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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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martes, julio 16, 2024

José Gervasio Artigas.

 


José Gervasio Artigas.

Por José Narosky.
José Gervacio Artigas representa para los Uruguayos lo que San Martín para los argentinos. Pero hay algo que lo diferencia, no sólo de San Martín, sino de casi todos los héroes o patriotas venerados en sus patrias. Y es el hecho que Artigas tuvo muchas más derrotas que triunfos.
Veinte años antes de la Revolución de Mayo, en 1789, toda Europa se conmueve con la Revolución Francesa y sus lemas de Libertad, Igualdad, y Fraternidad. Y esas ideas llegan rápidamente hasta los países de América, que estaban sometidos por potencias europeas, con cadenas difíciles de romper.
Y aparecen entonces los Belgrano, los Moreno, que frente a metas que parecen inalcanzables, han nacido para alcanzarlas. Por eso fueron hombres que “habiendo volado muy alto, dejaron huellas muy profundas”.
Artigas tenía 25 años en 1789, el año de la Revolución Francesa. Había nacido en Montevideo y era hijo de un rico hacendado. Aclaro que esta no pretende ser una lección de historia. Además no estoy capacitado para darla. Se lo ha observado a Artigas desde dos puntos de vista. El nuestro y el de su patria: el Uruguay.
Para nosotros, inicialmente se adhiere a la Junta de Mayo, participa con valor en las invasiones inglesas y logra el grado de Teniente Coronel en la Segunda Invasión, en 1807.
Tenía 43 años. Se había casado a los 41 años, con la mujer que había amado desde su infancia.
En su otoño siente que le ha llegado la paz y la tranquilidad espiritual y que habrá luz en su invierno.
Pero ella, Rosalía Villagrán se llama, muere repentinamente, a los 4 años de matrimonio. ¡Y cuántas veces, una muerte, puede significar dos muertes!
Muchos historiadores coinciden en afirmar, que desde ese día cambió totalmente el carácter de José Gervasio Artigas. Se transformó en un hombre silencioso, casi huraño.
Dicen que no lloró el día de la muerte de su esposa. Pero enjugar lágrimas no es suprimir dolores. Quizá este proceso íntimo podría explicar, después de su adhesión inicial a la Junta de Mayo, su enfrentamiento posterior. ¡Quién pudiera saberlo!
En 1811, tenía 47 años –todavía seguía aliado- obtuvo con las tropas patriotas un gran triunfo en la batalla de ‘Las Piedras’ y puso inmediato sitio a la ciudad de Montevideo, que estaba a punto de rendirse.
Por un desacuerdo con Artigas, la Junta de Mayo, concertó un armisticio con los españoles de Montevideo, que de acuerdo a la apreciación de Artigas era una medida totalmente injustificada frente al común enemigo prácticamente vencido.
Artigas se dirigió totalmente disconforme, a Entre Ríos. Se sentía adversario no sólo de los españoles, sino también de los patriotas de la Junta. Hombre independiente, tenía su mente puesta solamente en liberar a Montevideo. Y comenzó a formar un ejercito propio. Creó además una bandera tricolor. Era tal el enfrentamiento con Buenos Aires que el Director Supremo Gervasio Posadas lo declaró traidor a la patria. Incluso ofreció una recompensa por traerlo vivo o muerto, aunque fue rehabilitado poco tiempo después.
Pero Artigas ya había formado su propio ejercito y logrado también la adhesión de Córdoba, la de Corrientes y la de Santa Fe.
Mientras tanto los portugueses se habían adueñado de Montevideo. La lucha contra dos adversarios, los patriotas de Buenos Aires, unidos a los portugueses, lo debilitan. Lo derrotan en Tacuarembó. Tenía ya 52 años y un cansancio de tiempo y el cansancio de tiempo “siempre es un cansancio definitivo”.

REFORMADOR SOCIAL.
Habían pasado diez años solamente, claro que de actividad plena, pero suele hacer falta que la semilla desaparezca para que la planta crezca.
Según los uruguayos, que lo veneran como su héroe máximo, Artigas fue un reformador social. Les creó el concepto de Nación, nada menos y fue un visionario que comprendió el sentimiento del paisano oriental, de los hombres de lanza y de a caballo, de los gauchos y de los morenos. Se constituyó como el caudillo de un pueblo en armas al que unió en su lucha contra la injusticia.
Después de la derrota de Tacuarembó, totalmente solo y desmoralizado, Artigas llegó, luego de recorrer 70 leguas a caballo, a la frontera con Paraguay, gobernado en ese momento por el dictador Francia, que no era precisamente su amigo.
Solicitó asilo. Luego de tres meses de humillante prisión, le concedieron una pequeña pensión y un modesto rancho donde alojarse.
Ese destierro duraría 30 años, hasta que un día 23 de septiembre de 1850, a los 82 años, se extinguía su azarosa vida.
Y un aforismo para José Gervasio Artigas, el San Martín Uruguayo, hombre discutido, sobrio y parco en el hablar, militar en la batalla y conductor de su pueblo en la paz. Pero acertado o no, siempre digno: “Quien mira siempre de frente, encuentra muchos perfiles”.

*** Publicado en LA PRENSA.

miércoles, noviembre 30, 2022

5 de Noviembre: Hoy Día nacional del mate.

 


Día nacional del mate: 5 tips para lograr su preparación ideal.

Hoy, 30 de noviembre, se conmemora el Día Nacional del Mate, una de las bebidas más representativas de nuestro país, en homenaje al caudillo Andrés Guacurarí y Artigas. Conocido como «Andresito» fue el primer gobernador de origen indígena de la historia argentina y además fomentó la producción y distribución de la yerba mate. 

Desterremos algunos mitos de esta gran infusión.

1.- “El mate no aporta nada, es como beber agua”. El mate cebado aporta polifenoles otorgando a esta bebida capacidades antioxidantes. A su vez, contienen vitaminas del grupo B, algunos minerales como magnesio y potasio y cafeína. Las investigaciones sugieren que la yerba mate tiene propiedades como las de ayudar a bajar el colesterol LDL, proteger el sistema hepático, estimular el sistema nervioso central y beneficiar el sistema cardiovascular; al día de la fecha la evidencia es insuficiente para afirmar esto.

2.- “Tomar mate adelgaza”. Como digo siempre, no hay alimentos que adelgacen o engorden. El mate puede consumirse tranquilamente en planes de descenso de peso, en forma de infusión en el desayuno o merienda, o como acompañamiento durante el día. Es importante no agregarle azúcar ya que de esa forma se convertiría en una bebida que aporta calorías vacías. Una práctica muy común, es la de reemplazar la comida con mate, con el objetivo de “engañar a la panza”, de esta forma, no solo podríamos llegar a excedernos con su consumo, si no también estamos perdiendo tiempo engañándonos cuando podrías estar trabajando en aprender hábitos sostenibles en el tiempo.

3.-“Desayunar solo mate está bien”. Si bien nadie dice que está bien o que está mal, que rompas tu ayuno nocturno únicamente con mate puede ser deficitario en relación a la incorporación de nutrientes. Lo ideal, para que el desayuno aporte todos los macronutrientes, nos sacie y nos prepare para el resto del día es que este conformado, en líneas generales, por una infusión, una fruta/verdura, cereales integrales, y alguna fuente de grasas saludables y proteínas. Esto no significa que no podamos desayunar con mate, pero si estamos buscando que nuestro desayuno sea completo e integre los nutrientes necesarios va a ser insuficiente.

