GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.
“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

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"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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sábado, abril 15, 2023

Fallece Abel Posse, reconocido escritor, académico y ex diplomático argentino.

 


Fallece Abel Posse, reconocido escritor, académico y ex diplomático argentino. El ensayista tenía 89 años.

Abel Ernesto Parentini Posse, más conocido como Abel Posse (Córdoba, Argentina, 7 de enero de 1934-Buenos Aires, 14 de abril de 2023)​ fue un novelista, ensayista, diplomático y académico argentino. Es académico de número de la Academia Argentina de Letras y miembro correspondiente de la Real Academia Española.

Su madre era de una familia criolla de vieja cepa de la oligarquía azucarera de Tucumán. Entre los miembros de esta familia, muy influyente en la provincia de Tucumán está Julio Argentino Roca, tres veces Presidente de la Nación Argentina.

La familia se mudó definitivamente a Buenos Aires en 1936, cerca de la calle Rivadavia. La «reina del Plata» fascinó enseguida al joven,4​ recuerdos de juventud evocados en Los demonios ocultos (1987). Por la profesión de su padre, Posse creció en la cercanía de famosos del mundo de la cultura, como Chas de Cruz, Pierina Dealessi, Ulises Petit de Murat, Muñoz Azpiri (el libretista de las obras de radioteatro leídas por Eva Duarte) o compositores de tangos como Aníbal Troilo u Homero Manzi.

Abel Parentini Posse desempeñó funciones diplomáticas de forma ininterrumpida de 1966 a 2004. Después de estudiar derecho en Buenos Aires y ciencias políticas en París en La Sorbona, Posse volvió a Buenos Aires donde ejerció la abogacía durante algunos años. Entró por concurso en el servicio diplomático exterior en 1965. Residió en las embajadas de Moscú (1966-1969) y Lima (1969-1971), fue Cónsul General en Venecia (1973-1979) y luego, director del Centro Cultural argentino de París (1981-1985), antes de ser destinado a la embajada de Tel-Aviv (1985-1988). El presidente Carlos Saúl Menem le confirió el título de embajador en 1990, función que desempeñó en Checoslovaquia (1990-1992), República Checa (1992-1996), Perú (1998-2000), Dinamarca (2000-2002), en la UNESCO (2002), y España (2002-2004). Obtuvo el Premio Konex - Diploma al Mérito en 1994.

En España era embajador cuando llegó Néstor Kirchner al poder. Y le cupo ser anfitrión del nuevo presidente y su esposa, la entonces senadora Cristina Fernández de Kirchner, en su primer y comentado viaje a Europa. Tiempo después, ya separado de ese cargo.

Vivió en 15 países durante 35 años de su vida, hasta que el kirchnerismo decidió prescindir de su labor diplomática.

Abogado de profesión por la Universidad de Buenos Aires, donde se desempeñó como docente en la cátedra de Derecho Político del doctor Carlos Fayt, a la que renunció en 1966, tras el golpe de Estado del “generalito” Onganía.

Autor de la una muy elogiada trilogía del descubrimiento de América integrada por sus novelas Daimon, Los perros del paraíso y El largo atardecer del caminante.

Entre las ficciones históricas, género en el que se destacó, en 1994 se publicó La pasión según Eva, sobre la figura de Eva Perón, situada entre fines de 1940 y principios de 1950.

Dentro de los ensayos que publicó para la prensa argentina se encuentran El gran viraje (2000), El eclipse argentino: de la enfermedad colectiva al renacimiento (2003), En letra grande (2005) y La santa locura de los argentinos (2006).

sábado, enero 23, 2021

23 DE ENERO DE 1921: NACIMIENTO DE JORGE ABELARDO RAMOS.


23 DE ENERO DE 1921: NACIMIENTO DE JORGE ABELARDO RAMOS RECORDADO Y CONOCIDO COMO "EL COLORADO RAMOS".

Jorge Abelardo Ramos (1921-1994) fue profesor universitario, historiador, periodista de estilo frontal y chispeante, político nato, editor, opinador polémico y uno de los más brillantes intelectuales que inspiraron el pensamiento nacional de Nuestra América en el siglo XX pasado "problemático y febril". 

Jorge Abelardo Ramos se vinculó desde octubre de 1945 con la historia del peronismo cuando estuvo en la plaza, el joven Ramos, escuchando al Coronel Perón.

