GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

jueves, junio 06, 2013

Víctor Jara entre los 15 músicos más rebeldes de la historia según la revista Rolling Stone,


El cantautor chileno Víctor Jara fue seleccionado como uno de los 15 músicos más rebeldes de todos los tiempos según la famosa revista Rolling Stone.
El medio norteamericano destaca tanto su talento como su vida y la trágica muerte luego de las torturas durante la dictadura chilena.
"Las canciones de amor y justicia del cantante popular chileno Víctor Jara eran aparentemente tan amenazante para los líderes militares durante el escenario nacional en 1973, que tenían que asesinarlo", señala la revista.
El medio destaca además su trabajo en el teatro y las canciones escritas durante "la convulsiones sociales de los años sesenta".
"Jara fue torturado; después rompieron sus manos. Los guardias se burlaban del cantante, ordenándole que tocara la guitarra", relata el medio estadounidense.
Además, destacan el homenaje póstumo realizado al artista por algunas estrellas de la música. "Unos meses más tarde, Bob Dylan, Pete Seeger y Phil Ochs encabezaron un beneficio en Nueva York en nombre de Jara", concluye el medio.
Fuente de información: http://www.latercera.com 


Levántate y mira la montaña
de donde viene el viento, el sol y el agua,
tú que manejas el curso de los ríos
tú que sembraste el vuelo de tu alma.

Levántate y mírate las manos
para crecer estréchala a tu hermano,
juntos iremos unidos en la sangre
hoy es el tiempo que puede ser mañana.

Libranos de aquel que nos domina en la miseria
traenos tu reino de justicia e igualdad.

Sopla como el viento la flor de la quebrada
limpia como el fuego el cañón de tu fusil,
hágase por fin tu libertad aquí en la tierra
danos tu fuerza y tu valor al combatir,
Sopla como el viento la flor de la quebrada
limpia como el fuego el cañón de tu fusil.

Levántate y mírate las manos
para crecer estréchala a tu hermano,
juntos iremos unidos en la sangre
ahora y en la hora de nuestra muerte amén.
PLEGARIA DEL LABRADOR - VÍCTOR JARA.

miércoles, junio 05, 2013

RECETA PARA HACER UN ARGENTINO MEDIO.


Del barro venimos. 
Clase media, que se crió mamando sueños de grandeza. 
La de las tardes futboleras, la “plata dulce”, los viajes a Miami, del “déme dos”..
La del hedonismo consumista, la de los “derechos y humanos”; la de "señora pequeña burguesía".
También la de los escritores de Contorno, y heterogénea; -en 1947-, Germani decía que eran más del 40% de un país singular que disminuía su clase obrera. 
La de los empleados administrativos estatales; la de los servicios públicos; la de las miles de industrias pequeñas y medianas. La de los vendedores. 
La del desarrollismo de los 60, que en su proceso de modernización incorporó el famoso trabajador de cuello blanco. 
La que reconoce su origen en la inmigración y que; "aspiraron a ser" y tuvieron un hijo "doctor"
La medio rica; medio culta; entre lo que cree ser y lo que es 
media una distancia medio grande.
La clase que sueña que hay una escalera que conduce al cielo, -porque cree que ahí pertenece-, y no encuentra el líder que le abrirá la puerta al paraíso.
Una vez en el cielo, se da cuenta que es apenas un invitado y esta es su máxima tragedia
La clase media, la que se cree que emergió blanca, la de la gente "bien", opuesta al populacho y su viscosa identidad.



Fuente de información e imágenes:
http://bessone.blogspot.com.ar/2013/06/receta-para-hacer-un-argentino-medio.html

Como diría un miembro de la alicaída clase media argentina... (el "medio pelo" de Don Arturo Jauretche: "Soy de clase media  ¿y que...?

El Monumento a Colón enfrenta a la Nación, Ciudad y la colectividad italiana.


NOTICIA DEL DIARIO "PERFIL" 31-5-2013.

El Monumento a Cristóbal Colón,ubicado en la plaza homónima frente a la fachada oriental de la Casa Rosada, es el centro de una fuerte polémica que involucra a la Presidencia, a la colectividad italiana en Argentina y a varias ONGs que promocionan la conservación del patrimonio arquitectónico de Buenos Aires.
El Gobierno nacional decidió en marzo el traslado del monumento a la ciudad de Mar del Plata,para reemplazarlo por el de Juana Azurduy, guerrera de la Independencia nacida en Sucre (Bolivia), lo que indignó a la comunidad italiana en Argentina, que considera la mudanza "un atropello" a su historia. La estatua de Azurduy será financiada con un millón de dólares donados por el gobierno de Evo Morales.

Creada por el escultor italiano Arnaldo Zocchi, el monumento a Cristóbal Colón, que pesa 623 toneladas, fue construido con fondos que aportaron el gobierno italiano y la colectividad italiana residente en Argentina, con motivo del centenario de la Revolución de mayo de 1810, para agradecer la hospitalidad de los argentinos hacia los inmigrantes de ese país.
 
La piedra fundamental se colocó el 24 de marzo de 1910, en presencia del presidente Figueroa Alcorta, pero el monumento llegó desde Italia muchos años más tarde, en junio de 1921, cuando se inauguró la obra, con la presencia del presidente Hipólito Yrigoyen y numerosos italianos que hicieron aportes financieros para su construcción.
"Posee un significado especial para nosotros, ya que los italianos que llegaban aquí lo veían desde el puerto", explicó Valentina Vita, miembro del Comité de Italianos en el Exterior en Buenos Aires a la agencia Télam. “No entendemos que por decisión del Gobierno actual, sin consultarnos a nosotros, decidan trasladar un monumento que lleva en el mismo sitio desde 1910”, agregó.
Rechazo a la mudanza. La comunidad italiana teme que de llevarse a cabo el traslado, la imagen del navegante sufra importantes daños en su nueva ubicación. "El temor que tenemos es que se destruya, porque no se puede trasladar 400 km algo que está desde hace 100 años acá", señaló Darío Signorini, miembro del Comité Italiano en el Exterior (Comites), en declaración al diario La Nación.
 
