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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.
LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.
“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).
“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.
martes, julio 09, 2024
lunes, julio 10, 2023
La declaración de la Independencia.
Hacia 1815 la revolución rioplatense atravesaba circunstancias críticas en el ámbito político militar: Fernando VII había vuelto a ocupar el trono de España e intentaba una ofensiva de gran envergadura para recuperar sus colonias. Derrotado Rondeau en Sipe Sipe, la frontera norte del antiguo virreinato quedó únicamente confiada a los guerrilleros de Güemes; Paraguay permanecía neutral y aunque en 1814 los patriotas habían tomado Montevideo después de la victoria de Brown en la batalla del Buceo, en el resto de Latinoamérica prácticamente todos los movimientos revolucionarios afines con el de Buenos Aires habían sido sofocados. Morelos había caído en México, Bolívar había sido derrotado en Venezuela y en octubre de 1814 los realistas habían vencido a los patriotas chilenos en Rancagua.
Publicado en Diario LA PRENSA.
https://www.laprensa.com.ar/531988-La-declaracion-de-la-Independencia.note.aspx
domingo, julio 09, 2023
El Doodle anual de hoy celebra el Día de la Independencia de Argentina 2023.
¡El Doodle anual de hoy celebra el Día de la Independencia de Argentina 2023!
¡Feliz Día de la Independencia!
1816 - DÍA DE LA INDEPENDENCIA. Este domingo 9 de julio es feriado en nuestra Argentina se celebra un nuevo aniversario del Día de la Independencia que se declaró en el Congreso de Tucumán en la casa de Francisca Bazán de Laguna.
La casa histórica de Tucumán se construyó en 1760. Pertenecía a una importante familia local, la de Francisca Bazán, esposa de Miguel Laguna y contaba con varias habitaciones, patios que las conectaban y su único ornamento eran unas columnas salomónicas ubicadas a los costados de la puerta principal.
Esta casa fue alquilada por el gobierno revolucionario, que la ocupó como cuartel para oficiales y tropa, por lo menos en los meses que siguieron a la Batalla de Tucumán.
Permanecía en manos del Estado en concepto de alquiler cuando fue asignada para las sesiones del Congreso de Tucumán, que funcionó en ella entre marzo de 1816 y enero del año siguiente.
Después de ser sede del Congreso donde se declaró la Independencia, fue alquilada para la imprenta del ejército, el servicio de Telégrafo y el Juzgado Federal.
Tras el traslado del Congreso a Buenos Aires, la casa fue destinada a diversos usos, y devuelta a sus propietarios en algún momento de la crisis conocida como la Anarquía del Año XX. Pasó a ser propiedad de Carmen Zavalía, casada con su tío Pedro Patricio Zavalía. Su estado parece haber sido ruinoso, por lo que los esposos Zavalía demolieron las construcciones del segundo patio, recontruyéndolas en un estilo más moderno.
En 1874, la casa fue definitivamente adquirida por el estado nacional argentino que la destinó a edificio de Correos, anexándole posteriormente el servicio de Telégrafo. El lugar fue sede de las primeras manifestaciones de conmemoración de la Declaración de la Independencia, que comenzaron durante los años 1880.
Fue declarada en 1941 Monumento histórico.
Otras Efemérides argentinas.
1853 - CONSTITUCIÓN NACIONAL. Trece de las 14 provincias de la Confederación Argentina juran la Constitución Nacional aprobada por el Congreso Constituyente de la ciudad de Santa Fe y promulgada el 1 de mayo de 1853. Fue rechazada por la provincia de Buenos Aires, que se separó de la confederación y formó el Estado de Buenos Aires hasta 1859.
1859 España firma el tratado de paz y amistad con Argentina, por el que reconoce por primera vez, la independencia y soberanía del Estado argentino.
9 de julio del 2011. En medio de una gira por Centroamérica, sicarios asesinan en la ciudad de Guatemala al cantautor y escritor argentino Facundo Cabral a la edad de 78 años. Víctima de un atentado aparentemente dirigido al empresario Henry Fariñas el cual conducía al cantautor y a su representante al Aeropuerto Internacional La Aurora desde el hotel donde se hospedaba, para continuar en Nicaragua con su gira de presentaciones en el Bulevar Liberación, quedando únicamente herido el empresario y fallecido el cantautor.
