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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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martes, noviembre 05, 2024

JUGOS CIPOLLETTI. Bébase bien helado: la historia del jugo Cipolletti.


JUGOS CIPOLLETTI.

Bébase bien helado: la historia del jugo Cipolletti.

La historia del Jugo Cipolletti marcó la memoria de miles de personas con su sabor a manzana. Vaivenes de un relato exitoso que tuvo un final mezquino.

Por Nico Visne.

Bébase bien helado: la historia del jugo Cipolletti.

Todo esto comenzó hace un par de meses cuando fui a comprar vino a “La Vinoteca” de calle Alem en Cipolletti y detecté un par de etiquetas enmarcadas y colgadas en la pared y un sachet! de jugo Cipolletti de manzana verde, algo decolorado, sobre una de las heladeras.

Le pregunté a Rodrigo, su dueño, si podía ver el sachet de cerca y la nostalgia me envolvió y tocó mi corazón. Fue así que me lancé a buscar respuestas sobre esos interrogantes que nunca quedaron muy claros sobre la historia de este jugo revolucionario.

Desde su lanzamiento en la década del 70, el jugo Cipolletti marcó un antes y un después en la industria argentina de bebidas. Su recorrido, con subidones de tristeza, felicidad, éxito y nostalgia reflejan los vaivenes de una época en la que la innovación y la calidad se aliaron para dar vida a un producto único.

En pleno corazón de Cipolletti, sobre la calle Tres Arroyos, funcionaba la empresa “Industrias Cipolletti” primero como una sencilla elaboradora de sidra y, luego, con el jugo de manzana que pasó a ser un ícono en la Patagonia y el resto del país.

Los galpones de “Industrias Cipolletti” estaban pegados a lo que fue el frigorífico Fadec, destruido por una explosión a raíz de un escape de gas el 24 de agosto de 1974, mientras Boca y River disputaban su clásico y la ciudad estaba bajo un corte total de luz. Este hecho lamentable terminó con la vida de varios miembros de una familia que vivían ahí y de un trabajador del lugar.

A raíz de esta tragedia el techo del galpón de Industrias Cipolletti, que estaba al lado, quedó bastante dañado y sus responsables decidieron arreglar el lugar y comenzar a fondo con la producción de jugos, ya que el mercado internacional, sobre todo Estados Unidos miraba con muy buenos ojos ese delicioso liquido frutal que aquí se producía y lo esperaba con los brazos abiertos.

Según Marcelo Hirsch, director ejecutivo de Industrias Cipolletti, la fábrica inicialmente era una sidrera: “Llegado el momento las ventas no eran buenas y lo nuevo era tener la misma manzana con la que se hacía la sidra para hacer jugo concentrado de manzana y exportarlo. La sidra se vendía en el Mercado Interno. El jugo era 100% exportación, Mercado Interno no había”.

La Vinoteca de calle Alem de Cipolletti conserva un sachet de jugo de manzana.

El nacimiento de Industrias Cipolletti, tuvo en su seno a un grupo de empresarios y productores locales de cooperativas, chacras y galpones de empaque como Gato Negro, Gasparri, Frigorífico Cipolletti, Moño Azul y Tres Ases entre otros. Juntos, apostaron por la producción de jugos concentrados, vislumbrando un mercado con potencial de exportación, pese a la existencia de dos competidores fuertes en la región: Orfiva, en Plottier, y Zumos Argentinos, en Cinco Saltos, de capital alemán. Con una gran disponibilidad de fruta de descarte y los bancos de Río Negro y Neuquén apoyando, el proyecto parecía tener buenos cimientos.

Según cuenta Hirsch: “el proyecto arranca con un jugo a valor de 8 dólares, el galón. La primera producción la terminamos vendiendo a 2,30 el galón y la compra un tal Julio Galo, que fue tapa de Times, un tipo que según cuentan tenía 20 teléfonos y depende de cuál sonaba, era o del gobierno, o de la bolsa o de vaya a saber que otras esferas. Galo compra toda la producción a un precio casi cuatro veces menos de lo que valía. Arrancamos mal. En el año 78 Martínez de Hoz mete la tablita, donde 0.80 centavos de peso era un dólar y ahí Industrias Cipolletti pierde hasta las ganas de comer. Todo lo que era fruta daba pérdida” comenta Hirsch.

A medida que Industrias Cipolletti avanzaba, la oferta de fruta en el Alto Valle permitía abastecer hasta trece jugueras en simultáneo. Sin embargo, el mercado pronto se saturó, y las dificultades de distribución y competencia llevaron a la empresa a un momento crucial: necesitaban un producto diferenciado que pudiera posicionarse más allá del mercado regional.

