GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria." Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma.” Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

lunes, 31 de octubre de 2016

Luis Landriscina recibió el Martín Fierro a la trayectoria.

TODAVÍA FALTA PERO... ENCUESTAS Scioli le gana por 17 puntos a Randazzo por Informador Público • 31/10/2016.

En una nueva encuesta realizada por la Consultora Dicen, que dirige Hilario Moreno, sobre intención de voto para senador nacional, siempre que no se presente Cristina Kirchner y hubiera una interna del peronismo bonaerense, Daniel Scioli consolida un 29% de intención de voto sobre Florencio Randazzo que acumula un 12%, por lo cual sumando ambos logran un 41% de apoyo de los bonaerenses.
La primera lectura sobre los datos de la consultora confirma que hoy Scioli agrupa claramente los votos propios más los del kirchnerismo puro, algo que no sucedía tan claramente el año pasado. Mientras que Randazzo por ahora recibe el apoyo de aquellos sectores que desconfían del kirchnerismo y el peronismo más tradicional y optan por una renovación al estilo Grupo Esmeralda. Seguramente, cuando Randazzo decida lanzarse públicamente, como lo viene anunciando a algunos intendentes, crecerá su imagen.
Un dato para tener en cuenta es que, si el informe se circunscribe sólo a los 24 partidos del Gran Buenos Aires, Scioli llega al 37% y Randazzo a un 14%, con lo cual la suma de ambos supera el 51% de intención de voto en el conurbano.
El pasado jueves, en el acto de La Matanza, Máximo Kirchner no dudó en afirmar que el peronismo necesita unidad de acción para defender a la gente, destacando la figura de Scioli pero también señalando que el ex ministro de Transporte es un “buen compañero y ya se le pasará el enojo”.
El tema del peronismo unido quedo claro en la reunión de medio centenar de intendentes en Lobos: O lista de unidad o PASO, pero todos juntos.
En la encuesta de la consultora Dicen, Elisa Carrió logró una intención de votos de 19 puntos, superando por dos puntos a Sergio Massa que sólo obtuvo un 17%, lo que confirma que su figura va cayendo ante el crecimiento de los candidatos de Cambiemos, al competir por los mismos votantes.
Margarita Stolbizer tiene un 7% de intención de voto y Jorge Macri un 3 %. Por último, Néstor Pitrola un 1 por ciento.
La recolección de datos se realizó telefónicamente con tecnología IVR (respuesta de voz interactiva), que utiliza preguntas pregrabadas que los entrevistados responden por medio del teclado.
La encuesta se realizó entre el 26 y 27 de octubre y los datos mostrados en este trabajo corresponden a los 24 partidos del Gran Buenos Aires, más ciudades del interior de la provincia.
La selección de hogares se realizó a partir de una muestra aleatoria de teléfonos fijos. Posteriormente, los resultados fueron ajustados por parámetros censales de municipio, sexo, edad, nivel educativo y voto en el balotaje.
La cantidad de casos efectivos fue de 417 en el conurbano sobre 1200 de una muestra nacional. El margen de error estimado (para P=0,50 y bajo nivel de confianza del 95,5%) no supera el +/- 3%. (info135)

EL HUMOR: EL INODORO PEREYRA, MENDIETA Y LA INTERNET.

Publicado en EL GAYINERO ARGENTINO por 

¿Y si en la tumba de Cristo encontrasen su cuerpo? Pablo de Tarso, el apóstol postizo, que no conoció personalmente a Jesús, afirmaba: “Si Cristo no resucitó, vana es nuestra esperanza”.

La noticia de que un grupo de científicos del National Geographic estén abriendo de nuevo el supuesto Santo Sepulcro de Jesucristo después de casi quinientos años ha puesto en alarma a numerosos cristianos. Temen que los científicos puedan revelar algún misterio, como el de encontrar los restos del cadáver del Nazareno.
¿Qué ocurriría si así fuera? En primer lugar, sería imposible demostrar que se trata de la verdadera tumba de Cristo crucificado. El temor, sin embargo, de encontrar el cadáver de Jesús ha existido siempre. ¿Se tambalearía, en dicho caso, la fe de los seguidores del cristianismo, la mayor religión monoteísta del mundo con más de dos mil años de historia?
Pablo de Tarso, el apóstol postizo, que no conoció personalmente a Jesús, afirmaba: “Si Cristo no resucitó, vana es nuestra esperanza”. Pablo fue un judío que persiguió a los primeros cristianos de casa en casa. Convertido al cristianismo, es hoy considerado el fundador de la actual Iglesia. Pablo creó la jerarquía Eclesiástica, formada exclusivamente por varones, y relegó a segundo plano a las mujeres que habían sido las mayores protagonistas del cristianismo del primer siglo. La Iglesia oficial y ortodoxa del Vaticano sigue defendiendo la resurrección de Jesús en “cuerpo y alma”. No habría pues posibilidad de hallar su cuerpo, que habría ascendido a los cielos apareciéndosele a los apóstoles atemorizados después de su atroz muerte de cruz.
Sin embargo, para los teólogos modernos, la resurrección habría sido más bien simbólica. Lo que hoy defienden, por ejemplo los perseguidos teólogos de la Liberación, a los que acaba de recuperar el papa Francisco de sus antiguas condenas por parte del Vaticano, es que la resurrección de Jesús simboliza que la vida no acaba con la muerte. Muere la carne, pero sigue vivo el espíritu. Así, Jesús seguiría vivo y entre los suyos a pesar de haber muerto como todos nosotros. “Allí donde os reunáis en mi nombre, yo estaré con vosotros”, les dijo a los apóstoles antes de morir. La muerte nunca es definitiva para los cristianos y ello poco o nada tiene que ver con la muerte física.
Los expertos dicen que los cuatro evangelios fueron escritos para narrar sobre todo la muerte y crucifixión de Jesús. Los cuatro autores de los evangelios narran con pormenores los últimos días y horas del final de su vida. Curiosamente, se trata de una narración donde encontramos las mayores contradicciones entre los cuatro evangelistas, por lo que resulta difícil, sino imposible, conocer la verdad completa de los hechos.
Es cierto que los cuatro concuerdan en que la Magdalena y las otras mujeres que estuvieron a los pies de la cruz vieron a Jesús resucitado, y así lo comunicaron a los apóstoles que, muertos de miedo, habían desaparecido.
Los evangelios fueron sin embargo escritos casi cien años después de la muerte de Cristo, y lo que aconteció en aquel sábado de pasión pasó por muchas versiones, como lo revelan las muchas diferencias entre los cuatro evangelistas. Para entonces, Jesús ya había sido glorificado, y la leyenda de su resurrección física había tomado cuerpo. Hoy la nueva teología es más prudente y prefiere defender la tesis de la resurrección simbólica.
Si es así, los cristianos no tienen por qué temer si en los trabajos arqueológicos que se estén realizando en su posible tumba, encontrasen los restos mortales del que, por cierto, nunca se llamó Dios sino simplemente “Hijo del hombre”, una expresión aramea que significa hombre a secas. Uno como nosotros. Un judío que provocó a la religión de Moisés al defender que todos somos hijos del mismo Dios Padre, tanto los judíos como los gentiles. Una osadía que pagó con la muerte de cruz, usada por los romanos para castigar a los rebeldes políticos.


