GRACIAS POR ESTAR AQUÍ...

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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

“
"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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viernes, agosto 12, 2022

LA HISTORIA DE BERTA SZPINDLER DE BORENSZTEIN MERECE SER CONTADA.


LA HISTORIA DE BERTA SZPINDLER DE BORENSZTEIN MERECE SER CONTADA.

No sólo porque a ella le hubiera encantado leerla, sino también porque  las generaciones que durante décadas disfrutaron de Tato, siempre lo escucharon hablar de ella pero poco supieron sobre el verdadero rol que cumplió en esta historia. Berta nació en Buenos Aires en 1931 y fue la única hija de Isaac y María, un matrimonio de polacos judíos que llegaron a la Argentina escapando de la barbarie europea. Isaac era un hombre simple que peleó con la camiseta polaca en la Primera Guerra Mundial. María era hija de un industrial de Varsovia que fue asesinado en una revuelta obrera. Se conocieron, se casaron y dedicaron su vida a coser pieles y a criar a su única hija, Berta. Hasta el último día de sus vidas vivieron en un PH alquilado de la calle Guise, primer piso por escalera, tres piezas conectadas que daban a un pasillo descubierto, un baño y una cocina al fondo. O sea, eran polacos, judíos, peleteros y muy humildes. Esta es la historia de los Szpindler.  La de los Borensztein no es muy diferente.

Tato fue el hijo del medio de tres hermanos fruto del amor de Samuel y Sara, un matrimonio de judíos polacos que llegaron a la Argentina en los años 20 y que, curiosamente, también dedicaron su vida a coser y reparar pieles. O sea, también polacos, judíos, peleteros y muy humildes. Los Borensztein vivieron en distintas casas de inquilinato. Una de ellas fue el sótano de un edificio en la Avenida Córdoba, a la vuelta del templo de la calle Libertad.

Muchísimos años después, el local que incluía ese sótano fue alquilado por Alejo, el gran amigo de mi hermano Sebastián. En cuanto mi viejo se enteró me llevó a conocer aquel lugar que pasó a usarse como depósito. Bajamos la escalera y me dijo: ...“acá dormíamos con mi papá, mi mamá y mis hermanos”. Cuesta imaginar cómo hicieron Samuel y Sara, desde ese sótano, para que Abraham, el hijo mayor, se recibiera de ingeniero civil en la UBA y lograra ser uno de los más exitosos constructores de su época; el hijo del medio, Mauricio, se trasformara en Tato Bores, y el más chico, Enrique, llevara adelante emprendimientos de todo tipo. Justamente, uno de los primeros intentos comerciales de Enrique fue una disquería a la que ingresó a trabajar una joven de 21 años.

Así aparece Berta en escena. Cuando Tato pasó por al negocio de su hermano y la vió, acuñó la primera frase clave de este cuento familiar: *“Ojo a todos, prohibido enamorarse de la secretaria”*. Por supuesto, la prohibición no corrió para él. Así Tato y Berta se enamoraron. Eran los hijos mimados de dos matrimonios de polacos, judíos y peleteros. Mejor imposible. ¿Qué podía salir mal? Por ese entonces, Tato trabajaba en los teatros de revista haciéndole la segunda a grandes capocómicos de la época como Pepe Arias o Adolfo Stray.

Como se estilaba en aquellos años, pasado un tiempo, Tato fue a pedirle la mano de Berta a Don Isaac quien aceptó gustoso la propuesta y pronunció la segunda frase clave de esta historia: *“Me imagino que ahora usted se va a buscar un trabajo en serio, ¿no?”*. Don Isaac temía que Berta “terminara levantando la gamba en el Maipo”, frase que ella usó toda la vida para graficar los miedos de su padre. Tato no supo qué contestar y amagó aceptar la imposición porque estaba dispuesto a dejar todo por Berta. De hecho, siempre estuvo dispuesto a dejar todo por Berta. Pero fue ella la que, en el momento justo, metió la tercera frase clave de este relato: *“Jamás te voy a permitir que dejes tu carrera artística por mí”*. Cuando le notificaron a Don Isaac que la decisión de ambos era que Tato siguiera adelante con su carrera y con el noviazgo, estalló el conflicto. Como ocurriría con el peronismo un par de años más tarde, la pareja fue inmediatamente proscripta.

A partir de ese momento el noviazgo de Tato y Berta pasó a la clandestinidad. Sólo se veían en secreto. Pero como suele pasar en estos casos, se produjo una falla en el sistema de contraespionaje y Don Isaac se enteró de todo. Ardió Troya. Cuarta frase histórica: *“Tato, nos descubrieron… hago la valija, me voy y nos casamos ya mismo”* le dijo Berta, y abandonó a sus padres siendo hija única.

Sofía Bozán, una de las estrellas de la revista porteña (la llamaban “el alma del Maipo”), conocía a un juez que aceptó casarlos en 48 horas. Era habitual que las grandes mujeres de la revista tuvieran amigos muy importantes. Con la complicidad de los hermanos de Tato y de todo el elenco del Maipo, con Adolfo Stray a la cabeza, se organizó un casamiento en secreto.

