BARBARA MUJICA, FEDERICO LUPPI, NORMA ALEANDRO, MARILINA ROSS, CARLOS CARELLA y EMILIO ALFARO
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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.
LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.
“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).
“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.
miércoles, febrero 18, 2026
"Los herederos" (David Stivel, 1970).
domingo, enero 04, 2026
4 de Enero de 1938: se inaugura en Buenos Aires la Casa del Teatro, patrocinada por la ex cantante lírica portuguesa Regina Pacini de Alvear.
CASA DEL TEATRO
jueves, septiembre 18, 2025
18 de septiembre de 1965: fallece Regina Pacini de Alvear. Hace 60 años.
Regina Pacini nació el día de la Epifanía del Señor, el 6 de enero de
1871 en la Ciudad de Lisboa, hija del barítono italiano Pietro Pacini (director
por entonces del Teatro San Carlos en la capital portuguesa) y la andaluza
Felisa Quintero.
En 1899 viajó a Montevideo donde se presentó en el teatro
Solís y en el Politeama de Buenos Aires, donde tuvo un resonante éxito. Los
periódicos porteños dieron cuenta del mérito de la soprano portuguesa, y El
Diario de los Láinez daba cuenta de los regalos que había recibido en su
camarín, del presidente Julio A. Roca y sus hijas, y uno muy especial una joya
de un caballero que se ocultaba bajo las iniciales M. T. d. A., que además día
a día enviaba un magnifico presente floral. Esas iniciales no eran sino las de
Marcelo Torcuato de Alvear, hijo de Torcuato el intendente y nieto de los
generales Carlos de Alvear y Ángel Pacheco.
Máximo Marcelo Torcuato de Alvear futuro presidente de
Argentina entre 1922-1928 cuyo gobierno estuvo signado por el avance automotor
en la Argentina, la exitosa explotación petrolera y un destacado progreso
económico, demostrado en el gran aumento del PIB por habitante, cuyo índice
para el año 1928 alcanzó el sexto puesto entre los más altos del mundo.
En 1907, se casó con el Dr. Marcelo Torcuato de Alvear,
quien habría de convertirse en presidente de la República Argentina entre 1922
y 1928, y dejó la escena.
Instalados en París, como regalo de bodas le ofreció a su
mujer la magnífica residencia Coeur Volant a diez kilómetros de la ciudad, que
decoraron con excelentes cuadros, tapicería, mobiliario, esculturas.
Regresaron en 1911 a Buenos Aires para el casamiento de su
sobrina María Elvira de Alvear con José Pacheco Anchorena.
Radical desde siempre cuando, Hipólito Yrigoyen asumió la
presidencia nombró a Marcelo Alvear fue ministro plenipotenciario en Francia.
Cuando Alvear fue electo presidente en 1922 Regina desempeñó
con distinción el cargo de primera dama y silenciosamente hizo beneficencia. se
le debe la Casa del Teatro como albergue de artistas jubilados con necesidades
económicas o de vivienda que es fruto de los fondos recaudados a su
instancia donde un 16 de febrero de 1928
se coloca la piedra fundamental en la avenida Santa Fe al 1200 se construyó un
edificio diseñado gratuitamente por el arquitecto Alejandro Virasoro que fue
inaugurado en enero de 1938. El teatro Regina en justo reconocimiento lleva su
nombre en la planta baja del edificio.
Vivió en Villa Regina, su residencia de Mar del Plata y en
Villa Elvira, en Don Torcuato. En 1942 enviudó.
En octubre de 1963 el vicepresidente Carlos Perette llegó a Don Torcuato a visitarla y le
entregó la pensión que nunca había cobrado de viuda de un ex presidente, sin
retroactivo alguno. Claro no lo podían permitir ni quienes gobernaban, ni menos
ella habría aceptado.
Falleció el 18 de septiembre de 1965 a los 94 años sobrevivía con una modesta pensión nacional. Nada le quedaba de su fortuna, repartida en obras de beneficencia.
Sus restos descansan en el Cementerio de la Recoleta.
lunes, junio 24, 2024
Alberto Vaccarezza.
