GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...
...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

Mostrando las entradas con la etiqueta Aldredo Leuco.. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Aldredo Leuco.. Mostrar todas las entradas

viernes, julio 23, 2021

Fontanarrosa, en el día del amigo por Alfredo Leuco. – 20 de julio 2021 -.

Voltaire decía que “solo entre gente de bien, puede existir la amistad. La gente perversa, solo tiene cómplices. La gente interesada, tiene socios. La gente política, partidarios. La gente de la realeza, cortesanos. Únicamente la gente buena tiene amigos”.

Este es otro día del amigo que nadie olvidará por mucho tiempo. Es insólito, porque la mejor forma de expresar nuestros sentimientos de afecto y hermandad con ellos, es no verlos en forma personal, presencial, como se dice ahora. O encontrarnos con todos los cuidados de distancia social y protocolos. Suena raro, como todo lo que pasa en el mundo desde que ese maldito virus nos invadió y alteró nuestra vida cotidiana. Menos te veo, más te quiero. Mientras más lejos estoy, más cerca te siento. Mientras más me lavo las manos, más me comprometo con mis semejantes. Mientras menos me muevo, mas ayudo. Para los argentinos esto es una gran frustración. Porque somos amigueros, toquetones, besuqueiros. Nos abrazamos y nos besamos como pocas personas hacen en otros países del mundo. Y hoy tenemos que aferrarnos a esos rectángulos que están en la pantalla y el audio que viene del parlante de la compu. Hoy los amigos, son una voz en el teléfono o una imagen en la camarita. Pero todos sabemos que esto es absolutamente momentáneo. Que pasará. Que pronto, cuando salgamos de esta pesadilla, volverá el cuerpo a cuerpo, las carcajadas cara a cara, los brindis o la ronda de mate sin que nadie te mire feo porque no sabe si en la bombilla hay un bichito maligno.
Pronto vamos a poder vernos sin miedos a contagiarnos. Por ahora hay que levantar las copas, cada uno en su casa, para pedir que pronto podamos chocarlas, como corresponde. En este martes, me quiero dar el gusto de mixturar dos acontecimientos. Este día del amigo y el nuevo aniversario de la partida de ese genio llamado Roberto Fontanarrosa. Ayer se cumplieron 14 años del fallecimiento del querido Negro.
Creo que no me equivoco demasiado al decir que el Negro era una máquina de cosechar amigos y que muchos sentíamos que Fontanarrosa era un amigo de todos.
Me pregunto: El Negro ¿Se habrá enterado que la ley 27.100 instituyó su día de nacimiento, el 26 de noviembre como Día Nacional del Humorista?
Yo sé que el Negro se murió, aunque me cuesta procesarlo. Porque sigue siendo el símbolo de la amistad frente a un pocillo de café. Ya pasaron 14 años y todavía no lo puedo creer. Hace 14 años y parece que fue ayer. El 19 de julio de 2007 estábamos despidiendo el cuerpo del Negro Fontanarrosa, artista de la patria. Por los siglos de los siglos debemos repetir: Gracias por tu humor nacional y tu sabiduría popular elevada a la máxima potencia literaria. Gracias por re-inventar el realismo costumbrista argentino. Por conocernos como nadie y por mostrarnos con ternura. Gracias por escribir como los dioses y no calentarse porque las capillas literarias jamás te reconocieron. Los dogmas elitistas nunca encajaron en tu barrio. Una vez dijiste que “algunos intelectuales serios habrán ocupado sus horas leyendo a Tolstoi”, mientras vos leías El Gráfico.
Gracias Negro por ser amigo del Negro Crist, es decir esa magia que dibuja llamada Cristóbal Reynoso o simplemente Mandrú, para los amigos del vino manso y la servilleta garabateada con la creatividad de los talentosos. Me resulta de una hermandad cargada de ternura que Crist haya hecho tus dibujos cuando esa enfermedad maldita te había paralizado la mano santa. Te aferraste al lema de trabajar como si te fueras a morir mañana. Y eso hiciste. Eras el goleador de ese equipo de los sueños que fueron a contra mano del orden natural de los diarios. Clarín se empezaba a leer de atrás para adelante. Primero las historietas y la risa. Después la noticias.
Gracias por comprender enseguida que en el vuelo de la palomita de Aldo Pedro Poy hay más poesía que en mil libros. Botines si, libros también. El fútbol te dio esa picardía popular de la ironía frente a las verdades reveladas. Muy serio, decías: “Se aprende más en las derrotas que en las victorias. Pero yo prefiero esa ignorancia”. Brillante provocador de reflexiones y sonrisas.
Gracias por haberte mezclado con los cordobeses de Hortensia para jugar en primera. Por haberte entreverado con Serrat y Les Luthiers para ganar todos los campeonatos del talento y la ética profesional. Gracias por el coraje de Satiricón y Humor donde había que poner la tinta y los huevos cuando no era fácil. Por ese Inodoro Pereyra, el renegau, con que celebraste el nacimiento de mi hijo Diego y el Mendieta diciendo: “que lo parió”. Lo tengo al lado de la foto que nos sacamos con el Zorro, en tu Rosario siempre estuvo cerca, muy cerca de la Mesa de los Galanes. Estaban el Pitu y el colorado Vázquez que son más enfermos de Central que vos. Gracias por ayudarme a arrancar a mi hijo de la pantalla de la computadora para meterlo de lleno en los libros por tu camino del fútbol hecho arte y escritura. Por haber sacudido toda la formalidad del Congreso de la Lengua y reivindicar ante los académicos más rigurosos y circunspectos el valor de las malas palabras que no son tan malas. Vos consagraste que pelotudo y mierda son términos irremplazables, pura contundencia y melodía.
Gracias Negro Fontanarrosa por ese Boggie tan aceitoso y combativo que sin bajar línea ni levantar el dedito marcaba los límites de la paz y la convivencia frente a la prepotencia de los poderosos y mercenarios armados hasta los dientes y mascando chicle. Nunca te gustaron los sacerdotes del dogma ni las verdades reveladas.
Gracias por ser tan Rosario desde las mesas de El Cairo porque siempre estuviste cerca como ese Rosario que es una colección de tardes preciosas en la voz de Lalo de los Santos. Si supieras que el Monumento Nacional a la Bandera te homenajeó con la enseña flameando a media asta. Y pensar que pateaste las primeras pelotas de trapo en la segunda cuadra de la calle Catamarca.
Pero hoy más que nunca, tenemos que decirte gracias por elevar a la categoría de mito el valor de la amistad, justo unas horas antes del día del amigo que fue el día en que te despedimos con lágrimas y risas. Gracias por dignificar el cielo que vas a dibujar hasta que vuelvas a la vida. Gracias por edificar un paraíso como un bar para hablar de fútbol y de minas. Gracias por la emoción de ese momento tremendo cuando para agradecer una de las miles de ovaciones que te brindaban dijiste: “Valoro mucho el grito de esta hinchada porque estoy jugando con ocho jugadores”. Era tu forma de decir que estabas en esa maldita silla de ruedas, con tus músculos desflecados y con tu cabeza más lúcida que nunca. Hoy tenés tu lugar eterno en las tribunas del gigante de Arroyito y se siente tu risa, tu aliento y tus puteadas al árbitro. Era tanta tu ironía y la forma de burlarte hasta de tu enfermedad que un día, rodeado de gente que se persignaba ante tu presencia frágil le dijiste a mi compadre Daniel Milicich: “Zorro, por momentos me siento el gauchito Gil”. Pocos saben que el Negro se llamaba Alfredo de segundo nombre. Y que “El mundo ha vivido equivocado”, nos ayudó a mejorar nuestro rendimiento en el sexo.
El Menchi Sabat, otro gigante compañero tuyo en Clarín que también fue a tu encuentro en lo alto, escribió como prólogo de la tercera entrega de tus libros: “Fontanarrosa tuvo la capacidad de generar historias y desarticular lenguajes que parecían cristalizados y destinados a un oscuro lugar en el inodoro de la historia”.
Los argentinos te debemos mucho, Negro Fontanarrosa. Nos llenaste el alma de milagros cotidianos. Nos hiciste muy felices. Por eso seguimos tan golpeados ahora al recordarte. Y eso que inventaste el más grande de los milagros, lograste que un canalla llegue al cielo y haya fiesta, con vuelta olímpica y todo. Gracias Negro Fontanarrosa. Extrañamos tanto al Negro. Hace 14 años que le decimos adiós al amigo al que despedimos un día del amigo. Organizá para mañana un picado entre las nubes. Y después una picada en un bar de morondanga. Eso sí, invitá a los amigos. Y no te mueras nunca, negro querido.