Autor: Juan Arias.  Juan Arias, es autor de Jesús, ese gran desconocido y La Biblia y sus secretos, publicados en Brasil por la editorial Objetiva.

¿Cuánto le debía Don Ramón al señor Barriga?

Una compañía inmobiliaria fue la que se encargó en dilucidar cuánto era lo que papá de la Chilindrina le debía al señor Barriga. ¿Qué datos tuvieron en cuenta? Era sabido que debía 14 meses a ese dato le sumaron el costo del tipo de vecindad, la inflación y el tipo de cambio.
En base a todo eso concluyeron que lo que Don Ramón debía unos 1.617 dólares.

Publicado en Diario "Río Negro", lunes 31/10/2016.

LA FRASE DEL DÍA: PEPE MUJICA Y SUS DESEOS PARA LA ARGENTINA.


31 DE OCTUBRE: Hoy se recuerda a San Quintín, conocido por la frase “se armó la de San Quintín” Por Abel Camasca.

El 31 de octubre la Iglesia Católica celebra al mártir San Quintín, cuyo nombre dio origen a la famosa frase “se armó la de San Quintín”. Aquí lo que no sabías de este Santo.
San Quintín fue hijo de un senador romano y bautizado por su amigo, el Papa San Marcelino. Viajó como misionero a Francia para evangelizar, donde curaba a los enfermos y expulsaba a los demonios, lo que impresionaba a los paganos que luego decidían convertirse.
Los líderes religiosos se quejaron entonces con el gobernador Riciovaro, quien lo mandó llamar y le preguntó a San Quintín por qué propagaba la fe en un crucificado. El Santo respondió que esto era un honor mayor que ser el hijo de un senador romano.
Riciovaro lo mandó a encadenar y azotar, pero por la noche las cadenas se soltaron y sin saber cómo, se encontró libre y en la calle. Al día siguiente San Quintín continuó predicando, pero el gobernador lo volvió a arrestar y lo mandó a matar en el año 287.
La historia de este santo no termina aquí. Más adelante su nombre sería estrechamente vinculado con un hecho muy contrario a la paz y el amor de Dios que propagó.

A mediados del siglo XVI las coronas francesas y españolas se enfrentaron en San Quintín, localidad francesa situada en la región de Picardía. La victoria la obtuvieron los españoles, pero fue tanto el sufrimiento de ambos bandos durante la “Batalla de San Quintín” que esta experiencia dio lugar a la conocida frase “Se armó la de San Quintín”. La cual se usa actualmente para describir una gran trifulca o polémica.

Publicado en ACI PRENSA.

ABBA se reunirá para lanzar "nueva experiencia digital". Los miembros del grupo trabajarán junto al creador del programa de talentos "American Idol", Simon Fuller, y Universal Music Group.

El grupo sueco de música pop ABBA se reunirá para una "nueva experiencia digital" en el 2018, más de 30 años después de su última presentación.

Los miembros del grupo Agnetha Faltskog, Bjorn Ulvaeus, Benny Andersson y Anni-Frid Lyngstad trabajarán junto al creador del programa de talentos "American Idol", Simon Fuller, y Universal Music Group para la colaboración.
"Estamos explorando un nuevo mundo tecnológico, con realidad virtual e inteligencia artificial a la vanguardia, que nos permitirá crear nuevas formas de entretenimiento y contenido que no nos podíamos haber imaginado", dijo Fuller en un comunicado divulgado el miércoles.
El próximo año se divulgarán más detalles sobre la colaboración.
En una carrera de 30 años, Fuller ha representado a las cantantes Annie Lennox, The Spice Girls y Amy Winehouse, al futbolista inglés David Beckham, al tenista Andy Murray, al piloto de Fórmula Uno Lewis Hamilton y al trío ganador de "American Idol": Kelly Clarkson, Carrie Underwood y David Cook.
ABBA, que alcanzó la fama con éxitos en las décadas de 1970 y 1980 como "Waterloo", "Dancing Queen" y "Take A Chance On Me", se separó en 1982.
"Nuestros seguidores en todo el mundo siempre nos piden que volvamos a juntarnos, ¡así que espero que esta nueva creación de ABBA los entusiasme tanto como a mí!", dijo Lyngstad en un comunicado.
Fuente: Reuters.

LA FRASE DEL DÍA DE HOY: SAN JUAN CRISÓSTOMO.


"Cristo nos dejó el misterio de la Eucaristía como prueba de amor y para que nos mezclemos en una sola carne con Él por la comida que nos dio (...) Esta sangre atrae a los ángeles y expulsa a los demonios. De este manantial manan toda clase de fuentes con gracias y favores."


San Juan Crisóstomo.

domingo, 30 de octubre de 2016

Entre premios, felicidad y dramas, Mirtha Legrand sigue siendo la dueña de la cabecera de la mesa.

