busca de un combate mundialista.
Campeón argentino y sudamericano, a los 29 años se encontró con la posibilidad que tanto esperaba cuando Fuji no tuvo más remedio que, por fin, medirse con el número uno del ranking. El dueño del título de la categoría era un hawaiano que decidió representar a Japón, la tierra de sus padres. Con tendencia a ganar peso muy fácilmente al punto de parecer algo obeso, le había arrebatado el título a Loppopolo el 30 de abril de 1967. Era un peleador feroz, de esos que jamás renunciaban a molerse a golpes con su ocasional adversario hasta que uno de los dos cayera.
Una confianza desbordante anidaba en el argentino. Sabía que su particular arte constituía la respuesta ideal para el estilo franco y directo de Fuji. Pensó y diseñó el plan de acción en largas charlas con Bermúdez. Lo más recomendable era dejar correr los rounds con esas indescifrables filigranas de esquives para minar la resistencia física del japonés.
UNA OBRA DE ARTE EN TOKIO.
El púgil asiático llegó a la pelea en el estadio Kuramae Sumo con un récord de 32 victorias, 26 de ellas por nocaut y dos derrotas. Locche había tenido que recorrer un camino muy largo para combatir por el título. Más de cien presentaciones como amateur y otras tantas como profesional. En el campo rentado acumulaba 89 triunfos -12 por la vía rápida-, dos caídas -ambas por puntos- y dos empates. Sus números reflejaban con nitidez que la fuerza de sus puños no asomaba como su principal arma. Pegaba lo justo y necesario. Esquivaba todo.
El Intocable estaba seguro de que iba a ganar. Horas antes de la pelea se encontró con Osvaldo Caffarelli, histórico relator de boxeo de Radio Rivadavia, y Jorge Cacho Fontana, el locutor de la transmisión. Se enteró de que Cacho tenía preparados dos cierres comerciales: uno por si Locche vencía y otro por si perdía. Nicolino le pidió el papel con las sentidas palabras preparadas en caso de un resultado adverso y lo rompió en mil pedazos. No contemplaba la posibilidad de una derrota.
Estaba tan tranquilo que, apenas llegaron al escenario del combate, se entregó a una larga siesta. Por supuesto en algún momento fumó un cigarrillo a escondidas de Bermúdez. Tal como hacía siempre. Paco, Juan Carlos Tito Lectoure -dueño del Luna Park y el promotor que manejó la carrera de los grandes boxeadores argentinos- y el sparring Juan Aguilar lo despertaron cuando faltaba media hora para el campanazo inicial.
En los primeros asaltos, Locche dejó venir a Fuji. Los ataques del nipón pasaban de largo como lo hacen los de los toros burlados por los rápidos desplazamientos del torero. Y cada embestida fallida era seguida por una izquierda filtrada y una derecha pesada que hacía blanco en la cara del campeón. Un majestuoso plan de lenta y segura demolición se estaba llevando a cabo en Tokio. El público, azorado, no podía entender lo que pasaba. Estaba desconcertado por los arabescos de ese hombre de pantalón azul que exponía con crudeza los burdos ataques de Fuji.
Bermúdez le reclamaba un poco más de acción al mendocino. Le hizo notar que, si pegaba un poco más, podría ganar por nocaut. A Locche lo sorprendió el consejo de su maestro. Aceptó la surgencia. El Intocable empezó a abrir la guardia de su rival con un zurdazo, a meter la derecha, pegando alternativamente abajo -para acelerar la deuda de oxígeno que aparecía por tantos golpes errados- y arriba -para empezar a lastimar ese rostro al que se llegaba con llamativa facilidad-. El balanceo de Nicolino que precedía a cada esquive iba seguido de un golpe certero a ese blanco cada vez más generoso en el que se había convertido Fuji. Le estaba dando una paliza. Lenta y constante, pero paliza al fin. Era la pelea perfecta. No, era una obra de arte.
Al final de cada round Fuji llegaba cada vez más desorientado a su rincón. Le dolía el cuerpo, la cara… También le dolía el orgullo. Él, un bravo peleador, no acertaba un solo impacto. El cansancio se apoderaba de él en idéntica proporción que lo hacía la impotencia. La secuencia era siempre la misma. El argentino se acercaba a una esquina, bajaba la guardia y se le ofrecía, pero los lanzamientos nunca llegaban a destino. En cambio, al campeón le pegaban mucho.
Los ojos de Fuji se hacían cada vez más pequeños. La verdad es que su rostro se iba cubriendo de una acelerada hinchazón por la precisión quirúrgica de los contraataques de Locche. Exhausto, con el ánimo hecho añicos, la cara dolorida y ensangrentada, el japonés comprendió que ya no tenía sentido seguir exponiéndose al magistral castigo al que lo estaban sometiendo. No salió al décimo asalto. Nicolino fue el primero en advertir que el triunfo era inminente. Hasta se permitió interrumpir a Bermúdez, quien le pedía que salga de una vez por todas a noquear al japonés. El árbitro estadounidense Nick Pope decretó el nocaut técnico y le levantó la mano al nuevo campeón. Era Nicolino Locche, El Intocable, un boxeador de leyenda.