Nacido en el barrio de Flores de Capital Federal en el sector ferroviario conocido como de “las casitas baratas”. Hijo de Rosa Gurtman​ y Nicolás Ramos. Su madre,​ hija de Esther Baret y David Gurtman, inmigrantes judíos austríacos, tuvo cuatro hermanos, Juanita, Berta, Elisa y Abraham que fue un activo militante socialista y fundador del Hogar Obrero junto a Alicia Moreau y Juan B. Justo. Los abuelos paternos de Jorge Abelardo fueron Juan "Gaücho" Ramos, que había sido un hombre de a caballo, un payador ácrata de fines del siglo XIX que, en los caminos del canto y de la militancia libertaria, se casó con Trude Bauman, institutriz alemana de una rica familia de una estancia de San Nicolás en el norte de la provincia de Buenos Aires. De ese matrimonio nació Nicolás Ramos, su padre, que heredó los ideales libertarios.

Durante esos años de gobierno de Perón sus artículos compartieron la primera plana del diario "Democracia" con los del Presidente, ambos con seudónimo: Perón firmaba como Descartes y el seudónimo de Jorge Abelardo Ramos era Víctor Almagro.

Se lo considera fundador de la “izquierda nacional”, escribió numerosos libros y ensayos sobre política, historia y literatura.

Su “Revolución y contrarrevolución en la Argentina” fue reeditada y reformulada varias veces desde su aparición en 1957 (5 tomos) publicada por Plus Ultra y la Historia de la Nación Latinoamericana (2 tomos) por Peña Lillo.

Funda el Partido Socialista de la Revolución Nacional (PSRN) junto a Enrique Dickman, Enrique Rivera, Jorge Enea Spilimbergo, Esteban Rey, Enrique Fernández, Alberto Converti, Miguel Unamuno, Oriente Cavalieri, entre otros. 

Fue prohibido en el 1955 pero como hombre de mil y una batallas siguió publicando artículos y libros y su pasión la política; creó la librería Del Mar Dulce.

En 1971 se conforma en Frente de Izquierda Popular (FIP) con el propósito de ampliar su base social y política. Lleva a Jorge Abelardo Ramos como candidato a la Presidencia de la Nación en las elecciones del 11 de marzo de 1973. Y en las elecciones del 23 de septiembre del mismo año el FIP lleva en su boleta 33​ la fórmula Perón - Perón que aporta al triunfo del Justicialismo, un millón de votos.

En agosto de 1975, fue el primer dirigente nacional que denunció públicamente el golpe de estado en ciernes desde Córdoba apoyando al gobierno de María Estela Martínez Viuda de Perón en tanto expresión de la voluntad soberana.

Luego del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, la situación económica de la familia Ramos fue muy mala. Adquirió un campo de 100 hectáreas en la localidad de Despeñaderos en la Provincia de Córdoba. El predio, se fue reduciendo hasta quedar en 27 hectáreas y fue vendido para pagar deudas.

En 1982, cuando Argentina recuperó  las Islas Malvinas e Islas del Atlántico Sur sumó la actividad en respaldo de la acción soberana. Defendió la imprescriptibilidad de los derechos argentinos ante usurpación colonialista.

Con el Movimiento Patriótico de Liberación (MPL) integró el Frente Justicialista Popular FREJUPO y fue Ramos quien redactó su acta constitutiva. En las elecciones de 1989 que llevaron a la presidencia a Carlos Saúl Menem, el frente ganó con más del 15 % de diferencia al segundo: la UCR que llevaba como candidato a Eduardo César Angeloz.

Fue designado Embajador de la República Argentina en México en 1989 por el presidente Carlos Saúl Menem, consiguiendo el Acuerdo del Senado de la Nación.

Las constantes críticas a la política de los EE.UU, su apoyo al presidente Noriega de Panamá y las intrigas del embajador norteamericano en México, John Negroponte, movieron a la Cancillería a quitarle la representación diplomática.

A su regreso al país, se propuso desarrollar el Área Cultural del Mercosur, tarea en la que estuvo empeñado hasta el día de su fallecimiento el 2 de octubre de 1994.

La mayoría de éste texto pertenece a Wikipedia.

