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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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domingo, junio 18, 2023

“No incorporamos a la vida política una auténtica cultura democrática”.

 


Para la ex senadora y periodista Norma Morandini, la libertad de expresión es la madre de todos los derechos

“No incorporamos a la vida política una auténtica cultura democrática”.

Según la ex legisladora, no tiene ninguna importancia pensar de derecha o de izquierda. Sí tiene importancia, o es relevante, el pluralismo, y cuánto nos respetamos en la igualdad del Derecho.


¿Qué hacen los países que han tenido un pasado trágico y cómo se lidia con el pasado trágico? Eso no es fácil para nadie. Cada país ha encontrado formas particulares. Nosotros hemos hecho (en 1985) el juicio a las Juntas Militares… Está muy bien como lo hicimos, pero me parece que hemos postergado una auténtica cultura democrática”.

Los conceptos fueron brindados por Norma Morandini en la clase de apertura del ciclo 2023 de la Diplomatura en Cultura Argentina. La disertación bajo el título “Democracia con demócratas. De las denuncias de las violaciones a los anuncios de los derechos”, se realizó en el Instituto de Cultura del Centro Universitario de Estudios (Cudes), de esta Capital. Fue una clase de carácter presencial, hablaron otros académicos y, a su vez, Morandini respondió preguntas de los concurrentes en el contexto del año de homenaje por las cuatro décadas ininterrumpidas de democracia.

“En una época de globalización, la Diplomatura en Cultura Argentina nos invita a tomar conciencia de nuestra propia identidad cultural, y a recuperar el sentido de pertenencia a través de una serie de cursos que sistematizan, estructuran, ordenan e integran el conocimiento sobre la riquísima herencia cultural que hemos recibido”, según se desprende de los objetivos fijados por los organizadores del mencionado ciclo.

Diputada nacional entre 2006 y 2009, y senadora entre 2009 y 2015 (por el Frente Cívico de Córdoba), Morandini fue corresponsal sudamericana de la revista española Cambio 16, con asiento en Brasil y Buenos Aires desde 1980 al 2000. También se desempeñó como corresponsal del diario O`Globo de Brasil, para el que realizó una cobertura especial del juicio a las Juntas Militares en la Argentina, desde 1985 a 1987. En la actualidad es columnista en distintos medios de comunicación. A continuación, las palabras más destacadas de Morandini.

* “Qué es lo más grave que le es dado a una sociedad, sino es una guerra civil, una dictadura. Y además tenemos la humillación de una guerra perdida (Malvinas). Tomar conciencia de lo que nos ha pasado es un gran avance en relación a nosotros mismos”.

*“A los desaparecidos nadie los vio morir. Tenemos un país de muertos insepultos. Sin cruces y sin rezos…”

* “Me pregunto y les pregunto, ¿qué tiene herida el alma de nuestro país, que es un país ´movido a muerte`? Tenemos la tragedia de la dictadura. Para que no queden dudas, le antecedió un tiempo en que una muerte se vengaba con otro cadáver, en esa espiral de violencia de los años 70 en que quedamos todos envueltos”.

*“Mis dos hermanos (ambos desaparecidos) se llamaban Néstor y Cristina (igual que la ex pareja presidencial). Tenían 20 años y suponemos que estaban en Montoneros. Si hubiesen cometido delitos tendrían que haber sido juzgados…”

ODA DE BORGES.

Desde su regreso al país tras el exilio en Portugal, España y Brasil, Norma Morandini participó en debates públicos, especialmente en temas de derechos humanos y libertad de expresión. Además es panelista fuera y dentro del país, en seminarios sobre temas de la mujer, medios de comunicación y transparencia democrática. Desde esa perspectiva, Morandini agregó:

“La primera década democrática empezó de la manera más auspiciosa: se condenó la violencia política. Algo que en nuestro país tenemos desde los años 30 hasta el golpe del 76. Es decir, seis golpes militares que venían a hacer lo que la política no hacía. De modo que el gran cadáver que dejan las dictaduras es la política”.

*“Cuando hay autoritarismo yo impongo, la sociedad tiene miedo, la sociedad se aísla, no convive con el otro… Los que estamos acá pensamos diferente, pero no somos distintos. Somos seres humanos a quienes nos pasan -más o menos- las mismas cosas. Y todo lo que le ha pasado a este país, de una u otra manera, nos involucra. A unos más, a otros menos. Me gusta mucho esa frase de Jorge Luis Borges que dice: ´Somos la justificación de aquellos muertos` ” (Oda por el sesquicentenario de la Declaración de la Independencia).

Morandini es autora de los libros “Catamarca, la gran pantalla”, “El Harén”, “Los árabes y el poder político en la Argentina”, “Algún cordobés: de la culpa al perdón”, “La mala bestia”, y “Silencios”.

En buena medida, los conceptos vertidos en el Cudes -a manera de “un viaje hacia el interior de nosotros mismos”- encuentran sustento en aquellos textos.

* “El juicio a las Juntas Militares permitió reconstruir este rompecabezas macabro del terrorismo de Estado. Previo al juicio, la estrategia de pacificación de Raúl Alfonsín era juzgar a las cúpulas, pero no a los que habían cumplido órdenes. Luego eso se modificó…”

*“La primera década democrática fue la del juicio a las Juntas Militares, pero se hizo `a espaldas de la sociedad, aún existía mucho miedo”.

* “La ofuscación con la que vivimos en la actualidad, es que no compartimos la idea democrática y no compartimos tampoco qué significan los derechos humanos. Los derechos humanos como concepción filosófica-jurídica, como concepción ética, nacen de las cenizas del nazismo”.

*“¿Cuál es la madre de todos los derechos? La libertad de expresión. Porque tengo libertad para decir, puedo decir que me falta el pan, que me falta el trabajo, pero si no tengo libertad no puedo reclamar”. (La libertad de expresión está consagrada en el art. 14 de la Constitución Nacional, y en el art. 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada por la tercera Asamblea General de las Naciones Unidas, el 10 de diciembre de 1948, en París).

La ex legisladora recibió distintos premios, entre ellos, la Pluma de Honor de la Academia Nacional de Periodismo. Fue la primera mujer en recibir esa distinción, y actualmente es académica de la institución. En su vida legislativa integró las comisiones de Libertad de Expresión, Derechos Humanos y Derechos y Garantías. Es conocida en la Argentina por su prédica humanista en favor de la reconciliación, y derechos humanos democráticos.

* “Lo que se debate no es que pensemos diferente. Una democracia de un solo color político es `antidemocrática´ hasta por definición. Si algo define la democracia es el pluralismo. Entonces no tiene ninguna importancia pensar de derecha o de izquierda. Sí tiene importancia, o es relevante, cuánto nos vamos a respetar en la igualdad del Derecho”.

*“Pertenezco a una generación que fue perseguida por pensar de izquierda. Entonces la izquierda no puede cometer hoy la barbaridad de perseguir a la gente, porque piensa de derecha. ¿Cuál es la condición? Derecha, izquierda, centro, piénsese como se quiera, tienen que respetar la democracia. Todo tiene que ser hecho dentro de los límites de la democracia. En la libertad de expresión que reivindicamos los periodistas, hay un límite de hierro: no se puede incitar a la violencia”.