Pero también se manifiesta por motivos más cercanos al sentimiento. “Colón no es la Thatcher, no es un invasor, es el descubridor de América”, se manifestó Tullio Zembo, exdiputado ítalo-argentino y director del diario L’Italiano. Reseñado por Clarín, Zembo afirmó sentir "como una ofensa" y "como agua helada" la noticia del traslado del monumento. "Primero cerraron la plaza y ahora hacen esto", se quejó. 
 
"Somos una de las colectividades más grandes del país, pero no nos tienen en cuenta ni nos consultaron. Si quieren sacar el monumento por un motivo de seguridad o una razón entendible, está bien, pero en todo caso que lo muden a otra plaza porteña, porque fue un regalo a la Ciudad, no a Mar del Plata”, aseguró.
Por su parte, la "Solidarieta Italiana Emigrati nel Mondo" redactó un comunicado en el que presentaba su reclamo hacia la Presidencia, afirmando que el monumento "es un símbolo del agradecimiento de todos los emigrantes italianos a la patria Argentina que nos recibió abriéndonos los brazos brindándonos un nuevo futuro".
Pese a los reclamos, el Gobierno nacional afirma que está plenamente autorizado a su traslado. Una ley aprobada por la Legislatura porteña en 2008 lo autoriza a disponer, conservar y mantener el espacio ubicado atrás de la Casa Rosada. Según la Ley Nacional 24.588, que garantiza los intereses del Estado nacional en la Ciudad, la Nación "conserva todo el poder no atribuido por la Constitución Nacional al gobierno autónomo de la ciudad de Buenos Aires, y es titular de todos aquellos bienes, derechos, poderes y atribuciones necesarios para el ejercicio de sus funciones". 




EDITORIAL DEL DIARIO "RÍO NEGRO -  4/6/2013.

La cacique Cristina.

Para indignación de muchos porteños y de quienes se sienten orgullosos de sus raíces italianas o españolas, y para perplejidad de todos los demás salvo una pequeña minoría de revisionistas enfervorizados, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ha ordenado el traslado del casi centenario monumento a Cristóbal Colón, que pesa 38 toneladas, de su lugar en la Capital Federal a Mar del Plata. Quiere reemplazarlo por una estatua de Juana Azurduy que, además de mujer, nació en América, si bien en una parte que andando el tiempo sería Bolivia, y luchó de manera destacada en las guerras de la independencia bajo el mando de Manuel Belgrano y Martín Miguel de Güemes. Parecería que a Cristina le molesta sobremanera tener al lado de la Casa Rosada un recordatorio pétreo del italiano que sirvió a la corona española, de ahí la decisión de enviarlo a la "Ciudad feliz" donde no tendrá que verlo por la ventana del edificio en que trabaja.

Se entiende: a juicio de Cristina, Colón era un agente del imperialismo europeo, o sea, un derechista reaccionario y, por lo tanto, el gran responsable de la derrota de los "pueblos originarios" y la colonización del hemisferio occidental, un personaje malísimo que a lo sumo merecería ser recordado por algunos marplatenses memoriosos. Se trata de una idea que es popular entre aquellos izquierdistas que se han convencido de que todos los desastres sufridos por el género humano se han debido a la perversidad de los europeos que, motivados por la codicia y el sadismo, sembraron muerte y destrucción en el mundo al atacar alevosamente a pueblos pacíficos acostumbrados a vivir en armonía con la madre naturaleza. Desgraciadamente para los Qom, que esperan desde hace años que el gobierno preste atención a los atropellos que sufren en el feudo kirchnerista de Formosa, la solidaridad de Cristina con dichos pueblos no se extiende a sus descendientes.

Si la presidenta fuera una militante indígena resuelta a encabezar la reconquista de la Argentina, remedando así la larga campaña en que los españoles cristianos se libraron de los moros, la hostilidad que siente por Colón y, según parece, todo cuanto a sus ojos simboliza podría considerarse lógica, pero sucede que, lo mismo que su marido fallecido, es, que se sepa, de ascendencia exclusivamente europea. También lo son muchos otros que, por razones, es de suponer, psicológicas, quieren creerse víctimas del imperialismo de los "blancos" cuando, mal que les pese, son ellos mismos producto de lo que juran odiar. Al fin y al cabo, de no haber sido por los viajes de Colón y el arrojo de quienes colonizaron lo que para ellos era el "nuevo mundo", la Argentina que conocemos no existiría. ¿Cree Cristina que hubiera sido mejor que toda América quedara en manos de los "pueblos originarios"? Puede que sí, pero sería un tanto extraño que la presidenta pensara que el país que trata de gobernar es fruto de un error o, peor, de un crimen histórico imperdonable.