martes, noviembre 03, 2020

Los cortesanos de Cristina por alfredo Leuco.

 


La escandalosa decisión de la Corte Suprema abrió las puertas para que Cristina termine de diseñar una justicia adicta, a su imagen y semejanza y que le garantice la impunidad y la venganza que busca con tanta desesperación.

Si a esto le sumamos que van a designar al Procurador más fanático que encuentren y que la comisión Beraldi va a recomendar todo lo que la beneficie, estamos ante lo que alguna vez definí como “Cristinato”. Es una manera de rebautizar el “Unicato”, concepto que desde 1886, con la presidencia de Miguel Juárez Celman, resume el abuso y la concentración de poder basado en prebendas y castigos. Estos niveles de opresión parieron la “Revolución del Parque”, conducida por la naciente Unión Cívica de Leandro Alem, Hipólito Yrigoyen, Marcelo T de Alvear, Bartolomé Mitre y Aristóbulo del Valle, entre otros.
El Cristinato, no tiene piedad ni contemplaciones con nadie. Avanza en forma autoritaria, a paso redoblado y tambor batiente.
La decisión de los cortesanos de Cristina es de una extrema gravedad institucional y generó un verdadero terremoto que encendió las alarmas de muchos ciudadanos independientes, auto convocados que este domingo se van a expresar masivamente en el 8N. En las redes sociales se advierte que la temperatura de la desilusión y la bronca, aumentó geométricamente. Hasta ahora a las consignas habituales, se había agregado un rotundo: “No a Rafecas”. Pero en estos momentos crecen hashtag como “Corte traidora a la patria o jueces que avergüenzan”, por mencionar solo a los más respetuosos y que no insultan.
Ricardo Lorenzetti, Horacio Rosatti, Juan Carlos Maqueda y la doctora Elena Highton estarán en muchas pancartas de las exigencias de los banderazos del próximo domingo.
Alejandro Fargosi, ex miembro del Consejo de la Magistratura fue terminante en su tuit: “Listo. Chau República. Domina al Ejecutivo. Domina al Legislativo. Domina al Judicial. Y no estoy hablando de Luis XIV.” Fargosi no lo dijo pero yo aclaro que Luis XIV de Francia, fue el que pronunció la frase “El estado soy yo”, en el contexto de una monarquía absoluta. En este caso la referencia, es obviamente a Cristina. Por eso yo le hablé de Cristinato.
Mucha gente lo piensa y no todos los dicen, pero la Corte Suprema acaba de entregarle poco menos que la suma del poder público a este cuarto gobierno kirchnerista o la tercera presidencia de Cristina, como la bautizó Carlos Reymundo Roberts. Ojalá me equivoque pero esto desata un mayor nivel de inseguridad jurídica, algo que de inmediato se ve reflejado en la huida de las inversiones que tanto necesita la hecatombe económica en que nos metió el fracaso de este gobierno. Es que muchos dicen que entre otras barbaridades, la Corte se desdijo de lo que había opinando anteriormente cuando aseguró que un traslado de jueces, en la misma jerarquía y fuero no necesitaba de un nuevo acuerdo en el Senado. Fue en el 2018 y mediante dos acordadas por falta de una. Hoy intentaron disfrazar su tributo a Cristina diciendo que los jueces que ella quiso desplazar se van a quedar pero solo interinamente hasta que los magistrados definitivos se elijan por concurso. Un dibujo teórico que no engaña a nadie. Una sarasa teórica para ocultar lo verdaderamente imporante. Borraron con el codo lo que antes habían escrito con la mano. Es bueno dividir los tantos y separar la paja del trigo. Cuando hablo de la Corte, en este caso, hablo de todos sus integrantes menos de su presidente, el doctor Carlos Rosenkrantz que votó en contra de este despropósito. Escribió que “La Corte debía pedirle al Consejo de la Magistratura que cesara cualquier acto destinado a desplazar “a los jueces cuestionados por el gobierno nacional.
Le repito que la gente común que milita en las redes está que arde. Edgardo Garófalo, a quien no conozco, escribió que “la Corte le acaba de dar a la República a los peores enemigos de la República”. Para muestra, basta un botón. ¿Es el fin de la división de poderes? Los jueces desplazados a plazo fijo en sus presentaciones hablaron de “una violación a las garantías constitucionales de legalidad, división de poderes e inamovilidad en el cargo de la que gozan los jueces”. Trascendió que los tres magistrados que pusieron en la picota estudian la posibilidad de pedir licencia e incluso de renunciar. Es que Cristina se salió con la suya. Quedarán las vacantes necesarias para que ella las pueda cubrir con sus jueces militantes y controlar la Cámara Federal Porteña. Ahí morirán todas las causas de corrupción que Cristina debe afrontar. Ese era el objetivo principal y la Corte se lo concedió.
