GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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sábado, enero 28, 2023

Un siglo del prestigioso poeta don Hamlet Lima Quintana.

 


La Segunda Luna de Cosquín 2023 lo homenajeó porque va a cumplir 100 años de vida.

Por Lic. Vicky Chávez.

Hamlet Lima Quintana fue el protagonista de la Segunda Luna de Cosquín 2023 con un homenaje por sus 100 años de vida y porque en su cancionero que escribió junto con otros afamados músicos —como el maestro Naldo Labrín— dejó traslucir un bagaje de vivencias una pieza creada por ambos, la Cantata para don Jaime, que fue realizada en homenaje y memoria de don Jaime de Nevares y que se erige como una de sus obras destacadas.

Ana Cecilia Lima la hija de Hamlet que vive en la ciudad neuquina, fue nuestro testigo de estas memorias.

Hamlet Lima Quintana nació en Morón, provincia de Buenos Aires, en 1923: parece que él se confundía y le decía Saladillo (localidad bonaerense situada a doscientos kilómetros de la ciudad de Buenos Aires) porque pasaba cinco meses por año allí durante su infancia.

Heredó de sus padres el amor por la música y las letras: ambos escribían y tocaban el piano y la guitarra. Perteneció a la compañía de Ariel Ramírez en las décadas de 1940 y 1960: además cantó con Los Musiqueros y Los Mandingas.

En 1962 se unió al movimiento artístico y cultural Nuevo cancionero: compuso canciones que artistas como Horacio Guarany y Mercedes Sosa interpretaron.

Trabajó en las redacciones de la agencia de noticias United Press y de la sección Política del diario Clarín. Se desempeñó como cobrador, vendedor de la editorial Sudamericana y empleado del Instituto nacional de Cinematografía.

Grabó discos con el recitado de sus poemas, entre los que recordamos Juanito Laguna remonta un barrilete y la Pampa Verde.

Publicaciones.

Publicó numerosos libros, como en 1954 Mundo en el rostro, en 1961 El Octavo Pájaro, en 1964 La IslaLa armonía de los cuerposEdad del asombroLos juegosCuentos para no morirSinfonía de la llanura, entre otros. En 2003 salió Los ángeles de la tierra, que fue una edición póstuma.

Premios en su carrera.

Primer premio de poesía de la Municipalidad de Morón, 1961 Faja de honor de la SADE, 1985 Premio Konex, Diploma al mérito como Autor de Folklore. En 1995 Gran premio SADAIC en categoría folklore.

En el 2000, Distinción en reconocimiento a su trayectoria SADAIC. 2001 Plaqueta homenaje del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos.

La cantata para don Jaime.

Fue una obra cultural que ocupó varias manifestaciones artísticas en donde se reunieron a muchos artistas.

Realizada en homenaje y memoria de don Jaime de Nevares: Hamlet Lima Quintana en letra, y Naldo Labrín en música. En esa oportunidad hubo varios artistas y cantantes, entre ellos Muñeco Ordóñez, -su yerno- quien además nos deleitaba con su voz desde LU5 Radio Neuquén.

Hoy lo volvemos a homenajear porque su inconfundible voz y su escritura son sinónimo de buena música, de grandes melodías e inolvidables momentos.

Poema de Hamlet Lima Quintana y dibujo de Jairo.

Hace unos años, en la entrevista con Ana Lima, pudimos observar en la pared un cuadro con un poema de Hamlet, y un retrato “hecho por Jairo”.

Gente.

Hay gente que con solo decir una palabra

enciende la ilusión y los rosales;

que, con solo sonreír entre los ojos,

nos invita a viajar por otros mundos

y permite florecer todas las magias.

Hay gente que, con solo dar la mano,

rompe la soledad, pone la mesa,

sirve el puchero, coloca las guirnaldas;

que con solo empuñar una guitarra

te regala una sinfonía de entrecasa.