Cabe recordar el concepto de democracia política o república, tal como lo formularon los filósofos griegos. La organización política que se desarrolló en la ciudad-estado (polis) de Atenas -en el siglo VI ac- estaba basada en la libertad e igualdad (hombres libres), y era de participación directa. En cambio el sistema actual se funda en la libertad e igualdad, pero no es de participación directa, sino un sistema representativo. El poder político procede del pueblo pero no es ejercido por él, sino por sus representantes elegidos mediante el voto. En un tramo de sus reflexiones, Morandini se refirió, entre otros aspectos, a la democracia como sistema de argumentación, o sistema de la palabra.

* “El antídoto contra los totalitarismos son las democracias. A veces imperfectas, pero son las democracias. Se trata de un sistema de argumentación, un sistema de la palabra: el derecho a decir, consagrado por el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos”.

*“Una tragedia le da a la humanidad una bella utopía. La tragedia nuestra de la dictadura nos ha dado una bella utopía: la idea democrática que era ajena a nuestra tradición política”.

* “Estuvimos atravesados en el siglo pasado por una concepción autoritaria, una concepción de poder vertical. Uno manda y el otro obedece. Este ´deber obedecer` de la vida militar de alguna manera se trasladó a la vida política”.

*“La democracia es el sistema de la palabra. El lugar donde aprendemos a argumentar”.

PRESIDENCIALISMO.

No faltó en la exposición una alusión al acuerdo firmado entre Raúl Alfonsín y Carlos Menem en 1994, conocido como “Pacto de Olivos”. También la disertante hizo mención de la reforma constitucional de 1994, y del núcleo de “coincidencias básicas”:

* “Seguramente ustedes, con todo el fastidio que estamos viviendo, tienen que hacer un esfuerzo para salir de la bronca, y entender cómo debe funcionar una democracia. Alfonsín sabía que había que limitar el fuerte presidencialismo que teníamos como cultura política. Y tuvimos otro presidente, Carlos Menem, que quería reelegirse. Confieso que como periodista en aquella época (1994) fui muy crítica del ´Pacto de Olivos`. Y con el tiempo casi tengo que pedir disculpas, porque lo veo como una de las cosas luminosas que ha tenido nuestra democracia”.

*“El Pacto de Olivos` significó la reforma de la Constitución. En ese Pacto se establecieron una serie de “coincidencias básicas”.

* “¿Qué pasó en la Constituyente? Hubo un grupo de constituyentes (en Santa Fe) que no se preguntaron ¿sos peronista?, ¿sos radical?, o ¿sos socialista? Había diferentes colores partidarios, sin embargo ellos pusieron ´por la ventana`, lo que no estaba previsto en el núcleo de `coincidencias básicas´”.

*“Incluyeron una docena de tratados internacionales, que están por encima de la ley local. Es decir, que tienen jerarquía constitucional. Y eso ha sido un impulso democratizador enorme en la ley, pero no en nuestra cultura”.

DERECHOS HUMANOS.

Al llegar a su término la reunión en el Cudes y, ante la pregunta por parte de uno de los concurrentes acerca de cuál era su opinión respecto del “manejo” que se ha hecho del tema de los derechos humanos, Morandini concluyó:

* “¿Qué son las Constituciones? Dice un (autor) anónimo que “las Constituciones son los chalecos de fuerza que se ponen las sociedades en momentos de lucidez, para evitar descarriarse en momentos de locura”. Tenemos una legislación muy progresista, pero no hemos puesto énfasis en ´encarnar` la democracia. Yo siempre hablaba de ´democracia sin demócratas`. Ahora cambié y dije: ¿Por qué no hablar de ´democracia con demócratas`? ”.

*“Es inevitable que me refiera a estas dos últimas décadas. Creo que el problema principal es que es una concepción de ´democracia plebiscitaria´. Con solo votar se obtiene la mayoría, y entonces no estoy obligado a cumplir con todo lo que la Constitución manda.”

* “Se han apropiado de los derechos humanos. Eso está claro. Las Madres giraban en la plaza. Algunas de ellas entraron al Palacio y se pusieron la ´camiseta` del Gobierno. Tienen todo el derecho de pensar cómo quieran. Pero no el derecho a hacer del pañuelo un signo partidario”.

*Es tremendo lo que ha pasado (con los derechos humanos). Los han tergiversado. La gran paradoja es que invocan los derechos humanos y no respetan al otro. Han profanado los derechos. Han utilizado los muertos para hacer política”.

Han profanado los derechos humanos. Han utilizado los muertos para hacer política, lamentó Norma Morandini.

Publicado en Diario LA PRENSA.

POR CARLOS E. HARTMANN. 18.06.2023.

https://www.laprensa.com.ar/531076-No-incorporamos-a-la-vida-politica-una-autentica-cultura-democratica.note.aspx

sábado, abril 23, 2022

Norma Morandini: “Al confuso presente del país lo explica un pasado mal resuelto”.

 


En Madrid, donde la sorprendió la pandemia, la periodista y exlegisladora reflexionó sobre la violencia de los años 70 y el destino de sus dos hermanos desaparecidos; así nació Silencios, un libro a la vez íntimo y político.

Norma Morandini la definen las palabras. Las dichas y las escritas. Periodista de profesión, ha participado en política como diputada y senadora por su querida Córdoba. Ya no más. Ahora ha elegido retomar las palabras desde las páginas de un libro. La pandemia la sorprendió en España y allí se quedó, primero para sanar del Covid y después para curar su alma y reflexionar, escribir. Para contar su verdad de argentina y de hermana de Néstor y Cristina. Sí, así se llaman sus dos hermanos desaparecidos, detenidos en la ESMA y arrojados en los “vuelos de la muerte” durante la dictadura.

Durante dos años trabajó en Silencios. Memoria dudosa sobre lo acallado, que acaba de publicar. Fue una “experiencia inédita”, cuenta. “Era estar todo el día dedicada a una sola situación”. Gracias a este proceso, supo qué quería decir. “Del silencio es de donde nace, por lo menos, la verdad personal”, dice. Y agrega: “Si se puede escuchar el propio silencio, las palabras salen después mucho menos contaminadas”. Tras esta experiencia creativa, su asombro por la forma en que los argentinos miramos la historia nacional de los últimos cuarenta años se agiganta: “Me impresiona que de un dolor tan profundo como el que ha pasado nuestro país, donde sin embargo no ha habido silencio, las palabras surjan tan cargadas de odio”.

Podría haber existido un aprendizaje compasivo. Pero no: elegimos la grieta. ¿Por qué? “Ponemos mucha ideología y congelamos lo humano en el lugar de víctima o de verdugo”, señala Morandini, cuando en realidad “lo que conmueve es el sufrimiento humano, y entender que lo que pasó nos podría haber pasado a cualquiera”. Otra hubiera sido la historia si hubiésemos conseguido “ponernos en el lugar del otro”, dice.

