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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.
LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.
“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).
“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.
miércoles, marzo 19, 2025
¡Reaccionando a los 20 INVENTOS ARGENTINOS más importantes de la historia!
viernes, julio 19, 2024
Jeringa autodescartable.
La jeringa autodescartable es un tipo especial de jeringa
descartable que una vez usada se auto-destruye evitando así su reutilizacion,
gracias a su mecanismo en donde una vez que el émbolo extrae y empuja el
líquido a ser inyectado, el disco se separa automáticamente del vástago que lo
sostiene. A diferencia de la jeringa descartable, la aguja de la
autodescartable se encuentra adosada a la jeringa. Fue inventado por el
argentino Carlos Arcusin en 1989 cuando escucho que en un hospital público de
Buenos Aires reutilizaban las jeringas descartables. Por este invento, Arcusin
fue el primer argentino en obtener la medalla de oro de la OMPI (Organización
Mundial de la Propiedad Intelectual) en Suiza, la volvería a obtener al
inventar el capuchón de seguridad para agujas hipodérmicas (Wikipedia).
SEPI - Separador de pizzas- un invento argentino.
Un invento argentino que cumplió 50 años.
Guardapizza.
El guardapizza (también conocido como trípode de plástico, coloquialmente apodado según la región mesita o cosito de la pizza) es un objeto que se emplea en el reparto de pizzas para impedir que el recipiente en que se entrega la pizza colapse en el centro y haga contacto con la comida. También sirve para impedir que, después de que haya sido cortada, la pizza se desarme durante el reparto.
El guardapizza usualmente está hecho de plástico y cuenta con tres patas. Puede presentarse en distintos colores y en forma es similar a una diminuta mesa circular, aunque existen también versiones que dejan un agujero en el medio. La práctica común de las pizzerías es colocar el guardapizza en el centro de la pizza antes de cerrar la tapa de la caja para su reparto.
Historia.
El 28 de febrero de 1974, se otorgó el registro de un modelo industrial a Claudio Daniel Troglia, de Buenos Aires (Argentina), que consistía en un trípode de plástico que se usaría en el medio de una caja para evitar que la parte superior de esta se aplastara y tocara la pizza u otras comidas que contuviera, al que le dio el nombre de «separador de pizza» (o «SEPI»). Posteriormente en 1979, después de que expiraran los cinco años de protección que se conceden a un modelo industrial, este no fue renovado. A pesar de este registro previo, la primera patente para un objeto de este tipo fue otorgada nueve años después a Carmela Vitale de Dix Hills (Nueva York, Estados Unidos), quien le dio el nombre de «package saver» (en español, «protector de paquete» o «guardapaquete»), pero ya que su uso más común era en la producción de pizzas, con el tiempo se lo conoció como «pizza saver» («guardapizza»). La patente fue registrada el 10 de febrero de 1983, concedida el 12 de febrero de 1985, y expiró en el año 1993 debido a falta de pago de las tarifas de mantenimiento.
Debido al parecido del objeto con la forma de una mesa, en julio de 2018, la empresa Boston Pizza llevó a cabo una campaña publicitaria en Canadá que convertía a la mesita de la pizza en un set de patio, al agregarle unas sillas en miniatura alrededor. En marzo de 2020, la cadena Pizza Hut en Hong Kong anunció la colaboración con la empresa sueca productora de muebles IKEA en un proyecto conjunto. IKEA lanzó una nueva mesa de tres patas con el nombre de Säva, que era una versión a tamaño real inspirada en la forma de un guardapizza. Por su parte, Pizza Hut creó una edición limitada de una pizza hecha con las albóndigas suecas que se venden en IKEA.
- Wikipedia-
https://es.wikipedia.org/wiki/Guardapizza
El argentino que diseñó lo que muchos llaman “el cosito de
la pizza”, recuerda aquel 28 de febrero de 1974 en que patentó el producto.
Claudio Troglia creó el SEPI -separador de pizzas- el 28 de
febrero de 1974 para cumplirle una promesa a su padre. “La gente piensa que
estoy sentado en una reposera en el Caribe, pero la realidad es que hace casi
50 años que no paro de trabajar”, dueño de una pizzería en el barrio Belgrano
de Capital Federal le dijo a TN (10 de agosto de 2022).