9 de julio del 2019. Fernando de la Rúa el ex presidente quien en 2001 renunció a su mandato en un triste y solitario final en medio de una severa crisis económica y un estallido social que dejó 39 muertos a causa de casos de represión ilegal. Fallece, a las 7:10, a los 81 años, el martes 9 de julio de 2019 en el Instituto de Rehabilitación y Educación Terapéutica Fleni sede Escobar, donde se encontraba internado a causa de una descompensación cardíaca y renal derivada de su cuadro.
El presidente Mauricio Macri decretó tres días de duelo nacional. El funeral de Estado tuvo lugar en el Salón de los Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados. Sus restos fueron sepultados en el Cementerio Memorial de Pilar.
TANGO INDEPENDENCIA.
Poco antes del centenario de la independencia Argentina, los festejos fueron centrándose en la rivera del Riachuelo. En los cafetines cantantes del barrio de La Boca, atendidos por camareras que de alguna manera estaban relacionadas con el tango. De todas formas en esos cafetines, no se bailaba, solamente se acudía para escucharlo y así cada noche se congregaban cientos de parroquianos en busca de esa nueva música que aún no había abandonado los suburbios.
sábado, julio 09, 2022
9 de julio: La construcción de la Patria por Norberto Galasso.
9 de julio: La construcción de la Patria.
viernes, julio 08, 2022
Juan Martín de Pueyrredón en el Congreso de Tucumán.
Juan Martín de Pueyrredón en el Congreso de Tucumán.
Por Roberto L. Elissalde.
Se cumple el 206 aniversario de la declaración de la Independencia, y es conveniente reflexionar sobre una de las figuras que de algún modo han sufrido el olvido en nuestra historia y fue uno de los gestores de esa fecha.
De la lectura del
El acta del 6 de abril da cuenta que "ese día estaba destinado por la justicia para el castigo de once miserables delincuentes, que en complot con cinco más habían desertado escandalosamente de las banderas de la patria, llevando consigo armas, y municiones con que agravaron su crimen, haciendo fuego a una partida, que se destacó para apresarlos''.
Después de reconocer los congresales que "el tenor de las leyes es un remedio de la sociedad enferma'', pero que la gente "miraba en los reos unas víctimas, que iban a inmolarse en aras de la patria en expiaciones de crímenes cometidos contra ella misma. Pero once vidas perdidas en un momento, después de tantas que han perecido pausadamente al rigor del fuego, de la espada, le presentaban un espectáculo desagradable, y que ponían en tortura los sentimientos de su piedad''.
MISERICORDIA.
Esa mañana a las 8 el presidente Mariano Medrano convocó a los demás diputados y les pidió misericordia "para aquellos miserables y tuvo el dulce placer de ver apoyada su piadosa moción por el consentimiento unánime del Cuerpo Soberano''. De inmediato, los diputados Calixto del Corro, Juan Martín de Pueyrredon y fueron comisionados para anunciar en nombre del Congreso el perdón de los delincuentes.
Dice el acta que "ya caminaban al suplicio'', los tres diputados "se colocaron en el centro del cuadro que había formado la tropa, y pasaron orden al comandante por medio de un edecán, para que presentase en aquel punto los reos. Cuando éstos llegaron, escoltados, como es costumbre, de los ejecutores de la justicia con todo aquel imponente aparato que diera la severidad de las leyes, y haciendo alto, se disponían a oír por última vez el fallo de su muerte, el ciudadano diputado Pueyrredon fijó la atención del pueblo y con voz perceptible de todos dijo: El Soberano Congreso en honor de su instalación gloriosa perdona a estos miserables reos. Perdón, perdón, y Viva la Patria''. Las palabras de Pueyrredon fueron respondidas por el pueblo con repetidos "Viva la Patria", "Viva el Soberano Congreso", mientras la emoción embargaba a los presentes: "...después de la primera sorpresa inundaron el macilento rostro de los ya felices delincuentes. Se arrojaron estos luego a los pies de sus libertadores, y bendijeron a gritos la mano liberal que se había extendido para salvarlos''. Al momento fueron colocados en sus respectivos cuerpos, les entregaron las armas recordándoles
Con motivo del movimiento del 14 y 15 de abril en La Rioja, el Congreso resolvió el 23 de abril destinar a aquel punto en su nombre al teniente coronel Alejandro Heredia, quien debía obrar según las instrucciones dadas por los diputados Pueyrredon, Antonio Sáenz y Tomás Godoy Cruz. Igualmente en esa misma sesión don Juan Martín fue nombrado por pluralidad de votos junto con sus colegas Medrano, Castro, Acevedo, Thames, Oro, Sánchez de Bustamante, Bulnes e Iriarte para la redacción del reglamento que debía dársele al futuro Director Supremo.