Hay gente que, con solo abrir la boca,

llega hasta los límites del alma,

alimenta una flor, inventa sueños,

hace cantar el vino en las tinajas.

Y se queda después como si nada.

Y uno se va de novio con la vida,

desterrando una muerte solitaria,

pues sabe que, a la vuelta de la esquina,

hay gente que es así, tan necesaria.

Hamlet Lima Quintana.

Plaza Próspero Molina, donde se lleva a cabo el festival Cosquín.

Próspero Molina fue un empresario argentino, organizador de la ciudad de Cosquín. Su nombre es reconocido ya que la Plaza Nacional del Folklore, donde se lleva a cabo el Festival, tiene su nombre.

Molina nació en Piedra Blanca, Catamarca, en 1827. Fue hijo de Victoriano Molina y Santos Rizo Patrón, que era hermana del Obispo Buenaventura Rizo Patrón, fundador del Monasterio Franciscano de Salta.

Su niñez la pasó en Catamarca para luego trasladarse a la provincia de Córdoba donde vivió hasta su muerte. Se casó con Rosa Vázquez, con la que tuvo nueve hijos. En1860 se trasladó a San Roque, donde trabajó como capataz en la estancia de los Fragueiro, lugares testigos de grandes hechos y batallas históricas.

Tiempo más tarde se trasladó a Cosquín donde, en 1871, su firma aparece en la lista del primer Censo Cívico de la ciudad, que era por entonces apenas un caserío. Unos años más tarde formó parte de la solicitud para fundar la villa que sería Cosquín. En 1877 donó su casa grande para crear la Junta Sindical de la que fue nombrado vicepresidente y luego presidente.

A partir del mismo año de 1881 recibió aportes del gobierno para levantar el templo que se inauguró en 1884, sitio en el que tuvo mucho que ver, desde la compra del terreno, hasta su terminación. Falleció en la ciudad que ayudó a organizar en 1889. Sus restos fueron llevados, años más tarde, al panteón de los Franciscanos de Córdoba.A cien años del nacimiento de Hamlet Lima Quintana lo agasajamos una vez más recordando a la plaza Próspero Molina, que lo homenajeó en su siglo de vida.

PUBLICADO EN DIARIO LA MAÑANA DEL NEUQUÉN.

https://www.lmneuquen.com/un-siglo-del-prestigioso-poeta-don-hamlet-lima-quintana-n989040

domingo, junio 02, 2019

Luis “Muñeco” Ordóñez y Hamlet Lima Quintana: unidos por la familia y el arte.