“El verdadero nombre es SEPI (separador de pizzas). Es un
producto que inventé el 28 de febrero de 1974 para que la tapa de la caja no se
apoye sobre la muzzarella. En esos años no existía el delivery, entonces ibas a
buscar la pizza y la gente, por descuido o porque caminaba con la pizza,
siempre terminaba aplastando la tapa”, contó Troglia a TN.
Su matriz fue patentada ese mismo día en el Instituto
Nacional de la Propiedad Industrial (INPI). Los archivos certifican la validez
de un registro que Troglia decidió no renovar en 1979. “A los cinco años tenías
que renovarlo o pasaba a hacer de dominio público. No lo hice porque lo
fabricaban por todos lados. Me robaron la idea”, contó.
Escarbadientes contra el paladar y una promesa a su padre.
Su creación surgió a partir de una promesa que le realizó a
su papá una noche en Villa Crespo: “Colocaban escarbadientes para separar una
caja de otra. Pero pasaba que empezabas a comer la pizza y los encontrabas en
la muzzarella. Era poco higiénico. Entonces le dije a mi viejo, mientras
comíamos una pizza, que iba a inventar algo para que eso no pasara más”.
Troglia buscó un especialista y diseñó él mismo un accesorio
que debía adaptarse al tamaño de las cajas y a la vez no generar un sobrepeso a
la hora del traslado de las pizzas.
“Lo hice con un matricero de San Isidro, pero no se respetó
ni la marca ni el derecho de autor. Pesaba exactamente un gramo y era de
poliuretano. Había sacado la cuenta y se vendían alrededor de un millón de
pizzas entre todo Buenos Aires. Así que fabricábamos eso por mes. Las vendíamos
en bolsas de 1000″, recordó Troglia.
Su éxito duró un año y medio. Troglia desistió de continuar con el negocio cuando comprobó que los fabricantes de las cajas también ofrecían los separadores de pizzas. “Estaba patentada, pero bueno. Tenía que hacerle juicio a 300 personas. Era imposible”, dijo.
El éxito del producto fue tal que en 1985 fue patentado en Estados Unidos por una mujer: Carmela Vitale. “Lo registró con el mismo diseño industrial, las mismas medidas y todo. No pude hacer nada con eso tampoco. Tendría que buscar a un abogado en Estados Unidos y hacerle juicio allá”, explicó el comerciante.
Casado con María Inés desde hace 42 años, y padre de Gastón
(su socio actual), desistió de aquel negocio para incursionar en las canchas de
tenis privadas, una novedad porteña que marcó una manera distinta de practicar
el deporte en la Ciudad de Buenos Aires.
… … …
En una entrevista en INFOBAE (29/11/2022) dice:
“En 1985 lo patentó con la misma foto, el mismo diseño
industrial, todo lo que yo había presentado originalmente. Se choreó todo, y lo
explotó un tiempo”, revela. Cuando se enteró pensó en iniciar acciones legales,
pero al ser en el exterior implicaba ir en contra de otra legislación, un
proceso largo que conllevaría también una inversión monetaria, y desistió. Bajo
la errónea autoría de Vitale, el SEPI llegó a Los Simpson y se vio también en
una ceremonia de entrega de los Premios Oscar, cuando Meryl Streep probó un
bocado de una pizza que trajeron a su mesa.
“Lo más emocionante que me pasó es que gracias a mi hijo se
pudo hacer una corrección en Wikipedia respecto de quién lo había inventado,
porque el artículo decía que lo había inventado ella, y él subió la
documentación de la patente de 1974 para demostrar que no fue la inventora, y
dejó asentado que el SEPI es un invento argentino”, detalla con la sensación de
reivindicación a flor de piel. Y agrega: “Un poquito de justicia se hizo con el
tiempo, y mi hijo fue el autor de esa redención, y gracias a eso por lo menos
surgió toda esta historia”.
Claudio tiene 50 años de trayectoria en el rubro
gastronómico, pero también fue pionero en otro aspecto. “Abrimos las primeras
canchas de tenis, que funcionaron muy bien durante casi 12 años, con muy buenos
sponsors, como Guillermo Vilas y Gabriela Sabatini; pero como en todo, cuando
tuvo éxito inauguraron otras 50, y dejó de ser rentable para todos”, rememora.