Publicado en LA PRENSA.
https://www.laprensa.com.ar/Alberto-Vaccarezza-546262.note.aspx
domingo, febrero 25, 2024
Norman Portanko: a sus 90 años, sigue proyectando.
Norman Portanko: a sus 90 años, sigue proyectando.
Hoy sigue elaborando y ejecutando proyectos como el Hidrolato, con el que fabrica cremas para los dolores musculares. Y planea una obra de teatro.
Por Lic. Beatriz Chávez.
En 1967 no había disponible un teatro en Neuquén: en las cocheras del Club Independiente hicieron un techito y representaron La Fiaca.
Tuvieron el Café Teatral con Tito Gueijman en Diagonal Alvear casi esquina San Martín: actuaban Rulo Domínguez, Altomaro, Labrin, entre otros. A partir de 1970 acompañó el crecimiento de Neuquén con sus empresas inmobiliarias Portanko Sotomayor y Agrolote S.A, que realizaron las pioneras urbanizaciones de las chacras que rodeaban en ese tiempo a la pequeña ciudad. Al volver la democracia fue elegido como primer concejal de la ciudad de Neuquén por el partido Radical en el periodo de 1983 a 1987. Al privatizarse en 1983 la onda de radio de LU5 constituyó la empresa Radiointegración S.A., que presidió durante siete años. En ese período instaló la primera emisora en Frecuencia Modulada (FM) de la zona.
Volviendo al plano artístico, junto a Alicia Fernández Rego, José Digiglio y Tito Gueijman, impulsaron el teatro neuquino con la fundación del teatro Lope de Vega (1978 a 1985). Durante siete años presidió la Asociación Cultural Conrado E. Villegas. Al crearse el Instituto Nacional del Teatro en 1998 fue designado representante provincial. En 1986 el diario Clarín publicó una lista negra de la dictadura donde estaban él, Irma Cuña profesora de letras, escritora, entre tantos.
Además, fue vicepresidente de la Fundación Luciérnaga, ONG que asume el compromiso de generar estrategias sociales, culturales y ambientales. Tiene tres hijos, Marina, Ana y Nicolás. En la foto que acompaña el escrito lo vemos con su hermana Elisa, esposa del Dr. Rafael Vitale, y sus sobrinos: es la familia Vitale Portanko. Los habitantes del Neuquén actual debemos agradecerle a Norman Portanko su empuje para el desarrollo de nuestra ciudad.
Como dice la Trastienda, de 1984, escrita y dirigida por el recordado Ricardo Villar, “la multifacética personalidad de Portanko”.
Hoy su espléndida mente continúa elaborando y poniendo en práctica proyectos como Hidrolato, extracto acuoso obtenido de destilar semillas con vapor de agua con lo que fabrica cremas para los dolores musculares. También proyecta una obra de teatro acerca de la independencia de Colombia y Venezuela. Lo volvemos a homenajear porque su personalidad, su temperamento creativo genera siempre nuevas ideas y enorgullece la historia regional.
*** Publicado en Cartas de Lectores del Diario Río Negro, domingo 25 de febrero del 2022.
https://www.rionegro.com.ar/cartas/norman-portanko-a-sus-90-anos-sigue-proyectando-3433906/
lunes, septiembre 18, 2023
Norman Portanko, el agente inmobiliario que creó los barrios más conocidos de Neuquén.
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| Sebastian Fariña Petersen. |
El emprendedor de 88 años repasó algunas de las anécdotas y
el empuje de los vecinos que dejaron su huella en la transformación de la
ciudad.
Por Sofía Sandoval.
Norman Portanko lo tuvo claro desde el principio. Mientras
iba ganando altura en ese poblado que crecía austero en medio del jarillal, él
identificaba a los personajes más notables de Neuquén y ansiaba, más que nada
en el mundo, convertirse en uno de ellos. Ahora que está cerca de cumplir los
90 años, puede decir con orgullo que logró su cometido: fue concejal y
comerciante, y es uno de los desarrolladores inmobiliarios que fomentó la
creación de los barrios más emblemáticos de la capital.
