GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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viernes, abril 01, 2022

A dos años de la muerte de Héctor “Cacho” Otheguy.


 FUNDACIÓN INVAP

 A dos años de la muerte de Héctor “Cacho” Otheguy preferimos recordarlo por sus ideas, por sus enseñanzas, por su lucha incansable contra el colonialismo mental, por el legado que sigue siendo el motor de todos nosotros.

Cacho nació el 20 de abril de 1947, en Buenos Aires, y se graduó de licenciado en Física en el Instituto Balseiro de San Carlos de Bariloche en 1970. Luego obtuvo la Maestría en Ciencias, en la Universidad de Ohio, Estados Unidos, en 1972, y la Maestría en Gestión, dentro del programa Sloan Fellow de la Universidad de Stanford, Estados Unidos, en 1985.

Fue miembro de Invap desde su fundación en 1976, período en el que se abocó al área de la metalurgia extractiva. Luego se desempeñó como subgerente técnico, gerente técnico y, entre 1991 y 2017, como gerente general. Desde entonces fue presidente del directorio y de la Fundación Invap a partir de su creación en 2014.

Bajo su dirección Invap creció, desarrolló nuevas capacidades, se internacionalizó, se transformó en una referencia nacional, en sinónimo de soberanía.

sábado, marzo 26, 2022

26 de marzo de 1962: fallece José Antonio Balseiro.


José Antonio Balseiro.


Nació en Córdoba, el 29 de Marzo de 1919. Era hijo de Antonio Casimiro Balseiro, inmigrante español, y de Victoria Lahore, argentina, con ascendenci francesa. Cursó sus estudios en el Colegio Nacional de Monserrat, donde adquirió una sólida formación humanística, y en 1936 recibió el premio Oliva Soares al mejor promedio de tercer año. En 1938 se recibió de bachiller.

Disertó en el Ateneo Estudiantil sobre “Nuevas concepciones físicas del universo”. Al año siguiente ingresó a la carrera del doctorado en Ciencias Físicomatemáticas de La Plata, con una beca otorgada por la Universidad de Córdoba y completó sus estudios en 1944 presentando una tesis de física experimental. Asistió al acto inaugural de la Asociación Física Argentina de la que formó parte activa. Designado ayudante de trabajos prácticos en Física, al año siguiente fue encargado técnico de Rayos X.

En 1945, se trasladó a Córdoba para trabajar bajo la dirección de Guido Beck en el Observatorio Astronómico. Dos años después regresó a La Plata nombrado interinamente a cargo de la cátedra de Física Matemática. Fue designado profesor interino de trabajos de Investigación de Física, pero en una actitud destacada presentó la renuncia al cargo para que Ricardo Gaus que regresó al país, pudiera asumir la cátedra. En 1948 fue nombrado profesor titular de Trabajos Prácticos de Física.

Con una beca del Consejo Británico partió para Manchester en 1950 para trabajar en temas de física nuclear bajo la dirección del profesor León Roseneld. Asistió al año siguiente al Congreso Internacional de Física liderado por Niele Bohr y a la Reunión de la Unión Internacional de Físicos, en representación de la Asociación Física Argentina.

En 1952, recibió el Premio de la Comisión Nacional de Cultura, por cuya circunstancia representó al país para integrar la Comisión Investigadora del Proyecto Huemul, y presenta su informe sobre la inspección realizada en aquella isla. En ese año fue nombrado por concurso para dictar Física Matemática en la Universidad de Buenos Aires. Además pasó a prestar servicios en la Comisión Nacional de Energía Atómica y se lo designó director del Instituto de Física de la Universidad porteña.

Hacia 1953, integró como director general el Ministerio de Asuntos Técnicos de la Nación. Promovió junto a Mario Bancora, la creación del Instituto de Física de Bariloche. Ramón Enrique Gaviola presentó un proyecto similar, pero fue rechazado por la Comisión Nacional de Energía Atómica debido a diferencias de criterio.

Realizado el Primer Curso de Verano en Bariloche sobre Reactores, Balseiro dirigió en 1955 el segundo curso y el de Física Teórica juntamente con otro para profesores de física auspiciado por la Unesco. En ese año se firmó el convenio entre la Comisión Nacional de Energía Atómica y la Universidad Nacional de Cuyo, creándose el Instituto de Física de Bariloche y dándose comienzo a las clases.

Volvió prematuramente al ser requerido por el gobierno argentino, en julio de 1952 para integrar la Comisión Investigadora del Proyecto Huemul. En virtud de ese proyecto, dirigido por el Dr. Ronald Richter se había instalado una planta de energía atómica en la Isla Huemul (situada en el lago Nahuel Huapi), -donde se dijo- se podrían fabricar armas nucleares propias.

Tras realizar una inspección a dicha planta, se produjo la difícil circunstancia de que un científico joven y por entonces desconocido tuviese que informar al presidente de la Nación que había sido engañado. Son al respecto elocuentes el juicio personal y el informe técnico que Balseiro efectuó sobre Richter, cuya forma de operar “deja mucho que desear desde el punto de vista del método científico”, señaló. A esto “debe añadir que, en conversaciones mantenidas con el Dr. Richter sobre diversos temas de física, ha mostrado, o un desconocimiento sorprendente en una persona que emprende una tarea de tal magnitud, o ideas muy personales sobre hechos y fenómenos ya bien fundados y conocidos”. Al final del informe, dice Balseiro: “En virtud de las constataciones y consideraciones que preceden, el suscripto se considera autorizado para afirmar que no existe un fundamento científico serio en las afirmaciones del Dr. Richter de haber logrado una reacción termonuclear controlada, lamentando profundamente el haber tenido que llegar a esta conclusión”.

En 1956, Balseiro asistió invitado al Simposio de Verano en Física Nuclear Técnica de Bajas Energías, en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Del Instituto de Bariloche en 1958 egresó la primera formación de licenciados en Física. En el discurso pronunciado por el Dr. Balseiro en el acto de graduación expresó: “Estamos convencidos de haber cumplido con las esperanzas y confianza que fueron depositados en nosotros; al dar al país nuestros primeros trece licenciados podemos afirmar, con cierto orgullo legítimo, que el nivel científico alcanzado por esos egresados no desmerece frente a los egresados de otros centros de estudio del mundo”. Poco después, en la Universidad de Cuyo se presentó la primera tesis de un egresado de Bariloche, la de Leo Felicov, dirigida por Balseiro.

Su fama cada vez más se acrecentó, mereciendo ser designado director del Centro Atómico de Bariloche, y en 1959 elegido presidente de la Asociación de Física Argentina, siendo reelegido en 1961.

Fue miembro correspondiente de la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba y de la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, de Buenos Aires.

Autor de numerosos trabajos científicos de relevancia. Falleció en Buenos Aires, el 26 de marzo de 1962, a los 42 años. Estaba casado con María Mercedes Cueto y tuvo cuatro hijos: Beatriz, Carlos, Mónica y Esteban. Su muerte fue muy sentida por los grupos científicos del mundo, donde era sumamente conocido. Sus restos fueron trasladados al Centro Atómico Bariloche, donde recibieron sepultura, y se impuso su nombre al Instituto creado por él.

Era de “ascendencia española, estatura mediana, tez blanca, ojos negros de mirada intensa, cabello ralo y oscuro. Tenía una mente rápida, capaz de inspirar, persuadir y estimular”. Fue considerado por muchos de sus contemporáneos un científico con un futuro brillante. Estaba dotado de gran inteligencia y calidez humana.

Actualmente el Instituto Balseiro cuenta con cien alumnos en las dos carreras de grado, unos sesenta alumnos de postgrado, y su cuerpo docente es de unas cien personas. El Centro Atómico Bariloche tiene hoy un Departamento de Investigación Básica, un Departamento de Investigación Aplicada y uno de Ingeniería Nuclear. La producción científica del centro consiste en unos doscientos trabajos por año en revistas internacionales con referato; además se ejecutan un importante número de contratos con la industria en diversos temas de desarrollo y de ingeniería no convencional. Los estudiantes colaboran en muchos de estos trabajos dado que el régimen de estudios prevé su participación a través de una materia específica. El impulso de esta sangre joven, con la experiencia de los mayores, mantiene la actividad del Centro Atómico Bariloche-Instituto Baleiro. El reconocimiento a nivel nacional e internacional es un justo tributo a la memoria de José Antonio Balseiro.

