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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

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jueves, marzo 17, 2022

Los tehuelches, antiguos habitantes del sur de la Patagonia.

 

Los tehuelches, antiguos habitantes del sur de la Patagonia.

Los tehuelches, aonikenk o patagones son un pueblo indígena de la Patagonia en América del Sur, cuyos exponentes actuales viven en Argentina y ya se extinguieron en Chile.

El nombre complejo tehuelche ha sido usado por investigadores en sentido amplio para agrupar a un conjunto de pueblos amerindios de la Patagonia y la región pampeana. Diversos especialistas, misioneros y viajeros han realizado propuestas para agruparlos teniendo en cuenta la similitud de sus rasgos culturales, su vecindad geográfica y sus idiomas, aunque entre ellos se hablaban idiomas que no estaban emparentados entre sí, y su distribución geográfica era extensa. Según el cronista Antonio Pigafetta de la expedición de Fernando de Magallanes en 1520, este llamó «patagoni» a los indígenas que encontró en la bahía San Julián. En su Historia general y natural de las Indias el cronista Gonzalo Fernández de Oviedo en 1535 explicó que ...nuestros españoles les llaman patagones por sus grandes pies, con lo que está de acuerdo el historiador Francisco López de Gómara en 1552. De esta forma, el primer nombre que usaron los españoles para referirse a los tehuelches fue el de patagones. Sin embargo, algunos investigadores sin bases verificables especularon que Magallanes podría haberse inspirado en el monstruo con cabeza de perro de la novela Primaleón de 1512, llamado «Pathagon».​

De acuerdo a la opinión más difundida, la palabra tehuelche proviene del mapudungún chewel che, cuyo significado sería «gente bravía», «gente arisca» o «gente de tierra estéril». Otra versión sugiere que podría derivar del nombre de una de sus parcialidades, los teushen, más la palabra mapuche «che», que significa ‘gente’ o ‘pueblo’.

El término "aonikenk" es una castellanización del nombre que se dan a sí mismos, aonek'enk, "sureño".

La clasificación de los pueblos indígenas que habitaron la región pampeana y la Patagonia es confusa a causa de los distintos términos que se utilizaron para denominar a los grupos poblacionales nativos de esas regiones del sur de Sudamérica. Son varias las causas que dificultan el establecimiento de una clasificación única y acabada. Entre estas circunstancias cabe mencionar la extinción de algunos de estos pueblos, sumado a las vastas extensiones que impidieron que los exploradores españoles que los reconocieron tomaran contacto con todos los grupos o, en otros casos, que las migraciones estacionales que solían practicar recorriendo grandes distancias hicieran que quienes los observaban sobreestimaran el número de individuos de un pueblo o el rango de distribución de un idioma. Conjuntamente con todas estas causas, la irrupción de los mapuches o araucanos desde el oeste transformó profundamente su realidad cultural, mixogenizando y absorbiendo a las etnias de la pampa y centro y norte de la Patagonia, produciendo la araucanización de gran parte de los antiguos habitantes. Finalmente, la posterior Conquista del Desierto llevada a cabo por el Ejército Argentino condujo a la casi extinción de estas comunidades indígenas. A todo este panorama se suma el desacuerdo entre los investigadores.

A fines del siglo XIX los exploradores como Ramón Lista y George Chaworth Musters los llamaron “tsóneka”, “tsónik” o “chonik”. La mayoría de los especialistas están de acuerdo en que el río Chubut separaba a dos grandes subdivisiones: los «tehuelches meridionales» y «tehuelches septentrionales», y que los primeros se extendían por el sur hasta el estrecho de Magallanes, mientras que los segundos llegaban por el norte hasta los ríos Colorado y Negro. La presencia o no de tehuelches en la región pampeana es motivo de desacuerdo entre los investigadores, que tampoco se han puesto de acuerdo sobre la existencia de una subdivisión separada denominada «pampa», y de cuál es la relación y límites que tenían con los mapuches. En los tehuelches, aunque móviles, sus movimientos grupales solían ser circuitos, predominantemente de oeste a este y viceversa. Durante cada temporada tenían sitios donde instalaban sus campamentos, llamados aik o aiken por ellos y tolderías por los españoles y criollos.

Cada una de sus agrupaciones estaba integrada por nexos de parentesco y tenía un territorio específico de caza y recolección; los límites solían estar precisados ancestralmente por accidentes muchas veces poco notorios: una loma, un abrevadero, una hondonada, un árbol importante. En caso de que una agrupación no pudiera satisfacer sus necesidades en su propio territorio, debía pedir permiso a agrupaciones vecinas de la misma etnia para aprovechar los recursos de sus territorios; una transgresión a esta norma solía implicar guerra.

De un modo análogo, al ser fuertemente exogámicos los varones se veían obligados a buscar compañera matrimonial en otros grupos y solían practicar el trueque de mujeres. Esta norma reforzaba los vínculos de unidad étnica. No pocas veces, en lugar del trueque se practicaba el rapto de mujeres, conducta que casi siempre derivaba en guerras intraétnicas. Hace 6000 años surgió la industria Toldense, caracterizada por puntas de proyectil sub-triangulares bifaciales y raspadores laterales y terminales, cuchillos bifaciales y herramientas de hueso. Más tarde, entre los 4000 y 3000 años a. C., aparece la industria Casapedrense, caracterizada por una mayor proporción de instrumentos líticos confeccionados sobre láminas, probablemente como una muestra de la especialización en la caza del guanaco, lo cual también está presente en los desarrollos culturales posteriores de los tehuelches.