Casi medio siglo de almuerzos, 20 Martín Fierro (tres de oro, dos de platino), y 58 protagonismos entre cine, teatro, radio y tevé, la revalorizan cada día. Y está cerca de cumplir 90 años.
Un sábado más, un domingo más. La mesa está servida. Como desde hace casi medio siglo: el rito empezó el 3 de junio de 1968. Su dueña, la dama Rosa María Juana Martínez, Mirtha Legrand por siempre y para siempre, no ha descuidado detalle.
Orden perfecto. Armonía. Cada invitado en su sitio. Hace unos días, el 23 de octubre, como cada aniversario, ha puesto un aviso fúnebre en La Nación in memoriam de Daniel Tinayre, su marido desde 1946, muerto a los 84 años. Todo lo demás permanece inalterable. Y ella, eterna a sus confesados 89 años.
Pero, cómo empezó aquella historia de amor? Intentemos una reconstrucción…
Verano del 88 en el todavía salvaje José Ignacio de Punta del Este. Él deja temprano y en silencio la inmensa cama de mimbre: hace 42 años que respeta casi con devoción el sueño de ella. Recorre la casa blanca "muy Hollywood" (la definición es de ella), sale a la terraza–balcón, y mira largamente el mar. Una hora después ella entra en escena (camisón y deshabillé), desayuna, se hunde en la pileta y nada como en cámara lenta.
El sol, alto ya, y laborioso, quema la piel de ese hombre de 72 años y le repite el color que tenía el 24 de diciembre de 1945 (apenas se habían apagado los fragores del 17 de octubre, Perón, la Plaza…) cuando entró al set y la vio.
O se vieron, porque ella —18 años, con mucho de provinciana de la llanura (cuna en Villa Cañás, Santa Fe), filmando "Cinco Besos" al mando de Luis Saslavsky— le clavó los ojos y preguntó:
—¿Quién es?
—Daniel Tinayre, un director de cine francés.
Él sabía que ella era Mirtha Legrand. No preguntó nada. Pero le dijo a su amigo Saslavsky: "¡Qué mona es esa mujer!"
Los presentaron. "Una foto juntos, por favor", pidió un fotógrafo que por allí rondaba. Después, cada cual a su puesto.
A las 10 de la noche, Mirtha llegó a su casa. Había doce rosas rojas y una tarjeta: "Hoy es un día inolvidable porque la he conocido". Ella corrió al teléfono:
—Gracias, Daniel.
—Lo que yo quiero es volver a verla.
La moviola hizo galopar los fotogramas siguientes. Dos meses después ella filmaba en Mar del Plata y él veraneaba en Punta del Este. Pero al tercer día de playa, inquieto, levantó campamento, viajó e irrumpió en la filmación:
—Yo estoy enamorado de usted.
Legrand abrió los ojos como, por ejemplo, en el film La vendedora de fantasías.

El 23 de ese mismo febrero, compromiso. El 18 de mayo, civil e Iglesia por la mañana.
Anécdota del civil: él llegó tarde, trató de estacionar como en las películas y chocó, según recuerdan viejos vecinos de la calle Agüero.
Anécdota del la Iglesia (San Martín de Tours): ella vistió de negro.
La luna de miel tuvo pocas fases: cuatro días en Punta del Este, y a filmar.
Recién en el verano del 47 se tendieron en la playa con el Pan de Azúcar como telón, y ya con Daniel en marcha: nació el 20 de agosto, y cuatro años tenía cuando llegó —31 de octubre— Marcela.
Un álbum de fotos dice que en 1950 (guerra en Corea) viajaron a los Estados Unidos por Panagra y con sombreros.
Que en el 59 y de gala bailaron en el festival de cine de Venecia.
Que la casa de Mariscal Castilla, Barrio Parque, pegada a las vías, tenía una escalera como las que Mirtha subió y bajó en decenas de películas.
De teléfono blanco y de las otras.
¿Convivencia fácil, tormentas, tramos caminados por la cuerda floja? Seguramente. Una estrella de las pampas y un francés ácido y de carácter fuerte (lo admitió siempre) no son ingredientes para un cocktail en el Ejército de Salvación…
Sin embargo, cuatro décadas y dos años juntos no eran un diploma muy fácil de exhibir en las paredes de la enloquecida farándula criolla, francesa, norteamericana y/o japonesa. Tal vez Mirtha y Daniel tenían un secreto guardado bajo siete llaves.
Tal vez haya que buscarlo en estos monólogos que les pertenecen…
"Me gusta ser famosa. Es casi un vicio. Creo que no soy una gran actriz. Soy correcta, simplemente. Pero tengo bastante sentido de la estética y estoy casada con un hombre de muy buen gusto que nunca me impuso nada pero me ayudó a depurar mi estilo".
"¿Divorcio? Tal vez sea inevitable, pero hay que salvar la familia a cualquier precio. No se puede vivir sin un hombre al lado. Un hombre que nos proteja, que nos ayude, que nos diga qué cosa no está bien".
"Trato de no ver a Daniel afeitándose o lavándose los dientes, y trato de que él no me vea con ruleros o crema en la cara. Nunca me separaría de Daniel: le tengo un gran cariño, lo admiro, y su presencia me hace bien".
"¿Mi casa? Siempre funcionó prácticamente sola. Yo no sé manejar una casa, lo confieso. Tinayre (casi siempre lo llama así) tiene una gran virtud: calmarme en el momento justo. Soy muy impulsiva, y él me llama a la reflexión".

"¿Qué me critica? Que haya malcriado a nuestros hijos, por ejemplo. Y creo que tiene razón. Según él, las cosas no se arreglan con besos y abrazos… Nos respetamos mucho. Jamás lo interrumpo. Pero eso no quiere decir que estemos de acuerdo en todo. Ni mucho menos…"
"Tinayre es un realista. No se engaña jamás. Yo, más o menos. Con todo, hemos llegado a ser grandes amigos".
"¿Qué es el amor después de tantos años? Hummm. Una gran ternura, saber qué piensa el otro, y un conjunto de pequeños detalles contemplados. Eso es, supongo".
"No hay nada peor que los matrimonios mudos: sillón, libro, diario, y ni mirarse. Aún cuando la pasión deje de existir, hay que admirar al que está al lado, tener tolerancia y mucho, mucho sentido del humor".
—¿Estuvo enamorada de otro hombre?, le preguntaron una vez.
La respuesta fue sí.
—¿Cuándo? ¿De quién?
—No me van a sacar una palabra más de lo que dije.
Y la insistencia fue inútil.


De lo publicado en Infobae, domingo 30 de octubre de 2016.

Miguel San Martín, el hombre que puede lograr la primera huella humana en Marte.

El 15 de mayo de 1958, ante los asombrados ojos de la humanidad, una pequeña bola metálica no mayor que una pelota de fútbol, con antenas que salían de su entraña, empezó a orbitar el planeta Tierra. Su nombre: Sputnik 1. Su origen: la entonces Unión Soviética.
Nacía la conquista del espacio. El último gran desafío del Hombre: alcanzar las estrellas.
Pero en tierra firme, argentina y sureña (Villa Regina, Río Negro), los San Martín, un matrimonio de granjeros, no miraban al cielo para captar el paso del satélite.
Tenían otras preocupaciones: que el tiempo no fuera hostil y sus manzanas crecieran pletóricas, y que el niño que venía en camino llegara sano.

