GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

martes, septiembre 06, 2022

Nicolás Kasanzew, uno que nunca supo rendirse.

 

Por Franco Ricoveri.

Retomamos la charla pendiente de la primera entrega. Es demasiado lo que necesitamos saber, pero una vez más nos excusamos porque esto es un Parte de Guerra, y, por lo tanto, debe ser escueto. Los argentinos somos famosos por nuestra "falta de memoria". A veces por descuido, a veces fomentada, porque como bien repite nuestro entrevistado, el enemigo busca tergiversar, cambiarnos la Historia. Lo triste es que a menudo lo consigue. Pero allí está su combate: preservando para siempre la memoria de nuestros héroes. La batalla de Malvinas sería otra en la historia de no haber estado allí, con su micrófono, con su corazón y su sonrisa, nuestro querido Nicolás Kasanzew.

"Una sociedad que se guíe por la vara alta de los héroes es mucho más refractaria a la manipulación y al saqueo" escribió en "La Malviníada". ¿Está claro? Nicolás nunca pecó de ambiguo: "La sociedad argentina chapotea en el lodo de una resignada mediocridad, porque su horizonte de posibilidades es demasiado estrecho. Y sólo los héroes pueden ayudarla a levantar más alto la vista".

MATERIAL DESTRUIDO.

- La gran mayoría de tu material filmado en las islas, material histórico y por tanto invaluable, fue destruido por los "censores" militares, ¿has podido reconstruir esa memoria perdida?

- No, y pienso que no se podrá reconstruir. Según el testimonio de mis compañeros de Canal 7 ATC, entre el 90 y el 95 por ciento de mi material no sólo no fue mostrado, sino que fue destruido. De lo cual me enteré recién cuando volví al continente. Porque desde las islas no teníamos manera de saber que se emitía. Según una investigación hecha por el diario Clarín, faltan 100 horas de grabaciones hechas por mi camarógrafo Alfredo Lamela. Clara muestra de que nuestro material no era funcional a la propaganda triunfalista del gobierno. y de la enorme estulticia de los censores. Cada fotograma tenía un incalculable valor histórico, pero eso no les importó. Sólo se ha salvado al menos una parte de lo que llegó a ponerse al aire durante la guerra. Mi hijo Niki lo recopiló y está en mi canal de YouTube. Es un poco más de tres horas.

- Sin palabras: triste y torpe. Seguimos con nuestra "falta de memoria": está por salir un libro de Sebastián Sánchez sobre los capellanes militares en Malvinas que cubrirá un vacío importante, pero hasta ahora, se los ha nombrado poco. Ustedes paraban en la misma hostería de Puerto Argentino, ¿no? Se me ocurre que no fue casualidad, porque fueron los testigos que gozaban de una mayor libertad. ¿Qué lugar ocupan en la "Malviníada"?

- He tenido el honor de escribir un prólogo al excelente trabajo del profesor Sebastián Sánchez sobre los capellanes de Malvinas, que todavía esperan su reivindicación y reconocimiento. La injusticia que se hizo con ellos va desde el ocultamiento de su labor, a la canallesca mentira del general Balza, quien afirmó en su libro que se fueron de las islas antes del fin de la guerra. Todo lo contrario, estuvieron con las tropas hasta el último momento. Y es más: el capellán de la Fuerza Aérea, el padre Marcelo Pacheco, que podía haber sido evacuado de inmediato con todos los prisioneros, se hizo pasar por oficial para compartir el cautiverio de 500 cuadros que los británicos mantuvieron como rehenes, por espacio de todo un mes, en condiciones deplorables en el frigorífico de Bahía Ajax.

- En el Parte anterior hablábamos de los "traidores" y parece que tenemos que seguir nombrándolos... Una pregunta tabú, de la que nadie, salvo pocos, quieren hablar: a esta altura de la Historia, ¿podemos afirmar con certeza que la guerra fue una "trampa inglesa", una "provocación" en la que caímos?

- No cabe ninguna duda. Hubo una trampa tendida con la ayuda del Pentágono, en la cual cayeron los integrantes de la Junta y después no pudieron dar marcha atrás. Lo único planificado era el 2 de Abril, porque les habían hecho creer que se podía hacer un "toco y me voy", ya que después se iba a negociar. Cuando Galtieri finalmente se da cuenta de que cayó en una celada, le dice a su ministro de Defensa: "¡Saquemos a las tropas de las islas!", - y Frugoli le contesta: "No podemos, la gente nos cuelga en Plaza de Mayo". Porque la gente había plebiscitado la recuperación, en una explosión de patriotismo, que abarcaba a todas las clases sociales y todas las banderías sin excepción. Ultimamente se ha puesto de moda decir que Alfonsín fue el único que se opuso a la recuperación de Malvinas. Lo dicen personajes como Alejandro Borenzstein, Martín Lousteau, Facundo Manes. Mentira. El apoyo de Alfonsín se puede leer en los diarios del 4 de abril y también en el libro del historiador Armando Alonso Piñeyro sobre la guerra de Malvinas. Si no se entiende que los generales y almirantes nunca se propusieron ir a una guerra, no se puede entender lo qué pasó en Malvinas. Los altos mandos nunca se jugaron, nunca se empeñaron a fondo, en realidad sabotearon el esfuerzo bélico argentino, estuvieron siempre a la expectativa de que alguien iba a detener las acciones armadas, parecían tener más miedo de ganar la guerra que de perderla. El honor fue salvado por los cuadros más jóvenes y los soldados conscriptos que le presentaron una dura batalla a Incalaperra, como la llamaba Martín Fierro.

ALGUNOS CONSEJOS.

- Bien dijo el mismo Fierro que "el fuego pa" calentar, debe ir siempre por abajo". Y, como has dicho, gracias al buen uso de las redes sociales, con el testimonio de los protagonistas "de las trincheras", se está cambiando la "historia falsificada" que nos vendieron. Creo que allí está el corazón de tu lucha de hoy y, aunque la victoria final parece lejana, ya se ven los frutos. ¡Felicitaciones, en serio.! ¡Y gracias! ¿Te podemos pedir, para concluir, algunos consejos para seguir el combate?