4.- “Podes reemplazar el agua por mate”. No hay ninguna bebida que iguale la función hidratante del agua. Tomar mate tiene efecto diurético, es decir que favorece la eliminación de líquidos, por lo que debería ser un acompañamiento, no un sustituto, de tus dos litros de agua recomendados por día.

5.- “Se puede tomar todo el mate que uno desee”. Si bien en este momento no hay suficiente información científica para determinar un rango de dosis apropiado para el uso de la yerba mate, lo ideal es no excederse de 2 litros diarios ya que puede colaborar con algunos procesos inflamatorios.

6.-“Es lo mismo si es amargo o dulce”. Esto no es así, cuando agregamos azúcar al mate estamos transformándolo en una bebida favorecedora del sobrepeso y la obesidad. Lo ideal es acostumbrarnos a tomarlo amargo o endulzado con algún edulcorante. Stevia en hojas en una gran opción natural para los que no están acostumbrados al amargor del mate.

7.- “Puede producir acidez”. Así es, el mate posee compuestos que pueden irritar en caso de acidez gastico o algún malestar digestivo, en esos momentos se recomienda suspender su consumo.

*(MN 110351), médica especialista en nutrición y directora del Centro de Endocrinología y Nutrición CRENYF


5 tips para prepararlo muy pero muy bien.



1) Prestar atención a la temperatura del agua: Para preparar mates ideales la temperatura del agua debe mantenerse entre 70 a 80°C. El agua no debe estar tibia ni permitir que hierva.

2) No llenar a tope el mate de yerba: Lo ideales colocar la yerba en el mate hasta alcanzar solo las tres cuartas partes de este. Algunas personas los prefieren amargos otros dulces, eso queda a elección de cada uno.

3) ¡Muy importante! sacar el polvillo de la yerba: Para lograr esto se recomienda tapar, solo con una mano, la boca del mate invertirlo y agitarlo unos segundos. Esto permite deshacerse del polvillo que trae la yerba. Además, esto permite que la yerba quede recostada sobre una de las paredes del mate y quede un agujero pequeño.

4) Al momento de colocar el agua tibia, hacerlo en el hueco creado: Colocar el agua tibia permite que la yerba no se queme. Luego se recomienda no tomarlo directamente sino dejarlo reposar un momento y colocar la bombilla en el hueco.

5) Esencial, no mover la bombilla: Luego de estos pasos, ya se puede cebar y disfrutar del mate perfecto. Una regla de oro es no mover la bombilla y cebar siempre en el mismo lugar. Este movimiento permite que la yerba no se moje en su totalidad y poder disfrutar más tiempo de este emblema nacional.

PUBLICADO EN DIARIO RÍO NEGRO.

https://www.rionegro.com.ar/quedateencasa/gastronomia/dia-nacional-del-mate-5-tips-para-lograr-su-preparacion-ideal-1588411/

La fecha conmemora  al caudillo Andrés "Andresito" Guacurarí y Artigas, impulsor de la producción y distribución de la yerba mate.

viernes, julio 09, 2021

A propósito del 9 de julio: de liderazgos y “segundas líneas”. Por Ricardo de Tito.


El 9 de julio es fecha de orgullo para toda la América hispana. Sin embargo, y lejos de toda trivialidad, es preciso subrayar que de esa gesta no participó ninguna de las primeras figuras del proceso revolucionario: ni San Martín, Belgrano, Güemes, Pueyrredón o Artigas estuvieron allí; el único de los hombres de Mayo fue el infaltable Juan José Paso, quien leyó en alta voz la declaración redactada.

La Independencia, en efecto, la concretó una “segunda línea” de hombres públicos quienes conformaron un amplio acuerdo práctico.

Tampoco la Primera Junta –que había reunido a varias de las primeras espadas– incluyó a muchos de los políticos más destacados, como Rodríguez Peña, French, Chiclana, Pueyrredón y Vieytes privilegiando –al lado de los insustituibles, Saavedra, Moreno, Castelli y Belgrano–, la inclusión de hombres de bajo perfil, tales los casos de Larrea, Matheu, Azcuénaga y Alberti para integrar una verdadera “Junta”.

Ambos momentos dieron luz entonces a sendas coaliciones políticas que, en Tucumán, concretó aquella “jugada maestra” como la definió San Martín, su principal artífice tras bambalinas.

En los tiempos previos quienes habían fallado en la función pública o no coincidían con el plan continental de la Logia Lautaro, eran dejados a un lado, como sucedió con Dorrego o Alvear. Otros, y en particular quienes peleaban por las autonomías provinciales, eran directamente guerreados como el santiagueño Borges –fusilado–, el primer gobernador electo en Córdoba José Díaz y todos los insurrectos litoraleños donde había otra segunda línea de peso: santafecinos, entrerrianos, correntinos, orientales y misioneros, que no fueron de la partida en Tucumán jugaron un papel clave para que el Congreso pudiera funcionar frenando en las fronteras las ambiciones brasileñas.

Pero nuestro tema es hoy Tucumán que invita a un recorrido por tres barrios porteños en los que se reúne la mayoría de los ignotos congresales: Almagro, Boedo y Palermo.

Mariano Medrano fue quien propuso enmendar el texto para que la independencia se afirmara contra “toda otra dominación extranjera”. Su calle de continuación, el fraile Castro Barros, había “jugado” ya en la Asamblea del año XIII. El salteño Mariano Boedo –además de avenida, barrio señero– ofició como vicepresidente de la sesión; los conspicuos cordobeses Jerónimo Salguero y José Antonio Cabrera eran descendientes del fundador de la ciudad y el obispo Colombres, un emprendedor de la industria azucarera tucumana.

Pérez Bulnes, cordobés, terminará en abierto conflicto con su hermano Juan Pablo, de militancia federal; el santiagueño Pedro Díaz Gallo era, igual que el salteño Manuel Acevedo, Maestro de Artes por la Universidad de Córdoba. Como Colombres, fue diputado por Catamarca, provincia que, así, fue representada por dos “extranjeros”. Entre los bonaerenses figuran Esteban Gascón –natural de Oruro– y el terrateniente Anchorena y, por fin, la esquina “Sánchez y Sánchez” de Rivadavia al 3400 da cuenta de otros dos congresales: el abogado jujeño Sánchez de Bustamante oficia como continuación de Sánchez de Loria, canónigo de la catedral de Charcas.

La traducción del Manifiesto al quechua y al aimara nos lleva a Palermo: corrió por cuenta de José María Serrano, diputado por Charcas. Acevedo, Aráoz, Malabia, Thames, Darregueyra, Gorriti, Pacheco de Melo, Uriarte y Oro estamparon allí su firma pero José Moldes quedó atravesado: sus pliegos como diputado por Salta fueron rechazados. De cualquier modo, se cruza con Pedro Ignacio Rivera, diputado por Mizque y con la avenida Congreso de Tucumán.

Los cuyanos conformaron el bloque “sanmartiniano”. No es casual la presidencia de Narciso de Laprida, y el rol clave de Godoy Cruz y Maza. Pueyrredón, electo como puntano, no estuvo presente: ungido Director Supremo había partido hacia Buenos Aires. Allá por Villa Luro, quedó solito Miguel del Corro que fue enviado por el Congreso a gestionar ante Artigas y terminó por cambiar de bando.

También por el oeste se memora a Cayetano Rodríguez. Finalmente, Antonio Sáenz, primer rector de la UBA, es homenajeado con una importante avenida en el sur porteño, pero no hay calle que recuerde a Fernández Campero –el marqués de Yavi–, que fue electo por Chichas pero prefirió permanecer en la lucha de las republiquetas.

