GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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martes, junio 17, 2025

LOS GRANADEROS DE MALVINAS.


LOS GRANADEROS DE MALVINAS.

Nota cortesía Granaderos Bicentenario.
Para éstas horas hace 43 años, diez soldados argentinos eran capturados por los ingleses, y tomados prisioneros.
Muchos más lo fueron, ya que el 14 de junio de 1982, se decretaba el cese del fuego en las Islas Malvinas.
Pero queremos referirnos especialmente a esos diez.
Porque esos soldados tenían una distinción especial. Eran Granaderos a Caballo.
Poca gente sabe que hubo ocho Granaderos de Tropa y dos suboficiales combatiendo en Malvinas.
Y como no podía ser de otra manera, lo hicieron con Honor y Entrega, respetando las más sagradas tradiciones del Regimiento creado por el Gran Capitán.
Eran ametralladoristas, apuntadores y abastecedores de MAG. Estuvieron en lo peor del conflicto, combatiendo en Monte Longdon y Monte Harriet.
Tanto daño causaron esas armas Sanmartinianas, que los gringos les tiraron con todo. Dos de ellos fueron heridos en combate.
Pero gracias a Nuestra Señora del Carmen de Cuyo, Patrona y Generala del Ejército de los Andes, que los cubrió con su manto, todos regresaron con vida.Verdaderos Héroes Malvineros.
Domingo Ángel Novaro
Carlos Argentino Acuña
Miguel Angel Plaza
Daniel Flores
Aldo Gabriel Apecechea
Jorge Eduardo Vega Luján
Miguel Ángel Piaggio.
Ernesto Raúl Ponce.
Estos son los nombres de los Granaderos Conscriptos que combatieron al inglés con bravura en 1982.
Con ellos, estuvieron los Cabos 1ros. Campoy y Rivero.
A todos ellos, nuestro reconocimiento y gratitud.
Nota: la foto que acompaña éstas líneas son de los Granaderos Novaro (izq), y Piaggio (de Rojo). Es de 2009, cuando tuvieron oportunidad de volver a Malvinas. Posan junto al pie de su ametralladora, que no rindieron al invasor. Cuando el final era inevitable, despiezaron la ametralladora y arrojaron sus partes a los cuatro vientos, para que no fuera capturada por el inglés.


Nota cortesía Granaderos Bicentenario.
Redes sociales.

jueves, julio 11, 2024

¡La Patria no se vende! Por CARLOS IALORENZI. Por MYRIAM MITRECE.

 


El intenso frío no fue obstáculo, para que miles de ciudadanos se acercaran a la Av. Del Libertador, para participar del justo y emotivo desfile de nuestras Fuerzas Armadas y de Seguridad, en el día del 208°aniversario de nuestra independencia. El kirchnerismo, enemigo de las instituciones fundacionales de la Patria, nos negó durante dieciséis años esta posibilidad de ver nuevamente al pueblo aplaudiendo a los efectivos militares.

Es justo destacar el merecido homenaje que se les tributó a los veteranos de la guerra de Malvinas encabezando el desfile, lo que generó un momento muy emotivo. Fue una oportunidad para que los más chicos vean representados con fervor los símbolos de la patria.    

Además del presidente Javier Milei, estuvieron en el palco oficial la vicepresidente Victoria Villarruel, miembros del gabinete nacional, miembros de las FF.AA, legisladores e invitados especiales.

Desfilaron más de 7.000 efectivos a lo largo de algo más de 2 km. por la Avenida Del Libertador y por el espacio aéreo se pudo apreciar el paso de los aviones y helicópteros de la Fuerza Aérea Argentina.

La nutrida concurrencia estuvo compuesta por gente de todas las edades, sin pancartas políticas. Familias con chicos, solo con banderas argentinas.

Pero relatar lo acontecido el 9 de julio no es hoy el objetivo central de esta columna. Dado que las palabras están en el centro de la batalla cultural, consideramos que viene bien recordar algunas diferencias que marcan el verdadero sentido del patriotismo  

DEFINICIONES.

El diccionario de la lengua española define al patriotismo como “amor a la patria”. Hay un natural amor hacia el territorio que nos vio nacer, donde realizamos los primeros aprendizajes, al que nos vemos ligados por afectos, cultura e historia. Lo que queremos naturalmente, también se aprende y se enseña a querer. Con el tiempo, se transforma en una virtud cívica, que mezcla sutilmente elementos de la lealtad, el orgullo, la aceptación y el agradecimiento.