 A propósito de su centenario

Jorge Abelardo Ramos en mi recuerdo
Por Pepe Muñoz Azpiri.
(Nota publicada, entre otros medios, a mediados del 2003 en el Centro Documental "Jorge Abelardo Ramos").
Conocí al “Colorado” antes de aprender a caminar. Es que diez años antes de nacer, en la antigua Roma, ya mi viejo y Jorge compartían copetines. Promediando la década del 50, mi padre, joven diplomático y a la sazón recién casado, fue destinado a Roma como agregado cultural en mérito a su excelente labor ordenando y clasificando millares de documentos del archivo de la Cancillería. En esta tarea le cupo descubrir documentación inédita de las negociaciones diplomáticas de la Confederación Argentina frente a las potencias de la época, publicada en el libro “Rosas frente al Imperio Británico”.
Una vez instalado en Roma, entre otras actividades y yendo al tema que nos ocupa, el viejo fundó el Instituto Italo-Argentino de la Farnesina, del cual fue Director general y cuya presidencia honoraria estaba ejercida por Orlando, ex presidente de Italia y constructor de la victoria de su país en la primera guerra mundial. La idea era que el instituto funcionara como una suerte de casa argentina en Italia, que le diera alojamiento y comida a los becarios argentinos y los asesorara en todo tipo de actividad académica o cultural. Es interesante observar que muchos “becarios”, como María Rosa Gallo, Da Passano, Fernando Birri, Ariel Ramírez y otros que no recuerdo, se mataron el hambre durante más de un lustro en Italia gracias al financiamiento económico del gobierno peronista, lo que, no solo no reconocieron, sino que repitieron hasta el cansancio, tras regresar de su bohemia berreta, “las penalidades del exilio”. Típica actitud del “emigré” argentino, parásito de una sobreevaluación personal que nunca mereció.
No era el caso del entonces Víctor Almagro, cuya desconfianza por el peronismo (en ese entonces) nunca ocultó, contrariamente al discurso sicofante de muchos posteriormente autodefinidos como “perseguidos de la segunda tiranía”. Tanto Abelardo como mi viejo tenían la misma edad y simpatizaron de inmediato, el látigo verbal del joven trotskista divertía a mi viejo, tanto que una vez le dijo: “mirá colorado, soy católico, vengo del nacionalismo y soy funcionario de un gobierno peronista, pero en una ciudad con tantas iglesias un poco de agnosticismo me va a despejar”. Por razones obvias, mi edad y la muerte de mi padre, no puedo aportar muchos mas datos de aquella época, pero sí puedo hablar de mis impresiones personales.
Comenzamos a tratarnos con Ramos más asiduamente tras el desastre del Malvinas y el retorno de la democracia, por entonces, contrariamente a lo que sucede ahora, el país estaba en plena ebullición y mucho más movilizado (me refiero a movilización auténtica, no la bailanta piquetera). Por ese entonces yo comenzaba mis estudios de Antropología y hete aquí que mis primeros profesores fueron Blas Alberdi y María Laura Méndez. Además, junto con Julio César Urien habíamos fundado una agrupación político-cultural y frentista denominada UALA (Unidad Argentino Latinoamericana) en la que junto con algunos compañeros de la izquierda nacional (algunos fallecidos, como mi compañero de estudios Raúl Guiñazú) coordinamos una serie de actividades.
Lamentablemente, un buen día Jorge descubrió el “pragmatismo” de la administración menemista y permutó compañeros y amigos por una Embajada. Los acontecimientos posteriores son por demás conocidos, así que no voy a abundar en detalles.
Con el correr del tiempo y por esas cosas de la vida, me puse de novio con la agregada cultural norteamericana en Bs.As. Tras un par de años en la Argentina, la ascendieron y enviaron como Agregada de prensa a la Embajada
yanqui en México. Yo aproveché para gestionarme una beca trucha (la “pasantía universitaria”, es decir, cama y comida, la compartía con la gringa) y cursé un año de estudios en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, experiencia cardinal para mi formación personal y académica que jamás olvidaré. Debo aclarar, por otra parte, que los mejicanos fueron “groseros”en lo amables conmigo, sin necesidad de haber comentado en algún momento mi vinculación con ambas embajadas. Para ellos era simplemente el “cuate Pepe”. En cuanto a Abelardo, desde el primer día, con su simpatía, cultura y capacidad de oratoria y tertulia, se metió a México en el bolsillo.
Llegué con una carta de Marcelo Sánchez Sorondo para Juan Manuel Abal Medina, que en ese momento ejercía un cargo importantísimo en la Secretaría de Gobernación. Recordemos que Juan Manuel había sido Secretario de Redacción de “Azul y Blanco”, se acordaba de mi viejo, pero no sabía que yo era ahijado de confirmación de Marcelo. Fui tratado con mucha amabilidad y me dijo que cuando pasara por la “Casa Argentina en México” me iba a encontrar con un amigo. No imaginaba con quién.
La “Casa Argentina” no es una residencia universitaria, instituto de intercambio, ni nada que se le parezca, está ubicada en Polanco – uno de los barrios más elegantes de México, cercano al bosque de Chapultepec- es simplemente un boliche donde los argentinos residentes nostálgicos se encuentran a tomar mate, jugar al truco, ver fútbol, escuchar tango y hablar boludeces vino de por medio. Los fines de semana funciona como restaurante típico, y los mejicanos asisten a probar pastas, carne con corte argentino, dulce de leche (allí lo llaman dulce de “cajeta”) lo que da pie a chistes pelotudos y también funciona como salón para conmemorar fechas patrias, agasajar invitados etc. No recuerdo el nombre del agregado cultural, solo recuerdo que cuando lo conocí estaba entre desconcertado e irritado por el nombramiento de José Luis Manzano como ministro. Olvidaba decir que todo esto sucedió en 1991, vísperas del quinto centenario, por lo cual había intensos debates en todos los medios.