Pero en este libro Morandini no habla solo de su historia familiar. También indaga en los silencios colectivos. En la apropiación de los derechos humanos y de la memoria. En el prólogo, el ensayista italiano Loris Zanatta afirma que la palabra de Morandini “no es una explosión de ira”, sino “una explosión de conciencia civil”, “pensamientos que sacuden coartadas y certezas”. Y que estas páginas representan “un gran aporte a la democracia”.

–¿Cómo fue escribir sobre la Argentina a la distancia?

–Cuando empezó la pandemia estaba en Europa porque se cumplían 75 años del fin de la Segunda Guerra Mundial y Alemania había preparado eventos para recordar esa fecha. Fui invitada a un congreso sobre la cultura de la memoria, en Dresde. Después me enfermé de Covid y llegó el aislamiento. El congreso fue muy conmovedor. Fue tomar conciencia de que las tiranías, la violencia política, las guerras civiles son las situaciones mas traumáticas que puede vivir una sociedad. Y además, en Dresde, una ciudad emblemática porque fue bombardeada por los aliados cuando la guerra casi había terminado. Observé que, a pesar de las diferencias, ellos pudieron resolver lo vivido de otra manera que nosotros. De hecho, crearon una comisión de historiadores para reflexionar, sin injerencia de la política. Además, viví una experiencia que me hizo pensar en cómo los argentinos no tenemos rituales. El día del aniversario del ataque, un 12 de febrero muy frío, empezaron a sonar las campanas de la catedral, que también fue bombardeada y que hoy es símbolo de la reunificación. Y de pronto, en la calle, alguien me tomó de la mano sin que yo viera su rostro, y yo tomé la mano de otro, y así se fue haciendo una gran cadena humana, con esas campanas de fondo. Yo lloraba, por ellos, pero también por nosotros, por esta falta de rituales compartidos. Los argentinos nos debemos ese abrazo de reconocimiento del dolor vivido.

–¿Y por qué no lo tuvimos? Vivimos las desapariciones de la dictadura, Malvinas, dos atentados…

–No nos identificamos en el dolor del otro. Ponemos mucha ideología y congelamos lo humano en el lugar de víctima o de verdugo. Cuando, en realidad, lo que conmueve es el sufrimiento humano, la toma de conciencia de que nos podría haber pasado a cualquiera. Es ponerse en el lugar del otro.

–Y entonces, se quedó en España...

–Había venido a este congreso y pasé por Madrid a ver a mi hijo, que vive allí. A los pocos días empecé con síntomas de Covid. Estuve confinada ocho meses. Preferí quedarme allá, donde apelaban a mi responsabilidad ciudadana y no sucedía lo que escuchaba que pasaba en la Argentina, donde las autoridades estaban con el Código Penal en la mano. El silencio y la soledad que me dieron esos meses afuera me ocuparon. No tuve necesidad de matar el tiempo, de hacer cursos, de mirar la televisión, de ver películas. Y de esos silencios salió un libro.

–¿Hubo antes, entonces, una Argentina tóxica que demoró este libro?

–Como a todos, esta Argentina me duele mucho. Hago una pregunta muy perturbadora: ¿qué queremos? ¿Seguir matándonos a perpetuidad? Creo que la forma odiosa e irrespetuosa en que nos tratamos demuestra que hay una parte importante de nuestro país que ignora lo que sucedió realmente en los años 70. En la medida en que no tomemos conciencia de eso estaremos a la deriva. Después está la forma en que una sociedad lidia con su pasado trágico. Me duele que haya una apropiación ideológica de lo vivido, que, en mi caso, supone además un dolor personal. No me gusta el papel de víctima. Nadie tiene que compensarnos por lo que hemos pasado. Todo esto nos ha pasado como país. Atropelló a mi familia, pero lo vivido fue un hecho colectivo.

–Esa “forma odiosa en que nos tratamos” no es solo cosa del pasado.

–Así es, pero si no vamos atrás no entenderemos lo que pasa hoy, porque no hemos curado el ayer. La democracia empezó de la forma más auspiciosa con el Juicio a las Juntas, había una evolución. Cuanto más te alejás del tiempo del terror, del tiempo del miedo, se van cayendo los velos y nos podemos ocupar de temas que no nos ocupábamos antes porque teníamos miedo. Pero llegó el kirchnerismo y peronizó la memoria. Se apropió de ella y dejó de ser un hecho colectivo. Porque una cosa es la memoria y otra cosa es la historia. Y la historia está parcializada. Si no se entiende la violencia que precedió al golpe militar, no se entiende el golpe militar. No estoy justificando. La teoría de los dos demonios ha sido superada. Uno repite que no se puede comparar la violencia del Estado con la violencia subversiva. Pero no se ha tomado conciencia de que a este pasado dramático lo tenemos que resolver entre todos. No con un grupo que se apropia de nuestra memoria y nos impone cómo tenemos que hablar, cómo tenemos que pensar. Así se vuelve a instaurar el silencio. Es dolorosísimo constatar que en nuestro país decir lo que se piensa es un acto de coraje, no de honestidad. En la medida que esto no esté sanado, no podremos avanzar. Es la conciencia, la responsabilidad que cada uno de nosotros tuvo. Al presente de la Argentina lo explica ese pasado mal resuelto.

–¿Y cómo es este presente?

–En la Argentina hay una confusión enorme en torno a qué es una democracia y las responsabilidades que tenemos todos en el cuidado de esa democracia. Incluso de aquellos que tienen que representarnos y no tienen tan claro por dónde pasa el cumplimiento de la Constitución. Hay un anónimo que yo repito: “Las constituciones son como chalecos de fuerza que se ponen las sociedades en momentos de lucidez para evitar momentos de locura”. Los derechos humanos como normativa nacen de las cenizas del nazismo. En Madrid asistí a una exposición muy perturbadora de fotografías sacadas por un fotógrafo nazi que no tenía ningún problema en mostrar el Holocausto. En la Argentina, en cambio, todo fue ocultado. Nadie vio morir al desaparecido. Entonces fue posible que dijeran “no están”, “están en el extranjero”. Ocultaron los cadáveres para que no hubiera crímenes. Por eso, hay una gran confusión, menor en el último tiempo. Es perverso convertir hechos en opiniones, en interpretaciones. Se va construyendo una realidad que no tiene nada que ver con la verdad de lo que sucede.

–Hablemos del silencio.