Sea como fuere, el monumento al "almirante del mar océano" está al centro de una nueva disputa que está agitando a los porteños y los kirchneristas que, conforme a los exégetas, están librando una guerra cultural en que la historia nacional es uno de los campos de batalla más importantes. El gobierno porteño de Mauricio Macri logró que la Justicia Federal frenara el operativo de traslado, que ya había comenzado, de lo que la Legislatura ha declarado un "bien integrante del patrimonio cultural de la ciudad de Buenos Aires", tesitura que comparten plenamente los representantes de las comunidades italiana y española que están hartas de desempeñar el papel de los malos en el relato antieuropeo, cuando no antioccidental, de Cristina y sus militantes. Huelga decir que nadie está en contra de construir monumentos esculturales a Juana Azurduy, que, de todos modos, no aspiraba a borrar absolutamente todo lo sucedido a partir de octubre de 1492. Con todo, parecería que los macristas han optado por tomar en solfa la iniciativa excéntrica de Cristina, tratándola como un nuevo episodio de la saga protagonizada por una presidenta decidida a "ir por todo"; el jefe de gabinete de la metrópoli, Horacio Rodríguez Larreta, dice temer que "si dejamos que esto pase, mañana nos afanan el Obelisco", mientras que Macri sospecha que el Monumento de los Españoles podría figurar en la lista negra de Cristina.

martes, junio 04, 2013

Hace 70 años nacía el peronismo por Aníbal Mario Romano - UNCuyo. Junta de Estudios Históricos de Mendoza.




EL GENERAL PEDRO RAMÍREZ.
EL CORONEL PERÓN AÑO 1944.

De las revoluciones y golpes de Estado producidos en el país en el siglo XX, lo ocurrido el 4 junio de 1943 presenta características propias y excluyentes. Fue el único movimiento castrense, que tres años exactamente después, logró su propia descendencia política al asumir el 4 de junio de 1946 la presidencia de la Nación Juan Domingo Perón, hombre de la revolución juniana. 


No se trató pues de una mera coincidencia; Perón asumió ese día para demostrar que su tarea de gobierno sería la continuación de lo planificado y llevado a cabo por los hombres del ejército que habían decidido terminar con un sistema plagado de corrupción, peculado y negociados, es decir la etapa transcurrida entre 1932-1943, denominada la "democracia ficta" o más bien llamada "Década Infame".

Este nuevo movimiento militar no se limitó a cambiar los nombres de los funcionarios, por el contrario, produjo a través de la descendencia política encarnada por Perón una verdadera revolución en lo político, económico y social.

Puede afirmarse que la Argentina de 1943 se encontraba presidida por un gobierno impopular y desacreditado, representado por una alianza política llamada la "Concordancia", que había llegado al poder por el llamado "fraude patriótico", cuya única finalidad era impedir el regreso de los radicales al poder. En la década del '40, la "Concordancia" estaba representada por el binomio Ortiz-Castillo, un radical antipersonalista y un conservador del Interior. A mediados de 1942, el presidente Ortiz renunció a causa de su ceguera, producida por una diabetes y Castillo asumió el PEN.

El nuevo presidente representaba lo más genuino de un régimen corrupto y fraudulento. Apoyándose en la estructura del Partido Demócrata Nacional comenzó a proyectar su propia decisión de elegir a su sucesor, para las elecciones de 1944. La figura designada fue un conservador salteño, Robustiano Patrón Costa, de filiación netamente aliadófila, su nominación significaba lisa y llanamente la institucionalización del fraude.

En pleno desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, los militares veían con preocupación la necesidad de contar con recursos humanos y renovación de su aparato bélico. Al estar insertos en la sociedad, participaban de las divisiones ideológicas de ésta. Así, muchos de ellos creían que no se podía confiar en la capacidad política de la dirigencia civil, y que tarde o temprano tendrían que tomar el control político de la Nación.

Si bien la Argentina había declarado la neutralidad en el conflicto mundial, la presión ejercida por el Departamento de Estado de los Estados Unidos hacía cada vez más difícil mantenerla, máxime cuando hacia 1943, la ofensiva aliada sobre Alemania y sus partidarios se había vuelto contundente. El dilema de los militares consistió en tratar de compatibilizar la neutralidad con la posibilidad de un reequipamiento de todo el aparato militar, producto de la llamada política del "gift" (regalo), que el país del Norte ofrecía a 20 o más años de gracia.

En este contexto, debe insertarse la constitución de una logia militar el GOU (Grupo de Oficiales Unidos), integrada por 19 miembros, en su mayoría coroneles, dentro de los cuales figuraba Juan Domingo Perón. Su participación fue importante, pero no al punto de considerar que Perón y el GOU eran una misma cosa; hay en la logia una composición heterogénea, en la cual participaban oficiales de varias orientaciones y tendencias. Lo que sí puede afirmarse es que Perón fue creando dentro del grupo su propio círculo de poder, en vistas a una futura acción.

No había en la logia un jefe, los gouistas desconfiaban del generalato porque lo consideraban funcional al sistema político, sin embargo reconocían al Ministro de Guerra, Pedro Pablo Ramírez, como su jefe nato, jurándole obediencia y acatamiento. En 1943, de los 3.600 oficiales, 3.000 estaban unidos y juramentados, teniendo firmados ante el Ministerio de Guerra las respectivas solicitudes de retiro en blanco. En caso de deslealtad o traición, automáticamente eran dados de baja y excluidos de la fuerza.

¿Qué fue lo que produjo el derrocamiento de Castillo? El ministro de Guerra, el general Pedro Pablo Ramírez, fue tentado por la Unión Cívica Radical para ser candidato en las elecciones de 1944. Enterado de esto el presidente lo destituyó del cargo; la logia decidió entonces apurar la marcha del proceso revolucionario. Se buscó a un general que asegurara el mando de las tropas y la elección recayó en Arturo Rawson, que desconocía por completo la existencia de la logia militar; de este equívoco saldrán los problemas de los días y meses siguientes.