Yo me presenté en la Embajada a los pocos días de llegar, pero entre los compromisos de Abelardo y los míos propios, al principio nos comunicábamos muy esporádicamente. Recién tuvimos oportunidad de charlar largo y tendido cuando nos invitó al boliche del barrio de Polanco. A Jennifer le encantó de entrada, más teniendo en cuenta de lo ceremoniosos y jodidos que son los yanquis con lo que consideran personal, raza o país subalterno. Que un Embajador extranjero la recibiera en la puerta de su casa con un ramo de flores (lo hizo por mí, el turro demagogo) la sentara a su derecha, le dijera que era igual a Kim Basinger y la homenajeara delante de una hinchada de argentinos (ella nos quería mucho y se fue de nuestro país con una gran nostalgia) fue suficiente para que por poco no se desmayara.
Abelardo era la antítesis del diplomático engolado, braguetudo, solemne y por ello antipático y estúpido. Debe haber enamorado centenares de mujeres en México y si no lo hizo fue por la vara de vid, justiciera y rectora, del centurión Andrea (su mujer). Doy fe, porque he compartido las conversaciones, de la habilidad política de nuestro amigo para deslumbrar a los profesionales de la política mejicana, tanto del PRI como del PAN. ¡Y que decir de sus colegas!. Jennifer era egresada de una de las mejores universidades norteamericanas, dado que la selección para personal diplomático es muy estricta, y aún así me dijo que jamás había escuchado a un profesor que conociera y explicara la historia de Estados Unidos como Ramos.
Nuestros encuentros semanales se hicieron más frecuentes, donde tuve charlas inolvidables con Abelardo sobre todos los temas relacionados con nuestra América, desde su antropología y cultura hasta la situación del momento (léase del Tratado de Libre Comercio que México más tarde firmaría). Pero sobre todo, el tema principal era el advenimiento del Quinto Centenario. Al igual que Hernández Arreghi, ni el Colorado ni yo negamos la impronta hispánica, lo que no significaba adscribir a una nostalgia por la época de los Austria ni a una tradición españolista apolillada, con olor a moho de sarcófago y orines de sacristía, simplemente no embarcarnos en un indigenismo de mercado convenientemente producido y financiado por los predicadores evangélicos de la derecha norteamericana.
Estas charlas las desarrollábamos café de por medio en el paseo de la Reforma, pero algunos sábados nos juntábamos a comer en la Casa Argentina donde, cual no sería mi sorpresa, me encontré con el “amigo” del que me había hablado Abal Medina.
Apareció un tipo del tamaño de una puerta, cuyas manos parecían un manojo de porongas: “¿Vos sos el hijo de José Luis?, Te presento a mi hijo Estanislao”. Era el “Mono” Grasi Susini, figura legendaria de “Tacuara” y en ese momento intensamente buscado en la Argentina por su participación en la “chirinada” de Seineldín. La mano vino así: tras el fracaso del levantamiento carapintada del Turco, todos los civiles involucrados rajaron donde pudieron y el “mono” lo hizo al Uruguay. Parece (no pude confirmarlo) que le mandaron una patota a Montevideo para reventarlo y en ese momento aterrizó un avión de Secretaría de Gobernación de México que lo rescató. Juan Manuel en ese momento era el jefe de asesores de Salinas de Gortari y estaba en condiciones de ordenar una operación encubierta de ese estilo. Se dice que jamás olvidó a sus compañeros de militancia en el nacionalismo, esta anécdota parece confirmarlo. Desde ya está decir que ni se tocó el tema de los sucesos en la Argentina, simplemente le dije al oído. “Enrique, tengo al costado las antenas de la compañía” y al presentárselo a Jennifer, le dije que era un historiador argentino que estaba estudiando las raíces del nacionalismo mejicano y su relación con la revolución agraria. Como diablos le dio cobijo el Colorado sin que, supuestamente, Bs. As. no se enterara, solo Dios lo sabe. Pero doy fe que permaneció largos meses en el Distrito Federal.
Pero el recuerdo más emocionante de mi estadía, de esos recuerdos que es lo único de valor que uno se lleva a la hora de su muerte, fue el de mi última comida en la Embajada.
Yo ya estaba a punto de regresar a la Argentina y el matrimonio Ramos quiso despedirme con una cena que, en principio, pensé que se iba a circunscribir a unas pocas personas. Así fue, en efecto, una matrimonio de argentinos, algún funcionario, mi novia y yo. Dado que andaba de despedida en despedida, llegué a la residencia “ligeramente alicorado”. Es decir, con un lenguaje torvo, zafio y cuartelero. Andrea me advirtió: “Tratá de moderar el lenguaje. Mirá que Octavio es muy preciosista con el idioma”. Era como si me hubieran hablado de Cacho, Tito o magoya. No le di importancia.
Olvidaba mencionar que a la izquierda del frente de la residencia hay un gigantesco pino, producto de un retoño del pino de San Lorenzo. Y que cuando llegué a la misma (no hay un cartel que la identifique como tal) el chofer del taxi, al advertir mi tonada, no quiso cobrarme el viaje pues consideraba un honor que hubiera estado en su vehículo: “Uds. Se enfrentaron a los gringos”. Se lo comenté a Jorge y fue suficiente para que iniciara un enérgico discurso contra la izquierda cipaya, mientras me mostraba, encuadradas, algunas libras malvineras que había traído de regreso del archipiélago. A partir de ahí, gran parte de la conversación discurrió sobre el conflicto y el futuro de Malvinas hasta que sonó el timbre.
“Pepito, andá a atender que debe ser Octavio”. Abro la puerta y casi me caigo de culo. Un señor con dos botellas de vino de la Baja California me sonríe: “Buenas noches, ¿me permite ingresar a la Argentina?” Era...¡Octavio Paz!”.
Para que yo me quede callado es porque hay un interlocutor de envergadura, pero jamás imaginé uno como éste. Ahí comprendí por qué lo llamaban “el azteca universal”. Hombre de formación renacentista, su elocuencia y simpatía rivalizaba con la de Ramos. No recuerdo de todo lo que se habló, pues era un verdadero manantial de palabras, pero jamás olvidaré que bien entrada la madrugada, en una tibia noche mejicana, tequila de por medio y recostados sobre el pino de San Lorenzo, mientras me daba clase sobre Leopoldo Lugones, Octavio Paz comenzó a recitar: “A orillas del Río Seco, donde nací...·”
“Te das cuenta por qué Andrea te dijo que cuidaras el lenguaje”me dijo, sonriendo, Abelardo. Fue la última vez que lo vi.