… … …
“Lo más paradójico es que acá en el local no usamos SEPI,
directamente entregamos las pizzas en cajas de cartón de tapa dura, que
aguantan bien”, revela. Y explica: “Me rehúso, me da no sé qué, porque encima
son carísimos ahora; antes se vendía en bolsas de 1000 y ahora solo de a 200,
que se terminan enseguida, y sinceramente hoy con las nuevas cajas no se
necesita”.
Enlaces para leer estas entrevistas:
***Cuadro de imágenes Blog de la Patagonia sobre fotos publicadas en internet.
jueves, julio 18, 2024
Inventos argentinos que cambiaron el mundo.

Los primeros colectivos eran taxis adaptados que tenían capacidad
para cuatro pasajeros y uno más al lado del conductor.
Desde la huella dactilar hasta el bypass coronario, el país ha sido hogar de mentes brillantes en distintas áreas.
Por Mariana Badeni.
Muchas ideas generadas en territorio criollo hoy se han naturalizado de tal forma que muchos desconocen su procedencia.
La historia del dibujo animado comienza sorprendentemente en la Argentina, en 1917, con la creación de "El Apóstol", el primer largometraje animado del mundo. Este hito fue obra de Quirino Cristiani, un talentoso dibujante, y Federico Valle, un productor italiano con experiencia en el cine francés junto a los Hermanos Lumière.
Ambos artistas utilizaron una técnica innovadora para la época: figuras de cartón articuladas con hilo, que permitían dar vida a los personajes mediante el movimiento cuadro por cuadro. "El Apóstol" fue una sátira política que criticaba al entonces presidente argentino Hipólito Yrigoyen, marcando así el inicio de la animación como herramienta de expresión y crítica social.
Este logro pionero en Argentina sentó las bases para el desarrollo de la animación a nivel mundial. A partir de "El Apóstol", la técnica de animación fue evolucionando y perfeccionándose, dando lugar a nuevas formas de narración y expresión artística.
La influencia de Cristiani y Valle se extendió más allá de las fronteras argentinas, inspirando a otros creadores y contribuyendo al nacimiento de la industria de la animación tal como la conocemos hoy en día.
Así, la Argentina se posicionó como un precursor inesperado en la historia del cine animado, demostrando que la creatividad y la innovación pueden surgir en cualquier rincón del mundo.
PARADA, POR FAVOR.
Todos los días cientos de colectivos recorren las calles para transportar a miles de usuarios. Hay de todos los colores y diseños hasta llegar a los articulados con dos o más secciones tipo módulos.
Pocos conocen que este vehículo surgió de la mente de un grupo de taxistas que el 24 de septiembre de 1928, dada la crisis económica que vivían en aquella época, decidió realizar un recorrido fijo anunciándolo con un cartel y permitiendo subir a más de un pasajero.
Los primeros colectivos eran taxis adaptados que tenían capacidad para cuatro pasajeros y uno más al lado del conductor. El precio era cinco veces más barato que un taxi. Así, en poco tiempo el “Colectivo”, denominado así por ser transporte comunitario, se convirtió en un vehículo muy popular entre los argentinos.
Otra hazaña en el área del transporte fue llevada a cabo por el argentino Raúl Pateras que en 1916 voló el primer helicóptero de la historia.
Aunque el primer boceto de la aeronave fue diseñado por Leonardo Da Vinci en el año 1490, centurias después fue Pateras que demostró su factibilidad. Si Bien ya existían prototipos similares, como el “autogiro”, ninguno tuvo utilidad práctica por sufrir de vibraciones y giros descontrolados a poco de despegar. Pateras logró el primer despegue y aterrizaje vertical controlado su diseño tenía palas contra rotativas.
Su nombre también se hizo eco en las noticias cuando abordo de un helicóptero el 18 de abril de 1924 alcanzó un nuevo récord mundial de vuelo 736 metros de recorrido en cuatro minutos y 11 segundos.
A partir de aquel momento, los ingenieros de todas partes del mundo desearon copiar el artefacto volador.
HUELLAS Y BIROMES.
A mediados de la década del 80 del siglo XIX en Buenos Aires, una de cada nueve personas había sido arrestada, especialmente por desorden en la vía pública y ebriedad, aunque no era significativo el número de delitos contra la propiedad y las personas.