El sello característico de "Industrias Cipolletti" con la tipografía de la marca. Gentileza Marcelo Pelozo.

1984 El año de la transformación.

En 1984, Industrias Cipolletti decidió cambiar el rumbo y apostar por un producto de consumo masivo. Este año fue clave para la empresa, que adquirió maquinaria alemana avanzada para refinar el proceso de extracción de jugo y conservar el perfil aromático de la fruta. Con estas inversiones, comenzó la fabricación de un jugo transportable y de calidad. Solo faltaba una marca y una estrategia de marketing adecuada para introducirlo en el mercado.

Cuenta Ernesto Bassi, presidente del directorio de Industrias Cipolletti que la investigación del producto y de la marca surgieron juntos: “ Contratamos a una empresa de publicidad que nos ayudó, Henderson y Antelme, y nos invitaron a la oficina en Buenos Aires y trajeron no menos de cinco o seis biblioratos con marcas para comprar. ¿Qué marca le quieren poner?, preguntaron. Había unos nombres estrafalarios porque lo más rápido era, para registrar una marca, comprarla. Cuando estábamos medio agotados, después de una sesión de discusión sobre la marca, me empezaron a preguntar los creativos, ¿Si ustedes venden en Estados Unidos, allí como lo llaman?... Cipolletti, le digo. ¿Los llaman Cipolletti? dicen ... .entonces esa es la marca. Como consecuencia, en esa época todavía, igual que Pindapoy, se podía registrar una marca con el nombre del lugar.Mientras tanto, con Ginóbili, el ingeniero químico, buscábamos un envase detrás del cual no hubiera que hacer una inversión gigante”.

En 1984 nació oficialmente el jugo Cipolletti en un envase pionero: el Doypack, un sachet laminado de aluminio traído desde Francia, que preservaba el frescor de la bebida y le daba una apariencia novedosa. El envase no solo era práctico sino también estético, y su imagen rápidamente quedó grabada en la memoria colectiva de los argentinos.

Con sabores de manzana roja y manzana verde (tuvo uno de pera que no fue tan exitoso, pero que fue realmente delicioso), el jugo Cipolletti conquistó a los consumidores. En 1989, su envase innovador y la estrategia publicitaria de Henderson Antelme le valieron a la marca el prestigioso Clio Award, un premio internacional de publicidad. La imagen de la bolsita de aluminio de pie, que invitaba a beber directo de sus bordes, se convirtió en un ícono, y el jugo Cipolletti ganó popularidad a nivel nacional.

Alfio Macari trabajó en la agencia Henderson Antelme como director creativo. Durante diez años estuvo a cargo de la marca Cipolletti. Entre las cosas que recuerda hay una que particularmente llama la atención: “Hacía muy poquito que teníamos guardado en un cajón hecho un comercial para Cipolletti que, bueno, después se hizo, digamos, como famoso porque trabajaba Karina Rabolini antes de ser Karina Rabolini Modelo. Eran otros tiempos y en esa época se usaba la temática, hoy sería por ahí cuestionado. El comercial giraba en torno a la tentación,a la dulce tentación y había un velero donde Karina Rabolini entraba como si fuese la tentación y había un muchacho con un perrito, la miraba, no la miraba, sí la miraba, hasta que el perrito giraba alrededor de ellos con la correa, les juntaba las piernas y se quedaban cara a cara. Esa era la historia del comercial. Como hecho cómico, hoy estaríamos todos presos porque para que ese perrito haga eso, además de estar entrenado, se lo tuvo un día sin comer y los operarios de la productora iban tirando un pedazo de carne alrededor para que el perro gire y haga este efecto de envolver a los dos. Según la legislación de la época, Karina Rabolini quien llegaba al set de filmación y venía con un uniforme de escuela, su madre tenía que firmar los permisos porque era menor de edad para ese comercial. El comercial nunca salió al aire porque Cipolletti no lo necesitó” comenta Macari.

En las paredes de La Vinoteca de Cipolletti, recuerdos de la etiqueta de manzana roja del jugo.

Si bien a la agencia nunca le fue redituable y en términos económicos no tuvieron ganancias, lograron prestigio y chapa porque Jugos Cipolletti era el cliente más mostrable.