* Publicado en Facebook.

domingo, octubre 18, 2020

¿Quiénes hicieron el 17 de octubre? por Ignacio Cloppet.

 


75° aniversario.

¿Quiénes hicieron el 17 de octubre?

Tomaron la misión y el plan de movilizar a los trabajadores para libertar a Perón. Desde Eva Duarte y Cipriano Reyes hasta periodistas y militares.

Se cumplen 75 años del “Día de la Lealtad”. Esa masiva movilización popular, representada por todos los estratos sociales, que pidió la liberación del coronel Perón -detenido en Martín García- ,lo que hizo fue producir un punto de inflexión, esto es un antes y un después en la forma de hacer política en la Argentina.

Los umbrales de esa jornada, se sustentan en las acciones y políticas que diseñó Perón desde la secretaría de Trabajo y Previsión. Un dato no menor, es el ensayo y la creación del Proto-Peronismo, que logró forjar un tejido socio-político en la provincia de Buenos Aires y en todo el país.

También es cierto, que existió un numeroso grupo de amigos y compañeros leales en esas difíciles horas, que tomaron la misión y el plan de movilizar a los trabajadores para libertar a Perón.

Entre ellos recordamos a los doctores Román A. Subiza, Belisario Gaché Pirán, Alejandro S. Cloppet y Juan A. Bramuglia; el coronel Domingo A. Mercante e Isabel Ernst (secretaria privada de Mercante en el Correo); los “12 apóstoles” (de la seguridad del coronel Perón): Agustín Casaretto, Roberto Pettinato, Baldomero y Julio Lamela Pérez, Rómulo Aranguren, Yrurtia, Framino Pardo, Gregorio Gutiérrez; los periodistas Krhon y Vanoli, Valdés; y los “combativos” Guillermo Coolen, Botticcini, Piérola, Félix Odorissio, Barreiro, el “Negro” Frías, Mikulicich, el “Gordo” Acebo y Almejún.

También estaban: Rodolfo Freude (h), Francisco Muñoz Azpiri, Víctor Lamarque, Alberto Proia, Eliseo Sardi, Antonio Santamarina, René Orsi, Manuel Bianchi, Juan Collazo, Benjamín Bambill, Juan Zerillo, y Miguel Gamboa; los líderes sindicales Ángel Borlenghi y Cipriano Reyes, y por supuesto su futura esposa Eva Duarte.

Todos ellos, en mayor o menor medida fueron colaboradores de extrema confianza de Perón. Desde que fue detenido el 12 de octubre de 1945, estuvieron trabajando en un plan para liberarlo, y se constituyeron en los constructores del 17 de octubre de 1945.

Una cuestión para destacar y tener en cuenta como hecho histórico, es la participación de miembros subalternos del ejército y de las mujeres.

