GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...
...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

Mostrando las entradas con la etiqueta operaciones comerciales.. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta operaciones comerciales.. Mostrar todas las entradas

domingo, febrero 01, 2026

Récord histórico. Más de 119 mil cheques rechazados.


Récord histórico. Más de 119 mil cheques rechazados.

(ADN). – En el último mes del año se registraron 119.285 cheques rechazados, seún indica un informe del Instituto Argentina Grande elaborado con datos del Banco Central (BCRA). De esta manera, la cadena de pagos del sector productivo nacional cerró el 2025 con una señal de alarma financiera sin precedentes, ya que en diciembre se rompió el récord histórico de cheques rechazados por falta de fondos, evidenciando la crisis de liquidez que atraviesan las compañías argentinas.

De acuerdo a este informe, la cantidad de cheques sin fondos «se triplicó en un año», marcando un aumento del 200% respecto a las cifras de diciembre de 2024.

«Este indicador es un síntoma más de la dificultad de las empresas argentinas para hacer frente a sus obligaciones», señalaron desde el Instituto Argentina Grande al difundir las cifras.

La escalada del último trimestre.

El gráfico de la evolución de rechazos muestra un quiebre dramático en la tendencia durante la segunda mitad del 2025.__IP__

  • Estabilidad previa: Entre 2020 y mediados de 2024, el promedio de rechazos oscilaba entre los 25.000 y 35.000 mensuales.
  • Aceleración: A partir de mayo de 2025 (41.759 rechazos), la curva se volvió exponencial.
  • El pico final: La escalada fue incontenible en el último trimestre, pasando de 92.535 en octubre, a 108.979 en noviembre, hasta alcanzar el techo de 119.285 en diciembre.

Este fenómeno golpea principalmente a las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs), que utilizan el cheque de pago diferido como principal instrumento de financiación de capital de trabajo.

Publicado en ADN RÍO NEGRO.

https://www.adnrionegro.com.ar/2026/02/record-historico-mas-de-119-mil-cheques-rechazados/

sábado, mayo 10, 2025

China exporta peras por primera vez a la Argentina.

 


Por primera vez, China empezó a exportar peras a la Argentina: se trata de un cargamento de más de 17 toneladas.

Es un hecho histórico para el comercio bilateral. En los últimos años, se vendió a casi 50 países y regiones del mundo.

En un hecho que han catalogado como histórico en el comercio bilateral, China anunció que comenzó a exportar peras a Argentina. Así lo confirmaron las aduanas Shijiazhuang, en la provincia septentrional China de Hebei. Indicaron que un cargamento de 2.597 cajas de peras frescas de la compañía Botou Dongfang Fruit Co., Ltd., con un peso de 17,5 toneladas y un valor de 183.000 yuanes (25.420 dólares), salió recientemente hacia la Argentina. Representó la primera exportación de estas frutas de China con ese destino.

De acuerdo a los detalles que compartieron en Noticias Argentinas, la pera fresca es una marca característica de la industria agrícola de Hebei y en los últimos años, se vendió a casi 50 países y regiones del mundo.


«Una fuerte demanda de las frutas producidas en China», señalaron desde el país asiático sobre la exportación de peras.


De acuerdo con estadísticas, la provincia exportó 69.000 toneladas en el primer trimestre de 2025, por valor de 420 millones de yuanes, cifras que supusieron aumentos de un 14,8 y un 13,9 %, respectivamente, según un artículo publicado en la página web de China News Service (CNS).

«Tras un estudio de mercado, descubrimos que América Latina tiene una fuerte demanda y un reconocimiento continuo de las frutas producidas en China», indicó Guo Yusen, director general de Botou Dongfang Fruit Co., Ltd. También, afirmó que, ante la actual presión competitiva en el mercado internacional, la firma explorará de manera gradual los mercados emergentes.

Por otra parte, Li Yuxiang, funcionaria en la sección de Changzhou de las aduanas de Shijiazhuang, explicó que además de llevar a cabo la inspección aduanera, «estas oficinas locales también realizan una supervisión sobre todo el procesamiento de las personas».


«Estándares de calidad»: qué indicaron desde las aduanas de China sobre el control en las peras frescas


En ese sentido, Yuxiang explicó en detalle que: «Orientamos a las empresas para fortalecer la autoinspección y el autocontrol, aplicar estrictamente el control de riesgos de sustancias tóxicas y nocivas en los huertos y la vigilancia de plagas exóticas, con el fin de ayudarlas a establecer un mejorado sistema de gestión de calidad. Además, aseguró que de esa manera, las peras frescas cumplen los estándares de calidad al ser exportadas», detalló Li.

Asimismo, las aduanas locales también tomaron tomado una serie de medidas con el propósito de asegurar la salida rápida de estas frutas, para que lleguen a los consumidores latinoamericanos en estado fresco. 