- 1) Cada día, pensar un par de segundos en lo que afrontaron nuestros héroes de Malvinas. Si ellos pudieron lo más, nosotros podemos lo menos. 2) Tratar de organizar eventos malvinizadores en el pueblo de cada uno, por ejemplo, invitando a dar charlas a los veteranos con historias más ricas y que las sepan contar mejor. Asegurarse de que vayan a tener un auditorio lo más numeroso posible. Conseguir que esas charlas sean patrocinadas por el centro de veteranos, la municipalidad, los establecimientos educativos locales, y que sean ampliamente reflejadas en los medios locales. 3) Usar los medios sociales para pulverizar las ideas-fuerzas falaces que siembran. Cada vez que un diario o un portal de internet repita que mandamos chicos a la guerra, que estábamos de antemano condenados a la derrota, que era una loca aventura, que fuimos conducidos por un general borracho, etc, rebatir inmediatamente citando hechos puros y duros. 4) Penetrar los organismos del Estado, y los medios de comunicación masiva, tratando de llegar a ocupar niveles decisorios, para así poder influir en escala mayor. El fin último es conseguir que la difusión de la verdadera historia de la Gesta se convierta en una política de Estado.

EL DESTINO EN JUEGO.

Alguna vez Nicolás contó que su tradición familiar de más de 500 años, lo inclinaban a la vocación militar. La Providencia lo llevó por otros campos, donde su sangre aguerrida lo hizo librar batallas aún más duras y comprometedoras aún que las que vivió en 1982. En esto está. Sin dar, ni pedir tregua. Porque sabe que el destino de nuestra tierra está en juego, porque sabe lo que nuestra gente necesita: una bandera para seguir luchando. Y Malvinas es hoy esa bandera, una bandera que nos une. Es la misma que agitó Belgrano, la que cruzó los Andes y liberó naciones. La que no sabe rendirse y luchará hasta el final. ¡Gracias de nuevo, Nicolás Kasanzew por seguir en el frente y no cejar de combatir! Pero, para ser sinceros en ese agradecimiento, ya tenemos que ponernos a pensar en sus "consejos". Y me permito agregar uno final de mi parte: seguir sus testimonios en las Redes Sociales. Y así estaremos seguros al decir: Malvinas, ¡Volveremos!

PUBLICADO EN DIARIO LA PRENSA.

lunes, septiembre 05, 2022

Oración para Sonreir - Madre Teresa de Calcuta.


 Oración para Sonreir.

Señor, renueva mi espíritu y dibuja en mi rostro
sonrisas de gozo por la riqueza de tu bendición.
Que mis ojos sonrían diariamente
por el cuidado y compañerismo
de mi familia y de mi comunidad.
Que mi corazón sonría diariamente
por las alegrías y dolores que compartimos.
Que mi boca sonría diariamente
con la alegría y regocijo de tus trabajos.
Que mi rostro dé testimonio diariamente
de la alegría que tú me brindas.
Gracias por este regalo de mi sonrisa, Señor.
Amén.
-Madre Teresa de Calcuta.

Agnes Gonxha Bojaxhiu ("gonxha" significa "capullo de rosa" o "pequeña flor" en albanés) nació en 1910 en Skopje, entonces Albania y actual Macedonia. Murió el 5 de septiembre de 1997 en su amada Calcuta, India. Cuando se hizo religiosa tomó el nombre de Teresa en referencia a la santa patrona de los misioneros, Teresa de Lisieux. Es la fundadora de las Misioneras de la Caridad.

Decía de sí misma: “De sangre soy albanesa. De ciudadanía, India. En lo referente a la fe, soy una monja Católica. Por mi vocación, pertenezco al mundo. En lo que se refiere a mi corazón, pertenezco totalmente al Corazón de Jesús”.

El 26 de septiembre de 1928, poco después de haber cumplido 18 años, se dirigió con una amiga a la Abadía de Loreto, perteneciente a la congregación religiosa católica Instituto de la Bienaventurada Virgen María, en Rathfarnham, Irlanda.

En noviembre de 1928 se trasladó por vía marítima hacia Calcuta, sitio a donde arribó el 6 de enero de 1929.2 En Darjeeling, cerca de las montañas del Himalaya, inició su noviciado y aprendió bengalí además de enseñar en la escuela de Santa Teresa, que se hallaba cerca de su convento. Después de hacer sus votos de pobreza, castidad y obediencia como monja el 24 de mayo de 1931, fue trasladada al Colegio de Santa María en Entally, al este de Calcuta. En ese período, eligió ser llamada con el mismo nombre que Teresa de Lisieux, la santa patrona de los misioneros.​ Sin embargo, debido a que una enfermera en el convento ya había elegido ese nombre, Agnes optó por usar el término castellanizado de “Teresa”.

Durante más de 45 años atendió a pobres, enfermos, huérfanos y moribundos, al mismo tiempo que guiaba la expansión de su congregación, en un primer momento en la India y luego en otros países del mundo.

A las críticas acerca de su firme posición contra el aborto y el divorcio respondió: “No importa quién lo dice, deben aceptar con una sonrisa y hacer su propio trabajo”.

Teresa de Calcuta falleció el 5 de septiembre de 1997 a causa de un paro cardíaco. Se hallaba de reposo en Santo Tomás (Calcuta) una semana antes de su muerte, en septiembre de 1997.

El gobierno indio le concedió un funeral de Estado y, como parte de este, su féretro fue trasladado por gran parte de la ciudad en el mismo carruaje en el que fueron llevados los restos de Mahatma Gandhi y Jawaharlal Nehru.

Tras su muerte, fue beatificada por el papa Juan Pablo II.

Su canonización fue aprobada por el papa Francisco en diciembre de 2015, después de que la Congregación para las Causas de los Santos reconociera como extraordinaria la curación de un brasileño enfermo en estado terminal.9​ El acto oficial de canonización tuvo lugar en Roma en la mañana del domingo 4 de septiembre de 2016 en una Misa celebrada en la Plaza de San Pedro del Vaticano.