–Del silencio es donde nace, por lo menos, la verdad personal. De ese diálogo interior con uno mismo. Y si se puede escuchar el silencio propio, las palabras salen después mucho menos contaminadas. Por eso me impresiona que de un dolor tan profundo como el que ha vivido nuestro país, donde no ha habido silencio, las palabras estén tan cargadas de odio. La memoria es un hecho plural, tenemos que construirla entre todos. Desconfío de los que gritan, porque el que sufrió realmente hace silencio. Cuando veo algunas actitudes cargadas de odio, me dan ganas de decirles: “Les cambio un poquitito de sufrimiento por esa certeza que tienen”. Gracias a este libro, por primera vez me animé a preguntarme por los días de mis dos hermanos en cautiverio. Supe que habían sido arrojados en los vuelos de la muerte tardíamente. Nunca me animé hasta ahora a decir públicamente por qué ellos no sobrevivieron y otros sobrevivieron en la ESMA. Tengo muchos por qué, y tengo derecho a la memoria. Primero denuncié, cuando éramos muy pocos. Y después me pregunté, casi obsesivamente, por qué nos pasó esto. Ahora la pregunta es qué vamos a hacer con lo vivido. Cuando veo que hay tanta superficialidad, tanta banalidad, que se hacen celebraciones juveniles en el predio de la ESMA. Es como si profanáramos. Que las los familiares de las víctimas del Covid hayan tenido que llevar una piedra a la plaza pública para no ser olvidados evidencia que hay una corriente subterránea que nos va uniendo. Los hechos de hoy están íntimamente vinculados a los de ayer. ¿Por qué no tenemos rituales compartidos? No hay comunidad porque cada grupo va con sus propios muertos, sin reconocer la tragedia colectiva. Insisto: ¿queremos seguir matándonos a perpetuidad? Ya no es una grieta, se están cavando fosas muy profundas entre nosotros. ¿Cómo se construye una convivencia democrática cuando tenemos un grupo de compatriotas que se han apropiado de la historia? Entre nosotros hay una gran confusión entre Estado y gobierno. El gobierno se apropia del Estado, que somos todos. Se ha ido profundizando la creencia errada de que la democracia es solo un hecho electoral. Ganar una elección no da un cheque en blanco para hacer lo que se quiera.

–¿Cómo vivió su familia la decisión de hacer pública la forma en que desaparecieron sus hermanos?

–A Primo Levi, el escritor italiano de origen judío que es considerado “el testigo de Auschwitz” por sus poemas y novelas, y que empezó a escribir inmediatamente después de lo vivido, sus hijos nunca quisieron leerlo. Para los hijos no es bueno escuchar a sus padres siempre con estos temas. Pero yo lavé mi alma. Eso me ha ayudado a tener compasión. Cerré cuentas con mi pasado. Necesitaba por lo menos ofrecer mi verdad. Hacer un aporte a la memoria colectiva. En Japón, los sobrevivientes de Hiroshima repiten, repiten y repiten lo que les ha pasado, para darle sentido al sacrificio. La ira es la que enferma, la que separa. Defiendo lo que pienso pero me cuido de hacer descalificaciones personales.

–Muchos argentinos se fueron a vivir a España, hartos del país. Sin embargo, siguen pendientes de lo que pasa aquí. ¿Por qué?

–Hace poco en reunión de amigas, casi todas tenían sus hijos afuera. Y una de ellas dijo con mucha sabiduría: “¡Cómo nuestros hijos no se van a ir si estamos todo el tiempo diciendo que este país es una porquería!”. Creo que se nos ha ido de las manos el país. Todos tenemos responsabilidad. No puede ser un país que viva, como el tango, barranca abajo. Las cosas que se dicen en la Argentina son anacrónicas. Por un lado queremos presentarnos como los adalides de los derechos humanos y después apoyamos regímenes como el de Nicaragua, Venezuela o Cuba. Y la irresponsabilidad que hay en las universidades, cómo se envenena ideológicamente a la gente joven. Y la educación siempre es a futuro. ¿Estamos formando ciudadanos para que piensen por si mismos o ciudadanos a los que les estamos poniendo dogmas e inhibiéndoles la posibilidad de que digan lo que piensan porque hay otro grupo que grita más fuerte y los escracha? También, estamos contaminados con los números de la economía. Solo se habla de economía. El episodio de [Javier] Milei rifando su dieta no es una anécdota. Se rifa la democracia. Se ha reducido el Congreso a las dietas. Si no establecemos cuál es la función del Congreso en una república, después no vamos a poder definir los perfiles de idoneidad que tenemos que buscar para quienes vamos a sentar en las bancas. Hoy llegan al Congreso personas que no creen en la democracia y que después usan las bancas para atentar contra el sistema que les da fundamento. Es tan simbólico. Si ponemos todo en la dieta, vamos a entender que hay mucha gente que ha hecho de la política una profesión. Entonces vamos a poder hablar del nepotismo, de las dinastías políticas. De esos temas tenemos que hablar, pues son antidemocráticos.

–¿No le da la impresión de que por momentos oficialismo y oposición se mimetizan demasiado en las formas de hacer política?

–Después de mi experiencia legislativa escribí La mala bestia. Siempre tengo una cuota de ingenuidad. Hago estos aportes creyendo que voy a contribuir a la generación de un debate. Creo que hay una cultura política antidemocrática. No hay negociación, hay trueque. “Votame esta ley que te doy un cargo, que te hago este puente…”. La política dejó de ser un servicio y se convirtió en una profesión. Yo soy periodista y he participado en política. Pero lo que nos define es si somos honestos, o tramposos, o mentirosos. Y eso, uno lo lleva a la actividad que sea. A la política, el periodismo, al amor o la amistad.

COMPROMISO CON LA DEMOCRACIA

PERFIL: Norma Morandini.

■ Norma Morandini nació en Córdoba. Estudió Medicina, Psicología y Periodismo. En 1976 se mudó a Buenos Aires. Trabajó como periodista hasta que el secuestro de sus hermanos menores, Néstor y Cristina, la expulsó al exilio.

■ Vivió en Portugal y en España, donde trabajó en Cambio 16, una de las revistas emblemáticas de la época, de la que luego fue corresponsal sudamericana con asiento en Brasil. Cubrió el Juicio a las Juntas para el diario O Globo.

■ Desde aquellos años se involucró en la defensa de los derecho humanos como integrante de Poder Ciudadano y Periodistas.

■ Fue diputada por Córdoba entre 2005 y 2009 y senadora hasta 2015. Dirigió el Observatorio de Derechos Humanos del Senado.

■ Es autora de Catamarca, La gran pantallaDe la culpa al perdón y La mala bestia, entre otros libros. Acaba de publicar Silencios. Memoria ruidosa sobre lo acallado. Escribe artículos de opinión para los diarios LA NACION, Clarín y El País de España.

■ Recibió en 2010 la Pluma de Honor que concede la Academia Nacional de Periodismo, a la que fue integrada el año pasado. También, el premio a la trayectoria de ADEPA.

PUBLICADO EN DIARIO LA NACIÓN.

https://www.lanacion.com.ar/ideas/norma-morandini-al-confuso-presente-del-pais-lo-explica-un-pasado-mal-resuelto-nid23042022/

viernes, junio 26, 2020

Falleció el exgobernador de Santa Fe Hermes Binner. Tenía 77 años y estaba internado en una clínica de la ciudad de Casilda. Fue el primer mandatario provincial socialista del país.