Publicado en diario Río Negro.

https://www.rionegro.com.ar/economia/por-primera-vez-china-empezo-a-exportar-peras-a-la-argentina-se-trata-de-un-cargamento-de-mas-de-17-toneladas-4121579/

domingo, junio 09, 2024

El agua mineral neuquina más pura y cristalina, premiada y de exportación.

 

La embotelladora Alvura está al pie de la vertiente donde se extrae el mejor agua mineral natural de manatial. Está a pocos kilómetros de Loncopué.

El agua mineral neuquina más pura y cristalina, premiada y de exportación.

El principal producto de la embotelladora Alvura fue distinguido por la prestigiosa Internacional Taste Institute, con sede en Bruselas. La certificación ratifica la calidad premium del agua, que ya viaja a Italia gracias a una alianza con Javier Zanetti. El próximo mes desembarcará en Miami.

Hace más de 30 años que Jorge Hernalz está convencido que en su campo camino a Loncopué, se resguarda un producto puro y cristalino que tarde o temprano sería reconocido como uno de los mejores del mundo.

El tesoro bien resguardado en ese campo es un agua mineral natural de manantial que sale de una surgencia natural de la montaña. Está al pie de la embotelladora montada a la vera de la Ruta Provincial N° 21, a la altura del kilómetro 33. Este lugar es la primera estación de un largo sueño hoy concretado por Jorge y dos socios más: Juan Mercado y Miguel Casanova.

De la cordillera neuquina a Milan: el agua mineral que eligió Javier Zanetti para llevar a Italia.

Estos tres mosqueteros de la montaña unieron fuerzas hace una década atrás, y emprendieron la cruzada por dar a conocer la calidad premium del líquido que brota a sólo siete kilómetros de dónde se envasa.

“Hay muchas cosas que van cambiando. Por un lado las costumbres de la gente y por lado nuestra manera de ver de cómo evoluciona el negocio. Hoy un agua natural de manantial como la nuestra es un producto de mucha aceptación. Hay un cambio de paradigma y nosotros ofrecemos un agua de gran calidad. Hoy en el mundo hay mucha gente que valora eso. Existe otra mirada”, afirma Jorge.

Jorge Hernalz y Juan Mercado, dos de los hacedores de un producto netamente patagónico.

Para reafirmar la certeza de tener un producto premium, la gente de Alvura necesitaba una certificación que avalara todo aquello. Fue así que se inscribieron en el concurso de la Internacional Taste Instituto, con sede en Bruselas, con más de 200 sommeliers de carácter internacional.

Para la certificación internacional, en este caso del agua mineral, hay dos instancias anuales con sede en la capital de Bélgica. Se mandan las muestras y en la ceremonia de cata los sommeliers ponen a prueba el sabor, el olor y la vista. A partir de ahí hacen las calificaciones.

“Teníamos expectativas. Sabemos que tenemos una buena calidad de agua y decidimos someternos a esta evaluación de nivel, que tiene mucho prestigio. Nos anotamos en marzo y decidimos hacerlo en la categoría superior dentro de las aguas minerales. De tres estrellas posibles sacamos te diría dos y media porque la puntuación fue de 8, 40, siendo la máxima de 9”.

La certificación que avala la calidad del agua mineral neuquina. «Un premio al sabor superior».

El fin de esta evaluación “es gourmet”, apunta Jorge. “El análisis que se hace en el concurso es con esa mirada. No si es baja en sodio, que es lo preferente para la salud. Es por eso que ese cachito que a nosotros nos faltó para las tres estrellas, a la mirada de ellos quizás el agua debía tener una carga más de algún mineral”.

La certificación alcanzada irá de ahora en más en las etiquetas del agua, sobre todo en las partidas que van al exterior. Luego de una alianza con el ex capitán de la selección argentina Javier Zanetti, desde el año pasado el agua de origen neuquino engalana las mesas de los principales restoranes de Milán y de otras grandes ciudades de Italia. Pero Hernalz y compañía van por más.


“En menos de un mes vamos a mandar nuestro primer contenedor a La Florida (Estados Unidos) con la marca Zanetti, y en el packaging estará visible esta certificación, que iremos ofreciendo en otras partes del mundo. Básicamente para poder ratificar que la calidad del producto no es solo una afirmación nuestra, sino que lo avalan los mejores sommeliers del planeta”.

El agua que próximamente desembarcará en Miami como puerta de entrada del producto a Estados Unidos, ya cuenta con la aprobación de la FAD (Food and Drug Administration) “una especie de departamento de bromatología de acá”, explica Hernalz. “De esta manera nos queda la habilitación de poder mandar todos nuestros productos allá. Igual, lo primero que exigen ellos es que tengas toda la documentación nacional al día”.

De momento, el primer conteiner será de agua mineral sin gas en botellas de vidrio de 750 cc. Pero la embotelladora ya recibió el pedido para que a futuro pueda enviar el producto en envases de plástico (PET).

