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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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sábado, enero 07, 2017

3 DE ENERO DE 1.917: HACE 100 AÑOS CARLITOS GARDEL ESTRENABA EL PRIMER TANGO CANCIÓN "MI NOCHE TRISTE".

Cien años atrás, Gardel estrenaba el primer tango canción de la historia.

Hasta entonces, el tango era un revoltijo de ritmos y voces llegados de todos los rincones, que no terminaban de cristalizar en un todo armónico. Con este éxito nació un género universal.

El 3 de enero de 1917, en el teatro Esmeralda (hoy Maipo) de Buenos Aires, Carlos Gardel estrenó Mi noche triste, una canción con música de Samuel Castriota y letra de Pascual Contursi. Tres minutos bastaron en aquella función para que un músico y un poeta, que no se conocían entre sí, y un cantante nacido Charles Romualdo Gardes en la ciudad francesa de Toulouse, dieran forma definitiva a un género musical que aún recorre el mundo.

Hasta entonces, el tango había sido un género amorfo, inacabado, revoltijo de ritmos y voces llegadas de todos los rincones, que no terminaban de cristalizar en un todo armónico. Como alquimistas que consiguen al fin penetrar los misterios del Opus Nigrun, Castriota y Contursi, cada uno por su lado, tomaron esos materiales híbridos e hicieron con ellos algo que antes no existía: el tango canción. 

En 1916, el pianista Samuel Castriota, que solía actuar en el café El Protegido, del barrio de Boedo, estrenó un tango de su autoría que tituló Lita. Entretanto, el poeta y cantor Pascual Contursi, argentino radicado en Montevideo, se ganaba la vida cantando “a la gorra” en los cabarets. Cuando descubría una composición que le agradaba y no tenía letra, le adosaba textos suyos y la incorporaba a su repertorio. Así hizo con Lita, que bautizó con el primer verso del tango que lo haría inmortal: “Percanta que me amuraste”.

Mi noche triste condensa la totalidad de los elementos que caracterizan el tango: ese aire grave, cadencioso y dramático que todavía lo distingue y una línea argumental que alimentó el género durante más de treinta años: el triste monólogo del hombre que lamenta el abandono de la mujer amada. 
Además, inauguró un “lenguaje tanguero” al introducir voces lunfardas –percanta, amurar, encurdelarse, cotorro, catrera– en un contexto de respetable nivel poético. 
Esa inclusión suma fuerza y expresividad a un sentimiento del mundo que durante décadas irían a compartir varias generaciones de rioplatenses: la invencible nostalgia del paraíso perdido.

El mundo donde nació el tango. ¿En qué contexto histórico, social y económico se produjo la aparición y el desarrollo del tango? 

El período 1880-1914 fue la etapa de mayor crecimiento económico del país. Entre 1880 y 1913, el producto bruto per cápita creció a más del doble, mientras que la población se multiplicó por cuatro como resultado de la inmigración masiva: de menos de 2 millones de habitantes a comienzos de la década de 1870 a más de 8 millones en 1914. En 1869, la Argentina tenía 1.737.000 habitantes, 211 mil de los cuales eran extranjeros (12,2%); en 1914, con un total de 7.900.000 habitantes, los extranjeros sumaban 2.391.171 (30,5%). Ese fenómeno fue más acentuado en la ciudad de Buenos Aires. En 1910, un 58% de los habitantes de la Capital eran extranjeros. 

Con este telón de fondo, el tango dio sus primeros pasos hacia 1880, según la mayoría de los historiadores. Creció en los barrios bajos de la ciudad y los suburbios: en los conventillos de La Boca, los cafetines y postas de carreta, los corrales, pulperías y prostíbulos. En esos tugurios y barracas, tríos de guitarra, flauta y violín interpretaban ritmos primitivos y vulgares, con letrillas casi siempre procaces: Afeitate el 7 que el 8 es fiesta (en lenguaje vulgar, siete es el nombre del ano); ¡Al palo! (significa que el hombre tiene una erección); Date vuelta; Dejalo morir adentro o Dos sin sacarla (dos eyaculaciones consecutivas); Dame la lata alude a las fichas de latón con que se daba turno en los burdeles.
Amores contrariados. Los parroquianos de esos peringundines, como se llamarían en lunfardo, eran gauchos, orilleros, algunos negros e inmigrantes recién llegados. La mayoría se ocupaba en trabajos rudos y modestos, aunque no faltaban desocupados y vagabundos. Ni las prostitutas. 

Los amores contrariados en los cuales el hombre es siempre víctima de una mujer veleidosa y sin corazón es un asunto que tiene en el tango un peso insoslayable. Mi noche triste –que funda literalmente el género y traza todas las coordenadas dentro de las cuales se moverá de ahí en adelante– trata, precisamente, el tema del abandono. 