El patrioterismo, en cambio, es un “alarde excesivo e inoportuno de patriotismo”, una exaltación desmedida frente a lo extranjero, que promueve la agresión contra otras naciones, por el solo hecho de serlo. Es pura exhibición.

El patriotismo respeta el patriotismo de los no connacionales, el patrioterismo, no.

XENOFOBIA.

La xenofobia implica un rechazo, incluso odio, a las personas por su lugar de origen. Se puede manifestar desestimando prejuiciosamente al extranjero o al inmigrante, a veces puede llegar a infligirle lesiones o agredirlo gravemente. La xenofobia no tiene que ver directamente con el patriotismo, aunque algunos xenófobos se escuden en él para esgrimir argumentos a su favor.

El verdadero patriotismo es respetuoso de las personas.

En palabras de Hugo Alberto Verdera: “...la significación propia del concepto de patria se presenta de una manera natural, ello evidencia una armonía natural con lo que es constitutivo de la propia esencia del hombre. Hay, pues, entre las nociones de patria y de hombre un común denominador, que hace referencia a un contenido espiritual y natural que los enlaza, y que justifica así una relación esencial, diríamos ontológica, entre lo humano lo patriótico.

LA EDUCACION.

El patriotismo primigenio se gesta en la familia, se va ampliando en el barrio, con los amigos, hasta llegar al concepto amplio que incluye, la historia y las raíces físicas y simbólicas comunes con los de una misma nación.

El orgullo de pertenecer a una comunidad que consideramos valiosa alienta a ser ciudadanos responsables, con conductas correctas y respeto a las normas y costumbres en distintos momentos de la vida personal y social.

La virtud del patriotismo da sentido de pertenencia, cumple una función importante en la identificación personal y brinda sentido de unidad y cohesión con el grupo social.

UN SOLO AMOR.

Santo Tomás ubica al patriotismo dentro de la virtud de la piedad, la que regula el deber de honor y reverencia a los padres en el cuarto mandamiento: “Honra a tu padre y a tu madre, como el Señor, tu Dios, te lo ha mandado, para que tengas una larga vida y seas feliz en la tierra que el Señor, tu Dios, te da.” (Deut 5,16).

Dios, patria y padres, la triple paternidad que tenemos los humanos. ¡Qué mejor ilustrado que con los versos de Paul Verlaine que inspiraron la traducción del P. Leonardo Castellani!

Amar la patria es el amor primero

y es el postrero amor después de Dios;

y si es crucificado y verdadero,

ya son un solo amor, ya no son dos.

Amar la patria hasta jugarse entero,

del puro patrio Bien Común en pos,

y afrontar marejada y viento fiero:

eso se inscribe al crédito de Dios.

Dios el que no se ve, Dios insondable;

de todo lo que es Bien, oscuro abismo,

sólo visible por oscura Fe.

No puede amar, por mucho que de Él hable

del fondo de su gélido egoísmo,

quien no es capaz de amar ni lo que ve.

* El lector podrá seguir a Buena Data en:

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Instagram: @buenadata

Publicado en Diario LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/La-Patria-no-se-vende-546998.note.aspx

viernes, junio 07, 2024

Entrevista con Nicolás Kasanzew, titular de la Dirección Gesta de Malvinas del Senado de la Nación.

 

FOTOS: Gustavo Carabajal.
Se sostiene con justa razón que uno combate por la Patria. Un concepto hermoso, pero de tan elevado llega a ser una entelequia, una abstracción. En lo concreto, en la guerra, el amor a la Patria.

“Los ejemplos heroicos de Malvinas pueden ser el tónico moral para esta sociedad”.

Entrevista con Nicolás Kasanzew, titular de la Dirección Gesta de Malvinas del Senado de la Nación. Yo creo que acá la madre de todas las batallas es la educación, planteó el periodista en relación a los objetivos del cargo que desempeña desde febrero pasado. También habló de su relación con la Vicepresidenta y recordó su experiencia en la guerra.


