GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“

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"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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miércoles, julio 30, 2025

NO TE RINDAS - MARIO BENEDETTI.


Mario Benedetti Farrugia fue un escritor, poeta, dramaturgo y periodista uruguayo, integrante de la Generación del 45, a la que pertenecieron, entre otros, los también escritores Idea Vilariño y Juan Carlos Onetti.​​​  Nacimiento: 14 de septiembre de 1920, Paso de los Toros, Uruguay. Fallecimiento: 17 de mayo de 2009, Montevideo, Uruguay. Wikipedia.

Autor real del poema «No te rindas» atribuido a Benedetti

No te rindas es un poema muy inspirador para la motivación y la autoayuda, este poema ha circulado por las redes sociales y sitios web de manera convincente desde hace diez años o más que es de Mario Benedetti, muchos afirman que no es de él y tienen toda la razón porque el autor real del poema no te rindas es Guillermo Mayer.

Guillermo Mayer encontró está publicación y se contactó conmigo para responder a la pregunta: ¿Quién es el autor real? y me complace compartir lo que me envío. A continuación dejo las palabras y la versión original del poema.


Guillermo Mayer, autor real del poema no te rindas:

Mi nombre es Guillermo Mayer, vivo en Puerto Madryn en la Patagonia Argentina, y acabo de encontrar tu nota titulada “No te rindas poema atribuido a Benedetti ¿Quién es el autor real?” Respondiendo a tu pregunta, te cuento que yo escribí ese poema, allá por el año 1993.

Fue mi primer poema y uno de los pocos que escribí. Lo escribí para mí, en un momento muy duro en mi vida, y surgió de adentro de mi ser para darme ánimo y hacerme ver que no debía claudicar. Creo que fue una gran ayuda para mí. Hoy pienso que no era yo quien se expresaba, sino más bien quien escribía un mensaje que algún ser superior me quería hacer llegar.

Como te digo, lo escribí para mí sin intención de hacerlo público, pero poco tiempo después, una querida amiga tuvo un grave accidente que cambió para siempre su vida, y no pude dejar de compartir esto con ella, en la esperanza de que le pudiera traer algún alivio y le diera fuerzas para continuar. Supongo que a través de ella o sus allegados, el poema empezó a circular.

«Lo escribí para mí sin intención de hacerlo público»

Un tiempo después me llamaron de la revista Vuelos, de la fundación CAFH pidiéndome permiso para su publicación, y así fue como apareció publicado por primera vez y con mi nombre. Esto puede haber sido en el año 1994 o 95, no lo recuerdo bien. Más tarde lo volví a ver publicado en el libro “Fobias, ansiedad y miedos” de Cristina Goytia de Editorial Atlántida 2004. También con mi nombre.

Grande fue mi sorpresa cuando unos años atrás, empiezo a ver el poema publicado en Facebook y atribuido al maestro Mario Benedetti. No sé a quién se le ocurrió, pero me llenó de satisfacción saber que el poema no era tan malo, si alguien consideraba que podía ser obra de este gran poeta.

Como bien lo mencionas en tu nota, puede haber sido por asociación con su poema “No te salves” y de allí haya surgido la confusión. En fin, nunca se me ocurrió desmentirlo, porque no busco ningún reconocimiento por esto, pero al ver tu blog y la pregunta que titula la nota, creí que ya era hora de dar la respuesta.

Lo hago además, porque a lo largo de estos años y de tantas publicaciones, el poema se ha ido alterando y lo que se publica no es exactamente como lo escribí. Por eso te dejo aquí la versión original.

Autor real del poema No te rindas (Guillermo Mayer)

No te rindas, aún estás a tiempo

de abrazar la vida y comenzar de nuevo,

aceptar tu sombra, enterrar tus muertos,

liberar el lastre y retomar el vuelo.

No te rindas, que la vida es eso,

continuar el viaje, perseguir tus sueños,

abrir las esclusas, destrabar el tiempo,

correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas

aunque el frio queme, aunque el miedo muerda,

aunque el sol se ponga y se acalle el viento,

aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tu seno.

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,

porque lo has querido, y porque yo te quiero.

Porque existe el vino, y el amor es cierto,

porque no hay herida que no cure el tiempo.

Abrir las puertas, quitar los cerrojos,

bajar el puente y cruzar el foso,

abandonar las murallas que te protegieron,

volver a la vida y aceptar el reto.

Recuperar la risa, ensayar un canto,

bajar la guardia y extender las manos,

desplegar las alas e intentar de nuevo

celebrar la vida, remontar los cielos.

Porque cada día es un comienzo nuevo,

porque esta es la hora y el mejor momento

porque tenés alas y podés hacerlo,

porque no estás solo y porque yo te quiero.

No te rindas ¿Quién es el autor real? Guillermo Mayer.

El estilo de este poema «No te rindas» tiene ese toque que cautiva, similar al estilo propio de Mario Benedetti por el uso de palabras sencillas, pero inspiradoras (esa es una de las razones por las que se le atribuye, a mi manera de verlo).

Sin duda este poema como lo dice Guillermo Mayer es un poema de autoayuda.

A continuación dejo una comparativa del poema NO TE RINDAS (que circula en la web, ya con modificaciones) en comparación con un poema propio de Benedetti, el poema NO TE SALVES, la razón principal por la que se ha creado la confusión.

Realiza tus comparaciones y saca tus conclusiones sobre el poema NO TE RINDAS, espero te guste. ¡Pasa un feliz día!

NO TE RINDAS

No te rindas, aun estas a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frio queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo tambien el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.

Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.

Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos,

No te rindas por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque cada día es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estas sola,
porque yo te quiero.

NO TE SALVES

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana.

No te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

Mario Benedetti

Fue un escritor, poeta, dramaturgo y periodista uruguayo integrante de la generación del 45, a la que pertenecen también Idea Vilariño y Juan Carlos Onetti, entre otros. Su prolífica producción literaria incluyó más de ochenta libros, algunos de los cuales fueron traducidos a más de veinte idiomas. WIKIPEDIA.