En esta búsqueda de información, acerca de hombres que poblaron esta Patagonia, nos encontramos hace unos años con Ana Lima, esposa de Luis Ordóñez e hija de Hamlet Lima Quintana, quien reconstruyó de forma oral su historia, la de su padre -poeta nacional de renombrada trayectoria- y su esposo, un hombre que cantó en nuestro país y muchos otros. Luis desde pequeño daba muestras de su extraordinaria voz que fue trabajando a lo largo de su juventud.
En 1956 y habiendo adquirido toda la experiencia en su provincia natal, Córdoba, viajó a Buenos Aires, capital difícil de conquistar para los provincianos. Allí se puso en contacto con un músico cubano, pianista y arreglador, que había formado una banda de música tropical y Luis se integró como cantante para la vieja radio Belgrano. A partir de esto, su carrera fue vertiginosa y lo llevó a conocer muchos países de Latinoamérica.
En 1961 obtuvo el primer premio en el primer Festival Odol de la Canción con el vals peruano “Amarraditos”, cuyo disco le significó la obtención de un Disco de Oro. En 1962 obtuvo en el mismo evento el segundo premio con el tema “Cuento de cuna”. Con el tema “De vuelta de todo” ganó el primer premio por su interpretación en 1967. En el primer festival Buenos Aires de la Canción ganó el segundo premio por su interpretación del tema “Una tarde de abril” en 1968. Se consagró ganador de la selección local para representar a su país en el Festival OTI de la canción en 1980, con el tema de Mario Clavell “Dime adiós”.
En 1983 realizó recitales auspiciados por la Dirección de Cultura de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires. En 1960 había comenzado sus estudios de canto en la Escuela del Teatro Colón en donde era su profesor el destacado barítono Ricardo Caten.
Su tarea docente comenzó a profesarla en la década del 70. Su radicación en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén fue en 1986 cuando ejerció tareas docentes a través de su taller de capacitación vocal. En 1991 fue convocado por la Escuela Superior de Música de Neuquén para cubrir las cátedras de Impostación y Canto 1. Su ciclo “Música siempre” destinado a difundir los valores de música nacional y popular se emitió diariamente para las radios del interior de la provincia del Neuquén a través de RTN Radio y Televisión del Neuquén y LU5.
Sus espacios radiales fueron nominados muchas veces por Aptra para el Martín Fierro. Realizó espectáculos de música y canciones acompañados por sus alumnos en el Aula Magna de la Universidad y en el Cine Español y distintas ciudades de Neuquén y Río Negro. Asimismo produjo el certamen de cantores populares de Neuquén llamado Todo un Pueblo Canta” en el 2001. En 1973 se casó con Ana Lima, con la que tuvieron una hija, María. Fue la compañera quien lo asistió hasta sus últimos días.

En 1961 obtuvo el primer premio en el primer Festival Odol de la Canción con el vals peruano “Amarraditos”, cuyo disco le significó la obtención de un Disco de Oro.

Imposible resumir el currículo de Hamlet, solo mencionaremos “La cantata para don Jaime” que fue realizada en homenaje y memoria de don Jaime de Nevares con letra de Hamlet Lima Quintana y música de Naldo Labrín. Leamos este poema de Hamlet Quintana que adornaba una de las paredes del hogar de Ana y su esposo el Muñeco Ordoñez en el barrio Mudón de Neuquén, “Gente”:
“Hay gente que con solo decir una palabra / enciende la ilusión y los rosales; / que con solo sonreír entre los ojos, / nos invita a viajar por otros mundos / y permite florecer todas las magias. / Hay gente que con solo dar la mano / rompe la soledad, pone la mesa / sirve el puchero, coloca las guirnaldas; / que con solo empuñar una guitarra / te regala una sinfonía de entrecasa. / Hay gente que con solo abrir la boca, / llega hasta los límites del alma, / alimenta una flor, inventa sueños, / hace cantar el vino en las tinajas. /Y se queda después como si nada./ Y uno se va de novio con la vida, / desterrando una muerte solitaria,/ pues sabe que a la vuelta de la esquina, / hay gente que es así, tan necesaria”.
Este es un resumido homenaje recordando que Luis, desde la sencillez de vida y el compromiso con la música, terminó sus días en nuestra ciudad en donde quedan ecos de su voz.
Beatriz Carolina Chávez.
* Carta de lectores publicada en Diario "Río Negro", domingo 2 de Junio de 2019.

viernes, enero 17, 2014

17 DE ENERO DE 1989: FALLECE EN MONTEVIDEO ALFREDO ZITARROSA. Porque hay olvidos que queman y hay memorias que engrandecen...

El popular “El Chango” Nieto lleno de emoción escribió en un tema dedicado a Alfredo Zitarrosa “El flaco de los sueños”: “Al amigo del humo/Del chifle y el taipero/ Le dio por irse un día/ camino al arrozal.
Y se encontró de pronto/ Rastreando las estrellas/ una esperanza rubia/ De pan universal” una poesía lamento de amor que le brotó en el pecho a “El Chango” Nieto.


Decía Alfredo Zitarrosa: "No soy folclorista; soy cantor popular uruguayo, y mi canto es fundamentalmente de raíz campesina; todo es milonga, milonga madre, madre incluso del tango y del candombe..."