Tanto fatalismo impregna las mejores páginas del tango. ¿De dónde sacaron aquellos poetas la idea de que las mujeres –a excepción de las madres– eran engañadoras, desleales, y que el amor estaba, inevitablemente, destinado al fracaso? De la realidad. 
Entre 1880-1930, llegaron 264 hombres por cada 100 mujeres. La única compañía femenina disponible para ese “excedente” masculino eran bailarinas, prostitutas, “alternadoras”, como decía el eufemismo de la época. Era lógico que eso originara sólo vínculos precarios, pasajeros. 
Así y todo, en esa fragua se irían amalgamando los elementos que en el escaso lapso de 35 años terminarían por modelar uno de los géneros musicales más difundidos del siglo XX: el tango canción, que tiene un argumento e incorpora un universo temático digno de la tragedia griega y que, más allá de los amores fugaces y del abandono, habla del viaje, el desarraigo, la madre, el barrio, los amigos y la casa natal, el coraje, el paraíso perdido y el olvido. 
Como si Buenos Aires, una ciudad que nació y creció con los ojos puestos en otra orilla, a miles de kilómetros de distancia, hubiera sido desde su creación un territorio destinado a fusionar historias, fantasías, emociones y sueños de millones de mujeres y hombres que el destino unió a orillas del río ancho como el mar.

Carlitos. El Morocho del Abasto lo estrenó en el entonces teatro Esmeralda, hoy Maipo, el 3 de enero de 1917. Rápidamente se volvió un éxito. Foto:Cedoc Perfil

LA YAPA ARGENTINA - ILUSTRACIÓN MUSICAL.

CANTA CARLITOS GARDEL. Guillermo Barbieri, José María Aguilar y Ángel Domingo Riverol en guitarras. 
Y la versión que me gusta de "Mi noche triste" de Alfredo Zitarrosa.


jueves, diciembre 11, 2014

TANGOS DEL AÑO 3000: "Balada para un loco" cumple 45 años.


En octubre de 1969, en el Luna Park se realizaba el Primer Festival Iberoamericano de la Danza y la Canción. Unas semanas antes, el poeta Horacio Ferrer le había llevado al entonces discutido Astor Piazzolla una frases para ver si con ella se le ocurría algo: "Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao...". El bandoneonista y compositor, azorado, le preguntó: "¿Y después cómo seguimos?". "Vos hacé una segunda parte que diga Loco, loco, loco", respondió Ferrer y se río antes de irse. La canción fue estrenada en Michelángelo por Amelita Baltar, pero los dos compositores y la cantante vieron la oportunidad de presentarla en el Festival que se llevaría a cabo en el Luna de Corrientes y Bouchard.
En el jurado del magno acontecimiento había figuras internacionales, entre ellos Vinicius de Moraes y Chabuca Granda. La "Balada para un loco" fue una de las primeras en ser interpretada y el jurado quedó impresionado. Por ese motivo, cuando se escucharon los otros temas, fue declarada finalista en el rubro "Tango". Allí se armó el primer lío. Los organizadores, muchos de los cuales consideraban que Piazzolla "no representaba al tango", se agarraron cos los miembros del jurado. El 14 de octubre, la "Balada..." obtuvo el segundo lugar detrás de "Hasta el último tren", de Julio Ahumada y Julio Camilloni. La pelea entre vanguardistas y conservadores tuvo un ganador en el Luna y un perdedor en la calle. El 16 de noviembre de 1969 salió el simple con el tema en el Lado A y "Chiquilín de Bachín" en el Lado B. Poco más tarde hubo otra versión, cantada por Goyeneche y la orquesta de Astor Piazzolla. Y más tarde decenas.
Para entonces, el primer simple con la voz de Baltar, ya había vendido 200 mil placas y revolucionaba la canción argentina con el recitado del comienzo ("Las callecitas de Buenos Aires tienen ese que se yo, ¿viste?"), el piano que comienza tímidamente y el estallido musical con el célebre "Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao, no ves que va la Luna rodando por Callao...". El tango, que venía cuesta abajo, resurgió a fines de la década del 60, en medio de los inicios del rock y el pop vernáculo. Las fusiones entre unos y otros llegarían más tarde, y con mucho éxito. Un dato anecdótico, especialmente relacionado con la Luna poética de la conmovedora balada. En los primeros días de aquel lejano octubre, habían llegado a Buenos Aires los astronautas Neil Armstrong y Michael Collins. Dos meses y medio antes, junto a Aldring que no pudo viajar a Buenos Aires aunque sí su esposa, estos hombres habían sido los primeros en pisar suelo lunar a bordo de la Apolo 11. Lo dicho: una anécdota más. (por Humberto Acciarressi  publicado en Diario "La Razón", 17 de noviembre de 2014).