EMPRESTITO FORZOSO.
En la sesión del 27 de abril a raíz del reclamo del comandante del batallón del Nº 10 sobre una paga atrasada, demorada por una escasez de fondos, los diputados Pueyrredon y José Darregueira apoyaron que
Dicen las actas, que el presidente Pedro Ignacio de Castro Barros abrió la sesión "en presencia de un numeroso pueblo"; en sus palabras destacó los males que sufriría la Patria si el designado no fuera una persona de recomendables cualidades. Como ahora por ser parte de la esencia humana, instó a abandonar las "miras particulares, y fijarse únicamente en el bien común, y en las ventajas de los pueblos que esperaban en el Supremo Director del Estado el don más precioso y más interesante", como lo afirmara el sueco Jean Adam Graaner el Congreso "comenzó sus trabajos con mucho celo, pero dentro de una gran confusión. Con todo, poco a poco los congresistas fueron desarrollando sus ideas''.
Se procedió inmediatamente a la votación de 23 diputados de los 25 presentes votaron por "el señor diputado por la ciudad de San Luis, Coronel Mayor don Juan Martín de Pueyrredon, y publicado allí mismo el nombramiento, fue aclamado por el pueblo espectador a la barra''. Inmediatamente hizo uso de la palabra el nombrado, quien después de resaltar que no se encontraba con aptitudes "para un empleo de tanta consecuencia" y conociendo sus limitaciones personales, creía conveniente fuera otra persona con luces suficientes, pero que "debiendo sacrificarse por la felicidad de su patria" debía sacrificarse respetando la voluntad de los diputados. Acto seguido prestó juramento y colocado en un sitial de preferencia escuchó la palabra del presidente del cuerpo quien invocó al cielo "prevenir sus pasos con los aciertos, presidir en sus deliberaciones, y guiarlos por las sendas de la paz, de la justicia y de la verdad para consuelo y satisfacción de los pueblos y provincias de la Unión".
GÜEMES VS. RONDEAU.
Citados los congresales para esa misma tarde a las siete, el Director pidió permiso para dirigir la palabra y expuso que en la situación del Estado, si bien era importante su presencia en la capital, "centro de las relaciones, cuidados y negocios, creía no menos importante pasar al Ejército, y reconocer su Estado para tomar con exacto conocimiento las providencias, y medidas, que su presencia y las circunstancias podrían hacer oportunas".
A las urgencias materiales, debía mantener la disciplina y el orden, relajadas de algún modo por las diferencias entre el gobernador de Salta Güemes y el jefe del Ejército del Norte, general Rondeau, que habían llegado casi a las manos y que el mismo Congreso debió enviar apenas iniciadas las sesiones un oficio, instándolos a terminar con esas funestas consecuencias. Volviendo al testimonio del mencionado Graaner consideraba al nuevo Director "uno de los hombres más ilustrados" del momento; "más político que soldado, trataba de ganarse la voluntad de todos los partidos y de unir las facciones opuestas por medios pacíficos, y en eso ha obtenido un resultado superior a cuanto pudiera esperarse"
Triste destino el de nuestro prócer, en la memoria póstuma; la plaza que lleva su nombre y en la que está su monumento en la ciudad de Buenos Aires es llamada por la de la estación ferroviaria Flores; en la provincia de Buenos Aires el partido que lo recuerda es eclipsado por el nombre de su ciudad cabecera Mar del Plata. Y lo más lamentable es que su busto que debiera estar con los de los presidentes argentinos, en el salón dedicado a ellos en la Casa de Gobierno, ya que desempeñaba la primera magistratura al declararse la independencia, jamás fue colocado a pesar de las muchas veces que lo hemos comentado en distintos medios, cuando el bicentenario de la Independencia en el 2016. Esperemos en esta fecha despertar la conciencia de los hombres públicos.