Con relación a la cooperación militar, el entonces subteniente de reserva Oscar Lapalma,del Regimiento 7 de Infantería, con asiento en la ciudad de La Plata, recuerda lo sucedido ese día: "Ignoro si fue Eva Duarte, Domingo Mercante o Cipriano Reyes, quienes pudieron organizarla, pero lo que sí puedo afirmar, es que la 2ª División del Ejército -que tenía jurisdicción en toda la provincia de Buenos Aires, con excepción de Campo de Mayo- no fue ajena a la organización y contralor de la inédita movilización popular de los obreros de La Plata, Berisso y Ensenada, y me atrevo a pensar, que el subteniente José N. Santamarina (quien dejó el Regimiento con ropas civiles y recién se reintegró después de la inédita movilización popular) no debe haber sido el único designado para ello, teniendo en cuenta el mínimo grado militar que tenía, sino que debía haber sido solo un integrante de un grupo que estuviere al mando de algún oficial de mayor graduación" (El Día, La Plata, 12/8/99).

Esa inolvidable jornada, donde se movilizó una gran multitud de obreros y proletarios en forma pacífica, -que al decir de Delfina Bunge de Gálvez- “no había caras hostiles ni puños levantados”; hubo muchísimas mujeres y niños presentes en la Plaza. Podemos recordar entre las más activas, a Blanca Luz Blum, Ana Macri, Beba Gil, María Roldán, y tantas otras más, que dieron un cabal testimonio, y formaron parte del “Día de la Lealtad”.

lunes, abril 22, 2019

22 de abril de 1968: Muere el escritor, periodista y libretista Francisco Muñoz Azpiri.

22 de abril de 1968: Muere el escritor, periodista y libretista Francisco Muñoz Azpiri.
Fotografía: El Sr. Roberto Petinatto en compañía de José Muñoz Azpiri escucha el discurso que irradia el asesor gremial de los curtidores, Sr. Benito Costa durante una audición.
AGN_DDF/ Caja: 1637, inv: 171504.


Fuente de información e imagen: Efemérides del Archivo General de la Nación

martes, julio 26, 2016

26 DE JULIO DE 1952: FALLECIMIENTO DE EVITA CAPITANA.

"Quiero vivir eternamente con Perón y con mi Pueblo. Esta es mi voluntad absoluta y permanente y será también por lo tanto cuando llegue mi hora, la última voluntad de mi corazón. Donde esté Perón y donde estén mis descamisados allí estará siempre mi corazón para quererlos con todas las tuerzas de mi vida y con todo el fanatismo de mi alma. Si Dios lo llevase del mundo a Perón antes que a mí yo me iría con él, porque no sería capaz de sobrevivir sin él, pero mi corazón se quedaría con mis descamisados, con mis mujeres, con mis obreros, con mis ancianos, con mis niños para ayudarlos a vivir con el cariño de mi amor: para ayudarlos a luchar con el fuego de mi fanatismo; y para ayudarlos a sufrir con un poco de mis propios dolores. Porque he sufrido mucho; pero mi dolor valía la felicidad de mi pueblo... y yo no quise negarme -yo no quiero negarme- yo acepto sufrir hasta el último día de mi vida si eso sirve para restañar alguna herida o enjugar alguna lágrima.
Pero si Dios me llevase del mundo antes que a Perón yo quiero quedarme con él y con mi pueblo, y mi corazón y mi cariño y mi alma y mi fanatismo seguirán en ellos, seguirán viviendo en ellos haciendo todo el bien que falta, dándoles todo el amor que no les pude dar en los años de mi vida, y encendiendo en sus almas todos los días el fuego de mi fanatismo que me quema y me consume como una sed amarga e infinita".
Fuente: Eva Perón, Mi mensaje, Ediciones del Mundo, Buenos Aires, 1987.
"Hoy se cumplen 64 años de la desaparición física de Evita y casi 50 de quien la acompaña en la foto, su libretista radioteatral, autor de sus primeros discursos (entre ellos, el antológico de España) y primer director de Prensa y Propaganda del primer gobierno Peronista: mi admirado tío Francisco "Paco" Muñoz Azpiri, a quién Fermín Chávez definió como "el hijo de Evita"."

La imagen y el mensaje son rescatados desde el face del Sr. Pepe Azpiri (Facebook).

martes, abril 28, 2015

Francisco Muñoz Azpiri.