El exgobernador de la provincia y uno de los referentes del Partido Socialista, Hermes Juan Binner, falleció esta tarde a los 77 años en la clínica privada de la ciudad de Casilda donde permanecía internado desde hace unos días producto de la complicación de su estado de salud, según confirmaron fuentes de la institución.
Hermes Binner fue un referente político e institucional de Santa Fe. Había nacido en Rafaela el 5 de junio de 1943 y murió esta tarde luego de que una neumonía desencadenara su deceso. El exgobernador hacía unos meses había sido hospedado en un geriátrico de Casilda debido a un problema neurólogico de base que se le había declarado hace unos años y que lo mantuvo alejado de la vida pública.
Binner se formó como médico en la Universidad Nacional de Rosario, y en su derrotero como estudiante durante la década del 70 se convirtió en un militante socialista, partido político a través del cual pudo canalizar su ideario, el que lo llevó a ser uno los líderes de un movimiento que encabezó Guillermo Estévez Boero.
Sus ideas sanitarias las comenzó a perfilar cuando con el advenimiento de la democracia ocupó cargos directivos en los diferentes hospitales santafesinos, mientras paralelamente se erigía ya en dirigente de un Partido Socialista Popular, que con los años se transformaría en un movimiento que alcanzaría el gobierno de la ciudad.
Así Binner acompaña por cuatro años (1989-1993) como secretario de Salud Pública a la gestión de Héctor Cavallero, quien fue elegido para completar el mandato del renunciante Horacio Usandizaga y luego reelecto por otro período.
Hermes en 1993 deja el área de salud para convertirse en concejal, y dos años más tarde gana las elecciones a la intendencia de Rosario, cargo que ejerce desde 1995 hasta 2003, períodos en los que transforma la salud pública de la ciudad, la que hoy mantiene su fortaleza como sistema sanitario.
En 2003 Binner se postula para ser gobernador de Santa Fe, y si bien fue el candidato más votado, el triunfo electoral se lo llevó el ingeniero Jorge Obeid porque sumó los sufragios de otros postulantes del peronismo mediante la Ley de Lemas, la que luego fuera derogada.
Dos años más tardes llega a la Cámara de Diputados de la Nación al encabezar la lista del Frente Progresista Cívico y Social, y en 2007 finalmente alcanza la gobernación santafesina tras imponerse en los comicios con casi el 50 por ciento de los votos, en los que Rafael Bielsa fue el postulante del Frente para la Victoria.
En 2011 Binner participó de las elecciones presidenciales haciendo fórmula con la experiodista Norma Morandini, en las que sorprendió al ocupar el segundo lugar con casi el 17 por ciento, sumando más de 3,6 millones de votos, en un comicio en el que Cristina Fernández de Kirchner logró un triunfo aplastante con el 54 por ciento de los sufragios.
Posteriormente el exgobernador de Santa Fe vuelve a ocupar una banca en el Congreso de la Nación al ganar en las elecciones legislativas del 2013, logrando un triunfo en la provincia con más del 42 por ciento.
Tras ocupar ese último cargo, Binner se convirtió en un consejero indispensable para su sector político, hasta que el año pasado su salud comenzó a resquebrajarse y debió ser hospedado en un centro para la tercera edad de Casilda, en el que permaneció hasta su internación y desenlace.
Publicado en Diario "La Capital" de Rosario, viernes 26 de junio de 2020.
Imágenes: Web.
https://www.lacapital.com.ar/politica/fallecio-el-exgobernador-santa-fe-hermes-binner-n2593500.html

domingo, marzo 26, 2017

UN ROJO EN EL CALENDARIO Por Norma Morandini.

UN ROJO EN EL CALENDARIO Por Norma Morandini*
Aun a riesgo de que el rojo en el calendario confunda el Día de la Memoria trágica con la festividad de los feriados, el 24 de marzo siempre será lo que ya es: el día en el que el terror se institucionalizó desde el Estado, dejó muertes y sufrimiento, mató la política, amordazó la libertad, nos humilló como país y nos rezagó como Nación.
La llamada "operación Aries"- el 24 de marzo coincidió con el cumpleaños del hijo del dictador Jorge Videla-, detonó un plan de muerte en el que deliberadamente se ocultaron los cadáveres para negar los crímenes. Una estrategia perversa para evitar que esos cadáveres como prueba macabra pudieran condenar a un estado que se hizo terrorista. A los presos desaparecidos los ocultaron en campos de detención clandestinos. A los desaparecidos nadie los vio morir. Sin embargo, esa ausencia es la prueba innegable de que en Argentina todo fue clandestino y mentiroso. Hasta las palabras nos delatan. El eufemismo impuso su disfraz. Nombramos desaparecidos a los que son presos asesinados. Y "proceso" a lo que lo niega: la inmovilidad de una sociedad maniatada por el terror.
En la medida que nos fuimos alejando de aquella fecha trágica, se politizó su evocación. La glorificación de los combatientes al congelar y falsificar el pasado despertó lo que estaba dormido, la velada reivindicación de la "guerra sucia". Sin que podamos instaurar una verdad histórica fuera de expediente judicial, ni reconocer que en cada víctima hay una parte de nosotros que negamos cuando creímos que lo que sucedía nos era ajeno.
Al igual que sucedió con la Declaración Universal de derechos humanos, nacida de los horrores del nazismo y la guerra, en nuestro país, los dirigentes sensatos entendieron que la incorporación de los Tratados Internacionales de Derechos Humanos a la Constitución reformada en 1994 iba a ser un instrumento de pacificación y democratización. Sin embargo, con una tradición política autoritaria, se confundieron los derechos humanos con los juicios a los represores. Sin que se termine de entender que son el mayor instrumento de pacificación, conjugan con la vida y la libertad. Vale entonces, entender que lo que define la naturaleza humana es la dignidad y por eso las personas tenemos derechos solo por nuestra condición de personas. Es un contrasentido invocar los derechos humanos y no respetar la opinión ajena. Más grave aún: ejercer el derecho fundamental de la libertad del decir para "incitar al odio y la violencia", condenado por el Pacto de San José de Costa Rica en su artículo 13. Lo mismo sucede cuando se reclaman los derechos consagrados por la Constitución democrática pero se denuesta al sistema democrático que le da fundamento a esos derechos.
Hoy que peligrosamente volvemos a enfrentarnos por las ideas políticas, el 24 de marzo debiera recordarnos que fue la violencia política la que antecedió a esa orgía de muerte. A esta altura ya debiéramos saber que las crisis económicas se resuelven en años, en cambio, las tragedias por la violencia política se perpetúan en varias generaciones. Resta a la política erradicar el autoritarismo y a la educación las lecciones morales para que los valores de la tolerancia y el respeto no solo expíen los resquemores dejados por el terror sino para evitar que nuevos muros se levanten entre nosotros. Si realmente encarnamos en nuestros corazones el Nunca Más, debemos salir del lugar de la indiferencia para tornarnos auténticos ciudadanos, responsables con el devenir y con la libertad que se les negó a tantos de nuestros compatriotas.
(*) Periodista y directora del Observatorio de Derechos Humanos del Senado de la Nación.

viernes, agosto 05, 2016

Morandini: “Hebe no es la dueña del pañuelo”. “Ella está tratando de provocar un hecho político”, afirmó la exsenadora y actual directora del Observatorio de Derechos Humanos del Senado.

