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http://guillermopirriargentino.blogspot.com/2010/03/el-sol-en-la-bandera-argentina.htmlGRACIAS POR ESTAR AQUÍ...
...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.
LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.
“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).
“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.
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martes, febrero 18, 2020
jueves, enero 24, 2019
Kelsen y los políticos “católicos”.
Kelsen y los políticos “católicos”.
“La causa de la democracia resulta desesperada si se basa en la idea de que sea posible el conocimiento de la verdad absoluta, de la comprensión de valores absolutos. […]
Por tanto, el relativismo es la cosmovisión que la democracia asume”
Por tanto, el relativismo es la cosmovisión que la democracia asume”
(Hans Kelsen, Esencia y valor de la democracia).
El nombre de “Hans Kelsen” quizás no diga mucho al común de los mortales, pero a quienes han pasado por una facultad de derecho, seguro que sí.
Austríaco, protestante y filósofo del derecho, se exilió en USA después del advenimiento “democrático” del nacional-socialismo, para convertirse, luego, en el mayor representante del positivismo jurídico moderno (una corriente filosófica del nominalismo). Su obra principal es la Teoría Pura del Derecho donde afirma, entre otras cosas, que la validez de las normas depende del gobernante y del modo de dictarlas; no de su contenido; es decir: una ley es “justa” siempre y cuando haya sido bien sancionada.
Para hablar en criollo: si una norma es dictada “como Dios manda”, hay que obedecer. Punto.
- “¿Y si es injusta?”.
¡Es ley! Punto. A apechugar…
– “¿Y si fuese una ley de los nazis?” (porque los nazis siempre son los malos ¿vio?).
El mismo Kelsen se enfrentó ante esta disyuntiva teniendo que aceptar inicialmente la “legalidad” de las leyes alemanas para, luego, crear un nuevo principio (el de “efectividad”) para gambetearlo.
Es decir: “estos son mis principios, pero si no les gustan, tengo estos otros”, como decía Groucho.
– “¿Pero a qué viene todo esto?”.
A que en Argentina, hace apenas unos días, surgió el caso de una pobre niña de 12 años, violada y con seis meses de embarazo. Marxistas y liberales exigían el aborto “porque estaba planteado por la ley”; los otros, es decir, los que aún no se han lobotomizado, exigían aplicar el sentido común y salvar ambas vidas.
¿Cómo terminó la cosa? Salomónicamente.
– “¿La cortaron al medio?”.
No. Los médicos practicaron una cesárea y se sacaron el problema de encima o, más bien, le tiraron el problema al bebé que ahora debe sobrevivir.
– “En fin… Un caso más de aberrancia”- dirán.
No. El tema es más profundo. En nuestra “clase política” hay un “habitus” incluso entre muchos dirigentes católicos que entienden que, cuando una ley es “ley” (al estilo kelseniano) deben respetarla y hacerla respetar. Y esto lo aprenden en colegios católicos y hasta en universidades católicas.
Si no, veamos un botón de muestra (habría miles) en el caso del senador “católico” Esteban Bullrich, integrante del partido oficial (progres y liberales que comen con cubiertos):
“El aborto está autorizado por violación desde 1927. Nosotros estamos en desacuerdo en legalizar el aborto, que es otra cosa, pero hay causales que ya están contempladas en la ley” (…). “La ley autoriza el aborto por violación, entonces sí, tendría que haber ocurrido” – dijo el senador.
Pero pensemos bien: quizás se perdió la clase de catecismo donde se enseñaba que “la autoridad sólo se ejerce legítimamente si busca el bien común del grupo en cuestión y si, para alcanzarlo, emplea medios moralmente lícitos. Si los dirigentes proclamasen leyes injustas o tomasen medidas contrarias al orden moral, estas disposiciones no pueden obligar en conciencia” (Catecismonro. 1903).
Aunque no extraña demasiado pues otros integrantes del gobierno, habiendo ido a colegios “católicos” (como el caso del presidente Macri y Enrique Avogadro, al John H. Newman) parecen haberse perdido también las clases de catecismo.
* * *
Sea como fuere, o hay que volver a predicar y machacar con la legítima desobediencia a las leyes injustas.
O hay que dinamitar -en sentido figurado- varios colegios “católicos”.
Que no te la cuenten…
P. Javier Olivera Ravasi, SE
domingo, diciembre 09, 2018
9 de diciembre de 1892: nace en Santa Fé José Busaniche.
José Luis Busaniche.