En la década del 40, un Norman de diez años se plantó frente
a la calle Perito Moreno, en el único hotel que tenían los neuquinos, para ser
testigo de un verdadero acontecimiento. "Nosotros escuchábamos fútbol por
la radio y esa era la primera vez que venían los jugadores de Boca", dijo
y apuntó a una foto en tonos sepia que mostraba la elegante construcción que
desentonaba en un paisaje de puro desierto. "Miramos a la ventana y ahí se
asomó un jugador y nos gritó '¡avisen si vienen los lobos!' porque esa era la
última calle del pueblo, para el sur no había nada", relató entre risas.
Él, un nacido y criado, no se asustaba con la inmensidad de
la tierra seca, pero entendía la visión del futbolista, de ese hombre parado en
el vértice de una ciudad que se escurría por el río Limay y que hoy, casi
ochenta años más tarde, muestra la pujanza de una población que Norman logró
sintetizar en su propia historia de vida. Porque él, después de formarse en
Buenos Aires, regresó a su entrañable jarillal para traer máquinas de escribir
y televisores, para legislar las normas de un pueblo que necesitaba crecer
ordenado y para convertir, a fuerza de loteos, las chacras viejas en barrios
como Don Bosco o Jardines del Rey.
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| Sebastian Fariña Petersen. |
"Por esos años recién había llegado la secundaria a Neuquén pero, como mi padre se había jubilado, nos fuimos a Buenos Aires para que yo siguiera el colegio", relató Norman, que se mudó a la capital con la convicción de regresar más tarde a su pueblo y ser uno más de sus pioneros más notables. "Mi hermana mayor se había casado con el doctor Vitale, el primer médico nativo de Neuquén, que era otro de esos personajes", dijo y agregó que, por las ansias de seguir sus pasos, decidió estudiar teatro con profesores porteños y llegó a hacer presentaciones en la Comedia Nacional.
Después de veinte años lejos, volvió a Neuquén como representante de la empresa Olivetti. Vendía máquinas de escribir y, fiel a su espíritu innovador, se decidió a montar una de las primeras tiendas de televisores de la zona, que convivía con las casas Gotlip y Stamaris. A fines de los 60, los televisores no se vendían solos y por eso, Norman tenía que evangelizar casa por casa sobre las ventajas del aparato con imágenes en blanco y negro. "Se los dejábamos a prueba por una semana y, cuando los volvíamos a buscar, las mujeres no los querían devolver", relató, sonriente, sobre su técnica de venta.
Su pujanza en Neuquén.
Como hijo de un inmigrante ucraniano que llegó a la ciudad para ser el maquinista del ferrocarril, él parecía llevar en la sangre esa pujanza intrínseca de los neuquinos, que hacen honor a la fuerza de su río con unas ganas incontenibles de hacer surcos por donde pasan. Por eso, nunca se detuvo: incursionó en los medios de comunicación al convertirse en el primer propietario de LU5 Radio Neuquén, y creó la inmobiliaria Sotomayor Portanko para transformar el desierto en barrios ordenados que cobijaran a los recién llegados.
"Pusimos la inmobiliaria en este edificio que tiene 100 años, yo me crié del lado de enfrente, en las casas del ferrocarril", dijo desde su oficina que mira al Parque Central. "Nuestros clientes venían todos en bicicleta, al primer loteo lo vendimos en un acto abajo de una carpa de circo, las cuotas mensuales eran de cinco pesos", dijo y mostró una foto que recordaba el momento del remate. Así, la ciudad fue creciendo hacia el Sur, hacia ese terreno lejano que parecía tierra de lobos, y hacia otras chacras que corrían los límites hacia el Oeste.
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Norman Portanko posa frente a su local, pionero del mercado inmobiliario de Neuquén. Sebastian Fariña Petersen. |
"En ese momento no habían villas miserias, la gente tenía la voluntad de pagar sus lotes y se mudaban sin agua corriente, tenían que hacer un pozo; eran lugares que parecían muy lejanos pero que hoy se ven distintos, con el pavimento y los servicios", relató. De este modo, fue dando forma a una ciudad que crecía a paso lento, lejos del ritmo de grúas y andamios que se ven hoy en la capital de Vaca Muerta, pero con una comunidad de vecinos que dejaban de lado sus diferencias para apostar al progreso de la región.