Francisco Muñoz Azpiri.
Cuando el 14 de septiembre de 1974 en un acto presidido por el entonces intendente municipal Dr. Eduardo A. Duhalde, se imponía el nombre de Francisco Muñoz Azpiri a una calle de Temperley(ahora White),concretando la Ordenanza 2554 sancionada por unanimidad en el H. Concejo Deliberante, su madre allí presente pedía encarecidamente a los oradores que no se olvidara a los vecinos del lugar presentes ,los Suárez, White, Weiss, Messuti, Eulustond, Monteverde, Oxenford, Iparaguirre, Aliroti, Rodríguez y otros, que habían compartido la infancia de su hijo y que tantas veces lo habían visto corretear por las arboladas calles de la zona. 
Francisco José Muñoz Azpiri había nacido en Buenos Aires el 6 de julio de 1915 y diez años más tarde su figura comenzó a recortarse diariamente asistiendo al colegio Euskal Echea en Llavallol. Evocaba siempre las historias de “Manucho” Castro referidas a episodios lugareños que luego reprodujo como periodista en el desaparecido diario “El Mundo”.
Contemplar el paso de los trenes en la estación Temperley constituía en esa época uno de los motivos más grande de distracción no solo de Muñoz Azpiri sino también del sosegado vecindario. En esos “bólidos” de acero viajaban figuras del país que se trasladaban a Mar del Plata y en una ocasión estuvo cerca de tocar al Príncipe de Gales cuando el tren se detuvo frente al anden ferroviario.
Si tuviéramos que definir con una frase a tan notable vecino, tendríamos que decir sobre todo que fue “un gran trabajador de la cultura” .Escritor, ensayista, poeta, narrador, periodista, autor teatral, libretista cinematográfico y radiofónico, se puede asegurar, sin temor a equivocarse, que no había actividad literaria que le fuera ajena. 
A los 25 años ya era admirado por Ortega y Gasset. El mesurado Leopoldo Marechal lo define como un intelecto ágil abierto siempre a las inquietudes del mundo. Castiñeira de Dios lo consideraba como ser un esplendido “al que la vida le hurtaba minuto a minuto una porción de sueños”.Tal vez algunos pudieron decir de él, como los hermanos de José en Dotayin: “Mirad, ahí viene el de los sueños, vamos a matarlo”: esos sueños que están más allá de su propia vida son los que hoy sustentan su recuerdo.
En 1939 funda y dirige la pagina de letras del diario “La Unión”. Publica el semanario “De Frente”; sus libros “La tierra embarcada” y “Nueva York” difícilmente puedan ser olvidados. Un articulo “Time” por entonces lo señala como el escritor favorito de Eva Perón.
Su labor como director de Propaganda del Estado en 1944 y 1945 dicen que contribuyo sensiblemente en el afianzamiento de la Revolución del 4 de junio que luego culminaría con la epopeya del 17 de octubre.
Se recuerda su nombre como creador de la Secretaria de Estado y Cultura y estando al frente de esa dependencia, merced a una iniciativa suya se constituye la Orquesta Sinfónica Nacional. Ese mismo conjunto ejecutaría, 25 años después, en la iglesia de la Piedad en Temperley, la 2Misa pro defunctis”de Antón Dvorak, acompañado por el Coro Sinfónico Nacional en merito a una gestión del maestro Ariel Ramírez.

UN DRAMATICO FINAL.
El 22 de abril de 1968, cuando tenia 52 años, envuelto en el silencio, el abandono y la pobreza, muere Paco Muñoz Azpiri. La misa en su memoria en la iglesia de San Francisco es controlada por la policía y hasta es despojado ulteriormente de todos sus bienes. Lo que nadie pudo borrar es su obra , su trayectoria y el recuerdo de sus amigos que aún lo siguen evocando –como cuando era pequeño – correteando alegremente por las arboladas quintas del lugar.
Carlos Mujico. 
Del libro (Si, aquí vivieron)
+15/77/1999.
Extraído del Face del Sr. Pepe Muñoz Azpiri.

domingo, octubre 12, 2014

12 de octubre: conceptos de Eva Perón sobre "La leyenda negra" de España en América.

EVA PERÓN: 
"SOMOS LOS HIJOS DE LOS CONQUISTADORES, LOS HEREDEROS DE SU GESTA Y LA LLAMA DE SU ETERNIDAD".
"La leyenda negra con la que la reforma se ingenió en denigrar la empresa mas grande y mas noble que conocen los siglos, como fueron el descubrimiento y la conquista, solo tuvo validez en el mercado de los tontos o de los interesados. 
A nadie engañó que no quisiera ser engañado.
Somos, pues, no solo hijos legítimos de los descubridores y conquistadores, sino herederos de su gesta y de la llama de eternidad que ellos transportaron por sobre los mares. 
Seamos dignos de esa herencia inmortal multiplicando nuestra fraternidad nacional, unificando cada vez mas los objetivos superiores del pueblo y la Nación, echando abajo todas las murallas que puedan separar aún a los trabajadores de la conquista del porvenir. 
Ante nosotros, como ante nuestros ascendientes heroicos de la conquista, un nuevo mundo social se ofrece a los capaces de renunciar a sí mismos y a conquistar para sus hijos y sus herederos un mundo mejor. 
Seamos dignos de esta magnífica herencia, repito. No vacilemos ante la intriga, ante la calumnia, ante lo desconocido para los que no saben ver mas que sus intereses egoístas. Luchemos como supieron luchar los hombres de Cortés, de Mendoza, de Balboa y de Pizarro. Reeditemos su fe en Dios y en nuestros derechos a ser definitivamente dueños y soberanos de nuestro propio destino y de las generaciones venideras, como nosotros ante ellos, nos honrarán porque supimos ser dignos de nuestros mayores y renunciar para la felicidad de nuestros descendientes.
Este es mi homenaje al pueblo que nos dió el ser y nos legó su espiritualidad. ¡Bendito sea!"