PUBLICADO EN SITIO.

https://soyliterauta.com/no-te-rindas/

domingo, abril 13, 2025

EL SISTEMA de EDUARDO GALEANO.

 


EL SISTEMA de EDUARDO GALEANO.

Los funcionarios no funcionan.

Los políticos hablan pero no dicen.

Los votantes votan pero no eligen.

Los medios de información desinforman.

Los centros de enseñanza enseñan a ignorar.

Los jueces condenan a las víctimas.

Los militares están en guerra contra sus compatriotas.

Los policías no combaten los crímenes, porque están ocupados en cometerlos.

Las bancarrotas se socializan, las ganancias se privatizan.

Es más libre el dinero que la gente.

La gente está al servicio de las cosas.

Eduardo Germán María Hughes Galeano nació en la Ciudad de Montevideo, ​Uruguay el 3 de septiembre de 1940 pertenecía a una familia venida a menos de la aristocracia uruguaya. Luego de cursar el segundo año de la secundaria se puso a trabajar. A partir de los catorce años fue obrero, dibujante, cartero, mecanógrafo.

Usó para firmar sus obras literarias el primer nombre y el apellido materno.

En 1960 inició su carrera periodística como editor de la que sería la revista “Marcha” semanario de Carlos Quijano, que tuvo como secretario de dirección a Juan Carlos Onetti y que contaba con colaboradores como Mario Benedetti, el cubano Roberto Fernández Retamar, Mario Vargas Llosa.

Tras el golpe de Estado de 1973 de Juan María Bordaberry fue encarcelado y tuvo que exiliarse a Argentina. Publicó "Las venas abiertas de América Latina”. En 2016 Eduardo Galeano se confiesa: “En 1970, presenté Las venas abiertas de América Latina al concurso de Casa de las Américas, en Cuba. Y perdí. Según el jurado, ese libro no era serio. En el 70, la izquierda identificaba todavía la seriedad con el aburrimiento”. Muchos de los libros escritos por Galeano fueron censurados por dictaduras militares de Uruguay como de la Argentina en 1976, perseguido por la dictadura de Jorge Rafael Videla, allí continuó su exilio en España. Allí escribió "Memoria del fuego".

Regresó a su país natal Uruguay en 1985. Con otros escritores, como Mario Benedetti, y periodistas de "Marcha", fundaron el semanario "Brecha".

"El libro de los abrazos" fue uno de los libros más exitosos y logrados de Galeano.

En 2007 superó una operación para el tratamiento del cáncer de pulmón, que le ganaría la batalla en 2015.

Fallecimiento: 13 de abril de 2015, Montevideo, Uruguay.

"La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar" (Eduardo Galeano).

miércoles, septiembre 16, 2020

Mario Benedetti, el poeta de la sencillez.

A los cien años del nacimiento de Mario Benedetti se abre un debate sobre si la poesía y la narrativa del autor de “Gracias por el fuego” y “La tregua” es para lectores jóvenes y representa una lectura de iniciación, dejando de lado el carácter comprometido, humano y lleno de buenas intenciones del escritor uruguayo, como lo recuerdan el investigador montevideano Gerardo Ciancio y el poeta argentino Daniel Freidemberg.
Poemas que se han transformado en canciones, versos que se hicieron poster, estrofas que se convirtieron en tarjetas de cumpleaños o frases en señaladores que luego pasaron a ser latiguillos populares a través de películas con dudosa mezcla poética. Así es la suerte que ha corrido la obra literaria de Benedetti, de quienayer se cumplieron cien años de su nacimiento.
La literatura y la palabra, como la moneda, con una cuantiosa emisión y circulación, se devalúan. Y así parece haber quedado detenida la prosa y la poética del escritor: ninguneado por el mundo académico, apenas estudiado, sin ediciones críticas o anotadas, salvo alguna de sus novelas como “La tregua”.
Con el apellido de un escritor inglés y el nombre de uno de los personajes más célebres de la literatura universal, Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti Farrugia estaría signado a ser escritor. Nació el 14 septiembre de 1920 en Paso de los Toros, Tacuarembó (Uruguay), en una próspera familia de inmigrantes italianos. Su abuelo, el ingeniero enólogo Brenno Benedetti, era de Foligno, Perugia. Su padre, Brenno Armando Benedetti (nacido en Canelones, Uruguay en 1897) era farmacéutico y enólogo. A los cuatro años el niño fue llevado a Montevideo, donde recibió una educación en la escuela alemana Deutsche Schule.
Sin embargo, tuvo otro nacimiento. El escritor montevideano Gerardo Ciancio, autor del libro sobre Benedetti “Soñar la palabra” (Seix Barral, 2012) explica: “Un domingo de hace poco más de ochenta años, en un banco de la Plaza San Martín de Buenos Aires y leyendo un libro de poesía, nace el escritor Mario Benedetti. Y no me refiero al hombre cordial, de mirada repleta de asombro y parapetado detrás de un icónico bigote, no al Mario Benedetti que nació en una pequeña localidad ferroviaria ubicada en el centro de Uruguay. Hablo del escritor. Porque siendo un adolescente, Mario trabajaba en una empresa argentina y solía ir a descansar al recoleto rincón porteño”.
Ciancio recuerda el homenaje en verso que le hizo a ese espacio de iniciación el agradecido escritor en su libro “Preguntas al azar” (1986): “siempre acudo a vos en peregrinación / plaza san martín de los pastitos elegantes / y de las muchachas que aprenden a besar / con los ojos cerrados como en el cine”.
Para el poeta y crítico argentino Daniel Freidemberg la poesía del uruguayo fue importante en los años en que empezó a leer, aclara: “Lo que me produjeron esas lecturas fue importante, y se lo agradezco. Valoro mucho esa experiencia, por el paso que significó y por lo que me hizo vivir, que no es ninguna pavada. Después, cuando vinieron otras lecturas, que me requirieron poner en juego otras capacidades, el interés por esa poesía fue decayendo. Hoy no me interesa leerla, pero no por eso la desprecio, ni, menos aún, desprecio a quienes sinceramente se conmueven con ella”, explica.
El recorrido literario del autor de “Gracias por el fuego” lo resume Ciancio de la siguiente manera: “publica en 1945 ‘La víspera indeleble’, su primer libro de poemas (si bien nunca lo incluyó en su metódico work in progress poético titulado ‘Inventario’), y a partir de allí se irá transformando en uno de los escritores más prolíficos, polifacéticos (Benedetti publicó ensayo, narrativa, teatro, poesía, traducciones, artículos de prensa, textos de humor, textos de análisis cultural, etc.), más leído y editado de las ‘letras del continente mestizo’”. analiza.
Benedetti comenzó su carrera literaria publicando poesía, pero pronto se dedicó al cuento y a la novela.
En sus relatos describió paisajes y situaciones realistas y criticó la postura hipócrita de la clase media a la que junto a su familia pertenecía. En 1959 aparecieron las historias urbanas en la colección de cuentos “Montevideanos” (1959), un título que remite sin dudas a “Dublinenses” de James Joyce. Al igual que el autor irlandés, el escritor tenía una mirada sorprendida de la vida social de la ciudad y se convirtió en el narrador de la burguesía de la capital uruguaya, aunque se critica que a diferencia de su antecesor, el uruguayo a menudo se mantuvo en un nivel descriptivo y falto de profundidad.
Pero sus obras se convirtieron en éxitos de ventas en Uruguay, y para la década de 1960 su nombre se había extendido por toda América Latina. En 1960 la novela “La tregua” -que en 1974 fue llevada al cine por el realizador Sergio Renán- fue muy leída, al igual que su obra alegórica “El cumpleaños de Juan Ángel” publicada once años después, en 1971.

