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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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jueves, junio 13, 2024

Arturo Jauretche y su relación con la masonería.

 

Arturo Jauretche 
y su relación con la masonería.

Por Pablo A. Vázquez.

Al cumplirse días atrás, el 25 de mayo, el 50° aniversario del fallecimiento de Arturo Jauretche se produjeron varios homenajes en su memoria. Sea en jornadas de reflexión sobre el personaje, como las realizadas en la Universidad Nacional de Lanús y en el Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas, como en la edición del libro “Conocer a Jauretche: pensar en nacional” (2024), coordinado por Ernesto Jauretche, Osvaldo Jauretche y demás descendiente del escritor, e impulsado por la Comisión de Homenaje a Don Arturo Jauretche.

De los variados temas que abarcan la figura y accionar del político de Lincoln su relación con la masonería mereció estos años distintas precisiones. Emilio Corbière, estudioso del tema y de familia de masones, en “La Masonería II: Tradición y Revolución” (2001), refirió: “… Arturo Jauretche, que fue iniciado en 1934, de la mano de Gabriel del Mazo. Eso ocurrió después del sangriento levantamiento radical yrigoyenista de Paso de los Libres (Corrientes) y Jauretche se refugió en la masonería para lograr protección”. Y a su vez agregó el escritor “El periodista Rogelio García Lupo me dijo que cuando actuó con Jauretche en la intervención de Eudeba, en 1973, aquél le refirió la historia de su ingreso a la masonería que realizó junto a Atilio García Mellid. Como este último, al parecer tenía buena voz, los masones de la logia lo hicieron “orador” de ella. La represión del gobierno justista fue implacable con los revolucionarios radicales, pero – según Corbière – como Agustín P. Justo y Julio Argentino Roca (hijo) eran masones, miraron para otro lado con los masones insurgentes”.

GRAN LOGIA DE ARGENTINA.

Del lado de la masonería afirman la pertenencia de Jauretche, ya que tanto en el sitio web de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones https://www.masoneria-argentina.org.ar/ como en la página web de la Gran Logia Escocista Argentina https://www.granlogiaargentina.org/ se lo toma como masón, y detalla la primera que: “Según se sabe, Jauretche ingresó a la Masonería Argentina en la Logia Bernardino Rivadavia nº 364, hacia 1934. Fue presentado por Gabriel Del Mazo. Su iniciación se relacionó con su necesidad de obtener protección política, pero, también, fue el modo que encontró para alinearse ideológicamente con otros intelectuales”.

Años atrás, en la revista “Ñ” en la nota “El secreto de Jauretche” del 10 de octubre de 2011 se incluyó una imagen de un registro de la masonería con estos datos: “Arturo M Jauretche: 32 años, argentino, soltero, abogado, domiciliado en Florida 470, Capital Federal”. Aunque en este caso, si es que no se equivocaron en su fecha de nacimiento, ya que fue el 13 de noviembre de 1901, daría como resultado que en realidad se sumó a la masonería en 1933.

En el artículo “Arturo Jauretche y la masonería”, sin firma, del sitio web “Revisionistas: la otra historia de los argentinos” https://www.revisionistas.com.ar/ se incluye que “se había iniciado en la “Augusta y Respetable Logia “Bernardino Rivadavia” 2ª del Valle de la Capital (Federal)”, y precisó como notar al pie: “El nombre exacto de la logia masónica donde se inició Jauretche es Augusta y Respetable Logia Bernardino Rivadavia 2ª Nº 364, fundada el 1º de diciembre de 1932 en la ciudad de Buenos Aires, más precisamente en el barrio porteño de Boedo. Allí también estuvo Gabriel del Mazo”.

Incorporaron la referencia de “Ñ” que explicitó: “Arturo Jauretche ingresó a la Internacional en el mes de junio de 1933, de acuerdo con lo que publicó en ese mes y año el boletín oficial de la Gran Logia Argentina de Libres y Aceptados Masones, la misma que funciona actualmente en la calle Tte. Gral. Juan D, Perón 1242, Buenos Aires. Y, dentro de dicho boletín oficial, la mención de Jauretche figura en la Circular de Propuestas Nº 359… en la Circular de Propuestas Nº 356 figura como iniciado en la masonería el genial Homero Manzi.”