La adhesión de Campo de Mayo, la unidad militar más importante, fue fundamental para el éxito de los revolucionarios. El 4 de junio de 1943, al frente de casi 10.000 efectivos, Rawson inició la marcha hacia la Casa de Gobierno. Castillo, carente de todo apoyo militar y civil, se trasladó a La Plata y redactó su renuncia; de hecho había sido destituido.

La proclama revolucionaria expresaba conceptos puntuales e irrefutables, condenando el peculado, el enriquecimiento ilícito en la función pública; reafirmaba el mantenimiento integral de la soberanía de la Nación y el cumplimiento de los pactos y compromisos internacionales.

El 4 de junio comienza la que el historiador Robert A. Potash denomina "El Ejército en el Poder" y que se extenderá hasta el 4 de junio de 1946. En esos tres años, la figura de Perón comenzará a adquirir fuerza propia, constituyendo el germen y la semilla del peronismo, con el surgimiento de una nueva realidad social.

Los cargos que ocupó Perón durante el gobierno militar, esto es, Secretario de Trabajo y Previsión, Ministro de Guerra y Vicepresidente, influyeron de una manera notable en el proceso histórico iniciado el 4 de junio de 1943, proyectando su accionar en el sector obrero, militar y la opinión pública independiente logrando plasmar así una de sus ideas fundamentales: la justicia social, que perseguía como objetivo una relación armónica y más humanizada de las distintas clases sociales, alejada del individualismo capitalista y del colectivismo comunista.

Pocos de los principales hombres de la revolución percibieron que había algo que satisfacer en el pueblo, y que al hacerlo, éste iba a ser el elemento legitimador de la revolución. Esa persona fue Juan Domingo Perón, quien en los cargos que ocupó supo auscultar las necesidades populares y comenzó a urdir y pergeñar un movimiento de opinión.

Lo iniciado en 1943 es el comienzo de los liderazgos personales, de un sindicalismo institucionalizado y la irrupción de un tradicionalismo popular basado en un autoritarismo de tipo paternalista que permitió la opinión y consolidación de las masas populares en el escenario del poder.

Perón constituyó la descendencia política de la revolución y transformó en leyes sancionadas por el Congreso de la Nación, las reformas y decretos-leyes impulsados por la Secretaría de Trabajo y Previsión, en busca de la dignificación del trabajador.

Al cerrarse el ciclo de la llamada Restauración neo?liberal o conservadora, surgió lo que el propio Perón denominó la "Nueva Argentina". En sus palabras: "? las armas de nuestro Ejército vuelven a los cuarteles con la gloria de haber contribuido a implantar la justicia social".

De alguna u otra forma, este militar comenzaba a transitar el difícil camino del ejercicio de poder político. Quizás ignoraba un proceso histórico que lo tendría como referente en los próximos 30 años. Nada de lo que suceda en ese período podrá explicarse sin tener a Juan Domingo Perón como figura excluyente.

Publicado en el Diario "Los Andes" de Mendoza, martes 4 de junio de 2013.
Foto: Internet.

lunes, junio 03, 2013

MACOCO: "tan rico como un argentino" + HUMOR...



A comienzos del Siglo XX los europeos, en especial los parisinos, solían decir: "tan rico como un argentino".
Por aquellos años  los argentinos de clase alta  solían  “vacacionar” por esos lares.
Era la Argentina de “las vacas y las mises” como la calificaba el escritor Leopoldo Lugones y le cantaba loas poetas como Rubén Darío.
La Argentina estaba entre los 7 primeros países del mundo en 1910: la Argentina del Centenario.
Por aquellos años se "tiraba manteca al techo" una expresión de la bonanza que acuñara "Macoco" Álzaga Unzue un "niño bien" de la clase alta argentina que solía viajar a París a divertirse y despilfarrar el dinero. 
Contaba "Macoco", quien se atribuyó esa "invención", que estando en el Maxim´s de París donde invitaba a comer a sus amigos y en uno de los salones especiales había una pintura en el techo, sin duda inspirada en Rubens, con unas valquirias de senos prominentes y tentadores que sobresalían de los escotes. Una noche se le ocurrió poner manteca en el tenedor  y empecé a tirarla para ver si la embocaba entre las tetas de las mujeres de la pintura. Se armó un torneo y todos los muchachos empezaron a tirar manteca al techo 
MACOCO "TIRANDO MANTECA AL TECHO"


Ahora en pleno siglo XXI con humor y  un chiste  sobre la realidad argentina que recibiera por correo electrónico y que publicara Gallo Viejo.




El radicalismo de baja intensidad de Mujica.

Entrevista Diario "El País" (España), Javier Moreno, 1° de junio de 2013.