Fuente de información utlizadas ACI PRENSA CATÓLICA, Wikipedia.

domingo, septiembre 04, 2022

¿Y dónde está Gorbachov? De Neuquén a Rusia, un Mundial sin el líder que cambió el mundo.

El ex líder de la ex Unión Soviética, creador de la Perestroika y la Glánost, murió el martes a los 91 años.

Por Francisco E. González.

De Maradona a Messi, de Evita al Papa Francisco y del Che Guevara al Indio Solari, los rostros de esos íconos argentinos que no se salvan de la grieta brillaban un día de sol en el verano ruso en una larga bandera celeste y blanca colgada en la mítica Plaza Roja donde se escribió la historia del imperio que nunca debió dejar de serlo, como cree Putin y la mayoría de la población nostálgica de los viejos buenos tiempos de la Unión Soviética, según las encuestas. Los viajeros de la Patagonia que fueron a alentar a Messi en el Mundial 2018 lo recuerdan bien, porque fue la escena más impactante de esos dos días en los que recorrieron Moscú a mediados de junio antes de que la Selección empatara con Islandia.

En la Plaza Roja, los hinchas entonaban todo el repertorio de cantitos, mientras los fotografiaban locales y visitantes y los filmaban las cadenas internacionales. Ayer, luego de conocida la noticia de la muerte de MIjail Gorbachovel líder que terminó con la guerra fría y disolvió la Unión Soviética después de que el 9 de noviembre de 1989 los mazazos en el muro de Berlín que dividía a las dos Alemanias derrumbaran la era comunista sin que él ordenara reprimir, uno de los amigos preguntó en el grupo de WhatsApp que aún une a esos veinte amigos si alguien recordaba haber visto algún homenaje a Gorbachov durante aquel viaje que nadie pudo olvidar. La respuesta: ninguno. No sabían entonces que el hombre que quería cambiar a Rusia desde mediados de los 80 y terminó cambiando el mundo pasaba sus días refugiado en una modesta casa de campo en las afueras de Moscú, donde cuatro años después, a los 91, resistía como podía los embates contra su fundación sospechada por el viejo poder de apoyar a agentes internacionales, pese a que había apoyado la anexión de Crimea y objetaba la injerencia occidental en Ucrania.

Su pecado mortal era otro: su doble rechazo a la inmensa ola autoritaria en la que surfea Putin y que el presidente eligiera los bombazos para solucionar los problemas geopolíticos, algo intolerable para el visionario que ordenó retirar a las tropas de Afganistán, negoció con los Estados Unidos la reducción de las armas nucleares y recortó el presupuesto de Defensa. También dejó su inmenso legado fronteras adentro: impulsó las elecciones democráticas, creó un nuevo legislativo y fomentó la televisación de los debates, introdujo la propiedad privada sin objetar la economía centralizada, liberó a los presos políticos e impuso la libertad de expresión y de credo. Incorporó dos nuevas palabras al diccionario politico universal: Perestroika y Glánost. La primera aludía a la reforma y el cambio. La segunda, a la transparencia.

El lado B: aun quienes valoran su enorme aporte le cuestionan el ocultamiento de datos durante el desastre nuclear de Chernobyl y la crisis económica durante su gestión.

De Lenín a Laika.

Durante sus 48 horas en Moscú, los viajeros de la Patagonia entraron al Mausoleo de Lenín en la Plaza Roja. Si afuera era verano, adentro parecía invierno y se impresionaron al ver en una reluciente caja de cristal el cuerpo embalsamado del líder de la revolución soviética que falleció en 1924: entre los guardias de honor altos, espigados y rubios que apuraban el paso de los visitantes e impedían tomar fotos, notaron el traje rojo furioso que contrastaba con el tono de su piel y el pelo como si se lo hubieran lavado ayer en el recinto que cada año cierra dos meses para reacondicionar el cuerpo.

Mausoleo de Lenín en la Plaza Roja.

Los hinchas argentinos recorrieron también la necrópolis a los pies de la muralla del Kremlin y caminaron la capital repleta de monumentos que rinden culto a los grandes personajes de su historia. Visitaron la casa donde León Tolstoi escribió La guerra y la paz y más tarde el Museo de la Cosmonáutica donde brilla la épica del primer astronauta en llegar al espacio en 1961, Yuri Gagarin. Allí también tiene su espacio Laika, la perra enviada en 1957 a una muerte segura en aquellos tiempos de experimentos en medio de la desesperada carrera espacial que enfrentaba a la Unión Soviética con los Estados Unidos.

Los viajeros también dedicaron una tarde a viajar en la red del Metro de Moscú y sus 230 estaciones que maravillan a los turistas por sus obras de arte, almorzaron en una feria donde colgaba ahorcado un muñeco de McDonald’s al lado de un parrillero que reinvindicaba la comida rápida rusa y compraron regalos en los puestos atiborrados de productos donde lo vintage era la URSS, pero en ningún lugar de los que anduvieron encontraron imágenes de Gorbachov, un rockstar para Occidente que filmaba publicidades de Pizza Hut y Louis Vuitton, pero una estrella en descenso en su propia patria. Con los ingresos de los comerciales financiaba su fundación, dedicada a estudios económicos, politicos y sociales.

El muro tenía 155 kilómetros de largo y 43 atravesaban Berlín.

Del campo al poder.

La historia de Gorbachov contiene otras paradojas. Fue la planificación del Estado lo que permitió a este hijo de campesinos ruso ucranianos acceder a la Universidad de Moscú tras sobrevivir con su familia a la hambruna por la colectivización forzada de la tierra que impuso Stalin. Mientras estudiaba derecho conoció a la mujer que lo deslumbró: Raísa, que había elegido filosofía y tenía tanto estilo que le parecía inalcanzable, hasta que se animó a darle el primer beso en un parque de Moscú. Se casaron en 1953.

