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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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jueves, septiembre 12, 2024

Alberto Fujimori (1938-2024).


 
Alberto Fujimori, el expresidente peruano que gobernó 10 años con mano dura, señalamientos de corrupción y abusos graves a los derechos humanos que lo llevaron a ser enjuiciado y a prisión pero que encarriló la economía y liquidó al terrorismo marxista, murió el miércoles de cáncer en Lima, informó su hija, la política Keiko Fujimori. Tenía 86 años.

“Después de una larga batalla contra el cáncer, nuestro padre, Alberto Fujimori acaba de partir al encuentro del Señor. Pedimos a quienes lo apreciaron nos acompañen con una oración por el eterno descanso de su alma”, publicó en un mensaje en X, antes Twitter que terminaba con un “gracias por tanto papá” y los nombres de los cuatro hijos a modo de firma.

La última vez que se le vio de forma pública fue el 4 de septiembre saliendo en silla de ruedas de un hospital privado. Había alegado recurrentemente que le permitieran salir de prisión por su deteriorado estado de salud.

El primer hijo de japoneses en llegar a ser jefe de Estado de otro país en el mundo por voluntad popular fue elegido tres veces como presidente de Perú desde 1990 a 2000. Nacido en Lima en 1938, pasó sus últimos meses de vida en libertad al beneficiarse de un indulto humanitario que permitió su excarcelación en diciembre de 2023 tras pasar 15 años en prisión con cargos por asesinato.

Durante sus mandatos —el último de ellos de menos de un año— aplicó duras medidas para levantar la economía, pero mantuvo altos niveles de popularidad. Sin embargo, en el año 2000, tras fuertes cuestionamientos internacionales por abusos a los derechos humanos, huyó a Japón y renunció por fax.

Después, fue condenado a 25 años de prisión, en 2009, con cargos por asesinato que lo señalaban como responsable de la creación y financiación en su gobierno de un escuadrón militar clandestino que mató al menos a 25 personas —entre universitarios y vecinos de un barrio de la capital, incluido un niño— a quienes consideraron exguerrilleros de Sendero Luminoso.

EN LAS RUINAS.

Su ascenso rápido al poder ocurrió en medio de la ruina económica en la que se encontraba Perú en julio de 1990, al término de los cinco años de gobierno de su antecesor Alan García. En agosto de ese año la inflación mensual llegó a 397% y el país soportaba una década de sangrientos atentados por parte de Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru.

“Enfrentó al terrorismo, controló la hiperinflación y hasta el momento se sigue su línea económica para bien o para mal”, destacó Yusuke Murakami, profesor de ciencia política en la Universidad de Kyoto y experto en Fujimori.

Decepcionados de los partidos políticos que no acabaron con el caos que se vivía, los peruanos eligieron como presidente en 1990 al ingeniero agrónomo Fujimori, quien entonces era un desconocido profesor de matemáticas en la Universidad Nacional Agraria de La Molina. Venció en segunda vuelta al premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa.

Le decían “el Chino” por sus ojos rasgados y su tez morena, que lo acercaban a la mayoritaria población de Perú: los mestizos e indígenas.

Sus padres, nacidos en la provincia japonesa de Kumamoto, trabajaron como costureros, reparadores de neumáticos, repartidores de rosas y dueños de una granja avícola para mantener a los tres hijos y dos hijas de la familia.

Durante su campaña pregonó con su voz aguda un gobierno de “los más capacitados y de conducta intachable”. En una ocasión, los diarios difundieron una fotografía suya vestido de karateca con cinturón negro y rompiendo un ladrillo con sus manos delgadas. Días después —en abril de 1990— ante el New York Times confesó que nunca aprendió karate y que el ladrillo ya estaba roto con anticipación.

Doce días después de llegar al poder, a los 52 años, aplicó las drásticas medidas que había prometido no usar durante su campaña para combatir la hiperinflación más alta en la historia de Latinoamérica, con 397% mensual, de acuerdo a cálculos de Steve H. Hanke, un profesor de economía aplicada de la Universidad Johns Hopkins, experto de inflación en el mundo.