Como si esto fuera poco el ex jefe de inteligencia del gobierno de Cristina, el diputado Rodolfo Tailhade tiene como tarea principal voltear todos los testimonios de los arrepentidos. Ya están cuestionando la legalidad de esa ley que permitió recoger tantos testimonios y pruebas que incriminan con mucha rigurosidad a Cristina y al cártel de los Pinguinos Ladrones.
Alberto, al conocer al fallo de los cortesanos, se agrandó y pasó a ser mas cristinista que Cristina. En Avellaneda le dijo a los diputados que se dignen a tratar la ley de reforma de la justicia que envió a la Cámara Baja.
Es la consagración del sueño del nacional populismo chavista y corrupto. Digo sueño, porque hablo del poder de los Fernández. En realidad, es una pesadilla para millones de argentinos.
El resumen de tres palabras que hizo Jorge Lanata de la carta de Cristina puede servir para titular esta peligrosa actualidad: “A los botes”.
Hay que recordar que la persecución del estado nacional hacia los camaristas Pablo Bertuzzi y Leopoldo Bruglia fue porque en su momento ratificaron el procesamiento de Cristina como jefa de una asociación ilícita en la Causa de los Cuadernos de las Coimas que es el robo más sistemático y millonario que se hizo en la historia democrática de los dineros públicos. Néstor y Cristina lo hicieron. En el caso del juez Germán Castelli el castigo K es porque tiene a su cargo la etapa oral del juicio por el mismo robo, el más grande de la historia democrática.
El mecanismo de trasladar jueces, tiene una larga historia y todos los presidentes lo hicieron, incluida Cristina que lo hizo en 18 ocasiones.
Ahora viene lo peor. Porque no volvieron mejore. Volvieron más decididos a atropellar las instituciones.
Hace poco le dije y ahora le repito que
Pepe Nun no es un gorila ni un oligarca. Néstor Kirchner lo designó Secretario de Cultura de la Nación, cargo en el que estuvo durante 5 años. Es un abogado recibido con honores, un politólogo que llegó a investigador superior del Conicet, un intelectual muy respetado que completó su formación en Paris, Nueva York y Canadá. Si fuera un gorila o un oligarca, Kirchner no lo hubiera sumado a su gestión y Nun, tampoco hubiera aceptado.
Hoy, sus opiniones, son reproches durísimos contra Cristina y su gobierno. Pepe dijo que estamos viviendo una “autocracia absolutista” y calificó a Cristina como “la presidenta de facto que maneja el Senado a su antojo”. Muchas veces, utilizamos gobierno de facto como sinónimo de dictadura. En realidad,” facto” es un término latino que significa “hechos consumados”, o “por la fuerza de las circunstancias. Y es cierto. Cristina es la presidenta por la fuerza de las circunstancias y por un hecho consumado.
Yo apunto a lo mismo, pero lo digo de otra forma. La llamo la jefa del jefe del estado. Estoy convencido que es la principal anomalía que estamos viviendo. Y todos los problemas más complejos que estamos atravesando los argentinos derivan de ese pacto espurio entre Cristina y Alberto: vos me das la impunidad y yo te doy el sillón de Rivadavia. Tiene razón, Pepe Nun: no hay un doble comando como algunos ingenuos o transas, creían. Hay una usurpación del cargo por parte de Cristina que es la única que manda en el gobierno. Daniel Sabsay, tal vez el constitucionalista más importante definió el gobierno como un “régimen vice presidencial” y aseguró que esa es la principal violación de la Constitución, en el artículo 87 que define como “unipersonal” al Poder Ejecutivo. Alejandro Borensztein con humor, la llamó “la vice presidenta, en ejercicio virtual y remoto de la presidencia”
Tal vez ese inocultable sometimiento a cielo abierto y delante de todo el mundo, conmueva tanto el ánimo de Alberto que no pueda encontrar una plataforma de gobierno para ponerse de pié. Cristina pone de rodillas a todo el mundo. Es su estilo, su forma de vivir y de gobernar. Les mete pánico a los tímidos para el coraje o a los flojos de personalidad. Cuatro gritos y listo. Así construyó esta actualidad que podríamos llamar “Cristinato”. Los cortesanos de Cristina, acaban de sumar su granito de arena. Dios y la patria se lo van a demandar.
Publicado en la página de Alfredo Leuco.
Foto:Web.

domingo, mayo 17, 2020

García Lorca vive en la libertad por Alfredo LEUCO.