Pero muchos de los casos carecían de resolución por falta de algún tipo de prueba que identificara fehacientemente al autor del delito. Además, se utilizaban métodos poco precisos para identificar a las personas, como la antropometría (medición de partes del cuerpo). Sin embargo, estos procedimientos resultaban engorrosos y poco fiables. En tanto, las fotos, utilizadas en otros países para identificar a los delincuentes, eran muy caras para utilizar en el país.
Juan Vucetich era un antropólogo y policía que revolucionó la criminología con su sistema de identificación de huellas dactilares. El inmigrante croata, naturalizado argentino, comenzó a estudiar las huellas dactilares y se dio cuenta de que eran únicas e inmutables en cada individuo. A partir de esta observación, desarrolló un sistema de clasificación basado en los patrones de las crestas papilares (arcos, presillas y verticilos).
En 1892 el inventor aplicó su sistema por primera vez en un caso real. En Necochea, una mujer llamada Francisca Rojas asesinó a sus dos hijos y culpó a un vecino. Gracias a las huellas dactilares encontradas en la escena del crimen, Vucetich pudo demostrar la culpabilidad de Rojas, convirtiéndose en el primer caso resuelto en el mundo mediante este método.
Cuatro años después, el inventor perfeccionó su sistema y lo patentó como "Sistema Dactiloscópico Argentino". Este procedimiento permitía clasificar y archivar las huellas dactilares de manera eficiente, facilitando la identificación de personas.
El novedoso método fue adoptado rápidamente en Argentina y luego se extendió a otros países del mundo. Su invención revolucionó la criminología y se convirtió en una herramienta fundamental para la identificación de personas en diversos ámbitos, no solo en el ámbito policial.
Si se habla de creatividad al máximo, entonces hay que señalar el nombre del periodista naturalizado argentino Ladislao Biro. El inventor patentó la ‘birome’ en Hungría en 1938. Sin embargo, el desarrollo y perfeccionamiento del invento llevó varios años, y su comercialización a gran escala comenzó recién en la década de 1940, después de que Biro emigrara a Argentina.
Pero pocos conocen que además generó más de 30 patentes a su nombre de elementos que cambiaron la vida cotidiana de miles de personas para siempre. Así, por ejemplo, aplicando el principio del bolígrafo, Biro diseñó también un perfumero que dispensaba el perfume mediante una bola giratoria, similar a los desodorantes actuales.
Por otra parte, construyó una máquina de lavar ropa automática que facilitó la tarea doméstica y ahorrando tiempo y esfuerzo. Mientras que, en el ámbito automotriz, el inventor desarrolló un sistema de caja de cambios automática que simplificaba la conducción y mejoraba la experiencia del usuarios.
Cada minuto el inventor tenía una nueva idea que plasmaba en un papel como cuando diseñó una cerradura que, según él, era imposible de forzar. Además, busco obtener energía de las olas del mar a través de un dispositivo que permitiría aprovechar la energía cinética de las olas. Sin duda alguna, su mente maestra fue notable y quedó en la historia por sus inventos.
SALUD.
Las vacunas que cada año hay que darse son necesarias para evitar enfermedades. Pero hubo un momento que en el proceso de aplicarlas no había tanta seguridad por la falta de higiene. En 1989 Carlos Arcusin inventó la jeringa autodescartable que una vez usada se autodestruye evitando así su reutilización.
El inventor argentino generó este instrumento cuando escucho que en un hospital público de Buenos Aires reutilizaban las jeringas descartables. Por este invento, Arcusin fue el primer argentino en conseguir la medalla de oro de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual en Suiza y la volvería a obtener, tiempo después, al inventar el capuchón de seguridad para agujas hipodérmicas.
En tanto, si se habla de esfuerzo y superación continua, entonces sobresale la invención del Dr. René Favaloro. En 1967 creo una técnica de cirugía cardíaca que permitía “saltear” una obstrucción coronaria, utilizando venas y arterias de otras partes del cuerpo, para que el oxígeno pudiera llegar al corazón.
La técnica del bypass coronario se difundió rápidamente por todo el mundo, convirtiéndose en el tratamiento estándar para la enfermedad coronaria avanzada. Millones de personas se han beneficiado de esta cirugía, que ha prolongado y mejorado sus vidas.