Nació en Santa Fe, el 9 de diciembre de 1892. Era hijo del doctor Julio Busaniche y de Julia Lassaga. Educado en su casa pasó por la escuela de Ramírez hasta ingresar en 1903 como alumno externo al Colegio de la Inmaculada Concepción. En 1909 salió del establecimiento jesuita y continuó los estudios en el Colegio Nacional hasta recibirse de bachiller.
A los 20 años publicó un artículo en la prensa local que fue elogiado por Gustavo Martínez Zuviría. Se graduó de doctor en derecho y ciencias sociales en la Facultad de Ciencias Jurídicas de Santa Fe en 1919. Su tesis versó sobre Marcas de fábrica y patentes de invención. En 1923 viajó por Europa, durante varios meses, visitando Italia, Francia y Bélgica. De regreso, al año siguiente, desempeñó una cátedra de francés en Colegio Nacional “Simón de Iriondo”.
En 1925 fue nombrado subsecretario del Ministerio de Instrucción Pública y Economía. En tal carácter, se ocupó de la reforma del plan de estudios de las escuelas normales de la provincia. En ese mismo año, fue designado Defensor General, y tras la renuncia del cargo anterior, se lo nombró delegado del gobierno de Santa Fe, ante la Exposición Ibero Americana de Sevilla. Viajó por Portugal, España e Inglaterra.
Ocupó cargos importantes en la Administración Pública: fue profesor de historia argentina en la Facultad de Ciencias de la Educación, en Paraná, director de la Biblioteca Central de la Universidad Nacional del Litoral, profesor de la materia en la Escuela Normal Superior de Paraná, y del Instituto Nacional del Profesorado de esa ciudad.
De nuevo fue subsecretario del Ministerio de Instrucción Pública y Fomento en su provincia y secretario de la Comisión Nacional de Museos y Monumentos Históricos (1938), bajo la presidencia del Dr. Ricardo Levene. Formó parte del cuerpo docente de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires como profesor adjunto de Historia Argentina y en el Colegio Nacional Buenos Aires.
Suficientes títulos acreditaban para que se incorporara en 1931, como miembro correspondiente por Santa Fe, a la Junta de Historia y Numismática Americana donde pronunció una conferencia sobre Formación histórica del Pacto Federal. Política Interprovincial. 1829-1831. Renunció a ese cargo en 1941.
Fue conocedor de los grandes historiadores europeos, desde Carlyle a Taine, manejaba a Gvoch, Aulard, Bainville, Fustel de Coulanges, Menéndez y Pelayo, Unamuno y Gabriel Hanotaur, entre otros.
Dejó una abundante bibliografía relacionada con el pasado argentino desde el punto de vista político, militar y diplomático. Sus obras son: Santa Fe y el Uruguay desde la Revolución de Mayo hasta la constitución de la República Oriental (1930); Noticia preliminar y notas suyas al Diario de don Manuel Ignacio Diez de Andino. Crónica santafecina. 1813-1822 (1931). En 1936 se hizo acreedor a un premio de la Comisión Nacional de Cultura por su libro El bloqueo francés de 1838 y la misión Cullen, que reeditó en 1945. Le siguió Estanislao López y el Federalismo del Litoral (1937); Estudio Preliminar a Representación Nacional de Santa Fe. 1828-1829. Actas y otros documentos (1938). Dio además a la imprenta: Lecturas de historia argentina; Relatos de contemporáneos 1827-1870 (1938) reeditada con el título Estampas del pasado. Lecturas de historia argentina (1959). Publicó también: Domingo Cullen (1940); San Martín visto por sus contemporáneos (1942); San Martín vivo (1950); Rosas visto por sus contemporáneos (1955); Bolívar visto por sus contemporáneos (1960).
Atraído por la literatura de viajeros extranjeros en la Argentina efectuó numerosas traducciones como la de Lina Beck Bernard, William Mac Cann, Arséne Isabelle, William Yates, Thomas J. Page, J. A. B. Beaumont, Alejandro Caldeleugh, Juan Parish Robertson y su hermano Guillermo, Martín de Moussy, Xavier Marmier, Jean Adam Graaner, Thomas Woodsine, Hinchtiliff y Lauchlan Bellingham, a las que le puso prólogo y realizó anotaciones a los mismos.