Nicolás Kasanzew fue el único periodista que cubrió la Guerra de Malvinas de 1982 hasta el último día. Se convirtió también en el único civil en disparar un cañón contra los ingleses en las afueras de Puerto Argentino y con dirección a Monte Longdon.
A su regreso al continente enterado que la mayoría de sus crónicas no habían sido publicadas y las que salieron a la luz modificadas, decidió escribir un libro contando la verdad ("Malvinas a sangre y fuego").
¿El costo? Fue difamado por los militares, prohibido por Alfonsín y debió irse del país para iniciar en los Estados Unidos una exitosa carrera que lo llevó a la CNN, Telemundo, NBC y Univision, entre otros prestigiosos medios de comunicación. En su extensa carrera como corresponsal de guerra cubrió también los conflictos bélicos en Nicaragua, Salvador, Líbano e Irak.
Nunca dejó de batallar contra la desmalvinización. El primer reconocimiento oficial por su cobertura de la Guerra de las Malvinas vino en 1995: fue condecorado con la Orden a los Servicios Distinguidos del Ejército Argentino y con la Medalla del Congreso de la Nación Argentina. Luego de viajes esporádicos a la Argentina, regresó definitivamente al país en 2014.
Algunos años atrás, se había establecido junto a su señora en la ciudad de San Lorenzo, en Santa Fe, sobre el margen derecho del río Paraná. En plena actividad, pero a 320 Km de la ciudad de Buenos Aires, continuó siempre con su incansable labor por la Causa Malvinas con su canal de Youtube entrevistando a veteranos, dando charlas por todo el país y escribiendo nuevos libros.
El 14 de febrero pasado se estableció nuevamente en Buenos Aires. La vicepresidenta Victoria Villarruel lo nombró al frente de la Dirección Gesta de Malvinas del Senado de la Nación. Una nueva reivindicación para su persona y su labor, un compromiso que lo honra –“otra trinchera para luchar por la verdad histórica” en palabras de él- y que a sus 76 años lo asume con la misma fuerza y convencimiento que lo llevó a las islas hace 42 años.
Kasanzew, de ascendencia rusa y nacido en Austria, recibió a La Prensa en uno de los anexos del Senado, sobre la Avenida Entre Ríos, donde funciona la sede de la Dirección que encabeza, a media cuadra del Congreso Nacional.

- ¿Cómo es el vínculo con la Vicepresidente?
- Yo sigo a Victoria Villarruel hace muchos años. Había conocido a su padre en Malvinas (NdR: el teniente coronel (R) Eduardo Marcelo Villarruel, fallecido en 2021. En Malvinas se desempeñó como segundo jefe de la Compañía de Comandos 602, que comandaba Aldo Rico). Yo le saqué fotos y mantuvimos conversaciones. Cuando volví me invitó a dar una charla en Rosario, de donde era él. A la vicepresidente, además, siempre la seguí en sus cruzadas solitarias por las víctimas de la subversión. Admirado del coraje que tenía porque era ella contra el resto del mundo en ese momento. Y cuando gana las elecciones con Javier Milei me invita a la asunción del mando. Fui y días más tarde me pregunta si quería trabajar con ella. Para mí sería un honor, le respondí y me cita en el Senado. Ahí me entero de la existencia de Dirección de Gesta de Malvinas, me lo ofrece y me dice que soy el primero y único candidato que tenía en mente para ese puesto.

- ¿Lo toma como una reivindicación?
- Si lo es por parte de Victoria Villarruel que me ha honrado. Por su puesto que lo es. Y también una continuación, es seguir lo que vengo haciendo desde hace 42 años. Yo nunca he sido funcionario… hasta no me puedo acostumbrar a la idea que soy un funcionario, no me veo como tal.

- Se trata de una dependencia que no es conocida, por lo menos para la mayoría de la sociedad…
- Yo ni sabía de la existencia de esta Dirección y cuando me convocaron me enteré que funciona desde el 2013. Pero un googleaba y no encontraba rastros de ninguna actividad. Evidentemente, en gran parte, era un reducto de ñoquis. Cuando yo llegué había 49 empleados. Ahora, menos de la mitad… traté de quedarme con los que venían.
- ¿Qué opina del rechazo a su nombramiento de parte del bloque kirchnerista en el Senado?
- Me dio bastante orgullo porque me atacaron 33 senadores K. Hubieran venido de a uno por lo menos. Hay ataques que son condecoraciones Yo me preocuparía si los K hubieran aplaudido.

- ¿La Vicepresidente le transmitió alguna directiva?
- Me dijo que lo que ella quería era que se malvinizara desde el Senado. En los estatutos que hay en la creación de esta Dirección decía que básicamente era para asesorar a los senadores. El objetivo de ella es volcar la acción para afuera y su propósito, tal como me dijo, es que los argentinos conozcan a sus héroes de Malvinas.