“El producto fue una gran derrota para la agencia económicamente porque se hizo el packaging y una vez que se puso en góndola el producto era totalmente consumido por la gente. La góndola hacía que el packaging sea adquirido. Se hizo el comercial, se hizo publicidad y se hicieron las piezas, digamos. En esa época era época de piezas manuales, llevaba su tiempo, folletería y todo y nunca lo necesitó el producto. Entonces realmente la agencia prácticamente no ganó un peso después de haber hecho el trabajo inicial. Sí siguió siendo cliente nuestro y se hacían materiales internos y todo. A mí me tocó la transición al Tetra Pak. Fue una transición muy simple porque básicamente lo que permitía el Tetra Pak en contra del DoyPack, que era aluminizado, era poner la manzana transpirada tanto en la verde como en la roja y bueno en el shablon la etiqueta que tenía se conservó. El Tetrapack fue un packaging que sacó Lápiz de Platino acá en Argentina. Directamente pasó de los kioscos a los supermercados y la gente lo tomó como el mismo producto así que se vendió muy bien. Una postilla divertida de la época, las fotos de las manzanas verdes y las manzanas rojas que estaban en el packaging y que después se usaron también en el packaging de Tetra Pak fueron sacadas por un fotógrafo polaco que vivía acá en Argentina, que en realidad era polaco de padres pero él era paraguayo, se llamaba Vladimiro Borecki. En esa época las placas no había forma de digitalizarlas porque no existían las computadoras todavía en nuestro trabajo. Entonces las placas originales las teníamos guardadas en una caja de seguridad en el Banco de Canadá. Esas fotos se sacaban exclusivamente cuando teníamos que hacer fotocromos para hacer algún trabajo pero los dos originales estaban guardados en una caja de seguridad porque eran para nosotros como un material increíble e intocable” cuenta Alfio Macari trayendo datos de la historia totalmente inéditos para muchos.

El boom del jugo de manzana Cipolletti.

En los años 80 y 90, con el jugo Cipolletti en auge, la empresa comenzó a invertir en una red de distribución sólida. En sus comienzos, firmó acuerdos con Mendizábal, conocida por la producción de queso crema Mendicrim, y luego se asoció con la marca de galletitas Terrabusi, que ayudó a llevar el jugo Cipolletti a más rincones del país. Durante estos años, la demanda aumentó tanto que la planta de producción tuvo que contratar más personal y ampliar sus turnos. Otra persona clave en la producción fue la ingeniera química Monica Napoli a cargo del control de calidad: “ Luego de Cipolletti no hubo en el mercado un jugo que se le parezca, sobre todo en sus características organolépticas” comentó Napoli.

El éxito en ventas llevó a que el jugo Cipolletti se convirtiera en un símbolo de la Patagonia, llegando a todos los puntos del país y creciendo en el mercado interno. Cuenta Hugo Capellán, distribuidor del jugo para la empresa Terrabusi, que la política de la famosa distribuidora de galletitas era algo extraña ya que en lugar de enviar el jugo a su planta de Neuquén, desde Cipolletti, direccionaba los pedidos a Buenos Aires y de ahí enviaban entre otros puntos al valle: “A veces los sachets venían pinchados y el olor era terrible. Era muy complejo detectar cuáles eran los rotos entre tantos, pero sin lugar a dudas fue un éxito rotundo” Cuenta Capellán.

Manzanas cipoleñas. Protagonista de uno de los jugos más revolucionarios de Argentina.

Coyuntura y sectores favorecidos.

Durante el gobierno de Raúl Alfonsín y desde la Secretaría de Industria y Comercio Exterior a cargo de Roberto Lavagna se generaron las famosas promociones industriales, que giraban en torno a la desgravación impositiva y que beneficiaron a un par de empresas del sector perjudicando a las restantes y marcando un desequilibrio importante que originó la desaparición de la mayoría de esas empresas, generando el crecimiento de las beneficiadas. Esto finalizó en Río Negro con el manejo del sector entre dos empresas que originaron acuerdos entre ambas para la compra de la materia prima, haciendo perder competitividad al sector productor de frutas.

La entrada de Peñaflor: el comienzo del declive.

En 1994, el contexto económico cambió, y las dificultades financieras llevaron a Industrias Cipolletti a vender el 25% de sus acciones al grupo Peñaflor, que también producía jugos y vinos. Peñaflor buscaba aprovechar la red de distribución de Cipolletti, pero también impuso cambios significativos en el producto y en la empresa. La decisión de producir el jugo en Mendoza y modificar su fórmula original, además de eliminar el emblemático envase Doypack, le restó al jugo Cipolletti el carácter distintivo que lo había hecho tan popular.

A medida que varios socios originales de Industrias Cipolletti vendían sus acciones, la identidad del jugo se diluía, y el negocio, que antes era altamente rentable, comenzó a decaer. La producción del jugo se trasladó a la planta de Jugos INCA en Mendoza, eliminando el vínculo local y sentimental que los consumidores sentían hacia la marca Cipolletti. Esto marcó el comienzo de su declive, y aunque el producto seguía siendo de buena calidad, había perdido el toque que lo hacía único y ligado a su origen patagónico.