Fuente
Cutolo, Vicente Osvaldo – Novísimo Diccionario Biográfico Argentino, Buenos Aires (2004)
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado
Instituto Balseiro
Portal www.revisionistas.com.ar

Fuente de información: 

www.revisionistas.com.ar

lunes, agosto 29, 2016

Invap se acerca a los 40 años. La empresa estatal rionegrina se muestra como un modelo de gestión. El jueves será su aniversario. Conocé su historia y su actualidad.

“Tenemos que hacer cosas que sirvan”, dijo en 1972 el visionario Conrado Varotto a un puñado de colegas, todos muy jóvenes y entusiastas, egresados del Instituto de Física Dr. José Balseiro (IB), al regresar de un viaje de estudio a Estados Unidos.
“Recién recibidos, hacíamos los primeros pasos en ciencia básica y no es que eso no servía, al contrario. Varotto nos mostró el camino por la ciencia enfocada hasta llegar al desarrollo tecnológico, aplicar los pasos anteriores a algo concreto e inmediato, que es lo que terminamos haciendo”, recordó a Télam Héctor Otheguy, actual CEO y gerente general de Invap.
Así, los jóvenes y brillantes científicos montaron una oficina en una de las pequeñas habitaciones que compartían de a dos los estudiantes del Balseiro, en el Centro Atómico Bariloche (CAB), y la empresa nació el 1ro. de septiembre de 1976 en el complejo de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) en el kilómetro 9 de la avenida Bustillo.
La empresa se llamó Investigaciones Aplicadas -de ahí su nombre actual- y era esa oficina, los laboratorios prestados por el CAB y el equipamiento que financiado por la provincia de Río Negro, desde entonces propietaria del 100% de su patrimonio.
“Nacimos como una empresa ‘incubada’ por la CNEA, que nos dio un enorme apoyo y facilitaba sus instalaciones. La provincia, que siempre nos apoyó, aportó el primer capital para equipamiento y nos pusimos en marcha”, agregó Otheguy.
Empezaron fabricando esponjas de circonio (elemento de uso en aplicaciones nucleares) y fueron creciendo con distintos desarrollos hasta que en 1982 fabricaron el primer reactor atómico de investigación, el RA-6, en el CAB, ambos productos para la CNEA.
Después vinieron otros desarrollos nucleares entre los que se destacó la venta a Australia del reactor de investigación OPAL, y la vertiginosa carrera en la industria aeroespacial, con la fabricación de satélites de observación y de comunicaciones, y radares para el control aerocomercial y de seguridad de fronteras.
El directivo estimó que Invap nació con un capital de 200.000 dólares y hoy el patrimonio total es de 50 millones de la misma moneda. Eran una decena de físicos y hoy son 1.420 empleados directos, entre científicos, técnicos, profesionales y otros roles.
Además crearon varias firmas subsidiarias y tercerizan trabajos a 150 empresas en Bariloche y el resto del país.
En 2010 inauguraron la sede central, en donde concentraron casi todas las actividades, que con el crecimiento de la empresa estaban repartidas en 20 dependencias, la mayoría en Bariloche.
Desde 2002 la empresa cuadruplicó su tamaño y capacidad. Pasó de una facturación anual de 35 millones de dólares a 200 millones de la misma moneda en el ejercicio 2015 y estiman que para el 2016 se repetirá dicha cifra.
“Nunca tuvimos un presupuesto estatal, vivimos de lo que vendemos y reinvertimos todas las utilidades. Varotto la organizó así y sigue funcionando de esta manera”, sostuvo.
Varotto comandó la empresa hasta 199 cuando se trasladó a Buenos Aires convocado para crear y presidir -hasta ahora- la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), multiplicó las capacidades de Argentina, se asoció en proyectos con la NASA y la Agencia Espacial Europea, y colocó al país en la vanguardia de las ocho naciones más desarrolladas en este ámbito.
Para Invap la ida de su hacedor y poderosa locomotora no significó un hecho traumático sino por el contrario el impulso definitivo: “Varotto pasó de ser nuestro jefe a nuestro principal cliente, y siempre con la misma filosofía, de hacer todo lo que hacemos por el desarrollo de la República Argentina”, concluyó Otheguy.
- Fuente: 
Télam. Publicado en Diario "Río Negro", 28 de agosto de 2016.

domingo, febrero 07, 2016

Este trabajo intenta develar la verdadera historia del Conicet.

PERÓN Y LA CIENCIA, El CONITYC, PRIMERA EXPERIENCIA DE PLANEAMIENTO DE ESTRUCTURAS CIENTÍFICAS Y TECNOLÓGICAS DEL ESTADO ARGENTINO
Por Sergio Scalise (*)
Claudio Iriarte (**)
Dedicado al Dr. Enrique Oliva

“El político auténtico es el estadista que solo se preocupa por los fines y objetivos perseguidos por el Estado y toma la función civil de gobernante como una carga pública” J.D. Perón (1944)
Desde tiempo atrás se viene sosteniendo que el CONICET fue creado el 3 de Febrero de 1958, mediante Decreto Ley número 1291, del régimen dictatorial encabezado por el General Pedro Eugenio Aramburu, siendo presidido por el premio Nobel de Medicina (1947), Doctor Bernardo Houssay. Este trabajo intenta develar la verdadera historia del Conicet, que de acuerdo a nuestra investigación fuera creado el 17 de mayo de 1951 durante el primer gobierno popular del Teniente General Juan Domingo Perón.

A través del Decreto número 9695 de 1951, la nueva estructura integraba y perfeccionaba a otros organismos creados con anterioridad por el mismo gobierno, cuya implementación estaba ligada a las necesidades del primer plan quinquenal.

El objetivo del organismo era propender a la investigación y a la formación de científicos y técnicos que colaboraran con el desarrollo argentino en todas las áreas. Argentina poseía una política de Estado en el campo científico, con un fin explicito que se plasmó en la Constitución Nacional de 1949 en su artículo Nº 37, que en un apartado dice “...El Estado encomienda a las universidades la enseñanza en el grado superior, que prepare a la juventud para el cultivo de las ciencias al servicio de los fines espirituales y del engrandecimiento de la Nación y para el ejercicio de las profesiones y de las artes técnicas en función del bien de la colectividad...”.[1]

El trabajo consta de tres partes: la primera referida a una descripción somera de la situación socio económica del país en el período 1946-1952 que contempla el primer gobierno peronista en cuyo lapso fue creado el CONICET -(CONITYC)-. La segunda corresponde a la investigación específica sobre el tema abordado y se analiza las particularidades de los decretos que dieron vida a las entidades científicas. Y por último la conclusión sobre la decisión oficial de no reconocer la real fecha de fundación del CONICET.

En primer término es necesario recalcar que toda la bibliografía a nuestro alcance que hemos podido consultar en ninguna pudimos hallar comentario alguno sobre el hecho aquí estudiado, siendo que el peronismo fue y será un fenómeno social que se analizó desde diversas disciplinas científicas (política, económica, historiográfica, etc.) que arrojaron puntos de vistas dispares en cuanto a su características. Más allá de las consideraciones de los autores sobre la importancia o no de la creación del primer centro de investigación nacional, creemos indispensable recalcar la jerarquía del emprendimiento que por otra parte se convertía en cuna de otros proyectos continentales tendientes a imitar la iniciativa argentina.

Al llegar a la Presidencia de la República en 1946, el Teniente General Perón delegó en sus colaboradores la delineación de un plan quinquenal de gobierno que debía establecer las bases del desarrollo económico, social y político del país para el período 1946-1952, dicho plan sería naturalmente la continuación de la tarea emprendida desde la creación del Consejo Nacional de Posguerra.