Y agregaron un dato digno de Dan Brown, autor del “Código Da Vinci”: “Patricio Maguire fue un experto estudioso de la Masonería... dejó escritos inéditos que, poco antes de morir, donó a la Biblioteca Popular “Adolfo Saldías” del Instituto Nacional de Investigaciones Históricas “Juan Manuel de Rosas. Esos escritos se componen de voluminosos tres tomos, uno de los cuales contenía antecedentes masónicos de Arturo Jauretche. En la parte donde Maguire había escrito sobre Jauretche y la masonería, esa hoja estaba misteriosamente arrancada y hecha desaparecer… Eso lo corroboré la noche del martes 14 de diciembre de 2010 estando en la Biblioteca “Adolfo Saldías” junto al bibliotecario Sandro Olaza Pallero, Juan Manuel Cardoso y un hombre de apellido Lambruschini”.

UN PAR DE APORTES.

Ante estos datos realizo un par de aportes. Por un lado, el propio Arturo Jauretche, en su libro “De memoria: pantalones cortos” (1972) refirió sus recuerdos de juventud, incluyendo en el capítulo XIV sus vivencias sobre las “casas malas”, la policía, la Iglesia y la masonería.

Y, por otro lado, en la biografía de dos tomos “Jauretche y su época”, publicada en 1985, y reeditada en 2003, del historiador Norberto Galasso, se consignó que Don Arturo impulsó la creación de la logia masónica “Leandro N. Alem” en 1931.

En los primeros años del siglo XX en Lincoln, Jauretche, haciendo un paralelo con los prostíbulos de su pueblo, rememoró: “Igual cosa me pasaba con los locales de la masonería, aunque los pecados eran otros, pero tal vez el diablo el mismo. Seguramente en este otro asunto había intervenido mi abuela materna que no terminaba de hacerse cuces porque había descubierto tarde que su marido era también tres puntitos. Eran tanto los masones entre los vecinos de la primera época que no les había bastado con un solo edificio y había dos templos: el que nosotros llamábamos la masonería nueva, bastante grande y de buena construcción, y el que llamábamos masonería vieja, que era más chico… He tratado de saber si la existencia de los dos templos era el producto de la existencia de dos ritos distintos, pero terminé por llegar a la conclusión de que, simplemente, era efecto de una rivalidad entre italianos, pues predominaban en la nueva , los italianos del norte con abundantes dosis de españoles republicanos intercalados y en la otra los del sur, todo cosa de la no estoy tampoco muy seguro dado que en general los meridionales, como se ha visto al hablar de la Sociedad de Socorros Mutuos Príncipe de Nápoli eran monárquicos y oscurantistas”.

Agregó Jauretche: “Es curioso el fin que han tenido los dos locales: el de la masonería nueva… fue comprado por los evangelistas… La dificultad la creó el esqueleto – en todo templo hay un esqueleto, imprescindible para ciertas exigencias del ritual -… nadie quería hacerse cargo, seguramente porque olía a azufre. Optó por dejarlo allí… En cuanto a la masonería vieja, o chica, en algún momento quedó disuelta y, por disposición estatutaria o por prescripción adquisitiva los bienes pasaron a la Municipalidad, que la cedió más tarde a los hermanos Urcola… para que la utilizaran como sede de la academia donde además del dibujo enseñan el manejo del papel maché y la construcción de las figuras… (del) carnaval”.

En el caso de Galasso, tras el golpe de Estado de 1930, señaló: “Arturo y sus amigos recurren entonces -dada la represión del uriburismo- a la creación de la Logia “Leandro N. Alem”, que vinculan orgánicamente por un tiempo, a la masonería como forma de obtener una cierta cobertura para sus reuniones. Poco después, sin embargo, los masones descubren las intenciones poco “fraternales” de estos “hermanos” exaltados y los devuelven “a la intemperie”. Curiosamente, logra ahora el cobijo de la Iglesia y en el convento de San Francisco, con el apoyo del sacerdote Gabriel Cuello, se realizan varias reuniones con oficiales yrigoyenistas”. Añado que la referencia que se vale Galasso fue aportada de la revista “Informaciones sobre Masonería y otras sociedades secretas”, N° 1, abril 1982, dirigida por, el ya citado, Patricio J. Maguire.