A la sombra



Con un registro y una temática distinta a las de los escritores del “boom de la novela latinoamericana” Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa o Julio Cortázar, Benedetti no perteneció a ese grupo y estuvo a la sombra del que todo lo ensombrece: Jorge Luis Borges.

“Benedetti es ‘el aguafiestas’ porque ha organizado su vida y su literatura al margen de modas y de imposturas, de disfraces y de concesiones”, señala Mario Paoletti en la biografía del autor, publicada por Seix Barral en 1995.
Freidemberg, con un buen oído crítico para la poesía, advierte un cambio en la poética del autor: “Creo que puedo establecer una diferencia entre sus poemas de los primeros años y los de los años en que, famoso y masivo, se dedicaba a escribir más ‘profesionalmente’, buscando el efecto fácil. ‘La tregua’ sigue pareciéndome una buena novela y tiene un cuento que me parece extraordinario, ‘La noche de los feos’”, destaca.
En 1959 Benedetti fue a la ciudad de Nueva York con una beca y durante la década de 1960 se dedicó a conocer el mundo. A partir de finales de la década de 1960, pasó largos períodos en Cuba. Partidario de la Revolución Cubana y del gobierno de Fidel Castro, finalmente se instaló en ese país en 1976. Sus obras ya habían dado un giro más político, particularmente después del golpe militar de 1973 en Uruguay. En 1983 se mudó a Madrid.

De regreso a Uruguay en marzo de 1985 publicó “Despistes y franquezas” en 1989 y en 1992 “La borra del café”.
Más allá de la imagen simplista con la que algunos críticos construyen al escritor uruguayo, Ciancio lo destaca como un “avezado e incansable lector (leyó en diversas lenguas), intelectual metódico y riguroso con cada uno de sus proyectos de escritura devenidos libros, explorador del lenguaje, observador de la realidad histórica con la que se comprometió indeclinablemente y de las manifestaciones culturales del mundo sin considerar rangos de periferia o centralidad”.
“Es cierto que escribió sobre Proust, pero también tradujo poetas africanos emergentes -define el crítico-. Es un autor que está allí, en su enorme corpus literario que conforma una entretenida biblioteca, para ser (re)leído saltándose los lugares comunes, los juicios previos y las cristalizadas miradas sobre recurrentes zonas de su obra”.
Benedetti es un escritor que introdujo a la lectura a dos o tres generaciones de jóvenes, que hizo lectora a una parte de la sociedad que no consumía literatura y que perdura con algunas obras clásicas reconocidas hasta por sus detractores. Todo esto es mucho más de lo que puede esperar un jovencito sentado en un banco de plaza leyendo a Baldomero Fernández Moreno y soñando con garabatear sus primeros versos.
Publicado en Diario "Río Negro", 15 de Septiembre del 2020.

domingo, noviembre 12, 2017

Daniel Viglietti: cantar opinando por JORGE CASTAÑEDA.

Daniel Viglietti: cantar opinando por JORGE CASTAÑEDA.