Ambos ruegos fueron oídos: la cosecha no falló, y los reyes magos dejaron en sus zapatos, el 6 de enero, un bello y rollizo bebé: Miguel (tal su nombre de bautismo) San Martín, arribado a este valle de lágrimas –bíblica definición– ocho meses después de la aventura del Sputnik 1.
Ciertos hechos sincrónicos son insoslayables hasta para los más incrédulos. San Martín. El mismo apellido del vencedor de Los Andes y del más grande de esta patria.
Cuna en Río Negro. Tierra de manzanas. Esa fruta que mordieron Adán y Eva. Arrojados del Paraíso por el Creador, no fue tan malo su destino: si ha de creerse la leyenda… todos somos sus hijos. Y entre ellos, Miguel San Martín.
Un chico que no jugaba a los cowboys contra los indios con un revólver de cebita (dudosos remedos del ¡bang, bang, bang! de las películas): prefería los objetos mecánicos. Desarmarlos, armarlos, desentrañar sus secretos.
"Mis padres me regalaban juguetes electrónicos, y me la pasaba arreglando cosas. Jugaba con transistores", contó más de una vez. Alguien debería haberle dicho (tal vez lo hizo), que un tal Leonardo Da Vinci hacía lo mismo… cinco siglos antes.
Y así como San Martín José apuntó con su sable corvo hacia Chile y Perú, las patrias que habría de liberar, Miguel ídem encaró la aventura de Buenos Aires: el ruido y el cemento contra la paz y el silencio de su primera tierra…
Entró en el Colegio Industrial Pío IX del barrio de Almagro. Sus maestros fueron curas salesianos. Famosos como impresores, pero también asomados a lo nuevo, lo misterioso, lo futuro, que en la Edad Media hubiera sido anatema: la técnica electrónica. Lo que domina el mundo de este siglo. Lo que está detrás de cada tecla de esta computadora para contar esta historia…
Pero dejémoslo hablar.
"En mi año empezamos cinco… ¡y nos graduamos dos! Después, el gran sueño (y también el gran sacrificio) de mi vida. Cortar el cable a tierra e ir a los Estados Unidos".
No porque sí. Miguel siguió, casi hechizado, el proyecto Apollo: la primera huella del hombre (Neil Armstrong en nombre de la especie humana) en esa Luna vecina que hasta entonces sólo había inspirado a ciertos poetas, y a enamorados un poco cursis…
Pero otra misión lo atrapó casi hasta la asfixia: la Viking (20 de mayo de 1975), fue la primera nave en descender con éxito en Marte. "Cuando sucedió, yo estaba de vacaciones de invierno en la chacra paterna, y seguí los pasos escuchando la BBC de Londres por onda corta: tecnología vieja, pero útil", recordó Miguel.
Y decidió entregar su talento, y hasta su vida, a Marte. El gran enigma. El planeta rojo. La inspiración de un genio: Ray Bradbury y sus "Crónicas Marcianas", una especie de biblia laica y espacial, imprescindible además para quienes pretenden abordar el arte de escribir…
Marte, el de las mil y una leyendas. Sueños. Terrores. Conjeturas desde la Noche de los tiempos.
¿Hay marcianos? ¿Son como nosotros? ¿Creen en Dios? ¿Vendrán a la Tierra como amigos o como enemigos? ¿Se parecen a los hombrecitos verdes de las historietas? ¿Si llegamos, nos abrirán los brazos o nos matarán?
Mil cuentos, mil películas, mil fantasías.
En septiembre de 1984, un joven Dennis Overbye, que hoy está en el staff de periodistas científicos de The New York Times, escribió: "Hay dos mundos llamados Marte. Uno es el planeta de la realidad. Un paisaje de hielo, polvo y rocas surcado por solitarios cañones y canales de ríos secos. El otro Marte es el planeta de la imaginación. Un mundo acechado por glorias pasadas, donde una antigua civilización perdura en ruinas junto a los canales de irrigación. Pero arrastrados a través de millones de kilómetros de vacío por un sueño, tal vez descubramos que los marcianos existen. Son (o seremos) nosotros mismos".
Pero no para Miguel San Martín. Ingeniero recibido en 1982 ¡con honores! en la Syracuse University como Ingeniero Electrónico, y en 1985 en el Massachusetts Institute of Technology con un Master en Ingeniería Aeronáutica y Astronáutica, fue contratado por el Jet Propulsion Laboratory (JPL), el corazón, el centro de la NASA especializado en exploración planetaria.
Su especialidad: guiado, navegación y control de naves espaciales, en particular aplicadas al descenso en Marte. Y Jefe de ese sistema desde 1993.
Es decir: para él no hay fantasías. Leamos fragmentos de su último reportaje, logrado por radio Mitre: "Planeamos llegar a Europa, una de las lunas de Júpiter. Una capa de hielo, y debajo, un océano líquido donde hay más agua que en la Tierra. Eso nos esperanza: tal vez la vida haya surgido, y se encuentre hoy en día en la Luna".
"Va para largo. El lanzamiento sería en 2024, 2025. Cuatro años de viajes: llegaríamos en el 2030. Sería el final de mi carrera". "La idea de escuchar con estaciones de radio para captar alguna transmisión de otra civilización en algún rincón del universo, es un tema serio. No es fantasía o ciencia ficción. Pero hasta ahora nada se ha escuchado" (Nota: el tema del apasionante film "Contacto", con Jodie Foster, sobre un libro del gran Carl Sagan).
"Somos varios argentinos en la NASA. Diez. Era mi sueño de chico, y resultó ser tan interesante como lo esperaba. Tenemos reuniones. A veces vamos al desierto a probar parte del sistema de aterrizaje. Pero otros días son muy burocráticos: explicar por qué estamos atrasados o gastamos más del dinero que tenemos", cuenta San Martín.
Él, uno de los argentinos más exitosos que no viven en el país, reconoce que "la Argentina de hoy es el día y la noche comparada con el momento en que me fui. Hay más oportunidades, incluso en mi área, la exploración espacial. Visité a los muchachos del Invap en Bariloche, y a los de Satellogic, que están haciendo satélites…, y me fui enloquecido, muy contento de haber conocido a esa juventud. Creo que no tienen que irse del país. La Argentina puede hacer satélites que, en vez de orbitar la tierra, podrían ir a Marte a sacar fotos, como hacen otras agencias espaciales. Su gente está absolutamente capacitada para eso. Le daría mucho prestigio, la pondría en el mapa, y muchos notarían que el país tiene recursos para liderar el mundo".
No le gusta a Miguel que le digan "genio". Pero aunque esa definición está muy bastardeada entre nosotros –somos capaces de llamar así a un ganador de Gran Hermano…–, lo es.
Pruebas al canto. Después de un par de fracasos, logró que la misión Pathfinder (descenso de una sonda en Marte) tuviera éxito… ¡usando bolsas de aire para amortiguar el impacto de la nave contra la superficie! Próximo paso: el Curiosity. Un vehículo robótico para buscar compuestos orgánicos. Pero con instrumentos sin precedentes en peso y tamaño: casi una tonelada.
Solución: el SkyCrane, una grúa voladora que posaría al Curiosity directamente sobre sus ruedas. Y Miguel no fue sólo uno de los inventores del sistema: también el que demostró que se podía controlar con precisión y poco riesgo.
El 5 de agosto pasado, el Curiosity aterrizó con éxito en el cráter Gale, a sólo dos kilómetros del objetivo, y con velocidades mínimas de contacto. Como diríamos en nuestras pampas, "¡gol de Miguel!"
Que salvo su genio, es un nativo, un argento normal: está casado con Susan hace 28 años, y tiene dos hijas: Samantha (25) y Madeleine (19). Edad: 58. Nombre de arcángel (a Miguel agréguele el "San"). Apellido de prócer. Niño más interesado en los cielos que en la tierra. Niño que más que preguntar la hora quería saber qué había dentro del reloj… mientras comía una manzana de la granja paterna.

