GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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lunes, mayo 25, 2020

25 de mayo de 1974: fallece Arturo Jauretche.


Arturo Martín Jauretche nació el 13 de noviembre de 1901 en Lincoln, un pueblo de la provincia de Buenos Aires, en el seno de una familia de clase media. Su padre, Pedro Jauretche, era funcionario municipal y militante del Partido Conservador. Su madre, Angélica Vidaguren, era maestra.
De ascendencia vasca criolla era aguerrido y perseverante.
Escribió Raúl Scalabrini Ortiz sobre Jauretche: "a los dieciocho años era secretario del partido conservador. Tenía ante sí un fructífero destino. Pero vio el problema del país en su esencia irreductible. De un lado estaban los capataces de la colonia y del otro los colonos, todo el país argentino. Arturo Jauretche no dudó. Renunció a su cargo en que una diputación nacional estaba esperando que cumpliera la edad legal y se adscribió a la fracción política más íntimamente confundida con el interés popular: se hizo radical yrigoyenista".­
En 1933 toma parte en el alzamiento de los coroneles Roberto Bosch y Gregorio Pomar en la provincia de Corrientes contra el gobierno de Juan P. Justo.  “el gordo masón” –como lo llamaba Ramón Doll-. La asonada es vencida y Jauretche cae preso. Es en la cárcel donde escribe “El paso de los libres”, cuya edición será prologada por Jorge Luis Borges. Sin embargo, a pesar de este reconocimiento, cuando publica un libro con todos sus prólogos, Borges omite el prólogo al libro de Jauretche.
Según se sabe y es un tema que despertó polémicas (de esas que a Don Arturo les gustaba generar) Jauretche ingresó a la Masonería Argentina en la Logia Bernardino Rivadavia Nº 364, hacia 1934. Fue presentado por Gabriel Del Mazo. 
Su iniciación  se relacionó con su necesidad de obtener protección política, pero, también, fue el modo que encontró para alinearse ideológicamente con otros intelectuales.
En 1934, en un contexto de creciente extranjerización del gobierno nacional, lanzó, junto a otras figuras, el “Manifiesto de los Radicales Fuertes”. Fundó junto a otros intelectuales y activistas, reunidos en el sótano porteño de la Av. Corrientes 1178, el 29 de junio de 1935 la Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina (FORJA) sigla inspirada en las que fueron palabras de Hipólito Yrigoyen “Todo taller de forja parece un mundo que se derrumba…”. La consigna fue “Somos una Argentina colonial: queremos ser una Argentina libre”. 
FORJA creó agrupaciones universitarias en La Plata, Buenos Aires, Mendoza y Tucumán (Organización Universitaria Forjista) y en Córdoba (Unión Federalista Revolucionaria Argentina), llegando en 1939 a conducir la Federación Universitaria Argentina (FUA). 
Fue un puente entre el movimiento yrigoyenista y lo que vendría el peronismo.
Es precisamente en 1945 cuando Jauretche se adhiere al peronismo y un año después es nombrado presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires. Su gestión se caracteriza por el apoyo a la empresa nacional. Siguió los lineamientos de la política económica de Miguel Miranda y en 1950, renunció a su cargo dejando a la institución con superávit. Renuncia en 1950 por entender que el  nuevo equipo económico de Perón no garantiza el cumplimiento de las banderas históricas del Movimiento Peronista.
En septiembre de 1955 vino el golpe. Después del golpe participa de discusiones del proscripto peronismo coincide con el Padre Hernán Benítez  de Aldama pero disiente con la línea violenta de John William Cooke.  Hace periodismo defendiendo el voto de Arturo Frondizi… acusa en silencio la traición de Frondizi.  
Se exilia en Europa y vuelve.
A principios de los ´60 es candidato por el laborismo a senador en Capital “para salir en los diarios” dice a sus amigos…  Cuando lo presentaban como el Alfredo Palacios del peronismo contestaba:  “¡Váyase al carajo”!
En 1968, publicó “Manual de Zonceras Argentinas”, donde cuestionó ácidamente fábulas y mitos que la intelectualidad argentina había logrado imponer. “Mano a Mano entre Nosotros”, de 1969 fue una selección de artículos ya publicados, tal como habían sido “Prosa de Hacha…” y “Filo, contrafilo…”.
Sobre el Gral. Julio Argentino Roca opinaba: “Con Roca y la resconstrucción del Ejército Nacional empieza a definirse una Política Nacional, zigzagueante entre la compresión parcial de los hechos y el adoctrinamiento antinacional de los ideólogos. Pero como los gobiernos impopulares todos, subsisten casi exclusivamente gracias a la tolerancia de las fuerzas armadas hay por lo menos una Política Nacional, la del Ejército, expresada por su fundador, el general Roca, que tiene una Política Nacional de fronteras y una política económica a la que falta mucho para ser nacional, pero ya retacea el librecambio impuesto por los vencedores de Caseros en obsequio de los “apóstoles del comercio libre”. No llega con todo a constituir sino un mero atisbo de política nacional: ella sólo se integrará por la presencia del pueblo en el Estado”.  En  “EJERCITO Y POLÍTICA” – 1958.
¿Qué opinaba Don Arturo Jauretche de Ernesto “El Che” Guevara?
Según manifiesta en el reportaje de la Revista Federal (N° 399, 29/12/2011) Ernesto Jauretche declara: “A mi tío no le gustaba Guevara. Lo consideraba políticamente pésimo. Don Arturo no tenía con el “Che” un compromiso generacional, y no lo quería para nada. Para él, el político que lleva la política a la guerra y la pierde, pierde la política. Y así definía a Ernesto Guevara. Como un perdedor”.
Entre sus libros podremos citar: De memoria. Pantalones cortos; Los profetas del odio (1957); Ejército y Política; La patria grande y la patria chica (1958);  Política Nacional y revisionismo histórico (1959); FORJA y la Década Infame (1962); El medio pelo de la sociedad argentina (1966);  Los profetas del odio y la yapa (1967), entre otros.
Volverá a la función pública en 1973 cuando durante el breve gobierno de Héctor Cámpora, Jauretche ocupa la presidencia del directorio de la Editorial de la Universidad de Buenos Aires e integró el directorio del Fondo Nacional de las Artes como vocal.
El 25 de mayo de 1974, cuando clareaba el alba, en la Ciudad de Buenos Aires, falleció Arturo Martín Jauretche.
Cuando Jauretche fallece, el 25 de mayo de 1974, el Directorio del Banco Provincia de Buenos Aires decide rendirle homenaje colocándole su nombre al Archivo y Museo Históricos, el que fue retirado durante la dictadura. Con el restablecimiento de la democracia el Dr. Aldo Ferrer, como nuevo presidente, rebautiza a este organismo como Archivo y Museo Históricos del Banco de la Provincia de Buenos Aires “Dr. Arturo Jauretche”.
El 13 de noviembre es el  "Día del Pensamiento Nacional", en homenaje al nacimiento del escritor y pensador Don Arturo JAURETCHE.

domingo, noviembre 13, 2016

13 de Noviembre: Día del Pensamiento Nacional por Carlos Cruz.