Partió uno de los grandes cantautores rioplatenses: el uruguayo Daniel Viglietti, quien deja una riquísima veta cultural en sus canciones que calaron muy hondo en toda una generación, junto a Zitarrosa, Alberto Favero, Mercedes Sosa y otros latinoamericanos más.
En un viejo reportaje Viglietti expresó que “en algún sentido, la canción es como un iceberg: se ve sólo un trozo, que es el que está sobre la superficie, pero no siempre se ve todo lo que está debajo de la canción y que, sin embargo, en una concepción más profunda, también forma parte de ella. Esa parte oculta suele ser el contenido ideológico”.
Más adelante –ante una pregunta de Mario Benedetti sobre la relación entre el arte y la política– Viglietti precisó: “Creo que la forma más fecunda es tratar de ser lo más íntegro posible en lo que se hace, y tener una dosis grande de exigencia. El problema es cómo conectar la dosis de exigencia con los resultados concretos. A veces siento que me exijo, que escucho con oído muy crítico lo que he hecho, pero cuando vuelvo a trabajar no siento la transformación que sería dable esperar a través de esa autocrítica. O sea que los resultados de la autocrítica todavía no los veo aceptables en lo que hago. Y creo que ese es el terreno fundamental: ser exigente con lo que se está haciendo y lograr esa dinámica”. “Hay muchos matices en el compromiso. Ahí se va revelando la capacidad que un individuo puede tener para asumir determinados grados. En mi caso personal he asumido el compromiso de intentar cumplir, a través de lo que hago, una tarea que podría llamarse de contra-información, en el sentido de desalienar al oyente de las toneladas de canciones y de música que lo condicionan y lo llevan a aceptar un sistema impuesto”.
Dejó un puñado de canciones para reflexionar que señalan un fuerte compromiso con lo social y la dignidad del hombre, con letras profundas y simples.
“Dale tu mano al indio/ dale que te hará bien/ y encontrarás el camino/ como ayer yo lo encontré”. O aquella otra que marcó un hito en el cancionero popular latinoamericano, “A desalambrar”:
“Yo pregunto a los presentes/ si no se han puesto a pensar/ que esta tierra es de nosotros/ Y no del que tenga más.// Yo pregunto si en la tierra/ nunca habrá pensado usted/ que si las manos son nuestras/ es nuestro lo que nos den.// ¡A desalambrar, a desalambrar!/ Que la tierra es nuestra, / tuya y de aquel, / de Pedro, María, de Juan y José.// Si molesto con mi canto/ a alguien que ande por ahí/ le aseguro que es un gringo/ o un dueño del Uruguay.// Si molesto con mi canto/ a alguien que no quiera oír/ le aseguro que es gringo/ o un dueño de este país”.
Los medios fueron mezquinos con las canciones y la obra de Daniel Viglietti y con su obituario. Tal vez sus letras aún siguen molestando a algunos. Pero la voz de los cantores siempre volverá.
Carta de lectores publicada en Diario "Río Negro", domingo 12/11/2017.
ILUSTRACIÓN MUSICAL.

domingo, noviembre 05, 2017

Viglietti, la voz que aún canta RICARDO PALLARES.

Viglietti, la voz que aún canta por RICARDO PALLARES.

Algunos pocos rasgos definen su personalidad: estudioso incansable de la música y el canto popular latinoamericanos, poeta que no dio lugar al lirismo al uso, conocedor profundo del potencial expresivo de la poesía, intérprete vibrante y enérgico de las aspiraciones colectivas, íntegro trabajador por la liberación del hombre, de los pueblos y las naciones, especialmente las de nuestro continente.
Era humilde, respetuoso y firme; de hablar sencillo y correcto, algo así como desde una caja de resonancia solidaria, en la que reafirmaba la lengua española, sin negar el conjunto de las lenguas originarias.
En realidad engrandeció las gestas de una larga lucha, tan despareja como empecinada, que sigue teniendo su meta en la libertad aunque ella esté en movimiento. Por eso fue un recopilador y juglar-trovador de las letras y del espíritu emancipador.
Viglietti permaneció leal a las causas populares y la militancia orgánica junto a quienes, siendo muchos, apenas eran –a veces–casi una mayoría. Pero no tuvo miedo de emplear palabras desmoronadas por los poderes hegemónicos, como algunas de las que aquí se dicen.
Entre sus letras hacía un lugar a las de los otros autores de su devoción, como por ejemplo: Violeta y Nicanor Parra, Mario Benedetti, Eduardo Galeano, Idea Vilariño, Washington Benavides, Atahualpa Yupanqui, Amalia de la Vega, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Los Olimareños, Larbanois-Carrero y Lucio Muniz.
Como cantautor, periodista y animador cultural fue celoso en la divulgación de lo diverso, de lo desconocido para nosotros mismos por causa de la división e incomunicación pertinaz entre los latinoamericanos. Quizá por esto su metáfora es sencilla –para que transparente la idea– y su lenguaje figurado es intenso y sugiere.
Durante mucho tiempo en sus audiciones radiales logró lo que vuelve a suceder, ahora definitivamente: que el “Tímpano” del aire y el tiempo –esta su empecinada forma de amor y de respeto por los otros menos favorecidos– se quede como forma artística del sonido y el ritmo, como cuestionamiento a la mala conciencia de los mandones.
En su obra hay una gesta que tiene entonación de ensueño o fervorosa utopía necesaria. Es para devolverle al sujeto latinoamericano todo lo que ha perdido y todo aquello en lo que resultó postergado.
Así en su canción “A desalambrar” (1969), por ejemplo, se habla de esa topografía del sentimiento que es capaz de renacer como la esperanza y la alegría. Una fuerza que canta y trasmite acerca de la necesidad humana de refundar los territorios que dan la vida. Los territorios geográficos, los espirituales, los del trabajo y la cultura, los de la patria Maciel, que –al decir de Benavides– pongan al corazón desvelado en su sitio.
Porque la radicalidad de su voz poética proclama que “esta tierra es de nosotros/y no del que tenga más”. Porque en él la solidaridad generosa es ejercicio y práctica de la igualdad.
La voz de Daniel Viglietti como poeta, varonil, dúctil y austera, postergó los caprichos del alma individual a favor de los desvelos del alma colectiva y así también dio voz a los chuecos que están por afuera del sistema.
No porque sí es uno de los integrantes de la llamada “promoción de los 60” del Uruguay del siglo pasado (entre otros cantautores, artistas, narradores, poetas y pensadores). Promoción que vivió los dolorosos antecedentes y la crisis profunda de la década siguiente, la de los 70, con su ciclo continental de dictaduras regresivas y asesinas.
Escuchémoslo, su voz canta, se va y se queda entre nosotros cautiva de la guitarra, alegre y combativa. Deja sus ideas y sus sones, el canto y la poesía, su verdad solidaria y fraterna de hombre que trabaja por la justicia y no desespera, simplemente comparte y espera.
“Escúchalo, escúchalo, su voz canta” (in memóriam de Daniel Viglietti, 1939-2017).
Publicado en Diario "Río Negro", 03/11/2017.-

ILUSTRACIÓN MUSICAL.
TEMAS INTERPRETADOS POR DANIEL VIGLIETTI.

martes, octubre 31, 2017

Daniel Viglietti: cuando la revolución se llama belleza.