Su carrera política fue meteórica. En 1970, con 39 años, ya era jefe del partido comunista en su Stávropol natal y en 1978, especializado en economía agrícola, fue designado secretario de Agricultura del Cómite Central del topoderoso PC. En 1980 ingresó al estratégico Politburó y cinco años después ya era el secretario general.

Lo que siguió entró en la historia, pero no lo suficiente como para que el gobierno ruso le rinda honores en su entierro. Será sepultado justo a los restos de su esposa Raísa en el cementerio de Novodevichy en Moscú.

Putin lo dijo a su estilo al cuestionar su rol histórico: “Había que luchar por la integridad territorial de nuestro Estado de manera más insistente, coherente y osada, y no esconder la cabeza bajo la arena, dejando el culo al aire”.

Desaparecido de la iconografía oficial rusa, Gorbachov ha dejado varias frases para el recuerdo. Entre ellas, aquella con la que impulsó la Perestroika y la Glánost. En 1985, poco después de llegar al poder, dijo: “Camaradas, sin dudas, necesitamos reformas. El pueblo quiere cambios. Ha llegado la hora. No se pueden aplazar por más tiempo”.

El 30 de agosto del 2022 se fue de este mundo para reunirse por fin con Raísa, como deseaba.

Por estos días, los viajeros de la Patagonia saben que el Mundial de Qatar del que fue excluido Rusia por la invasión a Ucrania les resulta inalcanzable: el dólar que estaba a 20 pesos aquella vez vale 300. Ahora, también saben por qué no vieron nunca a Gorbachov en las calles de Moscú.

PUBLICADO EN DIARIO LA MAÑANA DEL NEUQUÉN.

Domingo 4 de Septiembre del 2022.

Imágenes: Diario La Mañana del Neuquén.

https://www.lmneuquen.com/y-donde-esta-gorbachov-neuquen-rusia-un-mundial-el-lider-que-cambio-el-mundo-n943651


REEDITARON LUCIDOS ENSAYOS DE NATALIO R. BOTANA. La historia como magisterio.

 

Por Guillermo Belcore.

Una nación declina -escribió Domingo Faustino Sarmiento- cuando no puede plasmar cuatro promesas: las promesas del crecimiento, del bienestar, del conocimiento (educación y ciencia para desarrollar una ilustración práctica) y de la madurez republicana. La decadencia sobreviene cuando estas promesas dejan de actuar en consuno: decadencia de la economía, de la educación y de la ciudadanía. ¿Cabe alguna duda de que el genial sanjuanino prefiguró a la Argentina decadente de 2022?­

Buena parte de las respuestas a las desdichas actuales podemos encontrarlas en los buenos libros de historia. Como éste, del que transcribimos la cita sarmientina: La libertad política y su historia (302 páginas), de Natalio R. Botana (Buenos Aires, 1937), que acaba de lanzar el sello Edhasa.

Se trata, en realidad, de una nueva versión -corregida y alargada- de la obra que Botana entregó por primera vez a la imprenta en 1991. Son trece capítulos más una introducción sobresaliente que se leen con placer y provecho. El volumen se urdió con retazos de excelencias; une conferencias, trabajos y textos incluidos en otras obras, pero transmite idea de unidad y concatenación. Vale la pena, queremos decir. Trae enseñanzas para el presente

Con prosa erudita, Botana sigue un hilo dorado: la historia del siglo XIX es, políticamente, el ascenso de la libertad en el mundo. En el terreno intelectual, aquellos prohombres se habían concentrado en el examen y la digestión de tres revoluciones: la del 1688, la de 1776 y la de 1789. No eran historiadores contemplativos; estaban al servicio de la acción.­

Después de desmenuzar con lucidez la revolución estadounidense y la francesa, Botana desarrolla en la primera parte la polémica intelectual entre dos colosos: Bartolomé Mitre y Vicente Fidel López. Los temas que se revisan son fascinantes: la revolución de Mayo, las ilusiones abnegadas de Belgrano, el Congreso de Tucumán, la desobediencia de San Martín al Directorio, la anarquía del año XX, las constituciones fallidas de clérigos esclarecidos como el deán Funes, el caudillismo, los liberalismos posibles. El libro en sí mismo es un brillante estudio historiográfico, en el sentido estricto del término, es decir revisa los escritos sobre historia y sus fuentes, y de los autores que han contribuido a desarrollar una conciencia nacional.­

­TOCQUEVILLE, INMORTAL­

­En la segunda parte, encontramos un comentario sobre las Memorias del general José María Paz; una reivindicación de Sarmiento; una visita a la obra del colega José Luis Romero; un detalle de la transformación decimonónica del credo constitucional en Iberoamérica. También el jugoso análisis del pensamiento de Alexis de Tocqueville, “el primer teórico político en tratar la democracia como una materia en sí mismo”.­

¿Son las ideas de Tocqueville, el liberal desencantado, la influencia primordial de Botana? Da esa impresión. “Las instituciones de la democracia, sin costumbres que las respalden, son letra muerta”, es una de las advertencias del lúcido pensador francés, una de las muchas que no han perdido vigencia.­

Se nos dice que Tocqueville, por otra parte, fue el referente cercano de Mitre, Alberdi y Sarmiento. Impresiona una de sus ideas desarrollada en la página ciento ochenta y seis. Si la democracia se asienta en determinadas costumbres, el sustento ético de estos “hábitos del corazón y de la moral” debe provenir de la religión. “En el mundo aristocrático, la religión educaba a la sociedad desde el poder político y configuraba, de esta suerte, un orden clerical. En la democracia, la religión educa al poder político desde la sociedad y por eso conforma un poder moral”. Vale incluso para el agnóstico siglo XXI, creemos.­

El historiador formado en Lovaina, por otra parte, nos muestra algunas contradicciones fundamentales de la Patria que, de alguna manera, se las han arreglado para llegar hasta el presente. Podrían reducirse a una antinomia básica: ilustrados vs. caudillos; hoy liberalismo vs. populismo, en sus distintas versiones, moderadas y radicales.­