El 13 de noviembre de 1901 nació en Lincoln, provincia de Buenos Aires, Arturo Martín Jauretche (1901-1974). En su homenaje, esa fecha fue declarada Día del pensamiento nacional. La vida de este luchador testimonia una ruptura del aparato gris de la retórica –del que habló Abelardo Castillo– y transita un sendero marcado tanto por la defensa de la cultura nacional como por la denuncia permanente de las confabulaciones urdidas entre los gestores de los intereses imperiales y los tilingos de la economía local. En ese itinerario, se destacan: su práctica como combatiente revolucionario que supo enfrentar el sable petrolero del golpista José F. Uriburu; la fundación –junto a un nutrido grupo de jóvenes militantes entre los que se encontraban Raúl Scalabrini Ortiz, Homero Manzi, Luis Dellepiane y Gabriel del Mazo– de FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina) que bajo la consigna “Somos una Argentina colonial queremos ser una Argentina libre” denunciaron las prácticas de lo que caracterizaron como “Estatuto Legal del Coloniaje”. Estatuto que, una vez más –en ese eterno retorno de los embates de las empresas multinacionales– expresaba las políticas de entrega del patrimonio nacional, destrucción del aparato productivo y empobrecimiento de la población. Durante el primer gobierno peronista fue designado presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires, desde el que apoyó el programa económico de industrialización acelerada de Miguel Miranda. Años después, vuelto del exilio en Montevideo (al que se vio obligado a raíz del golpe cívico-militar de 1955) e instalado en su departamento de Esmeralda 886 (cercano a la emblemática esquina de la resistencia, de Esmeralda y Corrientes) reaparecía un nuevo “taller de forja”. Se ocupó de desarrollar sus ideas en libros, conferencias y artículos periodísticos, entre las que se encuentran sus reflexiones acerca de los miembros de la Intelligentsia elitista vernácula, una suerte de exóticos desterrados de un mundo que no les pertenece, cultores de problemas extraños y que cuando intervienen en nuestras cuestiones lo hace como extranjeros. Jauretche reforzó sus posiciones en torno a “La colonización pedagógica” en tanto puerta trasera, en la que “conoceremos dinámicamente el aparato de la superestructura cultural del país”.
Dentro de ese extenso derrotero queremos destacar su labor como Presidente de la Editorial Universitaria de Buenos Aires (Eudeba). Cargo al que accede en el año 1973 a instancias de su amigo y Director Ejecutivo de la editorial Rogelio García Lupo, acompañado por un núcleo de colaboradores entre los que se encontraba el abogado Mario Hernández. De esta manera, Don Arturo retoma la labor de Boris Spivacov y se entrega a la tarea de dar impulso al desarrollo de nuevas colecciones desde el despacho del entrepiso del edificio de Rivadavia 1571. Desde este mítico espacio, al tiempo que recorría con la vista el vuelo de los pájaros, el paso de los potenciales lectores y los verdes árboles de la Plaza del Congreso concebía la edición de nuevos libros.
Así, promueve que se impriman, entre otras obras: La Revolución chilena, de Salvador Allende, El ABC de la mecánica cuántica, de V. Rydnik, Genio y Figura de Eduardo Mallea de Oscar Villordo, Manuel Ugarte de Norberto Galasso, Teoría del Hospital de Ramón Carrillo, Neocapitalismo y comunicación de masas de Heriberto Muraro. Tiempo después del golpe cívico-militar de 1976, el 26 de febrero de 1977, una partida del ejército secuestró del depósito de Eudeba esos y otro títulos (unos 60.000 ejemplares) que terminaron en las piras bárbaras. Sin embargo, algunos de los libros sobrevivieron en silencio, resguardados con celo en bibliotecas o en la memoria de sus lectores. Otros, años después, fruto de algunas reediciones, fueron reapareciendo en las librerías y dan testimonio del valor de las luchas en defensa de nuestra cultura por parte de hombres y mujeres, comprometidos con su tiempo y los intereses del pueblo, que contribuyen al devenir de la misma.
Publicado en ADN RÍO NEGRO, 13-11-2016. Imágenes: BLOG DE LA PATAGONIA.

domingo, febrero 21, 2016

21 DE FEBRERO DE 1953: FALLECE, EN MONTEVIDEO, MIGUEL MIRANDA.

Nace en 1891 proviene de un hogar humilde de trabajadores españoles.
Miguel Miranda fue un político, empresario  (una minoría de industrales que adhirió al naciente peronismo) y economista argentino.
Ocupó el cargo de Presidente del Banco Central de la República Argentina entre el 25 de marzo de 1946 y el 17 de julio de 1947, durante las presidencias de Edelmiro Julián Farrel y Juan Domingo Perón. Posteriormente este último, lo designó al frente del Consejo Económico Nacional, donde lo asesoraba constantemente.  Se desempeñó como director del Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI), previamente a llegar a la presidencia del Banco Central; aunque creado por Farrel, era un organismo que el entonces coronel Perón había proyectado.
La debilidad de la política del General Perón fue no aprovechar los años van desde 1946-1949 para fortalecer las bases de industria pesada argentina teniendo en cuenta la pos guerra que afectó a Europa. Formó un equipo de trabajo conformado por Rolando Lagomarsino y Orlando Marolio, que eran empresarios textiles y aceiteros.

Miranda se retiró a Montevideo donde pasó sus últimos años. Fallece el 21 de febrero de 1953 a los 62 años.

sábado, octubre 17, 2015

Carlos Pedro Spadone: “Evita me dio mi primer trabajo”.


Carlos Pedro Spadone: 

“Evita me dio mi primer trabajo”.


“Evita me dio mi primer trabajo de mensajero en el correo de la calle Alte. Brown 800, sucursal 34; firmó mi nombramiento antes de morir y recibí la carta a los pocos días. Repartía telegramas; te daban uniforme de invierno muy grueso y un par de zapatos, y otro de verano, muy lindo. Al llegar recibías tu bicicleta para el reparto. Tenía trece años y vivía en Lanús”. Enciclopédico, detallista, memorioso y apasionado por el relato histórico de su tiempo, trasmite una envidiable vitalidad que se sostiene a lo largo de las tres horas de la entrevista. Tiene mucho para decir porque es muchísimo lo que ha hecho y ni miras de llamarse a cuarteles de invierno. Sobreseído tras once años por la causa de la leche contaminada, sabe que tropezones no son caídas y se levanta “reloaded”. Su oficina en Buenos Aires concentra el quehacer del Grupo Spadone; es un bunker para nuevos proyectos –como el puente ecológico que unirá Punta Lara con Los Patos en Uruguay–, donde el pasado es un objeto de culto. Un óleo gigantesco de Eva Perón, de Numa Ayrinhac (1948) –“es la única vez que ella posó para una pintura”– preside la sala de reuniones. Con un discurso analítico aunque vehemente, el empresario peronista y mendocino de General Alvear es el protagonista de la mayoría de sus historias.