Pues bien. Ese niño (ese hombre), acaso en tres décadas y pico, ponga un homo sapiens en Marte. Nuestro vecino más cercano. Más misterioso. Más literario. Más temible o más amigable. Con agua o sin agua.
Con una civilización que ya fue y se extinguió… o que todavía se está urdiendo como la nuestra: en ese caldo de barro, bacterias, y esa evolución que –cataclismos mediante– convirtió a los monstruosos dinosaurios en pequeños pájaros, y a Lucy (primeros huesos completos de un/una homíndo), en –por ejemplo– ese bellíismo animal humano llamado Charlize Theron. O la que el buen lector prefiera…
Dichoso quienes lo verán.
Quien esto escribe no está tan seguro. En todo caso, si sigue vivo, no estará golpeando teclas. Una lástima.

Publicado en Infobae, 30 de octubre de 2016.

LA FRASE DEL DÍA: RAINER MARIA RILKE.


El último caudillo radical por Esteban Lo Presti y Luciana Sabina.

“Raúl, dejá de hablar boludeces, me queda poco tiempo, entrá que tenemos que hablar de política”, le decía Jorjón Sabato cuando lo iba a visitar ya elegido presidente.
Muchos dudaron que aquél día por fin iba a llegar, aún más fueron los no creyeron que podía darse semejante batacazo al peronismo en las urnas. Pero se venía sintiendo en las calles durante los días previos a ese 30 de octubre.
Sus más cercanos colaboradores lo miraron con sorna cuando pidió que el acto de cierre electoral fuese en la mítica avenida 9 de julio. La más ancha del mundo (según dudosas mediciones locales). Debe haberse empacado. Exigiendo incluso que River devolviese la seña dada por el alquiler del estadio. Tal vez su contrincante fue el único en advertir lo que sucedería. Ese día, Luder pidió ir al interior -a un mitín en Chaco- y al sobrevolar la 9 de Julio murmuró: “cuanta gente”.
Lo multitudinario de sus actos previos, le daba cierto cariz peronista. La gente enardecía vehemente: volvía la Democracia, se iba el horror y allí estaba él, como un bálsamo. Ese 30 de septiembre, un oportuno paro de colectivos quiso boicotear el inicio formal de la campaña radical, aún así fue uno de los actos más importantes de nuestra historia política. Los argentinos empezamos a abrazar al último caudillo radical.
Desde que Perón, entre 1943 y 1945, marcó los ritmos de una campaña política, no había existido otro liderazgo que hiciese algo similar. Transcurridas apenas unas semanas de la derrota en Malvinas inició su campaña,  corriendo con la ventaja de ser uno de los pocos que se opuso a la absurda guerra en el Atlántico Sur. Tras ese primer acto en la Federación de Box marcó el ritmo y la agenda política. Exigió que le saquen el polvo a las urnas, porque tenían que cumplir con su función: rebosar de votos.
Se rodeó de los mejores. En realidad, los mejores lo rodearon. No quisieron quedar fuera de la historia. Técnicos, intelectuales, artistas, deportistas. Pero sobre todo, gente de a pie. La misma que llegó de esa manera a Ferro porque no había colectivos.
Incorporó el marketing político, sin pudor, a la competencia electoral. Mientras, el peronismo seguía escribiendo con tiza y carbón su historia, el candidato radical se metía en la casa de cada argentino con una campaña moderna y precisa, con spots publicitarios de alta calidad. Campaña coordinada con maestría por David Ratto. Treinta años antes del timbreo macrista, Alfonsín iniciaba las reuniones tupper-ware política.
Esa noche de octubre confirmó lo que él siempre había sentido, cuando recibió una llamada notificándole que le enviaban la custodia presidencial. No haría falta negociar nada en el Colegio Electoral. Simplemente más del 50% de los votos lo habían convertido en presidente.
El peronismo ayudó. Debe haber sido difícil esa noche en el comando de Luder. Nadie quería aceptar la derrota que, seguramente, presintieron un par de días antes. El peronismo no perdía elecciones, marcaba una regla no escrita de la política vernácula. Muchos de sus votantes les habían dado la espalda. Impensable. Pero cierto.
El 30 de octubre empezaba otra historia. Algunos creyeron que sería una de las tantas alternancias entre civiles y militares. Pero el mundo había cambiado. La URSS se desmoronaba, corría en una cinta sin fin como cobayo detrás de la zanahoria de la Guerra de las Galaxias, ese blef que Ronald Reagan les había regalado como un experto jugador de Poker. La tercera ola democratizadora llegaba a este hemisferio sur. EE.UU. necesitaba mostrar que en su patio trasero la democracia era posible. Los militares colaboraron también con su fracaso económico y militar.  Ya no garantizaban condiciones económicas viables para ser testaferros de la derecha argentina, que nunca había podido convertirse en un partido político competitivo. El peronismo los representaría en los noventa.
Alfonsín comprendió que el mundo cambiaba. Pero también que no podía ser una isla democrática en un cono sur rodeado de dictaduras. Argentina inició un efecto derrame. Su legado fue continental. La democracia se hizo posible en Uruguay, Brasil, Paraguay y Chile.
Entendió además que el Estado argentino no podía seguir siendo un paquidermo inmóvil. Intentó privatizar empresas, atraer capitales extranjeros para potenciar la extracción de petróleo con el plan Houston, el más ambicioso desde la época de Frondizi (no es casual que los más destacados dirigentes que se habían ido en los cincuenta del radicalismo habían vuelto con Alfonsín al viejo partido). Pese a las críticas, al final de su administración se había logrado el autoabastecimiento energético.
Solemos recordar su gobierno por la transición exitosa a la democracia. Por el juicio a las juntas militares y el legado de pluralidad. Pero sus principales transformaciones van por otro lado. Es hora de reivindicarles. Como Alvear, como Frondizi, en la mejor senda de los presidentes modernizadores del radicalismo, Alfonsín entendió que para que el país se inserte definitivamente en el club democrático, hacía falta modernizar la sociedad. Había que viajar, abrirse al mundo. De los jardines de la Casa Blanca a la URSS. De Cuba a España. Mostrar que Argentina podía ser un país normal. Que su legislación abandonaba el oscurantismo medieval con la sanción de la Ley de Divorcio o de la Patria Potestad Compartida. Que la transformación de las comunicaciones llegaba con la fibra óptica. Que la estabilización de la democracia no pasaba solo por poner presos a los dictadores sino, fundamentalmente, por transformar los planes de estudio de los Liceos Militares (donde el mismo había estudiado). Que el diálogo político era fundamental para potenciar a los partidos. Esos que lo acompañaron sin fisuras cuándo el sistema se la jugaba en abril de 1987.
Hubo muchos Alfonsín. Uno fue puntero, con todas las mañas que un puntero radical puede tener. Otro fue el político, el hombre que recorría los pueblos del país. El optimista que decía “cuando termines de recorrer cada pueblo, volvé a dar otra vuelta, al terminar te espera la presidencia”. También fue ese que –con poco más de una maleta y un par de papeles– recorría los juzgados para firmar Habeas Corpus mientras otros se enriquecían a costa de las víctimas. El despelotado que hacía volar los cheques en los comercios del pueblo para llevar un mango a la casa.
No fue un hombre perfecto. Sus ideas, en algún momento, también quedaron viejas. Por ejemplo, por los noventa, se aferró a un neo populismo económico que no se hubiese permitido durante su gobierno. Al mismo tiempo que protagonizaba el último pacto político del siglo XX. En el que rifó capital político a cambio de acuerdos a largo plazo.
El cáncer se lo fue llevando de a poco. “Marito, no te vayas si me quedo dormido, esperame que tenemos que seguir hablando de política”, le decía a Mario Losada cuando lo visitaba en su casa, mientras la morfina hacía escasos efectos sobre sus dolores terminales.