Por otra parte, un invento más reciente llamó la atención del New York Times que dedicó una página al facilitador de parto creado por Jorge Odón, un mecánico argentino. El dispositivo médico, que ha revolucionado la asistencia en partos complicados, consiste en una manga de polietileno suave y resistente, con una cámara de aire en uno de sus extremos que se adapta a la cabeza del bebé. Así, permite una suave tracción a la manga, ayudando al bebé a descender por el canal de parto de manera segura y controlada. A diferencia de otros instrumentos como el fórceps o la ventosa, el facilitador de parto no ejerce presión directa sobre la cabeza del bebé, reduciendo el riesgo de lesiones.
Cada uno de estos inventos son ejemplo de cómo la pasión, la creatividad y la dedicación argentina pueden transformar el mundo.
Publicado en LA PRENSA.
https://www.laprensa.com.ar/Inventos-argentinos-que-cambiaron-el-mundo-547243.note.aspx
sábado, junio 15, 2024
La chocotorta cumple 42 años: ¿Cómo hacer la receta original?
La chocotorta es un invento argentino y cumple 42 años. Se originó como un producto de marketing para promocionar queso crema y galletitas.
Por Nico Visne.
El extraordinario postre argentino cumple 42 años. La chocotorta es un icono de la cultura argenta y este 5 de junio festeja un nuevo aniversario de su creación.
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| Marité Mabragaña. |
La historia es mas o menos así: Marité Mabragaña era una incipiente creativa publicitaria que comenzaba a hacer sus primeras armas en la agencia de publicidad de Ricardo De Luca en el microcentro porteño (luego se transformó en su primera jefa creativa), cuando recibió el desafío de promocionar galletitas (Chocolinas) y queso crema (Mendicrim). Para matar a dos pájaros de un tiro se le ocurrió la chocotorta. “Yo integré la primera generación de mujeres que llegaron a tener cargos jerárquicos en este país. Entre otras, teníamos las cuentas de Mendizábal, que era Mendricim, y de Bagley, que era Chocolinas. Al manejar esas dos empresas y además ser una ama de casa que cocinaba mucho, y bien, sabía que el dulce de leche con queso crema era lo más rico del mundo. En esa época, Medicrim era el paradigma de los quesos crema, no había otras marcas, y como en casa teníamos el antecedente del postre de vainillas bañadas en oporto, supongo que el hilo de la historia debería ir por ahí: si pudiera humedecer las galletitas chocolinas, me dije, ponerles queso crema, dulce de leche y hacer pilitas ¿cómo quedará?”, cuenta Marité en vísperas de un nuevo aniversario.
Cuenta Marité que en aquella época se hacían tortas con vainillas y que a ella le gustaba mojar las Chocolinas en oporto. También era fanática de mezclar dulce de leche con queso crema y que ese fue el disparador a la hora de armar un postre formando pilitas con galletitas.
En 1982 fue inventada la chocotorta. Con amantes y detractores, aún se impone como uno de los postres del recetario popular.
Esta receta de chocotorta pertenece a Marite Mabragaña.
Ingredientes
300 g de queso crema
400 g de dulce de leche
600 g de galletitas de chocolate
100 cc de oporto o vino de misa
Baño de chocolate, opcional
Desarrollo:
En un bowl, mezclar el queso crema con el dulce de leche hasta que quede una crema de color uniforme.
En una fuente rectangular intercalar las galletitas humedecidas con el oporto con la crema de dulce de leche.
Repetir las capas hasta terminar las galletitas.
Finalizar decorando con una capa de la crema o, si se desea, bañar en chocolate.
Chocotorta: mejor postre del mundo
En 2020, la chocotorta fue elegida mejor postre del mundo en una encuesta realizada por el prestigioso sitio Taste Atlas. La deliciosa fórmula ideada por una publicista para promocionar los productos de dos de los clientes con los que trabajaba -galletitas de chocolate y queso crema-, superó a clásicos de la cocina mundial como el helado de pistacho italiano, el apfelkuchen alemán, los waffles belgas y el zserbó húngaro, con más de 63 mil votos.
Según detallan desde la página web encargada de la encuesta, “este postre argentino sin hornear fue influenciado por la cocina italiana y se inspiró en el famoso tiramisú italiano. Está elaborado con tres ingredientes básicos argentinos: galletitas de chocolate, dulce de leche y queso crema. Las galletas se ablandan en leche y se cubren con una combinación de queso crema y dulce de leche. Las formas pueden variar, mientras que las galletas se pueden remojar con leche con chocolate, café o incluso licor de café. Rara vez se encuentra en los restaurantes y sigue siendo un postre novedoso fuera de la Argentina”.