José Pepe Mujica me recuerda que Uruguay disfrutó durante décadas de niveles de desarrollo institucional y bienestar comparables a los de cualquier país europeo, asentó lo que se podría describir como una democracia avanzada a principios del siglo pasado y se adelantó en otorgar el derecho de voto a las mujeres (1927), el divorcio (1917) o en extender la educación gratuita, obligatoria y laica. Al rememorar esa época, cuando se conocía a Uruguay como la Suiza de América, el presidente no oculta una chispa de picaresca irreprimible en los ojillos mientras posa su mano sobre mi brazo:
—Mi país es un país pequeño; si hubiera sido grande se diría ahora que la socialdemocracia empezó en Uruguay.
No le falta razón, desde luego, y su reflexión me lleva a imaginar que si Uruguay fuera un país grande, en términos históricos, entonces él quizá sería uno de esos gobernantes cuya estatura inspira a millones de personas más allá de las fronteras nacionales, influye sobre otros líderes y se asegura una impronta profunda en la política de su tiempo. Tras una larga conversación el jueves pasado a primera hora de la mañana, salgo de la residencia del embajador en Madrid convencido de que, si Uruguay fuese un país grande, efectivamente la socialdemocracia se hubiera inventado allí. Pero también de que en un país grande habría sido muy difícil que la personalidad de Mujica se hubiese abierto paso hasta las altas poltronas del poder, una vereda de imposible tránsito para aquellos que renuncian de forma absoluta y expresa a someterse a la política y a sus exigencias, al menos como se conocen desde que las formulase Maquiavelo.
El presidente, de 78 años, resulta conocido por vivir en una casita modesta, de apenas 45 metros cuadrados construidos, vieja de caerse a trozos, sin personal de servicio, en las afueras de Montevideo, donde cocinan él o su esposa cada día y donde plantan flores en un pedazo de tierra y que antes vendían en los mercados. Una cueva, en palabras de Luis Alberto Lacalle, adversario político. Todo ello contribuye a alimentar los clichés que tratan de reducirle a una figura marginal o excéntrica, pese a que, de cerca, Mujica muestra hechuras de líder de enorme talla, en un momento en que el poder se deshilacha y los grandes dirigentes escasean. Algunos de sus planteamientos —“el mensaje del chavismo tiene vocación democrática”— resultan de difícil digestión para cualquier observador independiente, pero Mujica sabe equilibrar de inmediato sus abandonos temporales de la corrección política con abruptos golpes de realismo político. Cultiva relaciones con el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, con el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, las tuvo con Hugo Chávez, de una manera u otra se encuentra en el centro del universo de la izquierda latinoamericana, mantiene lazos con todos y habla con conocimiento de primera mano de sus políticas. Le comento todo lo anterior para averiguar cuál es la figura política que más ha marcado a América Latina en tiempos reciente. Contesta rápido, sin dudar ni un segundo, como si esperara la pregunta o como si hubiese interiorizado la respuesta mucho tiempo antes:
—Lula.
—¿Y por qué?

—Es un personaje histórico. De gran altura simbólica. ¿Por qué? Porque construyó primero una central, construyó un partido, luchó por el Gobierno, tiene un liderazgo natural, no se aferra a él, sabe que tienen que sucederlo. La muerte le estuvo golpeando, probablemente le sirvió para pensar. A veces no es tan mal compañera la muerte cuando cae en extremo; pero una amenaza, el tener en juego la vida y estar en la cama y en el hospital, eso ayuda a ver lo relativo de nuestra pequeñez y mirar más lejos. Cualquier causa importante supera la vida, el paréntesis de una vida humana, es allí donde deben expresarse construyendo colectivamente. Pero, bueno, los hombres estamos sometidos al espejo y al despiadado amor a la vida y a veces en la flagrancia de determinadas posiciones no deja de haber un brutal amor a la vida. Y ha sido una tendencia humana.
De la izquierda en América Latina.
Al sentarse para la charla, el presidente pide un té, le ofrezco mi taza recién servida y la acepta porque no le añadí azúcar. Mujica es un gran consumidor de mate, la infusión nacional argentina y uruguaya, de sabor amargo. Me doy cuenta de inmediato de que resultará imposible mantener una entrevista clásica de pregunta y respuesta. Su alocución desborda cualquier molde, a preguntas concretas responde con grandes elaboraciones que evaden los compromisos cuando él desea evadirlos, pero ellas contienen siempre suficientes elementos de interés y de verdad como para mantener la fascinación, mezclan observaciones precisas con gigantescos meandros discursivos sobre la vida, la muerte, el amor o la generosidad. El primer ejemplo de lo anterior se produce cuando trato de indagar sobre su relación con Argentina, nunca exenta de tensiones comerciales y agravada de forma reciente tras su declaración de que la “vieja”, en alusión a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, resulta más insufrible que “el tuerto”, su marido, Néstor Kirchner, ya fallecido.
—Maravilloso. Argentina es maravillosa. Argentina es un país bárbaro. No, yo no me quejo; la quiero en pila, además en sentido trascendente. Compartimos una argentinidad. Soy federal. Artigas [el gran líder de la independencia en Uruguay] es un héroe argentino en sentido macro. Es el fundador del federalismo en el Río de la Plata y si algún día la nación se construye será una nación federal con una fuerte independencia. Pero no quiero hablar de estas cosas con un español porque… ¡coño!
Me resigno pues al formato de entrevista-río sobre el bien y el mal que el presidente uruguayo impone sin imponer, que no carece en absoluto de seducción, como compruebo a medida que avanza y me obliga a dejar de lado el cuestionario y a concentrar toda mi atención en desmadejar y responder a los hilos de pensamiento que él trenza a velocidad de vértigo. Mujica fue guerrillero tupamaro hasta su detención en 1972. En total pasó 15 años de su vida en prisión, muchos de ellos en confinamiento solitario, en condiciones extremas, sometido también a tortura. Del radicalismo de inspiración cubana de sus años guerrilleros, el presidente de Uruguay ha pasado a convertirse en un gran teórico de los consensos entre poder y oposición, del papel del Estado, convencido de la necesidad de primar las instituciones, incluidos los partidos políticos, por encima de los caudillismos, de nefasta huella en el continente. Queda en su discurso, no podría imaginarse de otra manera, una suerte de radicalismo de baja intensidad en el pensamiento que contrasta muy vivamente, sin embargo, con el ejercicio habitual de la política en América Latina, de Europa ya ni hablamos.
—¿Cómo es el juego de billar? Es muy importante los tantos que usted pueda hacer con la bola. Pero tan importante como eso, o más, es cómo queda su bola.
—Para la siguiente jugada.
—Para la siguiente jugada. Esta es la cuestión. No solo lo que uno hace, porque no se puede construir algo importante de largo plazo si no se logra un cierto margen indirecto de influencia en la propia oposición. Por lo menos en los niveles más racionales de la oposición, porque en el fondo hay que construir con todo. ¿Es un camino largo? Sí, pero me parece que a la larga es el único posible.
Y sin embargo, le digo, la tentación de la reelección y del caudillismo siguen siendo grandes en el mapa político de América Latina, donde hasta en las democracias más asentadas se han visto forzados los mecanismos constitucionales para permitir nuevos mandatos a la medida de gobernantes que se han visto a sí mismos imprescindibles para el futuro de sus naciones, por encima de partidos, instituciones y sociedad civil. Lo hizo Chávez, Correa, Morales. En su día, también Uribe cayó en la tentación. En Argentina está por ver. Le pido a Mujica cómo puede explicar esta deriva en todo el continente desde su experiencia en Uruguay.
—Porque las personalidades terminan ocupando más escenario que los partidos. Los partidos aseguran la sucesión de las causas, las personalidades están sujetas a la biología. Obviamente que se precisan personalidades, pero en Uruguay, los que a la larga vienen decidiendo son los partidos. En otros lados no es así, influyen muchísimo hasta las personalidades coyunturales. En Argentina, usted puede hacer cualquier cosa, pero si aspira a luchar por el Gobierno tiene que ser peronista, y peronista es un todo, y después son varias cosas a su vez, y eso es como una cultura que se generó y no se puede desconocer. Allí hay izquierda, hay centro, hay derecha, hay de todo. ¿Cómo se combina eso? Es el artilugio de la política. En Chile creo que están jugando las personalidades hoy muy fuerte, daría la impresión, y hay un relativo debilitamiento de los partidos.
—El caso extremo sería Venezuela.
—Venezuela tiene una de las contradicciones más severas porque era muy fuerte la personalidad de Chávez. Absorbía y cubría todo el escenario y es probable que tuviera tal peso que mitigaba penurias de gestión que son históricas en Venezuela, que no son de hoy, que son hijas de una sociedad abundante en recursos naturales y que cohabitó y se acostumbró mucho a vivir de los recursos naturales. Cuando uno ve el precio interno del combustible en Venezuela y todavía una buena cantidad de ese combustible se va de contrabando para Colombia, ¿cómo se sostiene esto?