Daniel Viglietti: cuando la revolución se llama belleza.

La despedida a un poeta capaz de “pulsar la cuerda más divina y más secreta que produce música en nuestra alma”.
El día en que Maradona cumplió años, el día en que un vendaval de anuncios políticos se abalanzó sobre la Argentina y el día en que graves y extemporáneas acusaciones recayeron sobre Kevin Spacey, fue también el día en que murió el artista uruguayo Daniel Viglietti.
Como su entrañable amigo Mario Benedetti, otro hijo del Uruguay batllista que ofrecía una educación de calidad laica y gratuita, que integraba a sus ciudadanos con un raro balance entre el valor de la libertad y el de la igualdad y que permitía la movilidad social ascendente basada en el mérito, Viglietti había nacido en Montevideo, pero en 1939.
Tenía 78 años, y ha sido recordado en las últimas horas como un ícono de la canción de protesta latinoamericana, una condición necesaria pero no suficiente para conocer el arte de quien nunca tiró sus panfletos al huracán corporativista de la mediocridad musical.
Es que Viglietti era de izquierda, y de izquierda dura. Pero a diferencia de muchos de sus colegas, fue tanto un hombre comprometido con su tiempo y con su discutible ideología como un músico exquisito.
Hijo del investigador y guitarrista de música folclórica Cédar Viglietti y de la pianista clásica Lyda Indart, quien se formó con Walter Gieseking y con Guillermo Kolischer, el autor de “Gurisito”, “El vals de la duna” y “Milonga de andar lejos” creció bajo los efectos de un embrujo que, para surtir efecto, requería concentración pero prometía un tesoro invaluable.
Así, entre Debussy, Ravel, Stravinsky, Beethoven y Manuel de Falla, por un lado, y Abel Fleury, Alberto Carbone, Gardel, Magaldi y Antonio Tormo, por otro, Viglietti se crió con Atahualpa Yupanqui como puente entre dos influencias diversas y de enorme belleza, tal cual lo recordaría él mismo en una entrevista realizada por el periodista y productor uruguayo Rubén Yizmeyián.
Hace pocas horas, Adriana Varela, la reciente ganadora del Premio Gardel, comentó a Perfil: “Mucho antes de ser cantante profesional, de conocerlo y de saber que era un tipo comprometido y lúcido, aparte de un auténtico caballero, yo cantaba las canciones de Daniel en mi casa. Eran épocas horribles, pero esas canciones nos acompañaban siempre. Y nos van a seguir acompañando mucho tiempo más”.
En su cuenta de Instagram, Rubén Rada, uno de los músicos más talentosos en la historia de Uruguay, escribió: “Se fue un grande y la verdad misma”. Pero además las canciones de Viglietti fueron interpretadas por Fernando Cabrera, y su calidad técnica y su sensibilidad como guitarrista fueron elogiadas por Jaime Roos e influyeron a generaciones enteras de cantautores hispanoamericanos, desde Joan Manuel Serrat en adelante.
Como buen hijo de su padre, el discípulo de Abel Carlevaro también realizó una notable tarea como difusor de músicas ajenas, tanto cuando versionaba temas como “Puentecito de mi río”, de Tormo, “Recuerdos del Portezuelo”, de Yupanqui, o “Milonga cañera”, de Zitarrosa, como cuando conducía con voz dulce y envidiable oficio su programa radial “Tímpano”.
Es que Daniel Alberto Viglietti Indart no era solamente un hombre duro, muchas veces solemne y dogmático. También era un tipo que creía auténticamente que “el ser humano y la solidaridad tendrían que ser como el agua y la sed”. Y que podía elevarse por encima de cualquier rencilla para escribir una canción cuyo estribillo reza: “Niña Isabel, la del pelo donde duerme la noche/ Un sueño hecho de pureza, de estrellas, luz del rocío/ Isabel, de piel morena/ Dueña del corazón mío”.
A ese poeta capaz, como enseñaba Wilde, de “pulsar la cuerda más divina y más secreta que produce música en nuestra alma”, es al que miles y miles de personas seguirán evocando mucho después de que se esfumen las cenizas de la despedida que su pueblo le dedica hoy en el Teatro Solís de la ciudad que lo vio nacer y morir.
Autor: Pablo Cohen. Publicado en Diario "Perfil", 31/10/2017.-
NOTA DEL BLOG DE LA PATAGONIA: "DANIEL VIGLIETTI ES ARTE".

Ilustración musical. Algo de lo encontrado en youtube.

lunes, octubre 30, 2017

Falleció a los 78 años cantautor uruguayo Daniel Viglietti.

Uruguay perdió hoy a uno de sus referentes más importantes con el deceso en esta capital de Daniel Viglietti a los 78 años.

La muerte del artista, nacido en Montevideo en 1939 y reconocido en todo el mundo por su compromiso con los humildes, ocurrió este lunes en un hospital mientras era sometido a una operación quirúrgica, informaron fuentes allegadas al periódico El País.

El Partido Comunista Uruguayo (PCU) informó en la red social Facebook que 'acaba de fallecer el querido compañero Daniel Viglietti', uno de los referentes ineludibles de la canción y la cultura uruguaya y latinoamericana.

La nota indicó que el también compositor y guitarrista fue 'siempre solidario con su pueblo y con los pueblos del mundo' como Cuba, la Nicaragua sandinista, con el Chile arrasado por el fascismo, y con la Revolución Bolivariana.