“Si algo soy, soy oriental y ese es mi mayor orgullo; más que flor quiero ser yuyo de mi tierra bien prendido... del pueblo, sólo un latido, de su andar, sólo el murmullo” Versos de Diez décimas de autocrítica de Alfredo Zitarrosa.

Alfredo Zitarrosa es uno de los grandes del canto de la Patria Grande, diría de “LOS ESENCIALES”,  siempre se peinaba hacia atrás con brillantina, usaba trajes cruzados, camisa blanca y corbata oscura con gestos severos con respeto gigante al público de que escuchaba y seguía. Cuando le preguntaron cómo podía ser que el tema  "Vea patrón" lo escuchaba el trabajador rural, el obrero y el hacendado mientras recorría sus campos y propiedades y dijo: “Lo mío es arte” y tenía razón era arte y respeto al oyente y pensar que no se toleraba escucharse y en su casa le decía a su mujer e hijas que no pongan a Zitarrosa. 
En sus años de locutor radial llegó a presentar a artistas populares como Julio Sosa y Edmundo Rivero.

Zitarrosa era su nombre artístico. Zitarrosa era el apellido del luego esposo de su madre.
Era hijo de Jesusa Blanca Nieve Iribarne nació en Montevideo y fue anotado Alfredo Iribarne de padre desconocido…
“A poco de nacer, en circunstancias especiales, su madre lo dio a criar al matrimonio compuesto por Carlos Durán, hombre de varios oficios, y Doraisella Carbajal, por ese entonces empleada en el Consejo del Niño, pasando a ser Alfredo Pocho Durán, viviendo con ellos en diversos barrios de esa ciudad, trasladándose luego, entre 1944 y fines de 1947, al pueblo de Santiago Vázquez, con frecuentes visitas a la campaña cerca de Trinidad, capital del departamento de Flores, de donde era oriunda su madre adoptiva. Se ha señalado que esta experiencia infantil lo marcó para siempre, notándose en su repertorio la inclusión mayoritaria de ritmos y canciones de origen campesino, fundamentalmente milongas.
Regresó con su familia adoptiva, por breve tiempo, a Montevideo, para luego pasar a vivir, al comienzo de su adolescencia, con su madre biológica y el esposo de esta, quien a la postre le diera su apellido, el argentino Alfredo Nicolás Zitarrosa” (Wikipedia).
En 1954 fue locutor de radio, presentador y animador fue también escritor, poeta y periodista.
Debuta en el país hermano de Perú por el año 1.964 cantando "La zamba de abril" del  recordado "Chango" Rodríguez; en Bolivia realiza varios programas en Radio Altiplano de la ciudad de La Paz; en  1.966 fue invitado al Festival de Cosquín, en Argentina.
Y empezó a andar bien con el canto –tuvo muchos altibajos económicos Zitarrosa en su vida- el dinero lo invierte en una “vinería” de nivel que se llama “La Claraboya Amarilla con buena comida y, por supuesto, música uruguaya y terminó mal lo que había comenzado bien llegando al colmo de apoyar una huelga de los mozos de su propio boliche.
Cuentan que durante un carnaval había sido contratado para cantar siete temas; minutos antes de subir al tablado, el empresario que lo contrató le dijo que tenía la mitad del dinero pautado para pagarle. Alfredo entonces cantó tres canciones y cortó su actuación exactamente en la mitad de la cuarta. Le explicó a la gente: "Me pagaron por tres canciones y media. Sepan disculpar. Ahora la seguimos en el boliche de la esquina". Y cantó dos horas más.
Por 1.968, cuando en su balance de fin de año la revista Cine Radio Actualidad de Montevideo publicaba el índice de popularidad de "los ídolos de la juventud": 1° estaba  Alfredo Zitarrosa, luego venía el brasilero Roberto Carlos, en tercer puesto era para Raphael  y el cuarto para Tom Jones.
Y lo que son los modismos en diferentes lugares de nuestra Patria Grande, por lo menos, en la Argentina como en el Uruguay cuando se habla “del pago” se habla de lugar, sitio donde se ha nacido o se ha afincado. En una actuación en el exilio de Venezuela un espectador le solicitó que cantara “la canción de la deuda”. Ante tal insistencia Zitarrosa le preguntó a que canción se refería, ya que él no había compuesto canción alguna que se refiriera a asuntos de deudas, y esta persona le dijo: sí esa que dice: "no te olvidés del pago si te vas pa’la ciudad…" Y el espectador solicitaba la chamarrita “Pa´l que se va”.
Fue también política y compromiso militante adhiere al Frente Amplio de la izquierda uruguaya, desde su creación en 1.971, que no solo le valieron el exilio y la censura en Uruguay, la Argentina y Chile.  
Pasó a residir en la Argentina por 1974 luego vendría el golpe en 1976, en España que le fue mal y luego México donde estuvo viviendo unos 8 años con un ansía creciente de pisar el suelo uruguayo.
Estando en México Naldo Labrín que había llegado a México en 1976 colaboró haciendo arreglos musicales para su amigo Alfredo Zitarrosa.
Naldo Labrín.
Cuando se levanta la prohibición de su música en 1.983 realizó 3 recordados recitales en el Estadio "Obras" ante una multitud al grito de ¡Uruguay, Uruguay! Zitarrosa dice en la presentación: "Queridos hermanos, queridos hermanos uruguayos, queridos hermanos argentinos, queridos hermanos quienes no sean uruguayos ni argentinos. La ausencia ha sido larga, el exilio es duro. Mi canción tiene una sola razón de ser y son ustedes, muchas gracias. Ojalá a partir de esta noche, ustedes me autoricen a seguir cantando en nombre de mi tierra".