—Yo diría que no se sostiene.
—Venezuela tiene la intención política de ir a pasos muy acelerados en una construcción un tanto socializante. ¿Qué cosas tiene a favor? La más fuerte, a mi juicio, es que el proceso histórico terminó depurando totalmente a las Fuerzas Armadas y son unas Fuerzas Armadas chavistas, pero son Fuerzas Armadas, y así como las gallinas están programadas para poner huevos, las estructuras militares una vez que toman un rumbo, tienen un peso. Eso es una de las seguridades que tiene el régimen.
—Yo no lo veo como algo positivo.
—Pero, a su vez, mire qué paradoja. De haber una rotación política se puede tensionar mucho la sociedad venezolana. Ojalá que no, ojalá que esto no pase. Yo creo que en Venezuela hay que ayudar en todo lo que se pueda a buscar racionalidad. No comparto el tono de la discusión y todo eso, porque una izquierda que quiera ser democrática, y el mensaje chavista lo es, tiene que acostumbrarse a vivir con la oposición y la oposición tiene que acostumbrarse a convivir. Es una evolución de madurez en las sociedades. Las transformaciones socializantes no pueden ir contra la democracia.
—¿Eso se lo dijo a Chávez?
—Estas cosas yo se las he dicho a Chávez hablando.
—¿Y qué le contestó?
—Los consejos no sirven nada más que para pasar un buen rato. De respeto. Los seres humanos, desgraciadamente, aprendemos apenas un poco de lo que vivimos, no de lo que nos aconsejan.
—Esto es, le escuchó los consejos, pero no se mostró muy dispuesto a aplicarlos.
—Yo creo que globalmente el Caribe, en términos genéricos, es de posturas y lenguaje como terminantes; con posiciones muy en blanco y negro. Y eso es difícil. Pero en general, en América Latina nunca tuvimos lo que tenemos hoy. Nunca. Nunca tuvimos instituciones, por ejemplo, como Unasur, que se llaman telefónicamente todos los presidentes de América y en menos de 24 horas se juntan y deciden cosas importantes desde el punto de vista de la política, siendo de composiciones distintas.
—La reunión de Lima de Unasur en la que se decidió el apoyo a Nicolás Maduro tras su controvertida elección fue polémica, francamente.
—Fue y tenía que ser polémica. Claro que tenía que ser polémica. Ahora estamos en una encrucijada: lo más importante que está pasando en América Latina es la tentativa de construir paz en Colombia. Es una de las cosas más importantes en las últimas décadas que han pasado y en todo lo que se pueda hay que tratar de ayudar.