Noticias: ¿Por qué se trasladó a Buenos Aires?
Carlos Spadone: Nos vinimos con mis padres; yo tenía 11, mi hermano 7 y mi hermana 14. Papá era un empresario muy importante que llegó a Mendoza alrededor de 1920. Venía de Torino, Italia, con su mujer Margarita Beltramone, que era partera. Puso un comercio de ramos generales; cada vez que voy veo la esquina del negocio. Hoy hay un pequeño kiosco que conserva el techo con guarda de chapa y una cúpula tipo italiana que hizo él. Era un comerciante próspero pero estaba solo, no como yo que hice todo con mi hermano Lorenzo (73); además, tuvo socios que lo estafaron. Lo veía sufrir. Había uno que se llamaba Malaspina y para mí los apellidos son simbólicos; otro se llamaba Lerda, ¡y era un lerdo! En cambio mi padre era una explosión, siempre iba para adelante. Él fundó Spat, la fábrica de conservas de tomate que entre 1930 y 1950 fue líder en el mercado argentino; después se asoció con Miguel Miranda, Presidente del Banco Central entre 1946 y 1947, que más tarde fue nombrado por Juan Domingo Perón al frente del Consejo Económico Nacional; entre otras cosas compraron los ferrocarriles dando lugar al nacimiento de Ferrocarriles Argentinos.
Noticias: ¿Conoció a Miranda?
Spadone: Sí, tenía la fábrica de productos alimenticios Miguelito, en la calle Directorio. Mi padre era inventor; había diseñado una válvula de máquinas sulfatadoras para la viña y silletas con armazón de hierro para hacer monturas. A Miranda –el número uno de Perón en ese momento– le interesó y le dijo: “Dejá todo y venite conmigo”. Nos fuimos a vivir a Lanús e instalamos los talleres. Una cosa que me quedó grabada es que no había tubos de oxígeno para soldar. Típico de mi padre, se enteró de que tenían en el IAPI (El Instituto Argentino de Promoción del Intercambio) y fue a buscarlos a Monte Chingolo. Sin auto, alquiló un mateo y nos fuimos los tres, con mi hermano muy chiquito. Eran más de 30 km, no me olvidaré nunca de esa aventura. Mi padre era muy mayor; cuando nací tenía 65 años.
Noticias: ¿Qué pasó con Margarita Beltramone?
Spadone: Falleció joven de cáncer y no tuvieron hijos. Mi madre llegó a General Alvear a traer a una sobrina. Mis tíos ya vivían en San Rafael, eran chacareros. Vinieron solos para hacerse la América, después mandaron a traer a su hija. Hay algo significativo: mi madre, nacida en una localidad cercana a Torino como mi padre, era una mujer de hierro, con carácter, y se llamaba Juana Dominga, como Perón, pero le decían Nina. Cuando van a Génova para embarcarse no las dejaron subir; faltaban unos papeles de la nena. Zarparon un mes después. El que iban a tomar, el Principessa Mafalda, naufragó en las costas de Brasil, o sea que el destino le salvó la vida. Mi madre vivió hasta los 93 y mi padre murió a los 73 por mala praxis, en el Policlínico Evita de Lanús. Era un tipo fuerte; se había internado para operarse de una hernia.
Noticias: Sus orígenes no fueron humildes, ¿por qué buscó trabajo a los trece?
Spadone: Cuando nos mudamos a Buenos Aires, papá armó una cooperativa con los empleados y puso a Lerda al frente. Mientras organizaba la empresa con Miranda, Miguel se peleó con Eva Perón, se exilió en Uruguay y la sociedad con mi padre quedó nula. Estuvo internado, gastamos mucha plata, vino la gran inflación y el dinero que mandaban de Mendoza se fue diluyendo. Falleció cuando yo tenía 15.
El Grupo Spadone es una megaempresa de familia que integra negocios inmobiliarios en la Patagonia, bodegas, teatro –“Hoy sólo el Lola Membrives que no vamos a vender jamás”–, logística y un par de radios. Fueron dueños del diario La Razón y Jornada de Chubut, con el que mantienen un convenio. Las unidades de negocios se generaron a partir de la patente de lana de acero con detergente Qué linda. “La trabajamos 15 años e hicimos buen dinero; nueve años después de crearla, pude decirle a mi madre que la llevaría a su pueblo y a conocer a Perón. Después armamos una máquina expendedora de jugos, importamos expendedoras de gaseosas, pusimos una fábrica de pastas. Ahí el gobierno de Alfonsín nos compró fideos para las cajas PAN. Pero fuimos más allá; llevamos un proyecto para hacer las cajas completas. Yo era Secretario del Partido Peronista, no obstante fui escuchado. Ganamos la licitación e hicimos mucha plata”.
Noticias: ¿Cómo conoció a Perón?
Spadone: El 9 de julio de 1950. Tenía doce años y era vendedor ambulante. Iba a los actos a vender turrones con La Raulito –¡Yo creía que era un chico!– y me convenció para treparnos al palco. Cuando llegamos al pie, la policía nos agarró y Evita dijo “No, súbanlos”. ¡Vimos el desfile mientras le miraba la cara manchada a Perón! El segundo encuentro fue en Madrid y le recordé aquella anécdota. Trabajé con él hasta 1973, viviendo más en España que acá. Cuando Perón volvió, vine unos días antes. Desvié el avión a Morón, el que tenía que aterrizar en Ezeiza. Se enojó mucho, no había nadie esperándolo; le dije que era para salvarle la vida, pero me contestó “Usted me privó de estar presente con los dos millones de personas que me esperaban, decidió mal por mí”. Eso me lo perdonó pero nunca lo olvidó.
Noticias: Estuvo una década con Menem.
Spadone: De Menem tengo un tema horrible encima: la bodega que le compré, Vinos Menem. Me costó una fortuna y no lo valía. Me conminó a sacarla a flote. Estaba fundida. Hoy sigo poniendo plata. Llevo invertidos 30 millones de dólares. No hay bodega que gane plata.
Noticias: No es su caso con la bodega San Huberto.
Spadone: Tengo 150 hectáreas en Mendoza y otras en La Rioja y hago vino; 8 millones de litros por año que envasamos y vendemos. En algunas líneas cambiamos la plata, en otros varietales tenemos una ganancia del 15%, y en alta gama la contribución es del 40%. Cuanto más arriba está el vino, menor es la venta. Nos pasa con Nina, nuestro Premium, hecho con malbec de viñas de Vistalba, en Luján de Cuyo, la cuna de esta cepa.
Noticias: ¿Cómo va su bodega en China?
Spadone: Está en Huailai. La compré hace 15 años, un poco obligado por la gente del Partido Comunista Chino (PCCh) que es amiga. Es un lugar con baños termales, ríos y cascadas, una zona turística. La bodega está a 134 km de Beijing, cerca de la Gran Muralla. Era del municipio y la construyeron porque los campesinos dejaron de sembrar trigo para dedicarse al viñedo. Dio siempre pérdida porque la manejaban funcionarios que gastaban mucho. Ahora con el presidente Xi Jinping hay economía de guerra. Hoy cuesta más vender vino en China que antes porque se acabó la venta a los funcionarios estatales. Ahora se trata de hacer un vino de buena calidad y precio, que es lo que hacemos.
Noticias: ¿Cuándo fue su primer contacto con China?
Spadone: Tengo que hacer un poco de historia. En 1972 estaba con Perón en Madrid y me contó que irían a verlo 6 miembros del PCCh –debajo de Mao, los más importantes–, algunos intérpretes y empresarios. Comentó que no los iban a dejar entrar a España porque estaba Franco y que no sabía cómo explicárselo a Mao. Le sugerí que se reunieran en París, que yo lo acompañaba. El 18 de abril de 1972 nos encontramos en el Hotel Claridge, en Champs Ellysées. Perón viajó con su mujer, Isabel, el brujo, que le hizo tanto daño al país que no nombro, y yo. Perón dialogó con los chinos dos mañanas. Se habló de reanudar relaciones diplomáticas entre Argentina y China. Y propuso establecer relaciones políticas entre el partido peronista y el PCCh. Los chinitos anotaban todo… ¡Con esa letrita! Yo lo guardé en mi cabeza: los problemas ecológicos, la falta de agua para el 2025. ¡Ni me imaginaba que iba a tener salud para hablar hoy de esto! También se habló de la gran revolución que iba a tener China y de la exportación de sus productos al mundo.
Noticias: ¿Perón viajó a China?
Spadone: Lo invitaron a encontrarse con Mao y yo lo acompañaría. Pero el brujo lo convenció para que no fuera. Decidió que me quedara a cuidarlo y viajaron él, Isabel, Norma López Rega y Gloria, la hija de Oscar Bidegain, que sería gobernador de Buenos Aires. El viaje fracasó porque el brujo pidió plata para Perón diciendo que no tenía para vivir… ¡Una cosa horrible de este imbécil! Así fue cómo Perón no vio a Mao, yo tampoco y me perdí la foto de mi vida, la de Mao con Perón. Recién fui en 1983, presenté la lana de acero con detergente y firmamos un convenio para fabricar allá productos de limpieza. La historia es larga; la cuento en un libro que estoy escribiendo, “La culpa la tuvo el chancho”. Volví con la idea de tener una Cámara para relacionarnos con China. En aquel momento había un señor más político que empresario, Basilio Serrano, que fundó la Cámara Argentino China de la Producción, la Industria y el Comercio. Julio Werthein fue presidente por 25 años y yo desde 2010.
Noticias: Los griegos distinguían entre ocio y negocio. ¿Usted?
Spadone: De ocioso no tengo nada. Juego al golf en enero y febrero, veraneo en mi casa de Punta del Este. Ahora que tengo avión –se lo compré al hijo de Yabrán– en San Fernando, vuelo a las bodegas, sin interrumpir mucho las vacaciones. Cuando estamos en Buenos Aires, voy al cine con mi mujer Graciela (71). Cuatro de mis cinco hijos trabajan en la compañía: Sergio (48) desde China –hace 14 años que está radicado en Beijing y habla chino mandarín–, Leonardo (45), Alejandro (37) en diferentes áreas y Lisa (39) al frente del teatro Lola Membrives. Ariana (46) es psicóloga y trabaja con los chicos de las villas. Con una docena de nietos y la nieta número 13 por venir, Graciela está muy ocupada con ellos y conmigo. Desde que nos casamos, hace 49 años, nunca me compré ropa; cada mañana me pregunta si salgo de traje o de sport, y me acomoda todo sobre la cama. Lo único que elijo son los zapatos.

http://noticias.perfil.com/2015/10/13/carlos-pedro-spadone-evita-me-dio-mi-primer-trabajo/

martes, enero 27, 2015

Rastrojero, 30 años de puro ingenio argentino Por Jorge Vergara.