El impulso hacia “el despotismo popular” -expresión criolla de “esa fuerza de la igualdad de condiciones” que describía Tocqueville y que puede conducir a la servidumbre o a la libertad, a la civilización o a la barbarie- no ha desaparecido en la Argentina, vemos apesadumbrados en la tercera década del siglo XXI. Por desgracia, ese sentimiento subjetivo que “inspira a los hombres y a los pueblos en pos del ascenso social” suele reivindicar los “personalismos prepotentes que destruyen la delicada relación entre opiniones e instituciones representativas propias de la sociedades libres” (tipo Uruguay y Juncal). Hace 150 años así lo denunciaba Vicente Fidel López.­

Como se ve, la colección de ensayos breves de Botana no sólo expresa el humanismo cívico y aquilata teorías políticas del siglo XXI y el carácter de nuestros próceres. También permite que el pasado interpele al presente. Estableció Charles Louis de Secondat, señor de la Brède y barón de Montesquieu: “La libertad depende de la tranquilidad del espíritu que nace de la opinión que tiene cada uno de su seguridad y para que exista esa libertad es necesario que el Gobierno sea tal que ningún ciudadano pueda temer nada del otro”.

Hoy, los argentinos no somos libres, según la lúcida visión del autor de El espíritu de las leyes. ¿Quién puede desmentirlo? Somo un fracaso digno del mundo antiguo

PUBLICADO EN DIARIO LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/519954-La-historia-como-magisterio.note.aspx

El papel de los sindicatos durante la dictadura militar.

El papel de los sindicatos durante la dictadura militar.

Si bien la excusa del golpe del 24 de marzo, fue combatir a la guerrilla, a los pocos días va a quedar claro que el objetivo era imponer el modelo económico liberal,  y como condición necesaria, debilitar al movimiento obrero organizado. 

Por Aldo Duzdevich.
Si uno revisa la tapa de los diarios de los primeros meses de la dictadura de 1976, va a encontrar junto a los titulares de “extremistas abatidos”, otros como “suspenden derecho a huelga”, “intervienen sindicatos”, “fijan pautas para reformar la legislación de trabajo”.
Jorge Rafael Videla, en el Documento de Trabajo sobre las Bases Políticas para la Reorganización Nacional, expone : “Deben dictarse las leyes fundamentales de Asociaciones Gremiales de Trabajadores (...) Es necesario quitar a estos organismos el poderío económico que proviene de la acumulación de riqueza,dado que, cuando este se agrega a la fuerza gremial, corrompe la función de sus dirigentes e instituye poderío político”
El 1 de abril de 1976 la primera resolución adoptada por el nuevo ministro de Trabajo, Horacio Tomás Liendo, consistió en la intervención de 12 importantes organizaciones sindicales: Federación de Obreros Telefónicos, Unión Obrera Metalúrgica, Unión Obrera de la Construcción, Federación Argentina de Trabajadores de Prensa, Sindicato de Petroleros del Estado, Asociación Obrera Textil, Federación de la Industria de la Carne, Federación de Vendedores de Diarios, Federación de Estibadores Portuarios, Sindicato de Mecánicos y Afines, Sindicato de Trabajadores de Talleres y Astilleros Navales, Sindicato de Empleados y Obreros Petroquímicos de Rosario.

Una serie de normas establecieron el congelamiento de la actividad gremial. Llamativamente tres leyes fueron sancionadas por decreto el mismo dia del golpe, lo que habla de una planificación detallada de las medidas contra el movimiento obrero: la Ley 21.261 que suspendió el derecho de huelga; la Ley 21.263 que eliminó el fuero sindical y la Ley 21.259 del 24 de marzo de 1976, que reimplantó la Ley de Residencia, en virtud de la cual todo extranjero sospechoso de atentar contra la “seguridad nacional” podía ser deportado; las tres con fecha 24 de marzo de 1976.

Mas tarde se sancionaron : La Ley 21.356 de julio de 1976 , que prohibió la actividad gremial, es decir asambleas, reuniones, congresos y elecciones, facultando al Ministerio de Trabajo a intervenir y reemplazar dirigentes dentro de los establecimientos fabriles. La Ley 21.400 del 9 de septiembre de 1976, denominada de “Seguridad industrial”, que prohibió cualquier medida concertada de acción directa, trabajo a desgano, baja de la producción, estableciendo penas de hasta diez años de prisión. La Ley Sindical 22.105 sancionada el 15 de noviembre de 1979, derogó la de Asociaciones Profesionales 20.615 dictada por el gobierno constitucional previo, y terminó por legalizar la intervención extrema del estado dictatorial, socavando las bases institucionales y financieras del poder sindical.

El comunicado N 58 de la Junta Militar dispuso la intervención de la CGT. Luego se designó un interventor militar que ocupó la sede central de la CGT. Ese cargo fue renovado periódicamente, nombrándose a otros jefes del Ejército para cubrirlo.

La “Operacion Bolsa”.

Según le cuenta Videla a Reato: “la “Operacion Bolsa” consistía en una lista con el detalle de domicilios y demás datos de una equis cantidad de personajes que tenían cierto prestigio, una cierta ascendencia, como para generar reacciones contra nosotros . Al final no paso nada. Eran unas cuatrocientas personas que fueron enviadas al barco 33 Orientales hasta junio (…) luego unas treinta fueron enviadas a la prisión de Magdalena. Fue un golpe incruento (sic) no se disparó un tiro. Nosotros pensábamos en la posibilidad de una reacción, sobre todo del gremialismo mas ortodoxo, mas peronista, pero no paso nada, tal vez por la eficacia de esta Operación Bolsa.”

La primer detenida en la “Operación Bolsa” fue la Presidenta Isabel Peron, que pasó cinco años presa. También cayeron entre otros: el Secretario de Prensa de la Presidencia Osvaldo Papaleo, los gobernadores Carlos Menem, Deolindo Felipe Bittel, los ministros Jose Alberto Deheza, Pedro Arrighi y Miguel Unamuno; Antonio Cafiero, Guido Di Tella, Norma López Rega, Raúl Lastiri, Rafael Cichello, Juan Labaké, Adolfo Phillipeaux, los sindicalistas Lorenzo Miguel, Diego Ibáñez, Jorge Triacca, , Rogelio Papagno, Pedro D’Attoli, Lesio Romero, entre otros.