Regresa a su Uruguay el 31 de marzo de 1.984 y fue recibido por una multitud en el Aeropuerto Internacional de Carrasco; luego dio un conmovedor concierto bajo lluvia en el Estadio Centenario.

“Volveremos los idos y los recién llegados, uruguayos nacidos en otras primaveras, que traen en los ojos sus pájaros pintados, la certeza de luz, puntual, que nos espera” (Desde el exilio Autores: Zitarrosa – Labrín, México/Nicaragüa, 1980).

Una vez en su tierra realiza conciertos y edita nuevos trabajos discográficos, entre los que presenta la serie “Melodía Larga”, milongas instrumentales para conjunto de guitarras, guitarrón y otros instrumentos de uso típico en el Jazz.

En 1988 edita por primera vez su obra literaria como tal en el libro de cuentos “Por si el recuerdo”, que recopila historias escritas durante sus últimos treinta años.
En diciembre de 1.988 Zitarrosa viajó a Buenos Aires y tras visitar unos amigos decidió inesperadamente regresar al Uruguay. A punto de abordar el avión sufre una descompensación y es conducido a un hospital donde lo anotan como NN, ya que le habían robado sus documentos aún no se había reanimado cuando pasó un enfermero que, tras observarlo, exclamó: "¡Qué parecido a Zitarrosa!".
En el tema "Pájaro rival" refleja una honda preocupación existencial y hasta tiene una intuición premonitoria de su muerte próxima, ocurrida poco después de finalizar la grabación del disco donde está incluido, "Sobre pájaros y almas", editado póstumamente en 1989:
Por sanar de una herida
he gastado mi vida
pero igual la viví
y he llegado hasta aquí.

Por morir, por vivir,
porque la muerte es más fuerte que yo
canté y viví en cada copla
sangrada querida cantada
nacida y me fui...
Falleció a los 53 años en la madrugada del martes 17 de enero de 1.989, a causa de una peritonitis derivada de un infarto mesentérico.