En un mensaje televisivo, su ministro de Economía anunció que el precio de los combustibles subiría 32 veces junto al resto de productos básicos alimenticios. El costo se triplicó de un día para otro. Las colas en busca de alimentos se dispararon y la policía detuvo aquel fin de semana a unos 10.000 peruanos por saquear tiendas.

El 5 de abril de 1992, Fujimori anunció en un mensaje televisivo el cierre del Parlamento, la reorganización del sistema judicial y el inicio de un “gobierno de emergencia” que tendría entre sus objetivos redactar una nueva Constitución para reemplazar a la de 1979, que prohibía la reelección inmediata.

Su popularidad se disparó luego de que un grupo de investigadores policiales, que recibía apoyo de la embajada de Estados Unidos, capturara una noche de sábado de septiembre al líder de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, y a miembros claves de su cúpula que desde 1980 hasta 2000 provocaron más de 12.000 asesinatos.

Años más tarde, Fujimori sacó partido del rescate de la residencia del embajador japonés en Lima tomada por rebeldes del Movimiento Túpac Amaru. Ese día, soldados del ejército rescataron vivos a 72 de 73 rehenes y ejecutaron extrajudicialmente a los rebeldes. Una imagen de Fujimori en chaleco antibalas y botas militares, paseando victorioso por la residencia liberada, recorrió el mundo.

De acuerdo con diversos estudiosos, Fujimori inauguró un nuevo modelo político en la región: gobernó con un régimen autoritario de fachada democrática y gran respaldo popular.

Desde las sombras, su jefe de espías Vladimiro Montesinos —exabogado de narcos y oficial expulsado del ejército— dirigió un sistema de inteligencia que, usando dinero público, favoreció a Fujimori y le allanó cualquier tipo de oposición sobornando a legisladores, jueces, fiscales y dueños de medios de comunicación.

Su ambición por el poder le hizo reelegirse en 1995, cuando ganó por abrumadora mayoría. Volvió a hacerlo en el 2000, pese a acusaciones de fraude, pero su tercer gobierno duró poco. A finales de ese año se difundió un video que mostraba cómo su asesor Montesinos sobornaba a un legislador opositor. Eso desató una ola de protestas que provocó su caída.

Fujimori salió del país y se refugió en Japón, desde donde renunció a la presidencia vía fax.

En 1994 se divorció de su esposa Susana Higuchi después que ésta denunciara a sus cuñados por enriquecerse con ropa donada de Japón. Fujimori le quitó el título de primera dama y se lo dio a su hija Keiko, de 19 años. Tras la separación, sus hijos se quedaron con él y Keiko se dedicó a la política, postulándose a la presidencia en 2011 y 2016. Ahora, ella dirige un partido de centroderecha que reivindica los logros de su padre y es mayoría en el Parlamento unicameral.

Publicado en LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/Alberto-Fujimori1938-2024-550058.note.aspx

domingo, julio 29, 2018

Alberto Fujimori, el ocaso de un autócrata.