García Lorca vive en la libertad 
por Alfredo Leuco.
15 de mayo 2020.

Hay dos informaciones que instalaron en mi cabeza el recuerdo de un talentoso que admiro mucho. Hoy le quiero hablar de Federico, alguien que apenas vivió 38 años, pero no murió nunca. Hoy les quiero hablar de una leyenda que se llama García Lorca. Un día desembarcó en estas pampas y se quedó a vivir en el corazón de los argentinos. Toda su estadía fue en el Hotel Castelar de Avenida de Mayo 1152. Su habitación, en ese hotel tan señorial y maravilloso, fue convertida en museo. La noticia triste que es esta semana, crisis económica y pandemia mediante, cerró sus puertas ese alojamiento tan tradicional de Buenos Aires que fue construido hace 90 años.
La otra información que me despertó nostalgias de Federico García Lorca es que este domingo, en todo el mundo se conmemora el Día Internacional contra la Homofobia. Es a propósito de que un 17 de mayo la Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud eliminó la homosexualidad de su lista de enfermedades. Este domingo se cumplen 30 años de aquel día en que muchas personas empezaron a dejar de ser discriminados por su elección sexual.
Es que dicen que para el amor, García Lorca, no tenía límites ni esquemas. Jugaba en todos los puestos.
De paso le recuerdo que ser gay o lesbiana, todavía es delito en 72 países y en 8 los castigan con la pena de muerte: Irán, por ejemplo, régimen al que tanto admiran los falso-progresistas del mundo, con los cristinistas a la cabeza. Y ya que hablamos de este tema le cuento que recién hace 10 años, Fidel Castro pidió disculpas por las persecuciones brutales a los que sometió a los “pajaros”, como llaman en Cuba a los homosexuales. Había campos de trabajo forzado para “reeducarlos” y en la puerta un cartel fascista de izquierda: “El trabajo los hará hombres”. Hoy no hay matrimonio igualitario y ni siquiera unión civil en Cuba. Legal y formalmente, ahora no tienen ningún castigo. Pero la policía brava de la tiranía los sigue acorralando contra el Malecón y son descartados en los trabajos.
No quería dejar pasar la oportunidad de decir estas verdades. Pero volvamos al admirado García Lorca. Federico nació en un hermoso pueblito granadino llamado Fuente Vaqueros. Y la mejor poesía del siglo pasado, escrita en castellano, parió a uno de los más grandes entre los grandes.
Federico García Lorca fue todo lo que un enamorado de la vida puede amar. Un poeta inigualable, un dramaturgo celebrado por todos, un disfrutador de los placeres de la vida, un pianista, un fabricante de palabras para poner en boca de la magia inocente de los títeres.
Fue profundamente popular y culto a la vez. Apasionado y fino. Gitano y una especie de anarquista que supo unir la gloria de la literatura al combate de la militancia anti franquista.
Por eso lo fusilaron los falangistas. Porque no podían soportar tanto sol y tanta vida. Por eso la dictadura y el mismísimo Francisco Franco ni se atrevían a nombrarlo. Su solo nombre, su recuerdo en el imaginario popular, era una gigantesca fogata que podía iluminar la noche que vino después de la guerra civil española.
Federico era Federico y sus pasiones. Amigo de Salvador Dalí, Luis Buñuel que le hizo una de las mejores fotos y de Rafael Alberti. En Granada lo supo homenajear Gabriel García Márquez y Darío Fo. No se podía haber elegido una mezcla mejor. En Gabo y Darío Fo seguro que vivió el duende andaluz y la luz de García Lorca.
Le confieso que digo García Lorca y siento que estoy nombrando la cultura de verdad. La cultura que habita en “La Casa de Bernarda Alba” o en “Las Bodas de sangre” que lo trajeron felizmente a la Argentina, invitado por Lola Membrives.
Fue un luminoso 13 de octubre de 1933. El diario “La Nación” publicó la información donde además se confirmaba que Victoria Ocampo, a través de su editorial Sur, le iba a publicar “El romancero gitano”.
Se puede decir que Buenos Aires hipnotizó a García Lorca. Y que él se entregó al caudaloso Rio de la Plata y se dejó llevar. Tres veces postergó su regreso a España. Aquí frecuentó al Malevo Muñoz a quien admiraba después de leer “La crencha engrasada”. A Enrique Santos Discépolo, a los hermanos González Tuñón y a Conrado Nalé Roxlo. Algo asi como una selección de talentos. Si hasta da bronca no haber vivido en esa época.
La pequeña habitación número 704 del hotel Castelar donde vivía Federico, siempre era una fiesta. Dicen que allí escribió dos actos de “Yerma”. Por las noches, el placer y la lujuria, explotaba en todas sus aristas. Era recitar poesías, tertulias literarias en cafés como El Tortoni, la peña “Signo” donde conoció a Alfonsina Storni y, nada menos que a Pablo Neruda. ¿Se imagina a García Lorca y a Neruda juntos? Uno podría soñar que solo faltaba Carlos Gardel. Pero ese sueño se cumplió. César Tiempo fue el que los presentó. Fue el autor del milagro. En el corazón de la calle Corrientes. ¿En qué otra calle podría ser? Fue en hall del teatro que ahora se llama “Blanca Podestá” y que en aquel entonces se llamaba Smart.
Gardel y García Lorca juntos. Toda la madrugada bebiendo la noche, cantando el mudo, recitando el poeta. El tango le había pegado fuerte en su sensibilidad. Como la música negra del Harlem cuando estuvo en Nueva York o las caderas seductoras del son cubano en La Habana.
Federico no se privó de nada. Conoció a Julio de Caro, a Luis Angel Firpo, boxeador mítico si los hay, a Enrique Cadícamo, a Juan Carlos Cobián.
Hijo de un campesino pudiente y de una madre culta que le enseñaba letras y músicas, el 19 de agosto de 1936 fue llorado por sus familiares y por toda la España republicana, camisa blanca de mi esperanza, diría Víctor Manuel. Lo habían acribillado contra un paredón en el barranco de Viznar para que naciera la leyenda. Lo enterraron en una fosa común y anónima. Cadáver entre cadáveres por el solo pecado de ser republicano. Todos recordamos su frase genial: “Como no me he preocupado por nacer, no me preocupo de morir”.
Hoy los argentinos lo recordáramos con sus últimas palabras sobre Buenos Aires.
Un periodista le preguntó si tenía previsto volver y él contestó:
– Ojalá. Pero yo no quiero ir a estrenar ni a dictar conferencias. Me gustaría ir para estar con mis amigos, para remar en el Tigre, para oír el magnífico alarido de los partidos de fútbol, para escuchar los tristes bandoneones de notas verdes y acongojadas, para beber el vodka ruso en las tabernillas de la calle 25 de mayo con el grupo de poetas más sensible y más simpático que he encontrado en mi vida.
Ese era el sueño de Federico. Sus últimos deseos, sus ganas de vivir, sus ganas de luchar para siempre hasta que las balas negras del franquismo lo condenaron a ser eterno. Lo acribillaron en el futuro de la cultura. Ojalá en paz nos recuerde como nosotros los recordamos a él. Federico García Lorca, emblema de la diversidad cultural. Monumento a la belleza en todas sus formas. Un canto a la libertad que ningún fascista pudo matar. Apenas se fue, Herido de amor…