La ex senadora y actual directora del Observatorio de Derechos Humanos del Senado, Norma Morandini, sostuvo que, con la decisión de no presentarse a declarar ante la Justicia, la titular de las Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, “está tratando de provocar un hecho político”, y consideró que la dirigente de derechos humanos “no es la dueña del pañuelo”.
“A mí no me sorprende porque hace rato hay una incitación al odio y la violencia. Creo que Hebe está tratando de provocar un hecho político”, expresó Morandini en declaraciones a radio Mitre.
En ese marco, la ex senadora sostuvo que “lo que hay que reparar es que ella no es la dueña del pañuelo. El pañuelo blanco es la gesta más luminosa que se ha hecho en este país”.
“Bonafini se apropió de algo que no le pertenece personalmente sino que es una gesta histórica de las Madres y hace tiempo que se ha convertido en una dirigente política con manifestaciones antidemocráticas, revolucionarias, que no cree en la división de poderes y tiene esta confusión de creer que es el Ejecutivo el que decide sobre la justicia como sucedió en los últimos 10 años con el kirchnerismo”, sostuvo la ex legisladora en diálogo con radio Concepto.
Asimismo, Morandini aseveró que “hay una clara rebeldía de no aceptar a la justicia porque ya Hebe había manifestado que ella considera que es la justicia burguesa”.
No obstante, la directora del Observatorio del Senado manifestó que “no hay que llevarla por la fuerza” pero “no tiene que estar por encima de la ley”.
Telam. Publicado en Diario "Río Negro", 5 de agosto de 2016.

miércoles, octubre 14, 2015

El 64% de los parlamentarios no asistió al Congreso en 2014.

(Con información de Parlamentario).-- Solo un tercio de ambas cámaras tuvo asistencia perfecta a las sesiones de 2014. Entre los presidenciables, Segio Massa mostró el peor comportamiento en asistencia por su deber en el Congreso.


Entre las estadísticas que dejó el año parlamentario 2014, hay una donde los legisladores prefieren no figurar. Se trata del ránking de inasistencias a sesiones de ambas cámaras, que como todos los años, en 2014 dejó algunas sorpresas y muchos datos curiosos.


Con la presencia de varios presidenciables en el Parlamento, las dos cámaras -pero sobre todo la Baja- recibieron la atención plena para determinar la participación de los que en las elecciones de 2013 recibieron los votos del electorado. Vale tener en cuenta su participación en las sesiones, la presentación de proyectos y, sobre todo, su asistencia.


Hubo aquellos respecto a los cuales se resaltó su ausencia en las votaciones, y eso es correcto. Muchos legisladores asisten al Congreso y no participan de las votaciones, o al menos de algunas de ellas. Hacerlo al menos en una alcanza para verificar su presencia en las sesiones. O dar el presente en el inicio de las mismas. Es lo que este trabajo ha tenido en cuenta; ya no la participación a lo largo de las sesiones, o las votaciones. Con estar al menos un rato en las reuniones legislativas, alcanzaría para figurar como presentes.


Veamos cuáles han sido los resultados de este análisis realizado para nuestro Indice de Calidad Legislativa en base a las asistencias consignadas en las páginas web de ambas cámaras.


Diputados


En un año donde la cantidad de sesiones superó las expectativas, el porcentaje de diputados con asistencia perfecta se redujo a menos de la mitad con respecto a 2013 y los dos diputados que más faltaron lo hicieron con pedido de licencia. Así se desprende de un relevamiento de Parlamentario sobre un total de 21 sesiones, incluyendo 13 especiales -dos correspondientes al período de prórroga-, tres ordinarias, cuatro informativas y una preparatoria.


Claro está, el conteo no incluye las cinco reuniones en minoría convocadas por la oposición, donde el Frente para la Victoria y sus aliados dejaron sus bancas vacías.


Como decíamos, en una cámara donde las sesiones se extienden incluso hasta la madrugada, no son muchos los diputados que permanecen en sus bancas, y es así que después de la apertura de los miembros informantes se repite la postal del recinto semivacío.


Luego de dar el presente, los legisladores suelen abandonar los debates para retornar cuando les llega el turno de hablar o a la hora misma de votación, con lo cual quedan registrados en las planillas oficiales.


El dato sale a luz con apenas echarle un vistazo a las estadísticas publicadas en el sitio web de Diputados: quien más faltó en 2014 fue el oficialista riojano Javier Tineo, 20 veces en total, a raíz de la licencia que se tomó en marzo para asumir como ministro de Producción de su provincia.


Tineo asistió apenas a una sesión, pero siempre estuvo en las gateras para reasumir su banca en caso de que al oficialismo se le complicara demasiado reunir el quórum, algo que finalmente no sucedió.


Esa maniobra tuvo su antecedente en 2013, cuando, luego de ocupar cargos ejecutivos en sus provincias, la tucumana Beatriz Mirkin y el chubutense Carlos Eliceche debieron regresar a sus bancas para garantizar la sanción del acuerdo con Irán por la causa AMIA.


La segunda diputada que más se ausentó el año pasado fue la representante de Libres del Sur Victoria Donda: fueron nueve faltas, la mayoría por pedido de licencia por embarazo, por el cual dio a luz a su hija Trilce, en el mes de octubre.


Apenas una falta menos tuvo el radical chaqueño Hugo Maldonado, y le siguen en la lista el extitular del partido centenario Mario Barletta -por una enfermedad que lo afectó-, y Sandro Guzmán, del Frente Renovador, ambos con ocho inasistencias.


El massista Alberto Roberti volvió a tener una actuación floja en la Cámara baja, al menos en materia asistencial: en 2013 se había ausentado en seis de once sesiones, y esta vez faltó siete veces, al igual que el exgobernador catamarqueño Eduardo Brizuela del Moral y Edgar Müller, del bloque de los hermanos Rodríguez Saá.


La performance de los presidenciables


En un año donde la ciudadanía supo escrutar el comportamiento de los diputados con aspiraciones presidenciales, el desempeño de algunos de ellos no estuvo a la altura de las expectativas, al menos en lo que hace a un deber tan elemental como asistir a las sesiones.


Fue el caso de Sergio Massa, quien quedó en el ojo de la tormenta por su escasa presencia en el recinto. Las críticas fueron a tal punto que en las redes sociales se llegó a poner en venta su banca con un irónico “sin uso” y “en perfecto estado”.


En rigor, el precandidato del Frente Renovador faltó solo a cuatro de las 21 sesiones, pero supo llegar tarde a la mayoría de ellas y ausentarse a lo largo de los debates para regresar luego a la hora de las votaciones.


Otro precandidato con cuestionado bajo perfil fue el líder socialista Hermes Binner, que además de hablar en pocos debates faltó cinco veces, todas con pedido de licencia.