El envase Tetrapack obtuvo el premio lápiz de platino y comenzó a utilizarse luego de la compra de acciones por parte del grupo Peñaflor. Gentileza: Marcelo Pelozo.

Coca Cola...¿Es sentir de verdad?

En el año 2004 y con un jugo Cipolletti completamente aniquilado de su identidad cultural y de las góndolas de los supermercados se produce el último movimiento entre empresas para terminar de enterrar el sueño del jugo rionegrino.

Coca Cola compra cinco grandes marcas de jugos de Argentina al fondo de inversión DLI, dueño de la bodega Peñaflor, quienes de esta forma se bajan definitivamente del negocio de las bebidas sin alcohol.

Se estima que para comprar las marcas de jugos Cepita y Cipolletti, y las de jugos concentrados Carioca, Montefiore y Caribe, Coca Cola de Argentina desembolsó más de cinco millones de dólares, según fuentes periodísticas de la época.

La multinacional estadounidense de bebidas gaseosas se hizo cargo además de deudas de la empresa vendedora por otros cinco millones de dólares.

Actualmente la marca Jugos Cipolletti pertenece a Coca Cola.


La ilustración del jugo Cipolletti de Gonzalo Zarba para la tienda textil Chacra.

BONUS TRACK.

Para los nostálgicos cada recuerdo que asoma desde las profundidades de la memoria es una bocanada de melancolía y evocación. Son pocos y casi nulos los archivos fotográficos y material de la época en la actualidad. Los hermanos Zarba, Gonzalo y Santiago, se fueron de Cipolletti a Buenos Aires y montaron la tienda textil CHACRA, donde estampan, en remeras y buzos, ilustraciones propias en serigrafía y son un verdadero éxito. Uno de los diseños es la portada del jugo Cipolletti, dentro de su catálogo es uno de los clásicos que siempre se mantiene y que como definieron ellos, los conecta con el pueblo y despierta en muchas personas aquel recuerdo nostálgico del juguito maravilloso.

Publicado en LA MAÑANA DE CIPOLLETTI.

https://www.lmneuquen.com/el-comedor/bebase-bien-helado-la-historia-del-jugo-cipolletti-n1152799

3/11/2024.

EXCELENTE TRABAJO DE INVESTIGACIÓN DE NICO VISNE.

Jugos Cipolletti despierta ver las imágenes nostalgía de los tiempos que han pasado. Se le pianta un lagrimón el recuerdo y las broncas de la crisis eternas argentinas, la inestabilidad, la falta de rentabilidad para el que produce. 

Jugos Cipolletti elaborado en el Valle del Río Negro es el dolor de yá no ser. Genera lo que denomino "dolor-país" como en Villa Regina la perdida de la industria Crybsa y otras industrias.

sábado, junio 15, 2024

La chocotorta cumple 42 años: ¿Cómo hacer la receta original?

 


La chocotorta es un invento argentino y cumple 42 años. Se originó como un producto de marketing para promocionar queso crema y galletitas.

Por Nico Visne.

El extraordinario postre argentino cumple 42 años. La chocotorta es un icono de la cultura argenta y este 5 de junio festeja un nuevo aniversario de su creación.

Marité Mabragaña.


La historia es mas o menos así: Marité Mabragaña era una incipiente creativa publicitaria que comenzaba a hacer sus primeras armas en la agencia de publicidad de Ricardo De Luca en el microcentro porteño (luego se transformó en su primera jefa creativa), cuando recibió el desafío de promocionar galletitas (Chocolinas) y queso crema (Mendicrim). Para matar a dos pájaros de un tiro se le ocurrió la chocotorta. “Yo integré la primera generación de mujeres que llegaron a tener cargos jerárquicos en este país. Entre otras, teníamos las cuentas de Mendizábal, que era Mendricim, y de Bagley, que era Chocolinas. Al manejar esas dos empresas y además ser una ama de casa que cocinaba mucho, y bien, sabía que el dulce de leche con queso crema era lo más rico del mundo. En esa época, Medicrim era el paradigma de los quesos crema, no había otras marcas, y como en casa teníamos el antecedente del postre de vainillas bañadas en oporto, supongo que el hilo de la historia debería ir por ahí: si pudiera humedecer las galletitas chocolinas, me dije, ponerles queso crema, dulce de leche y hacer pilitas ¿cómo quedará?”, cuenta Marité en vísperas de un nuevo aniversario.

Cuenta Marité que en aquella época se hacían tortas con vainillas y que a ella le gustaba mojar las Chocolinas en oporto. También era fanática de mezclar dulce de leche con queso crema y que ese fue el disparador a la hora de armar un postre formando pilitas con galletitas.