Sintetizando: diez provincias de la actual Argentina tuvieron 24 representantes presentes y de la actual Bolivia hubo cinco diputados por tres provincias. Por su lado, Santa Fe, los Entre-Ríos, las Misiones y la Banda Oriental, agrupadas en la “Liga de los Pueblos Libres”, no enviaron diputados.

Moraleja: casi nadie es indispensable y siempre existen reemplazos con sangre fresca y dispuesta. Los buenos conductores, conscientes de sus límites, no se anotan en todas; los liderazgos corren el riesgo de convertirse en personalismos autoritarios; y resultan inútiles los porfiados en sostenerse en el poder creyéndolo algo inmanente.

La política es un arte que exige dominio de los tiempos para abrir paso a escenarios nuevos y la irreverencia realizada por aquel equipo en Tucumán, cuyos nombres casi nadie recuerda, es prueba fehaciente.

El lugar de “intocables” no fue el destino que eligieron para sí los Moreno, Castelli, San Martín, Belgrano, Saavedra, Güemes, Pueyrredón, Brown o Monteagudo. Tampoco los Padilla, Azurduy, Warnes o Arenales, ni los Viamonte, Rondeau, Las Heras o Balcarce. Menos aún Artigas, Campbell, Diez de Andino, Candioti, Hereñu, Barreiro o Andresito, líderes de la Liga Federal.

Todos ellos se subieron al toro bravío de una revolución en curso y la lógica de la guerra los alejó de todo discurso vacuo sobre transformaciones hipotéticas que nunca llegan: ellos las emprendieron.

La mayoría de los “referentes” del presente, en cambio, se siente insustituible. Memoran el pasado con tono épico pero, amantes del bienestar autocrático, viven en las antípodas de todo ejemplo de desprendimiento. No parecen hacer honor a esta historia.

Ricardo de Titto es historiador. Autor de "Las dos independencias argentinas".

lunes, noviembre 02, 2020

¿Artigas primer comunista? Otra mentira de los progres argentinos por OMAR LÓPEZ MATO.

 


Desde hace unos meses está en boca de todo el mundo el Proyecto Artigas, que propone la adjudicación de predios rurales a personas de escasos recursos. Creo que amerita aclarar por qué se recurre a la figura de José Gervasio Artigas, el único caudillo que repartió tierra tanto en tiempos de la Colonia como durante el Protectorado. Sin embargo, los contextos fueron completamente distintos a los actuales y vale la pena aclararlos. 

Una de las primeras tareas encomendadas a Artigas como teniente de Blandengue fue acompañar a Félix de Azara en su tarea de fijar los limites del Imperio y repartir parte de las enormes extensiones para entre la población en zonas fronterizas.

Mientras Azara prefería a los portugueses “por industria, aseo y racionalidad”. Artigas favorecía a los criollos, a los indios y a los descendientes de españoles quienes, a su entender, serían los más idóneos para proteger los limites del Imperio de la codicia lusitana. 

Con Azara, un hombre de cultura enciclopédica, un típico caballero del siglo de las luces que había recorrido el mundo, un liberal en el más amplio sentido de la palabra, Artigas pasó largas horas de charlas alrededor de fogones, en prolongadas cabalgatas por las cuchillas uruguayas.  Imposible no haber recibido la impronta de este hombre que años más tarde, en 1815, rechazará el reconocimiento del gobierno español por ser el reinado de Fernando VII un régimen “absolutamente absolutista”, como gustaba definirse . Azara declinó la distinción del monarca y permaneció fiel a su ideario liberal. Artigas quedó prendado de la idea de distribuir tierras vacías e improductivas a fin de incorporarlas al desarrollo del país.   

Tres Cruces

Cuando Artigas fue consagrado gobernador durante el Congreso de Tres Cruces ,en abril de 1813, entre las tareas encomendadas estaba  la administración de las tierras de  los emigrados de Montevideo. La  mayor parte de estos españoles o criollos aun adherían al régimen ibérico. 

Con estos recursos Artigas debía asistir al ejército.(una práctica común en las guerras cuando prevalecía la prerrogativa del vencedor ) . Este “gobierno económico”, como dio en llamarse, quiso instrumentar el Reglamento Agrario que permitía repartir enormes extensiones de tierra improductiva o que habían sido de españoles o “malos americanos”.Este distribucionismo sostenía principios de avanzada para la época en los que algunos pretenden ver un comunismo premarxista (faltaban más de 50 años para la impresión de Das Kapital). Sin embargo, la obra de Artigas estaba inspirada en la caridad cristiana, fe en la que Artigas había sido educado. No sólo eso, sino que muchos de sus colaboradores más estrechos eran sacerdotes. “Los más infelices serán los más privilegiados” declaró Artigas siguiendo las consignas cristianas. Un verso del leal Negro Ansina decía; 

“Serán dignos de esta gracia

Los que la tierra fecunden

Y con su trabajo funden

La grandeza de la Patria”

Artigas no cometió ninguna discriminación a la hora de entregar las tierras. Los negros libres, los zambos, indios y criollos “todos podrán ser agraciados en suerte de estancia”. No era está una entrega sin obligaciones ,los designados debían construir un rancho y dos corrales en el término de dos meses. Las extensiones eran generosas, según criterios actuales, “legua y media de frente por dos por dos de fondo” (la legua es lo que anda un caballo en una hora, más o menos 5.5 kilómetros). Es menester entender que eran parcelas para ganadería que entonces, y por muchos años, no se hizo en forma intensiva. En dicha área ,entonces era difícil criar más de 1.000 vacunos .En caso de incumplimiento, la parcela volvía al Estado. 

En ese tiempo, Artigas leía atentamente sus dos tomos sobre la revolución norteamericana (obra de 1807) que el Cabildo de Montevideo le había regalado. Pero no fue de ese texto del que tomó el concepto comunitario de la propiedad sino de la tradición hispana – que instituía junto a la propiedad individual tierras de usufructo común – y la ley consuetudinaria colonial que consideraba a la tierra y sus frutos como cosa de todos. Artigas había conocido, de primera mano, la experiencia misionera, los principios jesuíticos y las costumbres comunitarias de los indígenas, pero, sobre todo, estaba influenciado por el fraile (mejor dicho, para entonces ex fraile) José Monterroso, asesor, secretario y guía espiritual del caudillo –.

Lector de San Agustín por influencia de este asesor tan especial, Artigas intentó la construcción de una sociedad cristiana, de la Ciudad de Dios que inspiró la fundación de Purificación ,pueblo levantado  a orillas del Río Uruguay cerca del arroyo Hervidero 

.Pretendía el Protector poblar la campaña distribuyendo la tierra improductiva para arraigar a los hombres que andaban sueltos sin fijar residencia, aumentar la producción, favorecer a los desposeídos, a las viudas y a los hombres casados y con familia, tratando a su vez de imponer orden y reducir la vagancia – génesis de todos los males en su percepción decimonónica. Purificaciones era, a su vez, la encarnación de la redención por el trabajo y el espíritu de la justicia divina, atenta a disminuir las desigualdades sociales,

Como dijimos ,Artigas fue uno de los pocos  caudillos que propuso esta distribución de tierras siguiendo preceptos cristianos y el ejemplo de los comuneros de Castilla .Jamás infligió el principio de propiedad (sólo aquellos que habían delinquido), ni  propuso usurpaciones sino usar tierra improductiva o de difícil acceso y tratar de convertirlas en fuente de progreso ¿Fue exitoso este modelo? Pues no. Fracasó por muchos factores, intrínsecos y ajenos a esta concepción. Las guerras, sobre todo, cambiaron las perspectivas de proyecto .Los hombres debían guerrear y la invasión portuguesa truncó los proyectos del Protector.