TRADICION RADICAL.

En síntesis, la pertenencia de Jauretche a la masonería fue concreta, siguiendo la tradición de Leandro Alem, Hipólito Yrigoyen y otros dirigentes de la Unión Cívica Radical que lo fueron, aunque hay divergencias en la fecha de adhesión, ya que la referencia que difundió Galasso, tomando a Maguire, sería de 1931, y no 1934, sostenida por la mayoría de los estudiosos del tema. Sobre las adhesiones masónicas de Gabriel del Mazo, Homero Manzi y Atilio García Mellid también correría con la misma consideración por su origen en la UCR. Del Mazo, supuesto introductor de Jauretche a la masonería, en sus memorias “Vida de un político argentino: convocatoria de recuerdos” (1976) nada referencia del hecho citado ni de su pertenencia a ninguna logia, aunque leyendo el texto, utiliza un lenguaje con algunas aristas “simbólicas”, pero puede ser una interpretación mía nomás. De Manzi tampoco tengo referencias concretas en sus textos y dichos de su familia, y de García Mellid, de radical forjista a peronista, y, en especial, nacionalista anticomunista, miembro del Instituto Juan Manuel de Rosas, nada se vislumbra en sus textos, en los cuales condena tanto al liberalismo como al marxismo, sobre alguna simpatía a la masonería.

Finalmente, la imagen, según el sitio Revisionistas, de la reunión de cuatro hombres solos, consultando textos sobre la masonería, una noche de diciembre, queda librada a la imaginación del lector.

Jauretche, a 50 años de su fallecimiento, sigue vigente en sus textos, en su impronta nacional de “prosa de hacha y tiza” y en su espíritu de interpelar a la “intelligentzia” local con una visión propia, enraizada en nuestros valores.

Por Pablo A. Vázquez.

Publicado en LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/Arturo-Jauretche-y-su-relacion-con-la-masoneria-545847.note.aspx

lunes, enero 08, 2018

8 de Enero de 1928: fallece Juan B. Justo.