Publicado en LA MAÑANA DE NEUQUÉN.
Lo que dice Wikipedia.
Chocotorta.
La chocotorta es un postre originario de Argentina. Con el
lanzamiento en 1975 por Bagley, de una variedad de galletitas de chocolate,
marca Chocolinas, en muchas poblaciones del sur de Santa Fe se comenzó a
elaborar en los hogares este postre, conocido como «el postre de las
chocolinas».
Aprovechando la popularidad y difusión alcanzada por esta
especialidad en todo el país, la propia compañía elaboradora de las galletitas
comenzó a incluir este postre, al que rebautizó como Chocotorta, en 1983 en sus
recetarios y publicidades, campaña a cargo de Marité Mabragaña, según la propia
empresa Bagley. A diferencia de la receta original, que se elaboraba con dulce
de leche y crema de leche, en la nueva mezcla esta última se reemplazó por
queso crema.
Características.
La chocotorta es un postre muy difundido en los hogares de
Argentina, aunque poco ofrecido en restaurantes y comedores, inspirado en el
tiramisú italiano. Se caracteriza por la facilidad de su preparación y
repostería ya que al ser sus ingredientes principales "pre-hechos" no
requiere de cocción alguna. Existe una fuerte controversia sobre si corresponde
considerar a la chocotorta como una torta o bien como un simple postre de
escasa elaboración.
Otros editores citan antecedentes similares al mencionado:
un postre de similares características ya formaba parte del menú escolar del
Colegio San Martín, de Avellaneda, en la década de 1970. En su preparación se
utilizaba café para humedecer las galletas, mientras que el resto de los
ingredientes y forma de combinarlos y presentarlos eran iguales a los del
posterior lanzamiento de la chocotorta convirtiéndolo en un precedente.
Historia.
Recogiendo este postre muy difundido en los hogares
argentinos, en 1982, la publicitaria Marité Mabragaña, aficionada a la
gastronomía y primera jefa creativa publicitaria empleada por la agencia De
Luca introdujo la torta para celebrar un cumpleaños y gustó tanto que debió
hacer dos más y llevarlas a sus clientes, dueños de las galletitas Chocolinas,
producidas por la entonces empresa argentina Bagley, la dueña del queso crema
Mendicrim de la cooperativa SanCor y el propietario de la empresa desaparecida
productora de dulce de leche Ronda. Aunque a las marcas les fascinó la idea que
Marité había recogido del boca a boca, tardaron cerca de un año en hacer el comercial
debido a dificultades en base a cobranding empresarial. A partir de que
apareció el comercial, que estuvo al aire casi 2 años, las ventas de Chocolinas
y Mendicrim aumentaron exponencialmente.
Luego de este éxito, a Marité se le ocurrió sumergir las galletitas chocolatadas en leche pasteurizada (contrario al postre popular inspirado en el tiramisú, que se sumerge en café), intercalándolas con las capas de dulce de leche y queso crema, de modo que la capa de galletitas chocolatadas bien embebidas quedaran en la base del postre y la capa superior tuviera el formato rectangular actual.
Pronto aparecieron otras recetas de chocotorta que incluyen
el embebido de las galletas chocolatadas en licores, como por ejemplo el oporto
o la Hesperidina, en almíbar, en leche chocolatada, espolvorear en la parte
superior trozos de maní, almendras, castañas de Cajú, diversas variedades de
piñones (por ejemplo de cury o de pehuén o de pecán), escamas de Mantecol (el
mantecol puede insertarse entre los pisos de crema y dulce de leche de este
postre); diversas confituras, etc.
Se puede servir al momento o fría aunque jamás caliente.
Dado que la chocotorta está confeccionada con ingredientes perecederos (el
queso crema, o la crema) lo que corresponde es consumirla a las pocas horas de
su preparación; o debe guardarse en la heladera un par de días hasta su
consumo.
Receta
Ingredientes
Café fuerte
Galletitas de chocolate
Dulce de leche
Crema de leche
queso crema
Preparación
Mezclar en una taza la leche con cacao, o preparar un café
bien cargado.