Había que aprovechar motores destinados a tractores y surgió la noble camioneta que recorrió durante tres décadas las calles y campos del país. 
La iniciativa fue de Perón pero lo ideó Raúl Gómez, un ingeniero aeronáutico que falleció a fines del año pasado.

Algunos podremos decir por este tiempo que tuvimos el privilegio de subirnos a un Rastrojero, o cuanto menos de verlos andar por las calles.
Por dos años se fabricaron sólo nafteros, pero a partir de 1954, salieron únicamente versiones diésel. Se nos quedó grabado en la memoria eso de "Rastrojero diésel", casi como un signo distintivo y como un sinónimo del ahorro. Porque el diésel en ese tiempo era una ecuación muy contundente e implicaba ahorrar. Y ése era el objetivo de quienes pusieron en marcha la idea de fabricarlo.
Todavía se pueden ver, escasos, pero firmes en el trabajo, porque nacieron para eso, para trabajar, para servir.
No se distinguieron por la comodidad y el confort, eran duros, muy duros en todo sentido, pero útiles para lo que habían sido pensados. Modestos al mismo tiempo porque el escaso presupuesto obligó, por ejemplo, a lanzar sus primeras versiones con la caja de carga fabricada con madera. Muchos años después recién llegó la versión de chapa.
El mítico Rastrojero fue también el símbolo de la industria nacional, que surgió por una idea compleja, pero que se plasmó casi de casualidad.
El Rastrojero se diseñó a partir de lo que había y lo que había era, por ejemplo, motores pensados para otra cosa pero que se podían adaptar.
Bien argentino, acostumbrados a hacer a partir de las carencias, porque en definitiva ése fue el contexto en que nació el Rastrojero, que se mantuvo activo en el mercado nada menos que por treinta años.
Si bien no se podría decir que compitió de igual a igual con otras marcas líderes como Ford o Chevrolet, sí se puede afirmar que en su dimensión fue un éxito, porque se constituyó en el único vehículo ciento por ciento argentino, sin que ni antes ni después nadie lo igualara.
Ingeniero Raúl Salvador Gómez.
Cuenta la historia que "en 1951, el Instituto Argentino de Promoción de intercambio (IAPI), importó de Estados Unidos una partida de 2.500 tractores Empire, equipados con motor Jeep Willys. Estos tractores, diseñados para playones de aeropuertos, tenían el inconveniente de volcar bajo tiro. El brigadier San Martín, presidente de IAME propone su reconversión y adaptación de su mecánica para la construcción de un vehículo para el campo, creando el departamento de recuperación de tractores Empire a Cargo del ingeniero Raúl Salvador Gómez, en febrero de 1952. El departamento del Ing. Gómez proyectó 2 vehículos un camión liviano denominado Rastrojero y una Rural denominada Gauchita. En el prototipo se trabajó con un tren delantero similar al Ford 1937, de los tractores se aprovechó motor, sin regulador de velocidad, caja de velocidades, embrague, crucetas, el radiador y la caja de dirección, el trabajo de chapa de la cabina se efectuó sobre una plataforma de madera. En 87 días estuvieron listos los dos prototipos, que se presentaron al presidente Perón, el 1 de mayo de 1952, en el edificio de YPF".
A partir de este paso, "la empresa Autoar propone la fabricación de chasis, con una suspensión delantera tipo Porsche con barras de torsión. El primer Rastrojero salió de la línea de montaje en noviembre de 1952".
Claro, lo que suponían que iba a ocurrir ocurrió, porque los motores disponibles se vendieron con otros tantos vehículos y eso obligó a asegurarse nuevos motores para seguir la producción en serie, siempre bajo la consigna de que sean diésel y concebidos para trabajar en el campo.
La primera tanda de producción llegó a los 2.365 Rastrojeros.

Uno de los creadores del Rastrojero.

El ingeniero aeronáutico Raúl Gómez fue uno de los creadores del Rastrojero diésel, un emblema de la industria nacional durante la presidencia de Juan Domingo Perón. El 11 de diciembre falleció en Rosario a los 90 años.
Gómez había nacido en Roque Sáenz Peña, a fines de 1924, y cuando el Chaco fue declarado provincia en 1951 la localidad adoptó el nombre de Presidente Perón.
Luego de recibirse de ingeniero aeronáutico en la Universidad Nacional de La Plata, se desempeñó como docente de la Universidad Nacional de Córdoba y asesor de la Fábrica Militar de Aviones, emplazada en la capital de esa provincia.
Posteriormente, junto al ingeniero Félix Santiago Sanguinetti, diseñaron el utilitario Rastrojero Diesel, producido por la Fábrica de Automóviles del IAME (Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado) entre 1952 y 1979. Su nombre obedece al objetivo que tenía de "marchar sobre el rastrojo del campo (residuo de cosecha)".
Fuente de información e imágenes: Diario "Río Negro", 27 de enero de 2015.
El Rastrojero y la rural Gauchita fueron presentados el 1° de mayo de 1952 en Buenos Aires. Así comenzó la historia de un vehículo de carga de fabricación nacional, para el que se utilizaron el motor Willis Overland y otras piezas de los tractores Empire importados de EE.UU. que nunca funcionaron en Argentina. Su diseñador fue el ingeniero aeronáutico Raúl Salvador Gómez, quien murió a los 90 años en Rosario.

Los rastrojeros tuvieron su apogeo en los años 70 cuando eran ocho de cada diez camionetas diésel vendidas en el país. Dejaron de fabricarse en 1979 por decreto del ministro de la dictadura militar, José Alfredo Martínez de Hoz.

Gómez nació en Sáenz Peña, Chaco, donde se radicaron sus padres, inmigrantes españoles. Luego de un tiempo en España, se recibió de técnico mecánico en la Escuela Industrial de la Nación de Rosario (hoy Instituto Politécnico).

Se mudó a La Plata para estudiar en el Instituto Aeronáutico de la Facultad de Ciencias Físicomatemáticas, la actual Ingeniería. Durante toda su carrera vivió en una pensión de 47 entre 1 y 2. Logró el título de ingeniero aeronáutico en 1950 y el director Clodoveo Pasqualini lo llevó a la Fábrica Militar de Aviones de Córdoba.

Durante el segundo gobierno de Juan Domingo Perón se creó el IAME (Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado) para producir aviones, tractores, motos y automotores. Allí trabajó en los bancos de ensayo de los motores a pistón y a reacción del avión Pulqui II.

Pasó al Instituto Aerotécnico de Córdoba (INSTITEC) colaborando con el ingeniero Monserrat, primer director de la Fábrica de Automóviles. En 1952 le encargaron a Gómez el diseño de un vehículo utilitario y así nació el Rastrojero, un utilitario rústico capaz de cargar hasta una tonelada y andar en tierra y barro. Debe su nombre porque era útil para andar sobre el rastrojo del campo, cubierto por residuo de la cosecha. En 1956 volvió a Rosario y se jubiló en la fábrica de amortiguadores Fric-Rot.
http://www.clarin.com/sociedad/Murio-ingeniero-chaqueno-invento-Rastrojero_0_1267073579.html

lunes, octubre 13, 2014

13 de octubre de 2014: fallece Don Antonio Cafiero a los 92 años.