- ¿Cuál es su objetivo principal al frente de la Dirección?
- Acá llueven pedidos de prótesis o que le deben un ascenso, etc. etc, y son todas cosas que yo no puedo solucionar. Mi objetivo es la divulgación histórica. Yo creo que acá la madre de todas las batallas es la educación y estoy enmarcado en varios intentos de tratar de cambiar las cosas en ese ámbito.

- ¿Por ejemplo?
- Primero y principal hay un programa nefasto del Ministerio de Educación, que ahora es Secretaría, que se llama “Educación y Memoria” que ya desde el vamos el título es una falacia porque tendría que ser “Educación e historia”, en todo caso. Porque la memoria no es algo científico, es parcial y se puede manipular. Y en ese programa está toda la parafernalia de lo que no debe ser enseñado: el adoctrinamiento en materia de demonización de las Fuerzas Armadas, Malvinas como la aventura loca de un general borracho, pro separatismo indigenista, pro aborto, pro ideología de género. Todo eso además fue instituido por ley. Yo creo que fundamentalmente hay que cambiar ese contenido y limpiarlo de toda influencia ideológica. Y que pase a ser lo que debe ser la enseñanza: hechos y no opiniones ni ideologías.

- ¿Tuvo contacto con el área de Educación?
- He tenido una reunión con el secretario de Educación quien me recibió muy amablemente y me dijo que le interesaba mi opinión y que estaba abierto a los cambios Ahora trataré de hacer el seguimiento. La idea es tratar de capacitar a los capacitadores a lo largo y ancho del país. Hay que hablarles a los docentes. Y también estoy embarcado en conseguir la realización de seminarios en el interior del país de capacitación de Malvinas. Acaba de salir y reglamentarse justamente una ley que impone la capacitación de Malvinas en todos los organismos públicos. Acá también vamos a hacer una capacitación siguiendo a esta instrucción. Yo me adelanté un poco y contraté un profesor de historia, Carlos Gigliotti, que comenzó por capacitar a la gente de la Dirección.

- ¿Se encuentra limitado para llevar adelante sus proyectos?
- Proyectos hay muchos, el problema es que choca con la cuestión dinero. Yo por ejemplo quería sacar un libro convocando a intelectuales nacionales: “La gesta de Malvinas en el pensamiento nacional”, pero veo muy duro que haya dinero para editarlo. También me gustaría hacer material para las escuelas sobre Malvinas, pero todo eso implica gastos y es una asfixia económica horrible. Yo acá no tengo ni caja chica.

VALORES DE MALVINAS
- ¿Qué acontecimientos lo marcaron en Malvinas?
- Hubo varios hechos que me impresionaron mucho. De cajón la actuación de nuestros pilotos de la Fuerza Aérea. Fue David contra Goliat a la enésima potencia. Teníamos aviones modelo 50 contra fragatas modelo 80. Sin embargo, suplieron esa diferencia tecnológica con coraje, con pericia y con esa mística religiosa que tenían los pilotos.

-¿Y hechos que le hayan transmitido valores?
- Los numerosos casos de amor al prójimo. Se sostiene con justa razón que uno combate por la Patria. Un concepto hermoso, pero de tan elevado llega a ser una entelequia, una abstracción. En lo concreto, en la guerra, el amor a la Patria es el amor al soldado que está a la derecha, a la izquierda y que por ahí ni se sabe el nombre. Y eso se ha manifestado muchas veces en muchísimos casos.

- ¿Recuerda algunos en particular?
- Si, yo estaba en la base de Puerto Argentino cuando el 1° de mayo nos bombardearon los aviones ingleses y después nos estaban cañoneado los buques. La estábamos pasando muy mal y en determinado momento vimos tres puntitos que pasaron por sobre nuestras cabezas, eran tres aviones que atacaron a la flota y uno de los buques ingleses se fue humeante. Tiempo después de la guerra, le pregunté al comandante de esa escuadrilla, Roberto Di Meglio: “¿En ese momento que te motivaba… que sentías, porque lo hacías?”. Y me respondió: “No lo hice por la Patria, no lo hice por la victoria, no lo hice por la gloria, lo hice porque dos semanas antes había estado en Malvinas y vi a mis camaradas cavando trincheras y no los iba a dejar solos”.
Otro hecho fue cuando salen a buscar a los puestos sobrevivientes del Crucero ARA General Belgrano, no se sabía si había quedado alguien vivo. Salen en un avión Neptune de la Armada Argentina tan viejo que tuvieron que sacarlo de circulación en esa misma campaña de Malvinas. Vuela y vuela, pero no encuentra a los náufragos y llega a lo que los pilotos llaman en su jerga “el punto de lotería”, o sea, a partir de ahí tenés que volver o no te va a alcanzar el combustible y te vas a caer en el medio del mar. Sin embargo, el comandante Pérez Roca habla con la tripulación y le dijo: “sigamos” y los diez respondieron: “seguimos”. Y vuelan media hora mas y avistan las balsas y salvan 770 vidas. Además, como había mucha bruma se quedan orbitando sobre las balsas hasta que llega el primer buque de rescate y al mismo tiempo al estar ahí orbitando le daba animo a los que estaban abajo. Y vuelven al continente, como me dijo Pérez Roca, no con la última gota de combustible sino con el olor a la última gota de combustible. Y todo eso…por amor.