"Fui el primer concejal de la ciudad, cuando el Concejo Deliberante tenía sólo 7 concejales, dos secretarias y un maestranza", agregó y mostró la foto de un momento de tensión en el recinto, cuando los referentes del gremio Sitramune ingresaron a la fuerza para exigirles la aprobación de los permisos para lotear un terreno que, en realidad, iba a ser destinado a un espacio verde. Otros de sus recortes de prensa muestran las chicanas entre los políticos de distintos partidos, aunque agregó que siempre primó la camaradería "porque éramos acérrimos rivales y, al mismo tiempo, todos vecinos de Neuquén".
Norman recordó, además, la creación del barrio Santa Genoveva. "La Municipalidad quería desarrollar un barrio en esa zona llena de montañas de arena, pero no conseguían que nadie les comprara un terreno", dijo y agregó: "En esa época era costumbre hacer una cena anual con los notables de Neuquén, y yo propuse la idea de sortear un lote a modo de atractivo para que vayan los invitados, eran lotes que nadie quería y se lo terminó ganando un gerente del BPN. No era el que más lo necesitaba, pero fue la forma de motivar a que la gente se mude a Santa Genoveva, que ahora es uno de los lugares más codiciados de Neuquén".
Ahora que ya está por pisar los 90 años, el pionero sigue apostando al desarrollo de la ciudad y trabaja en la creación de dos loteos urbanos cerca del aeropuerto, en una zona que parecía demasiado lejana durante su juventud. Aclaró que hace pocas visitas a su oficina en la calle San Martín. "Soy más moderno y hago todo por teléfono", se rio y agregó que, a pesar de sus ventajas, la pandemia terminó por alejarlo de los escenarios donde despuntaba el vicio de su vocación actoral.
Con envidiable lucidez, ignora el paso de los años y se ayuda con su bibliorato rojo, donde acomoda de forma prolija las imágenes y los recortes de diario que documentan la marca que ha dejado en la ciudad. "Antes no sacaban tantas fotos como ahora", se lamentó. Y es que, en realidad, sus cientos de anécdotas e intervenciones exceden la capacidad de los rollos fotográficos, por lo que su memoria es el único resguardo para tantos recuerdos.
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| Sebastian Fariña Petersen. |
Como un testigo privilegiado del crecimiento de la ciudad, todavía se sorprende con la cantidad de edificios en construcción y un ritmo de expansión que, según él, no se ve en otro punto de Argentina. "Neuquén es increíble; siguen haciendo edificios, no sé a quién se lo van a vender", expresó en el tono lúdico que lo caracteriza. Aunque es crítico de la evolución urbana que se forjó sobre asentamientos informales, reconoció que en los últimos años se hicieron esfuerzos por crear loteos más ordenados hacia la meseta.
Afirmó, además, que ya cuesta encontrar a esas personas que llegan en bicicleta para pagar, peso a peso, ese pedacito de tierra al que pueden llamar casa. Pero incluso así, en un contexto en el que el ahorro y la estabilidad parecen noticias viejas, él apuesta a ese germen de su jarillal que todavía permanece en el gen de los neuquinos. Y confía en el empuje que los caracteriza, con esa fuerza que no tienen los demás y que les permitió poblar el desierto. Y ahora que lo consiguió, ahora que es un verdadero personaje de su pueblo, ve crecer a la ciudad como lo hacen sus hijos y nietos, que siguen su impronta sin pensar en detenerse.
Publicado en Diario La Mañana de Neuquén.
jueves, enero 05, 2023
Les Luthiers anunció el adiós.
Con 55 años de trayectoria, el grupo humorístico-musical inicia un tour de despedida.
Les Luthiers anunció el adiós.
Los dos integrantes históricos de la agrupación, Jorge Maronna y Carlos López Puccio, justificaron la decisión por los achaques propios de la edad. Desde el jueves 12 actuarán en el Opera.
El grupo humorístico musical Les Luthiers anunció, mediante un comunicado de prensa, su “despedida definitiva de los escenarios” tras 55 años de exitosa trayectoria.