 A lo largo de la historia ,estos modelos de socialismo utópico.han sidomotivo de frustraciones por distintos motivos .El mismo Marx hablaba del minifundio antieconómico, como un modelo destinado al fracaso. No han cambiado las circunstancias para pensar que hoy podrían ser exitosos. Y menos aun cuando infringen el principio de propiedad privada creando una falta de  seguridad juridica y  de confianza ,esencia y base del crecimiento económico.
Publicado en Diario "La Prensa", 1º de Noviembre del 2020.

viernes, junio 26, 2020

Nace Artigas, nace el federalismo POR OMAR LÓPEZ MATO.

José Gervasio Artigas nació el 19 de junio de 1764 (día de San Gervasio). Según la partida que luce el folio 209 del libro de bautismos de la Catedral de Montevideo, era hijo de Martín José Artigas y Francisca Antonia Aznar Rodríguez. Su abuelo Juan Antonio Artigas Ordobas había acompañado a Bruno Mauricio de Zabala en la fundación de Montevideo. Era de ascendencia española y provenía de Puebla de Albortón en Zaragoza. Fue soldado del rey y estanciero, hombre prominente de la política local. 
La abuela, Ignacia Javiera Carrasco y Melo-Coutiño, descendía por vía materna de la princesa inca Beatriz Tupac Yupanki. Corría por las venas del oriental sangre india y, a su vez, por esta abuela se enlazaba con las casas reinantes en Europa, remontándose a Carlomagno y los Reyes de Portugal, incluido cierto parentesco con el legendario Cid Campeador.
No dice el asentamiento parroquial que José Gervasio haya visto la luz en Montevideo, de allí que surgen versiones que señalan a Artigas como oriundo de Villa Sauce, departamento de Canelones, donde sus padres tenían estancia. Las considerables distancias que separaban esta localidad de Montevideo hacían poco probable que una criatura de tres días hubiese viajado ese trecho para ser impuestos los óleos cristianos dos días después del nacimiento. Es más lógico pensar que al acercase la fecha de parto la familia haya viajado para asentarse en Montevideo. ­
Era don Martín propietario de tierras heredadas de su padre en Chamiza y Casupá. Por el lado de su esposa tenían la ya mencionada estancia en el Sauce, también llamada Del conejo, donde había nacido José Gervasio.
Su padre fue uno de los más distinguidos miembros del Cabildo habiendo ejercido distintas funciones, como la de Alguacil Mayor, Alférez Real y Alcalde de Hermandad desde 1758. Fue, a su vez, el primer oficial de milicias de Montevideo.­
El matrimonio tuvo seis hijos. La mayor era Martina Antonia, le seguía José Nicolás y el tercero era nuestro José Gervasio, el menor era Manuel Francisco. Pedro Angel y Cornelio Cipriano murieron antes de 1806. La familia vivía en la chacra de Don Martín, junto al Arroyo Carrasco.
José Gervasio se educó en el convento de San Bernardino de los padres franciscanos. Era un buen alumno, despierto, de rápido aprendizaje. Allí tuvo como condiscípulos a varios personajes con los que compartiría idearios y desventuras, entre ellos el Padre Larrañaga, sabio naturalista que pondría sus habilidades y conocimientos al servicio del movimiento independentista.
Poco tiempo pasó Artigas en el colegio. Obligado por circunstancias que desconocemos y que se han prestado a especulaciones, debió iniciarse en las tareas rurales a la edad de catorce años. Su abuelo materno, Felipe Pascual Aznar, había visto en sus inclinaciones literarias cierta tendencia a la contemplación cristiana. Por esta razón instituyó una capellanía a nombre de José Gervasio. Sin embargo, al llegar a la mayoría de edad, el joven no sintió el llamado de la fe y la capellanía quedó vacante.­
UN BUEN LECTOR­.
Artigas jamás dejó de lado su inclinación por la lectura. Aún en campaña, entre batallas y actos de gobierno, siempre se lo veía con un libro entre las manos cuando la oportunidad le era propicia.
Desde los catorce años aprendió el duro oficio de manejar al gauchaje levantisco, a la indiada inquieta y a los contrabandistas portugueses. Un poderoso estanciero de Paysandú, Chantre (o Chatre) de nombre, lo contrató como capataz, conocedor de sus habilidades en el manejo de la hacienda, negocio que prosperó después del convenio firmado por el virrey Arredondo, donde se concedía a los buques que introdujeran negros del Africa para llevar en retorno frutos del país. A raíz de esta disposición, de 1792 a 1796, se exportaron 3.790.585 cueros vacunos del Río de la Plata.­
A nadie le queda claro como este joven pasó de estanciero a cuatrero y contrabandista, pero existen muchos registros de sus correrías como los que reporta el subteniente de Blandengues, Esteban Hernández, quien dice haberlo visto a Pepe Artigas conduciendo 4.000 animales al frente de 80 hombres de armas, "los más aportuguesados''. También se cita el testimonio del general Nicolás de Vedia quien recuerda a Artigas en 1793 a orillas del Bacacay, "circunstancia de muchos mozos alucinados que acababan de llegar con una crecida porción de animales para vender''.
EPISODIOS ROMANTICOS­.
Su leyenda se comienza a construir con episodios románticos como los que relata el general Guillermo Miller en sus Memoriascuando rodeado por tropas del gobierno, el Artigas de vida airada, ordena a su partida matar a sus caballos para parapetarse tras ellos y así soportar el asedio hasta la noche, momento en que pueden huir amparados por las sombras.
Entonces el límite entre los negocios ilícitos y los legales era una línea imprecisa, que se esfumaba ante las promesas de buenas ganancias. Esa perspectiva de negocios redituables era el mismo estímulo que motivaba a los comerciantes porteños de encumbrados apellidos a incurrir en el contrabando que llenaba sus depósitos y sus bolsillos. ­
La estrecha economía virreinal estimulaba estas prácticas reñidas con las leyes de Indias, hechas solo para beneficio de la Metrópoli. La lucha contra esas restricciones fueron justamente las que alimentaron el ideario de Mayo. El grito de libertad no fue el de los esclavos sino el de los comerciantes. Fueron los negocios y no el sometimiento individual ni las vejaciones personales las fuerzas que empujaron la gesta de 1810.­
Al norte de Río Negro, Artigas convivió con los charrúas y minuanos de los que se valió en sus numerosas correrías de esos años. De ellos aprendió el arreo sigiloso que en la oscuridad de la noche hacía desvanecer tropillas y ganados sin un relincho, sin dejar una pisada. A nadie respetaban sino a Artigas, lo admiraban por jinete, por valiente, porque no eludía las fatigas para lograr el respeto a esta gente. Con él y solo Artigas suscribieron una alianza después de 300 años de guerra con el blanco. Desde entonces cabalgaron a su lado, lucharon a sus órdenes y lo siguieron en la adversidad.
Es interesante la descripción que hace doña Josefa Ravía, sobrina de José Gervasio, de su tío Pepe, ``un paseandero y muy amigo de la sociedad'', que gustaba vestirse bien a lo cabildante (o como se diría con los años, un cajetillade modo afable y cariñoso. De Vedia, al que la figura de Artigas, como hemos visto, no le caía nada bien, afirmó que "hacía la primera figura entre sus compañeros'', es decir perfilaba como un joven carismático que gustaba "jugar a los naipes y tocar el acordeón''.­
Publicado en Diario "La Prensa", 23/06/2020.
http://www.laprensa.com.ar/490349-Nace-Artigas-nace-el-federalismo.note.aspx

martes, mayo 26, 2020

Falleció el tataranieto del Gral. José Gervasio Artigas.