—Lo está liderando el presidente Santos, que no viene precisamente del universo intelectual y político de la izquierda.
—Sí señor, pero tiene mérito por ello. Tiene mucho mérito por ello. Es, definitivamente, un hombre abierto que resiste el cansancio y transforma en política el cansancio de una guerra interminable a lo largo de décadas y que está buscando un paréntesis y que debiera recibir un caluroso apoyo de la comunidad internacional. Pero que tiene obstáculos muy grandes porque tantos años de guerra se han transformado en intereses contradictorios, en una multitud de cosas y, obviamente, mucho dolor y cuando hay mucho dolor se apela al sentimiento de justicia. La justicia y el dolor en estas cosas andan al filo de la navaja con la venganza hacia un lado y hacia el progreso social.
Por mucho que Mujica predique la necesidad de consensos amplios con las oposiciones, internas y externas, como forma de consolidar los avances sociales, lo cierto es que las leyes adoptadas sobre despenalización del aborto (octubre de 2012), matrimonio homosexual (abril de este año) o la norma aún en discusión para que el Estado controle la producción y venta de marihuana no lo fueron sin una notable contestación interna. Las dos primeras han confirmado la posición de Uruguay como uno de los países más liberales de América Latina. Luego está la lucha contra la pobreza extrema, lacra que ha recorrido el continente sin distingos durante décadas, ha inflado las retóricas de los gobernantes que no pudieron o supieron ofrecer resultados concretos, y que solo en los últimos años comenzó a ofrecer esperanza a millones de personas en Brasil o Colombia. “Históricamente, Uruguay ha sido el país más equitativo de América Latina”, explica Mujica, “el que distribuyó mejor, pero la crisis de 2002 y algunas cosas de la década de los noventa afectaron mucho a la desigualdad. Mucho. Se está corrigiendo”. Más de 800.000 personas, según sus estimaciones han logrado escapar a la miseria, “aunque nos queda un núcleo duro, que hace mucho tiempo está desvinculado del mercado laboral y que no es un problema que se arregle solo con plata”.
La legalización de la marihuana es el proyecto que más resistencias ha encontrado, va para un año que el Gobierno la presentó, la demora coincide con las opiniones mayoritariamente en contra de los ciudadanos y nadie está seguro de que la norma vea finalmente la luz. El presidente niega que se planteen medidas a favor de la marihuana, se trata de una adicción, una plaga, es tajante sobre ello. Pero a continuación viene el toque Mujica, el desmarque de lo políticamente aceptable que descoloca a sus adversarios, la reflexión que hacen expertos y algunos expresidentes, pero que se guardan bien de formular los gobernantes en ejercicio. Él no:
—¿Por qué lo planteamos? Porque somos uruguayos, porque estamos en la historia. Allí discutieron en la década de 1910 el asunto del alcohol. ¿Sabe lo que hizo el Estado? Monopolizó la fabricación de alcohol de boca para eliminar los que entreveraron alcoholes de madera. Lo entró a cobrar caro. Y ahí sacaron una rentabilidad para atender salud pública. ¿Qué hicieron los craks del mundo? La ley seca de Estados Unidos mire cómo le fue y hasta Stalin quiso prohibir el alcohol. Chuparon más que nunca. No. En mi país con la marihuana queremos hacer un camino de ese tipo. Ahora, ¿si hay solución contra el narcotráfico? No sabemos. Es un experimento. Es un experimento por lo siguiente: esto lleva casi 100 años que estamos reprimiendo. ¿Y? ¿Dónde están los triunfos? Les ganamos todas las batallas: tantos kilos acá, el barquito este, lo otro, pero sigue funcionando. Y esa es la batalla. Yo creo que es una actitud conservadora. Se echaron a vivir aparatos de combate, fuertes, que viven de eso. Y ahora tienen esa lógica, también presionan. Se transforman en instrumentos de presión política. ¿Perdemos, no perdemos? No importa. Nos parece que hay que tener el coraje de plantear esta discusión. Y veremos hasta dónde llegamos.
Del español y del catolicismo.
De Madrid, Mujica tenía previsto viajar ayer sábado a Roma para verse con el Papa. No asistió a la entronización de Francisco en marzo porque esa era una fiesta de la cristiandad, según explica, y del catolicismo. “Y yo no soy católico; soy ateo; aunque voy camino de la muerte todavía no me he podido reconciliar con la idea de Dios”. Pero sí se ha reconciliado con la idea del Papa, o al menos de visitarle. Por qué ahora, le pregunto, pese a que no se me ocurriría preguntarle a ningún gobernante del mundo por las razones para conocer al Pontífice, de obvias como son, pero con Mujica nunca se sabe.
—Ojo, los latinoamericanos tenemos dos grandes instituciones comunes: la lengua. Porque el portugués, si hablas despacio, se entiende. Y la otra es la Iglesia católica. Esas son las columnas vertebrales comunes que tenemos en nuestra historia y no reconocer el papel político de la Iglesia católica es un error garrafal en América Latina. Y yo, por más ateo que sea, no voy a cometer ese error. Tengo hondo respeto; no quise venir a saludarlo porque me daba la impresión que era una fiesta del catolicismo y me pareció que hubiera sido un error. Ahora, no reconocer el peso indirecto, espiritual que tiene en la gente Roma, y bueno, además teniendo un Papa del barrio.
—¿Qué piensa tratar con él?
—Colombia.
—¿Por qué?
—Pedirle que en la manera de lo posible que haga todo lo que pueda por apoyar el proceso de paz para Colombia porque yo le doy una importancia brutal. Porque esa puede ser la puerta de entrada de la parte más reaccionaria de la política americana que, por suerte, en el horizonte se están despejando algunas cosas en la medida de que ese ser político gigantesco que es adicto al petróleo solucione internamente su problema energético. Bueno, ya no tendrá necesidad de andar con el garrote poniendo orden en el mundo porque eso tenía mucho olor a petróleo siempre y puede ser que vivamos un poco más tranquilos. Me estoy refiriendo a no darle oportunidades a esa parte más reaccionaria que hay ahí dentro de Estados Unidos. Yo no pongo a Estados Unidos, a todos, en la misma bolsa. Obama no es de esa parte reaccionaria. Pero hay que cuidarse de eso porque ese animal existe. Basta leer los discursos, escuchar y uno se da cuenta de que eso existe.
De la sobriedad como mensaje.