Según el informe de la CONADEP sobre detenidos a disposición del Poder Ejecutivo (PEN) en los primeros nueve meses de 1976 se detuvieron 3485 personas; y en 1977 otras 1264 más.

En realidad fueron unos 4000 los detenidos “en blanco” los meses posteriores al golpe. Aunque probablemente la noche del 24 la cifra haya sido cercana a lo que dijo Videla. En todas las provincias detuvieron un grupo de funcionarios, legisladores y sindicalistas peronistas.

Dentro de estos 4000 detenidos hubo una cantidad importante de sindicalistas que fueron encarcelando por distintas causas, muchos acusados de tenencia de armas y otros de actos de corrupción.

Detenidos desaparecidos.

Tanto los dirigentes como los trabajadores afiliados a las corrientes mas combativas del sindicalismo fueron uno de los blancos de la represión dictatorial, en su mayoría fueron encarcelados, desaparecidos, o condenados al exilio externo o interno.

Según el informe conjunto del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, la Secretaría de Derechos Humanos, el CELS y la FLACSO : “Responsabilidad empresarial en delitos de lesa humanidad: represión a trabajadores durante el terrorismo de Estado” (2015). En el cual se analizaron a las 25 principales empresas involucradas en secuestros, torturas y desapariciones. Están probados 354 casos de personas desaparecidas y 65 asesinadas. La mayoría de ellos miembros de las comisiones internas fabriles. Muchos delegados obreros, tenían la doble condición de militantes en partidos de izquierda, o en alguna organización armada. Los casos de secuestros y desapariciones en las fabricas, tuvieron por objetivo un efecto disciplinador a través del terror .

Distintas líneas en la CGT.

En el sindicalismo tradicional, nucleado en la CGT y 62 Organizaciones Peronistas, que constituían la base de apoyo del gobierno peronista, hubo dos lineas de acción . Por un lado, un sector de dirigentes que cultivaron una relación de cercanía con la dictadura, y por otro, líderes moderados cuya posición se fue radicalizando. Aunque no fueron bloques homogéneos, porque a veces, acercamiento o confrontación, eran parte de una misma estrategia. Y en algún momento dirigentes participacionistas pasaban a confrontativos y a la inversa.

Esto también hay que ponerlo en contexto político del periodo anterior al 24 marzo del 1976, dentro y fuera de la actividad sindical. En el marco estrictamente sindical en periodo 73-76 hubo dos corrientes: la mayoritaria de los sindicatos mas fuertes alineados con el gobierno peronista, y otra de sectores de izquierda en algunas seccionales, enfrentados a las políticas del gobierno.


Y en el plano político, la guerrilla había caracterizado como enemigo a la llamada “burocracia sindical” y sus dirigentes eran blanco de atentados, al igual que empresarios y militares. Y, no en pocos casos, algunos sectores sindicales usaron la violencia al margen de la ley, contra quienes calificaban como sus enemigos. Esta situación creó una zona gris, donde sindicalistas y militares se mostraban como aliados.

Un caso paradigmático de este vinculo, es el de Oscar Smith, dirigente de Luz y Fuerza, quien a fin de 1975, impulsó la realización de un homenaje de la CGT a los caídos en la “lucha contra la subversión”, colocando una placa en el patio de armas del Comando en Jefe del Ejército. Y un año mas tarde, por dirigir un conflicto de su gremio, en febrero de 1977, fue secuestrado y desaparecido.

El sindicalismo frente a la dictadura,

Hay poco escrito sobre el papel de resistencia a la dictadura del movimiento obrero organizado. Uno de los trabajos mas interesantes pertenece al jesuita Jacinto Luzzi, un protegido de Jorge Bergoglio . Lleva por titulo “El Sindicalismo Argentino hace camino al andar” . Lo firma el R.P. Jacinto Luzzi, S.J., director del Centro de Promoción Sindical del CIAS, y los dirigentes sindicales Víctor De Gennaro (estatales) y Fernando Galmarini (prensa).

Voy a reproducir parte de ese informe, porque tiene la virtud de haber sido escrito por protagonistas de la lucha sindical y todavía en dictadura en el año 1981.

“Desensillar hasta que aclare”,

“ Los sucesos del 24 de marzo de 1976 no son el factor desencadenante. La crisis ya se venía gestando. Marzo del 76 corona simplemente un proceso de desgaste, en el que elementos endógenos y exógenos al movimiento obrero organizado, van minando su capacidad de reacción sana y equilibrada. Esa fecha marca el comienzo de una seguidilla de vicisitudes que afectan profundamente al movimiento de los trabajadores. A partir de entonces, nuevos y drásticos embates arrinconan peligrosamente contra las cuerdas de la crisis al sindicalismo argentino. Hablamos de "crisis" del sindicalismo, no de meras dificultades o trabas coyunturales, por más severas que se las considere. No se trata sólo de una tormenta de verano. La situación es más grave. Hay oscuridad, no se ve claro, todo está cuestionado y se vive con la sensación de que el piso se mueve bajo los pies.” “La misma organización sindical, que tendría que "vencer al tiempo" , se desarticula y derrumba. Es el momento de "desensillar hasta que aclare" , pero mientras, no vender el caballo.”

“En 1974, la clase trabajadora había quedado huérfana de conducción. Con el golpe militar del 76, se ve además frustrada en sus aspiraciones. Aunque tiene en su haber una larga trayectoria de lucha, se repliega y no enfrenta al nuevo gobierno. No quiere ser pan comido ni entregarse en bandeja. En 1955 había pagado tributo con la sangre de muchos compañeros al salir a pelear a la calle, sabiendo que perdía. En 1973 había visto a los compañeros chilenos sacrificarse inútilmente desafiando al régimen. Algo similar había acontecido en Uruguay. Gracias a esa experiencia, marzo del 76 encuentra mayor madurez en la clase trabajadora. De allí la actitud de replegarse porque no existen condiciones políticas que permitan la confrontación con el gobierno, ni vale la pena "regalarse" en un enfrentamiento con las fuerzas armadas.”