Desde ese momento y hasta la llegada de los europeos (inicios del siglo XVI) los tehuelches poseían un modo de vida cazador-recolector en el que hacían uso de una movilidad estacional, desplazándose en pos de las manadas de guanacos; durante los inviernos se encontraban en las zonas bajas (vegas, mallines, costas, orillas de los lagos, etc.) y durante el verano ascendían a las mesetas centrales de la Patagonia o a la cordillera de los Andes en donde tenían entre otros sitios sagrados el cerro Chaltén. A partir de la segunda mitad del siglo XIX, algunos grupos aonikkenk fueron raptados y exhibidos contra su voluntad en países como: Bélgica, Suiza, Alemania, Francia o Inglaterra. La familia de la cual se conocen más datos concretos fue la de un jefe llamado Pitioche, quien fue capturado junto a su mujer e hijo. Parte de estos dramáticos hechos forman parte del libro Zoológicos humanos de Christian Báez y Peter Mason.

Por Enrique Marcelo Hopman (Facebook).

Chumjaluwün, el ultimo gran jefe tehuelche.

El cacique Mulato, cuyo nombre indígena era Chumjaluwün, fue conocido como el último gran jefe de los tehuelches de la Patagonia. Era hijo de Casimiro Biguá, sucesor y hermano del cacique Papón desde 1892 hasta su muerte en 1905, donde pasó sus últimos días en la reserva indígena Valle Río Zurdo, cerca de Punta Arenas en el sur de Chile.

Avanzada la ocupación colonizadora en Magallanes que, como era obvio, prefirió los campos de mejor aptitud pastoril, que muchas veces coincidían con territorios de caza de los indígenas, estos últimos se vieron de hecho impedidos de utilizarlos como había ocurrido hasta entonces, circunstancias de la que derivó una primera consecuencia: la fragmentación grupal y la dispersión. Esta situación afectó a tres comunidades, una de las cuales dirigía uno de los principales jefes tehuelches: el «cacique Mulato». Hacia 1892 este grupo tenía un área de dispersión entre Dinamarquero y el valle del Zurdo e inmediaciones. En la medida que la colonización avanzaba, los campos iban siendo alambrados y con ello se restringía el acceso de los a los indígenas a sus terrenos de caza, provocando una segunda consecuencia: la tendencia hacia la sedentarización.​

El gobernador Manuel Señoret, decidió entonces enviar una comisión exploradora, en febrero de 1893, con el fin de ubicar a Mulato para estudiar la posibilidad de entregarles la concesión de algún campo extenso suficiente para la importancia numérica de animales que poseían. Mulato, ejercía superioridad sobre más de un centenar de indígenas, siendo dueño de una caballada que alcanzaba a los 400 equinos, algunos de los cuales eran entrenados para competir en las carreras troperas o a la chilena que se realizaban en Magallanes. La marca que utilizaba en su tropilla era la Y; esta marca era la representación de unas boleadoras. Por decreto N° 70 del 23 de febrero de ese año, se concedió al cacique un permiso provisorio para ocupar y explotar 10 000 hectáreas de terrenos fiscales, ubicados al lado del límite con la Argentina y al oriente del río Brazo del Zurdo.

En 1904 fueron llevados con su mujer Chalagül, su sobrina Anita y su hijo K'alukan a la feria de San Luis, Estados Unidos, donde fueron exhibidos junto a otras etnias de todo el mundo, entre ellos estaba el jefe apache Gerónimo.

En septiembre de 1905, se realizó por parte del Gobierno de Chile una subasta de tierras, adjudicándose las hectáreas de los tehuelches a la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego. Ante el hecho consumado, que implicaba el desalojo a corto plazo, el cacique Mulato viajó con su familia a Santiago de Chile a fin de entrevistarse con el presidente de la República Germán Riesco, obteniendo de este solo palabras amables pero no soluciones. Al regresar de Santiago, la familia viajaba contagiada de viruela, que contrajo su sobrina Anita en Valparaíso, la cual falleció poco antes de llegar a Punta Arenas. Cuando Mulato, su mujer y K'alukan, uno de sus hijos volvieron entristecidos a su casa de la reserva de El Zurdo, llevaban consigo el contagio mortal. En cosa de días, murieron la madre, luego Mulato y al fin su hijo, terminando con ello una de las principales familias de la estirpe aonikenk en territorio chileno.

La historia de cacique Mulato representa el terrible drama de los pueblos nómades que habitaban el Cono Sur de América Latina en su interacción con el proceso colonizador e industrial de Occidente en su carrera por recursos naturales. Así varias obras han intentado rescatar el legado de estos pueblos extintos y sus vivencias, que para el caso de Cacique Mulato, encontramos:

“Chumjaluwün” Película financiada por el F.N.D.R. realizada por La Universidad de Magallanes, el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Punta Arenas, UMAG TV y la Compañía de Teatro Kre.

"Cacique Mulato" (Chumajaluwün) Canción del compositor Enrique Lizondo Calvo realizada el año 1994.

REFERENCIAS

↑ Anales del Instituto de la Patagonia (Serie Ciencias sociales edición). El instituto. p. 37.

↑ «No. 21. Cacique Mulato y su Familia». Estrecho de Magallanes [fotografía] / Librería de Marangunic y Cia. Punta Arenas : Librería de Marangunic y Cia., [19uu].colotipo, fotomecánico policromo sobre papel ; 9 x 14 cm

Enrique Marcelo Hopman Efemerides Politicas, Historicas, Sociales y Culturales.


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