En 1982 fue inventada la chocotorta. Con amantes y detractores, aún se impone como uno de los postres del recetario popular.

Esta receta de chocotorta pertenece a Marite Mabragaña.

Ingredientes

300 g de queso crema

400 g de dulce de leche

600 g de galletitas de chocolate

100 cc de oporto o vino de misa

Baño de chocolate, opcional

Desarrollo:

En un bowl, mezclar el queso crema con el dulce de leche hasta que quede una crema de color uniforme.

En una fuente rectangular intercalar las galletitas humedecidas con el oporto con la crema de dulce de leche.

Repetir las capas hasta terminar las galletitas.

Finalizar decorando con una capa de la crema o, si se desea, bañar en chocolate.

Chocotorta: mejor postre del mundo

En 2020, la chocotorta fue elegida mejor postre del mundo en una encuesta realizada por el prestigioso sitio Taste Atlas. La deliciosa fórmula ideada por una publicista para promocionar los productos de dos de los clientes con los que trabajaba -galletitas de chocolate y queso crema-, superó a clásicos de la cocina mundial como el helado de pistacho italiano, el apfelkuchen alemán, los waffles belgas y el zserbó húngaro, con más de 63 mil votos.

Según detallan desde la página web encargada de la encuesta, “este postre argentino sin hornear fue influenciado por la cocina italiana y se inspiró en el famoso tiramisú italiano. Está elaborado con tres ingredientes básicos argentinos: galletitas de chocolate, dulce de leche y queso crema. Las galletas se ablandan en leche y se cubren con una combinación de queso crema y dulce de leche. Las formas pueden variar, mientras que las galletas se pueden remojar con leche con chocolate, café o incluso licor de café. Rara vez se encuentra en los restaurantes y sigue siendo un postre novedoso fuera de la Argentina”.

Publicado en LA MAÑANA DE NEUQUÉN.

https://www.lmneuquen.com/el-comedor/la-chocotorta-cumple-42-anos-como-hacer-la-receta-original-n1118460

Lo que dice Wikipedia.

Chocotorta.

La chocotorta es un postre originario de Argentina. Con el lanzamiento en 1975 por Bagley, de una variedad de galletitas de chocolate, marca Chocolinas, en muchas poblaciones del sur de Santa Fe se comenzó a elaborar en los hogares este postre, conocido como «el postre de las chocolinas».

Aprovechando la popularidad y difusión alcanzada por esta especialidad en todo el país, la propia compañía elaboradora de las galletitas comenzó a incluir este postre, al que rebautizó como Chocotorta, en 1983 en sus recetarios y publicidades, campaña a cargo de Marité Mabragaña, según la propia empresa Bagley. A diferencia de la receta original, que se elaboraba con dulce de leche y crema de leche, en la nueva mezcla esta última se reemplazó por queso crema.

Características.

La chocotorta es un postre muy difundido en los hogares de Argentina, aunque poco ofrecido en restaurantes y comedores, inspirado en el tiramisú italiano. Se caracteriza por la facilidad de su preparación y repostería ya que al ser sus ingredientes principales "pre-hechos" no requiere de cocción alguna. Existe una fuerte controversia sobre si corresponde considerar a la chocotorta como una torta o bien como un simple postre de escasa elaboración.

Otros editores citan antecedentes similares al mencionado: un postre de similares características ya formaba parte del menú escolar del Colegio San Martín, de Avellaneda, en la década de 1970. En su preparación se utilizaba café para humedecer las galletas, mientras que el resto de los ingredientes y forma de combinarlos y presentarlos eran iguales a los del posterior lanzamiento de la chocotorta convirtiéndolo en un precedente.

Historia.

Recogiendo este postre muy difundido en los hogares argentinos, en 1982, la publicitaria Marité Mabragaña, aficionada a la gastronomía y primera jefa creativa publicitaria empleada por la agencia De Luca introdujo la torta para celebrar un cumpleaños y gustó tanto que debió hacer dos más y llevarlas a sus clientes, dueños de las galletitas Chocolinas, producidas por la entonces empresa argentina Bagley, la dueña del queso crema Mendicrim de la cooperativa SanCor y el propietario de la empresa desaparecida productora de dulce de leche Ronda. Aunque a las marcas les fascinó la idea que Marité había recogido del boca a boca, tardaron cerca de un año en hacer el comercial debido a dificultades en base a cobranding empresarial. A partir de que apareció el comercial, que estuvo al aire casi 2 años, las ventas de Chocolinas y Mendicrim aumentaron exponencialmente.