Fue relator del II Congreso Internacional de Historia Americana (1937), y vocal del Congreso Regional de Historia Sanmartiniana, organizado por la Universidad Nacional de Buenos Aires (1949). Colaboró en “Humanidades” de La Plata, “Boletín del Instituto de Investigaciones Históricas”, “Boletín de la Comisión de Museos, Monumentos y Lugares Históricos”; “Verbum”; “Boletín de la Junta de Historia y Numismática Americana”, diarios “El Litoral”, de Santa Fe y “La Nación”, de Buenos Aires.
Fue dueño de una importante, selecta y rica biblioteca. Falleció en Olivos (Prov. de Buenos Aires), el 18 de mayo de 1959. Estaba casado con Susana Barrier. “Poseía –dice Rafael Alberto Arrieta- una cultura muy extensa y una sensibilidad muy afinada. El permanente estudio no lo alejaba de la historia de las literaturas europeas”. Un libro póstumo Bolívar visto por sus contemporáneos, fue editado en México.
Fuente
Cutolo, Vicente Osvaldo – Novísimo Diccionario Biográfico Argentino – Ed. Elche, Buenos Aires (2004).
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado
Portal www.revisionistas.com.ar
Cutolo, Vicente Osvaldo – Novísimo Diccionario Biográfico Argentino – Ed. Elche, Buenos Aires (2004).
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado
Portal www.revisionistas.com.ar
martes, febrero 21, 2017
SI TIENE APTITUD PARA EL CARGO Y APTITUD MENTAL PORQUE CUESTIONARLA A LA SRA.
La jueza Highton a los 74: en buena forma, pero “algo encorvada”.
Quienes la tratan frecuentemente en la Corte Suprema aseguran que Elena Highton de Nolasco es una mujer muy respetada, que se ganó el aprecio de todos. “Eso sí, de pocas pulgas”, sostienen. La aclaración final es importante: la ministra, que lleva 13 años en el máximo tribunal de Justicia, no tiene simpatías políticas. De hecho es la única funcionaria “de carrera” en esta Corte, ya que entró a la Justicia en 1973.
Pero la jugada del Gobierno para intentar removerla de su cargo al cumplir 75 años la exasperó. “Ella tenía una gran relación con el ministro de Justicia, Germán Garavano. Y lo mandaron a él a que firme el rechazo a la solicitud de Highton de quedarse. Una locura. Cerraron el único canal de diálogo que tenían con la ministra”, analizan en los pasillos de Tribunales.
En la mesa chica de la Corte nunca dudaron de que la ministra pudiese conservar su cargo. “El fallo Fayt, de 1999, la ampara. Porque en esa sentencia se declaró nulo el artículo que limita la edad de los jueces, ya que la Convención Constituyente de 1994 no tenía competencia sobre esa cuestión. No estaba dentro del ‘Núcleo de coincidencias básicas’”, sostiene ante NOTICIAS Jorge Rizzo, quien defendió con éxito en la Justicia a Highton y antes lo había hecho con Carlos Fayt.
Sin timing, desde el Gobierno hicieron una jugada que les puede costar caro: quisieron remover a uno de los ministros que no consideran cercanos para poner a un tercer juez de Corte en lo que va de su mandato (en el 2016 nombraron a Carlos Rosenkrantz y Horacio Rossatti). “Hicieron un análisis equivocado. Y ahora cortaron todo tipo de relación con Elena. Además en el PRO sostenían que Fayt era un héroe por resistir, pero cambiaron el discurso con Highton”, dice una fuente de confianza de la ministra.
Luego de que el juez federal Enrique Lavié Pico hiciera lugar a la acción de amparo formulada por Highton, el Gobierno desistió de su ofensiva. Tras la sentencia adversa, eligieron bajarse de la pelea y no apelar.
Intimidad
Highton de Nolasco vive en un departamento en la zona del Jardín Botánico, en el barrio de Palermo. En su living, con amplios ventanales que brindan una placentera vista de la ciudad de Buenos Aires, solía recibir a la ministra Carmen Argibay, quien murió en el 2014 y de quien se había hecho buena compañera.
Con su sueldo, de alrededor de 250.000 pesos (y por el cual no paga Ganancias), le alcanza para tener un gran nivel de vida. A pesar del secretismo con el que la Corte Suprema maneja el asunto de las declaraciones juradas, se pudo saber que su patrimonio asciende a 3,1 millones de pesos. Sustancialmente inferior al de los ministros más ricos: Carlos Rosenkrantz (11,3 millones) y Ricardo Lorenzetti (9,3 millones).