Se cumplen 90 años de la muerte de Juan B. Justo, fundador del Partido Socialista.
A las 2.30 de la madrugada de un caluroso verano, mientras la temperatura de 37 grados azotaba a la hoy Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 90 años atrás, el 8 de enero de 1928 falleció uno de los más notables políticos de la historia argentina, el por entonces senador nacional porteño Juan Bautista Justo.
Había fundado el Partido Socialista Argentino, el periódico "La Vanguardia", de esa misma orientación, y la gran cooperativa ya desaparecida "El Hogar Obrero", la primera gran cadena de supermercados que hubo en el país.
Juan B. Justo, como se lo conocía popularmente, había nacido el 28 de junio de 1865 en la misma ciudad -tenía 62 años- y murió de un síncope cardíaco en la quinta de su propiedad en la localidad bonaerense de Los Cardales, partido de Exaltación de la Cruz, a 70 kilómetros de la capital, mientras veraneaba con sus hijos y su segunda esposa, la también dirigente socialista y médica como él Alicia Moreau de Justo (la primera, Mariana Chertkoff, había muerto en 1912 y él se volvió a casar en 1921).
Su intensa vida como parlamentario se inició en 1912 cuando fue electo diputado nacional por la actual CABA, cargo en el que se desempeñó hasta 1924 cuando los porteños lo eligieron para representar a la ciudad en el Senado por un mandato que no pudo completar al ser sorprendido por la visita del dios Tánatos mientras descansaba.
 Durante su paso por la Cámara baja fue uno de los grandes impulsores de la Reforma Universitaria, en 1918, treinta años después de haberse graduado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, en 1888, con diploma de honor, con una tesis sobre las enfermedades crónicas que fue calificada como "el estudio más acabado y perfecto que puede hacerse sobre el tema", al decir del decano de esa casa de altos estudios, Avelino González.
Había cursado la enseñanza media en el Colegio Nacional de Buenos Aires pero siendo hijo de padres de modestos recursos debió trabajar como periodista en el matutino "La Prensa", como cronista parlamentario, para costearse los estudios de medicina. Recién recibido viajó a Europa, donde profundizó su adhesión a las teorías socialistas, y a su regreso,comenzó a desempeñarse profesionalmente en el Hospital de Crónicos.
En tanto se sumó a la difusión del socialismo escribiendo en el periódico "El Obrero" hasta que en 1894, mediante la venta de su automóvil y el empeño de la medalla de oro otorgada por la FM-UBA, junto con Augusto Kühn y Esteban Jiménez fundó "La Vanguardia", luego órgano oficial del PS a partir de la fundación de éste en 1896, y convertida en diario en 1905.
Traductor del alemán al castellano del libro "El Capital", de Karl Heinrich Marx, tuvo sus primeros pasos en la política como seguidor de Leandro Nicéforo Alem en la Unión Cívica de la Juventud, antecesora de la actual Unión Cívica Radical, y como tal participó en la Revolución del Parque de 1890 atendiendo a los sublevados heridos.
En aquel 1896 -junto con Isidoro Solomó y los citados Jiménez y Kühn- había fundado el PS, que encabezó durante 32 años hasta su fallecimiento. Además de "El Hogar Obrero", creado en 1905, fue fundador de la "Sociedad Luz Universidad Popular" y de la "Biblioteca Obrera", todo ello en medio de ideas económicas luego rechazadas por las izquierdas, ya que era partidario del libre mercado y de la apertura aduanera contra las concepciones proteccionistas dado que sostenía que si se podían importar bienes más baratos para el consumo local ello favorecía a los adquirentes argentinos. Sus contradictores sostenían que ello era contrario a la generación de empleos.
Durante su activa participación como legislador, además de su apoyo a la Reforma Universitaria, presentó numerosos proyectos encaminados a lograr mejoras sociales como el que apuntaba a terminar con el analfabetismo, a eliminar el juego y a evitar el alcoholismo, entre otros. Y como diputado presidió, oportunamente, la comisión investigadora de la existencia de trusts y su accionar.
Toda esa actividad legislativa fue ampliamente ilustrada por el destacado periodista, ya fallecido, Emilio Jorge Corbiére, en su libro "Juan B. Justo y la cuestión nacional". Justo difundió su pensamiento a través de varios libros, como "Teoría Científica de la Historia", "El socialismo argentino", "Teoría y práctica de la historia", "La intransigencia política", "Socialismo e imperialismo", "La Internacional Socialista", "El programa socialista en el campo", y, publicados póstumamente, "La moneda" y "La cooperación libre".
Al producirse la Revolución Bolchevique en Rusia en 1917, Juan B. Justo y la mayoría del PS tomaron distancia, mientras que el senador Enrique del Valle Iberlucea, que hizo público su apoyo, fue desaforado por el "delito de opinión". En tanto, otro sector, encabezado por Víctor Gorodeki Kot, se separó y fundó el Partido Comunista argentino el 6 de enero de 1918.
El 23 de enero de 1927, a un año de su muerte, Justo concretó su último gran logro cuando en el edificio situado en la Avenida Rivadavia 2150, que un incendio destruiría en 1953, inauguró la "Casa del Pueblo". Allí se daban clases nocturnas a los trabajadores, y existían una gran biblioteca y un salón de conferencias en el que fue velado a su muerte.
Su memoria hoy está reivindicada principalmente por una avenida en el sector norte de la CABA que corre en dirección este-oeste sobre el entubado Arroyo Maldonado, por otras importantes avenidas en las ciudades de Córdoba, Mar del Plata y también Mendoza, por una estación del Ferrocarril Mitre y un monumento en el barrio porteño de Palermo en el cruce de la Avenida Santa Fe e Intendente Bullrich. Además de numerosos escritos sobre su trayectoria, entre los que se destaca el ya citado libro de su seguidor Corbiére, quién acompañó políticamente a la viuda Alicia Moreau hasta el fallecimiento de ésta el 12 de mayo de 1986.