Luego de este éxito, a Marité se le ocurrió sumergir las galletitas chocolatadas en leche pasteurizada (contrario al postre popular inspirado en el tiramisú, que se sumerge en café), intercalándolas con las capas de dulce de leche y queso crema, de modo que la capa de galletitas chocolatadas bien embebidas quedaran en la base del postre y la capa superior tuviera el formato rectangular actual.

Pronto aparecieron otras recetas de chocotorta que incluyen el embebido de las galletas chocolatadas en licores, como por ejemplo el oporto o la Hesperidina, en almíbar, en leche chocolatada, espolvorear en la parte superior trozos de maní, almendras, castañas de Cajú, diversas variedades de piñones (por ejemplo de cury o de pehuén o de pecán), escamas de Mantecol (el mantecol puede insertarse entre los pisos de crema y dulce de leche de este postre); diversas confituras, etc.

Se puede servir al momento o fría aunque jamás caliente. Dado que la chocotorta está confeccionada con ingredientes perecederos (el queso crema, o la crema) lo que corresponde es consumirla a las pocas horas de su preparación; o debe guardarse en la heladera un par de días hasta su consumo.

Receta

Ingredientes

Café fuerte

Galletitas de chocolate

Dulce de leche

Crema de leche

queso crema

Preparación

Mezclar en una taza la leche con cacao, o preparar un café bien cargado.

Mezclar 4 cucharadas de dulce de leche con crema de leche y queso crema, y batir hasta obtener una mezcla homogénea.

Luego en una fuente colocar una capa de galletas humedecidas con café o leche con cacao.

Colocar una capa de la mezcla de crema o queso y dulce de leche.

Continuar así y realizar capas a gusto, al final en la última capa, si lo prefiere, colocar chocolate rallado.

Llevar a la nevera de 1 a 3 horas o más (si lo desean) para que logre mayor consistencia.

domingo, agosto 21, 2022

El pan de pancho doble, un invento argentino.

 

El pan de pancho doble, un invento argentino.

A la salida de un boliche, Jonathan Cacciapuoti quiso comer un pancho con dos salchichas. Ese deseo cambió su vida.

Por Nico Visne.

Un proyecto que logró crecer y dar trabajo, nació una noche cuando el joven Jonathan Cacciapuoti de 29 años, oriundo de Villa Martelli, salía de un boliche de la costanera porteña y en el carrito de panchos de la salida pidió un pancho con dos salchichas y el vendedor no se lo preparó. Esa secuencia disparó la idea.

Jhonathan quería comer con menos pan y por eso inventó lo que luego se transformaría en un boom: un pan acanalado para poner dos embutidos y así poder comer un pancho doble. Este formato de pan, no existía.

Hace un año, el creador vive de esto a tiempo completo y según contó la fábrica está montada con socios de la familia Gerding, Agustín, Gerónimo y Walter. "A partir de noviembre, que fue la explosión, todos comenzamos a vivir de esto y armarlo diferente”, agregó.

La fábrica está en Villa Adelina y la producción de panificados está dividida por turnos. Tres empleados por turno. Al ser una producción industrial es muy diferente al pan artesanal de panadería. El trabajo se divide en cuatro partes: el amasado, sobado (cuando se prepara el producto), luego se manda a una vaporera que tiene una temperatura programada para que leude el pan más rápido, la cocción y luego el envasado.


La explosión del proyecto tuvo un antes y un después: fue cuando se viralizó un video de Marcas Argentinas el año pasado. "Anteriormente a eso dejábamos muestras en comercios y salíamos atrás de todo eso”, contó Cacciapuoti.

Tras la revelación de la noche en costanera, la idea quedó flotando y fue tiempo después que se materializó. “Terminé en el Lollapalooza vendiendo panchos como empleado y había cuatro personas que estaban destinadas solo a cortar los panes. Los chicos se cansaban, se rompían los panes, se cortaban la mano, entonces dije: ‘Este pan tiene que venir ya abierto’. Ahí surgió la idea de la otra patente, que fue el pan de super pancho con canaleta para no usar el cuchillo”, recordó.

La relación de Jonathan con el mundo de los alimentos comienza cuando él repartía comida en moto. Luego tuvo pizzerías, fábrica de pre pizzas y medialunas. Según él, el pancho perfecto tiene salsa parmesano, con queso derretido y papitas.

Su emprendimiento se llama Choolf, y ganó el tercer puesto en el concurso BAJoven del Gobierno de la Ciudad, que destaca y reconoce los proyectos de jóvenes talentos.

Instagram: @choolf_panchodoble

PUBLICADO EN DIARIO LA MAÑANA DE NEUQUÉN.

https://www.lmneuquen.com/el-pan-pancho-doble-un-invento-argentino-n939285

martes, agosto 09, 2022

Un alfajor de Cipolletti llegó al podio del Mundial.