El miércoles 20 en Paso del Parque Daymán, falleció Héctor Dalmao, conocido por todos como “el Chuca”, era tataranieto de nuestro prócer el General José Gervasio Artigas.
La noticia llegó a CAMBIO a través de Santa Riba, su sobrina, quien integra la Asociación de Descendientes del Gral. José Artigas, fue fundada el 19 de junio de 1982 con Personería Jurídica No 1950/84. Santa Riba expresó con hondo dolor: “Hace unos días perdí a mi tío, él tenía 92 años y era unos de los últimos más directos descendientes de Artigas, tataranieto y quería hacerle este reconocimiento. Creo que se lo merece ya que ni mi abuela, ni mi madre y tantos antepasados de la familia Artiguista no los tuvieron”.

HOMENAJE EN VIDA.
Santa Riba es organizadora año a año del encuentro que se realiza en Paso del Parque Daymán en el que todo el pueblo celebra el encuentro de la familia artiguista que cuenta con la participación de muchos descendientes del prócer, siempre celebrando un desfile y diferentes actividades en la Escuela Nº 57 denominada “Coronel Santiago Artigas”. En el 2019 Héctor “Chuca” Dalmao recibió un homenaje en vida por parte de su familia. Santa Tiba nos comentaba: “En el encuentro del año pasado le hicimos el reconocimiento en vida en Paso del Parque. El era de mis tíos el mayor, mi abuela tuvo seis hijos, sola los crío, él salió de muy chico a trabajar para ayudarla. Tocaba su bandoneón el cual aprendió a tocar solo por que le gustaba la música, un autodidacta. Hoy esa reliquia irá al museo de la familia en Paso del Parque por pedido suyo en vida. Siempre lo recordamos con alegría por que era una persona muy alegre, era muy divertido. El acordeón era su diversión. Ellos son nuestra historia y nuestros ejemplos. Paso del Parque quizás sea un rincón perdido, un pueblo tan lejano de la ciencia, pero es un tesoro que solo la historia y la familia Artiguista como nosotros podremos reconocer”.

sábado, diciembre 07, 2019

7 de Diciembre de 1811: El Éxodo del Pueblo Oriental llega al Ayuí en Entre Ríos.


El Éxodo del Pueblo Oriental llega al Ayuí en Entre Ríos (7 de Diciembre de 1811).
El 25 de Mayo de 1810 se formó, en la ciudad de Buenos Aires, una Junta Provisional Gubernativa (o Primera Junta), “encabezada por criollos”. La Banda Oriental no la reconoció, “consolidándose como foco realista”.
A principios de 1811 regresó a Montevideo el ex-Gobernador Javier de Elío “con el título de Virrey del Río de la Plata, nombrado por el Consejo de Regencia de España, cuyo cargo jamás fue reconocido por Buenos Aires”. Entre sus primeras medidas, le declaró la guerra a los porteños y decidió el bloqueo a Buenos Aires, pero ésta última terminó en un fracaso. Los Patriotas, sin embargo, contaron con el apoyo del Capitán del Cuerpo de Blandengues en Colonia (Banda Oriental), Don José Gervasio Artigas, “quien había iniciado el levantamiento oriental contra las autoridades españolas con el Grito de Asencio”.
El 18 de Mayo, después de la victoria Patriota en Las Piedras, “porteños y orientales pusieron sitio (rodearon) a Montevideo (capital de la Banda Oriental), para cortarle a los realistas toda comunicación con el exterior y acabar por rendirla. Pero la táctica no resultó todo lo eficaz que se esperaba, porque la ciudad aún contaba con su flota y continuaba abasteciéndose por ese medio”.
Los barcos españoles, comandados por Michelena, “después de vencer a la improvisada Flotilla Patriota (que sólo contaba con tres barcos), dirigidas por Don Juan Bautista Azopardo, en San Nicolás, se atrevieron a bombardear a Buenos Aires el 15 de Julio”.
En aquellos momentos, la Junta Grande del Río de la Plata “había recibido la noticia del desastre militar de Huaqui (Alto Perú) y creyó conveniente firmar un armisticio con el jefe español de Montevideo”. El Virrey Elío tampoco estaba tranquilo, “porque después de pedir ayuda a los portugueses, se dio cuenta que los soldados lusitanos no tenían la intención de abandonar el territorio”.
En ese contexto, el 20 de Octubre, Buenos Aires firmó con el Virrey Elío un armisticio “por el cual se levantaba el estado de sitio de Montevideo y se entregaba las Bandas Oriental y Occidental del Uruguay al dominio español”. Inmediatamente, “se produjo una impresionante migración del Pueblo Oriental, que prefirió abandonar la tierra Patria antes de someterse de nuevo al dominio español”.
El Jefe de los Orientales, General Don Artigas, “con sus 3.000 soldados y una multitud de Pueblo (calculada en 16.000 personas)”, formaron parte de esa solemne columna cívica conocida como la “redota”. "Y los héroes", dice la Historiadora Doña Zorrilla de San Martín en su Epopeya de Artigas, "eran mujeres y eran niños, y eran viejos, muy viejos algunos. Y eran soldados y eran familias, la misma familia del General Don Artigas, sus ancianos padres, su hermana primogénita Doña Martina".
“Y eran indios salvajes, y eran próceres, Suárez, Barreiro, Bauza, Monterroso. Y eran los Curas de las parroquias, y los franciscanos expulsados de Montevideo por amigos de los matreros... y era Artigas".
"La población del Uruguay quedó reducida a la tercera parte; a menos de la quinta parte de sus moradores, decía el gobernador español".
Esa multitud llegó hasta el Salto Oriental, cruzando el río Uruguay, frente a Concordia (Entre Ríos), para acampar en sus proximidades sobre las márgenes del Arroyo Ayuí, “viviendo a la intemperie, bajo las carretas, en condiciones sufrientes y miserables”.
El día de la llegada del Pueblo Oriental a Concordia (Entre Ríos) no ha sido establecido con exactitud ni lo ha sido declarado oficialmente. Se toma como fecha el primer documento datado en el Ayuí, el 7 de Diciembre. Es un oficio del General Don Artigas dirigido a la Junta del Paraguay, informándole de todo lo acontecido; pero es indudable que esa llegada comenzó a principios de Noviembre.
En el Ayuí, continúa la Historiadora Doña Zorrilla de San Martín, "se permaneció todo el verano de 1811, el crudo invierno de 1812 y el nuevo verano que precedió a 1813", para agregar, refiriéndose a las condiciones de vida que se hizo en ese lugar: "El campamento, colonia, colmena, o como queráis llamarle, ocupaba una extensión de varias leguas; bajo los árboles en las carretas, en chozas de paja y barro, vivía el Pueblo Oriental. Una choza mayor que las demás era el templo", etc. "La vida fue de labor, de angustia, de miserias; faltaba abrigo en invierno; escaseaban los alimentos; hubo hambre, desnudez, desamparo. Pero un principio ordenador circulaba por aquel organismo de nueva especie, y le conservó, sin el más mínimo quebranto, su cohesión vital y el carácter de sociedad civilizada. Allí se protegía el derecho, se administraba justicia; se hacía caridad". El Pueblo uruguayo permaneció en el Ayuí 14 meses.
Prof. Damián D. Reggiardo Castro.
Fuentes Consultadas:
-Archivo de Entre Ríos.
-Arozena, Hugo Néstor y otros. “Enciclopedia de Entre Ríos. Historia. Tomo II”. 1º Ed. Editorial de la Mesopotamia. 1978.