Publicado en Diario "Los Andes" de Mendoza, 6 de enero de 2018.

martes, mayo 03, 2016

3 DE MAYO DE 1951: FALLECIMIENTO DE HOMERO MANZI.

3 DE MAYO DE 1951: FALLECIMIENTO DE HOMERO MANZI. El Gran Homero Manzi, Poesía y Compromiso con el barrio y la Argentina.
Homero Manzi es un compromiso con la poesía del barrio vivió tan solo 44 años.
Homero Manzi, cuyo nombre de nacimiento era Homero Nicolás Manzione Prestera  nació en los pagos santiagueños de Añatuya el 1° de noviembre de 1907.
Fue hijo de Luis Manzione un modesto hacendado afincado en Santiago del Estero  y de Ángela Prestera, entrerriana de Concepción del Uruguay, que algunos autores la dan como de nacionalidad uruguaya.
Homero Manzi  era hijo de inmigrantes italianos que llegaron a nuestras tierras en la primera “oleada” de familias italianas a fines de 1800 y principios del 1900 atraídos por esa Argentina donde se la veía como un país próspero y de gran futuro y se asentaron en Añatuya un empalme ferroviario de Santiago del Estero, una casi desértica provincia del noroeste argentino.
"Añatuya es un lugar
que jamás podré olvidar,
porque al fin es Aña... mía.
Tras un verde ventanal
junto al mismo algarrobal
conocí la luz del día".
Así homenajeaba Homero Manzi a su Añatuya natal que para él era Aña…mía un juego de palabras de los que Manzi era un verdadero Maestro.
A los 7 años de edad se mudó junto con su madre y hermanos al barrio porteño de Pompeya. 
Manzi destacaba su filiación del interior profundo esa Argentina silenciada y de argentinos olvidados y, en ocasiones, firmó con el seudónimo Arauco ("rebelde" en quichua).
Manzi fue periodista e incursionó en el cine y en la militancia gremial y política con adhesión a radicalismo que encarnaba el caudillo Hipólito Yrigoyen y luego el naciente peronismo que encarnaban el caudillo el coronel Juan Domingo Perón.
Homero Manzi en el año 1935 dijo sobre el caudillo Hipólito Yrigoyen: “era el jefe porque era el mejor. Era el mejor porque era el más íntegro. Y era el más íntegro porque acunaba en el fondo de su noble conciencia, un pensamiento superior de argentinidad y un impulso insobornable de justicia social.”
Y del caudillo Juan Domingo Perón decía: “Perón es el reconductor de la obra inconclusa de Yrigoyen. Mientras siga siendo así, nosotros continuaremos creyéndole, seremos solidarios con la causa de su revolución, que es esencialmente nuestra propia causa.”

Decía Manzi que  tenía que elegir entre dos caminos: "Tengo por delante dos caminos: o ser un hombre de letras o hacer letras para los hombres". Ya se sabemos lo que eligió. Con eso perdió espacio en los grandes suplementos literarios pero se ganó la entrada en el alma popular.
En el cine produjo los guiones para Nobleza gaucha, Escuela de campeones, Todo un hombre, Donde mueren las palabras, Rosa de América, Pobre mi madre querida, El último payador y La guerra gaucha de Leopoldo Lugones.