Con la enfermedad llegaron los reconocimientos, los homenajes, la conciencia de que se nos estaba muriendo Alfonsín y nos dejaba un poco huérfanos a todos. Si, a todos porque su legado no fue teñido de dogmas partidarios. Aquel 1 de abril de 2009 los argentinos, sin importar el color político, nos agolpáramos en el Congreso para despedirlo y abrazarlo, como sólo los pueblos hacen con sus grandes hombres.

Mujica: Esta película la he visto, empiezan los préstamos y en algún momento hay que pagar.

El expresidente de Uruguay, José Mujica, dijo que “quisiera que a la Argentina le vaya bárbaro con (el presidente Mauricio) Macri” al hacer referencia a la relación entre los dos países, donse señaló que “si bien no son hermanos, tienen la misma placenta”. No obstante, agregó que “mentiría si no doy mis dudas. Esta película la he visto, empiezan los préstamos, y en algún momento hay que pagar, de vuelta los ajustes”.
“Quisiera que a la Argentina le vaya bárbaro con Macri. Cuando a Argentina le va bien a nosotros nos va bien. Cuando a ustedes les va mal, a nosotros también. Es difícil encontrar a dos países tan soldados. No somos hermanos pero tuvimos la misma placenta”, sostuvo el exmandatario en un nota en América TV.
Por otra parte, analizó que la elección presidencial en nuestro país “no la ganó Macri, la perdió el PJ”, y advirtió que en materia de inversiones, “los empresarios son patriotas pero cuidan el bolsillo”.
Mujica valoró las riquezas de nuestro país y resaltó los “recursos naturales” de Argentina así como el capital humano, “salvo los porteños muy agrandados que vienen a Punta del Este, la gente del interior es bárbara”, destacó, por lo que concluyó en que “hay varias argentinas”.
También afirmó que esa zona balnearia “la inventaron los argentinos, porque los uruguayos van a trabajar ahí. Vale más que todas las fábricas de Uruguay”.
El ex presidente recordó su detención el Cuartel de la Infantería número 11 de la ciudad de Minas por su militancia en el Movimiento de Liberación Nacional (MLN), al sostener que fue “preso” en su “intento de cambiar el mundo”; y en el análisis de la situación actual, recomendó “tener paciencia y esperar porque hay un lío entre las derechas, en occidente, en Europa y EEUU, donde el problema no es (el candidato presidencial Republicano Donald) Trump, porque un loco aparece siempre. El problema es la gente que lo sigue”. “La globalización camina y camina y tienen intereses transnacionales”, afirmó el ex presidente.
En el final de la entrevista, cuando le preguntaron cómo se sentiría si ‘fuera presa’ la expresidenta Cristina de Kirchner, Mujica respondió: “Me dolería mucho. Me he peleado mucho con ella, pero le tengo mucho afecto, tiene la apariencia de una mujer durísima y soberbia. Pero creo que ha sufrido mucho y en soledad, es como una coraza que se pone”, concluyó.
Publicado en ADN RÍO NEGRO.

Un mundo discepoliano por Carlos Salvador La Rosa.

Verás que todo es mentira
Verás que nada es amor
Que al mundo nada le importa
Yira... yira...