Publicado en Diario LA PRENSA.
20/04/2023
sábado, diciembre 31, 2022
El sueño del pibe Marcos Acuña, el neuquino que tocó el cielo con las manos.
Algún director de cine, neuquino o foráneo, debería animarse con la serie del Huevo Acuña, el zapalino que soñó en grande desde chico pero que ni en sus mayores fantasías imaginó tanto. Su historia de película ya la merece...
Parecía que dar la vuelta olímpica en el mismísimo Maracaná y ser el primero en abrazar a la leyenda Messi en ese templo del fútbol en un momento histórico para La Pulga y el fútbol argentino, con la conquista de la Copa América tras larga sequía, era lo máximo. Imposible de empardar.
Sin embargo, siempre hay un nuevo y superador capítulo en la increíble vida de este pibe que hace un culpo del perfil bajo y no habla con la prensa por su extrema timídez.
Es cierto que mientras su madre lo llevaba de la mano a entrenar aquel gurrumín le prometía "acordate que voy a jugar en la selección", pero de allí a concretar ese gran anhelo y encima levantar la Copa del Mundo, hay un largo trecho. Una utopía para la mayoría de los mortales pero no para este guerrero local.
![]() |
| Acuña en Don Bosco (el de la pelota). |
Despreciado por varios clubes porteños a los que fue a probarse, el Huevo insistió de chico porque estaba convencido de que lo suyo era el fútbol y a la vez quería ayudar a su gente que con sangre, sudor y lágrimas invirtió hasta la última moneda para apuntalar su ilusión. Así pasó el último tren, el de Ferro justamente, y vaya si se subió...
La rompió en Oeste, llegó el salto a un grande como Racing, los campeonatos, las ovaciones en el Cilindro, la venta a Europa pero antes ¡la selección argentina! "Cuando llamé a casa, mamá estaba llorando", confió en ese momento en exclusiva a LM Neuquén.
El querido Patón Bauza, que hoy vive un duro trance, confió en él cuando no se estilaba apostar por los futbolistas del medio local.
Y el Huevo no lo defraudó, como a ningún otro entrenador que siguió. Pueden dar fe Jorge Sampaoli y un tal Lionel Scaloni, que incluso alguna vez declaró en España: "Si vas a la guerra, vas con el Huevo Acuña... Es silencioso, pero dámelo siempre".
El DT que se convirtió en un héroe nacional le confió la titularidad en Qatar 2022. Y Marcos se destacó a pura entrega por la banda izquierda y con sus criteriosas y punzantes proyecciones. Le convirtieron un penal ante Países Bajos y en la final casi mete una asistencia histórica -Lautaro malogró la chance-.
Como frutilla del postre, integró el equipo ideal del torneo. De ensueño todo.
LM Neuquén, el medio que siempre lo acompañó y mejor conoce su vida y su entorno, también le tuvo toda la fe desde sus inicios. Y se lució a la par. En este mundial, con varias primicias, por caso cuando todos lo daban con un pie afuera del Mundial por una pubialgia.
O ahora último que adelantamos el momento exacto en el que se volvía a Sevilla tras los festejos en Buenos Aires y en medio de la incertidumbre reinante. Pero claro, el protagonismo y el mérito es todo de Marcos Javier Acuña, el neuquino más famoso. El que nadie quería y hoy todos aman. El que a puro Huevo conquistó el mundo. El jugador y el campeón del pueblo.
Por Fabricio Abatte.
Publicado en Diario La Mañana del Neuquén.
Imágenes: Diario La Mañana del Neuquén.
31/12/2022.
lunes, diciembre 19, 2022
Feriado nacional este martes por la llegada de la Selección Argentina.
Feriado nacional por la llegada de los campeones del mundo.
(ADN).- El Gobierno decretó que el martes 20 de diciembre sea feriado nacional para recibir a la selección argentina y celebrar el titulo obtenido en el Mundial de Qatar 2022.
A través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), Alberto Fernández estableció el feriado nacional con excepción de la AFIP y los bancos hasta las 12 horas.
La selección argentina arribará al Aeropuerto Internacional de Ezeiza este martes en horas de la madrugada, presumiblemente entre la 1 y la 2.
Desde allí, los jugadores y el cuerpo técnico se trasladarán a descansar para luego encabezar, desde las 12 del mediodía, una caravana desde el predio de la AFA, en Ezeiza, hasta el Obelisco porteño para celebrar el título obtenido en Qatar.