Según aclaran en su entorno, Highton está “muy bien de salud y viene a trabajar todos los días”. “Está achacada físicamente, encorvada. Pero son cosas propias de la edad. Desde lo intelectual está perfecta”, agregan.
Si bien el reglamento interno de la Corte no permite la designación de parientes, “Elenita” Nolasco (49), hija de la ministra, trabaja en la Secretaría de Relaciones de Consumo del máximo tribunal desde mayo del 2005. Los colegas de Highton acordaron que, en este caso en particular, no había una incompatibilidad porque ella no impartiría órdenes directas sobre su hija, que venía de ser empleada del estudio Beccar Varela y secretaria letrada de Lorenzetti.
Su historia
Para entrar en la Justicia, Highton de Nolasco tuvo un padrino político especial: el escritor Arturo Jauretche. Su nombramiento fue firmado por el mismísimo Juan Domingo Perón y publicado en el diario La Razón, cosa que ella recuerda con orgullo, según pudo averiguar Irina Hauser para el libro “Los Supremos”.
Highton se recibió de abogada a los 23 años. Fue escalando peldaño por peldaño en la Justicia hasta que en el 2004 el entonces jefe de Gabinete Alberto Fernández (que había sido su alumno) se la propuso a Néstor Kirchner para la renovación de la Corte.
Hauser reconstruyó el día en que Highton fue citada por Fernández: “La llamó directamente a su departamento para convocarla de urgencia a la Casa Rosada. Ella estaba en la peluquería y no usaba celular. Su marido, un médico pediatra jubilado del Hospital Garrahan, la rastreó por todos lados hasta que la encontró”.
Ese día llegó a la Rosada creyendo que sólo era una primera reunión. Pero cuando Fernández la recibió, la felicitó por anticipado.
—¿Entonces ya está? —se sorprendió.
—Claro —respondió el jefe de Gabinete.
Apenas su nombre comenzó a trascender mediáticamente, comenzaron los cuestionamientos políticos porque Highton fue nombrada jueza en plena dictadura. En la audiencia pública previa a su nombramiento debió contestar más de 100 preguntas, muchas referidas a ese tema: “Los que tienen mi edad vivieron más de un gobierno de facto. Yo no me fui del país, fui jueza y trabajé a favor de los litigantes. Nunca nadie dijo que violé algún tipo de derecho”, contestó aquel día.
En el mundo jurídico, a Highton se la considera una de las fundadoras de la mediación, referente en temas de violencia familiar y la creadora de la teoría del “esfuerzo compartido”, utilizado durante el corralito para justificar la pesificación, tema por el cual temió salir a la calle durante mucho tiempo. Es, además, la primera mujer en una Corte en democracia.
Highton conocía los pasillos del máximo tribunal aún antes de ser ministra, porque en sus años de camarista hacía de guía de contingentes que llegaban desde el extranjero.
Ahora, con 74 años de edad y 13 en su cargo, planea seguir recorriendo aquellos pasillos. No piensa jubilarse. Ni siquiera ante las presiones del Gobierno.
lunes, septiembre 19, 2016
Pinedo, furioso contra el PRO: “No quiero viajar a Malvinas para que los ingleses me sellen el pasaporte”.
El presidente provisional del Senado, Federico Pinedo (Cambiemos) utilizó muy duros términos para referirse a la nueva alianza que está encarando la Canciller Susana Malcorra, en su carrera por la ONU: "No quiero viajar (a Malvinas) para que los ingleses me sellen el pasaporte, no me gusta que me hagan eso para ir a tierra que considero argentina… No me gusta, es como si fuera a Santiago del Estero y me ponga un sello un país extranjero".
El presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, se mostró furioso por la nueva alianza que Susana Malcorra está llevando adelante con Gran Bretaña para unir las islas Malvinas con su plataforma continental (Argentina) vía aérea: "No quiero viajar (a Malvinas) para que los ingleses me sellen el pasaporte, no me gusta que me hagan eso para ir a tierra que considero argentina. No me gusta, es como si fuera a Santiago del Estero y me ponga un sello un país extranjero".
A su entender, el Ejecutivo suscribió "un comunicado que ni siquiera es un acuerdo, no es un tratado. El comunicado que se hizo trata varios temas y cada uno de esos temas requiere un acuerdo específico para que se pueda operar".
Más allá de su postura personal de no viajar a Malvinas, el senador oficialista analizó en radio Belgrano AM 950 que"definitivamente hablar hay que hablar con los ingleses"por el tema de la soberanía y "si tuviera que ir como parte de la solución definitivamente iría" al archipiélago.