Mezclar 4 cucharadas de dulce de leche con crema de leche y
queso crema, y batir hasta obtener una mezcla homogénea.
Luego en una fuente colocar una capa de galletas humedecidas
con café o leche con cacao.
Colocar una capa de la mezcla de crema o queso y dulce de
leche.
Continuar así y realizar capas a gusto, al final en la
última capa, si lo prefiere, colocar chocolate rallado.
Llevar a la nevera de 1 a 3 horas o más (si lo desean) para que logre mayor consistencia.
martes, enero 10, 2023
Juan Baigorri Velar.
"Sólo es joven quien tiene más ilusiones que recuerdos".
Pocos recordarán actualmente el nombre de Juan Baigorri Velar, pero muchos de los que han pasado las siete décadas de vida no habrán olvidado al hombre que hizo llover en Buenos Aires, en San Juan y en Santiago del Estero, allá por el año 1937 en tiempos de la Guerra Civil Española.
¿Hizo llover? Bueno... esta es una pregunta sin respuesta.
Les voy a leer el texto de un curioso aviso publicado en varios diarios argentinos el 30 de noviembre de 1937. Decía: "Después de la segunda semana de diciembre lluvias artificiales caerán en forma abundante sobre la ciudad de Buenos Aires y zonas cercanas".
Claro... el texto del aviso, de gran tamaño, despertó la curiosidad de muchos. Y también las burlas e ironías de otros. Y además hizo nacer ilusiones, "que son como sueños. Pero con los ojos abiertos".
Y el 18 de diciembre salió otro aviso, también firmado por el Ingeniero Baigorri Velar. Decía: "Ayer 17 de diciembre comenzó a llover en Buenos Aires copiosamente, como lo anticipé". Al día siguiente, 19 de diciembre, un verdadero temporal azotó la ciudad. Como carta de presentación del Ingeniero Baigorri Velar no le podía haber ido mejor. El Ingeniero había construido un pequeño aparato con equipos de energía magnética.
Decía que su pequeño invento podía disparar unos rayos sobre la atmósfera, los que producían una congestión automática, creando un centro de alta presión, que ayudaba a que se fueran almacenando calorías producidas por los vientos. Y terminaba creándose un desequilibrio que culminaba en lluvia. Eso es lo que el Ingeniero Baigorri argumentaba. ¡Calculen Señores... la impresión que había suscitado en la población!
Entrevistado luego de ese primer logro, declaró al periodismo, que su idea, era formar una pequeña empresa que colaborara con los gobiernos, o directamente con los agricultores y ganaderos, para favorecer las cosechas y mejorar el ganado.
Pero antes de continuar explicando su invento, acerquémonos a su personalidad.
Baigorri Velar era entrerriano, de concepción del Uruguay. Se recibió en la Universidad de Milán, en Italia y fue incluso Ingeniero del Ferrocarril Central Argentino. Era un hombre serio, reposado y de físico muy pequeño. Quienes lo conocían de cerca hablaban de sus valores morales y su corrección.
Tenía 46 años en la época de su llamativo aviso en los diarios. Su popularidad fue tan enorme como repentina. Hasta diarios de Europa y EE.UU. aludían a él.
Y en nuestro país, Baigorri ocupaba en ese 1937 los titulares de los diarios desplazando -en el interés popular- a la inauguración de la Avenida 9 de Julio y a la muerte en un tiroteo del famoso delincuente "El Pibe Cabeza", este hecho, ya en abril de 1938.
En ese momento el gobierno de Santiago del Estero -provincia que soportaba una severa sequía que ya duraba meses- firmó un contrato con él, y condicionó el pago a que se produjese la esperada lluvia, dentro de un plazo de 15 días.
Al cuarto día del contrato, el cielo encapotado predijo lo que vendría. Once horas seguidas llovió en gran parte de la provincia norteña.
Entonces fue aclamado como un héroe nacional, una especie de mago, un semidiós.
Aumentaron sus adherentes y también sus detractores.
Los científicos no le creían. Decían que era casualidad, que las lluvias ya estaban pronosticadas. Que era un mistificador. Claro, no se había inventado la palabra "Chanta". Esta era la opinión de la mayoría de los científicos. Pero llover. llovía. Poco tiempo después, a mediados de 1938, lo llamó el Gobierno de la Provincia de San Juan. Otra prueba de fuego. Firmó otro contrato. A la semana y durante unos 20 días -con intermitencias- llovió con no demasiada intensidad. Pero llovió. La sequía sanjuanina había sido vencida.