"Balada para un loco" cumple 45 años. 
"Balada para un loco", de Astor Piazzolla y Horacio Ferrer, que cumple 45 años, fue el tango-canción que consolidó la unión creativa entre ambos, pero además fue clave en la obra del músico, que renovó la concepción tradicional del tango.
"Es un traje a medida", afirmó Amelita Baltar en diálogo con DyN, y recordó que el día del estreno la llamó Aníbal Troilo para decirle que "se escribió la segunda 'Cumparsita'".
Baltar aseguró que la gente "sigue pidiendo" ese tango y sostuvo que "es extraño, pero tengo ganas de seguir cantándolo".
La celebración de los 45 años del estreno del tango-canción se hará mañana con el espectáculo "Maratón Piazzolla", con la participación de Baltar, primera intérprete de ese tema, en el Teatro Margarita Xirgu de esta ciudad.
"El 16 de noviembre se cumplieron 45 años del estreno, fue en el Festival Iberoamericano de la Canción que se realizó en el Luna Park", rememoró la cantante.
Baltar comentó que el público tiene "adoración por 'Balada para un loco" y mencionó que la gente la pide "cada día más".
El espectáculo "Maratón Piazzolla", con entrada gratuita, se iniciará a las 20.30 en la sala de Chacabuco 875, encuentro que se realiza también en el marco de la semana del Día Nacional del Tango.
"Maratón Piazzolla" nació por impulso de un grupo 20 músicos que buscaban interpretar los tangos de Piazzolla durante varias horas y en una misma noche, un concierto de 40 temas y más de 4 horas de duración.
Ese encuentro, en ese formato, se realizó por primera vez en septiembre de este año en el Almagro Tango Club, pero para este homenaje, organizado por el ministerio de Cultura, se recurrió a un formato reducido y con una duración de 45 minutos.
Actuarán Lautaro Greco y Federico Santisteban en bandoneón, Sebastián Prusak y Bruno Cavallaro en violín, Cristian Zárate y Hernán Posetti en piano, Germán Martínez, Esteban Falabella y Armando De La Vega en guitarra, y Daniel Falasca y Pablo Motta en contrabajos.
Durante el espectáculo Baltar cantará nueve temas de Piazzolla, incluido "Balada para un loco", y también anunció que hará "Grisel", tango de Mariano Mores y José María Contursi.
"Balada para un loco", con música de Piazzolla y letra del poeta uruguayo Ferrer, fue editado como lado A de un simple lanzado en 1969, mientras que el lado B incluyó la canción "Chiquilín de Bachín", también de Piazzolla y Ferrer.
Ese año ambos temas fueron grabados por el cantante Roberto Goyeneche junto a la Orquesta de Piazzolla.
"Balada para un loco" se ubica entre los 100 mejores temas latinos de la historia.
Asimismo, la intersección de las avenidas Corrientes y Callao de Capital Federal lleva el nombre de "Esquina Horacio Ferrer" en relación a los versos de esa canción.
DyN. Publicado en Diario "Río Negro".
Las imágenes: internet.

viernes, octubre 31, 2014

31 de octubre de 1911 nacía el famoso letrista de tango argentino, José María Contursi, apodado “Katunga”.

José María Contursi nacido en Lanús en el conurbano de Buenos Aires fue un conocido letrista argentino de tango considerado  “el poeta sentimental” del tango. 
Fue hijo del reconocido Pascual Contursi creador de "Mi noche triste" que Carlitos Gardel la hizo inmortal e inauguró lo que se denomina el tango-canción.
José María Contursi trabajaba en el Departamento de Meteorología, dependiente del ministerio de Agricultura y se jubila en ese trabajo.  

Grisel: “No debí pensar jamás,/ en lograr tu corazón,/ y sin embargo te busqué, / hasta que un día te encontré, / y con mis besos te aturdí,/ sin importarme que eras buena...”
En  esa poesía como “Cristal” decía: 
“Se cumplió la ley de Dios, / porque sus culpas ya pagó /quien te hizo tanto daño” y “En esta tarde gris” “Remordimientos de saber / que por mi culpa, nunca, / vida, nunca te veré…”


Estuvo casado con Alina Zárate, con quien tuvieron cuatro hijos. El único hijo varón, Lucio Contursi, falleció muy joven víctima de cáncer.

José María Contursi conoció a Susana Gricel Viganó, la famosa “Gricel” del tango, cuya juventud y hermosura lo enamoraron. A pesar de ello vuelve a su matrimonio dejando atrás este romance, aunque el dolor y remordimiento por este abandono lo siguieron toda su vida.

Luego de años, José María Contursi enviuda y Susana Gricel es abandonada por su esposo y gracias a la ayuda de Ciriaco Ortiz en el año 1962 pueden reencontrarse. 
El amor se mantiene y se prolonga en el casamiento por iglesia en el año 1967 (él era viudo y ella era casada pero sólo por casamiento civil).



Contursi falleció en Capilla del Monte, Córdoba, el 17 de mayo de 1972. 
Gricel vivió luego en Capilla del Monte (provincia de Córdoba) para finalizar sus días el 25 de julio de 1994 víctima de un derrame cerebral.