La Mesa Nacional de la CC-ARI también exteriorizó su preocupación por los contenidos del reciente acuerdo con Gran Bretaña para establecer un diálogo que mejore la cooperación en todos los asuntos del Atlántico Sur: "El objetivo de la política de Estado de nuestro país no se alcanzará por medio de un esquema de cooperación en el que el gobierno británico solo entiende la negociación como una imposición de sus condiciones", señaló el partido en un comunicado difundido a la prensa.
"La intención de ambas partes de remover obstáculos en áreas tales como la pesca e hidrocarburos en el Atlántico Sur, generará nuevas oportunidades de cooperación y de utilización racional de los recursos naturales de las islas y el cese de actos unilaterales que entorpezcan el nuevo clima que se busca crear", remarcó por su parte el ministerio que conduce Susana Malcorra.
sábado, agosto 20, 2016
El costo del gas, un secreto que la Corte obligó a revelar.
El costo sacar del subsuelo un metro cúbico de gas es el secreto mejor guardado de las petroleras. El celo entre competidores llega a tal punto que sólo un puñado de personas dentro de las grandes corporaciones conocen esa información.
El fallo de la Corte Suprema obligó al gobierno a poner en discusión el precio del gas en boca de pozo, el primer eslabón de la cadena, el más opaco y a su vez el más relevante: alrededor del 70% de la factura lo explica este costo.
Por eso, ni el Ejecutivo ni las petroleras lo recibieron de buena manera. Ahora, deberán hacer pública al menos una parte de esos datos sensibles. Tendrán que argumentar por qué el fluido que sale del subsuelo argentino pasaría a ubicarse entre los más caros del mundo medidos en dólares. Y deberán hacerlo a pesar de que no existe ninguna ley ni norma que los obligue: Ricardo Lorenzetti y sus colegas se metieron en los intestinos de un sector ultraregulado pero al cual no le gusta mostrar sus cartas.
Fuentes del Ministerio de Energía confirmaron a este medio que ya hubo contactos con las petroleras. El gobierno pretende respaldo ante los consumidores para explicar por qué el gas debe valer lo que muchos usuarios se resisten a pagar.
De forma paralela, agitan el fantasma de la caída de inversiones y la seguridad jurídica. Alegan que la audiencia pública se presenta como una barrera para las compañías, que no quieren saber nada con hablar de costos. Sostienen que este mecanismo desalentará el arribo de dólares que requiere el sector para despegar.
Pero ya no hay queja que valga: la audiencia se hará en tres semanas y habrá que dar explicaciones.
Precios complejos
El gas, a diferencia del petróleo, no tiene un único precio. Hay tantos valores como pozos y yacimientos existen en el mundo. A menudo, se promedia el número para hacerlo “abarcable”. El precio promedio del gas que sale de Neuquén, según el aumento que autorizó Aranguren, iba a alcanzar los 5,3 dólares el millón de BTU –unidad térmica que equivale a unos 27 metros cúbicos–.
El problema es que esos 5,3 dólares se componen de distintos clientes. El gas es siempre el mismo, pero su precio varía en Argentina según el destino. Puede ir a las industrias, al GNC, a la generación térmica, a los comercios o a los hogares. Y el fluido que arriba a las familias sólo representa el 30% del volumen que se vende por año.
Calcular el costo del gas en boca de pozo sólo para el sector doméstico –como pide la Corte– será muy complicado. Además, hay que considerar que su incidencia varía según un factor tan caprichoso como el clima: a más frío, más gas demandan los hogares.
Se agregan otras complejidades. Hay pozos que producen gas y petróleo, con lo cual los costos cambian. Hay otros pozos que producen “gas rico”, del cual puede extraerse propano o butano que se comercializan aparte y que también cambian la ecuación. Hay pozos que son convencionales, y otros que exigen cuantiosas técnicas no convencionales para producir. Hay “pozos papa”, que son los que se usaron para explorar y nunca produjeron nada, pero igual deben ser acomodados en la estructura de costos de las compañías.
¿Podrá ese complejo ovillo empezar a desarmarse en las audiencias públicas? Es difícil. La única salida para este laberinto, ya no hay dudas, es política. Será difícil que la sociedad convalide un aumento que no pueda ser explicado en estos términos.
En el Ministerio de Energía agitan el fantasma de que tratar este tema en audiencia espantará inversores. Las petroleras analizan el impacto del fallo.
Publicado en Diario "Río Negro", 20 de agosto de 2016.
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