“Esa actitud surge de la correcta evaluación de las relaciones de fuerza, y de la falta de una conducción en la que los trabajadores confiaran plenamente. No es el temor el que inspira ese repliegue de los trabajadores. Los movimientos de fuerza de fines del 76 y la reafiliación sindical de principios del 77, confirmarán nuestra interpretación.”

“En su ataque al movimiento obrero, el gobierno militar no comete ahora los errores de 1955, cuando se intervinieron todos los sindicatos. Esta vez, además de la CGT, se intervienen sólo los principales, como UOM, SMATA, Textiles y UOCRA, del sector privado; y Ferroviarios, Luz y Fuerza, Vialidad Nacional y SUPE, del sector estatal. Al parecer, con estas intervenciones se pretende coartar a los sindicatos del sector privado e impedirles toda defensa eficaz del gobierno anterior.”

“Con respecto a los gremios estatales, se busca quebrar su capacidad de respuesta a la política que va a implementarse. So pretexto de subsidiariedad, se proyecta la privatización de las empresas estatales y la desarticulación de las experiencias participativas de sus sindicatos.”

“En el marco de esta política del nuevo gobierno, gran número de asociaciones profesionales queda en manos de los dirigentes elegidos antes del 24 de marzo, a saber, aquellos que podrían ser rápidamente sometidos, en caso de protesta, por pender sobre ellos la espada de Damocles de la intervención militar. Esto se hace más evidente un año después, cuando comienzan a caducar los mandatos eleccionarios. El Ministerio se transforma entonces en el instrumento que otorga legalidad a los dirigentes, prorrogando o no cada mandato.”

“Con esto, logra el gobierno evitar que se unifique la oposición de los trabajadores a su política. Conserva en sus manos, además de la prórroga arbitraria de los cargos directivos, la posibilidad de intervenir a los otros sindicatos cuando la coyuntura lo requiera.”

“Fomenta así la polarización de las dos actitudes básicas de los dirigentes, forzándolos a negociar para "salvar las organizaciones" . 0 para "cuidar los muebles" , como se decía del gobierno de Petain bajo la ocupación nazi. El repliegue frente al gobierno militar, no significa que la clase trabajadora haya perdido su espíritu combativo. Estad prohibidas las actividades sindicales salvo las meramente administrativas.”

“Las huelgas y otras medidas de acción directa son equiparadas a las prácticas subversivas porque perjudican la producción nacional. A pesar de todo ello y de la ley de prescindibilidad, de las detenciones y desapariciones, ya en el último cuatrimestre del 76 se producen paros en diversos sectores laborales, especialmente de los estatales. Trabas en el funcionamiento de las empresas, trabajo a desgano y huelgas se suceden en Luz y Fuerza, Ferrocarriles, Vialidad, etcétera.”

“Por el Decreto 385, de febrero del 77, el Gobierno busca debilitar las organizaciones de los trabajadores, privándolas de los aportes de los no afiliados y exigiendo la reafiliación para continuar en los sindicatos. Es decir, pretende dejarlos sin plata y sin gente. En cuanto a dejarlos sin plata, el pretexto subyacente es que no se puede imponer contribuciones a los no afiliados, olvidando que éstos también se benefician de las conquistas logradas por el sindicato. En cuanto a dejarlos sin gente, la presión y los temores del momento se añaden a la convicción de que los dirigentes obreros son una camarilla sin respaldo real.”

“Una reafiliación poco numerosa mostraría su escasa representatividad. Sin embargo, los trabajadores se reafilian masivamente. Más aún, en algunos sectores aumenta el porcentaje de afiliados. Esto demuestra claramente que la clase trabajadora, a pesar de la represión y los inconvenientes, legitima, no tanto a los dirigentes cuanto a los sindicatos mismos, como instrumentos válidos para la defensa de sus intereses. Expresan además con ello una protesta contra la ilegalidad a que están sometidos. Vemos en esto un síntoma de la madurez de conciencia social alcanzada por los trabajadores. Si el repliegue ante el nuevo gobierno denotaba de algún modo la actitud negociadora, los conflictos de fines del 76 y la reafiliación sindical a comienzos del 77 señalan la actitud de enfrentamiento.”

Hasta aquí parte del documento “El Sindicalismo Argentino hace camino al andar”. En las próximas notas seguiremos analizando el papel del movimiento obrero organizado durante la dictadura 76-83. El documento completo puede bajarse en la Biblioteca Digital de los Trabajadores de la República Argentina.

ALDO DUZDEVICH (*) El columnista es autor de “Salvados por Francisco” y “La Lealtad- Los Montoneros que se quedaron con Peron”.


sábado, septiembre 03, 2022

Los primeros años de Alberdi.

 


Los primeros años de Alberdi.

La infancia de uno de los más lúcidos y prolíficos pensadores latinoamericanos del Siglo XIX. "Mi nacimiento fue mi primera desgracia”.

Juan Pablo Bustos Thames*


Alberdi fue uno de los más lúcidos y prolíficos pensadores latinoamericanos del Siglo XIX. Tuvo una vida llena de emociones, ausencias, curiosidades y sinsabores. Pese a haber nacido en Tucumán, sólo pasó 15 de sus 73 años de vida en esa Provincia.

Su padre, Salvador Alberdi, era vasco, de Vizcaya y alrededor de 1790 se trasladó a Buenos Aires “no como emigrado, sino como el que cambia de domicilio en su país mismo. El Plata era, entonces, una provincia española”. Vecino a Francia, este vasco no hablaba ni francés ni castellano en forma fluída, “pues los vascos no son fuertes en la lengua de Cervantes”, cuenta su hijo. Después, por razones de salud, don Salvador se mudó a Tucumán, “país más análogo, por sus montañas, a la España de los Pirineos”; donde se prosperó como comerciante. 