“Hago falta.  Yo siento que la vida se agita nerviosa si no comparezco,  si no estoy. Siento que hay un sitio para mí en la fila,  que se ve ese vacío, que hay una respiración que falta,  que defraudo una espera...”  (Alfredo Zitarrosa).

“Su familia, con el apoyo de amigos y personalidades de la cultura, entre otros, en honor a su ejemplo artístico y ético, en la fecha de su nacimiento, el 10 de marzo del 2004, declara la creación de la Fundación que lleva su nombre, para preservar su legado y trabajar, a favor de la cultura, de los valores humanistas e ideales sociales, como lo hizo Zitarrosa, del mismo modo que él los defendió y cantó” 
Fuente : http://www.zitarrosa.org/biografia.htm

domingo, septiembre 08, 2013

El neuquino Naldo Labrín: Alegrías y nostalgias en el exilio.


Alegrías y nostalgias en el exilio.
Hace 36 años confluyeron en México artistas de toda América Latina. El maestro neuquino Naldo Labrín recuerda anécdotas y vivencias que se dispararon a partir de esta instantánea en blanco y negro.


Nota de Mario Cippitelli publicado en el diario "La Mañana de Neuquén", 8-9-2013.


Estas imágenes pertenecen a la nota publicada
por el Diario "La Mañana de Neuquén".

Todos lucían jóvenes y alegres, aunque algunos, con un dejo de nostalgia. El lugar, un camarín de la sala Netzahualcoyotl, del distrito Federal de México, durante las Jornadas de la Cultura Uruguaya en el Exilio, el 22 de agosto de 1977.