- ¿Malvinas puede ayudar hoy a nuestro país?
- Malvinas es el futuro, los valores de Malvinas son el futuro de la Argentina. El ejemplo de los héroes de Malvinas son los arquetipos que necesita la sociedad, porque los héroes son los transmisores y portadores de los valores eternos. El ejemplo de los héroes eleva la vara y al observar al héroe también se eleva la sociedad. Podemos usar los ejemplos heroicos de Malvinas como tónico moral para esta sociedad.

- ¿Cuáles son esos valores?
- El amor al prójimo, la magnanimidad, el valor, el coraje, el desprendimiento y la fe. Todos esos son valores que no se pueden transferir con discursos, sobre todo a los jóvenes que son muy refractarios, sino que se transmiten de corazón a corazón, de generación en generación y con el ejemplo de los arquetipos.

Publicado en LA PRENSA.

domingo, abril 02, 2023

La hora de Malvinizar para restaurar la patria.

 

POR JUANA BOSIO PERRUPATO.

Desde antiguo sabemos que el hombre aprende por mímesis. Los grandes ejemplos han logrado mover multitudes. La épica ha hallado su fin durante siglos en despertar a los héroes mediante el ejemplo de otros héroes. Nuestra Patria tiene épica. La Malviníada, como la bautizó Nicolás Kasanzew, corresponsal de guerra.

Por eso es que hoy, a 41 años de Malvinas, nos preguntamos qué fue lo que movió a aquellos bravos hombres a recuperar lo que estaba perdido, a dar la vida por una gesta gloriosa y justa. Por eso sus testimonios nos dan la respuesta.

Dice Leopoldo Marechal en su “Didáctica de la Patria”:

Argentino, el nombre de tu Patria viene de argentum.

¡Mira que al recibir un nombre se recibe un destino!

En su metal simbólico la plata

es el noble reflejo del oro principal.

Hazte de plata y espejea el oro

que se da en las alturas,

y verdaderamente serás un argentino.

Nuestros héroes de Malvinas en verdad supieron ser un espejo de este oro altísimo, ser arquetipos de un buen argentino, modelos a los que debemos aspirar e imitar. Se hicieron de plata para dar la vida por el oro de Dios, la Patria y la Familia. Fueron, como sostiene el poeta, patriotas del Cielo y de la Tierra.

Hoy, más que nunca, en nuestro presente sumido en el caos y en la iniquidad, tenemos el deber de “malvinizar”, de recuperar esta épica. De traer al presente constantemente aquella batalla que unió a los Argentinos ante un enemigo común, que hizo florecer la piedad y el patriotismo, que dejó a la vista enormes virtudes. Debemos recordar una y otra vez a nuestros héroes y honrarlos imitando sus ejemplos. Debemos olvidar toda grieta sin sentido para ubicarnos bajo nuestra bandera celeste y blanca, bajo el Manto de Nuestra Señora de Luján. Debemos rezar, también, Seineldín lo sabía y por eso la Operación Rosario. Nosotros no debemos olvidarlo. Debemos malvinizar.

Cito a la Profesora Andrea Greco de Álvarez:

“¿Cómo vamos a malvinizar? Cada uno en su casa, en nuestras escuelas, en los grupos parroquiales, en los clubes, en los grupos de amigos, en los congresos juveniles, en las reuniones familiares… Cada uno de nosotros ha de preguntarse ¿qué puedo hacer yo para malvinizar a la Patria? Debiera ser para nosotros una misión de honor. ¿¡Quién será el que se comprometa más con esta idea!? ¿¡Qué profesor dejará mejor en sus alumnos una huella más profunda!? ¿¡Qué grupo será el que más empeño ponga en resaltar los verdaderos ejemplos y virtudes!? Eso es malvinizar a la Patria”.