Alberto Fujimori, el exgobernante de Perú entre 1990-2000, llega a los 80 años mirando al pasado. El expresidente trabaja en las memorias que comenzó a escribir a mano en prisión, donde cumplió once de 25 años de condena por homicidios y secuestros considerados crímenes de lesa humanidad, y con la intención de unir a su familia. La tarea es complicada. Su hija mayor, Keiko, sigue enfrentada políticamente con el menor del clan, el congresista Kenji, quien fue suspendido. El partido fujimorista Fuerza Popular, con mayoría en el Congreso, es rechazado por la mayor parte de los peruanos, según los sondeos. 
“En los contados años que me quedan me dedicaré a tres objetivos: unir a mi familia, mejorar en lo que pueda mi salud y hacer un balance equilibrado y sereno de mi vida”, escribió Fujimori en una carta difundida el miércoles por la agencia France Presse. “He llegado a los 80 con todas las huellas que dejan los años, con todos los sobresaltos de la vida política, enormes satisfacciones y profundos pesares”, añadió.
La partida de nacimiento de Alberto Fujimori señala que nació el 28 de julio de 1938, el día que Perú celebra las fiestas patrias y su independencia. Luis Jochamowitz, el biógrafo no autorizado del autócrata, pone en duda el oportuno cumpleaños y asegura que la partida de bautismo de Fujimori señala que su nacimiento fue el 4 de agosto. Otros documentos y fotografías también cuestionan la versión oficial, entre ellos el pasaporte japonés de Fujimori y una ficha de Cancillería sobre el ingreso de su madre a Perú. Fujimori nació en una época en que el Gobierno tenía una política contra el registro de hijos de ciudadanos japoneses nacidos antes de 1936, poco antes de la Segunda Guerra Mundial. 
No solo el pasado de Fujimori está salpicado por la polémica. El apellido está rodeado de cuestionamientos hoy en día gracias al clan que domina la política peruana. “Su presente y su futuro se dan por interpósita persona: su hija”, comentó esta semana en un conversatorio Jochamowitz. De acuerdo a una encuesta de julio de GFK Perú, un 74% desaprueba la labor de la excandidata presidencial Fujimori, quien lidera la oposición. Un 8% aprueba la gestión del presidente saliente del Congreso, el fujimorista Luis Galarreta. Un 32% cree que Fuerza Popular es la formación política que más se beneficia con la corrupción del sistema de justicia expuesta por la prensa en audios producto de escuchas telefónicas. 
Las grabaciones de conversaciones de jueces, fiscales, políticos, empresarios y miembros del Consejo Nacional de la Magistratura difundidas desde el 7 de junio contienen referencias a líderes del fujimorismo y a Fuerza Popular. Uno de sus protagonistas es el empresario Antonio Camayo, quien aportó a la campañas de Keiko Fujimori. Los diálogos registrados en los últimos seis meses revelan sobornos, pactos para modificar condenas, tráfico de influencias y nombramientos a cambio de beneficios para los integrantes de la trama. 
El juez supremo César Hinostroza, que en uno de los audios acuerda una reunión con la “Señora K de la fuerza número uno”, reconoció el viernes en una entrevista radial que se refería al fujimorista Fuerza Popular, pero evitó confirmar si hablaba de la hija de Alberto Fujimori. En decenas de movilizaciones contra la corrupción celebradas en varias ciudades del Perú, los manifestantes corearon: “¿Quién es la señora K? ¡Keiko Fujimori!” 
La noche del 24 de diciembre, el entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski, concedió al político un indulto humanitario alegando que no quería ver morir en prisión a un expresidente. El exbanquero de inversión llevaba meses anunciando el perdón, pero las evidencias de que Fujimori no tenía una enfermedad terminal ni que las condiciones de prisión agravaban su salud dificultaban la decisión. Tenía presión alta, una hernia en el disco lumbar y el crecimiento benigno de la próstata, además de una anormalidad en los latidos del corazón.
 Elmer Huerta, uno de los principales oncólogos peruanos, comentó entonces que si bien Fujimori tuvo un diagnóstico de cáncer precoz en la lengua en 1997, seis cirugías extirparon las lesiones y el mal no reapareció. Las condiciones de prisión no podían influir en ello, en su opinión. El expresidente tenía asistencia médica continua, vivía en un inmueble de más de 190 metros cuadrados con un huerto, taller de pintura, entre otros espacios que sumados llegaban a casi 800 metros cuadrados. Además, podía recibir visitas en cualquier momento. 
Kuczynski estaba amenazado en diciembre por una posible destitución. El Congreso de mayoría fujimorista divulgó documentos de los pagos que recibió de la constructora brasileña Odebrecht cuando fue ministro del Gobierno de Alejandro Toledo por haber realizado consultorías. El congresista Kenji Fujimori, peleado con su hermana, le ofreció al mandatario los votos para impedir la remoción en el Congreso, pero le pidió firmar el indulto a cambio. El menor de los hijos de Fujimori consiguió que nueve parlamentarios de Fuerza Popular desobedecieran a su hermana mayor. Kuczynski se mantuvo en el cargo, pero en marzo renunció antes de someterse a una nueva votación para destituirlo. Desde entonces, el enfrentamiento entre los hermanos escaló.