La misma cantidad de sesiones se ausentaron su aliada del GEN Margarita Stolbizer y la cívica Elisa Carrió, además de Víctor De Gennaro, el postulante a la presidencia por Unidad Popular. Algo mejor estuvo el radical Julio Cobos, con solo tres inasistencias.



El medallero y algunas sorpresas



El porcentaje de diputados que no faltaron nunca fue apenas del 33,8 por ciento; una cifra baja si se tiene en cuenta que en 2013 más del doble de legisladores alcanzó ese mérito.



Tres jefes de bloque cerraron el año con asistencia perfecta: la oficialista Juliana Di Tullio, quien fijó la marcha de los proyectos en la Cámara baja, Alicia Comelli, del Movimiento Popular Neuquino y Cristian Oliva, del Frente Cívico por Santiago.



Mario Negri (UCR), Darío Giuztozzi (Frente Renovador), Federico Pinedo (Unión Pro), Juan Carlos Zabalza (Partido Socialista), Carlos Heller (Nuevo Encuentro) y Walter Aguilar (Compromiso Federal) faltaron una vez cada uno.



Esta vez, no pudo cantar asistencia perfecta Julián Domínguez, quien debió pedir licencia por enfermedad en septiembre y dejó dos sesiones en manos de la santiagueña Norma Abdala de Matarazzo, del Frente Cívico de Gerardo Zamora.



Una sola ausencia tuvo la encargada de reunir a la tropa kirchnerista sesión a sesión como secretaria parlamentaria del bloque, María Teresa García.



Martín Insaurralde fue otro de los que estuvo bajo la lupa. El lomense mantuvo su fidelidad con el kirchnerismo al menos hasta noviembre; para ese entonces, había pedido licencia una sola vez, cuando Diputados sancionó la ley para dar inmunidad a reservas de bancos centrales. Los rumores crecientes sobre su renuncia a la banca para regresar a la intendencia de Lomas de Zamora fueron alimentados luego por otras tres faltas sucesivas. Para la última sesión del año, Insaurralde ya no era diputado.



Así, se ausentó cuando la Cámara baja debatió numerosos proyectos en una de las sesiones típicas de fin de año; cuando se aprobó el nuevo Código Procesal Penal, y cuando se renovaron las autoridades de la cámara en la sesión prepataroria.



Párrafo aparte merecen los diputados del interbloque del Frente de Izquierda, Néstor Pitrola, Pablo López y Nicolás del Caño, tres debutantes con asistencia perfecta y gran protagonismo en los debates.



La Cámpora volvió a tener una buena performance y tres de sus referentes, Andrés “Cuervo” Larroque –líder-, Eduardo De Pedro y Juan Cabandié asistieron a todas las sesiones, entre otros diputados de la agrupación kirchnerista.



Por último, el radical pampeano Daniel Kroneberger -que en 2012 faltó 14 veces por una enfermedad oncológica- solo se ausentó en una oportunidad en todo 2014.



El Senado



Los problemas de salud pegaron fuerte el año pasado en el Senado, donde el presentismo se vio afectado y el porcentaje de legisladores con asistencia perfecta a las sesiones fue apenas del 33,3 por ciento, es decir, menos de la mitad.



La senadora que más se ausentó en el recinto fue la correntina Josefina Meabe. Una enfermedad la dejó afuera de 20 de las 23 sesiones; tuvo 17 inasistencias con aviso y, en septiembre, la cámara autorizó su pedido de licencia para faltar el resto del año.



Meabe, de 75 años, asumió a su banca en 2009 en representación del Partido Liberal de Corrientes. Desde 2011, eventualmente se desempeña como aliada del oficialismo.



El senador que resultó segundo entre los más ausentes fue, paradójicamente, una figura clave para garantizar la sanción de la elección de los parlamentarios del Mercosur: nada menos que Carlos Menem. La banca del expresidente se había convertido en la más vacía de los últimos dos años, pero en 2014 Menem acudió a seis sesiones, de acuerdo con el relevamiento que realiza cada año Semanario Parlamentario.



El riojano reapareció en el recinto en noviembre, después de un año, para el debate del proyecto de reforma del Código Procesal Penal. No asistía al Congreso desde la jura de los nuevos senadores.



Semanas después, su presencia y la del neuquino Guillermo Pereyra terminaron siendo determinantes para que el Frente para la Victoria lograra reunir el quórum y aprobar la ley del Parlasur.



Esa sesión, que tuvo lugar en una fecha insólita -el 29 de diciembre último- fue la que más ausentes tuvo: un total de 20, entre ellos el propio jefe del bloque radical, Gerardo Morales.



En la nómina de senadores con más inasistencias siguen el jefe del Peronismo Federal, Juan Carlos Romero (ocho) y otro referente de ese bloque, Adolfo Rodríguez Saá, quien faltó siete veces: tres ausencias con aviso y cuatro de licencia, tras practicarse un by pass.



Otros legisladores que debieron ausentarse por enfermedad fueron Marcelo Guinle (FpV), en cinco oportunidades, y Carlos Reutemann (Santa Fe Federal), en cuatro.



Los únicos senadores de la oposición que tuvieron asistencia perfecta fueron Jaime Linares (GEN) y Magdalena Odarda (CC-ARI). El resto pertenece al oficialismo, lo que denota la buena performance del bloque conducido por Miguel Pichetto, que tampoco faltó nunca.



Aníbal Fernández estuvo ausente en una sola sesión y, ya en la última, fue reemplazado por Juan Manuel Abal Medina para asumir como secretario general de la Presidencia.



Por otra parte, el precandidato a presidente por la UCR en el Frente Amplio Unen Ernesto Sanz se ausentó en tres sesiones, mientras que Fernando “Pino” Solanas (Proyecto Sur) lo hizo en cuatro. El jefe del bloque socialista, Rubén Giustiniani, registró solo dos ausencias, al igual que Gabriela Michetti (Pro).



Las ausencias en la Cámara alta



- 20 faltas: Josefina Meabe.



- 17 faltas: Carlos Menem.



- 8 faltas: Juan Carlos Romero.



- 7 faltas: Adolfo Rodríguez Saá.



- 6 faltas: Salvador Cabral.



- 5 faltas: Graciela Di perna y Marcelo Guinle.



- 4 faltas: Jorge Garramuño, Carlos Reutemann y Fernando Solanas.



- 3 faltas: Roberto Basualdo, Roxana Latorre, Sergio Mansilla, Juan Carlos Marino, Laura Montero, José María Roldán, Ernesto Sanz y Carlos Verna.



- 2 faltas: Adolfo Bermejo, Inés Blas, Rubén Giustiniani, María Ester Labado, Guillermo Pereyra y Diego Santilli.



- 1 falta: Hilda Aguirre de Soria, Eugenio Artaza, Marta Borello, Mario Cimadevilla, Lucila Crexell, Alfredo De Angeli, Silvia Elías de Pérez, Aníbal Fernández, Marcelo Fuentes, Sandra Giménez, Ada Itúrrez de Capellini, Luis Juez, María Laura Leguizamón, Alfredo Martínez, Blanca Monllau, Gerardo Montenegro, Norma Morandini, Gerardo Morales, Luis Naidenoff, Marina Riofrío, José María Roldán, Ángel Rozas y Gerardo Zamora.