“Sentimos que, después de más de medio siglo de giras y presentaciones, hemos alcanzado nuestras metas'', señala la popular formación en la nota difundida a través de sus redes sociales oficiales. Y agrega que el grupo integrado por Carlos López Puccio y Jorge Maronna (miembros históricos); Roberto Antier, Tomás Mayer-Wolf, Martín O'Connor y Horacio Tato Turano (con Santiago Otero Ramos y Pablo Rabinovich como alternantes) dirá adiós a su público con una gira despedida por la Argentina y otros países que comenzará en el teatro Opera de Buenos Aires el próximo jueves.
En el comunicado, López Puccio y Maronna dan detalles del porqué de poner punto final a su carrera. “Este año cumpliré 77 años, y Jorge 75. Nos sentimos muy vitales, y artísticamente creemos estar en nuestro mejor momento; pero a medida que nos acercamos a los 80 nuestros músculos y articulaciones nos anticipan que pronto comenzarán a presentarnos impedimentos”, escribe López Puccio.
Maronna añade que “no va a ser fácil dar por concluido este maravilloso trabajo” que disfrutan “desde muy jóvenes”, ni despedirse del público que les sigue y apoya, pero después de “tantos años de aventuras”, Mastropiero -ficticio compositor al que Les Luthiers atribuyen muchos de sus números- “merece descansar”.
MAS TROPIEZOS.
“Iniciaremos nuestra gira despedida con el estreno en Buenos Aires de `Más tropiezos de Mastropiero', corolario de nuestra historia y a la vez elogio de la carrera del célebre compositor. Constituye, por el diseño del relato y el novedoso aporte de las virtudes del elenco 2019, una suerte de síntesis entre tradición y modernidad”, agrega el grupo. El arranque de la gira tendrá lugar el próximo jueves 12: “Y allí estaremos todos los fines de semana durante la temporada de verano. La gira continuará por numerosas ciudades de la Argentina, así como también por distintos países de América y Europa”, anticipan.
El humor blanco e inteligente de Les Luthiers -bautizados así por el uso de insólitos instrumentos fabricados por ellos mismos- lleva recorriendo el mundo desde 1967, y ha cosechado infinidad de premios, entre ellos, en 2017, el Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades, el máximo galardón que se entrega en España.
El grupo fue fundado por Maronna junto a Gerardo Masana, Daniel Rabinovich y Marcos Mundstock, que fallecieron en 1973, 2015 y 2020, respectivamente. En 1969, se incorporaron Carlos Núñez Cortés -que decidió dejar el grupo en 2017- y López Puccio, considerados también miembros históricos. El conjunto se hizo popular por combinar parodias de géneros musicales clásicos y populares con escenas teatrales humorísticas, hilvanadas con las letras, músicas y arreglos creados por ellos mismos.
El elenco actual de Les Luthiers es con el que López Puccio y Maronna se han venido presentando desde 2019.
PUBLICADO EN DIARIO LA PRENSA.
https://www.laprensa.com.ar/524484-Les-Luthiers-anuncio-el-adios.note.aspx
viernes, octubre 14, 2022
sábado, enero 16, 2021
Mario Massaccesi: "Me perdí de vivir etapas por miedo, por dolor, vergüenza y culpa".
"El Mario que ven ahora y que salió durante la pandemia, es el auténtico. Es la persona, no el periodista", resume el conductor de Síntesis, Mario Massaccesi, en medio de su primera gira teatral por centros turísticos de todo el país. El desembarco en "las tablas" es el segundo eslabón de su primer libro Soltar para ser feliz, que escribió y publicó en un 2020 donde encontró en las redes sociales un lugar para vincularse en forma intima con su audiencia.
Las preguntas recurrentes, su relación con Susana Giménez, las heridas que le tomaron varias décadas en sanar y una sensación de "felicidad plena" son algunos de los conceptos que dejó en la charla que mantuvo con LA NACION, sobre el cierre del primer fin de semana de gira donde pasó por General Madariaga y Cariló.
-¿Cómo es este pasaje del noticiero a los teatros?
-Lo vivo como un desafío y estoy haciendo carne algo que creo que se da en todos los seres humanos que nacemos únicos y morimos múltiples. Esta elección que me estoy dando ahora de integrar varias cosas, me permiten ser más auténtico. Durante muchos más, más de 20 y pico desde que me vine a Buenos Aires y comencé a trabajar en los medios, la persona estuvo detrás del periodista. Ahora, siento que "comparten cartel", por decirlo de alguna manera.