La conversación se acerca a su final. Fuera, en el jardín, están preparadas ya las cámaras y los focos para una entrevista con la televisión. Mujica explica que, más allá de la política, siempre ha aspirado a dar ejemplo de compromiso con la sociedad en la que vive, que no gusta de los grandes gestos, que el mejor dirigente no es el que hace más, sino el que, cuando se va, deja un conjunto que le supera con ventaja. “Eso se verá con el tiempo”, dice de forma pausada. “A eso aspiro”. Esa es la razón, le digo, de haber evitado el palacio presidencial, los trajes a medida, de vivir en una casa tan modesta, de renunciar al personal de servicio. Se trata de un mensaje muy potente. Tanto para sus conciudadanos como para otros gobernantes. ¿Cree que resuena, le pregunto, que tiene algún impacto, que no se trata de un gesto quijotesco perdido en la gran política, ahogado por el poder y la riqueza?
—No. Como mensaje molesta. Porque los que despilfarran lo toman como una crítica. Y las críticas siempre duelen. Pero no tiene que ver con una postura política; es un convencimiento filosófico de raíz muy vieja. Yo viví muchos años en los que la noche que dormía en un colchón ya estaba contento. Cuando salí de eso, me di cuenta de que para vivir medianamente feliz no se precisa de tanto cacharro y tanta cosa como nos complicamos la vida. Pero en medio de la sociedad de consumo, no puedo pretender que la gente entienda eso.
Luego se levanta, se despide efusivamente y mientras se encamina hacia el jardín se vuelve al personal de la residencia del embajador y pide con voz firme:
—Mate.

Gentileza: Gallo Viejo.  Imágenes: Internet.

domingo, junio 02, 2013

PERONISTA DE ALPOLD.

Así titula un análisis interno en política nacional de la Revista "Noticias de la semana" en "Clarín: deseo y horror k. Fragmentos de la investigación sobre el multimedios que pasó de aliado a enemigo público. Cuando el Gobierno intentó comprar al Grupo" (páginas 36 a 38) de número 1901 del 1° de junio de 2013.
Se toma referencias del libro "Clarín, el gran diario argentino. Una historia", del periodista Martín Sivak, ahonda en los orígenes y la actualidad del mutimedios.

PERONISTA DE APOLD.
A partir de documentos y cartas del Archivo General de La Nación y documentos en el Archivo Personal e inédito del fundador de Clarín, Roberto Noble. La investigación cuenta cómo Raúl Alejandro Apold, jefe de propaganda del peronismo, tuvo un rol decisivo para que Clarín recibiera grandes ayudas estatales durante el primer peronismo que permitieron su supervivencia y un constante crecimiento. Clarín pasó del furioso antiperonismo entre septiembre de 1945 a marzo de 1946 a defender la agenda de Perón hasta los días previos al Golpe de la Libertadora. El libro cuenta, por primera vez, que, como consta en un documento, Perón ordenó el cierre de Clarín en los finales de su presidencia al sentirse traicionado por Noble. Generoso con Apold después de la caída, el director asignó una mensualidad en negro e incluso le dio la posibilidad de firmar notas con el seudónimo de JET en la sección Deportes.
EL MATRIMONIO DE ROBERTO NOBLE
Y ERNESTINA HERRERA.

Esto es lo que publica la Revista Noticias.

TAPA DEL DIARIO CLARÍN DEL ´48.


Pero 
¿Quién fue Apold?

Raúl Alejandro Apold se lo considera  como "el inventor del relato peronista" y del slogan "Perón Cumple y Evita Dignifica".  Nació en Buenos Aires en 1898  y falleció el 20 de enero de 1980 fue un periodista y político peronista que se hizo conocido por su labor en la Subsecretaría de Prensa y Difusión durante la primera y segunda presidencia del Gral. Juan Domingo Perón. Su abuelo paterno fue el inmigrante alemán Carlos Apold. Por aquellos tiempos se lo comparaba y machacaban los contrarios al gobierno de Perón que era "el Joseph Goebbels argentino"  el repulsivo ministro de propaganda del régimen de Adolfo Hitler.
Antes de su ingreso al poder había sido un periodista deportivo en el diario “La Epoca”, carrera en la que se había iniciado como ordenanza. Llegó a  ser jefe de los periodistas acreditados en Casa de Gobierno y por aquellos tiempos conoció a Eva Duarte.
Dicen que en su propaganda Apold ideó el "olvido"  de quienes ayudaron al Coronel Perón a llegar al poder, como lo fueran el Coronel y Gobernador de la provincia de Buenos Aires Domingo Mercante y la secretaria y amante Isabel Ernst; el autor de la legislación laboral José Figuerola; el  creador de la llamada "tercera posición" Atilio Bramuglia inspirada en las Encíclicas Papales y el empresario que intentó acercar a  la burguesía al naciente peronismo  "un hombre hecho a sí mismo" el poco recordado hoy, silenciado y olvidado como fuera ese empresario nacional argentino Miguel Miranda.
En 1950 recibe la máxima condecoración peronista: la medalla a la lealtad.
Imágenes: internet.