Fue 'siempre solidario en la lucha contra la impunidad', añadió el PCU.

Viglietti compuso algunas de los temas más populares del cancionero uruguayo, como A desalambrar, Milonga de andar lejos, Gurisito y Yo no soy de por aquí.

En sus labores periodísticas escribió para las publicaciones de Brecha y Marcha.

miércoles, octubre 18, 2017

El Che inspira a los poetas.

El Che inspira a los poetas.
Encumbrados escritores iberoamericanos le dedicaron sus versos al Che, como el chileno Pablo Neruda, el cubano Nicolás Guillén, el español León Felipe, los argentinos Julio Cortázar y Juan Gelman, el salvadoreño Roque Dalton y el uruguayo Mario Benedetti.
“Nadie dijo esta boca es mía./Nadie lloró en los pueblos indios./Nadie subió a los campanarios./Nadie levantó los fusiles, y cobraron la recompensa aquellos que vino a salvar el comandante asesinado”, se lamentó el Nobel chileno en “Tristeza en la muerte de un héroe”.
Y Cortázar, autor de “Rayuela”, le escribió en su poema “Che”: “No nos vimos nunca/pero no importaba,/mi hermano despierto/mientras yo dormía,/mi hermano mostrándome/detrás de la noche/su estrella elegida”.
“La única manera de preservar el corazón del mito es contándolo, lo más profundamente, 
lo más sólidamente, 
lo menos demagógicamente, 
lo más ricamente posible”.

Paco Ignacio Taibo II, autor de la biografía del Che más leída en el mundo.
De lo publicado en la nota del Diario "Río Negro"  "50 años de la muerte del Che: cómo lo contaron el cine y la literatura", 9 de octubre de 2017.

viernes, abril 24, 2015

Un delirio alimentado por Galeano por Enrique Fernández García.

El Universo se compone de dos partes. De un lado, América, ciudadela de la reacción; del otro, el resto de la Tierra, donde moran los que resisten, campo revolucionario por esencia...
Jean-François Revel.
La muerte del autor más celebrado por la izquierda en Latinoamérica vuelve necesario el cuestionamiento de su obra. Contrariamente a lo creído por incontables personas, las ideas pesan en la marcha de individuos, grupos y sociedades. En consecuencia, no es aconsejable que, bajo ninguna excusa, se desprecien las especulaciones sobre nuestra realidad. Lo único que cabe aguardar cuando hay este desdén, bastante nocivo, es el triunfo de proyectos fundados en disparates. Porque, si no se combaten con críticas racionales, tonterías pueden servir para derrotar genialidades. Aunque parezcan un engendro de la fantasía, como pasa con las explicaciones forjadas por Eduardo Galeano, sería una fatalidad dejarlas impunes. Por cierto, en los textos del citado autor, encontramos premisas que merecen ataques: reflexiones ligadas al nacionalismo, tercermundismo, indigenismo, etcétera; empero, conviene apuntar a una fobia mayor.

Galeano fomentó una tradición intelectual que, desde 1898, con un artículo de Rubén Darío que fue publicado en El Tiempo, de Buenos Aires, donde escribió que los yanquis eran “aborrecedores de la sangre latina”, marca a esta parte del mundo: el antiamericanismo. Vale la pena recordar que tal corriente, perjudicial para una comprensión satisfactoria de la realidad, tuvo como representantes a Vargas Vila y Rodó, asimismo al renombrado Paul Groussac, entre otros pensadores. Se presentaba a Estados Unidos como un monstruo que procuraba sólo saciar ansias imperialistas, además de amparar un sistema en el cual lo espiritual fuese relegado. Porque la cultura estadounidense debía rechazarse debido a su brutalidad, el menosprecio de cuestiones que sólo distinguirían a los latinos, hombres que no venerarían el dinero ni adorarían las fábricas.
El rechazo al país norteamericano se relacionaba con problemas de la segunda mitad del siglo XIX. La derrota de España en 1898 no provocó sólo que grandes intelectuales, como Unamuno, Macías Picavea y Costa, plantearan una regeneración, pues ya la situación era juzgaba insostenible, si se pretendía brindar una solución efectiva a los problemas de sus coterráneos. Fue también ese suceso, sumado a lo que había pasado antes con la anexión de Texas, así como las disputas con México, un hecho que, prácticamente, liquidó casi por completo la fascinación que había ejercido Estados Unidos en esta parte del mundo. A partir de ese momento, las responsabilidades por golpes, corrupciones y cualesquier estropicios tendrían un solo culpable, tan externo cuanto ajeno a nuestras simpatías.
Subrayo que no siempre hubo esta clase de animosidad, pues intelectuales como Alberdi, Sarmiento y, con reservas, Francisco Bilbao consideraban la sociedad estadounidense como un ejemplo a seguir. Con todo, su línea, que, a veces, llegaba al extremo de la fascinación por Estados Unidos, no fue la que triunfó. Hoy, como a comienzos del siglo XX, cuando el país de Lincoln parecía crecer a costa del prójimo, se preserva la creencia mayoritaria de que ellos son responsables de nuestras miserias; por ende, no inspiran imitación ni, peor aún, fraternidad. Es bueno acotar que el antiamericanismo no es una invención del pensamiento latinoamericano. Efectivamente, son europeos quienes, conscientes del progreso material que alcanza esa potencia, cuestionaron su inferioridad cultural. No es desquiciado plantear que todas esas animadversiones buscan evitar el reconocimiento de la superioridad del sistema patrocinado por dicho país: el liberalismo.
El autor es escritor, filósofo y abogado.
http://independent.typepad.com/elindependent/2015/04/un-delirio-alimentado-por-galeano.html#more