La concepción de país que exigía el primer gobierno peronista queda reflejada en el discurso que el General Perón dirigió al Congreso Nacional en ocasión de la presentación del primer plan quinquenal “...En 1810 fuimos libres políticamente, ahora anhelamos ser económicamente independientes... El equilibrio económico del régimen capitalista había establecido un encadenamiento entre los diversos países a través del intercambio económico y financiero. Con ello, se había posibilitado que desde un país central se pudiera succionar la riqueza de los demás; sin la incomodidad y sin el peligro del traslado a dicho país para su explotación...”[2]

El proyecto gubernamental se pronunciaba a favor de una industrialización motorizada desde el Estado Nacional, que ya había iniciado su proceso de crecimiento a partir de la década del 30, haciendo hincapié en los beneficios que el sector brindaba para el desarrollo del país, diversificando y complejizando la matriz productiva tradicional de bienes primarios. Se dejaba atrás un modelo oligárquico agroexportador excluyente y se daba paso a un nuevo patrón de acumulación basado en la industrialización, como eje fundamental de la estructura socio económica.

Como se desprende la industria representaba un lugar central en la concepción económica del peronismo. Su crecimiento fue tomado como la base en la que se sustentaba toda la estructura productiva, sin descuidar las posibilidades de crecimiento y desarrollo del sector rural.

Teniendo en cuenta estos antecedentes y las posibilidades que brindaba la coyuntura, Perón creyó oportuno e improrrogable la creación de un organismo académico que se encargue de la investigación técnica y científica para ponerla al servicio del desarrollo sostenido de la Nación.

El Consejo debía centrar su misión en fomentar la investigación científica tecnológica y actividades de apoyo que contribuyan al avance científico y tecnológico en el país, al desarrollo de una economía nacional y al mejoramiento de la calidad de vida de la sociedad.

El Consejo cuya presidencia recaía en la figura del Jefe de Estado para otorgarle mayor jerarquía institucional, estuvo integrado, entre otros, por importantes exponentes del quehacer científico nacional, como ser los físicos José Balseiro y Enrique Gaviola; el ingeniero nuclear, Otto Gamba y el astrónomo Juan Bussolino.

Antecedentes directos y decreto de fundación.
Previo a la creación del CONITYC, el gobierno del Teniente General Perón a través del Ministerio de Asuntos Técnicos, mediante el Decreto Nº 13.443 de fecha 04/07/1950 publicado en el boletín oficial el 8 de Julio de 1950, dispone la creación de la Dirección Nacional de Investigaciones Técnicas. El Decreto en sus aspectos mas importantes señala que “...VISTO el Decreto Nº 10.936 del 31 de Julio de 1950 por el que se crea la Comisión Nacional de la Energía Atómica , y CONSIDERANDO: Que por el artículo 56º del mismo se establece que el Ministerio de Asuntos Técnicos en su carácter de Secretaria Técnica de la Presidencia de la Nación debe actuar como organismo administrativo de la citada Comisión Nacional; Que existe, a la vez, en ese Ministerio de la Dirección Nacional de Servicios Técnicos del Estado creada por Decreto Nº 5.240 de fecha 10 de Marzo de 1950, la Dirección General de Servicio de Investigaciones Técnicas; que las nuevas funciones confinadas por el primero de los mencionados decretos, por su amplitud e importancia, obligan a crear, sobre la base de la aludida Dirección General, un organismo cuya estructuración y jerarquía estén en concordancia con dichas funciones, dotándolo asimismo de la suficiente libertad de acción, para que sea más efectivo el cumplimiento de la misión que debe llevar;
El Presidente de la Nación Argentina, en Acuerdo General de Ministros, Decreta:
Artículo 1º: Créase en el Ministerio de Asuntos Técnicos, la Dirección Nacional de Investigaciones Técnicas.
Artículo 2º: Serán funciones de la Dirección Nacional de Investigaciones Técnicas, las siguientes:
a) Consideración y estudio de asuntos técnicos generales que interesen a las distintas actividades de la Nación (Ley 13.529, artículo 32 inc. 4º);
b) Dirección general de la investigación de asuntos técnicos que por su naturaleza convenga mantener reservados o no divulgar (Ley número 13.529; artículo 32 inc. 5º).
c) A los efectos de dotar a la Dirección Nacional de Investigaciones Técnicas cuya creación se dispone por el artículo 1º, de los créditos necesarios para su desenvolvimiento, el Ministerio de Asuntos Técnicos proyectará el ajuste de presupuesto necesario sobre la base de las normas legales en vigor...”[3]
Firman: Juan D. Perón; Raúl A. Mende; Ramón A. Cereijo; Alfredo Gómer Morales; Franklin Lucero; Carlos Emery; José C. Barro; Roberto A. Ares; Juan F. Castro; José M. Freire; Humberto Sosa Molina; Armando Méndez San Martín; Oscar L. Nicolini; Angel G. Berlengui; Hipólito J. Paz; Juan Pistarini; César R. Ojeda; Ramón Carrillo; Belisario Gache Pirán; Ramón A. Subiza; Enrique B. García.
También mediante el Decreto Nº 10.936 de fecha 31 de Mayo de 1950 se creó la Comisión Nacional de la Energía Atómica.
Estos antecedentes muestran la importancia que Perón le atribuyó a la investigación técnica y científica para ampliar los conocimientos sobre diversos aspectos que hacen al desarrollo sostenido del País.
Continuando el proceso iniciado el año anterior, el 17 de Mayo de 1951 a través del Decreto 9.695 publicado el 21 de Mayo del mismo año, se instituye el CONSEJO NACIONAL DE INVESTIGACIONES TÉCNICAS Y CIENTÍFICAS (CONITYC).
Entre los aspectos más sobresalientes del Decreto; señalamos:

“...CONSIDERANDO: Que es conveniente coordinar los esfuerzos que en materia de investigación científica y técnica realizan en el país numerosos organismo del Estado, en los distintos Ministerios y en las Universidades; Qué asimismo interesa al país centralizar en su organismo que represente a los intereses comunes de aquellos centros de investigación, todo lo referente a orientación y fomento de las investigaciones científicos técnicas, protección de los investigadores científicos; auspicio de congresos científicos nacionales e internacionales; intercambio científico internacional; programas generales de cooperación técnica internacional; fomento de las publicaciones científicas; creación de centros bibliográficos de carácter científico técnico; racionalización general de los elementos y personal en los centros de investigación científico técnica del Estado, etc.; Que estas funciones han sido asignadas al Ministerio de Asuntos Técnicos por la Ley de Ministerios, cuyo artículo 32º, incisos 4) y 5) establecen como función de este Departamento de Estado la consideración y estudio de asuntos técnicos generales que interesen a las distintas actividades de la Nación , y la Dirección General de la investigación de asuntos técnicos que por su naturaleza convenga mantener reservados o no divulgarlos.

EL PRESIDENTE DE LA NACIÓN DECRETA:
Artículo 1º: Créase el Consejo Nacional de la Investigaciones Técnicas y Científicas cuya finalidad es la de orientar, coordinar y promover las investigaciones de todo orden que se realicen en el País.
Artículo 2º: Son funciones propias del Consejo Nacional de Investigaciones Técnicas y Científicas:
a) Orientar, coordinar y promover la labor que realicen los institutos o centros de investigación técnica y científicas.
b) Promover la formación de investigaciones por todos los medios posibles: becas, intercambio de becarios e investigadores y cursos de especialización o perfeccionamiento en el país y en el extranjero.
c) Fomentar la realización de Congresos científicos auspiciando aquellos que se realicen en el país y constituir los diversos comités en cada especialidad para asegurar a través de las mismas la eficiente representación argentina en los Congresos internacionales.
d) Coordinar los estudios e investigaciones con la planificación y racionalización de los planes de Gobierno.
e) Proponer las medidas de racionalización de las funciones y elementos de los Centros e Institutos de Investigación Técnica y Científica del Estado.
f) Observar el movimiento científico mundial y sugerir los intercambios necesarios entre aquél y la actividad científica nacional.
g) Asesorar al Poder Ejecutivo acerca de la política nacional a seguir en materia de investigaciones técnicas y científicas.
h) Asesorar al Poder Ejecutivo en materia de subsidios y contribuciones especiales destinados a ayudar a entidades privadas de investigación técnica y científica.
i) Estimular la utilización de patentes de invención que puedan interesar al desarrollo industrial del país.
j) Organizar un centro nacional de documentación técnica científica.
k) Organizar la protección de las investigadores técnicos y científicos.
l) Asegurar la publicación de los trabajos científicos y facilitar a los investigadores argentinos el acceso a la más amplia bibliografía científica mundial.
m) Realizar y mantener permanentemente actualizado el inventario científico nacional.
...”Artículo 7: Los gastos que demande el funcionamiento específico del organismo que se crea por el presente decreto, serán atendidos con los fondos asignados en el Presupuesto General de la Nación al Ministerio de Asuntos Técnicos.
Artículo 9º: El presente decreto será refrendado por los señores Ministros Secretarios de Estado en los Departamentos de Asuntos Técnicos, Defensa Nacional y Educación...”.
Firman: Juan D. Perón; Raúl A. Mende; Humberto Sosa Molina; Armando Méndez San Martín.[4]