El histórico dirigente peronista Antonio Cafiero falleció hoy a los 92 años en el sanatorio Las Lomas de la ciudad bonaerense de San Isidro, adonde permanecía internado desde el 29 de septiembre último por un cuadro de neumonía.
Antonio Cafiero (Buenos Aires, Argentina, 12 de septiembre de 1922- San Isidro, Argentina, 13 de octubre de 2014) fue una figura política de la República Argentina, discípulo de Juan Domingo Perón, se licenció de Contador Público en 1944 y en 1948 de Doctor en Ciencias Económicas, con sendos títulos de la Universidad de Buenos Aires; había trabajado como miembro de la Acción Católica Argentina y fundador de la Juventud Obrera Católica. Era hijo de un frutero del Abasto, Giuseppe o “Peppino” y de una profesora de piano, violín, teoría y solfeo, que le inculcó el amor a la música.
El ex ministro de Economía de la primera presidente o presidenta de la Argentina (como se dice ahora) María Estela Martínez  Viuda de Perón.
Antonio Cafiero falleció hoy a las 5.30 en el establecimiento sanitario situado en Diego Carman 554.
Empezaría a militar en el peronismo naciente desde la famosa marcha del 17 de octubre de 1945 estando a pocos metros del tiroteo del diario “Crítica” de Botana, donde falleció Darwin Pasaponti un muchacho que se convierte en el primer mártir del peronismo-nacionalismo. Tenía 22 años.
En  1962, cuando fue nombrado Secretario Político del Consejo Supervisor y luego Coordinador del Movimiento Nacional Justicialista.
Entre 1948 y 1951, fue designado como Consejero financiero en la embajada argentina en Washington
Entre 1951 y 1952, fue Director del Departamento Socioeconómico de la Cancillería.
Luego  sería nombrado Ministro de Comercio Exterior de la Nación, entre 1952 y 1955 que le aconsejaba Perón “usted no muestre la libreta a nadie…”.
Recordaría Perón a Cafiero "... ha sido ministro mío siendo muy joven, lo llamábamos el ministro lactante... ¿no es cierto Cafiero?..."
Es bueno recordar que IAPI las siglas del Instituto Argentino de Promoción del Intercambio fue un ente público argentino creado por decreto-ley 15.3501 el 28 de mayo de 1946, que si bien fue firmado por el Presidente Edelmiro Farrell, formaba parte del conjunto de medidas del entonces Coronel Juan Domingo Perón  que funcionó bajo la órbita del Banco Central, con el fin de centralizar el comercio exterior y transferir recursos entre los diferentes sectores de la economía. Su director fue el economista Miguel Miranda, también presidente del Banco Central para dar una respuesta efectiva a la estatización que sobre los productos agrarios  que  países como Canadá con el "Canadian Wheat Board"; los Estados Unidos y Australia mediante la creación de la  "Australian Wheat Board".
Con este sistema el Estado Nacional Argentina protegió los precios de los productores; se reservó las ganancias antes acumuladas por los monopolios y las utilizó para financiar obras de interés público.
Estas medidas adoptadas por el ministerio de Comercio Exterior, a cargo  del Dr. Antonio Cafiero en 1952, restringió los abusos monopolistas.
En 1955, después del golpe que derrocara al gobierno constitucional del Gral. Juan Domingo Perón, fue privado de su libertad durante un año, y a partir de allí hasta 1973 militó activamente en la denominada "resistencia peronista".
En 1964 fue nombrado Secretario Político del Consejo Supervisor del Partido Justicialista y en 1971 fue nombrado Director del Consejo de Planificación de tal partido.
En 1973 fue nombrado Presidente de la Caja Nacional de Ahorro y Seguro. Fue más tarde Secretario de Comercio de la Nación (1974), Interventor Federal de la Provincia de Mendoza entre agosto de 1974 y mayo de 1975, Ministro de Economía de la Nación (1975 - 1976) y finalmente Embajador ante la Santa Sede en 1976, cargo al que debió renunciar debido al golpe militar de ese año, regresando a su país donde fue privado de su libertad por segunda oportunidad.
En 1983, con la restauración democrática argentina, lideró el Movimiento Unidad, Solidaridad y Organización (MUSO), fue precandidato presidencial y en la Provincia de Buenos Aires, su sector fue derrotado por Herminio Iglesias y José Amerise.
De 1986 a 1991 fue Presidente del Consejo Provincial del PJ en Buenos Aires y de 1987 a 1990 Presidente del Consejo Nacional del PJ. A partir de ese año desempeñó el rol de Secretario General del Bloque de Senadores Justicialistas.
La renovación peronista: Carlos Grosso, Carlos Menem y Antonio Cafiero.
Fundó junto a otros dirigentes del peronismo, la "Renovación Peronista". En las elecciones legislativas de 1985, encabezó la lista de Diputados Nacionales de la Provincia de Buenos Aires por el Frente Renovador Justicialista. 
Fue elegido Diputado Nacional hasta 1987, año el cual tuvo una actuación destacada apoyando al gobierno de Raúl Alfonsín durante el levantamiento carapintada que puso en riesgo la democracia argentina. 
Fue elegido gobernador de la provincia de Buenos Aires en 1987 teniendo como compañero de fórmula a Luis María Macaya  quien derrotó a Juan Manuel Casella en lo que se conoció como el "Cafierazo".
En 1988 fue precandidato a Presidente de la Nación por el Partido Justicialista con la fórmula Antonio Cafiero - José Manuel De La Sota. En dichas internas su fórmula resultó derrotada por la de Carlos Menem - Eduardo Duhalde y en 1991 fue designado Embajador en la República de Chile, cargo que desempeñó hasta 1993, año en que ejerció como Senador Nacional hasta 2001.
Durante el breve gobierno de Eduardo Camaño, , tras la renuncia del presidente Fernando De la Rúa, fue designado Jefe de Gabinete, ,que duró cuatro días.
Presidió la Conferencia de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (Copppa).
El 2 de enero de 2002 volvió a ejercer como Senador Nacional, cargo que desempeñara hasta diciembre de 2005. Estuvo presente en el traslado de los restos de Perón en octubre de 2006.

LA YAPA:
Antonio Cafiero, dirigente peronista de pura cepa, representa buena parte del ADN argentino. Hincha de Boca y estoico plateísta en La Bombonera, derribó el mito de que Juan Domingo Perón era hincha de Racing y llegó a inventar un llamado del General para huir del Sanatorio donde estaba internada su mujer, con trabajo de parto, para asistir a “una final” de su querido Boca.


“Llamado” salvador. En una entrevista con la revista Un Caño, Cafiero, risueño, había contado cuál fue la mayor locura que hizo con tal de ver a Boca Juniors: “Mi mujer esperaba familia, pasaban los días, no se producía el parto y yo, que aguardaba el nacimiento con cierta indiferencia, me empecé a preocupar: «No vaya a ser que esta hija nazca justo el día de la final». Tuve que optar entre quedarme con mi mujer en el sanatorio o ir a la cancha a ver la final”.
Y la respuesta del político-hincha emergió como de manual: “Yo dejé a la señora sola en el sanatorio, le dije que me llamaba el presidente (Perón). Pero a mí no me llamaba el presidente, me llamaba Boca. Esa tarde salimos campeones, después vinieron los festejos y a eso de las nueve de la noche dije «la pucha, seguro debe haber nacido la bebé y yo acá en la cancha, mi mujer me mata»”, recordó el exsenador.
“Mi mujer nunca me lo perdonó, no me lo recriminó porque era muy suave, pero siempre le quedó la espina”, se lamentó con picardía.
Desde la cuna. “Me consta y lo puedo probar en cualquier momento: ¡Perón no era hincha de Racing, era hincha de Boca!“, afirmó Cafiero, en diálogo con el programa radial Mundo Boca en 2009.
“Lo que pasa es que no lo decía porque, evidentemente, cuidaba a las demás hinchadas de los otros clubes”, manifestó.