Autor: Roberto L. Elissalde.
Historiador. Vicepresidente de la Academia Argentina de Artes y Ciencias de la Comunicación.
PUBLICADO EN DIARIO LA PRENSA.
https://www.laprensa.com.ar/517778-Juan-Martin-de-Pueyrredon-en-el-Congreso-de-Tucuman.note.aspx
sábado, noviembre 27, 2021
EL PARÍ.
EL PARÍ.
Quizás para algunos decir "Warnes" sólo los remita
a una calle de Buenos Aires, en donde se venden repuestos automotores de dudosa
procedencia. Probablemente pocos sepan el origen del nombre Warnes.
Dicha calle homenajea a un PATRIOTA, Héroe de nuestra Guerra
de Independencia.
Ignacio José Javier Warnes y García de Zúñiga, había nacido
en la Ciudad de Buenos Aires en 1770.
De larga carrera dentro de las Armas sería muy extenso hacer
un resumen de su vida militar. Sólo daremos los nombres de las Batallas más
sobresalientes en donde combatió: Invasiones Inglesas. Expedición al Paraguay
de Belgrano (donde cae prisionero de los paraguayos), Tucumán, Salta,
Vilcapugio, Ayohuma...
Fue uno de los vencedores de la Batalla de la Florida (25 de
mayo de 1814), que da nombre a la importante calle céntrica de Buenos Aires, y
a la localidad del conurbano bonaerense.
Combatió al lado de la General Juana Azurduy y de su esposo
Manuel Padilla.
Hasta que llegó la "Batalla del Parí" en Santa
Cruz de la Sierra, actual Bolivia.
Warnes, al mando de 1000 hombres, se enfrenta a 1600 hombres
del Rey a las ordenes de Francisco Javier Aguilera.
Warnes, encabezando la caballería patriota destroza sin
piedad a las fuerzas de Aguilera. La victoria está del lado de los
independentistas. Sin embargo, sucede lo impensado. Una bala de cañón mata al
caballo de Warnes, y en su caída, atrapa la pierna de su jinete.
Desdichadamente, el Coronel Ignacio Warnes no tuvo a su lado un Cabral, y pronto
es atravesado de un bayonetazo. Muerto el Jefe, los patriotas se desconciertan.
Y lo que era una victoria segura, se transforma en derrota. De los 1000
combatientes de Warnes, 650 mueren durante el combate, y de los 1600 realistas,
mueren 1400. En un acto de suprema ignominia, Aguilera, el vencedor, manda
degollar a los prisioneros patriotas. La Batalla del Parí fue la más sangrienta
de todas las batallas de la Guerra de Independencia, en proporción a la
cantidad de muertos y la cantidad de combatientes.
Al día siguiente de la Batalla, Aguilera entra a la Ciudad
de Santa Cruz de la Sierra. Pero sus hombres no llevan por delante el
Estandarte Real, sino que avanzan llevando la cabeza de Warnes clavada en una
pica.
Ignacio José Warnes es Héroe Nacional de Bolivia. Diversas
estatuas lo recuerdan, como también una Ciudad que lleva su nombre y un
Departamento de la Provincia de Santa Cruz.
Quisimos recordar a éste patriota olvidado hoy precisamente.
Porque hoy se cumplen 205 años de la Batalla del Parí (21 de noviembre de
1816), batalla sangrienta en donde el Coronel Ignacio José Javier Warnes y
García de Zúñiga ofrendaba su vida por la Patria naciente.
Nuestro recuerdo y homenaje a éste valiente.
Esta es una foto muy especial, que encontramos hace ya
varios años.
Es Rommel Pantoja (ya fallecido), descendiente directo de
Warnes.