Entre otras realizaciones fundamentales, el CONITYC concretó el Primer Censo Científico Técnico Nacional. Era indispensable saber quiénes, qué, dónde, cómo y con qué se investigaba en nuestro país, tanto en lo privado como público. Tener la información sobre todas las investigaciones llevadas a cabo en la Argentina, tanto en el sector público como en la industria privada. De esa consulta y sus conclusiones, se decidió dar prioridad al estímulo de la formación de dos disciplinas hoy privilegiadas en todo el mundo moderno: física y química en la enseñanza secundaria. [5]

Un año después en virtud de las atribuciones conferidas por la Constitución Nacional se convoca a ambas Cámaras del Congreso de la Nación (artículo 88) a fin de considerar el proyecto de ley sobre el segundo plan quinquenal que comenzaría a regir a partir de 1953, cuya consigna era producir, producir y producir.

El segundo plan quinquenal determinaba tres clases de objetivos fundamentales que establecían la política permanente y definida de la Nación sobre las materias del plan en general que señalaban normas y medios para alcanzar el objetivo fundamental respectivo y con vigencia hasta que sean cumplidos, es decir cinco años.

Dicho proyecto en el tema que nos ocupa, las investigaciones técnicas y científicas, sostenía:
“…TÍTULO I: ACCIÓN SOCIAL
CAPÍTULO VI Investigaciones Científicas y Técnicas.

Objetivo fundamental
El objetivo fundamental de la Nación en materia de investigaciones científicas y técnicas será crear todas las condiciones necesarias a fin de que la ciencia y la técnica argentinas se desarrollen plenamente como instrumentos de la felicidad del Pueblo y de la grandeza de la Nación, contribuyendo al progreso universal.

Objetivos generales:
Función social de la ciencia y de la técnica
La ciencia y la técnica tienen una función social que cumplir, según surge del objetivo fundamental. El Estado auspiciará las investigaciones científicas y técnicas en la medida en que cumplan con dicha función social.

Función social de los investigadores:
El saber científico y técnico es un bien individual y social, toda vez que en el proceso de su creación intervienen el esfuerzo personal y el esfuerzo social, económico y político de la comunidad.
El Estado auspiciará, mediante su asistencia técnica y económica, la tarea de los investigadores científicos y técnicos en cuanto ella sea útil al bien común.
Conciencia científica y técnica nacional
El Estado, mediante la educación y la enseñanza en todos sus ciclos generales y especiales, y los demás recursos a su alcance, promoverá el desarrollo de una clara conciencia científica y técnica nacional que contribuya a la creación de una cultura nacional y concurra a la consolidación de la justicia social, la independencia económica y la soberanía política.

Conducción de las investigaciones científicas y técnicas: El Estado por medio del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, realizará la conducción de las investigaciones que se desarrollen en los centros oficiales, coordinándolas con las que se llevan a cabo en los centros privados, mediante una adecuada planificación y racionalización de recursos, elementos y funciones.

Asistencia técnica y económica:
El Estado prestará asistencia técnica y económica a los centros de investigación, dentro de un orden de prioridades que será establecido según el grado en que cumplan con la función social de la ciencia y de la técnica.

Formación de investigadores:
El Estado auspiciará, promoverá y realizará la formación de investigadores, prestándoles asistencia técnica y económica, exaltando el valor de su misión en la comunidad y protegiéndolos mediante una adecuada legislación, a fin de que puedan dedicarse a sus tareas específicas, sin otras preocupaciones que enerven el esfuerzo científico.

El cumplimiento de este objetivo general comprende, asimismo, la formación de personal auxiliar y el estímulo a los estudiantes y posgraduados con vocación de investigadores.
Investigaciones básicas:
El Estado auspiciará, promoverá y apoyará las investigaciones básicas, teniendo en cuenta:
a) Que ellas constituyen el fundamento de las investigaciones técnicas útiles a la felicidad del Pueblo y a la grandeza nacional;
b) Que el país debe contar con su propio capital científico.
Investigaciones especiales para la planificación nacional y su desarrollo:
El Estado auspiciará, promoverá y realizará las investigaciones especiales necesarias, como elemento informativo básico para la elaboración y desarrollo de los planes de gobierno.

Objetivos Especiales
Prioridades:
Las investigaciones científicas y técnicas serán auspiciadas, promovidas y realizadas por el Estado según un sistema de prioridades que fijará el Poder Ejecutivo en orden al cumplimiento del presente Plan.
El sistema de prioridades será aplicado a los efectos de la distribución equitativa de la asistencia técnica y económica, y de los elementos materiales y humanos de que dispone el país.

Servicio civil científico y técnico:
El Estado establecerá un escalafón único para el servicio civil científico y técnico, con características propias de selección, remuneración y ascensos.
Organización de los investigadores científicos y técnicos:
El Estado auspiciará la organización nacional de los investigadores científicos y técnicos, en orden a la defensa de los intereses profesionales.
Información científica y técnica:

El Poder Ejecutivo creará el Centro de Documentación Científica y Técnica, como servicio público para los investigadores y los centros de investigaciones oficiales y privados.

El Estado posibilitará, asimismo, la actualización de las bibliotecas científicas y técnicas, oficiales y privadas, mediante el otorgamiento de facilidades para la adquisición racional de libros y revistas de origen extranjero.
Potencial científico y técnico:
Periódicamente se practicarán censos generales ó especiales tendientes a conocer el potencial científico y técnico con que cuenta el país, y se organizará el inventario permanente de dicho potencial.

Intercambio científico y técnico: El Estado promoverá el intercambio científico y técnico facilitando la realización de congresos científicos en el país, la asistencia de investigadores argentinos capacitados a los congresos que se realicen en el exterior, la publicación de trabajos científicos y técnicos y la guía de investigaciones en proceso de desarrollo.
Asimismo propiciará el intercambio internacional de información y de personal científico y técnico.

Agregados científicos y técnicos:
En las representaciones argentinas en el exterior serán creados, en los países de mayor actividad científica y técnica, cargos de agregados científicos y técnicos, a fin de coordinar la tarea científica nacional con la de aquellos países en que actúen.
Investigaciones científicas técnicas y política de fomento económico:

Todas las medidas de fomento económico que tome el Estado tendrán en cuenta de manera primordial el perfeccionamiento tecnológico y las investigaciones científicas y técnicas desarrolladas por la actividad económica beneficiaria.
Impuestos e investigadores:

Los gastos que las empresas económicas realicen en tareas de investigaciones científicas y técnicas serán deducibles a los efectos impositivos…[6]”.
El proyecto fue defendido por el propio Perón en la sesión del 19 de Diciembre de 1952, manifestando que el “Segundo Plan Quinquenal es una doctrina, una teoría y la manera de hacerlas prácticas”.

El 20 de Diciembre el proyecto fue aprobado por la mayoría justicialista y fue promulgado y puesto en vigencia a través de la ley 14.184.
Luego el proceso se vio truncado por el golpe militar de la denominada revolución libertadora de 1955.