Insisto, esta es una invitación a escuchar a los héroes de la Guerra de Malvinas, a homenajearlos cada vez que podamos, y sobre todo, a Malvinizar, a difundir esta causa tan noble, no dejar nunca de gritar a los cuatro viento que son Argentinas. A soñar que durante nuestras vidas vuelva a flamear nuestra bandera, alta en las Islas, dejar nuestro tiempo, nuestro trabajo, nuestras oraciones, nuestra vida por esta causa tan noble, haciendo nuestras las palabras del Sargento Mario Antonio, “Perro”, Cisnero: “No sé rendirme. Después de muerto hablaremos”. Que sólo en la muerte encuentren nuestra rendición. O, si Dios no nos concediera esta Gracia y nuestra vida terminara antes, inspirar a nuestros hijos a recuperar lo que es nuestro, y si no son nuestros hijos, serán nuestros nietos y bisnietos. Solo así lograremos restaurar la Argentina y todo lo que en ella hay de Bueno, Bello y Verdadero.

PUBLICADO EN DIARIO LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/527610-La-hora-de-Malvinizar-para-restaurar-la-patria.note.aspx

sábado, octubre 01, 2016

Francisco pide “ponerse la Patria al hombro”. Dijo por qué no vendrá al país en 2017.

¿Qué dijo Francisco?
Queridos hermanos y hermanas:
En este año en que todavía estamos respirando el ambiente de los festejos del Bicentenario, suceden dos hechos que hacen a nuestra historia, dos hechos que son muy importantes y muy fuertes, y que yo valoro mucho: uno es la beatificación de Mama Antula, una mujer que ayudó a consolidar la Argentina profunda y el otro es la próxima canonización del Cura Brochero, ese cura gaucho que tuvo compasión de sus queridos serranos y luchó por su dignificación.
Está de más decir que yo hubiera querido ir a Argentina a beatificar a Mama Antula y a canonizar al Cura Brochero, pero no pude hacerlo, no es posible. Ustedes no saben cuánto me gustaría volver a verlos. Y tampoco podré hacerlo el año próximo porque ya están compromisos fijados para Asia, África, y el mundo es más grande que Argentina, y bueno, pero hay que dividirse, dejo en manos del Señor que Él me indique la fecha. Pero teniendo en cuenta estos acontecimientos y teniendo en cuenta que el año que viene tampoco voy a poder ir, opté por comunicarme con ustedes de esta manera.
Para mí el pueblo argentino es mi pueblo, ustedes son importantes, yo sigo siendo argentino, yo todavía viajo con pasaporte argentino. Estoy convencido que como pueblo son el mayor tesoro que tiene nuestra Patria. Cuando recibo cartas de ustedes, tantas que no a todas puedo responder, seguramente una que otra para hacerme presente, me consuelo, me da gozo y eso me lleva a rezar y rezo por ustedes en la Misa, por las necesidades de ustedes, por cada uno más de ustedes. Es el amor a la Patria que me lleva a eso y es lo que me lleva también a pedirles, una vez más, que se pongan la Patria al hombro, esa Patria que necesita que cada uno de nosotros le entreguemos lo mejor de nosotros mismos, para mejorar, crecer, madurar. Y esto nos hará lograr esa cultura del encuentro que supera todas estas culturas del descarte que hoy en el mundo se ofrecen por todas partes. Una cultura del encuentro donde cada uno tenga su lugar, que todo el mundo pueda vivir con dignidad y que se pueda expresar pacíficamente sin ser insultado o condenado, o agredido, o descartado. Esa cultura del encuentro que todos tenemos que ir buscando, con la oración y la buena voluntad.
A mí me llama la atención que a la Argentina se le alaba por su geografía, su riqueza. Tenemos de todo: montañas, bosques, llanuras, costas, todas las riquezas en minería. Tenemos todo. ¡Qué país rico! Pero la riqueza más grande que tiene nuestra Patria es el pueblo, ese pueblo que sabe ser solidario, que sabe caminar uno junto a otro, que sabe ayudarse, que sabe respetarse, es ese pueblo argentino que no se marea, que sabe encontrar sabiduría, y cuando se marea, los otros lo ayudan a que se le vaya el mareo. Yo a ese pueblo argentino lo respeto, lo quiero, lo llevo en mi corazón, es la riqueza más grande de nuestra Patria. Y aunque no podamos estrecharnos la mano, cuenten con mi memoria y mi oración para que el Señor los haga crecer como pueblo. Pueblo que se reencuentra, trabaja unido y busca la grandeza de la Patria, esa Patria que es propia, es nuestra, no es de los otros, es nuestra. Gracias por todo lo bueno que hacen cada día. Que el Señor los bendiga.
Estamos en el Año de la Misericordia, y como despedida de esta charla, de este monólogo pero que quiere ser una charla, me atrevo a proponerles, como las maestras de antes, los deberes para la casa. Les propongo que en este Año de la Misericordia hagan alguna obra de misericordia todos los días o cada dos días si no pueden todos los días; y no se enojen si yo se las leo para recordárselas. Están las obras de misericordia corporales y las espirituales. En su mayoría, se toman una lista que el Señor hace en las Bienaventuranzas, en Mateo 25, en todo el Evangelio. Son obras concretas de misericordia que si cada uno de nosotros hace una al día o una cada dos días, el bien, el bien, que haremos a nuestro pueblo:
– Visitar a un enfermo, visitar a los enfermos, es una obra de misericordia;
– Dar de comer al hambriento. Hay gente que tiene hambre;
– Dar de beber al sediento, tiene sed material y espiritual, a veces;
– Dar posada al peregrino, es decir, darle lugar al que no tiene casa, al que no tiene techo;
– Vestir al desnudo, es decir, que la gente tenga vestido, que no pase frío en invierno;
– Visitar a los presos. Tantas veces la Iglesia insiste sobre esto;
– Y enterrar a los difuntos.
Estas serían las siete obras de misericordia corporales, y otras siete espirituales:
– Enseñar al que no sabe;
– Dar un buen consejo al que lo necesita;
– Corregir al que se equivoca;
– Perdonar al que nos ofende. ¡Qué difícil es perdonar! Todos hoy en el mundo necesitamos perdonar mucho y ser perdonados;
– Consolar al que está triste;
– Sufrir con paciencia los defectos del prójimo. Hay gente que a veces nos hace perder la paciencia, y sufrir con paciencia sus defectos, es una obra de misericordia;
-Y rezar a Dios por los vivos y por los muertos.