domingo, marzo 08, 2020

Ramón Bautista Ortega más conocido como "Palito" Ortega está de cumpleaños (Lules, provincia de Tucumán, 8 de marzo de 1941).

Cuadro de imágenes BLOG DE LA PATAGONIA.

Ramón Bautista Ortega nació en el ingenio Mercedes, de la ciudad de Lules, en la provincia de Tucumán, el 8 de marzo de 1941. Más conocido como Palito Ortega, es un cantautor, actor, productor discográfico, director de cine y político argentino.
Nacido en un hogar humilde, desde su juventud desempeñó diversas labores para colaborar con su numerosa familia. Desde la década de 1960 integró el grupo musical El Club del Clan, que tuvo una relevante repercusión y se mantuvo durante varios años.
En su trayectoria de más de cinco décadas, ha filmado 33 películas, de las cuales se destacan Los muchachos de mi barrio (1970), Mi primera novia (1966), La sonrisa de mamá (1972), El tío Disparate (1978) y ¡Qué linda es mi familia! (1980), entre otras. Como cantante se lució con sus interpretaciones de "La felicidad" y "Despeinada" teniendo más de 28 millones de discos vendidos.
En 1956, con tan solo 14 años, decidió trasladarse a la ciudad de Buenos Aires junto a un amigo para buscar trabajo. A pesar de que en su primer día residió en Plaza Retiro, después llevó a cabo diversas funciones como ser camarero, cadete, limpiador y vendedor de café.
Finalmente, mientras se desempeñaba como vendedor de café, ingresó con este mismo trabajo a Canal 7 y Radio Belgrano hasta que Carlos Ginés lo convocó para ser su ayudante. En 1957, en la ya mencionada emisora, conoció a Dino Ramos y Silvio Soldán (que participaban en la orquesta de Carlinhos).
Al cumplir los 20 años de edad se le presenta la primera oportunidad de grabar en una disquera importante (RCA), luego integró el éxito musical mas grande de la televisión Argentina el famoso “CLUB DEL CLAN”, desde ese programa se proyecta hacia todo el país, la figura de ese muchacho que por ser tan flaco lo llaman “PALITO”.
A fines de 1962 fue integrado al Club del Clan, transmitido por Canal 13, en donde su canción más popular fue "Despeinada", de Chico Novarro.  Para 1963 los integrantes del grupo más populares eran Palito Ortega y Violeta Rivas, quienes recibían importantes sumas de dinero. Luego, ellos junto a Johnny Tedesco, Chico Novarro, Lalo Fransen y Nicky Jones se trasladaron a Canal 9, dirigido por Alejandro Romay, para encabezar el ciclo Sábados continuados con la conducción de Antonio Carrizo.
El casamiento de
Evangelina y
"Palito" Ortega.
El lunes 27 de febrero de 1967, Ramón Ortega y Evangelina Salazar un breve noviazgo, se casaron en el Registro Civil de la calle Arcos al 1900. Oscar Sanders y Hugo Stabile (testigos del civil), secretario y representante del cantor, se encargaron de la organización de la guardia policial en el momento de la llegada de ambos. El momento fue presenciado por aproximadamente 2.000 personas.
Evangelina Salazar abandonó prácticamente su carrera artística en 1979 para dedicarse a la crianza de sus hijos y el mantenimiento de su vivienda. Ortega y Evangelina tuvo seis hijos: Martín, Julieta, Sebastián, Luis (nombre que le designó en honor a Luis Sandrini, ya que nació una semana después de su fallecimiento), Emanuel y Rosario. Palito Ortega y Evangelina Salazar celebraron sus bodas de oro en 2017. 
La pareja tuvo el privilegio de renovar sus votos matrimoniales ante la presencia del papa Francisco en el Vaticano.
En diciembre de 1980 se contactó con el abogado de Frank Sinatra, Edwin Peristein, con quien acordó una reunión para debatir la posibilidad de que arribase a Argentina el popular cantante estadounidense. El 11 de febrero de 1981, en el Caesars Palace de Lake Tahoe, Nevada, se firmó el contrato en el cual se establecía el montaje de seis presentaciones de Sinatra durante la primera quincena de agosto de 1981 en el Sheraton Hotel con cena-show y en el Teatro Luna Park a precios populares. Para el 14 de febrero la noticia era promocionada por todos los medios gráficos argentinos.
Finalmente se concretó el 2 de agosto de 1981, cuando llegó acompañado de su esposa en el vuelo 213 de la línea South African Airways. El 12 de agosto se retiró, viajando a San Pablo (Brasil) desde el aeropuerto Jorge Newbery.
En 1985 Ortega se radica con su esposa y sus hijos en Miami (Estados Unidos), prosiguiendo con sus negocios, alejado ya de la actuación. Al tiempo cuando deciden retornar a la Argentina. Entre 1991 y 1995 se desempeñó como Gobernador de la provincia de Tucumán, en 1998 fue designado como Secretario de Desarrollo Social de la Nación Argentina durante la presidencia de Carlos Saúl Menem y entre 1995 y 2000 fue Senador Nacional por la misma provincia. También como candidato a vicepresidente en las elecciones de 1999 acompañando en la fórmula a Eduardo Duhalde por Concertación Justicialista.
En su columna de opinión “Palito cumple años”, por Alfredo Leuco  manifiesta: “Decían muchos de mis compañeros de entonces que eran poco menos que la representación del imperialismo. León Gieco le compuso un panfleto que decía “Cantorcito a contramano” y un día en un estudio de radio me confesó que debía revisar esos conceptos por la generosidad y el corazón inmenso que Palito había demostrado al apostar todo a la recuperación de Charly García.
Palito puso todo. Su casa, su energía, sus contactos, su dinero, su contención y hasta su familia. Charly estaba perdido, al borde del precipicio y ahora llena teatros y recupera la sonrisa de ganarse el pan con el talento de su frente y de su oído absoluto”.
En la actualidad, continúa presentándose por diversos escenarios brindando conciertos.
Autor de canciones como Yo tengo fe, Vestida de novia, Prometimos no llorar, Un muchacho como yo, Perdón por ser como soy, Sabor a Nada, La felicidad, Bienvenido Amor, Despeinada, La Chevecha, Corazón Contento,  Vivir con alegría, Lo Mismo Que Usted, Muchacho Que Va Cantando, Viva la Vida, Se parece a mi mamá, Creo en Dios, entre otras.