“Esta situación de si Perón era o no hincha de Boca se discutió mucho tiempo. Y yo lo explico muy claro: cuando era ministro de Isabel, un día la agarré a la salida de una reunión de Gabinete y, delante de mis ex colegas, le dije: ‘Compañeros, acá tenemos una testigo insobornable. Que diga Isabel de quién era hincha Juan Perón’. Y sin vacilar ella dijo: ¡de Boca Juniors!”, señaló.

Fuente de información: Diario "Perfil".
http://442.perfil.com/2014-10-13-314521-cafiero-un-boquense-que-derribo-un-mito-de-peron/

martes, julio 15, 2014

“MIGUEL MIRANDA, UN MALDITO DE LA ARGENTINA”. El 16 de julio de 1947 es designado Presidente del Concejo Económico Nacional desde donde se promovió la nacionalización de las empresas y servicios públicos.

En 1947 se crea el Consejo Económico Nacional por una  propuesta de Miguel Miranda, ratificado por Decreto Nº 20.477/47 publicado en el Boletín Oficial, el 9 de Agosto de 1.947 este Consejo lo integraban el Estado argentino, los empresarios y los trabajadores.

MIGUEL MIRANDA, EL CAPITALISMO NACIONAL ARGENTINO.
Miguel Miranda que muchos lo tienen como Ministro de Hacienda de los gobiernos de Perón en realidad fue presidente del Banco Central desde el 25 de marzo de 1946 y el 17 de julio de 1947. Edelmiro J. Farrell era presidente de la Nación y Amaro Avalos, su ministro de Economía. Continuó en su cargo durante la presidencia de Juan Domingo Perón, con el ministro de Hacienda Ramón Cereijo. Fue presidente del Instituto Argentino de Promoción del Intercambio más conocido como IAPI.
En el año 1944 siendo secretario de Trabajo y Previsión y   luego Vicepresidente de la Nación, el entonces Coronel Juan Perón  había conformado Consejo Nacional de Posguerra. "Miranda, hijo de inmigrantes españoles, sabía de las relaciones comerciales de Estados Unidos y Reino Unido", reconocería Perón.
Decía Perón: “Miguel Miranda era un verdadero genio. Su intuición, su tremenda capacidad de síntesis y su certera visión comercial, hicieron ganar a la República en un año más que cincuenta años de la acción de todos sus economistas diletantes y generalizadores de métodos y sistemas rutinarios e intrascendentes.” –luego manifiesta- “Fue allí mismo que entregué a Miranda la dirección económica, creando el Consejo Económico Nacional y nombrándolo Presidente. El fue desde entonces el artífice de esa tremenda batalla que se llamó la recuperación nacional  que culminó con la independencia económica argentina.”

El 16 de julio de 1947 es designado Miguel Miranda como Presidente del Concejo Económico Nacional desde donde se promovió la nacionalización de las empresas y servicios públicos. El IAPI sirve para volcar las ganancias de los sectores agro ganaderos al  desarrollo de la industria.

Miguel Miranda, falleció en Montevideo, practicamente olvidado y luego silenciado, a los 62 años en 1953.

viernes, febrero 21, 2014

21 DE FEBRERO DE 1953: HACE 61° AÑOS FALLECÍA MIGUEL MIRANDA, EMPRESARIO NACIONAL “HECHO A SI MISMO” CONOCIDO COMO “EL MAGO DE LAS FINANZAS PERONISTAS”.

MIGUEL MIRANDA nace en 1891 proviene de un hogar humilde de trabajadores españoles se lo llamaba “El Rey de la Hojalata”. Hoy es casi un olvidado. 
Miguel Miranda había empezado de abajo como empleado con noventa pesos de sueldo y en diez años había levantado treinta fábricas. Fue una figura activa de la Unión Industrial Argentina de aquellos años.
En los primeros años del peronismo contó con una minoría de industriales que respaldaban al Coronel Perón entre ellos estaba Don Miguel Miranda quien estuvo a cargo de los primeros años del manejo de la política económica.
Siempre se califica a los años de Miranda (que era el tesorero de las divisas originadas por las exportaciones durante la guerra que no habían sido pagadas por los acreedores.
Un 16 de junio de 1947 es designado Presidente del Consejo Económico Nacional. Siempre se lo nombra como un ministro de Economía (por esos años se denominaba de Hacienda) pero en los hechos era Ramón Cereijo. Este Consejo Económico Nacional es el fijaba el rumbo de la economía argentina –y tenía un plan- En los tiempos de Edelmiro Julián Farrell se crea el Instituto Argentino de Promoción del Intercambio –el IAPI- por decreto-ley 15.3501 el 28 de mayo de 1946 ¿qué función cumple el IAPI…?  
El IAPI sirve para transferir parte de las ganancias del sector agro ganadero para el desarrollo de la industria este sector donde gran parte de los trabajadores apoyaban al peronismo. Funcionó bajo la órbita del Banco Central también presidente del Banco Central. Formó un equipo de trabajo conformado por Rolando Lagomarsino y Orlando Maroglio, que eran empresarios textiles y aceiteros.  
Se procede a la nacionalización de los depósitos bancarios (sin eliminar la banca privada) recuperando el ahorro popular.
Un 13 de febrero de 1947 se lleva a cabo la nacionalización de los ferrocarriles por parte del Estado impulsado por Miguel Miranda. Las negociaciones para el traspaso de las líneas a manos del Estado argentino empezaron en 1946 impulsadas por Miguel Miranda. Fue el responsable de la adquisición de la Unión Telefónica y de la compañía Gas del Plata.
A partir de 1949 la economía argentina entró en un período de crisis que se prolongó por alrededor de tres años y que estuvo marcado por la caída de la producción, principalmente agropecuaria y la dificultad de la Argentina en colocar sus productos en los mercados europeos esta situación crítica y disputas al interior del gobierno  peronista derivaron en la renuncia de Miguel Miranda, presidente del Consejo Económico Nacional y su reemplazo por un equipo económico liderado por Ramón Cereijo  como nuevo presidente de ese Consejo y ministro de Hacienda, Alfredo Gómez Morales  como presidente del Banco Central. Miranda se retiró a Montevideo donde pasó sus últimos años. Fallece el 21 de febrero de 1953 a los 62 años.


domingo, febrero 09, 2014

Históricas Argentinas - 9 DE FEBRERO DE 1960: Detienen al periodista Tulio Jacovella.

Por orden del gobierno de Arturo Frondizi es clausurada la revista Mayoría y la Policía Federal detiene a su director, el periodista y escritor Tulio Jacovella, que había publicado la investigación de Rodolfo Walsh sobre los asesinatos de José León Suárez así como los capítulos de su libro "El caso Satanowski".
Fuente de información: Efemérides de Telam.

El caso Satanowsky… lo que dice Wikipedia.
El caso Satanowsky se refiere al asesinato ocurrido el 13 de junio de 1957 en Buenos Aires, Argentina, del abogado Marcos Satanowsky, un prestigioso profesional, profesor de Derecho Comercial y muy vinculado con la colectividad judía argentina. Sobre este crimen Rodolfo Walsh hizo una exhaustiva investigación que publicó, primero en la revista Mayoría entre junio y diciembre de 1958 y, más adelante, en forma de libro. Debido a su trascendencia el homicidio fue investigado por una comisión especial de la Cámara de Diputados que había reabierto el 1° de mayo de 1958, luego de la interrupción constitucional provocada por el golpe de Estado de 1955. Tanto esta investigación como la realizada por Walsh apuntaban a una deficiente actuación judicial, sospechada de encubrimiento, así como a la intervención de personas vinculadas al aparato estatal de inteligencia. Walsh consideraba, además, que había una alta probabilidad de que el hecho estuviera vinculado a la propiedad de las acciones del diario La Razón.