Eva Perón. (extraido del libro "Escribe Eva Perón", 1951, colección de articulos de Evita publicados en diario "Democracia").
 
Comenta Pepe Muñoz Azpiri en facebook: 
"Y el discurso en la Plaza de Oriente, ante Franco y una multitud, fue todavía más Hispanista y Ultramontano. Sucede que a la revolucionaria "Evita montonera", los discursos y los guiones radiales se los escribía Francisco "Paco" Muñoz Azpiri."
La yapa:
María Eva  Duarte de Perón visitó España en junio de 1947 coincidiendo con la Ley de Sucesión a la Jefatura del Estado. 
La visita de "Evita" se produjó en el marco de la estrecha cooperación establecida entre Argentina y el gobierno franquista entre los años 1946-1948.
El 30 de octubre de 1946 ambos países firmaron el Convenio Comercial y de Pagos, cuya meta era asegurar el abastecimiento de cereales a España en que nuestra Argentina se comprometió a vender a los españoles un mínimo de 400.000 toneladas de trigo en 1947, y 300.000 en 1948, y asimismo cubrir con sus ventas el 90% de las necesidades que España no pudiera satisfacer con su propia producción entre los años 1949-1951.

sábado, febrero 08, 2014

Francisco Muñoz Azpiri.

Francisco Muñoz Azpiri (Buenos Aires, 6 de julio de 1915 - 22 de abril de 1968) fue un escritor, periodista, y libretista de radio. Fue el guionista de programas de radio en los que actuó Eva Perón, a quien redactó sus discursos cuando la acompañó en su gira por Europa en 1947, y también funcionario en el área de cultura en el primer gobierno de Juan Domingo Perón.

Estudió en el colegio Euskal Echea de Llavallol y egresó de la Facultad de Filosofía y Letras. En 1939 fundó y dirigió la página de letras del diario La Unión. También trabajó en el diario El Mundo .
En 1943 conoció a Eva Perón cuando ella fue convocada para protagonizar un ciclo en Radio Belgrano, de lunes a sábado, dedicado a biografías de mujeres ilustres de la historia cuyos guiones escribían Muñoz Aspiri y Alberto Inzúa; entre ellos estuvieron Madame Lynch, la amazona del destino , Mi reino por el amor y Un ángel pisa la escena. Años después comentó en una entrevista: “La verdad que era malísima como actriz. Me acuerdo que debíamos acentuar los fondos musicales para tapar sus fllas de dicción”. También escribió para ser interpretados por la actriz los libretos del ciclo Hacia un futuro mejor.

Eva Perón lo presentó al entonces coronel Perón, quien lo hizo designar director general de propaganda del Estado en reemplazo de Sergio Chiappori e intervino en la campaña electoral en apoyo a su candidatura presidencial recorriendo las provincias en una casa rodante. Continuó en el cargo al asumir Perón luego de por haber ganado aquellas elecciones pero al poco tiempo rechazó porque no le pareció eficaz la idea que le llevó una persona de hacer distintivos para la solapa con la efigie recortada de Perón, ocasionando el enojo del Presidente cuando se enteró, por lo cual renunció al cargo. Continuó, sin embargo, ligado a Eva Perón ocupado en redactarle discursos.
El 6 de junio de 1947 acudió al aeropuerto a despedir a Eva Perón que partía en gira por Europa y escasos minutos antes de la partida el Presidente le entregó un papelito y le ordenó: “Embárquese y redacte el primer discurso de acuerdo con estas instrucciones”. Subió al avión con lo puesto y recién en la primera parada en Brasil pudo telegrafiar a su esposa dónde estaba. Redactó el primer discurso que pronunció Eva Perón a su llegada a España, así como los siguientes hasta que finalizó el tramo español de la gira en Barcelona y Muñoz Aspiri dejó a la comitiva para retornar a Buenos Aires. A comienzos de la década de 1950 se desempeñó como Director de Acción Cultural cuando José María Castiñeira de Dios era Subsecretario de Cultura.
Entre los libros que escribió se cuentan Nueva York y La tierra embarcada. Falleció el 22 de abril de 1968.


Fuente de información: Wikipedia.
Fotos internet.