Más allá de pasar a jugar en la grandes ligas y con un posible desembarco en Arabia (“ya tienen nuestras muestras…”) Jorge no saca los pies de la tierra y afirma que siguen siendo una pyme “chica donde el pan nuestro de cada día es lo que vendemos todos los días acá en la región y también en buena parte de la Patagonia. Nuestra estrategia está enfocada en cada ciudad y en cada cadena de supermercados de nuestra zona. Eso es lo que nos mantiene en pie y lo que nos ayuda a intentar hacernos nuevos caminos sobre aquellos que demandan un producto genuino, patagónico y de calidad”.

Todo el personal que trabaja en Alvura corresponde a la comunidad mapuche Mellao Morales, que vive a un kilómetro de la embotelladora.

Publicado en diario Río Negro.

https://www.rionegro.com.ar/sociedad/el-agua-mineral-neuquina-mas-pura-y-cristalina-premiada-y-de-exportacion-3625535/

sábado, marzo 30, 2024

Recesión, inflación, caída del consumo y pérdida de empleos en un primer trimestre de 2024 para el olvido.

 

El primer trimestre del 2024 será recordado como uno de los peores en materia económica y social, con el país sumergido en la recesión, disparada de precios, feroz caída del poder adquisitivo y despidos y suspensiones en alza.

La aplicación de un implacable ajuste por parte del gobierno de Javier Milei provocó una parálisis que se no veía desde el 2001.

Con los datos que se conocen hasta ahora autos, alimentos, acero y cemento están entre los sectores más golpeados por la caída de la actividad.

Un informe de la CAME arrojó que la industria manufacturera pyme se retrajo 9,9% en febrero frente al mismo mes del año pasado. 

Es el tercer mes consecutivo en que la actividad fabril cae, aunque aminoró la tasa luego de haberse retraído entre 27% y 30% en diciembre y enero. En alimentos y bebidas la caída de producción entre las pymes fue de 14,6% en el primer bimestre, mientras llegó al 32% en químicos.

"En febrero continuaron las subas de precios en los insumos del sector, pero al mismo tiempo se normalizaron las entregas frente a una coyuntura económica algo más predecible. Aun así, las empresas señalaron perjuicios por las subas de costos, principalmente de la energía y el transporte", informó la CAME.

En cambio, el sector indumentaria creció 10,5% anual en febrero, aunque registró una caída de 2,4% frente a enero. En los primeros dos meses del año acumula una baja de 1,3% anual.

En el sector de productos químicos y plásticos, la actividad se contrajo 23,1% anual en febrero. Con ese resultado, en los primeros dos meses del año acumula una baja de 31,2%.

Las empresas que importan insumos señalaron que a pesar del Bopreal que sacó el Gobierno nacional continúan con problemas para cancelar deudas con el exterior y eso les impide comprar insumos.

Con 323.600 toneladas, la producción de acero crudo tuvo una caída del 20,6% en febrero con respecto al mes anterior y del 9,7% interanual. Por su parte, la caída de la producción de laminados fue aún mayor: 45,5% interanual y 38,6% vs. el mes anterior.

El sector de la construcción continuó su declinación durante el mes de febrero. Los despachos de cemento mostraron una caída del 10,8% respecto de enero último y una caída del 23,4% interanual.

El índice Construya, que mide las ventas de insumos para la construcción pasando de ladrillos a cerámicos y griferías, registró una baja del 26,6% interanual en febrero, aunque hubo un repunte del 6,8% contra enero.

De esta forma el acumulado de febrero a diciembre cerró 28% por debajo del mismo período del año anterior. En medio de este parate, la Cámara Argentina de la Construcción precisa que hay 100.000 trabajadores que se quedaron sin empleo, en buena medida por la paralización de la obra pública.

El sector automotor registró en febrero una baja del 19% con respecto al mismo mes del año anterior y un retroceso del 18,2% en el bimestre.

El único dato de marzo conocido hasta ahora no da margen para ilusionarse: los patentamientos cayeron 36,6% en marzo y 30% en lo que va del año, en medio de una crisis que ya llevó a las compañías a suspender trabajadores y dar de baja contratos.

 En febrero, el Indicador de Consumo (IC) de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) retrocedió 3,5% en la comparación interanual, mientras que tuvo un incremento desestacionalizado de 1,5% frente a enero.

Los segmentos que mostraron una mayor pérdida en febrero fueron recreación y transporte,con una disminución del 13,2% y 2,3%, respectivamente. De esta forma, el índice acumula en los primeros dos meses del año un decrecimiento de 2,7% interanual.

Publicado en Diario LA PRENSA.