En la foto vemos a Pantoja mostrando unas espuelas sobre un
cojín. Esas espuelas pertenecieron a su ancestro, el Coronel Ignacio Warnes.
Publicado en Granaderos Bicentenario / Facebook.
lunes, julio 12, 2021
Nuestra Independencia y la batalla de Waterloo.
Nuestra Independencia y la batalla de Waterloo.
Omar Locatelli (*)
"Como no sabían que era imposible lo hicieron"
Escribir sobre nuestra independencia a 205 años de la misma, más que un honor y un orgullo es una responsabilidad y un deber para todo ciudadano que trate de ser conocedor de sus raíces y, más que nada de quienes la forjaron al decir de Sarmiento “con la espada, con la pluma y la palabra”.
Porque ella, la independencia, se ha nutrido de valientes personalidades que dejando de lado profesión, bienes e ideales se sometieron al bien común del momento para crear una nueva nación entendida como una comunidad de sentimientos más que un estado jurídicamente organizado, a fin de justificar ideas que hoy nos parezcan extremas, sin ubicarlas en el tiempo y situación en que fueron pensadas.
Los anhelos de libertad evidenciaron la unión de un heroico pueblo, cuando el intento británico de ocupación, hicieron estallar su bravura para desalojar en dos oportunidades y rechazarlos hasta terminar con sus ambiciones. Los criollos del momento sintieron la pri-mera necesidad de unión ante un enemigo común, incluso hasta los caciques Epumer, Errepuento y Turuñamqui, ofrecieron contribuir con hasta 20.000 “gentes de guerra”, con 5 caballos cada uno para ser los primeros en embestir a esos “colorados”. Los lazos con Europa comenzaban a romperse y los propios a afiatarse.
Tanto así que, 4 años más tarde ya hubieran crecido, hasta permitir forjar un ejército en ciernes para respaldar el asomo revolucionario de mayo de 1810, a fin de separarse, de alguna forma, de la corona española presa por Napoleón. Allí nacieron los esfuerzos libertarios, no solo militares sino también económicos, cuando el cónsul del momento Don Manuel Belgrano abogó por los primeros esbozos de favorecer con sus medidas una insipiente economía que regulara el comercio autóctono a fin de lograr un desarrollo criollo que reemplazara los productos que no llegaban del exterior. La independencia seguía atada a los vaivenes de la política europea.
Para independizar el comercio autóctono, el coronel Pedro Andrés García parte en octubre de 1810, con el apoyo de los caciques Epumer, Quintelen y Victoriano, en la búsqueda de las Salinas Grandes para traer fanegas de sal a fin de poder comercializar el mayor elemento productivo del momento: los cueros del ganado vacuno. Esta irrupción en territo-rio inexplorado aún, marca una de las primeras vinculaciones entre los pueblos originarios y los criollos, con el mismo ideal independista, a fin de favorecer una independencia también comercial utilizando las riquezas propias del suelo nacional.
También en el Acta del pedido del Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810, se muestra la apertura gentilicia del espíritu independista al contar con firmas indígenas para contribuir al primer grito de libertad. Esa apertura se refrenda 3 años más tarde cuando la Asamblea del año XIII, abolió la esclavitud de todo tipo para los habitantes del suelo de las incipientes Provincias Unidas del Río de la Plata.
Ese espíritu independentista también se muestra en 1815, cuando por primera vez, el fuer-te de Buenos Aires iza una insignia diferente, al hacerlo con la bandera celeste y blanca creada por el entonces General Manuel Belgrano. También ese es el momento donde el pueblo, a través del cabildo porteño da cuenta de necesitar profundizar ese anhelo libertario de 1810. Este nuevo Cabildo vota un Estatuto Provisional, el 05 de mayo de 1815, para reunir un Congreso, que determinara una forma definitiva de gobierno y una constitución que lo respaldara.
La dificultad del lugar de reunión fue salvada al elegir a la ciudad de Tucumán, por estar equidistante de todas las provincias a reunirse. La representación de cada provincia estaba dada por un diputado cada 15.000 personas o fracción no menor a 7500 habitantes. No obstante, ello, Artigas y su empecinamiento en su intento de formar una Liga del Litoral, no permitió enviar a sus representantes, salvo Córdoba que los envió luego de un gran debate. Los problemas internos comenzaban a aflorar y detenían la evolución de un ideal independentista.