Jorge Clavero declara "En Tradición y Revolución, el historiador Emilio Corbière narra que Homero Manzi, fue uno de los poetas insuperables del tango, masón en su origen y libretista de cine. En la década del 30, el fuerte de la actividad política y militante estuvo en la Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina, Forja. Esta organización se inspiró en las ideas de Hipólito Yrigoyen para enfrentar ideológicamente al gobierno militar surgido un año atrás de un golpe de estado. Sus fundadores Homero Manzi, Arturo Jauretche, Luis José Dellepiane, y Gabriel Del Mazo eran masones. Dellepiane, ministro de Guerra de Yrigoyen, fue iniciado por Del Mazo, uno de los líderes de la reforma universitaria del 18, Jauretche, según cuenta Corbière, “se refugió en la masonería para buscar protección”, después de un enfrentamiento político en Corrientes en 1934. Homero Manzi es el autor de tangos especialmente reconocidos, entre ellos Barrio de tango, Malena con música de Lucio Demare, Milonga sentimental, Romance de Barrio, y Sur con música de Aníbal Troilo. Con Sebastián Piana  dieron un nuevo sentido a la milonga. Su Milonga del 900 (1932) marcó la renovación del género, al que aportó una bella complejidad poética. Manzi ejerció la cátedra de literatura en los colegios nacionales Mariano Moreno y Domingo Faustino Sarmiento hasta 1930 en que fue exonerado por causas políticas. Organizó una compañía de danza con la que salió de gira por el interior del país, Chile y Perú. Homero Manzi fue también un muy celebrado autor de guiones cinematográficos, Son especialmente recordadas sus películas Nobleza gaucha, Escuela de campeones, Todo un hombre, Donde mueren las palabras y Rosa de América. Adaptó también para el cine, en colaboración con Ulyses Petit de Murat, la novela La guerra gaucha, de Leopoldo Lugones, que dirigió Lucas Demare en 1942. Ese año fundó la Artistas Argentinos Asociados, con Petrone, Demare, Sebastián Chiola y el productor García Smith. En 1947 Manzi se acercó al peronismo y fue expulsado del radicalismo, al año siguiente fue electo presidente de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores, S.A.D.A.I.C.. Falleció en Buenos Aires el 3 de mayo de 1951. La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones recuerda en este día a dos de sus hermanos prominentes que tallaron sus recias personalidades en nuestra Institución y dieron pruebas de sus respectivas condiciones de librepensadores.".
(fuente: http://www.masoneria argentina.org.ar/index.php?option=com_content&task=view&id=42&Itemid=27)

Según cuenta García Giménez, ya entonces Manzi  “el barbeta” (como le decían) sospechaba que estaba herido de muerte por la enfermedad y sus amigos también tenían la terrible sospecha. En los días de carnaval de 1948 fue operado.
A pesar de su angustioso estado de ánimo escribió la letra del tango “Sur”, con música del bandoneonista Aníbal Troilo, sobre el barrio de adopción. En la esquina de San Juan y Boedo Homero Manzi compuso los versos de “Sur”, antiguamente estuvo el “Café del aeroplano”, después se llamó “Nippon” y “Canadian”, hoy se encuentra el café “Esquina Homero Manzi” declarado Sitio Histórico Nacional por la Ley número 24.704.
Y como mueca del destino falleció apenas unos meses antes que Enrique Santos Discépolo con trágica comicidad filósofía.
El cancer se llevaría a Homero Manzi en 1951, muy joven, a los 44 años.

"Definiciones para esperar mi muerte"  
de Homero Manzi (fragmento).
Puedo cerrar los ojos
lejos de las pequeñas sonrisas que conozco.
Escuchando estos ruidos recién llegados.
Viendo esas caras nuevas.
Como si de pronto
los mil lentes de la locura
me transladaran a un planeta ignorado.

Una semana des­pués de su muerte, la Cámara de Diputados, presidida por Héctor J. Cámpora homenajeó a Homero Manzi.

domingo, marzo 13, 2016

El pensamiento del Dr. Oscar Alende sobre Moisés Lebensohn.


"Era muy difícil llegar a ser autoridad partidaria en aquel tiempo, porque las representaciones y cargos surgían de las reuniones de dirigentes, en las convenciones y en los círculos aúlicos.
¿Cómo contrarrestar ésto? Se levantó la bandera del voto directo: esto fue obra de Lebensohn. Un hombre que recorría los pueblos, uno por uno y mientras los dirigentes del discurso del atardecer dormían en hoteles, él permanecía en vela largas horas durante la noche conversando con uno, dos o varias personas de cada pueblo; llevándole sus ideas renovadoras, convenciendo, predicando. Era un verdadero profeta".