Imagen: Diario La Prensa.

https://www.laprensa.com.ar/Recesion-inflacion-caida-del-consumo-y-perdida-de-empleos-en-un-primer-trimestre-de-2024-para-el-olvido-542849.note.aspx

jueves, febrero 22, 2024

Franco Scattolo, El Tano de Villa Regina, pudo estudiar arquitectura gracias al esfuerzo de su padre, aunque decidió ser fruticultor: Hoy dice “mis hijos me dan esperanza”.


Franco Scattolo.
Franco Scattolo, El Tano de Villa Regina, pudo estudiar arquitectura gracias al esfuerzo de su padre, aunque decidió ser fruticultor: Hoy dice “mis hijos me dan esperanza”.

Franco Scattolo (60 años) habla italiano a la perfección y se presenta como “un tano de alma, emprendedor de frutas en el Alto Valle”. Su primera chacra queda a sólo 7 kilómetros de Villa Regina, en el Alto Valle de Río Negro, y vive en esa localidad. La llaman La Perla del Valle y es sede de la Fiesta Provincial de la Vendimia. Alrededor de ella predomina el cultivo de peras, manzanas y uvas, con una fuerte agroindustria que procesa las frutas.

Comienza Franco a recordar: “Mi papá, Ángelo Bruno, de joven, en Véneto, Italia, estaba de novio y ya tenía sus ahorros para construir su propia casa, cuando sobrevino la guerra y fue prisionero de los alemanes, pero sobrevivió. Una vez libre, se percató de que sus mismos ahorros no le alcanzaban para comprarse un par de zapatos. Le prometieron un trabajo en el ferrocarril, pero nunca se lo dieron y se enojó. Decidió venirse, sin un peso, a la Argentina. Así fue como vino a Villa Regina, donde lo esperaba un primo. Ahorró con sus primeros trabajos y le devolvió el dinero del pasaje a mi abuelo, y después le envió para el pasaje a su esposa, Virginia Biasi”. 

“Mi padre la esperó en Buenos Aires e hicieron 46 horas en tren hasta Regina. Muchos años después, mi madre recordaba con risas que, en aquel viaje, observando ella el ganado en las pampas le preguntó a mi padre dónde lo guardaban de noche…” –también se ríe Franco.

Y continúa: “Aquí nacimos sus tres hijos y mi padre nos enseñó el valor del sacrificio. Recuerdo que además, nos controlaba si teníamos las uñas limpias. El oficio de mi padre era de maestro mayor de obra y recorrió kilómetros en bicicleta construyendo las compuertas y puentes en las chacras, para el sistema de riego que se venía instalando para la fruticultura en el Valle de Río Negro. Después se compró una moto y en ella iba a construir casas”.

“Con mucho sacrificio, mi padre Bruno decidió comprarse una chacra. Como se hacía mucho tomate para industria, plantó tomates. Y después, frutas de carozo, ciruelas y especialmente, duraznos. Plantó dos vides con el objeto de hacer vino para consumo familiar, aunque le vendía algo a un par de bodegas. Añoro los tiempos de vendimia, cuando cosechábamos y luego hacíamos vino. Además, papá carneaba uno a dos cerdos al año para hacer sus propias facturas de chacinados y embutidos caseros. Trabajó hasta los 84 años con la pala al hombro y regando, porque era lo que lo mantenía vivo. Él pensaba que los que tocaban la guitarra y tomaban mate, eran vagos”, se ríe, Franco.

Y continúa: “Aquí nacimos sus tres hijos y mi padre nos enseñó el valor del sacrificio. Recuerdo que además, nos controlaba si teníamos las uñas limpias. El oficio de mi padre era de maestro mayor de obra y recorrió kilómetros en bicicleta construyendo las compuertas y puentes en las chacras, para el sistema de riego que se venía instalando para la fruticultura en el Valle de Río Negro. Después se compró una moto y en ella iba a construir casas”.

“Con mucho sacrificio, mi padre Bruno decidió comprarse una chacra. Como se hacía mucho tomate para industria, plantó tomates. Y después, frutas de carozo, ciruelas y especialmente, duraznos. Plantó dos vides con el objeto de hacer vino para consumo familiar, aunque le vendía algo a un par de bodegas. Añoro los tiempos de vendimia, cuando cosechábamos y luego hacíamos vino. Además, papá carneaba uno a dos cerdos al año para hacer sus propias facturas de chacinados y embutidos caseros. Trabajó hasta los 84 años con la pala al hombro y regando, porque era lo que lo mantenía vivo. Él pensaba que los que tocaban la guitarra y tomaban mate, eran vagos”, se ríe, Franco.