El 16 de septiembre de 1955 se produce el alzamiento militar autodenominándose revolución libertadora, movimiento sublevado que irrumpió en contra de las instituciones democráticas del país, que derrocó a un gobierno surgido de elecciones libres y transparentes. Dicha corriente profundamente anti-peronista fue encabezada por el General Eduardo Lonardi.

Pero es bajo la Presidencia del dictador General Pedro E. Aramburu, quien reemplazara en el máximo cargo institucional de la República el 13 de Noviembre de 1955 al depuesto General Eduardo Lonardi, con fecha 5 de Febrero de 1958, día de publicación en el Boletín Oficial el 19 de Noviembre de 1958 se dicta el Decreto Ley Nº 1291, instrumento por el cual se crea el Consejo Nacional de investigaciones científicas y técnicas.

Artículo 1º: Créase el Consejo Nacional de investigaciones científicas y técnicas, el que funcionará como ente autárquico del Estado y tendrá por misión promover, coordinar y orientar las investigaciones en el campo de las ciencias puras y de las aplicadas. En la distribución de los fondos destinados al cumplimiento de los fines especificados, el consejo podrá fijar un orden de prioridades que contemple las necesidades del país respecto de las investigaciones y la situación real de los distintos sectores de la actividad científica.

El Consejo tendrá su sede en la Capital Federal y dependerá directamente del Presidente de la Nación.

Artículo 2º: Para el cumplimiento de sus objetivos, el Consejo Nacional de investigaciones científicas y técnicas tendrá las siguientes funciones:
a) Asesorar al Poder Ejecutivo y sus organismos sobre asuntos o problemas de carácter científico o técnico en los casos en que le sea requerido.

b) Proponer al Poder Ejecutivo las medidas que estime convenientes para el fomento y progreso de la investigación dentro del campo de las ciencias y la técnica.

c) Crear y subvencionar institutos laboratorios y otros centros de investigación, los que podrán funcionar en universidades y otras instituciones oficiales o privadas, según los términos que se acordaren con las mismas, o bajo la dependencia directa del consejo.

d) Fomentar y subvencionar la realización de estudios e investigaciones que considere especialmente requeridos por el avance de la ciencia, el desarrollo de la economía nacional, la ejecución de planes de gobierno u otra razón de trascendente interés colectivo.

e) Auspiciar por los medios apropiados el desarrollo de las investigaciones en la industria privada y brindar a ésta su asesoramiento en materia científico-técnica.

f) Coordinar los esfuerzos que en el país se cumplen en el dominio de la investigación científica y el intercambio científico y la cooperación y conocimiento mutuo entre los investigadores y centros de investigación de todo el país.

g) Editar y subvencionar publicaciones destinadas a favorecer el desarrollo de las investigaciones o darlas a conocer, procurar el ordenamiento y sistematización de las publicaciones científicas nacionales y el canje de éstas, entre sí y con las extranjeras.

h) Reunir y facilitar la utilización del material bibliográfico y documental necesario a la investigación científica, e igualmente proveer la más amplia información a ese efecto.

ii) Mantener relaciones con los organismos similares de otros países como también con otras instituciones científicas extranjeras e internacionales.

jj) Otorgar subsidios para la realización de investigaciones científicas, específicas, los que podrán ser empleados por los beneficiarios en todo aquello que se vincule al objeto de su otorgamiento.

k) Crear becas destinadas a enviar al extranjero a jóvenes argentinos que posean titulo superior de graduación, para capacitarse en los métodos y los problemas de la investigación científica, organizar la selección de los mismos, sus viajes y estadías en los lugares de estudio.

l) Crear becas destinadas a investigadores ya formados, con residencia y actividad habituales en la Argentina , para que estudien en el extranjero temas especiales de investigación científica que no tengan desarrollo adecuado en el país.
m) Crear becas destinadas a jóvenes argentinos que posean un título universitario para capacitarse en los métodos y problemas investigadores investigación científica en laboratorios e instituciones del país.

n) Crear becas destinadas a investigadores ya formados, con residencia en Argentina, para que estudien dentro del país temas especiales de investigación científica.

o) Organizar con intervención del Ministerio de Educación y Justicia, la carrera de investigador científico de dedicación exclusiva, estableciendo un escalafón para el mismo y mediante becas suplementarias, asegurar a las personas que hayan demostrado capacidad en la realización de investigaciones y en la formación de discípulos, una dedicación completa durante un cierto número de años.

p) Instituir y adjudicar premios nacionales a la investigación científica y técnica.

q) Otorgar subsidios a instituciones argentinas representativas de diversas ramas de la actividad científica, para el pago de la adhesión, parcial o total a las uniones científicas internacionales reconocidas por la UNESCO.

r) Propiciar el censo permanente en el país, del personal científico de la bibliografía y del instrumental científico con que se cuenta.

s) Propiciar la realización de congresos y otras reuniones científicas y el intercambio de hombres de ciencia entre la Argentina y los demás países.
Artículo 14: Derógase los decretos 9695/51 y 7095/56, como así toda otra disposición que se oponga al presente. [7]

La idea principal del trabajo fue demostrar con documentación respaldatoria, que el organismo científico del Estado Argentino, CONITYC posteriormente denominado CONICET, fue organizado en el primer gobierno justicialista y que asimismo, su primer Presidente y principal impulsor fue el Teniente General Perón. De la simple lectura de los dos decretos “fundadores” del cuerpo científico-tecnológico del Estado, resulta evidente que no existen diferencias sustanciales entre ambos, que el fundamento, los objetivos y el espíritu son idénticos y que es de una urgencia impostergable en pos del desarrollo de la Comunidad Argentina, dar por concluida una etapa histórica de ocultamiento y negación sistemática de los méritos del adversario político ó ideológico.

Asimismo el artículo 14 del Decreto Ley de la dictadura expresamente manifiesta la derogación del art. 9695/51, con lo cual está asumiendo que el organismo existe y por ende tiene un fundador, una organización, una estructura, una finalidad, un proyecto y una historia.

Es por ello que consideramos que se trató de una maniobra política, de un proyecto que pretendió desandar todo lo hecho por el gobierno peronista.
La desperonización encarada por el régimen intentó hacer desaparecer de su presente y del pasado todo vestigio de impronta justicialista, para ello emitió el Decreto 3855/55 por el cual disolvía el Partido Justicialista.

También por medio del Decreto Ley 4161 del 5 de Marzo de 1956 se intentaba borrar de la historia y la política a personas, organizaciones, instituciones, nombres, emblemas, músicas, escudos y cualquier otro medio y objeto de propaganda del gobierno destituido.
El Decreto Ley establecía “…que habiendo sido engañada la conciencia ciudadana, a través de una propaganda que difundió una doctrina y una posición política que ofende el sentimiento democrático del pueblo, es imprescindible borrar esa afrenta por lo que se hace indispensable la radical supresión de estos instrumentos de catequización. En virtud de ello se decreta que queda prohibida en todo el territorio de la Nación:

a) La utilización con fines de afirmación ideológica peronista o de propaganda peronista de las imágenes, símbolos, signos, expresiones significativas, doctrinas, artículos y obras artísticas que pretendan ese carácter o pudieran ser tenidas por alguien como tales, pertenecientes o empleados por individuos representativos u organismos del peronismo. Se considerará especialmente violatorio de esta disposición, la utilización de la fotografía, retrato o escultura de los funcionarios peronistas o de su parientes, el escudo y la bandera peronista, el nombre propio del presidente depuesto, el de sus parientes, las expresiones “peronismo”, “justicialismo”, “justicialista”, “tercera posición”, la abreviatura “P. P. ”, las fechas exaltadas por el régimen depuesto, las composiciones musicales denominadas “Marcha de los muchachos peronistas” y “Evita capitana” o fragmentos de las mismas y los discursos del presidente depuesto y de su esposa.