Nadie supo nunca cómo se componía su misterioso aparato. Porque Baigorri decía que en manos de inescrupulosos, estos hubieran podido provocar inundaciones catastróficas a voluntad. Es lo que el Ingeniero manifestaba.
Fin de 1938. Otra experiencia. Ahora en la Provincia de Córdoba. Y llegó su primer fracaso. Arreciaron las críticas. Ya había agravios y ofensas.
Es que "un microbio puede empujar una calumnia. Y un gigante no puede detenerla". Aunque seguramente no le cabía a este hombre el calificativo de gigante.
Baigorri Velar, impostor o sabio, era débil, y se aisló. Ya no intentaría repetir su experiencia. Vivió 40 años más, hasta los 81 años, alejado de todo. Pero ese haz de luz iluminaría para siempre su existencia.
No sabremos jamás la realidad del hombre que hizo llover en la Argentina. O que creó la hermosa ilusión de que podía lograrlo.
Y un aforismo final en homenaje a Baigorri Velar, fabricante de lluvias o de sueños: "No podemos alcanzar el cielo. Pero intentarlo ya es acercarse".
Por José Narosky.
Publicado en Diario La Prensa.
https://www.laprensa.com.ar/524634-Juan-Baigorri-Velar.note.aspx
domingo, agosto 21, 2022
El pan de pancho doble, un invento argentino.
El pan de pancho doble, un invento argentino.
A la salida de un boliche, Jonathan Cacciapuoti quiso comer un pancho con dos salchichas. Ese deseo cambió su vida.
Un proyecto que logró crecer y dar trabajo, nació una noche cuando el joven Jonathan Cacciapuoti de 29 años, oriundo de Villa Martelli, salía de un boliche de la costanera porteña y en el carrito de panchos de la salida pidió un pancho con dos salchichas y el vendedor no se lo preparó. Esa secuencia disparó la idea.
Jhonathan quería comer con menos pan y por eso inventó lo que luego se transformaría en un boom: un pan acanalado para poner dos embutidos y así poder comer un pancho doble. Este formato de pan, no existía.
Hace un año, el creador vive de esto a tiempo completo y según contó la fábrica está montada con socios de la familia Gerding, Agustín, Gerónimo y Walter. "A partir de noviembre, que fue la explosión, todos comenzamos a vivir de esto y armarlo diferente”, agregó.
La fábrica está en Villa Adelina y la producción de panificados está dividida por turnos. Tres empleados por turno. Al ser una producción industrial es muy diferente al pan artesanal de panadería. El trabajo se divide en cuatro partes: el amasado, sobado (cuando se prepara el producto), luego se manda a una vaporera que tiene una temperatura programada para que leude el pan más rápido, la cocción y luego el envasado.
La explosión del proyecto tuvo un antes y un después: fue cuando se viralizó un video de Marcas Argentinas el año pasado. "Anteriormente a eso dejábamos muestras en comercios y salíamos atrás de todo eso”, contó Cacciapuoti.
Tras la revelación de la noche en costanera, la idea quedó flotando y fue tiempo después que se materializó. “Terminé en el Lollapalooza vendiendo panchos como empleado y había cuatro personas que estaban destinadas solo a cortar los panes. Los chicos se cansaban, se rompían los panes, se cortaban la mano, entonces dije: ‘Este pan tiene que venir ya abierto’. Ahí surgió la idea de la otra patente, que fue el pan de super pancho con canaleta para no usar el cuchillo”, recordó.
La relación de Jonathan con el mundo de los alimentos comienza cuando él repartía comida en moto. Luego tuvo pizzerías, fábrica de pre pizzas y medialunas. Según él, el pancho perfecto tiene salsa parmesano, con queso derretido y papitas.
Su emprendimiento se llama Choolf, y ganó el tercer puesto en el concurso BAJoven del Gobierno de la Ciudad, que destaca y reconoce los proyectos de jóvenes talentos.
Instagram: @choolf_panchodoble
PUBLICADO EN DIARIO LA MAÑANA DE NEUQUÉN.
https://www.lmneuquen.com/el-pan-pancho-doble-un-invento-argentino-n939285

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