"Siempre es bueno pensar en positivo. Si hoy estoy bien no hay nada más positivo que pensar que mañana voy a estar mejor que hoy decía "Palito" Ortega en una entrevista.

“Me instruí más en los rigores de la vida que en aquella escuela nocturna que interrumpí cuando a los quince años dejé Lules, mi pueblo natal tucumano. Cuando en el año 56 llegué a Buenos Aires, era común que a un provinciano caminando entre “petiteros” por Callao y Santa Fe le gritaran «cabecita negra». Pero ya había dentro de mí algo que desbarataba todo aquello que pudiera bajar el volumen de la música de mi fe. Transité con férrea voluntad el camino que mi corazón anhelaba”, reflexiona Palito Ortega en su primer libro de memorias de Editorial Planeta.

Datos sumistrados por Wikipedia – Web de palitoortegaoficial – Alfredo Leuco Radio Mitre - 

MOMENTO MUSICAL.



miércoles, febrero 20, 2019

Maldacena y Galileo Por Alfredo Leuco.

Maldacena y Galileo

Por Alfredo Leuco. 

Ayer se colmó mi tolerancia estomacal ante los corruptos de estado. Hablar de Amado Boudou siempre produce repugnancia. Por lo menos esta vez fue para confirmar que volvía a la cárcel de Ezeiza de donde nunca debió haber salido.
Pero hoy para abrir ventanas de aire puro y esperanza le quiero hablar de la contracara de ese malandra. Hoy le quiero hablar del doctor Juan Martín Maldacena. El 2 de mayo en Italia, el Instituto Nacional del Física Nuclear, le va a entregar la medalla Galileo Galilei. Dicen los expertos que a los 50 años ya recibió todas las máximas distinciones. Solo le falta el Nóbel. Teléfono a Suecia…
Maldacena es honesto, trabajador, solidario y un genio que no terminamos de reconocer. Pregunte en la escuela de su hijo si alguien conoce a Maldacena y muchos preguntarán en que equipo de fútbol juega. Así nos va. Está muy bien que nos llene de orgullo Lionel Messi y sus gambetas mágicas. Pero también tenemos que emocionarnos y convertir en ídolos o héroes sociales, en ejemplos a seguir, a los Messi de la ciencia.
Por eso no me canso de repetir la epopeya de Juan Maldacena que vivía a la vuelta de mi casa, en Caballito. Lo hago como una suerte de apuesta a la autoayuda. Para levantarnos el ánimo y no permitir que nos ganen los Budúes, los Lázaros, ni los Cristóbal ni las Cristinas.
Juan Martín Maldacena fue el primer latinoamericano en recibir la “Medalla Lorentz” que otorga la Academia Real de Artes y Ciencias de los Países Bajos. Todo el mundo dice que es la antesala del premio Nóbel. Y aportan un argumento numérico: de los 21 científicos que recibieron esa medalla, luego 11 llegaron al Nobel.
Maldacena es un gigante de las neuronas y la materia gris. Lo vengo siguiendo desde junio de 1999. Hace 20 años escribí la primera columna sobre Maldacena jugando con el título de “El Einstein de Caballito”. Medio en broma y medio en serio yo decía que el nuevo Albert Einstein vivía a la vuelta de mi casa.
Usted va a pensar que estoy loco, que se me disparó un chip. Pero le estoy diciendo la verdad y nada más que la verdad. Es más, se lo repito por si no lo escuchó: el nuevo Einstein vivía a la vuelta de mi casa.
¿No me cree? ¿Quiere que le dé más datos? Maldacena tiene 50 años recién cumplidos. Nació en Caballito y supo estar en la tapa de varios diarios del mundo porque ganó el Yuri Milner que es un premio a la física fundamental que consta de tres millones de dólares. ¿Escuchó bien? Tres millones de dólares. Le doy un dato para comparar. El premio Nóbel otorga apenas un millón doscientos mil dólares. Otro dato emocionante: gran parte de ese premio se convirtió en una generosa donación para el Instituto Balseiro, a donde vuelve siempre para formar estudiantes. Pero esto no es todo. A los 30 años, Juan, recibió en Budapest uno de los mayores reconocimientos que existen en el campo de la ciencia y fue tapa del New York Times. ¿Qué me cuenta? Podríamos hacer una película titulada: “Juan, de Caballito a Budapest”. O mejor dicho, a Harvard, porque allí en Harvard, en la cumbre de la excelencia educativa se mueve este ex vecino del barrio de Caballito. Es el profesor vitalicio más joven de la historia de Harvard.