Fuente de información: Procesos Históricos Argentinos.

sábado, junio 29, 2019

29 de junio de 1815: Congreso de Arroyo de la China, de Oriente o de los Pueblos Libres, reunido por Artigas, sesionó en Concepción del Uruguay para impulsar la organización del país bajo un régimen republicano.

Congreso de Arroyo de la China.

29-6-1815.
El Congreso de Arroyo de la China, de Oriente o de los Pueblos Libres, reunido por Artigas, sesionó en Concepción del Uruguay para impulsar la organización del país bajo un régimen republicano, la autonomía de las provincias y declaración la “independencia de España, de los Borbones y de todo poder extranjero” 
En 1815 Artigas convocó a los pueblos de la Liga Federal a un congreso que se llevó a cabo en Concepción del Uruguay, conocido como Congreso de Oriente o de Arroyo de la China. Durante el mismo se discutió la situación entre la Liga y el gobierno de Buenos Aires y se resolvió enviar a representantes con un proyecto de declaración de paz. A pesar de la buena voluntad demostrada por los negociadores no se logró ningún acuerdo. Estas diferencias y la invasión de los portugueses que avanzaban por la Banda Oriental impidieron a las provincias del Litoral participar del Congreso de Tucumán que declaró la independencia el 9 de julio de 1816.Entre los asuntos discutidos en el encuentro estaban las condiciones para llegar a un pacto con Buenos Aires para convocar a un Congreso Constituyente en donde, sin dudas, estaría presente la declaración de la independencia, postergada desde 1813. El potencial es porque las actas del congreso no fueron encontradas y sólo se conocen los pormenores por menciones indirectas.Para algunos autores no hay dudas que el 29 de junio de 1815 hubo una declaratoria de independencia de España y de todo otra potencia extranjera. Para otros no se trató la declaración de independencia pues no era ese el objeto del congreso.Al cónclave asistieron representantes de los pueblos que integraban la Liga como Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, Corrientes y los pueblos indios de la Misiones a los que se recomendaba, por intermedio de Andrés Guacurarí (Andresito), “que mande cada pueblo su diputado indio al Arroyo de la China. Usted dejará a los pueblos en plena libertad para elegirlos a su satisfacción, pero cuidando que sean hombres de bien y de alguna capacidad para resolver lo conveniente (…)”No obstante la idea de marchar por los caminos de la independencia, frente a la actitud dubitativa y timorata de los personeros del centralismo porteños, habría sobrevolado en ese digno encuentro. Artigas, en el Congreso de Tres Cruces, había instruido los diputados a la Asamblea Constituyente de 1813 para que se solicite “la declaración de la independencia absoluta de estas colonias, que ellas están absueltas de toda obligación de fidelidad a la corona de España y de la familia de los Borbones y que toda conexión política entre ellas y el Estado de la España es y debe ser totalmente disuelta.”Bibliografía: 
- REYES ABADIE, W., BRUSCHERA, O. H y  MELOGNO, T., El ciclo artiguista, tomo 3, Montevideo, 1968
- Bourlot, Rubén, El Congreso del Arroyo de la China, en http://lasolapaentrerriana.blogspot.com.ar/, 26-6-2011
Publicado en Instituto Federal Artigas - Entre Ríos.

domingo, enero 13, 2019

13 de Enero de 1.815: se izó y juró por primera vez la Bandera diseñada por José Artigas.


“Día de la Bandera de Artigas”. 

Hoy se recuerda del día que se izó y juró por primera vez la Bandera diseñada por José Artigas, el 13 de enero de 1815 en el cuartel de Arerunguá (provincia Oriental), luego de triunfar en la batalla de Guayabos, donde las fuerzas federales artiguistas derrotaron a las porteñas al mando de Manuel Dorrego.


Publicado en Instituto Federal Artigas - Entre Ríos - Facebook.-

lunes, septiembre 24, 2018

Don José por ARMANDO MARIO MÁRQUEZ.-

El año 1850 nos llevaba a dos grandes de nuestra América, ambos encolumnados en la idea estratégica de la Patria Grande; ninguno de ellos dejó esta vida en su tierra natal: me refiero a don José de San Martín, fallecido en Francia el 17 de agosto de ese año y a don José Gervasio de Artigas, quien partía pocos días después, el 23 de septiembre, en su caso en tierra paraguaya.
A este último quiero referirme en estas líneas, no solo por una cercanía de fechas, sino, por sobre todo para destacar su figura, emblemática y con la que siente representado todo un pueblo tan cercano al nuestro, el pueblo uruguayo, comentario para nada desacertado si tenemos en cuenta que en 1856 su país lo declaró “fundador de la nacionalidad oriental”.
Los primeros y difíciles momentos de nuestra Historia Patria también lo tuvieron como protagonista, basta señalar que en 1806, en el curso de la Primera Invasión Inglesa, lo encontramos colaborando con Juan Martín de Pueyrredón en lo que luego sería el Escuadrón de Húsares, siendo del caso aclarar que Artigas desde 1801 formaba parte del Cuerpo de Blandengues de Montevideo: su valiente actuación en tales sucesos llevaron a que fuera promovido a Capitán, primero, y luego, a Mayor.
Los sucesos e 1810 lo encontraron identificado con el Bando Criollo, más desinteligencias con la Junta de Gobierno de entonces lo llevaron a alejarse del poder porteño, mas no de nuestra vida política, ni de nuestro anhelo independentista.
Ferviente predicador y ejecutor del Federalismo en estado puro, fueron en ese sentido las instrucciones dirigidas a los representantes orientales surgidos del cónclave de Tres Cruces, cuyas credenciales fueron resistidas en el seno de la Asamblea General Constituyente que iniciara su tarea el 31 de enero de 1813 en la ciudad del puerto.
Pese a ello, de los cuatro proyectos constitucionales que advertimos en el seno de ese congreso, destaca por su originalidad, ya que los otros tres eran adaptaciones para nada disimuladas de la Constitución dictada por las cortes gaditanas en 1812, el modelo de Ley Mayor llevado por el diputado artiguista Felipe Cardozo, de neto corte federal.
No podemos escindir su figura, tampoco, de otro suceso determinante de nuestra Historia, cual el del Motín de Fontezuelas, que desembocó en el alejamiento de Carlos María de Alvear del cargo de Director Supremo y la redacción y sanción del Estatuto Provisional para la Dirección y Administración del Estado de 1815, que abrió el camino hacia nuestra Independencia Nacional.
Tucumán no contó con sus representantes, ni los de las provincias de nuestro litoral en el pronunciamiento libertario de 1816: motivaciones diversas catalizaron la Declaración de nuestra Independencia Nacional prescindiendo de esa parte de nuestro territorio y de esa Banda Oriental tan cercana en todo a nosotros.
1820 lo vio irse al exilio en tierras paraguayas, no retornando a su suelo natal.
Sus restos reposan en el Mausoleo construido en el centro de la Plaza de la Independencia en la capital uruguaya; al bajar las escaleras que conducen a él, junto con la emotividad del momento parece oírse una de sus frases más destacadas: “Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa ante vuestra presencia soberana”, que ilustra no solo su personalidad y su pensamiento, sino también su compromiso con la causa americana.
Que ello enmarque nuestro recuerdo.
* ARMANDO MARIO MÁRQUEZ Presidente de la Junta de Estudios Históricos del Neuquén. Presidente del Centro de Estudios Constitucionales del Comahue.
Publicado en Diario "Río Negro", 24 de Septiembre de 2018.-

martes, febrero 27, 2018

La bandera, creada en Rosario el 27 de febrero de 1812 por Belgrano inspirada en la escarapela azul-celeste del Triunvirato. La Bandera Nacional la insignia que Belgrano nos legó.