Galeano nació en Montevideo, Uruguay, en el seno de una familia de clase alta y católica de ascendencia italiana, española, galesa y alemana. Su padre fue Eduardo Hughes Roosen y su madre, Licia Esther Galeano Muñoz, de quien tomó el apellido para su nombre artístico. En su juventud trabajó como obrero de fábrica, dibujante, pintor, mensajero, mecanógrafo y cajero de banco, entre otros oficios. A los 14 años vendió su primera caricatura política al semanario El Sol, del Partido Socialista.
Eduardo Galeano entrevistando al guerrillero César Montes en la selva guatemalteca, a fines de los sesenta.
Comenzó su carrera periodística a inicios de 1960 como editor de Marcha, un semanario influyente que tuvo como colaboradores a Mario Vargas Llosa, Mario Benedetti, Manuel Maldonado y los hermanos Denis y Roberto Fernández Retamar. Editó durante dos años el diario Época.
Es además conocida su pasión por el fútbol y en especial por el Club Nacional de Football, pasión que compartía junto a Mario Benedetti.
Contrajo matrimonio tres veces: la primera, con Silvia Brando, con quien tuvo una hija, Verónica Hughes Brando; luego, con Graciela Berro Rovira, con quien tuvo dos hijos: Florencia y Claudio Hughes Berro; finalmente, con Helena Villagra.
Durante sus estudios con una beca en París, supo que Juan Domingo Perón había dicho: «Si ese muchacho anda por acá, me gustaría verlo». Galeano aprovechó un viaje para llamar al teléfono que le habían dado, aun cuando no terminaba de creer que fuese cierto. Lo era, y fue recibido muy bien. Tuvo una larga charla con el expresidente argentino en el exilio, durante la cual le preguntó por qué no emitía señales más a menudo:«Perón me contestó: "El prestigio de Dios está en que se hace ver muy poco"».
En el golpe de Estado del 27 de junio de 1973, Galeano fue encarcelado y obligado a abandonar Uruguay. Su libro Las venas abiertas de América Latina fue censurado por las dictaduras militares de Uruguay, Argentina y Chile. Se fue a vivir a Argentina, donde fundó la revista cultural Crisis.
En 1976, se casó por tercera vez. Voló a España, donde escribió su famosa trilogía: Memoria del fuego (un repaso por la historia de Latinoamérica), en 1984.
A inicios de 1985, retornó a Montevideo. En octubre de ese año, junto a Mario Benedetti, Hugo Alfaro y otros periodistas y escritores que habían pertenecido al semanario Marcha, funda el semanario Brecha, del cual continuó siendo integrante de su Consejo Asesor hasta su muerte.
Entre 1987 y 1989, integró la "Comisión Nacional Pro Referéndum", constituida para revocar la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, promulgada en diciembre de 1986 para impedir el juzgamiento de los crímenes cometidos durante la dictadura militar en su país (1973-1985).
En 2010, el Semanario Brecha instituyó el Premio Memoria del Fuego, que está previsto que Galeano entregue anualmente a un creador que a sus valores artísticos sume el compromiso social y con los derechos humanos. El primer galardonado fue el cantautor español Joan Manuel Serrat, quien recibió el 16 de diciembre de 2010, en el Teatro Solís de Montevideo, la estatuilla diseñada por el escultor Octavio Podestá. El segundo galardonado con el premio fue Manuel Martínez Carril, renombrado crítico cinematográfico y director histórico de la Cinemateca Uruguaya, el mayor archivo fílmico de Uruguay y una institución independiente y autogestionada emblemática por su resistencia cultural que en 2012 cumplió 60 años de existencia.
En 2004, Galeano apoyó la victoria de la alianza Frente Amplio y de Tabaré Vázquez. Escribe un artículo en el que menciona que la gente votó utilizando el sentido común. En 2005, Galeano, junto a intelectuales de izquierda como Tariq Ali y Adolfo Pérez Esquivel se unen al comité consultivo de la reciente cadena de televisión latinoamericana TeleSUR. En México escribe para el periódico La Jornada.
En enero de 2006, se unió a figuras internacionales como Gabriel García Márquez, Mario Benedetti, Ernesto Sabato, Thiago de Mello, Carlos Monsiváis, Pablo Armando Fernández, Jorge Enrique Adoum, Luis Rafael Sánchez, Mayra Montero, Ana Lydia Vega y Pablo Milanés, en la demanda de soberanía para Puerto Rico. Además firmaron en la proclamación de independencia del país.
En febrero de 2007, Galeano superó una operación para el tratamiento del cáncer de pulmón. En noviembre de 2008, dijo sobre la victoria de Barack Obama:
«La Casa Blanca será la casa de Obama pronto, pero esa Casa Blanca fue construida por esclavos negros. Y me gustaría y espero que él nunca lo olvide».
En abril de 2009, el presidente venezolano Hugo Chávez entregó un ejemplar de Las venas abiertas de América Latina al presidente estadounidense Obama durante la quinta Cumbre de las Américas, celebrada en Puerto España, Trinidad y Tobago. El hecho provocó que se convirtiera en pocas horas en un éxito de ventas en internet.
En mayo de 2009, en una entrevista declaró:
No sólo Estados Unidos, sino algunos países europeos han sembrado dictaduras por todo el mundo. Y se sienten como si fueran capaces de enseñar lo que es democracia.
Falleció el 13 de abril de 2015 a los 74 años, a causa de un cáncer de pulmón que padecía desde 2007 y que lo había obligado a reducir sus apariciones públicas, a pesar de lo cual siguió participando en diferentes eventos.
De lo publicado en Wikipedia.

miércoles, enero 28, 2015

EL 28 DE ENERO DE 1853 NACE JOSÉ MARTÍ, UN HOMBRE LIBRE DE NUESTRAAMÉRICA.