b) La utilización de las imágenes, símbolos, signos, expresiones significativas, doctrina, artículos y obras artísticas que pretendan tal carácter…que de alguna manera pudieran ser referidos a los individuos representativos, organismos o ideologías del peronismo.
c) La reproducción mediante cualquier procedimiento de las imágenes, símbolos y demás objetos señalados en los dos incisos anteriores. Asimismo, caducan las marcas de la industria, comercio y agricultura y las denominaciones comerciales, principales o anexas, que consistan en las imágenes, símbolos y demás objetos señalados en los inciso a) y b)…”

“…Quienes infrinjan este decreto-ley les corresponderán penas “con prisión de 30 días a 6 años y multa de quinientos a un millón de pesos, además de inhabilitación absoluta por doble tiempo del de la condena para desempañarse como funcionario público o dirigente político o gremial…”.[8]

Poco tiempo después la revolución libertadora deroga la reforma Constitucional de 1949 (Decreto 3838/57), lo cual implicaba destruir los derechos fundamentales de los trabajadores, de la familia, de la educación, de la cultura, de la ancianidad, el acceso a una vida digna, la igualdad de genero, etc. Se impone nuevamente la Constitución de 1853 con las reformas de 1860, 1866 y 1898, alejando toda posibilidad de lograr una nación socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana. [9] La negación de la obra de Perón puede ser entendible, si nos retrotraemos a la época, en el marco de una sociedad enfrentada por el odio más visceral, entre una minoría retrógrada, defensora de sus intereses egoístas y una mayoría popular deseosa de un porvenir próspero e igualitario.

Décadas después de transcurridos estos sucesos, creemos necesario avanzar en la construcción de una nueva etapa histórica, alejada de las concepciones ultra dogmáticas y de los resentimientos de todo tipo, dejando atrás las absurdas intolerancias que, de seguir, llevarán a fortalecer antiguos desencuentros y a nuevas frustraciones colectivas.

(*) Licenciado en Pedagogía Social. Profesor de Historia. Docente Instituto Superior Dr. Arturo Jauretche
(**) Licenciado en Ciencias Políticas

1 Constitución Nacional 1949.
2 Historia económica, política y social de la Argentina (1880-2000) 2º ed. Mario Rapoport 2003.
3 B.O. 8/7/1950.
4 B.O. de fecha 24 de Mayo de 1951.
5 Enrique Oliva. Serie Perón y la ciencia técnica (2004).
6 Presidencia de la Nación Argentina. Secretaria de informes y archivo general de la Nación.
7 Decreto Ley 1291. Anales de Legislación Tomo VIII. (1958).
8 Decreto 4161. B.O. (1956).
9 Decreto 3838 B.O. (1957)

http://www.institutojauretche.edu.ar/barajar/num_5/nota6.html

domingo, octubre 11, 2015

Modelo Invap por Claudio Scaletta.

Del “no se puede” al “Estado mal empresario”. El espejo de la industria automotriz y las armadurías fueguinas.
Primer dato duro: la composición nacional de un automóvil hecho en Argentina es de entre el 30 y el 40 por ciento. La composición nacional del Arsat-2 supera el 70 por ciento, se podría decir que la relación es la inversa. En el primero de los casos la explicación es la subordinación a la estructura de costos de las cadenas globales de valor. En el segundo, más o menos también, pero con una diferencia. La escala de producir un satélite no es la misma que la de un millón de autos. No tiene mucho sentido económico, por ejemplo, producir algunos componentes electrónicos específicos para una sola unidad satelital que piezas estandarizadas para cientos de miles de vehículos. Distinto sería el caso, por ejemplo, si la electrónica fueguina fuese algo diferente a simples armadurías diseñadas para hacerse de recursos fiscales y explotar el monopolio del mercado interno. Si fuese una industria real podría trabajar en el desarrollo de insumos para otros sectores: por ejemplo para la industria automotriz, la hidrocarburífera, la de maquinaria agrícola y también la atómica, la aeronáutica y la satelital. Es así como se generan eslabonamientos, escala y desarrollo local. Un mercado de 40 millones de habitantes y sectores productivos en la vanguardia mundial, como el agro y la energía, lo posibilitan. Se trata de asignaciones de recursos que, al menos en los primeros años, demandan la guía del Estado, es decir; visión y decisión política para construir la trama de las interacciones entre las distintas cadenas productivas. En ningún lugar del planeta estas cuestiones son resueltas por el mercado. No alcanza solamente con generar un “clima de negocios” o “condiciones favorables para la inversión”. Manteniéndose en el marco de los incentivos de una economía de mercado, hace falta planificación y empujar sectores: política industrial. Un ejemplo exitoso es el complejo estatal-militar-industrial estadounidense.Segundo dato duro, una afirmación casi de charla de café: con Invap, satélites y tecnología nuclear no se resuelve la restricción externa. Es cierto, tampoco con los radioisótopos, los reactores de investigación o el combustible nuclear se autofinancia la Comisión Nacional de Energía Atómica. Si genera ganancias la estatal rionegrina Invap, Investigaciones Aplicadas, un poco por sus características de empresa dedicada específicamente al desarrollo de ingeniería y producción, pero también por sus relaciones con un complejo, que podría denominarse tecnonuclear, en el que la inversión pública y el Estado acompañan los negocios globales. El hecho de ser una firma estatal permite además decisiones de crecimiento; reinvertir el 85 por ciento de las utilidades y repartir el 15 restante entre sus empleados. Pero por volumen de ventas, el complejo tecnonuclear es todavía marginal en el conjunto de la economía. Precisamente por este lado vinieron las excusas para el desmantelamiento atómico de los 90, muy en línea con los intereses de los países que no querían que Argentina forme parte de los selectos clubes satelitales y nucleares, a los que hoy sí pertenece.Sin embargo, el peso del complejo tecnonuclear, integrado por firmas como Nucleoeléctrica, Arsat, Invap y organismos como la CNEA y el Instituto Balseiro, tienen una importancia que va mucho más allá de lo estrictamente simbólico. Para empezar, a tono con la escritura de época, “derriba mitos”. El primero y principal es el “no se puede”, la vieja idea de que la brecha tecnológica y de recursos con los países desarrollados es tan grande que ni vale la pena intentarlo. No es casual que esta baja autoestima sea uno de los argumentos de las armadurías fueguinas, que de esta manera justifican seguir importando electrónica de consumo desarmada para un universo de 40 millones de habitantes. Pero si una firma de una provincia es capaz de producir, entre tantas otras cosas, un satélite de comunicaciones de vanguardia o de construir y exportar reactores de investigación ¿es posible que no exista al menos una sola empresa automotriz nacional testigo? ¿Puede ser que se continúe considerando imposible un desarrollo más autónomo de la electrónica?
El segundo mito es el del Estado mal empresario. Todas las firmas y organismos del complejo tecnonuclear son estatales y son eficientes; Invap y la CNEA participan de licitaciones internacionales y las ganan. Invap resuelve problemas de ingeniería en todo el mundo y es convocado para tareas tan diversas como resolver una radarización o desarrollar aerogeneradores. La historia del complejo tiene un origen casi insólito, un austríaco-alemán escapado de la Segunda Guerra Mundial que en la década del 50 le vendió a Juan Domingo Perón lo que sería el Proyecto Huemul. Fue una decisión de Estado y es probable que haya contado con el secreto anhelo de fabricar una bomba atómica en una isla del remoto Nahuel Huapi. El proyecto fracasó entre otras razones porque superaba las capacidades técnicas de su hábil vendedor, Ronald Richter, pero sentó las bases del temprano desarrollo nuclear argentino. Si tras una larga etapa de vaciamiento deliberado y sólo una década de reimpulso político el país logró retomar su Plan Nuclear, terminar la tercera central y volver a exportar reactores, es inevitable preguntarse cuál sería hoy su posición si la subordinación geopolítica durante tantos gobiernos no hubiese cortado la continuidad del proceso.
Vale agregar, no obstante, que el modelo empresario de Invap fue exitoso porque tras la decisión política de impulsar al sector, la política en el mal sentido no se metió en el complejo. Quizá el carácter “supertécnico” de las tareas desarrolladas haya funcionado como una barrera invisible para que los espacios gerenciales no fueran ocupados con criterios de militancia, lo que permitió, al margen de la propiedad estatal, una indispensable conducción técnica; una guía práctica sobre cómo debe funcionar la intervención pública en un contexto ampliado.
En una segunda línea, vale destacar que el principal apoyo concreto del Estado a firmas como INVAP pasa por las compras públicas, una herramienta clave para el desarrollo de proveedores industriales. Argentina construyó satélites porque su desarrollo temprano en el área le permitió acceder al reparto de las órbitas. Para ocupar ese lugar el Estado podría haber comprado un satélite en el exterior, como hizo Australia, por ejemplo, pero decidió adquirirlo a una firma local y a valores competitivos, aunque esto último no hiciera falta porque el precio no valora los derrames tecnológicos y de soberanía. Mientras esto ocurría, dirigentes opositores señalaron en distintos momentos que la política para el sector era “innecesaria y un despilfarro en empresas que no hacen falta y que no funcionan”.
Publicado en ADN Río Negro, domingo 11 de octubre de 2015.