Lucho González, Lucio de Crescencio, Silvio Rodríguez, Amparo Ochoa, Pablo Milanés, Tania Libertad, Delfor Sombra, Alfredo Zitarrosa, el neuquino Naldo Labrín y Caíto Díaz sonrieron ante el pedido del fotógrafo. La instantánea quedó plasmada para el recuerdo.
En la década del 70 México era el país en el que confluían artistas de toda Latinoamérica que habían logrado escapar de las dictaduras militares.
El mundo ya había parido un cambio cultural en la música, la poesía y las expresiones artísticas. También había nacido y comenzaba a crecer el deseo de libertad. Buena parte de Latinoamérica, sin embargo, se desgarraba aún en ese parto doloroso, largo, interminable.
El encuentro de los músicos no fue casual. Todos los artistas se encontraban casi cotidianamente para compartir experiencias, buscar y darse contención cuando la tristeza y la nostalgia golpeaban con fuerza. Cantar y hacer música era una forma de desahogo, pero también, una manera de ganarse la vida.
Naldo Labrín había llegado a México en 1976. Su necesidad de cantar y tocar la guitarra y el piano lo empujaron a crear Sanampay, un grupo que enseguida comenzó a ganar popularidad entre el público mexicano. También colaboraba haciendo arreglos musicales para su amigo Alfredo Zitarrosa.
“Siempre nos juntábamos a comer o tomar algo para charlar”, dice Labrín 36 años después de aquella foto.
En esa época, Silvio Rodríguez y Pablo Milanés recién comenzaban a hacerse conocer. México sería el primer paso de una serie de giras que los harían famosos en América y el mundo. En México, los músicos cubanos actuaban con Sanampay en sus primeras presentaciones. “Primero cantábamos nosotros tres temas, luego yo le decía a la gente que les iba a presentar a dos excelentes trovadores cubanos. Ellos subían al escenario, cantaban dos o tres temas y luego seguíamos nosotros”, recuerda.
La peruana Tania Libertad había llegado a México ese año por primera vez para participar de las Jornadas de la Cultura Uruguaya. Con el tiempo estas tierras la adoptarían para siempre.
La mexicana Amparo Ochoa ya era reconocida en su país y era considerada la voz de las conquistas sociales y del folclore latinoamericano. La inigualable interpretación de la “Maldición de Malinche”, de Gabino Ochoa, la había catapultado en el género popular y le había dado un lugar de privilegio en el mundo de la canción.
Caíto Díaz era un marplatense que llegó a tierras mexicanas junto a Zitarrosa e inmediatamente integró el conjunto Sanampay. Con el tiempo se convertiría en un destacado intérprete de la música latina.
Delfor Sombra, un cantautor pampeano también se había sumado a Sanampay y a la legión de exiliados.
Labrín mira la foto y sonríe con emoción y nostalgia. Nota que Zitarrosa está despeinado, algo inusual en él porque era un tipo muy pulcro y formal en su aspecto. Es indudable que  el whisky pudo más que la resistencia de la gomina que siempre usaba. “Está chupado”, dice y se ríe.
Asegura que el uruguayo fue uno de los que más sufrió la imposibilidad de volver a su país. La angustia lo empujó a beber y a fumar de una manera increíble. “A él lo mató el exilio”, asegura Labrín. En efecto, seis años después de que Zitarrosa volvió a su tierra murió de un infarto.
Muchos de los encuentros se realizaban en la casa de Labrín. Y el menú era obligado: asado al estilo argentino. Eran reuniones que duraban todo el día. En México los llamaban “descarga”. “Vamos a hacer un descargo”, dice que decían. Indudablemente era una forma de aliviar tensiones, tocar la guitarra, escuchar canciones nuevas, hablar de la vida… reírse.
Otras reuniones se hacían en la casa de Julio Solorzano, un productor musical que fue el responsable de hacer conocer a Silvio Rodríguez y Pablo Milanés en toda Latinoamérica. “Hacía una pierna de cerdo al vodka y a la cerveza que era tremenda. Siempre nos juntábamos un grupo muy grande”, rememora. El ron con Coca Cola (cuba Libre) y el vino regaban y alegraban los banquetes.
“En esa confluencia de exiliados estábamos todos: argentinos, chilenos, uruguayos y los mexicanos, dueños de casa que siempre tuvieron una actitud de acompañamiento y hospitalidad enorme y los cubanos que venía de una revolución y con una visión completamente distinta de la sociedad”, dice Labrín, que recién volvió a la Argentina a fines de 1983.
Las Jornadas de la Cultura Uruguaya en el Exilio se realizaron a lo largo de siete días y constituyeron un espacio para la cultura popular, el debate y la reflexión al que asistieron músicos y artistas de toda América Latina, aunque la mayoría ya residía en México.
De aquellas jornadas nació el disco “El canto de un pueblo”, una grabación en vivo con interpretaciones de la mayoría de los músicos que asistieron al encuentro.
Los años en el exilio fueron difíciles, pero Labrín se adoptó rápidamente a México. “Es muy duro saber que no podés volver a tu tierra, pero cuando hay tanta calidez y tantos amigos se hace más llevadero”, reflexiona.
En aquellas tierras el neuquino conoció a mucha gente. Algunos muy famosos otros menos conocidos, pero todos uniformados por el destierro y la pasión por el arte y la cultura.
Durante esos ocho años se tejieron amistades que quedaron para toda la vida y se acumularon vivencias que ayudaron a sobrellevar la nostalgia.
Y se originaron anécdotas e historias como las que pueden surgir de una inspiración, una cena entre amigos, una canción, un poema. O simplemente de una foto en blanco y negro.
"Sanampay: Surge que como grupo en México en el año 1977. Editaron 10 CD en los que grabaron con Alfredo Zitarrosa el candombe "Volveremos", la milonga "Viene, viene" y la obra integral Guitarra Negra. Su director Naldo Labrín, fue arreglador y primer guitarra del cuarteto Zitarrosa desde 1977 hasta mediados de 1984. Esta nueva conformación está integrada por Claudia Lapresa, Marcelo Raimundi, Ricardo Munich, Julio Mangiameli, Damián Casanueve, Ariel Altieri y Naldo Labrín".