Fallece Héctor Alterio.
Héctor Benjamín Alterio había nacido el 21 de septiembre de
1929 en Buenos Aires, Argentina.
De ascendencia italiana, sus padres eran originarios de
Carpinone, comune de la provincia de Isernia, región de Molise instalados en el
barrio de Chacarita (del Club Chacarita Juniors sería hincha).
Gran actor argentino nacionalizado español de amplia
trayectoria en teatro, cine y televisión desarrolló una prolífica carrera tanto
en Argentina como en España.
Su debut en los escenarios se produjo en 1948, cuando
protagonizó Prohibido suicidarse en primavera, una obra escrita en 1937 por
Alejandro Casona.
Alterio intervino en algunas películas como Argentino hasta
la muerte, 1970; Juan José Jusid en La fidelidad, 1970; Héctor Olivera en La
venganza del Beto Sánchez, 1972 y La Patagonia rebelde, 1974de Héctor Olivera
sobre el libro de Osvaldo Bayer, Oso de Plata en Berlín. Y con el más destacado
de ellos, Leopoldo Torre Nilsson en El santo de la espada, 1969, La maffia,
1971, Los siete locos, 1972, La tregua (1974), Camila (1984) película de María
Luisa Bemberg, que recrea la historia real del romance entre Camila O’ Gorman
(Susú Pecoraro) y el sacerdote Ladislao Gutiérrez (Imanol Arias), La historia
oficial (1985) que recibió el Oscar como mejor película extranjera, El hijo de
la novia (2001).
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| Alterio en la película La Tregua (1972). |
Héctor Alterio participó de "Te rompo el rating",
la película de 1981 un pequeño papel ensayando la frase “la mesa está servida”.
En el '75, Alterio sufrió el mismo destino de otros
referentes de la cultura.
“Cuando estábamos presentando La Tregua en España recibí una llamada desde Buenos Aires. Estaba en el hotel Wellinton, en Madrid. La Triple A, en un comunicado, me condenaba a muerte” –recordaba Alterio- y desde enntonces empezó a residir en España, donde consiguió también la nacionalidad española.
Una de sus frases más icónicas. Salió de la película Caballos salvajes (que nombra a Villa Regina), la película de Marcelo Piñeyro de 1995 en la que Alterio hilvanó ocho palabras y luego pasaron a la cultura popular: “¡La puta que vale la pena estar vivo!” que se dice también: "La pucha que vale la pena estar vivo".
Alterio que hace de un viejo jubilado empieza a girar y bailar en Playa Cerro Avanzando, a 16 kilómetros de Puerto Madryn. Ahí, con vistas a Península Valdés y el Golfo Nuevo, el actor -con un abrigo marrón claro- se entrega al entusiasmo mientras suena el vals "Cuentos de los Bosques de Viena", de Strauss.
En una de las paradas del viaje ambos protagonistas bajan en un paraje alejado con vistas al Mar Argentino y allí se rodó la memorable escena en la que Héctor Alterio empieza a bailar dando círculos y pronuncia la inolvidable frase.
Según relató, el director Marcelo Piñeyro sentía que faltaba
cerrar una secuencia clave y decidió llamar a la reconocida guionista Aída
Bortnik. Durante esa conversación, Piñeyro le describió el escenario: un monte
en medio del campo, el personaje de Alterio completamente solo y una escena
cargada de emoción. Fue entonces cuando Bortnik se inspiró y le dijo: “Decile a
Héctor que su personaje diga ‘la puta que vale la pena estar vivo’”.
“Han pasado muchísimos años y siempre que voy a Buenos Aires
me gritan en la calle. A veces se equivocan y dicen ‘la pucha que vale la pena
estar vivo’, dicen cualquier cosa…” - recordaba Alterio-.
A fines del 2020, ya con 91 años, y cuando en Madrid se iba
reabriendo la actividad teatral tras la dura pausa por la pandemia (la porquería
de coronovirus), Héctor Alterio volvió con Como hace 3000 años, un espectáculo
donde interpretaba composiciones del gran poeta León Felipe, acompañado en
guitarra por José Luis Merlin.
Entre marzo y abril de 2023, el legendario actor argentino
interpretó el unipersonal “A Buenos Aires” y fue distinguido como “personalidad
emérita de la cultura” en una emotiva ceremonia.
Héctor Alterio falleció a los 96 años de edad este sábado 13
de diciembre de 2025.
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Murió Ernesto Acher, protagonista de los años clave de Les Luthiers.
Ernesto Raúl Acher Abulafia era hijo de un inmigrante llegado de Turquía y una argentina hija de turcos.
El músico, compositor y multiinstrumentista Ernesto Acher
murió este sábado a los 86 años y con él se va una de las figuras centrales en
la construcción del humor musical argentino. Impulsor de proyectos propios
-como La Banda Elástica- que ampliaron los límites entre la música académica,
el jazz y la escena teatral, Acher fue parte del período más fértil de Les
Luthiers entre 1971 y 1986.
Entre sus aportes musicales más destacados figuran obras
como “Miss Lilly Higgins”, “Epopeya de los quince jinetes”, el poema sinfónico
“Teresa y el Oso” y la “Cantata del adelantado Don Rodrigo Díaz de Carreras, de
sus hazañas en tierras de Indias, de los singulares acontecimientos en que se
vio envuelto y de cómo se desenvolvió” la interpretación de Don Rodrígo Díaz de
Carreras es estupenda, insuperable, bien lograda. Se destaca cuando interpreta el niño preguntón de “La gallina dijo Eureka”.
En el año 2002 decidió radicarse en Chile en donde, además de su actividad artística, fue durante siete años profesor en la Universidad Diego Portales de Santiago. Después de haber vivido en Concepción, Santiago y Linares, en septiembre de 2016 emprendió el regreso a Buenos Aires, donde residió hasta su muerte.







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