Sí, la verdad es que fue un honor rodar con ella en Italia.
Nos llevamos muy bien. Lo cierto es que cuando la conocí no podía dejar de
mirarla porque era una mujer sensacional. Su físico era abrumador, fuera de lo
normal. Por otra parte, era muy divertida, siempre estaba cantando y con buen
humor. Su carrera es espectacular, pero yo creo que se lo merece.
¿Nunca sintió algún tipo de rivalidad?
Nunca, la verdad. La proyección de Sophia a nivel
internacional era muy grande y se sentía muy segura. Tampoco creo yo fuese tan
espectacular, o por lo menos nunca fui consciente. Su marido, Carlo, supo crear
un mito y ella interpretó muy bien ese papel. No todo el mundo vale para ello.
Convertirse en una estrella no es fácil, ¿a usted le llegó a
agobiar?
Voy a ser muy sincera, porque a estas alturas de la partida
hay que serlo. Es cierto que hubo un tiempo en el que la fama me agobiaba un
poco. No me sentía libre para hacer lo que quería y no podía ni ir a un cine
sin maquillarme, porque la gente me conocía y yo quería dar una imagen
determinada. En ese tipo de cosas, si pude sentir la presión.
Sophia siempre se ha mantenido en el ojo del huracán, ¿cree
que es agotador?
Sí, es muy cansado. Muy poca gente puede conseguirlo. Hay
que tener una energía a prueba de bomba. Yo prefiero llevar una vida tranquila
aunque en algún momento esté encantada de salir de mi rutina y ponerme delante
de una cámara.
Brigitte Bardot ha centrado su vida, en los últimos años, en
la defensa de los derechos de los animales, ¿qué le parece?
Como actriz fue muy especial y tenía una sensualidad que
marcó una época. Fue un auténtico icono erótico que ha traspasado la barrera
del tiempo. Después, ha demostrado ser una mujer auténtica que adora a los
animales y yo me siento muy identificada con ella. Hay que reconocer que lleva
luchando mucho desde hace años y eso tiene un gran mérito. Es una mujer
profunda ajena a la frivolidad tan normal en determinados ambientes.
Las vidas de Loren o Bardot siempre han despertado mucha
admiración, ¿se cambiaría por alguna de ellas?
No, estoy muy contenta con la mía. Además, yo también he
tenido una vida fascinante a mi nivel. Estoy contenta de cómo han sucedido las
cosas. Nunca he sido muy ambiciosa. De lo contrario, podía haber llegado mucho
más lejos.
Usted trabajó con grandes actores del cine español y con
algunos europeos y americanos. Sin embargo, no todo fue tan fácil. Con Juan
Luis Galiardo tuvo algunos problemas...
Con Juan Luis lo cierto es que me peleé muchísimo. Fue como
una batalla campal cuando rodamos "Coqueluche". Yo creo que,
realmente, ha sido la única persona con la que tuve un enfrentamiento
importante a lo largo de mi carrera. Ya ustedes saben los prontos que tenía...
Tuve que abandonar el rodaje con los rulos puestos porque la situación se puso
insoportable. En alguna escena que tenía que besarme me dejó marcada, como un
tomate, porque no lo hizo delicadamente...Yo creo que le daban unos ataques de
histeria increíbles.
Hay quienes afirman que estuvo muy enamorado de usted...
Bueno, eso me dijo él cuando pasó algún tiempo. Me confesó
que se había comportado de aquella manera tan absurda porque no aguantaba más
la situación. Decía que yo le ponía muy nervioso porque le gustaba mucho y no
era capaz de controlarse. Lo cierto es que me pidió perdón tiempo después, me
envió flores, pero yo nunca quise tener nada con él.
Parece que usted era como una mujer fatal de película...
No sé si una mujer fatal. Es cierto que entonces era guapa y
que gustaba. De todas formas, cuando eres joven tampoco eres tan consciente de
esas cosas. Si con mi experiencia pudiese volver atrás en el tiempo, ya le
diría yo... Los años pasan demasiado rápido y no siempre sabemos aprovechar
todas nuestras oportunidades, aunque yo me siento una privilegiada, porque en
mi carrera me fue muy bien y, después, también he tenido grandes amores.
¿Cómo era Jean Sorel?
Un chico guapísimo, encantador. Tenía un físico
impresionante. Yo creo que, incluso, era más atractivo que Alain Delón. Lo que
pasó es que no consiguió esa proyección porque no sabía tanto como Alain y en
esta profesión no solamente tienes que ser guapo y buen profesional, también
tienes que manejar bien las riendas para llegar o te perderás en el primer
intento.
¿Hay demasiadas sombras en el mundo del espectáculo?
No sé si demasiadas sombras. Es un mundo muy ingrato en el
que en un momento determinado lo tienes todo y si te descuidas un poco lo
pierdes con una gran facilidad. Te tiene que compensar interiormente porque, de
lo contrario, te puede pasar una factura muy alta. No todos los actores pueden
soportarlo. Existe demasiada presión y, después, es un mundo muy inestable en
el que no puedes hacer demasiados planes porque nada es previsible. Hay que
confiar en el acontecimiento y dejarse llevar sin perder nunca tus objetivos.
¿Ha tenido que renunciar a muchas cosas en su vida personal
para alcanzar el triunfo?
No es fácil contestar a esa pregunta. Supongo que todo el
mundo tiene que renunciar a cosas en un momento determinado. Yo he vivido el
amor, la pasión, la entrega incondicional y en el fondo siempre he hecho lo que
he querido.
¿La belleza tiene un precio?
¡Claro que la belleza tiene un precio!, pero hay que saber
llevar el paso del tiempo. No hay que darle demasiada relevancia en nuestra
existencia. En la vida lo importante son otros valores porque la belleza es
demasiado efímera para otorgarle ese lugar de privilegio que la sociedad de hoy
quiere darle. La juventud se pasa tan rápido que cuando te das cuenta han
pasado décadas.
Usted tuvo grandes amores. Uno de ellos fue Fernando Fernán
Gómez...
Sin ninguna duda. Era un ser maravilloso en todos los
sentidos. Siempre le he echado de menos porque era excepcional. En algún
momento no me porté bien con él, pero, al final, supo perdonarme. Le quise
muchísimo.
Por Vicente Parra llegó a perder la cabeza...
Sí, lo reconozco. Le quise sabiendo todo lo que tenía que
saber de él. No me importó que fuese bisexual porque mi pasión era tremenda. Él
era un ángel, como si fuese un niño al que había que cuidar. Con el paso del
tiempo me di cuenta de que todo era muy difícil en aquella relación y que había
que retirarse, pero no me arrepiento de haber vivido aquel amor.
También Espartaco Santoni está en su lista de relaciones
amorosas...
Era tan divertido, tan pasional. Fue otra de esas personas
que dejan huella. Finalmente tuvo una vida bastante complicada y no tuvo
demasiada suerte. He pasado con él momentos estupendos que guardo en mi
memoria.
Por toda esa vida que ha llevado no fue madre, ¿se
arrepiente?
Me da un poco de pena, pero hay que asumir las decisiones
que tomas en un momento determinado. Fue algo que decidí. Ahora no sería justo
lamentarse.
Publicado en Diario “El mundo” de España.
Gentileza para GUILLERMO PIRRI ARGENTINO del corresponsal
internacional Gallo Viejo – El Gayinero Argentino. ¡Muchas Gracias!