Fue el 12 de mayo de 1954. De ahí en más todo fue lucha y trabajo. Don Isaac Szpindler nunca dio el brazo torcer. Ni siquiera cuando Berta en 1958, o sea cuatro años después de casada, quedó finalmente embarazada por primera vez. Aquel polaco terco murió sin reconocer el matrimonio ni volver a ver a su hija, pese a que Tato intentó sin éxito algunas negociaciones bilaterales. Pocos meses después de la muerte de Don Isaac nace el primer hijo de Tato y Berta que vengo a ser yo. Por eso mi segundo nombre es Isaac.

No hace falta explicar la tradición judía por la que me agregaron el nombre del recién fallecido ni las razones por las que suelo no usarlo.

Los felices Bores Szpindler y su crío ya vivían como duques en un apretado dos ambientes de la calle San Luis casi esquina Pueyrredón. Tato seguía dejando el alma sobre los escenarios de la revista porteña, secundando a otras figuras. Mi viejo siempre me contó que un día, mirando como mi mamá me sostenía en sus brazos, pronunció la quinta frase clave de esta historia: *“Berta, si no invento algo pronto, nos vamos a morir todos de hambre”*. Al toque renunció al Maipo, se llevó la peluca que más le gustaba, se compró un habano, un armazón de lentes sin cristales y en un instante mágico que nunca terminaremos de agradecer, inventó su personaje inmortal. Luego le agregaría el frac porque en aquellos años los presidentes y los ministros juraban vestidos de frac. Y dado que, tanto a los ministros como a los presidentes los rajaban cada dos minutos, Tato decía que “siempre había que andar vestido de frac porque nunca sabías en que momento te iban a llamar para asumir”.

El éxito en la televisión fue inmediato. En 1959 aparece el personaje y en 1960 debuta con su propio programa “Tato siempre en domingo”. El resto de la historia ya es conocida. Para cuando nacieron mis hermanos Sebastián y Marina, Tato ya era una estrella de la tele. Así fue hasta el final, en 1996. Lo importante de este cuento es entender que si no hubiera sido por el coraje de Berta, tal vez nunca hubiéramos tenido a Tato.

Tras la muerte de mi viejo, Berta se dedicó a disfrutar de sus hijos, nietos y amigos. Hasta hace sólo unos meses, era una elegante señora de 88 años que salía todas las noches, veía todas las películas y obras de teatro, viajaba y jugaba al bridge. Pero en los últimos dos meses, todas las calamidades se confabularon y este miércoles a la mañana su corazón no quiso más. Dicen los creyentes que por estas horas Tato y Berta han vuelto a estar juntos, vaya uno a saber en qué asombroso lugar del Universo. Ojalá.

Nunca tan oportuna la sexta frase clave con la que cerramos esta historia: *“Good Show, Berta”*. Gracias por la vida, Berta Szpindler de Borensztein (1931 – 2020).

Por Alejandro Borensztein.

https://www.clarin.com/opinion/berta_0_Z1c7nH0eL.html

Publicado en Diario Clarín, 15 de agosto del 2020.

Berta Szpindler se casó con el actor, humorista  y monologuista argentino Mauricio Borensztein el 12 de mayo de 1954 y estuvieron juntos durante 42 años, hasta el día de la muerte de Tato, que ocurrió el 11 de enero de 1996.

Fue famosa a pesar de su perfil bajo, gracias a todas las veces que Tato Bores, su marido, pronunciaba su nombre: Berta.Cuando Tato Bores decía al aire sus célebres monólogos en los que repasaba la actualidad política de la Argentina, solía meter bocadillos como "...y entonces le dije a Berta..."; "Estábamos con Berta y los chicos...".

Había nacido en Buenos Aires el 17 de septiembre de 1931. 

Falleció el 12 de agosto del 2020 a los 88 años.

sábado, noviembre 06, 2021

6 de noviembre de 2007: fallece NORMAN ERLICH.


NORMAN ERLICH (1932-2007). 
 

Naum Isaac Erlichen, popularmente conocido como Norman Erlich nació en la Ciudad de Buenos Aires el 7 de marzo de 1932y falleció en la misma ciudad, Erlich de extensa trayectoria que lo llevó a convertirse en uno de los más claros exponentes del humor judío. Era hijo de inmigrantes polacos.

Descubrió su vocación actoral desde chico cuando advirtió que los demás se reían de sus ocurrencias y advirtió que su comicidad despertaba simpatía.

Considerado como representante del teatro judío que se desarrolló en Buenos Aires, Erlich evocó la historia de ese movimiento que alcanzó su apogeo en la época de la posguerra.

En 1951 inició su actividad como actor de teatro judío en la sala del Soleil. En ese entonces las primeras figuras eran actores invitados que venían desde Estados Unidos o Europa, de la talla de Jacob Ben Ami, Maurice Schwartz, Joseph Buloff y Paul Burstein.

Durante cinco años Erlich realizó 35 espectáculos en idioma idisch y hebreo, transitando los caminos de la comedia, el musical y textos del teatro universal como Shakespeare, Ibsen, Lenormand y clásicos judíos.