 


Un alfajor de Cipolletti llegó al podio del Mundial.

Participaron más de 150 productores de alfajores de nuestro país y el exterior. Un cipoleño quedó en el podio con uno de chocolate blanco.

Por Nico Visne.

Uno de los mejores mundiales que existen sobre la faz de la tierra. No hay rivalidades extremas, no hay negociado al por mayor, ni derechos televisivos, ni ostentaciones absurdas. No se detiene el país, ni se generan escenas de violencia. El mundial de alfajores es sin lugar a dudas una de las competencias más bellas y deliciosas que existe. ¿Por qué? Porque el alfajor es un producto super genial. Solo en nuestro país por día se consumen alrededor de 6 millones de alfajores. Si bien no es un producto 100% argento, es sin lugar a dudas uno de los más elegidos. Hay alfajores, buenos y muy buenos. Este certamen fue dividido en 15 categorías. Salvo en una, el resto fue ganado por un producto nacional.

El mejor del mundial fue un alfajor marplatense que no tenía dulce de leche! Milagros del Cielo, una pequeña empresa de la ciudad atlántica que la rompió con su alfajor de mousse de chocolate al licor.

Algunas de las categorías fueron: Mejor Chocolate Negro, Mejor Chocolate Blanco, Mejor Dulce de Leche, Mejor Relleno de Fruta, Mejor Alfajor Simple, Mejor Alfajor Triple, Mejor Galleta, Mejor Alfajor de Confitería, Mejor Sabor Tradicional, Mejor Sabor Exótico, Mejor Textura, Mejor Aroma a Alfajor, Mejor Packaging, Mejor Alfajor Saludable y Mejor Alfajor de Maicena.

Alrededor de 10 mil personas visitaron el Mundial del Alfajor en el microcentro porteño este último sábado, mientras se desarrollaba una cata a ciegas por parte del jurado conformado por expertos en la materia que eligieron entre 350 variedades.

Jurado.

El jurado estuvo conformado por Silvia Chus, co-fundadora de la empresa de alfajores premium gourmet Cielos Pampeanos, el chef ejecutivo y presidente del Consejo Profesional Gastronómico de las Américas, Cristian Ponce de León. También lo integran la periodista gastronómica Carolina Balverdi y los influencers de alfajores Hernán Montes de Oca, Juan Manuel Logiacco, Mariano Lopez y Facundo Calabró.

Representantes patagónicos.

El oro al mejor triple de dulce de leche se lo llevó el establecimiento Los Retamos De El Hoyo, Chubut, con un alfajor que nació como un triple alternativo. Cuenta Almendra, responsable del establecimiento: “Hacemos foco en utilizar los productos de la chacra y de la zona como por ejemplo la frambuesa. Buscamos una combinación que no empalague. Amamos los alfajores triples y por eso decidimos tener esta versión. Nuestro alfajor más pedido era el de dulce de leche con corazón de frambuesa y por eso creamos este triple, pensando en utilizar los mismos sabores”


Medalla de bronce: Ajo Negro de Cipolletti.

El emprendimiento cipoleño Ajo Negro no para de sorprender. Desde Cipolletti participaron en la categoría alfajores blancos con una apuesta muy interesante que logró una medalla de bronce entre varios participantes y que fue creado en el inicio de la pandemia

Conversamos con Leandro Silva, uno de los referentes de Ajo Negro junto a la cocinera Silvina Re

¿Cómo nace este alfajor?

Nace principalmente por nuestro fanatismo por los alfajores y la necesidad de mostrar que un alfajor puede ser más que algo clásico como los que ya todos conocemos.

Tal es así que durante los primeros 21 días de pandemia creamos este y otras 5 variedades.

¿Qué ingredientes tiene?

Los ingredientes que tiene son 2 tapas elaboradas de masa quebrada a base de manteca con una suficiente cantidad de miel; que sostiene un relleno de ganache de chocolate blanco y arándanos. Su baño es de chocolate blanco y decorado con arándanos deshidratados y destellos de color morado.

¿Cuántas variedades de alfajores hacen?

En un principio empezamos con 6 variedades.En la gama chocolate negro rellenos de dulce de leche y whisky. Decorado con maní, sal marina y tajín. Los rellenos de ganache de chocolate blanco y frutos rojos. Decorado con pétalos de rosa y los rellenos de ganache de chocolate amargo, naranja y especias. Decorado con polvo de cáscara de naranja.