Personalidad del asesinado.
Marcos Satanowsky fue un exitoso abogado, soltero y sin hijos, que en 1912 había obtenido la nacionalidad argentina. Se recibió de abogado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires en 1915, doctorándose al año siguiente con una tesis sobresaliente. En 1921 ingresó como profesor adscripto a la Cátedra de Derecho Comercial y en 1945 fue propuesto primero en una terna para acceder al cargo de profesor titular. En 1926 fue el primer presidente de la Sociedad Hebraica Argentina y que en 1936 había fundado El Diario, una publicación de orientación progresista dirigida a la colectividad judía. Fue profesor titular de Derecho Comercial y escribió un libro en dos tomos con ese nombre que fue utilizado en la Argentina durante muchos años y llegó a integrar la Comisión Directiva de la Sociedad Rural Argentina. Al tiempo de fallecer compartía un próspero estudio jurídico con su hermano Isidro, era síndico o director de varias sociedades anónimas clientes del estudio y propietario de una explotación agropecuaria denominada Cabaña Los Montes
El diario La Razón había sido fundado en 1905 por José Cortejarena y luego fue heredado por su esposa e hijos. Su hija María Carlota estaba casada con Ricardo Peralta Ramos, nacido en 1903, que hacia fines de la década de 1930 había llegado a ser director y principal accionista del periódico. En 1946 la totalidad del paquete accionario de la sociedad propietaria del diario fue entregada al señor Miguel Miranda quien a su vez lo pasó a Eva Perón. Miranda desde los cargos de presidente del Banco Central y del Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI) fue la figura principal en la conducción económica durante los primeros años de la presidencia de Juan Domingo Perón. Luego de producida la revolución del 16 septiembre 1955 las acciones fueron entregadas al síndico y al administrador de la sociedad La Razón, por el presidente de Alea S.A. que era la empresa a cuyo frente aparecía el gobernador de la provincia de Buenos Aires mayor Vicente Aloé, que conducía a los diarios que, como El Mundo, Democracia, La Razón, Crítica y Noticias Gráficas, formaban parte de la cadena de diarios oficialistas y habían sido adquiridos por el gobierno peronista, directamente o a través de sus personeros.
El nuevo gobierno intervino la empresa mientras investigaba su origen y el patrimonio de quienes estaban vinculados a ella, mediante un organismo denominado Junta Nacional de Recuperación Patrimonial.
Comenzó entonces un conflicto judicial en el cual Peralta Ramos, que estaba patrocinado por Marcos Satanowsky, alegaba que nunca había vendido las acciones de la empresa sino que había sido despojado de las mismas. Por su parte el gobierno afirmaba que las acciones habían sido vendidas a Miranda por tres millones y medio de pesos y su principal prueba era la fotocopia de un cheque firmado por Miranda al dorso del cual figuraba imputado a la compra de las acciones de La Razón. Sin embargo, como el original de esa fotocopia nunca apareció, Marcos Satanowsky alegaba que las acciones habían sido entregadas en garantía de un préstamo, que el cheque nunca había existido y que en realidad se trató de una maniobra de Miranda que quería complacer a la señora de Perón aparentando que había logrado adquirir aquel diario. Su argumento legal era que si hubiese existido una venta ella requería un contrato escrito o, por lo menos, un principio de prueba un escrito complementado con prueba de testigos. De ahí la importancia que tenía para el Estado acreditar la autenticidad de la referida fotocopia.

El asesinato.
El 13 de junio de 1957 Marcos Satanowsky concurrió a su estudio jurídico ubicado en la calle San Martín al 500 de la ciudad de Buenos Aires como acostumbraba a hacerlo. A media mañana entraron al mismo tres hombres, uno de los cuales llevaba un libro de Satanowsky y solicitó entrevistarse con el mismo para –manifestó- pedirle que se lo autografíe para un profesor chileno amigo suyo y fue así que los tres ingresaron en su despacho. Se sabe que tuvieron una conversación que finalizó cuando el abogado recibió en la cabeza un fuerte golpe de culata, al parecer cuando intentaba llamar por el intercomunicador, y luego un disparo con un arma de fuego prácticamente apoyada sobre su pecho que impactó en su aorta. El disparo no fue oído fuera del despacho, los hombres salieron esgrimiendo armas, amenazaron a los presentes, hicieron un disparo intimidatorio hacia el techo, salieron del edificio y se fueron a pie.

Comienza la investigación.
La causa penal que se inició a raíz del homicidio quedó a cargo del juez de instrucción Bernabé Ferrer Pirán Basualdo. En el despacho se encontró el libro que portaba uno de los homicidas, dentro del cual había recortes de diarios y panfletos antisemitas. En los días siguientes, mientras se realizaba la investigación comenzaron a llegar amenazas telefónicas a familiares del fallecido y cartas anónimas a personas conocidas de éste, por lo cual el juez ordenó intervenir los teléfonos de los familiares de Satanowsky. Rodolfo Walsh sugiere que esos recortes pertenecían a la redacción de una publicación o a un servicio de información porque uno de ellos, del diario Noticias Gráficas, correspondía a un año y medio antes del asesinato y ese diario no vendía ejemplares atrasados.
En los primeros días de julio una persona habló por teléfono con la hermana del fallecido y le exigió el pago de una elevada suma de dinero como condición para que no hubiera más desgracias en la familia; ella fingió aceptar y dio intervención a la policía, la cual detuvo a la persona que intentó retirar el paquete con el dinero. Esta persona adujo que un desconocido lo había contratado para retirar ese paquete, cuyo contenido ignoraba, por lo que quedó en libertad. Una pericia caligráfica concluyó que una misma persona había hecho anotaciones a mano en los papeles dejados en el escritorio de Satanowsky luego del crimen y en la nota enviada posteriormente a sus familiares exigiendo una suma de dinero, lo cual vinculaba el homicidio con la extorsión.
Como la investigación no progresara, Isidro Satanowsky y su hijo Martín concurrieron a la Secretaría de Inteligencia del Estado y le pidieron ayuda a su director el general José Cuaranta. A poco, Cuaranta les informó que el papel donde se habían escrito los anónimos pertenecía al Servicio de Informaciones Navales e integró una comisión investigadora para ayudar a esclarecer el homicidio. En ese ínterin uno de los policías intervinientes vio el retrato hablado que se había realizado a partir de las declaraciones de los testigos y en él reconoció rasgos similares a los de Marcelino Castor Lorenzo, apodado el Huaso. Fue así que el 28 de julio de 1957 en que había comicios para convencionales y lo esperaron y detuvieron después que saliera de votar. Lorenzo había nacido en 1905 en la provincia de Entre Ríos, se lo conocía como guardaespaldas o matón a sueldo que en distintas épocas había trabajado para el diputado peronista Visca, muy conocido por haber encabezado la llamada Comisión Visca que durante el gobierno peronista había clausurado numerosos diarios independientes u opositores, y luego lo hizo para un dirigente radical. Había tenido entre 10 y 20 procesos por trata de personas, robos, juego prohibido y hasta por homicidios pero nunca había sido condenado. Finalmente se había vinculado, según versiones, con la SIDE luego de la caída de Perón. Varias de las personas que habían estado en el edificio el día del crimen reconocieron a Pérez Griz pero al ser llamados nuevamente expresaron dudas, al parecer por la presión que sintieron al ser citados de nuevo, por lo que quedó en libertad.