“Fui a una escuela técnica salesiana –sigue ‘El tano’ recordando- y me gustaba jugar al fútbol, pero a veces no podía porque tenía que cosechar con mi padre. La chacra, al principio, no me atraía, pero después me empezó a gustar. Iba caminando al colegio con 6 a 8 grados bajo cero, aunque lloviera. La tierra con el hielo se ponía como cemento. Después, hice la colimba en Comodoro Rivadavia, me casé en 1983 y no conseguía trabajo. Cuando mi ex esposa quedó embarazada, decidí irme con ella, a trabajar al Mercado de Productores y Abastecedores de Santa Fe, donde me quedé seis años, porque ya había estado allí y tenía muy buenos amigos. En aquella ciudad, con 23 años, fui papá y en un par de años había logrado ser dueño de un puesto en el Mercado. Para ello me ayudaron mucho, ‘Bichi’ Mazucca y el gordo Cordó”. 

“Comercializaba frutas de carozo y de pepita. Luego empecé a viajar para conocer otros mercados de mi país. El primero que sale al mercado con sus frutas es el de Jujuy, después el de San Pedro, le sigue el de San Juan, posteriormente Mendoza y finalmente Río Negro. Estuve 6 años y de paso estudié arquitectura, me recibí, pero al volver a Regina, nunca ejercí. Me di cuenta de que había estudiado por mi padre, pero me tiraba más su imagen en la chacra, y sus relatos de cuando cultivaban duraznos en Italia con mis abuelos”, afirma.

Franco relata sus comienzos, ya de vuelta en su pago: “Poco a poco logré comprar cuatro chacras, con un total de 40 hectáreas, alrededor de Regina. Empecé plantando frutas de carozo, duraznos, pelones, ciruelas. Después sumé frutas de pepitas, peras y manzanas. Acá aún regamos a manto y nos manejamos con el ‘tomero’. Registré mi marca ‘Sol Patagónico’ en 1989. Vino la época de Menem y me metí en una cédula hipotecaria que me costó mucho pagarla y logré salir como gato entre la leña. Casi pierdo todo. No me agarró el corralito porque no tenía ni un peso”.

“Comercializaba frutas de carozo y de pepita. Luego empecé a viajar para conocer otros mercados de mi país. El primero que sale al mercado con sus frutas es el de Jujuy, después el de San Pedro, le sigue el de San Juan, posteriormente Mendoza y finalmente Río Negro. Estuve 6 años y de paso estudié arquitectura, me recibí, pero al volver a Regina, nunca ejercí. Me di cuenta de que había estudiado por mi padre, pero me tiraba más su imagen en la chacra, y sus relatos de cuando cultivaban duraznos en Italia con mis abuelos”, afirma.

Franco relata sus comienzos, ya de vuelta en su pago: “Poco a poco logré comprar cuatro chacras, con un total de 40 hectáreas, alrededor de Regina. Empecé plantando frutas de carozo, duraznos, pelones, ciruelas. Después sumé frutas de pepitas, peras y manzanas. Acá aún regamos a manto y nos manejamos con el ‘tomero’. Registré mi marca ‘Sol Patagónico’ en 1989. Vino la época de Menem y me metí en una cédula hipotecaria que me costó mucho pagarla y logré salir como gato entre la leña. Casi pierdo todo. No me agarró el corralito porque no tenía ni un peso”.

“Me fui acomodando hasta que hoy, comúnmente contrato 18 a 20 cosechadores, 6 a 8 podadores, 12 a 15 raleadores, y tengo 4 empleados permanentes. Hacemos cultivos anuales. Producimos 200.000 kilos de fruta de carozo y 500.000 kilos de fruta de pepita, por año”. 

Scattolo entra en detalles: “El carozo no es como la pepita, porque hay que tener más cuidado con las heladas, pero lo tenés que vender enseguida. Y la cantidad que se produce por hectárea, es menor, aunque los gastos son menores, vendés y colocás. La manzana y la pera se almacenan y se venden durante el año. Alquilo cámaras de frío a un frigorífico. Vendemos a los mercados centrales de Buenos Aires, Paraná, Santa Fe, Córdoba capital, Río Cuarto y Guaymallén”. 



Y Franco fue por más: “Un día vi que los damascos de San Juan y de Mendoza no eran buenos y empecé a investigar el tema, las variedades, hasta que seleccioné a dos, búlida y orange, y aposté a ellas. Probé de cosecharlos con mujeres, porque son más detallistas. La cosecha de damascos es muy violenta, porque debe hacerse de modo muy rápido, ya que si se te pasan, los tenés que tirar, porque no llegarán al Mercado. Para el mercado interno hay que buscarles el punto justo de maduración de azúcar por sobre la acidez, un sabor de excelencia. Nosotros no exportamos –aclara-. Se hacen tres cosechas de tres días. Acá no abunda esta producción, porque lleva mucho tiempo aprender a manejarlo, y producirlo cuesta caro”. 