En chocolate blanco logramos unos rellenos de ganache de chocolate blanco y arándanos, otros rellenos de dulce de leche y coco tostado y los rellenos de ganache de chocolate blanco, limón y jengibre. Decorado con ralladura de limón.

Hoy solo estamos elaborando 2 variedades, por la demanda que estamos teniendo. La de choco blanco y arándanos y la de choco negro, dulce de leche y whisky.

¿Qué tiene que tener un buen alfajor?

Para nosotros un buen alfajor debería tener un equilibrio entre sabor, textura, aroma y proporción entre tapas y relleno, y además debería destacarse por un relleno fuera de lo tradicional. Otras de las cosas no menos importantes es que sean elaborados de forma casera y que sus ingredientes sean genuinos. Si bien estamos acostumbrados a consumir alfajores industriales, sería buenísimo que cada vez se hagan más de forma artesanal.

PUBLICADO EN DIARIO LA MAÑANA DEL NEUQUÉN.

Imágenes: Diario La Mañana del Neuquén.

https://www.lmneuquen.com/un-alfajor-cipolletti-llego-al-podio-del-mundial-n935978

martes, diciembre 29, 2020

Hans, el trotamundo que eligió la patagonia.

Hans, el trotamundo que eligió la patagonia.

Nació en Sudáfrica, se crió en Francia y reside actualmente en Mainqué donde está al frente de su exitosa bodega Noemia. 

Por Nico Visne.

La mamá de Hans nació en Inglaterra, el papá en Dinamarca. Hans lo hizo en Stellenbosch y vivió hasta los 4 años. Su padre trabajaba para una bodega muy importante llamada Rustenburg, luego se mudaron a Bordeaux, Francia, y allí el pequeño Hans se terminó de impregnar con toda la atmósfera del vino.
En esos años franceses, Hans iba a una escuela primaria en Saint Estephe, sitio donde la directora de la escuela era la esposa del enólogo (maestro de cava) de un célebre chateau de esa región. En esa escuela Hans fue con su hermano menor y en el almuerzo las autoridades les daban vino mezclado con agua.

En su infancia Hans no tuvo televisión hasta los 18 años, porque no había y porque no se podía. Luego, cuando se pudo, Hans compró dos televisores.

De pequeño su padre lo enviaba a trabajar a la viña en las vacaciones de verano. Hans tiene 51 años y más de 60 vendimias encima.

En 1979, el padre de Hans se juntó con unos socios australianos y compraron un Chateau llamado Rahoul en la zona de Grave en Bordeaux. Hicieron muchos experimentos con semillón, cabernet sauvignon y levaduras.

La primer vendimia profesional de Hans fue en 1987 en la bodega Tyrrell’s Wines en Hunter Valley NSW Australia. Fue para la cosecha y se quedó un año y medio.

-> Primera cosecha en Argentina

La primera cosecha en Argentina de Hans fue en 1998, en Humberto Canale. Su primer vino fue Marcus Reserva pinot noir, merlot y luego malbec. Cuenta Hans que estaba convencido del potencial del malbec que en esa época no era tan popular como el cabernet sauvignon.

Cuenta Hans: “En Humberto Canale estuve entre 1998 y 2000, yo estaba buscando la identidad. Había viñedos viejos, todas las cepas andan muy bien, blanco, tintos, andan muy bien. En ningún lugar en el mundo encontré esto, no conozco lugares así. No voy a comparar Río Negro con Mendoza, cada sitio es un mundo propio, no hay que compararlo. Es como comparar Borgoña y Bordeaux; son totalmente diferentes, además el malbec se presenta diferente. Es un error ir por ese lado”, reflexiona Hans.

“De este sitio me sorprendió la luminosidad más que la temperatura, todo brilla es como increíble. La calidad del agua, hay que preocuparse, es una cagada lo que está pasando y un escándalo. Vamos matar el lugar y no falta mucho, debería haber más información con el tema del agua. Todos sabemos, es el corazón del valle sin el Río Negro olvídate. Yo que viajo por el mundo todo el tiempo te digo que es uno de los pocos ríos que quedan en el mundo. Son 2000 metros cúbicos por segundo de agua tirándose en el Atlántico. Hablando de minerales en los vinos de Río Negro eso lo define el agua”.

Luego vendría Noemia, su bodega en Mainqué en Rio Negro, hasta la actualidad.

La llegada de un hijo, la vida en familia y los asesoramientos en bodegas de la zona.

Hoy Hans respira desde el viñedo y cuenta en esta entrevista su visión de la viticultura, su historia, sus deseos y proyectos.

Publicado en "La Mañana de Neuquén", 22/12/2020.

https://www.lmneuquen.com/hans-el-trotamundo-que-eligio-la-patagonia-n757985