La acción determinante
A mediados de 1815, se produce un hecho que acelera las acciones en pos de la tan ansiada independencia criolla: la batalla de Waterloo. El 18 de junio Napoleón, en la actual Bélgica, es derrotado por la Séptima Coalición cuando decide invadir a los países bajos. El Duque de Wellington, Arthur Wellesley, comandando un ejército de tropas británicas y holandesas, junto al ejército prusiano del mariscal de campo Gebhard von Blücher, dieron cuenta del avasallante avance francés.
A partir de ese momento las potencias vencedoras de Napoleón crean en Septiembre la Santa Alianza, por la cual comienzan a reclamar su derecho a dirimir sobre los destinos de sus anteriores posesiones. Los reyes españoles designan a Pablo Morillo, luego primer Conde de Cartagena, para encabezar una expedición a fin de que recupere sus posesiones americanas.
Como forma de contrarrestar las eventuales acciones realistas, el Almirante Guillermo Brown, en octubre de 1815 había comenzado a reunir una pequeña flota, a disposición del nuevo gobierno rioplatense para asolar los enclaves portuarios godos en el Pacífico, como demostración de un incipiente poderío naval criollo, llegando hasta amenazar al puerto del Callao en el Perú, a mediados del año siguiente. La independencia era una necesidad para justificar la lucha en nombre de algo.
Otro factor determinante fue la derrota criolla en Sipe Sipe en noviembre del mismo año. Rondeau es derrotado y los caudillos criollos insisten en buscar un motivo aglutinante que les permita justificar continuar su lucha contra las fuerzas realistas que buscaban alegar sus derechos de posesión.
En enero de 1816 se activa la reunión de los diputados por la situación reinante y empiezan las sesiones el 24 de marzo del mismo año.
San Martín, anoticiado de la situación después de Waterloo y con el Plan Continental oculto en su cabeza, fue el primero en bregar por la independencia. Les escribe a sus diputados, en abril de 1816, de la urgencia de ser libres del yugo español. Godoy Cruz, diputado por Mendoza, recibe la famosa carta de San Martín, donde le dice que “es más sencillo hacer que un americano sople una botella que los delegados dicten la independencia”. Y agrega como acicateándolos “para los hombres de coraje se han hecho las empresas”.
Otra personalidad, conocedora de la nueva situación española, y en comunicación con San Martín, fue la de Belgrano. En razón de ello, y con las urgencias del momento, expone el 06 de julio de 1816 ante el Congreso de Tucumán, que una forma de gobierno necesaria y perentoria para el momento que se vivía, era una monarquía parlamentaria, a car-
go de un sucesor de Tupac Amaru. En coincidencia con San Martín, la situación anárquica-ca y de difícil control ocasionada por los caudillos del momento, y por las amenazas externas en ciernes, indicaban que tal forma de gobierno podría ser la solución.
El 09 de julio los enviados al congreso, temerarios unos, temerosos otros, escuchan la lectura que efectúa el diputado por Buenos Aires, Juan José Paso, del Acta de la Independencia de las Provincias Unidas de Sud América. Terminada su lectura Francisco Narciso Laprida, diputado por San Juan, quien presidía las sesiones, la hace votar, recibiendo su aprobación por aclamación.
En el título del Acta también se amplía territorialmente la Independencia a Sud América, más allá del antiguo título del Río de la Plata, en razón de abarcar a todos los pueblos que buscaban aunar su madurez política, desde las tierras del Plata hasta el Alto Perú.
Esta honrosa declaración tan solo diez días después se amplió de “ser libres del dominio de los reyes de España y de su metrópoli” a serlo también de cualquier otra potencia extranjera, en razón de la amenaza de una invasión portuguesa a órdenes de Carlos Federico Lecor, quien más tarde ocuparía Montevideo en 1817.
Una vez más la incertidumbre de la evolución del momento hizo que la intrepidez del pueblo criollo del momento -pueblo argentino hoy en día-, supiera sobreponerse a las inclemencias circunstanciales en pos de un ideal de Nación que hoy nos honra.