El mundo de la modernidad fue el de los grandes relatos: liberalismo, socialismo, corporativismo. Cosmovisiones integrales que incluían dentro de ellas una respuesta a todo. Racionalizaciones que suplían con ideologías a las antiguas religiones para que el ser humano pudiera tener alguna certeza frente a la incertidumbre del mundo y de la vida. Pero con la caída del comunismo real -uno de los más grandes relatos jamás contados- todo se fraccionó. Apareció entonces lo que se dio en llamar la posmodernidad, vale decir un mundo huérfano de grandes relatos que lo explicaran, donde todo era parcial y transitorio; cada cual se quedaba con un pedazo de lo que dejó en herencia la modernidad, pero nadie podía sentirse parte de un todo. 
No obstante, es sabido que el hombre no puede vivir mucho tiempo sin algún fundamento que le dé sentido a la vida, real o inventado. Entonces renacieron las grandes certezas: primero fue el “fin de la historia” que dio origen al neoliberalismo; la convicción de que habían caído todos los grandes relatos menos uno: el capitalista, por lo cual de aquí en más el mundo sería todo de un solo color político. Luego aparecieron las resistencias a esa nueva pretensión de totalidad:  primero fueron los fundamentalismos y las teocracias que pretendían responder al mundo nuevo con el mundo viejo renacido. Luego aparecieron  los populismos que querían mezclar lo nuevo con lo viejo, lo moderno con lo premoderno: cultos a la personalidad, aislacionismo,  rechazo a la prensa y  a la división de poderes, en nombre de derechas nostálgicas en el caso de Berlusconi o Trump, o de izquierdas igual de nostálgicas, en el caso de los bolivarianismos latinoamericanos y sus copias europeas.
Aunque aún siguen en vigencia, cada día se verifican más los inmensos límites para construir una civilización decente y vivible por parte de los neoliberalismos, los fundamentalismos y los populismos. Entonces, de a poco, como pasó con los relatos de la modernidad, comienzan a fracturarse los relatos que pretendieron suplir a la posmodernidad. 
¿Y qué los remplaza?  Por ahora nada bueno. Algo que los teóricos llaman la “post-verdad”, o sea un mundo donde la mentira y la verdad no tengan ninguna posibilidad de ser distinguidas, donde tengan igual validez porque ha desaparecido todo criterio objetivo. Un mundo donde el relativismo se ha apoderado de todo donde, como diría nuestro Discepolín, da lo mismo un burro que un gran profesor.
Como era de suponer, los primeros en adoptar estas teorías en Argentina son las huestes de Cristina K, quienes necesitan imperiosamente que no exista ninguna verdad comprobable para que no se les pueda comprobar nada de las inmensas e infinitas acusaciones que tienen en su contra.
Lo dijo Ella con meridiana claridad el otro día al denunciar que Macri “manosea” las estadísticas públicas: “El objetivo global del manoseo de las estadísticas públicas es construir el relato del macrismo”.

Contundente afirmación: la principal responsable -junto a su marido y Guillermo Moreno- de haber destruido el Indec, es quien ahora se queja de que el gobierno que está recomponiendo las estadísticas públicas en realidad lo que hace es instalar otra mentira, donde en vez de bajar los índices de inflación o pobreza, los aumenta para echarle la culpa a Ella.
Un periodista de Página 12, Luis Bruschtein, continúa a Cristina cuando dice que los macristas proponen "divergencias potenciadas al extremo" porque "en una sociedad se puede convivir con personas que piensan diferente pero no con traidores a la patria, corruptos y asesinos". Bruschtein se olvida que fueron los K quienes dijeron que el conflicto era mejor que el consenso; los que armaron 6,7,8 para difamar a quien pensara distinto; que Néstor Kirchner fue quien dijo que los que defendían al campo eran como los grupos de tarea de la dictadura o que armaron escraches a los disidentes del sistema. Ahora acusan a los demás de hacer lo que ellos hicieron.
En realidad, ni Cristina ni sus fieles pretenden que alguien les crea tan burdas argumentaciones; lo que buscan es algo distinto, relacionado con la teoría de la post-verdad: confundir tanto el escenario de modo que sea indistinguible lo que es cierto de lo que es falso. Ellos no dicen que no mintieron sino que mienten todos. Del mismo modo que dicen que todos hacen política partidaria, que nadie puede ser objetivo ni neutral, etc., etc. Y algo aún peor: que todas esas cosas están bien. Ésa es la esencia de los que defienden la post-verdad: que como es imposible encontrar la verdad, ni siquiera vale la pena buscarla y entonces lo único que se puede hacer es igualar todo para que cada quien elija lo que le venga en gana -el Indec K o el de Macri-, no de acuerdo a algún criterio de verdad sino según lo que a cada uno le guste más. Que todo, absolutamente todo, sea relato. O incluso peor: el relato en guerra ya no solamente contra otros relatos sino esencialmente contra el dato, al cual declaran tan relativo como cualquier relato.
Todo es opinable, y opinable por cualquiera. Eso es el mundo K, eso es Madurolandia, eso es Trumplandia. Ésa es una de las tendencias principales que pretende disputar la hegemonía cultural en el mundo que viene. Discepolín multiplicado por mil.
Frente a esta pretensión de que no existan nada más que relatos donde la verdad y la mentira alcancen igual jerarquía, la única respuesta posible es la de rastrear aquellas pocas cosas sólidas que no se desvanecen en el aire. Y para eso es necesario reivindicar que no todo es política ni parcialidad, que la objetividad -al menos como tendencia- es posible y positiva, que la verdad quizá no se pueda encontrar en su plenitud pero que aún así es imprescindible buscarla porque sus criterios son los únicos que dan sentido y orientación a la humanidad. Que no es lo mismo ciencia que opinión. Que el dato no es el relato. O incluso que no todos los relatos son lo mismo. Que están los que agrietan y están los que unifican. Y que no valen igual.
En los inicios de la democracia, el alfonsinismo manejó tres relatos alternativos. Primero fue el de la “república perdida” por el cual se quería borrar del mapa la memoria peronista, como si en 1983 se continuara el país que murió en 1930, dejando al interregno 1930-1983 de lado. Luego, ante la imposibilidad de imponer ese relato, apareció el del “tercer movimiento histórico”. En vez de borrar del mapa al peronismo mejor continuarlo para superarlo. Pero esa bandera se la robaron los renovadores peronistas, con lo cual Alfonsín se quedó sin ninguno de los dos relatos. Pero sobrevivió otro, el mejor de los tres, el de proponer a los argentinos volver todos juntos al librito de la Constitución, al país que construyó una nación para el desierto argentino, y un Estado para la nación y que luego le dio educación popular, movilidad social, integración cultural y justicia distributiva a todos los argentinos. Ese país, tanto liberal como peronista, socialista, radical y etc, es el único que vale la pena continuar porque es compartido por todos.
Gracias a que triunfó ese relato de Alfonsín es que aún con sus grandes limitaciones la democracia de 1983 logró raíces sólidas. Ahora se trata de hacer crecer un árbol igual de fuerte en vez de dejarnos tentar por el “sé gual”, donde otra vez resulte que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante sabio o chorro, generoso o estafador. 
Publicado en Diario "Los Andes" de Mendoza, domingo 30 de octubre de 2016.

ESTO PASABA EN LOS TIEMPOS DE YRIGOYEN.


sábado, 29 de octubre de 2016

La maestra que va a caballo a la escuela es el furor de las redes sociales.