-¿Cómo sería eso?
-El periodista hace lo suyo y la persona comenzó a hacer algo que siempre quise hacer, que es el servicio, acompañar en la transformación a otras personas y seguir con la mía. Todo se multiplicó a partir de la cuarentena. Seguí trabajando, por un lado, pero por otro me vi obligado a buscar alternativas y formas de expansión que no las hubiese buscado de no haber estado encerrado en mi casa. Por ejemplo, los zooms y los vivos de Instagram. Comencé a usar las redes sociales, donde se generó más que un público una comunidad, una especie de red en la que puedo compartir mi experiencia y charlar. La cuarentena destapó a la persona que públicamente estaba tapada, que soy yo.
-¿El mostrarte vos, en esencia, fuera de ese rol de periodista, cómo te hace sentir? Más aún, sabiendo que cuando abrís una puerta la gente quiere saber más...
-A mí, todo eso, me humanizó. Siempre fui muy esquivo a contar cosas que fueran muy mías. El poder compartirlas y, a la vez, saber cuál es el límite de lo que no quiero compartir. En especial, algunos dolores que los voy a mantener allí para cuidar al niño que fui. Todo eso me descontracturó, me ayudó a soltar muchas cosas que yo propongo en el libro que se deben soltar, como es el caso del control o exceso de control. Soltar la exigencia de que tenía que ser de determinada manera. Ahora me permito ser. Con virtudes y defectos. Con aciertos y con errores, que siempre van a existir porque soy un ser humano que me equivoco todo el tiempo y, de vez en cuando, meto algún gol.
-Relajarte...
-Sí, dejarme ser, sin estar dominado por nadie ni por nada, a mí me permite vivir con una libertad que era lo que yo quería. Ahora, me preparé para esto. No es que soy erudito. A mí todo me ha llegado tarde y, tal vez, lo aprendí demasiado tarde. Pero ahora lo aprovecho, lo disfruto, me gusta y acepto esa otra parte de que quieren saber más o hacen preguntas indiscretas.
-¿Cuáles son las preguntas indiscretas que te siguen haciendo?
-Las tres o cuatro que siempre me hacen en la calle o en la puerta de mi casa o en la verdulería son: la primera, "cuál es el secreto que no le querés contar a Mirtha Legrand", es la que se cae de cajón. "¿Qué secreto guardás?", es la otra. La más nueva, y que por suerte alivianó la situación es "cómo es pasar la Navidad con Susana Giménez".
-¿Y cómo es pasar la Navidad con Susana Giménez?
-Es pasarla con una anfitriona de lujo que se ocupa de todos los detalles. Desde poner la mesa, destapar el vino, sacar el hielo, hasta juntar los platos de la mesa. De charlar sin ningún tipo de divismo, aunque sigue siendo una diva. Ella misma se ocupaba de todos los pequeños detalles de una cena. Una persona que estaba lista desde que llegamos, y hasta que no nos fuimos no nos descuidó ni un minuto. Nos acompañó hasta la puerta y se quedó saludando hasta que el auto dobló en la esquina. De una sencillez, pero a la vez, de todo lo que implica el mundo Susana.
-¿En qué porcentaje sentís que sos auténtico hoy?
-De uno a 100, es un 100. Hoy la gente ve a "el Marito", pero sabiendo claramente que hay retazos de mi vida o aspectos de mi vida que no fueron los mejores, pero que yo los cuido. Los cuido, los protejo, pero no los escondo. Pero los cuido porque ahí estuvo, sin haberlo elegido, la mayor fuente de aprendizaje. Uno aprende mucho más en los momentos de dolor, desafiantes, de pérdidas, donde la vida te despeina. Esos momentos, una vez que pudiste sanar, hay que cuidarlos mucho, porque ahí está la parte más vulnerables. Ojo con las heridas de la vida, porque si se vuelven a abrir implican revivir procesos que yo no quiero volver a vivir.
-¿Cuánto tiempo te tomó cerrar esas grandes heridas que vienen desde la infancia?