En 1955 Erlich inició una gira por Estados Unidos donde permaneció hasta 1960. Recién doce años después, en 1972, hizo por primera vez teatro en español, en el Astral, integrando una compañía de comedias junto a Luis Sandrini, Paulina Singerman y Raúl Rossi.

A partir de ese momento, comenzó una nueva etapa artística como uno de los humoristas de mayor repercusión popular.

Entre sus numerosas actuaciones en la calle Corrientes, participó en «Sexcitante» en el Nacional, con Susana Giménez, Juan Carlos Calabró y Osvaldo Pacheco, y en la comedia musical en "La mujer del año", también con Susana Giménez. También trabajo con Tato Bores.

Fue uno de los creadores del género del café-concert con el espectáculo unipersonal. Humorovich, el primero de una serie con que cosechó aplausos en numerosas giras por el interior argentino.

Norman era el monologuista en idish y en idioma castellano. Comenzaba tomándose él mismo el pelo y contaba: "Yo nací en Buenos Aires, en el barrio de Villa Crespo, porque como muchos otros, en ese momento quería estar muy cerca de mi madre. Pero mi nacimiento no fue algo destacable. Se dice que todos los chicos vienen con un pan bajo el brazo, que son una alegría, que son un sol que asoma… Nada de eso".

"Mi nacimiento, fue más bien traumático: mi mamá no se internó cuando nací. Se internó cuando me vio."

"Nací tan feo que me tenían que poner anteojos para saber cuál de los dos extremos era la cara".

Participó además en importantes ciclos de la televisión argentina junto a Emilio Dissi y Dorys del Valle (Casi una pareja), con Jorge Porcel (Porcelandia) y Juan Carlos Calabró (Calabromas).

Fue director, productor y protagonista de su propio programa de TV por cable titulado "El show de Norman Erlich" que llegó a toda la Argentina y a países vecinos durante 10 meses. 

Una de sus participaciones más recordadas fue en la película costumbrista "El abrazo partido", donde interpretaba a un rabino con ascendente sobre los locatarios de una típica galería comercial en la zona de Once. Su último trabajo en televisión fue una participación en "Casados con hijos" en el año 2005.

En una entrevista del mes de febrero del 2007 en la Revista Viva decía: "Con este panorama, después de Norman Erlich, ¿quién?¿El diluvio? Nadie. Ni antes ni después. Soy el único en el mundo que hace humor judío en español.".

Falleció el 6 de noviembre de 2007.


lunes, enero 11, 2021

11 de Enero de 1996, en Buenos Aires, moría el gigantesco humorista Mauricio Borensztein, mas conocido como "Tato Bores".

El 11 de Enero de 1996, en Buenos Aires, moría el gigantesco humorista Mauricio Borensztein, mas conocido como "Tato Bores". Nació el 27 de Abril de 1927 en Buenos Aires, en el seno de una humilde familia judía de comerciante de pieles. Con una infancia conflictiva, por problemas de conducta, a los 9 años fue echado del colegio Julio Argentino Roca y del Otto Krause cuando cursaba el secundario. A los 15 años comenzó a trabajar de asistente en la banda de Jazz de René Cóspito, quiso el destino, (y se lo agradecemos) que en la despedida de solteros del músico Santos Lipesker, Mauricio subiera al escenario a contar algunos chistes. Entre el público del espectáculo estaba Pepe Iglesias, quien un tiempo después lo convoco para su programa en Radio Splendid y fue bautizado "Tato". Al año siguiente debido al suceso ya lo contrató el gigante Pepe Arias e hizo una breve pero reconocida participación teatral en "Madame 13" con Olga Zubarry. Debutó en el cine con Olinda Bozán en 1947 y alternó películas y obras de teatro hasta que en 1957 debutó en Televisión con Dringue Farias y Virginia Luque. Desde que inició su participación en el humor político, la sociedad que establecía con sus guionistas eran la base del éxito y el prestigio que siempre lo acompañaron. Tuvo guionistas de la talla de Landrú, Guillermo Jurado, Aldo Cammarotta, Jorge Schussheim, Juan Carlos Mesa, Santiago Varela y su propio hijo Alejandro Borensztein. Durante la temporada en que el presidente era Arturo Frondizi comenzó a usar el Frac y la peluca, ya que ante la continua renuncia y reemplazo de ministros, él decía que estaba listo para asumir donde lo requirieran. Los vaivenes políticos no fueron obstáculo para que desplegara su talento, supo esquivar la censura con gran cintura, solo después de la muerte de Perón, se le pidió que por respeto el programa no saliera al aire por un par de semanas, el programa estuvo ausente por mas de 2 años, como decía el propio Tato, "En Argentina los duelos son largos". Durante la dictadura militar estuvo al aire a partir de 1978, con todos los canales estatales era sujeto de un estricto control militar, sin embargo se las arreglo para hacer su programa, donde tenía el teléfono negro que utilizaba para ficticios llamado a Videla. Siempre tuvo el reconocimiento del público de la TV por sus programas políticos, el del cine por sus comedias con Alberto Olmedo y el del teatro por obras como "la Jaula de las locas" que hacía con Carlos Perciavalle. Cuando en 1992 un recurso de amparo presentado por la jueza María Romilda Servini de Cubría le impidió que su personaje, el Argentinólogo "Helmut Strasse" la nombrara en un sketch, el mundo del espectáculo, de las artes y la cultura se movilizaron y asistieron a un programa que se convirtió en un hito de la historia televisiva, esa noche cantaron contra la censura junto a Tato, personas como A.Dolina, E.Pinti, L.A.Spinetta, G.Ceratti, M.Pergolini, Ch.Zorrilla, H.Arana, A.Castello, J.Guinzburg, M.R.Guiñiazú, J.A.Badía, N.Repetto y V.H.Morales entre otros. 
Murió en su casa el 11 de enero de 1996, en 1999 Emilio Cartoy Díaz dirigió junto a los hijos de Tato un especial en capítulos que se llamó, "La Argentina de Tato", un brillante resumen de su carrera que culminaba con el increíble "Monologo 2000" una verdadera clase de historia Argentina.
Publicado en Efemérides Argentinas.