domingo, abril 26, 2015

22 de abril de 2015: Los 60 años de excelencia del Instituto Balseiro. Es una de las instituciones educativas más prestigiosas del país. Fue creada en 1955 y desde entonces forma, en carreras de grado y en demandados posgrados, destacados científicos a nivel mundial.

La excelencia del Instituto Balseiro, creado por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Universidad Nacional de Cuyo el 22 de abril de 1955, supera las fronteras de Argentina. Allí se forman licenciados en Física e ingenieros nucleares, mecánicos y en Telecomunicaciones.
El Balseiro tiene un gran prestigio educativo y las cuatro carreras de grado incluyen una beca para el estudiante y se ingresa por concurso.
La carrera de más antigüedad es la licenciatura en Física y luego se crearon las tres ingenierías. Además hay siete carreras de posgrado, para las que también es posible acceder a becas (doctorados en Física, ciencias de la ingeniería e ingeniería nuclear y las maestrías en Ciencias Físicas, Física Médica e Ingeniería).
También se dicta la especialización en Aplicaciones Tecnológicas de la Energía Nuclear.
El vicedirector por el área de Ingeniería, Edmundo Lopasso, destacó que "en 60 años de historia, el Balseiro ha mantenido siempre el mismo sistema de becas, otorgadas por la CNEA, para todos los estudiantes que ingresan a carreras de grado y maestrías".
"Los estudiantes, docentes y personal administrativo y apoyo técnico del instituto conforman un ambiente federal, ya que provienen de numerosas provincias. En el caso puntual de los estudiantes, esto genera un rico intercambio que se va renovando promoción a promoción", expresó.
Explicó que si bien la mayoría no es oriunda de Bariloche, en los últimos años la relación cambió y hoy hay un porcentaje mayor de alumnos barilochenses. Asimismo, hay jóvenes de otros países latinoamericanos, en general en los posgrados, mediante convenios entre los gobiernos.
En los últimos años el Balseiro capitalizó los beneficios otorgados por el Estado Nacional hacia la investigación y las ciencias. Se mantuvieron las becas y se mejoró la infraestructura. Una nueva y moderna biblioteca, un laboratorio de Física Experimental, un laboratorio de Ingeniería y nuevos pabellones para el alojamiento de los becados son algunas de ellas. También hubo mejoras en laboratorios del Centro Atómico, donde realizan prácticas los alumnos del Balseiro.
Cómo son las becas
Las becas representan un monto mensual en dinero, que arranca en los 6.000 pesos y beneficia en los alumnos de grado a unas 140 personas. Todos pueden optar por vivir en el Centro Atómico, donde el instituto dispone de alojamientos. En las carreras de posgrado hay alrededor de 150 alumnos, que también pueden acceder a becas de la CNEA, Conicet u otros organismos.
Las becas están asociadas a la condición de alumno regular, lo que implica que la dedicación al estudio deba ser full time. Los jóvenes pueden vivir en departamentos, con cocina, o usar el comedor del predio. En este caso, un módico alquiler se descuenta de la beca.
Por cada carrera de grado se otorgan 15 becas, con lo cual ingresan 60 alumnos por año.
Los exámenes se toman en varias ciudades de Argentina y se selecciona a los mejores. Las clases comienzan en agosto y se cursa hasta diciembre, cuando tienen lugar los exámenes y hay recuperatorios en enero.
Los desaprobados pierden la beca. No obstante, el porcentaje de deserción es muy bajo.
"El que llega al Balseiro ya tiene una rutina de estudio y una vocación de aprendizaje que lo lleva a esmerarse y aprobar", explicó el vicedirector. Recordó que los ingresados tienen como mínimo 2 años de estudios universitarios aprobados. Esto permite que el 90% de los alumnos se reciba.
Las clases son de mañana, de lunes a viernes, y tres días a la semana por la tarde; también hay prácticas en laboratorios. Fuera del estudio hay un gimnasio y diversos deportes y varias actividades de extensión. También hay actividades culturales y de compromiso con la comunidad. Para el Balseiro es importante que los alumnos estudien pero también que hagan deportes y no se aíslen de la sociedad.
Publicado en Diario "Río Negro", 26 de abril de 2015.

miércoles, noviembre 13, 2013

El físico Maldacena recibió el Konex de Brillante. Miguel San Martín obtuvo la estatuilla de platino.


El físico Juan Martín Maldacena recibió ayer el premio Konex de Brillante en Ciencia y Tecnología, máxima distinción que otorga la Fundación, durante una ceremonia que se realizó en la Academia Nacional de Medicina en Buenos Aires, donde también fue distinguido el reginense Miguel San Martín.
"Creo que el premio es a la vez un reconocimiento a la ciencia en la Argentina. La ciencia es parte de la cultura y no solo una herramienta para ayudar a la tecnología. Es también una cosa cultural para entender mejor dónde estamos en el universo", le dijo a "Río Negro" Maldacena, quien viajó desde los Estados Unidos para recibir el galardón que compartió con El biólogo molecular Alberto Kornblihtt, de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
Maldacena comenzó su formación en la UBA y continuó en el Instituto Balseiro en Bariloche, donde realizó la licenciatura. Luego obtuvo su doctorado en la Universidad de Princeton de los Estados Unidos.
La Fundación Konex, dedicada a la promoción del arte, la cultura, la ciencia y la tecnología, premió este año a los mayores exponentes de la Ciencia y Tecnología por sus aportes durante la última década.
El presidente del jurado, Mario Mariscotti, dijo: "Mi especial congratulación a quienes han sido elegidos para el máximo galardón. Ellos han alcanzado posiciones de gran relevancia en la ciencia mundial y sus brillantes trayectorias concitan el orgullo de todos los argentinos. Me alegra mucho que los Premios Konex admitan científicos argentinos que no residen en el país si estos continúan colaborando con la ciencia local".
Maldacena además obtuvo en la categoría Física y Astronomía el Konex de Platino, distinción que se otorga a los mejores exponentes de cada una de las 20 disciplinas en las que se dividió este año la actividad de Ciencia y Tecnología.
El mismo reconocimiento se llevó San Martín pero en el rubro Desarrollo Tecnológico.
El ingeniero espacial nacido en Villa Regina trabaja en la Agencia Espacial Estadounidense (NASA), donde desarrollo el sistema para que fuera posible el aterrizaje en Marte del robot Curiosity.
San Martín no estuvo ayer en la ceremonia, ya que regresó a los Estados Unidos, y en su lugar recogió el premio su hermano Carlos. El reginense había estado en Buenos Aires el 17 de septiembre pasado, cuando recibió el diploma Konex al mérito, al igual que los científicos Hernán Pastoriza, Adriana Serquis y Alejandro Fainstein, quienes trabajan en el Centro Atómico Bariloche.
Fuente de información e imagen: Diario "Río Negro".

jueves, octubre 03, 2013

Maldacena y San Martín, de nuevo distinguidos.

JUAN MARTÍN MALDACENA (izq)
Y MIGUEL SAN MARTIN
FUERON DISTINGUIDOS
POR SU LABOR CIENTÍFICA.