-Tengo 54 años, a los 33 comencé a trabajar sobre mí. Llevo más de 20 años de trabajo sobre mí que incluye desde insight, el arte de vivir, retiros espirituales, psicóloga, más de 10 años de terapia, certificación de coaching ontológico y cuanto taller haya dando vueltas. Que dejó de doler y que llegué a este estado de plenitud y felicidad, unos cinco años.
-¿Nada más?
-Es más el tiempo que la he pasado mal que el tiempo de plenitud. El tema es que ahora no me quiere perder un segundo del tiempo de plenitud. Porque cuando llegás al paraíso, después de haber conocido el infierno, hay una elección muy clara de donde uno quiere estar y a dónde no quiere volver. Entonces, vivo este estado de paraíso y no lo quiero vivir solo. Sería muy egoísta de mi parte. Lo quiero vivir y compartir; antes no lo podía hacer porque no tenía la felicidad. Ahora que la tengo, que la conozco, vivo, siento y la tengo en abundancia. No quiero vivirla solo conmigo, quiero compartirla de todas las maneras posibles y con todas las personas posibles. Me tuve que multiplicar y salirme del rol de periodista, que se conocía públicamente, para darle este lugar a la persona. Ahí, el periodista no tiene nada que hacer. La persona es la que puede compartir eso que me está pasando en la vida. Es una gran alegría no quedarme en el paraíso solo. Compartirlo me lleva a una felicidad mayor.
-En este paraíso, ¿qué lugar tiene una pareja?
-Tener una pareja no está en los planes desde hace varios años. Puedo tener relaciones, historias y vínculos, como cualquier persona. Pero no está el proyecto de pareja instalado, de tener una convivencia y un proyecto en común a largo plazo. No está ahora porque no lo tengo claro. No sé si estoy dispuesto a hacerlo. Me perdí de vivir etapas, por miedo, por dolor vergüenza, culpa y los juicios que tenía sobre mí. Me perdí de vivir la niñez, la adolescencia, la juventud, la madurez. Te estoy hablando de mucho tiempo que hay una necesidad de revivir ese tiempo perdido desde otro lugar, ahora. Sigo siendo un eterno joven. Así me siento. Creo que necesito recuperar todo eso que no viví.
-¿Cómo querés vivir?
-Feliz, en libertad, sin ningún tipo de presión interna. Ya sea la presión del miedo, del deber ser, del tener que hacer. Si no ir tomando elecciones libres sobre lo que se me va presentando y que en otro momento no me hubiese animado. Siento que ahora tengo el poder para hacer lo que se me vaya presentando.
-¿Cuáles fueron las sensaciones al subirte a un escenario en que el protagonista es Mario y no el periodista Mario Massaccesi?
-Tanto para escribir un libro, como para los talleres y en el escenario, la condición que pongo es compartir parte de mi vida. Sería muy fácil hacer una propuesta sin ponerle el cuerpo. Para mí es muy fácil contar las historias de otros, porque es lo que hacemos los periodistas. Cuando te ponés en el rol del otro y tenés que contar tu propia vida, es donde está el desafío del coach. Soy el primer alumno de lo que propongo en el libro y en la obra.
-¿Cuánto hay hoy en vos de ese "Marito" que para su cumpleaños solo tenía un alfajor sobre el cual soplaba una velita y que ahora pasa una Navidad en Miami con Susana Giménez?
-La presentación del espectáculo justo termina con la única foto que yo tengo de mi infancia. Yo le hablo a ese "Marito" que fui. ¿Cuánto hay de ese "Marito"? Todo. Es el lugar al que me comprometo a volver todas las veces que sean necesarias para acordarme de dónde vengo. Para volver a ver la raíz. Por otro lado, porque en ese "Marito" que todavía no se había roto en mil pedazos, como me rompí muchas veces, estaba toda la felicidad del mundo sin darme cuenta. Para volver a donde comenzó la historia. Por otro lado, mi promesa de seguir cuidando a ese niño de la foto, que ya tiene más de 50 años.
Publicado en Diario "La Nación", 14 de enero del 2020. Foto: Diario "La Nación".