domingo, julio 19, 2020

Murió Jorge Schussheim.

Murió Jorge Schussheim, el artista que supo sacarle provecho a la vida.

Músico, autor, compositor, actor, libretista, publicista y cocinero, enriquecía tal  variedad de oficios con un sentido del humor implacable. Integró el conjunto I Musicisti, la base de lo que luego sería Les Luthiers, y fue guionista de Tato Bores. 
A los 79 años, a causa de una crisis hipertensiva complicada por un cuadro cardíaco, Jorge Schussheim murió este viernes en su casa del barrio de Núñez. El multifacético artista se había sentido mal en la noche del jueves, por lo que su esposa, la directora escénica, coreógrafa y actriz Lía Jelin, llamó al servicio de emergencias. Al constatársele una afección cardíaca, los médicos indicaron la internación, pero Schussheim se negó. Murió, podría decirse, como vivió: tomando decisiones que solían ir a contramano de lo establecido, con las que mostraba una profunda convicción de que el mundo debe ser transitado sin mayores instrucciones para su uso.
Después de aprender a leer y tocar el piano a los tres años, Schussheim pasó por las facultades de Medicina, Antropología y Geología de la Universidad de Buenos Aires, antes de ejercer actividades tan nobles como la de músico, autor, compositor, actor, libretista, publicista y cocinero. Tanta variedad de oficios se resumía en un sentido del humor implacable: Schussheim fue por sobre todo humorista, en el más completo y noble sentido del término. La prueba la dio desde sus comienzos, a mediados de la década del ‘60 en el coro de la Facultad de Ingeniería. En ese ámbito integró luego, junto a Marcos Mundstock, Jorge Maronna, Carlos Núñez Cortés y Gerardo Masana, entre otros, el conjunto I Musicisti, que fue la base de lo que más tarde sería Les Luthiers. Poco después encontró un espacio propicio en el Instituto Di Tella, donde se presentaba los lunes, junto a Marikena Monti y Jorge de la Vega, cancionista y artista plástico, cultor también de punzantes formas de humor.
En 1970 salió No todo va mejor con..., en alusión al eslogan de la época de Coca Cola, un disco de canciones como “Antes y después”, “Las cosas que pasan”, “Las tijeras de mamá”, entre otras en las que se celebra la influencia de George Brassens. Schussheim, que escribió unas 500 canciones, se dedicó también a la publicidad, actividad que no le impidió mantener un criterio estético en la vida y el trabajo. Logró éxitos importantes en el rubro, como la del whisky Añejo W y la frase “No va andar” o el diálogo “estúpido-estúpida” que puso el licor Tía María en los labios de las multitudes. A propósito del licor, él mismo contaba en una entrevista: “Por esa época, algunas actrices se pusieron de novias con muchachos mucho más jóvenes: Susana Giménez, Nacha Guevara, Gabriela Acher. En el corto aparece Tini de Bucourt vestida con la casaca del pijama de un actor muy joven, aparentemente su novio. El le muerde la mano y ella le dice con una voz muy sexy, "estúpido". El le responde en el mismo tono, "estúpida". Mientras, entre ellos aparece la botella de Tía María. El aviso proponía además tomarlo en vasos de trago largo, con hielo, soda y limón, en vez de las clásicas copitas de licor. La cosa es que Tía María vendía 6000 cajas y con la publicidad, en un solo canal, pasó a vender 100.000”. Era 1984.
Schussheim fue además guionista de Tato Bores, para quien escribió Hello, Tato, que se puso en escena en el Teatro Estrellas en 1975, y al año siguiente, Pobre Tato, que con los problemas de la época se puso en el Teatro del Globo, con el mismo protagonista, la dirección musical del mismo Schussheim y la dirección general de Lía Jelin. Antes, en 1971 y 1972, escribió junto a Pedro Orgambide –gracias a quien había entrado en el mundo de la publicidad– Juan Moreira Supershow, que dirigió Alfredo Zemma en el Teatro del Centro. También adaptó obras teatrales que dirigió Lía Jelin, como Dios mío, de Anat Gov, que fue se estrenó en 2014 en el Multiteatro; el mega éxito Toc-toc, de Laurent Baffie, que se estrenó en México en 2010 y en 2011 llegó a Buenos Aires. Ese mismo año en el Centro Cultural de la Cooperación se puso en escena El rey se muere, de Eugène Ionesco, también con la adaptación de Schussheim. De su pluma salieron además Todo al costo (2000), una compilación de canciones, relatos, recuerdos de recuerdos, recetas de cocina, reflexiones de una vida entera, y Memoria sin balance.
Entre otros locales gastronómicos fue el artífice de Big Mamma, restaurante de platos judíos de Argentina, cuyo menú estaba hecho de sus recuerdos de infancia. “Cuando vivíamos en casa de mis abuelos, mi madre rusa le ponía sal al pescado y mi abuela polaca le ponía azúcar. Así se iban saboteando mutuamente hasta que el pescado quedaba como una pieza de museo. En homenaje a esto inventé el guefilte fish de la frontera ruso-polaca”, contó una vez. En ese local presentó durante muchos sábados la obra El pescado original, con Ismael Hase.
Publicado en el Diario "Página12", 18/07/2020.