"Eramos una máscara, con los calzones de Inglaterra, el chaleco parisiense, el chaquetón de Norteamérica y la montera de España. El indio, mudo, nos daba vueltas alrededor, y se iba al monte, a la cumbre del monte, a bautizar sus hijos. El negro, oteado, cantaba en la noche la música de su corazón, solo y desconocido, entre las olas y las fieras. El campesino, el creador, se revolvía, ciego de indignación, contra la ciudad desdeñosa, contra su criatura. Eramos charreteras y togas, en países que venían al mundo con la alpargata en los pies y la vincha en la cabeza".
José Martí - Nuestra América.

Así pensaba un HOMBRE LIBRE CON DECORO QUE LUCHÓ POR LA LIBERTAD.
"Hay hombres que viven contentos aunque vivan sin decoro. Hay otros que padecen como en agonía cuando ven que los hombres viven sin decoro a su alrededor. En el mundo ha de haber cierta cantidad de decoro, como ha de haber cierta cantidad de luz. Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres. Esos son los que se rebelan con fuerza terrible contra los que les roban a los pueblos su libertad, que es robarles a los hombres su decoro".

José Julián Martí Pérez era hijo de hijo de Mariano de los Santos Martí y Navarro que era valenciano y de Leonor Pérez Cabrera proveniente de Santa Cruz de Tenerife, en Canarias, de escasos recursos económicos, radicados en Cuba.
Martí nació en la Habana el 28 de enero de 1853, en la calle Paula (hoy Leonor Pérez, 314), fue bautizado 15 días más tarde, el 12 de febrero, en la Iglesia del Santo Ángel Custodio de La Habana.
Las hermanas fueron Leonor Petrona; Mariana Matilde Salustiana; María del Carmen; María del Pilar Eduarda;  Rita Amelia; Antonia Bruna y Dolores Eustaquia.
Se lo considera con justicia como el más genial y universal de los pensadores cubanos.
Por 1866 se matricula en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana. Ingresa también en la clase de Dibujo Elemental en la Escuela Profesional de Pintura y Escultura de La Habana, más conocida como San Alejandro.
Estudió bajo el cuidado del poeta Rafael María de Mendive.
A los dieciséis años fue encarcelado por sus ideas revolucionarias y posteriormente indultado y deportado a España. Continuó su educación en la Universidad de Zaragoza donde se licenció en las carreras de Filosofía  y Letras y en Derecho, ambas en 1874.
Vivió luego en México y Guatemala, regresando a Cuba.  
Contrae matrimonio con Carmen Zayas-Bazán e Hidalgo; una hermosa camagüeyana que se convertiría en su esposa el 20 de diciembre de 1877, tras contraer nupcias en la Catedral Metropolitana, según consta en acta matrimonial.  El 22 de noviembre de 1878 nace su hijo José Francisco.
En 1881 le dedicara a su hijo su primer libro de versos: Ismaelillo.
Fue fundador del Partido Revolucionario Cubano y uno de los grandes artífices de la guerra de independencia, es considerado el prócer nacional cubano.

"La política es el arte de inventar un recurso a cada nuevo recurso de los contrarios, de convertir los reveses en fortuna; de adecuarse al momento presente, sin que la adecuación cueste el sacrificio, o la merma importante del ideal que se persigue; de cejar para tomar empuje; de caer sobre el enemigo, antes de que tenga sus ejércitos en fila, y su batalla preparada”.

Fundó y dirigió "Patria" que fuera el órgano oficial del Partido Revolucionario Cubano. Escritor de una prosa estupenda y una poesía insuperable se destacan el Ismaelillo (1882), Versos libres (1878-1882, publicados póstumamente), Versos sencillos (1891), Flores del destierro, así como sus opiniones de diversas temáticas de Nuestra América.
Entre 1880 y 1890 Martí alcanzaría renombre en la América a través de artículos y crónicas que enviaba desde Nueva York a importantes periódicos: La Opinión Nacional, de Caracas; La Nación, de Buenos Aires y El Partido Liberal, de México.
Fue cultor de la Patria Grande el panamericanismo, y junto a Francisco de Miranda, a Simón Bolívar. a un José de San Matín  quienes soñaron siempre con la unión de Nuestra América como un solo país, desde el Río Bravo hasta la Patagonia, por su origen, su lengua y su historia.
En el año 1882 manifestaba José Martí: "El arte de curar consiste más en evitar la enfermedad y precaverse de ella por medios naturales, que en combatirla por medios violentos e inevitablemente dañosos para el resto del sistema, cuyo equilibrio es puesto a contribuir en beneficio del órgano enfermo. La higiene va siendo la verdadera medicina, y con un tanto de atención, cada cual puede ser un poco médico de sí mismo. Debía hacerse obligatoria la enseñanza de la higiene en las escuelas públicas" una idea que con discurrir sería tomada con seguridad (la conociese o no) por el que fuera el Primer Ministro de Salud de la Argentina Don Ramón Carrillo.
Durante su exilio en EE.UU. se dedicó al periodismo y fundó el Partido Revolucionario Cubano en 1892.
José Martí perteneció al influyente y poderoso” Club Crepúsculo”, de Nueva York, fundado en 1882, luego de la visita del filósofo inglés Herbert Spencer.
Dicho Club contó como miembros a Walt Whitman, Mark Twain; se vinculó de lleno al Club, porque como gestor al fin de una Revolución independentista, quiso conocer a las figuras que lo formaban, críticos del expansionismo estadounidense, y eso beneficiaba su lucha en los últimos años de su juventud.
Perteneció al movimiento literario del modernismo.
Su única novela, Amistad funesta, también llamada Lucía Jérez y firmada con el pseudónimo de Adelaida Ral, fue publicada por entregas en el diario El Latino-Americano en 1885.

Murió en combate en 1895 durante su lucha contra las tropas españolas en Dos Ríos, actual provincia de Granma,  en el oriente cubano.
Y ahora como cierre un fragmento de “José Martí Pregonero” de Mario Benedetti.

José Martí pregonero
no moriste en tu pregón
tus versos viven y son
pregones de un pueblo entero.