Permítame que le cuente esta historia luminosa que nos debería hacer inflar el pecho de orgullo a los argentinos. Es una forma de superar tanta irracionalidad y odio que a veces siembra la realidad cotidiana. Una manera de equilibrar tanta mala nueva. Le hablo de Juan Martín Maldacena a quien deberíamos subir al podio más alto y otorgarle una medalla de oro gigante. Maldacena es el creador de una teoría revolucionaria que lo convirtió en el niño mimado de la física moderna y en uno de los científicos más populares del planeta. Muchas publicaciones científicas se preguntan si no estamos ante la presencia de un nuevo Albert Einstein. Es que precisamente, su gran descubrimiento tiene que ver con ese emblema universal del conocimiento. Juan formuló una nueva teoría que explica mejor como está formado y cómo funciona el universo. Una pavadita, ¿no?. Repito: como está formado y cómo funciona el universo. Y yo muchas veces no puedo programar el control remoto de la tele. Esa teoría fue bautizada “La conjetura de Maldacena” y logró unificar teorías que parecían irreconciliables: la teoría de la relatividad de Einstein y la de la mecánica cuántica. Por eso le digo que el nuevo Einstein nació a la vuelta de mi casa en Caballito. Y porque es profesor en la Escuela de Ciencias Naturales del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, el mismo en el que trabajó y murió Einstein.
Hasta los 15 años vivió en Avenida La Plata y Guayaquil. Juan es producto de la movilidad social ascendente de una típica familia de clase media que pudo enviar a su hijo a la universidad. Luis, ingeniero y Carmen, traductora de inglés, los padres de Juan le pudieron dar educación superior también a sus otras dos hijas. De aquel sueño de “Mi hijo el doctor” de Florencio Sánchez a esa utopía del progreso que es que nuestros hijos sean mejores y más felices que nosotros. Juan estudió dos años en Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires. Y después en nuestra meca científica del Instituto Balseiro de Bariloche. Insisto con esta propuesta: creo que historias como esta merecen ser contadas porque nos ayudan a levantar el ánimo entre tanta basura de inseguridad y mega corrupción con impunidad. Es como una forma de decir que podemos. Si alguna vez pudimos, podemos. Como dice el lema de la maravillosa expedición argentina de Atlantis: “Que el hombre sepa que el hombre puede”.
Es emocionante recordar cuando recibió el premio “Javed Husain”, en Hungría ante 2.000 científicos, uno más bocho que el otro. Tenía 30 años. Y los más grandes centros científicos del mundo lo querían fichar en su plantel. Solo basta con decir ese apellido y entre los más grandes intelectuales saben que se está hablando de Argentina. La CNN y la revista Time apostaron a él como futuro líder. ¿Y cuando dio la vuelta olímpica? Se lo trato de explicar con palabras sencillas tal como lo entendí yo que soy un humilde e ignorante mortal. Mi ex vecino de Caballito relacionó y unificó la “Teoría de la Relatividad” que describe el funcionamiento de objetos tan grandes como estrellas, galaxias o el propio universo con la teoría de la mecánica cuántica que analiza el comportamiento de los mundos infinitesimales como los electrones o los Quarks. Hasta ahí llego y no sigo porque me estalla el cerebro.
Juan es católico practicante y fue condecorado por Juan Pablo II igual que el fallecido Steven Hawking, con el que también trabajó y hace años ingresó como miembro a la Academia Pontificia de Ciencias.
Vive entre complejas ecuaciones, moléculas, el cosmos y los agujeros negros. Trabaja en un espacio con 5 dimensiones que se llama hiperbólico. Anota todo en papel y lápiz y la computadora la deja solo para contestar mails y navegar por internet. Pero Juan extraña las montañas de Bariloche que solía escalar, y nuestra música folcklórica, con guitarra y bombo. Con sus neuronas Juan supo generar cosas insólitas. En una convención muy importante de estas mentes superiores, uno de la universidad de Chicago, cambió la letra de “Macarena” por “Maldacena”. ¿Se acuerda? “Dale alegría a tu cuerpo Maldacena” y todos se sumaron al coro de la canción más popular de la historia contemporánea en los Estados Unidos y que fue la base de la campaña electoral de Bill Clinton. Dale alegría a tu teoría Maldacena, cantaban los muchachos. Dale alegría a la Argentina, Maldacena, podríamos cantar nosotros en estos tiempos de cólera.
Aunque algún descreído diga: que va a cantar bien Maldacena si vive a la vuelta de casa. Es un Einstein celeste y blanco.
Los que entregan el Nobel ya lo saben.