jueves, marzo 21, 2019

Basta de dar la lata con la lata.

Basta de dar la lata con la lata

Por Alejandro Maglione.

Tato Bores en sus inolvidables monólogos para la televisión solía repetir que los argentinos “siempre estamos unos figurines atrasados”. Sucedió con la autorización de envasar vinos en envases de acero inoxidable y el puntapié inicial en hacerlo, es un figurín que nos llegó con mucho retraso.
Le explico: tengo en mi cocina una lata de vino que retuve en un tren de alta velocidad en Francia. Venía con la vianda que daban a bordo. De esto, calculo, pasaron unos 8 años.
La pregunta del millón es: ¿por qué la demora en autorizarlo? Si se trata de envases de  fabricados con acero inoxidable, que muy bien conocen nuestros vinos porque su paso por tanques de este material ya lleva mucho tiempo en la industria, ¿cuál es la explicación para que se autorice recién ahora a investigar este envase que puede modificar la curva de descenso en el consumo?
No puedo apoyarme siempre en la explicación de que la caída del consumo tiene como principal culpable al aumento del consumo de cerveza. Se han concentrado en remarcar las virtudes del producto que les compite, en lugar de buscar el camino para frenar el crecimiento de esa competencia y aumentar el del propio producto.
El extremo es que uno de los enólogos estrella del país ahora produce y vende su propia cerveza, en su propio restaurante (¿alguien se puede imaginar a Paul Hobs produciendo y vendiendo gaseosas?). ¿Qué sentiría usted si yendo en un avión a hélice advierte que están fallando los motores y ve pasar al capitán hacia la puerta de popa con el paracaídas puesto….?
La lata individual debe apuntar a un público que se ubica en el denominado “entry-level”. Dirigirse al joven que se quiere iniciar en beber vino. Le debo ofrecer un buen producto, un precio más que competitivo y un envase que le resulte cómodo, familiar y hasta canchero.
Los argentinos, por lo general, seguimos prefiriendo acompañar un plato de carne con un vaso de vino, ¿no es cierto? Y sí es así: ¿por qué comemos una hamburguesa de carne vacuna con una bebida cola o una cerveza? Mi respuesta es: porque nadie les propuso un vino “hamburguesero”, a buen precio y con un tenor alcohólico en general más moderado que el habitual, que además se tome en un envase que les resulte cómodo.
Otro tanto preguntaría en el caso de la pizza: si nuestros antepasados al emigrar a comienzos del siglo XX  trajeron la pizza con moscato ¿por qué dejamos que el vino ceda paso a la gaseosa o la cerveza? Porque la industria del vino no se sintió convocada a proponer un “vino pizzero”.  Suena un poco loco, pero el peor intento es el que no se ha hecho.
Por ahora picaron en punta los Zuccardi –¡cuando nó!- con un rico Tintillo pero, siempre hay un pero, por ahora lo mandaran a USA, donde el vino en lata viene haciendo furor. Mi sospecha –o información- es que en varias bodegas se elaboran varias estrategias para que el 2019 sea un año de propuestas novedosas. Ojalá.
Si no empezamos por enamorar a los jóvenes con el consumo de una bebida tan noble como el vino desde su primera aproximación al beber bebidas con alcohol, ¿cómo imaginamos que algún día compraran vinos de $1000 para gratificarse? “Entry level”, por si alguno no lo sabe, quiere decir “nivel de entrada” y nadie entra a un edificio por el último piso…aunque haya algunos  bodegueros que sigan pensando lo contrario. Así les va. Así nos va…

viernes, enero 18, 2019

El FMI pide pagar menos a los futuros jubilados.