Salvador era bajo y de cabello negro, “cuerpo enjuto y ágil, cual verdadero vasco”. En Tucumán se casó con Josefa Rosa de Aráoz y Balderrama, de una tradicional familia local. Así, el recién llegado se relacionó socialmente en su nueva tierra.

A diferencia de Salvador, ella era “de alta estatura, delgada, rubia, como la compañera obligada” de su marido. Era aficionada y talentosa en la poesía; rasgos que heredaría su hijo menor.

La familia se instaló en una casa de los Aráoz (esquina de las calles 24 de Setiembre y 25 de Mayo), en la misma cuadra del Cabildo (hoy Casa de Gobierno), donde hoy existe una pizzería. Tuvieron cinco hijos, de los cuales Juan Bautista fue el último; y nació en esa casona. Refiere Alberdi: “mi madre había dejado de existir, con ocasión y por causa de mi nacimiento. Puedo así decir como Rousseau, que mi nacimiento fue mi primera desgracia”. Alberdi admiraba a Juan Jacobo Rousseau, quien en “Las Confesiones” había escrito: “Costé la vida a mi madre, y mi nacimiento fue el primero de mis infortunios”. 

Don Salvador quedó viudo, a cargo de cinco niños pequeños; uno recién nacido, que no conoció a su madre. Sin embargo, este vasco tenía una voluntad a prueba de todo; y no se amedrentó en sobrellevar su crianza y educación, con la valiosa ayuda de su familia política, los Aráoz.

Para Alberdi, más que de la tierra donde nacemos, o de la sociedad donde nos formamos, los hijos somos “por nuestra naturaleza física y moral…, la reproducción o la nueva edificación de nuestros padres. Así, dar de ellos una idea, es explicar la mitad de lo que somos nosotros mismos”. Cuenta que su padre, como buen vasco, tenía, un sentimiento de la individualidad personal, e independencia más fuerte que los naturales de Castilla.

Por eso, al estallar la Revolución de Mayo, el Ejército del Norte llegó a Tucumán, y don Salvador, pese a haber nacido en la península, abrazó, sin dudar, la causa patriota, que “coincidía con su instinto vascongado de autonomía local. La revolución fue para él una desmembración natural de la familia española”. Su aporte económico fue sustancial para la causa patria.

El impacto en su vida de Belgrano.

Salvador apoyó a los Aráoz, “que dieron a Belgrano una parte del ejército con que venció en Tucumán”, cuenta Alberdi. El Gral. Belgrano, muy amigo de los Aráoz, frecuentaba la casa de Alberdi cada vez que pasaba por esa provincia. Cuentan algunos que el general residió con los Alberdi en vísperas de la Batalla de Tucumán; luego, los pocos meses que permaneció en esa ciudad, a principios de 1814, y finalmente, durante las sesiones del Congreso de Tucumán, en 1816.

En esa época, Manuel Belgrano trató especialmente al más pequeño y juguetón de los Alberdi: Juan Bautista, a quien prodigó muchos mimos y cariños; que éste recordaría con ternura hasta su adultez. Cuenta Alberdi: “el general Belgrano hizo de mi padre su mejor amigo. Yo fui el objeto de las caricias del general Belgrano en mi niñez, y más de una vez jugué con los cañoncitos que servían a los estudios académicos de sus oficiales en el tapiz de su salón de su casa de campo en la Ciudadela”.

Por el apoyo que brindó a la causa patriota, el Congreso de Tucumán, en 1816, le confirió una de las primeras cartas de ciudadanía, que su hijo atesoró “como un papel precioso por el objeto, por los nombres, por el sello de ese gran cuerpo histórico”.

El respaldo de don Salvador fue también cívico. Cuenta Alberdi que su padre sirvió a la “causa de América… con sus luces, explicando a los jóvenes de ese tiempo, en sesiones privadas, los principios y máximas del gobierno republicano, según el Contrato social de Rousseau, tomado por texto. Ejerció muchas veces la magistratura de alcalde, o juez de primera instancia, como miembro del cuerpo municipal”. Era un ciudadano ejemplar, cuyos principios transmitió a su hijo.

Mientras, Juan Bautista cursaba sus primeros estudios y aprendió a “leer y escribir en la escuela pública, que fundó Belgrano con sus sueldos personales”.

Durante la Anarquía del año 20, recuerda que “Tucumán fue uno de los primeros pueblos de provincia que se dieron una legislatura local. Miembro de ese cuerpo, por elección popular, mi padre asistió a la sesión en que don Bernabé Aráoz, mi tío, debía ser investido de facultades extraordinarias. Al tomar la pluma para firmar el acta de ese nombramiento, se sintió enfermo, dejó la pluma sin firmar, se retiró a su casa, y murió en la misma noche de ese día”.

Era tan fuerte el sentimiento republicano de Salvador, que pese a estar emparentado con el mandatario, con quien tenía una excelente relación; fue tal la indisposición que sintió de convalidar esas “facultades extraordinarias”, que no las suscribió y falleció, disgustado, esa noche.

Bernabé no era un tirano. Juan Bautista tenía una carta donde San Martín, recomendaba al Gral. Pueyrredón, que designara a Bernabé Aráoz como gobernador, calificándolo “como el mejor hombre de bien que existe en toda la República”. Salvador Alberdi “no era enemigo del dictador, sino de la dictadura”.

* Juan Pablo Bustos Thames. Abogado, Ingeniero, Profesor Universitario, Director de la Cámara de Comercio Exterior de Tucumán, estudioso e investigador de la historia, escritor, realizador y conductor televisivo y de documentales. Miembro de la Fundación Federalismo y Libertad y la Fundación Universitaria del Río de la Plata (FURP). Facebook: https://www.facebook.com/juan.p.thames/ Instagram: jpbthames / Linkedin: Juan Pablo Bustos Thames.

PUBLICADO EN DIARIO PERFIL.

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