Aparece el testimonio de “La Gallega”.
En diciembre de 1957 la familia ofreció una suma de dinero como recompensa a quien diera información sobre el hecho. En enero de 1958 la señora Elsa del Pin de Estévez, apodada “La Gallega” se comunicó primero con el estudio Satanowsky y luego con la policía. Atestiguó que había vivido en concubinato con José Américo Pérez Griz, y que el día del crimen éste había salido con Lorenzo Palacios, quien vivía en la misma casa, en una camioneta de la SIDE. Agregó que Pérez Griz tenía en la casa un arsenal de armas cortas y largas así como elementos explosivos que fueron retirados de allí los días siguientes al homicidio. La declarante menciona a otra persona, el vecino Marcos Ozanick, quien le había aconsejado que se fuera del barrio porque corría peligro. Pérez Griz había nacido en Mendoza en 1921, era experto en armas y buen tirador; conocía al general Cuaranta y fue miembro de la custodia del presidente general Lonardi; desde octubre de 1956 revistó en la Policía Federal y posteriormente fue imputado de robo de autos.
El 1° de mayo de 1958 asumieron las nuevas autoridades constitucionales, el 25 agosto el diputado radical Agustín Rodríguez Araya pidió informes sobre el tema al Poder Ejecutivo como paso previo a la formación de una comisión investigadora que, presidida por aquel, fue aprobada en el mes de septiembre. La Comisión dispuso en octubre detener y tomar declaración a Castor Lorenzo. El 7 de noviembre de 1958 compareció Marcos Ozanick que entregó un revólver calibre 38 que, dijo, le había dado La Gallega en pago de una deuda, y que coincidía con el que había sido visto en el escenario del crimen. Una pericia de la Policía Federal determinó que de ese revólver había salido la bala encontrada en el Estudio del muerto y se da orden de captura contra Pérez Griz, cuya foto es publicada en tapa por la revista Mayoría.

Confesión y retractación de Pérez Griz.
Una persona venida del Paraguay que había visto esa foto informó que en Asunción se encontraba Pérez Griz, por lo que se logra su detención por la policía paraguaya. Por esos mismos días la Gendarmería argentina apresó por sorpresa a 60 guerrilleros liberales paraguayos fuertemente armados en las cercanías de la frontera, quienes dijeron que iban a invadir el vecino país en forma previa o simultánea a la visita que el entonces presidente Arturo Frondizi realizaría el 29 de octubre. La policía paraguaya afirmó que Pérez Griz estaba complicado con dichas armas, y que éste dijo que habían sido vendidas con conocimiento del general Cuaranta. Walsh lo entrevistó en la cárcel y obtuvo una confesión firmada de la que Pérez Griz decía que el día del hecho había transportado hasta el Estudio Satanowsky a Lorenzo, Palacios y otra persona, y luego los aguardó en el automóvil. Agregó que habían recibido un pago del general Cuaranta. Días después Pérez Griz se retractó de sus dichos alegando que eran una mentira inventada por miedo a las torturas a que lo había sometido la policía paraguaya. Mientras tanto Tiburcio Álvarez Prado, el juez que en ese momento tenía la causa, puso en libertad a Palacios y a Lorenzo y dispuso una nueva pericia realizada por tres expertos del ejército que dictaminaron que el proyectil no provenía del arma peritada.
En el ínterin, un sacerdote manifiesta reconocer en el retrato hablado de otro de los homicidas, los rasgos de Carlos Delgado Chalbaud, un colombiano nacido alrededor de 1937 que usaba varios otros nombres, a quien había hospedado en el colegio San Francisco de Sales. Esta persona le había convencido de abrir una cuenta corriente pretextando que recién había formado una sociedad cuyo domicilio se encontraba en el mismo edificio que el estudio Satanowsky y con dicha cuenta lo había estafado. Pudo determinarse que usaba un carné del SIDE, si bien el general Cuaranta declaró ante Rodríguez Araya que sólo lo había conocido cuando le gestionó un permiso para portar armas.

Final sin condenas.
La Comisión parlamentaria estableció como conclusión que en el crimen de Satanowsky habían intervenido personas vinculados al SIDE. Por otra parte las conclusiones de Walsh fueron:
El crimen fue cometido por personas que tenían acceso a informaciones obrantes en archivos de la policía o de los servicios de informaciones, que actuaron con impunidad y que luego hubo pasividad judicial y encubrimiento policial.
Que Marcelino Castor Lorenzo fue uno de los ejecutores.
Que el móvil giró en torno a las acciones del diario La Razón.
Las actuaciones judiciales finalizaron sin haberse individualizado a los autores. El 14 de octubre de 1972 cuando Marcelino Castor Lorenzo, en ese momento de 68 años, salía a las 10 de la mañana del depósito de hojalata donde trabajaba como sereno, fue muerto por una ráfaga de disparos efectuada desde un automóvil.

Las notas de Walsh.
Bruno Cayetano Jacovella.
La revista Mayoría, que comenzó a editarse a fines de 1956, pertenecía a los hermanos Tulio y Bruno Jacovella, nacionalistas católicos peronistas había publicado las notas de Walsh sobre los fusilamientos en los basurales de José León Suárez que luego fueron la base del libro Operación Masacre. A principios de abril de 1958 la revista le propuso a Walsh la realización de una serie de notas sobre el asesinato del Dr. Marcos Satanowsky que luego aparecieron entre junio y diciembre de 1958. A diferencia de Operación Masacre, aquí Walsh realizaba el trabajo de investigación en paralelo al de la justicia y en las notas no sólo iba dando cuenta de sus avances e interpelaba a los culpables y a los jueces sino que además convocaba a una acción colaborativa de los lectores. La publicación producía el efecto de desplazar el caso desde la reserva del ámbito judicial a un escenario público, al punto tal que el juez cita a declarar al periodista a través de la prensa –con indicación precisa del día y la hora- y éste le responde por ese mismo medio.
Valga como ejemplo de esta invitación a los lectores a participar en la resolución del caso, el texto que en un recuadro destacado bajo el título "Advertencia importante", apareció junto a la nota del 28 de julio de 1958: "es posible que algunas cartas de lectores relativas al Caso Satanowsky no hayan llegado a nuestro poder. El Servicio de Correos, como todos saben, funciona bastante mal… Por ello invitamos a cualquiera que haya suministrado por carta información acerca del caso, a repetirla telefónicamente llamando en horas de la mañana al 44-0767. Las comunicaciones no deben durar más de tres minutos para anular la posibilidad (por otra parte remota) de que sea identificado el aparato desde el cual se llama. Cumplido ese lapso, conviene cortar y llamar de nuevo".
Cuando se publica la primera nota, Walsh ya tiene realizada gran parte de la investigación, de forma tal que tiene una planificación que le permita obtener nuevos elementos para incorporarlos a los ya obtenidos. El caso es presentado como un enigma que, pese al misterio que lo rodea, será posible descifrar. La información se va dosificando, el relato en algunos momentos se acelera, en otros se lentifica y, a veces, se interrumpe.
En la nota del 28 de julio, Walsh afirma que se trata del "crimen más literario del siglo", significando con ello que es susceptible de ser objeto de una narración de hechos reales protagonizados por sujetos reales, pero utilizando procedimientos propios de los relatos de ficción. La tapa de Mayoría del 23 de octubre reproduce todos los elementos característicos del afiche de "buscado" propio de la película del lejano Oeste. La imagen central es un retrato policial, el rostro del bandido recortado sobre fondo negro, sobre la que se superponen el rectángulo rojo portador del "buscado" que, en posición oblicua, aporta dinamismo. Allí está usando rasgos propios de un género ficcional para dar cuenta de la búsqueda de un sujeto real involucrado en un hecho real. No solamente esta tapa colgada en el kiosco de venta de revistas funcionó de la misma manera que el afiche clavado en un poste sino que además fue reproducida en miles de afiches que empapelaron la ciudad, llamando a todos los ciudadanos a participar activamente en la búsqueda de los responsables. En este caso la tapa funcionó con eficacia pues alguien que identificó al buscado en el Paraguay comunicó el dato a la revista.

A veces el investigador compartía con los lectores las dudas que tenía, otras daba a entender que poseía más datos que los publicados hasta el momento. Mayoría polemiza con la revista Panorama y otros medios de prensa por la interpretación del crimen y así el 13 de noviembre pone en tapa la credencial de Pérez Griz que lo acredita como agente del SIDE, firmada por el general Cuaranta como prueba de la solidez de la investigación de Walsh y de la tesis de que no se trataba de de un simple caso policial sino de un crimen oficial.

Las imágenes son de internet.