El número dos del organismo, David Lipton, presentó anteayer en Tokio un informe con las recomendaciones del Fondo para los distintos países sobre los sistemas jubilatorios. A la Argentina le plantea expresamente disminuir el ingreso inicial de los jubilados, de acuerdo a una publicación de Página12.
El Fondo Monetario Internacional vuelve a la carga con la reforma del sistema previsional. Después de la modificación de la fórmula de movilidad de las jubilaciones, la eliminación de las moratorias para crear una pensión por vejez equivalente al 80 por ciento de la mínima, incrementar la edad de retiro para las mujeres más vulnerables y habilitar la venta de los activos del FGS de la Anses para financiar el déficit, llega el turno del ajuste en el cálculo de la jubilación inicial.
Un documento publicado esta semana por el FMI recomienda a la Argentina reducir la tasa de sustitución: la relación entre el haber inicial y el salario promedio previo al retiro. Refugiada detrás de la necesidad de garantizar la sustentabilidad del sistema, la propuesta del staff del Fondo implica reducir el ingreso que reciben los nuevos jubilados. La misma sugerencia corre para Brasil, donde el flamante gobierno ya se comprometió a una reforma que, entre otras transformaciones, incremente la edad jubilatoria y dé lugar a las AFJP. Las autoridades del FMI proponen además que los trabajadores activos “se preparen para el futuro ahorrando más y extendiendo sus vidas laborales”. En línea con esos preceptos el gobierno promociona los seguros de vida y retiro.
“Para lidiar con los costos del envejecimiento, muchos países implementaron significativas reformas de los sistemas de pensiones a lo largo de los últimos años. Las reformas apuntan en gran parte a contener el crecimiento en el número de jubilados, modificando los parámetros clave del sistema; por ejemplo, incrementando la edad de jubilación, endureciendo las reglas para acceder, reduciendo el tamaño de las pensiones a través del ajuste en el cálculo de los beneficios”, explican los técnicos del FMI al relanzar las habituales recomendaciones del organismo en materia previsional.
Los autores del documento titulado “El futuro del ahorro: el rol del diseño de los sistemas de pensiones en un mundo que envejece” consideran, sin embargo, que los cambios no fueron suficientes. Por eso, explican, se necesitan “reformas adicionales”. Las sugerencias no son generalidades sino que tienen destinatarios puntuales que se precisan entre paréntesis. A la Argentina y Brasil les corresponde “reducir la tasa de sustitución”.
La sugerencia del Fondo no es novedosa. El ajuste de las jubilaciones iniciales formó parte del listado de propuestas desarrollado en su primer informe del Artículo IV realizado después de una década. Para enfrentar las dificultades financieras exacerbadas por las políticas del gobierno, el documento publicado en noviembre de 2016 proponía: 1) modificar la movilidad jubilatoria, 2) incrementar la edad de jubilación de las mujeres, 3) separar presupuestaria y administrativamente la seguridad social de la asistencia social, 4) incrementar la participación laboral y 5) reducir la tasa de sustitución. Consumados los primeros dos puntos con graves consecuencias para la capacidad de compra de los jubilados y mayores niveles de exclusión entre los adultos mayores, el organismo retoma sus propuestas. Dos años atrás aconsejaba reducir la tasa de sustitución promedio del 72 por ciento al 60 por ciento, una quita de más de 10 puntos. ¿Cómo? Una posibilidad es reducir el coeficiente de la determinación del haber que multiplica cada año de aportes (hoy es 1,5).
“La recomendación de reducir la tasa de reemplazo muestra que el FMI no solo pretende ajustar la cobertura del sistema, sino que también busca que los nuevos jubilados tengan un menor haber”, advertía entonces un informe del ITE de la Fundación Germán Abdala, donde señalaba que “la instrumentación de una iniciativa en este sentido tampoco parece estar exenta de riesgos de mayor litigiosidad”.
El nuevo documento del FMI es lo que se denomina una Staff Discussion Note. La investigación fue elaborada por los técnicos David Amaglobeli, Hua Chai, Era Dabla-Norris, Kamil Dybczak, Mauricio Soto y Alexander Tieman. Como sucede con la mayoría de las publicaciones del organismo, la portada incluye una “renuncia de responsabilidad” donde indica que las visiones expresadas en el documento no necesariamente representan al FMI. No es el caso. La presentación en sociedad del documento anteayer en Tokio estuvo a cargo de David Lipton, subdirector gerente del FMI y hombre fuerte en la estructura de poder como representante de Estados Unidos. “¿Cuál es nuestra recomendación? Instamos a los países a pensar bien los sistemas de pensiones y las redes de protección social más efectivos, y después poner en marcha las reformas necesarias”, comentó el número dos del organismo que encabeza la francesa Christine Lagarde.
“Odio sonar como el FMI en este punto, pero hay países cuyos generosos sistemas públicos de pensiones pueden llevar a las finanzas públicas a una difícil situación. Deben considerar pasos como limitar las jubilaciones tempranas que reduciría las vulnerabilidades de largo plazo”, expresó Lipton. Sin hacer referencias específicas, el documento reclama, siempre en pos de la sustentabilidad, “reducir la generosidad de los sistemas públicos”. El mecanismo para lograrlo es que los trabajadores activos “se preparen para el futuro ahorrando más y extendiendo sus vidas laborales”.
Publicado en ADN Río Negro, 18 de Enero de 2019. Imagen: Web.
Y como "Yapa Argentina" ("un kilo y dos pancitos") -decía Carlitos Balá- de los monólogos de Tato Bores "como lograr un jubilado perfecto" en la Argentina nuestra.

domingo, septiembre 02, 2018

El increíble monólogo de Tato Bores sobre el dólar que hizo en 1962: cualquier parecido... El humorista hizo un genial análisis décadas atrás sobre la reacción de los argentinos ante el aumento del dólar.