Empapada por la lluvia, pero con la mejor sonrisa, Edy va a caballo con o sin temporal a la Escuela Nº 898 de San Antonio Misiones.
Las fotos que llegaran a la redacción de Visitemos Misiones vía Whatsapp se viralizaron rápidamente y es que no es para menos, ya que a pesar de lo duro de la travesía, el amor a sus pequeños alumnitos es más fuerte.
Quizás pocos saben lo que tienen que atravesar estas maestras para llegar a las escuelitas que están lejos del bullicio urbano y en medio de la selva misionera. Son las mujeres anónimas, que brindan su amor a los escasos chicos que viven allí, en los sitios más inhóspitos. No importa el clima. Su objetivo es cumplir con su trabajo.
Ellas avanzan al paso por un camino terrado y un angosto sendero para llegar a las escuelas perdidas, a horas a caballo. Y a veces, estas docentes, los héroes olvidadas, pasan momentos poco agradables en el trayecto.
Digno de compartir y seguir el ejemplo.
Fuente de información e imágenes: VISITEMOS MISIONES.

SIMPLE PERO MÍO...


Con voluntarismo esto no se arregla por Roberto Cachanosky.

Cuando un gobierno tiene que pedirles a los empresarios que inviertan, es porque algo mal está haciendo.
La semana pasada el presidente Macri, dirigiéndose a un amplio grupo de empresarios, les dijo que ellos tienen que arriesgar e invertir porque hay un tercio de la población que la está pasando muy mal. Textualmente les pidió “que se rompan el traste” para que la economía empiece a crecer porque hay que empezar a crecer y “rápido”.
Es obvio que Macri no les ordenó que invirtiesen, solo les pidió enfáticamente que lo hicieran, el problema es que los empresarios no invierten por amor o por benevolencia. Como dice Adam Smith en La Riqueza de las Naciones: &"No es por la benevolencia del carnicero, del cervecero y del panadero que podemos contar con nuestra cena, sino por su propio interés&". En otras palabras, el interés del carnicero, el cervecero y el panadero por ganarse el favor del consumidor los lleva a producir algo que la gente necesita. No nos regalan nada, sino que producen bienes a precios y calidades que son los que busca el consumidor.
Cuando un gobierno tiene que pedirles a los empresarios que inviertan, es porque algo mal está haciendo dado que el empresario no invierte porque se lo pida un gobierno sino porque les conviene invertir porque ven una oportunidad de ganancias.
En una economía competitiva, el empresario busca permanentemente satisfacer la demanda insatisfecha del consumidor. Es más, el empresario busca obtener rentas extraordinarias, que son rentas que superan la tasa de rentabilidad promedio de la economía. El primero que descubre una demanda insatisfecha e invierte es el que mayor demanda recibe porque el resto de los empresarios todavía no invirtió en el sector y, por lo tanto, el primero se lleva el grueso de la demanda.
A medida que otros empresarios van descubriendo esa renta extraordinaria, en una economía sin restricciones al ingreso de nuevos competidores, van invirtiendo en el sector. Al invertir en el sector aumenta la oferta del bien en cuestión, bajan los precios y la tasa de rentabilidad del sector tiende a igualarse con relación al resto de los otros sectores de la economía. Una economía eficiente es un proceso dinámico y que requiere de la suficiente libertad de acción para que los empresarios desarrollen su capacidad de innovación.
Es en ese proceso de inversión para obtener rentas extraordinarias que se van creando nuevos puestos de trabajo, aumenta la demanda laboral, suben los salarios y, por lo tanto, disminuyen la pobreza y la desocupación. Además, una economía que recibe una fuerte corriente inversora, incrementa la oferta de bienes, cuyos precios tienden a bajar y es por esa razón que los salarios tienden a subir. El incremento del salario real se da cuando con el mismo salario nominal la persona puede acceder a una mayor cantidad de bienes y servicios y eso se logra con estabilidad monetaria y con aumento de la oferta de bienes que proviene de la competencia (una economía abierta) y de las inversiones.
Claro que en este proceso de inversiones, el empresario tiene que poder hacer cálculo económico, es decir, estimar la tasa de rentabilidad que puede obtener de su inversión. Y recalco la palabra estimar porque en un mercado libre no hay certeza sobre el éxito de la inversión. Solo en los corruptos mercados regulados por el estado es que al empresario se le asegura una rentabilidad restringiendo la competencia y dejando al consumidor a merced del empresario. Ejemplo Lázaro con la obra pública.
Ahora bien, al hacer el cálculo económico, el empresario necesita tener una unidad de cuenta. Para eso necesita una moneda que tenga la característica de servir como medio de intercambio y reserva de valor. Si cumple con la función de reserva de valor, entonces sirve para hacer cálculo económico. Como el peso no es reserva de valor, no sirve como unidad de cuenta, por lo tanto, no se puede hacer cálculo económico, estimar una probable rentabilidad de una inversión y la misma queda postergada hasta que se pueda hacer una estimación razonable. Es decir, hasta que haya estabilidad de precios.
El segundo obstáculo que existe hoy para invertir es la carga impositiva. Si el estado va a seguir repartiendo el fruto del trabajo ajeno, es muy difícil que el director de una empresa logre convencer a los accionistas que inviertan porque tiene que decirles que si ellos invierten, asumen el riesgo empresarial de ganar o perder, y que si ganan, entonces el estado se queda con buena parte de las utilidades para “redistribuirlas” a terceros, ¿quién va a invertir en esas condiciones?
En tercer lugar, la legislación laboral debe inducir a las empresas a contratar personal, no a evitarlo. La legislación laboral argentina protege a los que están dentro del mercado laboral y dejan a la intemperie a los que están fuera del mercado laboral. La legislación laboral condena a la miseria a los que no tienen trabajo. Por lo tanto, el empresario va a evitar contratar personal o bien intentará reemplazar lo más que pueda mano de obra por máquinas. Una máquina no hace huelgas, ni se convierte en delegado sindical o alguno de esas supuestas conquistas sociales.
En definitiva, luce a puro voluntarismo el encendido discurso de Macri llamando a la inversión para terminar con la pobreza. Me parece que Macri está siendo muy mal asesorado en el campo de la economía y peor guiado en las medidas que hay que adoptar.
Este destrozo económico que dejó el populismo progresista k no puede ser resuelto con más progresismo de buenos modales. Argentina requiere de un cambio en las reglas de juego. No digo que de un día para otro se logre la prosperidad, pero podrán hacerse mil discursos. Podrán realizarse mil apelaciones a invertir. Pero si no se crean las condiciones institucionales para atraer inversiones, difícilmente pueda terminarse con la pobreza.
No está aquí en discusión el qué. Lo que está en discusión es el cómo. Y en el cómo, por ahora, se insiste con la medicina populista progresista k. Porque no nos engañemos, el haber eliminado los controles y medidas más absurdas del kirchnerismo no significa haber terminado por completo con el estado sobredimensionado y expoliador que en los últimos 70 años destruyó la economía argentina y sumergió a la población en un grado de pobreza que nunca pensamos llegar a ver en nuestro país.
Publicado en ECONOMÍA PARA TODOS.