Sigamos el ejemplo de quienes aún en la penumbra de la historia, pudieron mantener su ideal de independencia y libertad de toda dominación extranjera.
Recordemos las palabras del presidente Avellaneda al decir en un aniversario de la batalla de Maipú en 1880 que: “los pueblos que se apoyan sobre tumbas gloriosas son los que mejor vislumbrarán el porvenir.”
Argentinos “¡VIVA LA PATRIA!”
(*) Coronel (R) – Magister en Historia de la Guerra – Miembro de número del Instituto Argentino de Historia Militar.
Publicado en Diario "La Prensa", 11 de Julio del 2021.
http://www.laprensa.com.ar/504039-Nuestra-Independencia-y-la-batalla-de-Waterloo.note.aspx
viernes, julio 09, 2021
A propósito del 9 de julio: de liderazgos y “segundas líneas”. Por Ricardo de Tito.
La Independencia, en efecto, la concretó una “segunda línea” de hombres públicos quienes conformaron un amplio acuerdo práctico.
Tampoco la Primera Junta –que había reunido a varias de las primeras espadas– incluyó a muchos de los políticos más destacados, como Rodríguez Peña, French, Chiclana, Pueyrredón y Vieytes privilegiando –al lado de los insustituibles, Saavedra, Moreno, Castelli y Belgrano–, la inclusión de hombres de bajo perfil, tales los casos de Larrea, Matheu, Azcuénaga y Alberti para integrar una verdadera “Junta”.
Ambos momentos dieron luz entonces a sendas coaliciones políticas que, en Tucumán, concretó aquella “jugada maestra” como la definió San Martín, su principal artífice tras bambalinas.
En los tiempos previos quienes habían fallado en la función pública o no coincidían con el plan continental de la Logia Lautaro, eran dejados a un lado, como sucedió con Dorrego o Alvear. Otros, y en particular quienes peleaban por las autonomías provinciales, eran directamente guerreados como el santiagueño Borges –fusilado–, el primer gobernador electo en Córdoba José Díaz y todos los insurrectos litoraleños donde había otra segunda línea de peso: santafecinos, entrerrianos, correntinos, orientales y misioneros, que no fueron de la partida en Tucumán jugaron un papel clave para que el Congreso pudiera funcionar frenando en las fronteras las ambiciones brasileñas.
Pero nuestro tema es hoy Tucumán que invita a un recorrido por tres barrios porteños en los que se reúne la mayoría de los ignotos congresales: Almagro, Boedo y Palermo.
Mariano Medrano fue quien propuso enmendar el texto para que la independencia se afirmara contra “toda otra dominación extranjera”. Su calle de continuación, el fraile Castro Barros, había “jugado” ya en la Asamblea del año XIII. El salteño Mariano Boedo –además de avenida, barrio señero– ofició como vicepresidente de la sesión; los conspicuos cordobeses Jerónimo Salguero y José Antonio Cabrera eran descendientes del fundador de la ciudad y el obispo Colombres, un emprendedor de la industria azucarera tucumana.
Pérez Bulnes, cordobés, terminará en abierto conflicto con su hermano Juan Pablo, de militancia federal; el santiagueño Pedro Díaz Gallo era, igual que el salteño Manuel Acevedo, Maestro de Artes por la Universidad de Córdoba. Como Colombres, fue diputado por Catamarca, provincia que, así, fue representada por dos “extranjeros”. Entre los bonaerenses figuran Esteban Gascón –natural de Oruro– y el terrateniente Anchorena y, por fin, la esquina “Sánchez y Sánchez” de Rivadavia al 3400 da cuenta de otros dos congresales: el abogado jujeño Sánchez de Bustamante oficia como continuación de Sánchez de Loria, canónigo de la catedral de Charcas.
La traducción del Manifiesto al quechua y al aimara nos lleva a Palermo: corrió por cuenta de José María Serrano, diputado por Charcas. Acevedo, Aráoz, Malabia, Thames, Darregueyra, Gorriti, Pacheco de Melo, Uriarte y Oro estamparon allí su firma pero José Moldes quedó atravesado: sus pliegos como diputado por Salta fueron rechazados. De cualquier modo, se cruza con Pedro Ignacio Rivera, diputado por Mizque y con la avenida Congreso de Tucumán.