Belgrano es el creador de la bandera “azul y blanca” y no la “celeste y blanca” que impusieron Sarmiento y Mitre.  La bandera, creada en Rosario el 27 de febrero de 1812 por Belgrano inspirada en la escarapela azul-celeste del Triunvirato, debido al color de la heráldica, que no es azul-turquí ni celeste sino el que conocemos como azul.  Nada tuvo que ver el color del cielo con que nos quisieron convencer.  El Congreso sancionó la ley de banderas el 25 de enero de 1818 estableciendo que la insignia nacional estaría formada por “los dos colores blanco y azul en el modo y la forma hasta ahora acostumbrados”.
Tampoco fueron “celeste y blanca” las cintas que distinguieron a los patriotas del 22 de mayo, sino que eran solamente blancas o “argentino” que en la heráldica simboliza “la plata”.  Fueron solamente blancas.  La cinta azul se agregó como distintivo del Regimiento de Patricios. Pero tampoco era celeste, sino tomados del azul y blanco del escudo de Buenos Aires.
Azul y blanca fue la bandera que flameó en el fuerte de Buenos Aires, en la Batalla de Ituzaingó durante la guerra con Brasil, y en la guerra del Paraguay.  En 1813, José Gervasio de Artigas le agregaría una franja colorada (punzó) cruzada para distinguirse de Buenos Aires sin desplazar la “azul y blanca”.  La bandera cruzada fue usada en Entre Ríos y Corrientes.  La cinta punzó fue adoptada por los Federales, mientras los Unitarios, para distinguirse, usaron una cinta celeste, y no el azul de la bandera.  Cuando Lavalle inició la invasión “libertadora” contra su patria (apoyado y financiado por Francia) también uso la bandera “celeste y blanca” para distinguirla de la nacional. ….. “ni siquiera enarbolaron (los libertadores) el pabellón nacional azul y blanco, sino el estandarte de la rebelión y la anarquía celeste y blanco para que fuese más ominosa su invasión en alianza con el enemigo” (Coronel salteño Miguel Otero en carta Rufino Guido, hermano de Tomas Guido, el 22 de octubre de 1872. Memorias. ed. 1946, pág. 165).
Juan Manuel de Rosas, para evitar que al desteñirse por el sol, se confundiera con la del enemigo, la oscurece más, llevándola a un azul-turquí. ¿Por qué Rosas eligió el azul turquí?  Por varias razones: porque el “azul real” es más noble y resiste por más tiempo, al sol, a la lluvia, etc.  Rosas pensó que el color argentino era el azul, porque así lo estableció el decreto de la bandera nacional y de guerra del 25 de febrero 1818, y también porque el celeste siempre fue el color preferido de liberales y masones.  Fue la bandera que, sin modificarse la ley flameó en el fuerte, en la campaña al desierto (1833 – 1834) en el Combate de la Vuelta de Obligado y en Batalla de la Angostura del Quebracho (1845 – 1846), y la misma que fue saludada en desagravio por el imperio ingles con 21 cañonazos.
El 23 de marzo de 1846 Rosas le escribió al encargado de la Guardia del Monte, diciéndole que se le remitiría una bandera para los días de fiesta, agregando que “…Sus colores son blanco y azul oscuro con un sol colorado en el centro y en los extremos el gorro punzo de la libertad.  Esta es la bandera Nacional por la ley vigente.  El color celeste ha sido arbitrariamente y sin ninguna fuerza de Ley Nacional, introducido por las maldades de los unitarios.  Se le ha agregado el letrero de ¡Viva la Federación! ¡Vivan los Federales Mueran los Unitarios!”.  La misma bandera se izó en el Fuerte de Bs. As. el 13 de abril de 1836 al celebrarse el segundo aniversario del regreso de Rosas al poder.  La misma bandera que Urquiza le regala a Andrés Lamas y que hoy se conserva en el Museo Histórico Nacional de Montevideo.
Rosas, quiso que las provincias usaran la misma bandera y evitaran el celeste, y con ese propósito mantuvo correspondencia, entre otros, con Felipe Ibarra, gobernador de Santiago del Estero, entre abril y julio de 1836.  “Por este motivo debo decir a V. que tampoco hay ley ni disposición alguna que prescriba el color celeste para la bandera nacional como aun se cree en ciertos pueblos.” (José Luis Busaniche) “El color verdadero de ella porque está ordenado y en vigencia hasta la promulgación del código nacional que determinará el que ha de ser permanente es el azul turquí y blanco, muy distinto del celeste.”  Y le recordó que las enseñas nacionales que llevó a las pampas y la del Fuerte, tenían los mismos colores, y que las mismas banderas para las tropas fueron bendecidas y juradas en Buenos Aires.
Rosas usó la azul y blanco y le adicionó cuatro gorros frigios en sus extremos, según Pedro de Angelis, en honor a los cuatro acontecimientos que dieron nacimiento a la Confederación Argentina: el tratado del Pilar del 23 de febrero de 1820 (que adoptó el sistema Federal), el Tratado del Cuadrilátero (de amistad y unión entre Bs. As y las provincias), la Ley Fundamental de 23 de enero de 1825 (que encargó a Bs. As. las relaciones exteriores y la guerra) , y el Pacto Federal del 4 de enero de 1831 (creación de la Confederación, a la que se adherían las provincias).
Derrocado Juan Manuel de Rosas, Sarmiento adopta el celeste unitario en vez del azul de la bandera nacional. En su “Discurso a la Bandera” al inaugurar el monumento a Belgrano el 24 de septiembre de 1873 señaló a la enseña de la Confederación como un invento de bárbaros, tiranos y traidores, y en su Oración a la Bandera de 1870, denigra la “blanca y negra” del Combate de la Vuelta de Obligado diciendo además que “la bandera blanca y celeste ¡Dios sea loado! no fue atada jamás al carro triunfal de ningún vencedor de la tierra”.
Mitre se basa en el “celeste” basándose entre otros argumentos en un óleo de San martín hecho en 1828, como si el color adoptado por un artista fuera argumento suficiente.  El general Espejo, compañero de San Martín, en 1878 publicaba sus Memorias y recordaba como azul el color original de la bandera de los Andes conservada desteñida en Mendoza. Pero Mitre lo atribuyó a una “disminuida memoria del veterano”.
En 1908, ante la confusión existente y a pedido de la Comisión del Centenario, se estableció el color azul de la ley 1818 para la confección de banderas.  Sin embargo, siguió empleándose el celeste y blanco, en lugar del la gloriosa “azul y blanca”  La misma bandera que acompaño a San Martín en su gloriosa gesta y la misma que acompaño los restos del propio Juan Manuel de Rosas en Southampton.
Fuente
Corvalán Mendhilarzu, Dardo: “Los Colores de la Bandera Nacional”. Hist. de la Nac. Arg.
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado.
Fernández Díaz, Augusto: “Origen de los Colores Nacionales”. Revista de Historia, Nº 11.
Portal www.revisionistas.com.ar
Ramallo, Jorge María: “Las Banderas de Rosas”. Rev. J. M. de Rosas, N’ 17.
Ramírez Juárez, Evaristo: “Las Banderas Cautivas”.
Rosa, José María – Historia Argentina.
Turone, Gabriel O. – Manuel Belgrano (2007).
Artículos relacionados
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Fuente de información: www.revisionistas.com.

sábado, septiembre 09, 2017

Gaseosas y aguas saborizadas convierten a Argentina en líder mundial del consumo per cápita de azúcar.