Franco cuenta una técnica curiosa: “Durante las heladas tardías que comienzan en agosto, cuando empieza la floración, tenemos por las noches entre 4 y 7 grados bajo cero. Y durante el día, unos 20 a 21 grados de máxima. Cuando la temperatura ambiente va a empezar a bajar de cero, cubrimos las flores con agua por aspersión, para que se vayan congelando, a fin de que su núcleo -que es el fruto que se está cuajando, y el cual es pequeñito y, en su mayoría, acuoso- no baje del grado cero y no se hiele. Con este clima de temperaturas extremas, estamos teniendo noches en enero en que hacen 30 grados y la fruta sigue madurando sin sol, y eso la perjudica”, señala Franco.   

Y Franco fue por más: “Un día vi que los damascos de San Juan y de Mendoza no eran buenos y empecé a investigar el tema, las variedades, hasta que seleccioné a dos, búlida y orange, y aposté a ellas. Probé de cosecharlos con mujeres, porque son más detallistas. La cosecha de damascos es muy violenta, porque debe hacerse de modo muy rápido, ya que si se te pasan, los tenés que tirar, porque no llegarán al Mercado. Para el mercado interno hay que buscarles el punto justo de maduración de azúcar por sobre la acidez, un sabor de excelencia. Nosotros no exportamos –aclara-. Se hacen tres cosechas de tres días. Acá no abunda esta producción, porque lleva mucho tiempo aprender a manejarlo, y producirlo cuesta caro”. 

Franco cuenta una técnica curiosa: “Durante las heladas tardías que comienzan en agosto, cuando empieza la floración, tenemos por las noches entre 4 y 7 grados bajo cero. Y durante el día, unos 20 a 21 grados de máxima. Cuando la temperatura ambiente va a empezar a bajar de cero, cubrimos las flores con agua por aspersión, para que se vayan congelando, a fin de que su núcleo -que es el fruto que se está cuajando, y el cual es pequeñito y, en su mayoría, acuoso- no baje del grado cero y no se hiele. Con este clima de temperaturas extremas, estamos teniendo noches en enero en que hacen 30 grados y la fruta sigue madurando sin sol, y eso la perjudica”, señala Franco.   

“Cada 20 días aplicamos un protector solar sobre los frutos, con el cual aminoramos el daño por un exceso de sol. A medida de que va creciendo el fruto, va perdiendo cobertura y por eso debemos volver a aplicarlo cada 20 días. Hemos tenido en lo que va de este verano, temperaturas máximas de 39 grados y por las noches suele bajar 15 a 20 grados”, indica el tano fruticultor. 

Lo bueno es que Franco no está solo: “En 2016, mi hijo Ricardo (33), recibido de ingeniero agrónomo en la UBA, le propuso a su novia venirse a trabajar en la chacra y aceptó. Como ella es paisajista, además pusieron un vivero. Después mi otro hijo Flavio (36), que estudió administración, en 2018 estaba cansado de vivir en Buenos Aires y decidió volver. Hoy me ayuda en la parte administrativa y la comercialización. Mi hijo Franco Andrés (40) es médico en General Roca, pero los días que no tiene guardias se viene a ayudarnos en la chacra. Gabriel (32) es economista y desde Buenos Aires nos asesora en todo lo financiero o para contratar un seguro. Ricardo se ocupa de la producción y yo quedé como gerente. Lo bueno es que, si no estoy, ahora la empresa con mis hijos funciona igual o mejor que cuando estoy”, declara el fruticultor, lleno de orgullo. Franco advierte que “la fruta de pepita es como una ficha de casino, una timba, porque la cosechamos en abril y tardamos 8 a 9 meses en venderla. Cada semana vamos empacando y enviando al mercado, dependiendo de la situación financiera del país, del tipo de cambio, porque todos los insumos nos cuestan en dólar blue y vendemos en pesos, una locura. El desafío consiste en disponer de fruta cuando vale bien, ya que se rige por la ley de oferta y demanda. Este año, con la manzana y la pera, o perdimos plata o apenas salimos sin perder, pero no ganamos”. 

El tano Scattolo reflexiona: “Yo hoy me pregunto por qué sigo haciendo esto, pero me doy cuenta de que no lo voy a abandonar. Además, si llegáramos a parar la producción, la chacra se caería a causa de una helada, o por una plaga como la carpocapsa, o por el piojo de San José, o la arañuela, o la cochinilla, y tardaríamos 4 o 5 años en recuperarnos”. 

Y culmina el tano Scattuolo: “Me da mucha pena saber que los jóvenes se van de nuestro país. Frente a esto, mis hijos me dan esperanza. Tenemos un país maravilloso, una juventud hermosa, con un potencial enorme y creo que es la que logrará el cambio, porque viene con otra mentalidad. Esfuerzo, sacrificio, perseverancia, y amar lo que hacés, son la clave”.

Publicado en BICHOS DEL CAMPO.

Imágenes: Bichos del Campo. Por Esteban “El Colorado” López.

https://bichosdecampo.com/

https://bichosdecampo.com/franco-scattolo-el-tano-de-villa-regina-pudo-estudiar-arquitectura-gracias-al-esfuerzo-de-su-padre-aunque-decidio-ser-fruticultor-hoy-dice-mis-hijos-me-dan-esperanza/

lunes, octubre 16, 2023

La Media Luna, el almacén de 1914 atendido por “la última bolichera” que desborda cada fin de semana.