El increíble monólogo de Tato Bores sobre el dólar que hizo en 1962: cualquier parecido... El humorista hizo un genial análisis décadas atrás sobre la reacción de los argentinos ante el aumento del dólar. 
Tato Bores grabó en 1962 un genial monólogo sobre el dolar. En ese momento y en la presidencia estaba José María Guido. Con su humor característico este famoso expuso un panorama demasiado parecido al actual. Cualquier parecido...
“Cuando digo por otra parte que estamos viviendo un gran momento de gran expansión monetaria, sé lo que estamos diciendo. Fíjense que en lugar de pagar el dólar a 30, 40, 50, 60, 70, 80 o 90 mangos, lo estamos pagando ¡a 135! Y si nos mojan la oreja lo vamos a pagar a 200, porque somos tipos ricos”, inició Tato.
“Todos compramos y todos juntamos y el día que tengamos muchos dólares podemos pegar un golpe fantástico. Yo les voy a explicar… Resulta que el dólar es la moneda norteamericana. Y el día que tengamos todos los dólares del mundo iremos a Estados Unidos con la guita de ellos, y ¡nos van a tener que entregar el país! No me explico como los yanquis, que son tan vivos, no se dan cuenta del peligro que están corriendo con nosotros”, analizó entre risas.
Y siguió: “Yo pienso que todos de golpe nos hemos vuelto financistas por una razón muy especial. Antes, cuando un tipo tenía unos ahorritos ponía un tallercito, abría una fabriquita, compraba un campito para criar gallinas o plantar tomates, esas cosas que hace la gente en los países pobres”.
“En cambio acá es distinto. Ustedes van por la calle San Martín donde están las casas de cambio, y está todo el país parado frente a las pizarras. Hay obreros, albañiles, peones, sastres, músicos, artistas, de todo. Tipos que antes trabajaban como locos, ahora de repente se volvieron economistas y cada uno está parado ahí con su paquetito de dinero", explicó Bores.
"Y en cuanto se mueve la cotización de la pizarra entran todos en patota y uno dice 'deme tres dólares' y otro dice 'deme 4 dólares' otro pide ocho dólares y salen corriendo y van a otra casa de cambio. Y antes de que muevan la pizarra se meten y los venden”, continuó.
“Y así pasan todo el día. Vendiendo y comprando, comprando y vendiendo. Y cuando llegan a la noche a la casa entran molidos, desechos, y caen muertos arriba de un sillón. Desempaquetan, cuentan la guita, llaman a la mujer y le dicen: 'vieja, vieja, vení. Hoy me gané catorce mangos y no hice nada”, remató.

Publicado en Diario "Los Andes", viernes 31 de agosto de 2018.-

sábado, julio 08, 2017

Landrú el dibujante y humorista falleció en la noche del jueves, aunque la triste noticia se conoció ayer. Fue el creador de inolvidables personajes y fundador de la legendaria revista “Tía Vicenta”.

Landrú graficó como pocos las costumbres de las distintas clases sociales de la Argentina e introdujo la sigla G.C.U. (Gente Como Uno), para satirizar a las clases más acomodadas.

Juan Carlos Colombres, conocido como Landrú y autor de célebres personajes como “Tía Vicenta”, “El Señor Porcel” y “El Señor Cateura”, falleció en la noche del jueves a los 94 años, dejando como legado una cuantiosa obra que se caracteriza por su desenfado y habilidad para satirizar las costumbres y usos idiomáticos de la sociedad.

El humorista había nacido el 19 de enero de 1923 en la ciudad de Buenos Aires y en 1945 publicó su primer dibujo en la revista Don Fulgencio de Lino Palacio y un año más tarde empezó a colaborar como dibujante humorístico en distintas revistas. Adoptó el seudónimo Landrú, que tomó del asesino serial francés Henri Desire Landru.

Landrú fue el creador de la emblemática revista "Tía Vicenta", que comenzó su tirada a fines de la década del '50 y fue censurada en 1966 por el entonces dictador "el generalito" Juan Carlos Onganía, a quien el humorista lo caricaturizaba como la "Morsa". Acompañado por la plana mayor de la Editorial, Landrú fue a ver al ministro, quien inició la reunión diciendo: "Al Presidente no le gusta Tía Vicenta". "¡Ah! -respondió Landrú-, yo creía que el problema era más grave. Si al Presidente no le gusta, que no la compre" y "el generalito" cierra la  revista Tía Vicenta.

Onganía, un inservible, que llegó de la mano del golpe a Don Arturo Umberto Illia con el respaldo de grupos de poder internos y externos de la Argentina inestable en lo político y económico. Sigamos reconociendo la trayectoria de Landrú que si vale esta entrada.