Los científicos Juan Martín Maldacena y Miguel San Martín que días pasados habían sido reconocidos por la Fundación Konex por sus aportes a la ciencia y a la tecnología realizados durante la última década, recibieron ayer los premios máximos que otorga la organización dedicada a la promoción del arte, la cultura, la ciencia y la tecnología.
El mayor de los lauros, el Konex de Brillante correspondió a Maldacena, doctor en Física egresado del Instituto Balseiro de Bariloche, quien además recibió el Konex de Platino, en la categoría Física y Astronomía.
Por su parte al reginense Miguel San Martín, ingeniero espacial que trabaja en la NASA y desarrolló el sistema para posar en Marte al robot Curiosity, le fue otorgado el Konex de Platino en la categoría Desarrollos Tecnológicos.
Ambos residen actualmente en los Estados Unidos, aunque Miguel San Martín estuvo la semana pasada en Villa Regina, donde además de ser honrado como ciudadano ilustre, brindó charlas abiertas al público.
El 17 de setiembre último, tanto Maldacena como San Martín, junto a otros tres científicos que trabajan en el Centro Atómico Bariloche (Hernán Pastoriza, Adriana Serquis y Alejandro Fainstein) habían recibido los diplomas Konex al mérito por sus labores de una década.
Ahora, de entre los cien reconocidos en 20 disciplinas, se escogió 20 ganadores del Konex de Platino (uno en cada categoría) y el Konex de Brillante, que correspondió de manera compartida a Maldacena y al biólogo molecular de la Universidad de Buenos Aires, Alberto Kornblihtt.
Ayer, el Instituto Balseiro emitió un comunicado para felicitar a Maldacena, graduado en la entidad dependiente de la Universidad de Cuyo.
Maldacena, señaló el Balseiro, "es en la actualidad uno de los referentes mundiales de la teoría de cuerdas y de la gravedad cuántica, a partir de las cuales se busca vincular la relatividad general y la mecánica cuántica".

FUENTE DE INFORMACIÓN: DIARIO "RÍO NEGRO", 3 DE OCTUBRE DE 2013.

miércoles, septiembre 18, 2013

Premios Konex a talentos de raíces regionales.

El lauro alcanzó a cinco científicos con vínculo local. 
Todos destacaron que sus logros se obtienen en equipo.
Cinco profesionales de estrechas raíces con la región fueron destacados ayer en Buenos Aires con el Premio Konex 2013 en Ciencia y Tecnología, que reconoció a las 100 personalidades más sobresalientes de la última década.
Se trata de Adriana Serquis (en Nanotecnología), Hernán Pastoriza y Miguel San Martín (Desarrollo Tecnológico) y Alejandro Fainstein y Juan Martín Maldacena (Física y Astronomía). Este último no asistió a recibir el diploma de mérito en la ceremonia que se desarrolló en una helada noche en el Centro Cultural Konex, donde sí estuvo Mirtha Legrand, sentada en primera fila entre los invitados de honor.
Desde 1980, la Fundación Konex premia cada año una actividad diferente del espectro cultural del país, en ciclos que se repiten cada 10 años. Esta fue la cuarta vez que se premió a la Ciencia y Tecnología, en donde fueron galardonados los cinco exponentes más importantes en cada una de las 20 disciplinas en las que se dividió a la actividad. El 12 de noviembre se entregarán el Konex de Platino (un ganador por cada quinteto) y el de Brillante, el lauro mayor.
La selección de los 100 destacados la realizó un jurado presidido por el doctor en Física Mario Mariscotti y estuvo compuesto por otras 20 personalidades, en su mayoría galardonados en anteriores ediciones de los Konex y, a su vez, todos ellos auto-excluidos a ser premiados.
"Río Negro" juntó para una foto a Serquis, Pastoriza y Fainstein (los tres formados en el Instituto Balseiro-Centro Atómico Bariloche) con San Martín, que nació y vivió en Villa Regina. Cuando la noche porteña se hacía cada vez más fría, los cuatro coincidieron en que el premio los "tomó por sorpresa".
"Es un agradable reconocimiento al trabajo realizado por mi grupo, que es relativamente nuevo y con un montón de gente joven. Sentir que la comunidad aprecia la contribución que uno ha hecho es gratificante", dijo Fainstein, que comentó: "La imagen del científico que nadie reconoce me parece que no es tan cierta. Los poetas se quejan más de eso y creo que tienen más razón. La ciencia no es tan castigada en la sociedad, aunque obviamente no es como el fútbol. Hay un reconocimiento, más que nada en los últimos diez años, con apoyo al trabajo que se hace".
Por su parte, Serquis, contó que decidió volver al país en 2002: "Estaba en Estados Unidos. Todo el mundo nos decía que no era una buena decisión. No me arrepiento para nada, de hecho he visto cómo ha crecido el área de ciencia y técnica en muchos sentidos. La educación nos la pagó Argentina y pensé que había que intentar hacer las cosas acá".
A su lado, Pastoriza, destacado por su labor en el desarrollo de sensores y dispositivos que utilizan micro y nanotecnología, señaló: "El premio a esta altura no deja de ser un estímulo para seguir haciendo lo que vengo haciendo. Cuenta en la trayectoria, es una carta de presentación más, pero cuenta más lo que uno puede mostrar que hizo que el premio en sí. Somos muchos los científicos y los premios no dejan de ser una visión parcial y sectorial de un jurado, que puede ser muy amplio pero no deja de ser parcial".
Mientras, San Martín, que reside en Estados Unidos por su trabajo en la NASA y que el domingo estará en su tierra natal, Villa Regina, contó que a diferencia de los otros tres él no se enteró del premio por teléfono sino por correo electrónico: "Es un gran honor. Es lindo ver que la gente tiene interés en el trabajo que yo hago, que en realidad es en equipo. En mi carrera de ingeniero no es común recibir premios".
Fuente de información é imagen: 
Diario "Río Negro" (edición virtual), 18 de Septiembre de 2013.

sábado, junio 11, 2011

"No al colonialismo mental. No hay proyecto que la capacidad argentina, que la materia gris argentina, no pueda encarar".

INVAP RÍO NEGRO.
"No al colonialismo mental. No hay proyecto que la capacidad argentina, que la materia gris argentina, no pueda encarar". Mundo distinto. 


Cuando se recorren las instalaciones de Invap en Bariloche se entra a otro mundo. El que soñó Conrado Varotto, el fundador de la empresa estatal rionegrina al volver de EE. UU. hace más de 35 años con un posdoctorado bajo el brazo y la idea de repetir lo visto en el Silicon Valley. "No al colonialismo mental. No hay proyecto que la capacidad argentina, que la materia gris argentina, no pueda encarar". Ese fue el espíritu que el fundador, junto a sus compañeros del Instituto Balseiro, quisieron imponer a aquella empresa que tenía como principio primario el desarrollo de tecnología nuclear. Actualmente, la empresa tiene más de 800 empleados, en su mayoría ingenieros y técnicos. Está dividida en áreas tan cruciales para un país como la nuclear, fabricación de satélites y el desarrollo de radares. "Tenemos materia gris de todas las universidades del país. De todas las áreas técnicas", explicó Héctor Otheguy, CEO de Invap. La nueva sangre que corre por las venas del Invap se evidencia en el comedor que almuerzan cientos de empleados cada día. Los jóvenes abundan. La mayoría son varones y parecen universitarios que se tomaron un descanso. Ya en sus lugares de trabajo, la interconsulta hacia adentro y afuera de los grupos de trabajo es constante. También lo es la rotación por las distintas áreas de la empresa. "En Invap no hay estrellas. Hay un equipo que tiene un objetivo. Que lo cumple en un plazo dado y con un presupuesto asignado. Los recursos humanos son la esencia de Invap", reseña el CEO de la firma. Recorrer las instalaciones de Invap es entrar a otro mundo. Con sólo ver la cantidad de pequeñas salas de reuniones que hay que cada piso de la empresa, se entiende que el trabajo en equipo es la base su existencia.

Nota sobre el INVAP en Río Negro, Diario Río Negro, 9/6/2011.