Fadila Ismael está detrás del mostrador de este almacén de ramos generales bonaerense, que abrió su abuelo libanés a principios del siglo XX.

“Me he convertido en una leyenda, soy la última bolichera”, dice con orgullo Fadila Ismael, más conocida y venerada como “Mimí”. Está detrás del mostrador del almacén de ramos generales La Media Luna, abierto por su abuelo en 1914, un libanés que llegó al país buscando la América y la encontró en Las Marianas, un pequeño pueblo de Navarro, provincia de Buenos Aires. Todos los días abre el almacén y fieles clientes participan de la ceremonia más esperada. “Es verdad, preparo los mejores aperitivos de la provincia”, aclara Fadila.

¿Cuál es secreto? “Saber despachar el aperitivo y ser amable”, dice. “Tenés que escuchar y acompañar”, agrega. Tiene derecho de admisión: “Los maleducados no entran”, sentencia. No quiere decir su edad, pero tiene todas las noches de Las Marianas, tuvo siete hermanos y solo le queda su hermana de más de 90 años. Es conocida por su carácter. “Soy igual que los hombres, y si tengo que sacar a uno lo hago”, afirma. El almacén está en una esquina de Las Marianas, a 140 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires. Bucólico y arbolado, sus calles son los de un típico pueblo de la campiña.

Mimi Masmud, al frente del almacén La Media Luna de Las Marianas - Créditos: @Guadalupe Faraj.

“Más de un millón, mucho más”, refiere Mimí a la cantidad de aperitivos que ha servido en su vida. A pesar de que el almacén tiene una variedad infinita de artículos, de los que se nutre todo el pueblo, la especialidad de ella y la razón por la que la esquina es la más concurrida, son los aperitivos. Fadila no anda con vueltas. “Sirvo lo que yo quiero y cómo quiero”, dice.

 “Gancia, Cinzano, Fernet, cerveza, caña Mariposa, whisky y ginebra”, enumera las botellas que tiene más a mano, aunque es famosa por una en particular. “Despacho el mejor Gancia”, afirma. Es visitada por eso.

El almacén está en una esquina de Las Marianas, a 140 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires - Créditos: @Javier Pintos.

“No quiero complicarme”, argumenta a la hora de mencionar su menú. Es simple: mortadela, queso y salame. “A veces también aceitunas”, agrega. Desde las 9 de la mañana está abierto. Sus estanterías no tienen espacio para una lata, botella o frasco más. Lo tiene impecable. La madera del mostrador tiene la suavidad que solo alcanza este elemento con más de un siglo de contacto con manos, sueños y miradas. “Tengo en oferta la lata de duraznos porque a una vecina le gusta, así que la dejo barata”, cuenta “Mimí”. Códigos de boliches de pueblo. Polémica y desafiante, tiene una propia opinión sobre la realidad del país.

“Soy peronista, pero oigo a quienes gobiernan y me enferman”, dice. El día después de las PASO tuvo un pico de presión, y tuvo su propia epifanía, se estoqueó de cuanta botella pudo conseguir entre los viajantes. “Sabía que iba a venirse todo lo que está pasando”, afirma Fadila.

La copa es la medida que maneja. El aperitivo tiene un costo de $500. “Crisis como esta no vi antes”, afirma Fadila, pero desde el lugar en el mundo que le toca estar, reflexiona. “En tiempos así, la gente necesita tomar más aperitivos, desahogarse, encontrar compañía”, cuenta Mimí.

La copa es la medida que se maneja y el aperitivo tiene un costo de $500 - Créditos: @Javier Pintos

La Media Luna abrió en 1914, hace 109 años. Pedro Ismael llegó desde un lejano pueblo de Líbano. Entonces Las Marianas tenía 3000 habitantes (hoy son 500) y mucho movimiento, el tren permitió ese presente. Vio una oportunidad y abrió el almacén. Con los años llegó Masmud Ismael, su hijo, con la idea de regresar a su padre a la madre tierra, pero ocurrió todo lo contrario, se quedó. Había una creciente comunidad árabe. No sabía español. “Mandaba a hacer almanaques con una media luna y una estrella, eso le hacía recordar la cultura árabe”, dice Fadila refiriéndose al nombre que le quedó al almacén.

En aquellos tiempos no se necesitaba hablar en criollo, si uno sabía trabajar, ya con eso bastaba, y don Masmud, una vez muerto su padre en 1939, se hizo cargo del boliche. Caprichos del destino, en Las Marianas conoció a una libanesa, se casaron y tuvieron ocho hijos. “Duermo en el mismo lugar en el que nací”, afirma Fadila.