Publicado por Alfredo Leuco. http://alfredoleuco.com/?p=3692

miércoles, diciembre 08, 2010

ILLIA EN PIJAMAS de ALFREDO LEUCO.



ILLIA EN PIJAMAS.
Fué Presidente, lo voltearon porque anuló los contratos petroleros y por la ley de medicamntos que le ponía límites a los laboratorios, murió pobre.

En un glorioso recital, Jairo contó una vivencia estremecedora de su Cruz del Eje natal. Una madrugada su hermanita no paraba de temblar mientras se iba poniendo morada. Sus padres estaban desesperados. No sabían que hacer. Temían que se les muriera y fueron a golpear la puerta de la casa del médico del pueblo.

El doctor Arturo Illia se puso un sobretodo sobre el pijama , se trepó a su bicicleta y pedaleó hasta la casa de los González. Apenas vio a la nenita dijo: “Hipotermia”. “No se si mi padre entendió lo que esa palabra rara quería decir”, contó Jairo. La sabiduría del médico ordenó algo muy simple y profundo. Que el padre se sacara la camisa, el abrigo y que con su torso desnudo abrazara fuertemente a la chiquita a la que cubrieron con un par de mantas. “¿No le va a dar un remedio, doctor?”, preguntó ansiosa la madre. Y Arturo Illia le dijo que para esos temblores no había mejor medicamento que el calor del cuerpo de su padre.

A la hora la chiquita empezó a recuperar los colores. Y a las 5 de la mañana, cuando ya estaba totalmente repuesta, don Arturo se puso otra vez su gastado sobretodo, se subió a la bicicleta y se perdió en la noche.

Jairo dijo que lo contó por primera vez en su vida. Tal vez esa sabiduría popular, esa actitud solidaria, esa austeridad franciscana lo marcó para siempre. El teatro se llenó de lágrimas. Los aplausos en la sala denotaron que gran parte de la gente sabía quien había sido ese médico rural que llegó a ser presidente de la Nación. Pero afuera me di cuenta que muchos jóvenes desconocían la dimensión ética de aquél hombre sencillo y patriota.

Y les prometí que hoy, en esta columna les iba a contar algo de lo que fue esa leyenda republicana.Llegó a la presidencia en 1963, el mismo año en que el mundo se conmovía por el asesinato de John Fitzgerald Kennedy y lloraba la muerte del Papa Bueno, Juan XXIII.Tal vez no fue una casualidad. El mismo día que murió Juan XXIII nació Illia como un presidente bueno. Hoy todos los colocan en el altar de los próceres de la democracia.Le doy apenas alguna cifras para tomar dimensión de lo que fue su gobierno. El Producto Bruto Interno (PBI) en 1964 creció el 10,3% y en 1965 el 9,1%. “Tasas chinas”, diríamos ahora. En los dos años anteriores, el país no había crecido, había tenido números negativos. Ese año la desocupación era del 6,1%. Asumió con 23 millones de dólares de reservas en el Banco Central y cuando se fue había 363. Parece de otro planeta. Pero quiero ser lo mas riguroso posible con la historia. Argentina tampoco era un paraíso. El gobierno tenía una gran debilidad de origen. Había asumido aquel 12 de octubre de 1963 solamente con el 25,2% de los votos y en elecciones donde el peronismo estuvo proscripto.

Le doy un dato mas: el voto en blanco rozó el 20% y por lo tanto el radicalismo no tuvo mayoría en el Congreso. Tampoco hay que olvidar el encarnizado plan del lucha que el Lobo Vandor y el sindicalismo peronista le hizo para debilitarlo sin piedad. Por supuesto que el gobierno también tenía errores como todos los gobiernos. Pero la gran verdad es que Illia fue derrocado por sus aciertos y no por sus errores. Por su historica honradez, por la autonomía frente a los poderosos de adentro y de afuera. Tuvo el coraje de meter el bisturí en los dos negocios que incluso hoy mas facturan en el planeta: los medicamentos y el petróleo. Nunca le perdonaron tanta independencia. Por eso le hicieron la cruz y le apuntaron los cañones.

Por eso digo que a Illia lo voltearon los militares fascistas como Onganía que defendían los intereses económicos de los monopolios extranjeros. El lo dijo con toda claridad: a mi me derrocaron las 20 manzanas que rodean a la casa de gobierno. Nunca más un presidente en nuestro país volvió a viajar en subte o a tomar café en los bolichones. Nunca mas un presidente hizo lo que el hizo con los fondos reservados: no los tocó.

Nació en Pergamino pero se encariñó con Cruz del Eje donde ejerció su vocación de arte de curar personas con la medicina y de curar sociedades con la política. Allí conoció a don González el padre de Marito, es decir de Jairo. Atendió a los humildes y peleó por la libertad y la justicia para todos. A Don Arturo Humberto Illia lo vamos a extrañar por el resto de nuestros días. Porque hacía sin robar. Porque se fue del gobierno mucho mas pobre de lo que entró y eso que entró pobre. Su modesta casa y el consultorio fueron donaciones de los vecinos y en los últimos días de su vida atendía en la panadería de un amigo. Fue la ética sentada en el sillón de Rivadavia. Yo tenía 11 años cuando los golpistas lo arrancaron de la casa de gobierno. Mi padre que lo había votado y lo admiraba profundamente se agarró la cabeza y me dijo:- Pobre de nosotros los argentinos. Todavía no sabemos los dramas que nos esperan.Y mi viejo tuvo razón. Mucha tragedia le esperaba a este bendito país. Yo tenía 11 años pero todavía recuerdo su cabeza blanca, su frente alta y su conciencia limpia.

Alfredo Leuco.

De COLUMNA POLÍTICA de Alfredo Leuco.