Oscar Alende
"Conversaciones con Oscar Alende" de Emilio J. Corbiere, 1978.

miércoles, marzo 02, 2016

Emilio Corbière falleció el 2 de marzo de 2004.

Emilio Jorge Corbière.
Emilio J. Corbière (1943-2004). Escritor, periodista, abogado y profesor universitario. Fue jefe de redacción de la revista Todo es Historia y redactor de La Vanguardia, La Opinión, La Nación, Tiempo Argentino, Sur, La Razón, El Cronista y de las Editoriales Buenos Aires Herald y Perfil. Colaborador de Le Monde Diplomatique (en español), columnista de la revista Noticias y de las agencias de noticias Edición Nacional de Medios de Buenos Aires y Prensa Latina de La Habana. También cumplió tareas periodísticas en las agencias Noticias Argentinas e Infosic y fue redactor y columnista de las revistas Primera Plana, Confirmado, Cuestionario, Crisis, El Periodista de Buenos Aires, El Porteño, Nueva Presencia, Las Palabras y las Cosas, Descubrir, Reunión y Nueva Sociedad (Caracas). Fundó y dirigió la agencia ARGENPRESS. Integró el Consejo de Colaboradores de Herramienta, revista de debate y crítica marxista.

Entre sus libros figuran: Orígenes del comunismo argentino (El Partido Socialista Internacional) (1984); El mito alfonsinista. Liberación nacional y lucha de clases en la Argentina (1985); El marxismo de Enrique del Valle Iberlucea (1987); Estaban entre nosotros. Argentina y el nazismo (1992); La Masonería I. Política y sociedades secretas (1998); La Masonería II. Tradición y revolución (2001); Opus Dei: el totalitarismo católico (2002); Mamá me mima, Evita me ama. La educación argentina en la encrucijada (1999); Los catecismos que leyeron nuestros padres. Ideología e imaginario popular en el siglo XX (1999); y, Acerca de los «Manuscritos Económico-Filosóficos de 1844» de Carlos Marx (2000).

Sobre éste tema publicó el ensayo El nuevo Panóptico y la revolución comunicacional (2001), que forma parte del libro colectivo Poder político y libertad de expresión, preparado por el Instituto de Ciencia Política y Constitucional de la Sociedad Científica Argentina y publicado por la Editorial Abeledo-Perrot.

Fue director de la Fundación Juan B. Justo y dirigió Icaria, revista de crítica y cultura. Dirigió la colección “Marx XXI” publicada por la Fundación Juan B. Justo. Presidió la Asociación Argentina Antonio Gramsci, sección de la International Gramsci Society (IGS) con sedes en Roma y en Notre Dame, Indiana (Estados Unidos). Entre sus últimas tareas académicas, fue profesor en la Cátedra Libre “Antonio Gramsci”, en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires y de la Cátedra Libre “José Carlos Mariátegui”, en la Facultad de Filosofía y Letras de la misma universidad pública.

Fue jurado para proveer profesores en las carreras de Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales de Buenos Aires y de la Facultad de Bellas Artes de La Plata. Vocal de la Sociedad Científica Argentina, director de la Biblioteca “Domingo Faustino Sarmiento” e investigador-asociado del Instituto de Ciencia Política y Constitucional de la entidad mencionada. Integró la Asociación Argentina de Filosofía del Derecho de La Plata y fue miembro del Instituto de Derecho Constitucional y Ciencia Política de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires. Estuvo a cargo del Departamento de Prensa y Difusión en la Subdirección de Prensa y Actividades Culturales de la Biblioteca del Congreso de la Nación, donde dictó, conjuntamente con el profesor Juan Carlos Saccomanno, los cursos sobre “Política y medios de comunicación”; “Historia de las ideas y de los partidos políticos”; y, “Pensamiento argentino y latinoamericano”.

Emilio Corbière falleció el 2 de marzo de 2004.
http://www.argenpress.info/p/emilio-jorge-corbiere.html