No sé, queridos hermanos, queridos compatriotas, me siento hablándoles como en casa, me acerco a ustedes en esta ocasión, donde todavía se respiran los aires de los festejos del Bicentenario y donde están estos dos hechos de la canonización del Cura Brochero y la beatificación de Mama Antula, dos personas, un hombre y una mujer, que trabajaron por la Patria y por la evangelización. Así que en medio de todo esto los saludo, les doy mi cariño, y les digo –parece un poco raro, pero lo estiro el tiempo como el elástico- hasta pronto, y no se olviden de rezar por mí. Gracias.
Publicado en Diario "Río Negro", 30/09/2016.

domingo, mayo 25, 2014

El 25 de Mayo de 1810 según AÑO X de HUGO WAST.

Gustavo Adolfo Martínez Zuviría -Hugo Wast-. (Córdoba, 23 de octubre de 1883 – Buenos Aires, 28 de marzo de 1962).

(…) "Es que la Revolución de Mayo no la hizo el pueblo, la hicieron los Comandantes de los cuerpos militares, con un grupo de eclesiásticos y de civiles, que venían conspirando secretamente.
El pueblo -lo que ahora llamamos pueblo-, no tuvo intervención en ello: ni conocía el complot, ni convenía que lo conociera. El pueblo nunca es motor, sino movido y siempre marcha disgregado, buscando instintivamente la gran personalidad que lo guíe...” (…) (Año X).
(…) “La Revolución argentina no es una jamona sin hogar, venida a nuestras playas desde las orillas del Sena, despechugada y ronca, embadurnadas las mejillas con la hez del vino de los «bistrots» parisienses, empuñando con la mano izquierda el “Contrato Social”, y empujando con la derecha el carretón de la guillotina.
Nuestra Revolución es una hermosa y valiente muchacha, hija legítima de familia hidalga, nacida aquí mismo, en las orillas del Plata y que apareció por primera vez en las calles de Buenos Aires, con los cabellos adornados de diamelas criollas, empujando un cañón para tirar sobre los herejes invasores; y más tarde, en la Plaza de la Victoria, blandiendo la espada que le entrega Saavedra, de dulce y pulido acero toledano, arma que en su mano parecía una joya, y que los historiadores han pretendido arrebatarle, ofreciéndole en cambio una traducción marchita del libro de Rousseau hecha por Mariano Moreno.”
¡No! La Revolución de Mayo es netamente argentina y nada tiene que ver con la Revolución Francesa, y es indigno de historiadores criollos buscar agua en el Sena, para bautizarla cuando la tienen a mano y más abundante en el Río de la Plata." (…)