El ómnibus con el plantel campeón del mundo saldrá desde Ezeiza por Autopista Ricchieri y Dellepiane, luego tomará la Autopista 25 de Mayo hasta la Avenida 9 de Julio, donde bajará e irá hasta la Avenida Libertador, pasando por Figueroa Alcorta, nuevamente Libertador, General Paz, Ricchieri y Ezeiza.
«El plantel CAMPEÓN DEL MUNDO partirá el martes al mediodía hacia el obelisco para festejar el título mundial con los hinchas», anunció la cuenta oficial de la Selección Argentina.
Si bien se contemplaba la posibilidad de abrir las puertas de la Casa Rosada, como sucedió con los últimos campeones en 1986. Sin embargo, el equipo campeón definió cómo recibirá el reconocimiento de la gente.
PUBLICADO EN ADN RÍO NEGRO.
https://www.adnrionegro.com.ar/2022/12/feriado-nacional-por-la-llegada-de-los-campeones-del-mundo/
Argentina campeón mundial: una marea celeste y blanca desató la locura en el Monumento y las calles de Rosario.
Ni bien Gonzalo Montiel metió el cuarto penal de la selección argentina que determinó la obtención de la Copa del Mundo, la tercera de la historia, se desató la locura de la gente en Qatar, el país y también de Rosario. Con camisetas, banderas, gritos, cánticos y llantos, los rosarinos salieron masivamente a la calle para exteriorizar la felicidad y la alegría de tras ganar el Mundial.
Las calles de Rosario, sobre todo las avenidas Avellaneda, Alberdi, Pellegrini y tantas otras, se vistieron de celeste y blanco para gozar de un triunfo tan merecido como sufrido. Y, como es habitual en estos casos, el Monumento Nacional a la bandera fue el epicentro de los festejos de los rosarinos, donde flameaba más alta que nunca la bandera celeste y blanca. Un triunfo que tuvo como mayor virtud del equipo sobreponerse a los momentos difíciles que atravesó durante el torneo. La derrota ante Arabia Saudita, el empate en el cierre de los 90 minutos reglamentarios de Países Bajos y los dos empates parciales de Francia en la final, el 2-2 en los 90 minutos, y el 3-3 en el suplementario. Pero este equipo demostró coraje, valentía y, sobre todo, mucho carácter. Además del fútbol que regó en la final ante los galos, especialmente hasta el minuto 78 (cuando el rival descontó y se puso 1-2).
Publicado en Diario La Capital de Rosario.
18 de diciembre 2022.
domingo, diciembre 18, 2022
¿Qué le puso el jeque de Qatar a Messi antes de levantar la Copa del Mundo?
El capitán argentino recibió un llamativo regalo momentos antes de la premiación y se trató de una tradicional prenda árabe.
![]() Foto: Sergio Dovio. |
En el caso de las mujeres, la abaya se debe complementar con hiyab, un pañuelo para cubrir la cabeza, según las normas del Islam.
La prenda está hecha de pelo de camello y lana de cabra, donde se hila este material, y luego se hace la tela, que está lista para usarse. Si la prenda se utiliza en verano tiene un hilado suave y también puede hacerse con un pelo grueso para el invierno. Suelen ser de color negro, marrón, beige, crema o gris.
En algunos países como Qatar es una prenda obligatoria para todos los visitantes. Cuando los extranjeros visitan el emirato, pueden utilizarla como señal de respeto a las costumbres del lugar. También, como fue en el caso de Messi, la abaya puede ser entregada como un homenaje de los anfitriones.
Messi la recibió con una sonrisa y luego tomó el trofeo para ir a celebrar con sus compañeros. De esta forma, la foto del festejo quedó registrada con la túnica negra que recibió del jeque qatarí antes del momento en el que coronó el mejor torneo con la copa que estuvo esperando toda su vida.
“¡La concha de tu madre, somos campeones del mundo!”, dijo Messi dichoso desde un micrófono del recinto deportivo minutos antes de acudir a la premiación.
Cuando recibió el trofeo del mejor jugador del Mundial, Messi tuvo su primer encuentro con la copa, que fue llevada a un atril por Nery Pumpido y Sergio ‘Checho’ Batista, campeones con el seleccionado argentino junto a Diego Armando Maradona en México 1986.
El 10 argentino acarició la reluciente Copa dorada y la besó tímidamente, provocando la ovación de todo el estadio.
Con esta victoria, Argentina sumó su tercer trofeo, luego de haber ganado en Argentina-1978 con la selección de Mario Kempes, y en México-1986 con la de Diego Maradona.
Fuente de información é imágenes:
Diario La Mañana del Neuquén.
Domingo 18 de diciembre del 2022.
https://www.lmneuquen.com/que-le-puso-el-jeque-qatar-messi-antes-levantar-la-copa-del-mundo-n978012







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