Los cuyanos conformaron el bloque “sanmartiniano”. No es casual la presidencia de Narciso de Laprida, y el rol clave de Godoy Cruz y Maza. Pueyrredón, electo como puntano, no estuvo presente: ungido Director Supremo había partido hacia Buenos Aires. Allá por Villa Luro, quedó solito Miguel del Corro que fue enviado por el Congreso a gestionar ante Artigas y terminó por cambiar de bando.
También por el oeste se memora a Cayetano Rodríguez. Finalmente, Antonio Sáenz, primer rector de la UBA, es homenajeado con una importante avenida en el sur porteño, pero no hay calle que recuerde a Fernández Campero –el marqués de Yavi–, que fue electo por Chichas pero prefirió permanecer en la lucha de las republiquetas.
Sintetizando: diez provincias de la actual Argentina tuvieron 24 representantes presentes y de la actual Bolivia hubo cinco diputados por tres provincias. Por su lado, Santa Fe, los Entre-Ríos, las Misiones y la Banda Oriental, agrupadas en la “Liga de los Pueblos Libres”, no enviaron diputados.
Moraleja: casi nadie es indispensable y siempre existen reemplazos con sangre fresca y dispuesta. Los buenos conductores, conscientes de sus límites, no se anotan en todas; los liderazgos corren el riesgo de convertirse en personalismos autoritarios; y resultan inútiles los porfiados en sostenerse en el poder creyéndolo algo inmanente.
La política es un arte que exige dominio de los tiempos para abrir paso a escenarios nuevos y la irreverencia realizada por aquel equipo en Tucumán, cuyos nombres casi nadie recuerda, es prueba fehaciente.
El lugar de “intocables” no fue el destino que eligieron para sí los Moreno, Castelli, San Martín, Belgrano, Saavedra, Güemes, Pueyrredón, Brown o Monteagudo. Tampoco los Padilla, Azurduy, Warnes o Arenales, ni los Viamonte, Rondeau, Las Heras o Balcarce. Menos aún Artigas, Campbell, Diez de Andino, Candioti, Hereñu, Barreiro o Andresito, líderes de la Liga Federal.
Todos ellos se subieron al toro bravío de una revolución en curso y la lógica de la guerra los alejó de todo discurso vacuo sobre transformaciones hipotéticas que nunca llegan: ellos las emprendieron.
La mayoría de los “referentes” del presente, en cambio, se siente insustituible. Memoran el pasado con tono épico pero, amantes del bienestar autocrático, viven en las antípodas de todo ejemplo de desprendimiento. No parecen hacer honor a esta historia.
Ricardo de Titto es historiador. Autor de "Las dos independencias argentinas".
Publicado en Diario "Clarín", 8 de julio del 2021.
https://www.clarin.com/opinion/proposito-9-julio-liderazgos-segundas-lineas-_0_mfhaN_Pdo.html
9 de julio: Google celebra el Día de la Independencia con un doodle (garabatear).
Este 9 de julio del 2021, Google decidió celebrar el "Día de la Independencia de la Argentina" con un doodle. El buscador, en su ya tradicional forma de festejar las fechas patrias de cada país y homenajear a personalidades.
El diseño de Google tiene en el fondo muestra la bandera nacional argentina y en el centro de todo se encuentra un mate bien servido otra bebida que es "infusión nacional" que compartimos con países como Paraguay, Brasil, Chile, Bolivia, Uruguay, entre otros de la Patria Grande, Nuestra América.
La Independencia de Argentina se consiguió el martes 9 de julio de 1816 en la casa de Francisca Bazán de Laguna, hoy también conocida como la Casa de Tucumán.
La Declaración de Independencia de la Argentina fue una decisión tomada el martes 9 de julio de 1816 por el Congreso de Tucumán, por la cual declaró la formal ruptura de los vínculos de dependencia política de las Provincias Unidas del Río de la Plata con la monarquía española.
Diez días más tarde, el mismo Congreso renunció también a toda otra dominación extranjera.