Gaseosas y aguas saborizadas convierten a Argentina en líder mundial del consumo per cápita de azúcar.

Los argentinos consumimos 137 litros de gaseosas por persona y por año, el equivalente a 13 kilos de azúcar y a 55.000 calorías. Comparamos aquí los aportes calóricos y nutricionales de las bebidas azucaradas y del vino.
Desde 2013, Argentina lidera un ranking del que pocos países podrían enorgullecerse. Según datos de Euromonitor, en 2013 Argentina lideraba el consumo mundial per cápita de bebidas azucaradas con 131 litros por año. Luego, en 2015, consultoras privadas detallaban que el consumo de gaseosas en nuestro país había escalado a 137 litros por año y por persona.
Pero el dato es aún más contundente cuando lo analizamos en calorías consumidas. A la vez, en el Observatorio Vitivinícola Argentino nos propusimos comparar los aportes calóricos y nutricionales de las bebidas gaseosas y saborizadas, por un lado, y los del vino por otro.
A lo largo de un año, el aporte calórico per cápita total de las gaseosas es 55.000 calorías, mientras que las aguas saborizadas y jugos en polvo tienen un aporte calórico total de 4.800 y 700 calorías respectivamente. Esa carga de calorías es generada, en mayor medida, por azúcar. La suma de las tres bebidas sin alcohol analizadas indica un consumo de más de 60.000 calorías al año. Mientras que el vino aporta casi un tercio: 19.900 calorías.
En Argentina, en promedio, cada persona consume 13 kilos de azúcar a través de las gaseosas y 1 kilo por las aguas saborizadas. La suma de la categoría bebidas azucaradas da como resultado una ingesta anual de 14 kilos de azúcar por persona. En cambio, prácticamente no ingerimos azúcar cuando tomamos vino: sólo 0,2 kg.
Alimentos y bebidas
“El vino es un alimento”. Para algunos esta afirmación puede resultar confusa pero es una realidad. Tanto es así que en la Argentina está establecido por ley, ya que el Código Alimentario incluye al vino dentro de las “bebidas fermentadas”, lo que lo diferencia claramente de otras bebidas alcohólicas.
El vino comparte características nutricionales con los alimentos. Es decir, contiene proteínas, azúcares y vitaminas al igual que otros productos. Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, y su información sobre nutrientes de los alimentos y bebidas, el aporte de nutrientes del vino, gaseosa cola, agua saborizada y jugo en polvo es el siguiente:
Como se aprecia en el gráfico anterior, las gaseosas (en especial la bebida a base de cola) tienen más azúcar que el vino. La gaseosa tiene 165% más de azúcar que el vino rosado, 989% más que el vino blanco y 1.594% más que el vino tinto.
Si bien el vino aporta casi el doble de las calorías que las gaseosas, la mayor parte de las calorías que vienen del vino son proteínas y carbohidratos y no aporta grasa. En cambio, las calorías aportadas por las gaseosas son azúcares.
Calorías y azúcar
Una caloría es una unidad de energía alimenticia que se aplica a todos los alimentos. Grasas, carbohidratos y proteínas son los nutrientes más importantes que tienen los alimentos y la mayoría de ellos contiene, al menos, alguno de estos tres componentes.
Es posible analizar el aporte calórico de esos “macronutrientes” de la siguiente manera:
  • Grasa: tiene 9 calorías por gramo.
  • Proteína: tiene 5 calorías por gramo.
  • Carbohidrato: tiene 4 calorías por gramo.
Por otro lado, el azúcar es un carbohidrato simple que tiene 4 calorías por gramo.
¿Cuántas gaseosas tomamos los argentinos?
En 2015 se consumieron en Argentina más de 5.700 millones de litros de bebidas gaseosas, es decir, 137 litros por persona. Esto posiciona a la Argentina en el primer puesto de un ranking preocupante: el alto consumo de azúcar derivado de la ingesta bebidas gaseosas y aguas saborizadas.
En el caso de las gaseosas, cerca del 60% son colas, 25% son gaseosas lima-limón, 10% naranja, 5% de pomelo y el resto de diferentes sabores. En promedio, el 12% del total de las gaseosas consumidas, es de bajas calorías.
Demasiadas calorías
¿Por qué es preocupante que en Argentina que se consuman tantos litros de gaseosa, en términos de calorías? En primer lugar, por la gran cantidad de azúcar que los argentinos incorporamos a la dieta diaria. En segundo, por las características de la población, ya que las gaseosas y aguas saborizadas son consumidas especialmente por niños y adolescentes; mientras que el vino, ya desde la etiqueta y establecido por ley, impide la venta a menores de 18 años.

Beneficios del consumo de vino
El consumo moderado de vino implica beneficios para la salud comprobados científicamente. Los antioxidantes del vino, especialmente el resveratrol, tienen incidencia positiva en la prevención de enfermedades cardíacas. Junto a esto, hay evidencia que demuestra una correlación entre la copa de vino diaria, el buen funcionamiento cerebral y niveles deseados de colesterol “bueno”, entre muchos otros.
En 1991, el científico francés Serge Renaud afirmó en EEUU que el consumo moderado de vino podía reducir el riesgo de padecer enfermedades coronarias. Luego, científicos intentaron explicar los bajos índices de enfermedades coronarias registrados entre los franceses, a pesar de su dieta alta en grasas saturadas y dieron origen a lo que se denominaron “la paradoja francesa”. Para celebrar los 25 años desde su descubrimiento, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva organizó una jornada sobre Vino y Salud que estuvo a cargo Raúl Francisco Pastor, por Argentina; Dominique Lanzmann-Petithory, por Francia, y la moderación del Dr. Roberto Héctor Iermoli.
En agosto de este año (2017), un artículo publicado en Journal of the American College of Cardiology determinó que una copa de vino al día podría ayudar a las personas a vivir más tiempo. Investigadores de la Subdivisión Médica de la Universidad de Texas, el Instituto Capital de Pediatría de Beijing y la Universidad de Shandong en Jinan, China, recopilaron datos sobre 333.000 estadounidenses desde 1997 a 2009.
Durante esos ocho años, alrededor de 34.000 de los participantes murieron y los investigadores recopilaron datos sobre los mismos individuos para examinar la asociación entre los diferentes niveles de consumo de vino y el riesgo de morir por enfermedades cardiovasculares, cáncer y otras causas.
Los resultados indican que, en comparación con los abstemios, aquellas personas que eran bebedoras moderadas tenían un riesgo reducido de mortalidad por todas las causas y, en particular, por enfermedades cardiovasculares.
El aporte antioxidante de los vinos argentinos
Una investigación financiada por el Fondo Vitivinícola Mendoza y realizada en 1999 por la Universidad Nacional de Cuyo, la Universidad de Buenos Aires, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria y la Universidad de Glasgow, Escocia, determinó la capacidad antioxidante de los vinos argentinos comparada con vinos de otros países (Chile, Italia, Francia) y comprobó que el aporte de sustancias antioxidantes de los vinos argentinos -especialmente tintos- fue la mayor de la serie. El estudio fue publicado en los Annales de la Academia de Ciencias de New York, una de las publicaciones de mayor prestigio científico y académico, y de consulta mundial.
Fuente: http://observatoriova.com/2017/08/gaseosas-y-aguas-saborizadas-convierten-a-argentina-en-lider-mundial-del-consumo-per-capita-de-azucar/
http://www.areadelvino.com/articulo.php?num=29820