Un hermano la acompañó en el mostrador hasta 1998. En el lecho de muerte, le dijo: “Cuidá el almacén”. Y eso está haciendo. “Estaré acá hasta el último día de mi vida, soy bien bolichera”, promete Fadila.

Mesas en la calle.

A pesar de que el almacén está abierto desde temprano, la acción sucede al mediodía, y durante la tarde hacia la noche. La importancia social de esta esquina es crucial. Aún llegan clientes octogenarios, pero también doñas que hacen sus compras. Hay momentos en donde el salón está colmado, y Mimí debe agregar mesas en la calle. Todo lo hace sola, los fines de semana el lugar se desborda. “Vienen de Buenos Aires enloquecidos a buscar tranquilidad”, asegura. La fidelidad de los clientes del pueblo tiene un rango litúrgico.

Los fines de semana se van armando las mesas fuera del bolicheJavier Pintos

“Mimí es del pueblo, la quieren mucho”, dice Javier Pintos, cliente y viajero. Hace años que frecuenta el pueblo y el lugar. Conocedor de las señales camperas, destaca las de Fadila. “Tiene una habilidad, la de poder atender a veces a 50 hombres a la vez, parece que tuviera patines en las piernas”, dice Pintos, que registra sus vivencias en su cuenta de Instagram @dpuebloenpueblo. Observa de ella que de todos los que están presentes, de cada uno conoce su temperamento. “Sabe cómo manejarlos a cada uno, ella está sola en el mostrador y se hace valer”, afirma Pintos.

Pone reglas, Fadila. En la era digital ella tiene un celular pero habla por el teléfono de línea. “Soy una mujer de teléfono fijo –sostiene, con orgullo–. Se habla mejor. Es común que el almacén reciba visitas citadinas y antes de hacer un pedido, o saludar, comiencen a sacar fotos. “No se los permito, me tienen que pedir permiso”, espeta.

Pintos presenta una anécdota, concurre con un amigo que tiene por afición silbar. Cuando Mimí lo oye es determinante: “Acá no se silba”, lo corta de cuajo al silbador. “Tampoco doy cartas”, advierte. Se produce mucho bochinche. Las leyes de Fadila parecen aplomar la leyenda y todos las aceptan.

Informada y controversial, su visión del uso que se le dan a los aperitivos en la ciudad los bartenders no la tienen a ella como defensora de la inclusión de esencias, frutas, flores u hojas. “Eso no son aperitivos”, sostiene Fadila. “Tampoco vendo gin, acá somos tradicionales”, manifiesta la bolichera señalando las marcas clásicas. Reflexiona sobre el cambio de los hábitos. “Ya no quedan hombres que tomen ginebra”, concluye.

Las Marianas es un pueblo que se ha convertido en un destino consolidado en la red de pueblos que están dentro del radar de aquellos que hacen escapadas gastronómicas, a pocas cuadras del almacén está el restaurante hotel “Doña Irma”. Con sus más de 80 años, Irma amasa ravioles que los sibaritas han convertido en elemento sagrado. Nadie, ni siquiera su hijo, conoce el secreto del relleno. Solo que cocina el estofado y a la pasta en una cocina a leña. “La secuencia es ir primero a La Media Luna, y después a Doña Irma, son dos mujeres únicas”, afirma Pintos.

El restaurante y hotel Doña Irma también está en Las Marianas

Fabián Marelli - LA NACION.


El pueblo acaba de recuperar un viejo almacén, “El Nuevo Recreo”. Si de algo no adolece Las Marianas es de esquinas criollas.

La Media Luna funciona como un portal. Todo lo que está dentro de sus paredes tiene un siglo, lo anormal es lo actual. Un mundo con señales propias, el del almacén. Los parroquianos aceptan las reglas de una mujer que ha vivido toda su vida entre las estanterías, con gauchos y paisanos. Pintos hace referencia a una sana costumbre: “Tenes que ser rápido para invitar”, dice. Cuando el desprevenido pretende pagar, Mimí suele repetir: “Ya está pagada la copa”. En el bondadoso círculo rural, compartir la felicidad es una obligación. “Muchas veces te encontrás tomando una copa con un desconocido que te ha invitado”, señala Pintos.

Mientras tanto, como un personaje de las Mil y una noches, Fadila sueña con una vida sin final. Involucrada en la historia del pueblo que la vio nacer, se pregunta. “¿Quién cuidará del almacén cuando no esté?” La runfla de paisanos hace fuerza para que sea eterna su presencia en este templo con aires libaneses.

 Por Leandro Vesco.

Publicado en Diario LA NACIÓN.

Imágenes: Diario LA NACIÓN.

16 de octubre de 2023.

https://www.lanacion.com.ar/sociedad/la-media-luna-el-almacen-de-1914-atendido-por-la-ultima-bolichera-que-desborda-cada-fin-de-semana-nid16102023/