Fuente: Gustavo Adolfo Martínez Zuviría. “Año X”.
Archivo General de la Nación



Gustavo Martínez Zuviría es uno de los autores que más escribió relatos costumbristas de la época y novelas históricas inspiradas en las guerras civiles argentinas, nació el 23 de octubre de 1883, en la casa de Zenón Martínez Cabanillas y Carolina de Zuviría. Es un gran escritor pre-juzgado sin leer sus libros, descalificado, silenciado, negado...en fin desconocido en el día de hoy. 
Se dice que su primer cuento fue redactado a sus siete años, y que a los catorce ya escribía para el tradicional diario cordobés Los Principios.
En 1902, luego de egresar del bachillerato, publicó su primera novela, "Alegre", prólogo de una fecunda carrera en la que editó 28 novelas, 4 novelas cortas, 37 cuentos y 14 relatos, además de un centenar de colaboraciones para LA NACION y la revista Caras y Caretas.
En 1907, con solamente 24 años, el novelista obtuvo el grado de doctor en Derecho y Ciencias Sociales en la Universidad de Santa Fe.
Un año más tarde se casó con Matilde de Iriondo Iturraspe, a la define en el cuento "Picaflor de biblioteca" como su "primera y única novia". Se dice que en la historia de la familia de ella fue que el escritor se inspiró para escribir la novela histórica "La casa de los cuervos", ambientada en la época de las luchas civiles en Santa Fe.
El autor recibió muchas distinciones en la época, además de ser traducido a más de 20 idiomas (como inglés, francés, checo, alemán eslovaco, holandés, húngaro y hasta japonés, entre otros).
Quizá la consagración máxima le llega con la publicación del libro "Valle Negro", por el que es honrado a los 37 años con el premio de la Real Academia Española, y un sitial de miembro correspondiente en ella. De esta obra diría el español Miguel de Unamuno: "He leído «Valle Negro» con el ánimo suspenso y volveré a leerlo, porque el interés que me despertó es el de un dramático juego de pasiones".
Actividad pública: Las actividades de Martínez Zuviría no se redujeron a las letras. En 1907 se desempeñó como secretario de la Asamblea Constituyente de la Provincia de Santa Fe.
Años después, el escritor y abogado asumió la dirección del diario "Nueva epoca", y más tarde se desempeño como diputado nacional por el partido Demócrata Progresista, liderado por su amigo Lisandro de la Torre, partido al que renunció años después por sus convicciones religiosas.
En su labor como diputado fue conocido por su agudeza en el recinto parlamentario, sobre todo ante las ironías que despertaba de parte de otros colegas por su oficio de novelista. Víctor Funes recuerda en una semblanza de Wast que una vez el diputado Horacio Oyhanarte le espetó: "¿Por qué no se dedica el señor diputado a la casa de los cuervos?", a lo que Wast, sin parpadear, replicó: "Es que ahora estoy muy ocupado en la caza de los gansos, de los gansos en el Parlamento".
Luego de viajar por el extranjero y residir unos años en París, donde continuó publicando obras, Martínez Zuviría regresó al país en 1931 para tomar la dirección de la Biblioteca Nacional, que había dejado vacante Paul Groussac. Allí se desempeñó hasta 1954, momento en el que comienzan las desinteligencias entre el gobierno de Juan Perón y la Iglesia Católica. Para cuando dejo su cargo, Martínez Zuviría había triplicado el patrimonio existente en la Biblioteca, alcanzando el volumen de 700.000 ejemplares.
En 1941 fue interventor federal en Catamarca, y luego, ministro de Justicia e Instrucción Pública, cargo desde donde impulsó la enseñanza religiosa en las escuelas.
Wast, llamado "el escritor que no teme que sus hijos lean sus novelas", siempre estuvo orgulloso del tono inocente de la mayoría de sus obras. "Un arte que no contribuye a hacer más bueno al hombre, sino que lo llena de orgullo, de sensualidad, de desesperación..., podrá ser inspirado, seductor, genial, pero sin duda es ilícito...", escribió.
Gustavo Martínez Zuviría falleció el 28 de marzo de 1962, amortajado en la sotana de la Compañía de Jesús. Sólo hasta 1978, "Flor de Durazno", la novela inspirada en su casa de San Esteban, llevaba 36 ediciones agotadas.