Asistencia perfecta en el Senado



Eduardo Aguilar; Walter Barrionuevo, Rosana Bertone; Marta Borello, Julio Catalán Magni, Graciela de la Rosa, Liliana Fellner, María Cristina Fiore Viñuales, Silvina García Larraburu, Ruperto Godoy, Pablo González, Pedro Guastavino, María de los Ángeles Higonet, Juan Manuel Irrazábal, Sigrid Kunath, Jaime Linares, Teresita Luna, José Mayans, Liliana Negre, Magdalena Odarda, Daniel Pérsico, Miguel Pichetto, María Inés Pilatti Vergara y Beatriz Rojkés.



Ranking de inasistencias en Diputados



- Con 20 faltas: Javier Tineo.



- Con 10 faltas: Victoria Donda.



- Con 9 faltas: Hugo Maldonado.



- Con 8 faltas: Mario Barletta y Sandro Guzmán.



- Con 7 faltas: Eduardo Brizuela del Moral, Edgar Muller y Alberto Roberti.



- Con 6 faltas: Carlos Caserio, Héctor Gutiérrez y Soledad Martínez.



- Con 5 faltas: Laura Alonso, Alcira Argumedo, Hermes Binner, Elisa Carrió, Eduardo Costa, Víctor De Gennaro, Rubén Rivarola y Margarita Stolbizer.



- Con 4 faltas: 
Sergio Bergman, Bernardo Biella Calvet, Graciela Boyadjián, José Ignacio De Mendiguren, Francisco de Narváez, Azucena Ehcosor, Christian Gribaudo, Martín Insaurralde, Pablo Javkin, Daniel Kroneberger, Elia Nelly Lagoria, Carlos Mac Allister, Silvia Majdalani, Sergio Massa, Sandra Mendoza, Omar Plaini, Blanca Rossi, Juan Schiaretti, Rubén Sciutto y José Villa.



Con 3 faltas: 
Ricardo Alfonsín, Alberto Asseff, Eduardo Cáceres, Julio Cobos, Roy Cortina, María Cristina Cremer de Busto, Mario Das Neves, Patricia De Ferrari, Eduardo Fabiani, José Herrera, Facundo Moyano, Fabián Peralta; Adrián Pérez; Agustín Portela, Fabián Rogel, Mará de las Mercedes Sehman, Jorge Triaca, Mirta Tundis, Jorge Valinotto, Enrique Vaquié y Cristina Ziebart.



- Con 2 faltas: 
Héctor Baldassi, Gloria Bidegain, Isaac Bromberg, Ricardo Bríllale, José Cano, Alicia Ciciliani, Mónica Contrera, Marcelo D’Alessandro, Héctor Daer, Julián Domínguez, Omar Duclós, Laura Esper, Mario Fiad, Manuel Garrido, Patricia Giménez, Miguel Angel Giubergia, Juan Dante González, Mónica Gutiérrez, Griselda Herrera, Myrian Juárez, Martín Lousteau, Julio César Martínez, Gustavo Martínez Campos, José Mongeló, Carlos “Cuto” Moreno, Graciela Navarro, Héctor Olivares, Mirta Pastoriza, Luis Petri, Roberto Pradines, Ramona Pucheta, Oscar Redczuk, Antonio Riestra, Silvia Risko, Luis Sacca, Adrián San Martín, Fernando Sánchez, Gisela Scaglia, María Schwindt, Gladys Soto, Ricardo Spinozzi, Federico Sturzenegger, Pablo Tonelli, Miguel Torres del Sel, Francisco Torroba, Gabriela Troiano, Gustavo Valdés, María Inés Villar Molina y Juan Carlos Zabalza.



- Con 1 falta: 
Norma Abdala de Matarazzo, Oscar Aguad, Walter Aguilar, Gilberto Alegre, Berta Arenas, Herman Avoscan, María Ester Salcedo, Miguel Bazze, Ivana Bianchi, María del Carmen Bianchi, Patricia Bullrich, María Gabriela Burgos, Graciela Camaño, Remo Carlotto, Ana Carla Carrizo, Soledad Carrizo, Juan Casañas, Jorge Cejas, Diana Conti, Alfredo Dato, Fabián Francioni, Miriam Gallardo, María Teresa García, Rubén Darío Giustozzi, Gladys González, Leonardo Grosso, Carlos Heller, Ana María Ianni, Evita Isa, Stella Maris Leverberg, Inés Lotto, Claudio Lozano, Oscar Anselmo Martínez, Oscar Ariel Martínez, Liliana Mazure, Mayra Mendoza, Diego Mestre, Mario Negri, Luis Pastori, Federico Pinedo, Héctor Recalde, José Luis Riccardo, Fernando Salino, Eduardo Santín, Cornelia Schmidt-Liermann, Adela Segarra, Silvia Simoncini, Felipe Solá, Alicia Terada, Susana Toledo y Graciela Villata.



Asistencia perfecta en Diputados



Alejandro Abraham, María Luz Alonso, Andrés Arregui, Luis Bardeggia, Jorge Barreto, Luis Basterra, Nora Bedano, Mara Brawer, Juan Cabandié, Eric Calcagno, Susana Canela, Guillermo Carmona, María del Carmen Carrillo, Mabel Carrizo, Sandra Castro, José Ciampini, Marcos Cleri, Alicia Comelli, Eduardo De Pedro, Nicolás del Caño, Edgardo Depetri, Juliana Di Tullio, José María Díaz Bancalari, Juan Carlos Díaz Roig, Carlos Donkin, Osvaldo Elorriaga, Roberto Feletti, Rodolfo Fernández Mendía, Anabel Fernández Sagasti, Araceli Ferreyra, Josué Gagliardi, Carolina Gaillard, Andrea García, Carlos Gdansky, Lautaro Gervasoni, Claudia Giaccone, Daniel Giacomino, Graciela Giannettasio, Martín Gill, Mauricio Gómez Bull, Josefina González, Verónica González, Dulce Granados, José Guccione, Gastón Harispe, Manuel Juárez, Juan Carlos Junio, Pablo Kosiner, Carlos Kunkel, Jorge Landau, Andrés Larroque, Pablo López, Teresita Madera, Verónica Magario, Juan Marcópulos, Mario Metaza, Isauro Molina, Cristian Oliva, Mario Oporto, Mariela Ortiz, Marcia Ortiz Correa, Mario Pais, Nanci Parrilli, Juan Manuel Pedrini, Martín Pérez, Julia Perié, Omar Perotti, Ana María Perroni, Horacio Pietragalla, Néstor Pitrola, Adriana Puiggrós, Carlos Raimundi, Liliana Ríos, Jorge Rivas, Oscar Romero, Carlos Rubín, Aída Ruiz, Walter Santillán, Julio Solanas, Emilia Soria, Héctor Tentor, Héctor Tomas, Néstor Tomassi, José Uñac, José Vilariño, María Eugenia Zamarreño y Alex Ziegler.


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