Su obra reflejó la historia política y social de la Argentina durante más de siete décadas, con una mirada aguda de la realidad y un estilo que rozaba lo absurdo.

Su obra de humor político y social estuvo en las páginas de Rico Tipo, Vea y Lea, El Hogar, Loco Lindo, Medio Litro, Leoplán, Dinamita, Mundo Argentino, Popurrí y Patoruzú, entre otras.

Además fue el primer libretista de Tato Bores, conformó un grupo musical llamado “Jacinto W y los Tururú Serenaders” junto a Santos Lipesker y trabajó en Clarín desde 1972 hasta 2007. Antes, había pasado por La Nación donde publicó durante 1971 “Los grandes reportajes de Landrú” en la revista de los domingos de ese diario.

Landrú se hizo famoso por su aguda observación de la realidad política y social, como también por el gato que aparece en casi todas sus viñetas y que se convirtió con el tiempo en parte de su firma.

Landrú también había influido antes en el estado de ánimo de otro mandatario, Arturo Frondizi (presidente entre 1958 y 1962) que le molestaba como Landrú dibujaba su nariz, por lo que la respuesta del caricaturista fue dibujarlo de espalda durante un año a Frondizi.

Las clásicas caracterizaciones de políticos y gobernantes incluyeron también al presidente radical Arturo Umberto Illia ("La tortuga"), al dictador Jorge Rafael Videla ("La pantera rosa") y al mandatario Raúl Ricardo Alfonsín (el "Chapulín colorado").

Fue colaborador de la revista de los domingos del diario "La Nación" con “Los grandes reportajes de Landrú” y desde 1972 al 2007 trabaja en el diario Clarín donde publicará sus creaciones.
En 1982 le otorgan el premio Konex en la categoría Humor Gráfico.
Ciudadano ilustre de la ciudad desde 2003.

Landrú ha satirizado la política argentina desde el primer mandato de Juan Domingo Perón en 1945 hasta la gestión del ex presidente Néstor Kirchner.

A Landrú le adjudican también haber estampado su huella en el origen de la palabra "gorila" para denominar a los detractores del peronismo. En realidad esta palabra nace luego del golpe de 1955 en la "Revista Dislocada" que sin duda Landrú con su ingenio y buen humor contribuyó en su popularidad y uso cotidiano. Pues el dibujante fue uno de los primeros en hacer aparecer gorilas disfrazados de militares en sus viñetas luego del derrocamiento del presidente Juan Perón en 1955.
Recorriendo sus creaciones se recorre la historia de la Argentina de Perón a Kirchner como las costumbres... Un Maestro nos dejó pero su humor seguirá siempre vigente.

El dibujante pasó sus últimos años en su casa de Recoleta, rodeado por su familia.

miércoles, junio 07, 2017

7 de junio de 1810: Mariano Moreno funda la "Gazeta de Buenos Ayres". Día del Periodista en la Argentina nuestra.

7 de junio de 1810: Mariano Moreno funda la "Gazeta de Buenos Ayres". Día del Periodista en la Argentina nuestra.

Fue establecido en 1938 por el Primer Congreso Nacional de Periodistas celebrado en Córdoba, en recuerdo del primer medio de prensa con ideas patrióticas.
En dicho Congreso, en 1938, se forjaron las bases del Estatuto del Periodista Profesional(Ley Nro. 12.908 - 18 de Diciembre de 1946, Presidencia Gral. Juan Perón) sancionado por el Congreso Nacional en un debate en el cual intervinieron los diputados nacionales Arturo Frondizi, Oscar Albrieu y Leandro Reynes.

Mariano Moreno nació en Buenos Aires, el 23 de septiembre de 1778, en el Virreinato del Río de la Plata.
Mariano Moreno Su protagonismo comenzó el 25 de mayo de 1810, al asumir las Secretarías de Guerra y Gobierno de la Primera Junta.
En la la "Gazeta de Buenos Ayres" casi todas las semanas publicaba largas y detalladas notas de gobierno, que reunidas llenan cientos de páginas. Publicó un decreto de libertad de prensa según el cual se podía publicar por la prensa cualquier cosa que no ofendiera la moral pública, ni atacara a la Revolución ni al gobierno.
El 7 de junio de 1810 Mariano Moreno fundó el órgano oficial del gobierno revolucionario, La Gaceta de Buenos Aires, donde escribió: “El pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes, y el honor de éstos se interesa en que todos conozcan la execración con que miran aquellas reservas y misterios inventados por el poder para cubrir sus delitos. El pueblo no debe contentarse con que sus jefes obren bien, debe aspirar a que nunca puedan obrar mal. Para el logro de tan justos deseos ha resuelto la Junta que salga a la luz un nuevo periódico semanal con el título de Gaceta de Buenos Aires.”
La traducción de El contrato social de Rousseau le llevó varios años y la editó recién en 1810 en la Gazeta de Buenos Ayres, con un prólogo de su autoría: “Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y lo que se le debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas, y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte mudar de tiranos sin destruir la tiranía”. Un pensamiento que sería popularizado por el humorista argentino Tato Bores.

El polémico secretario de la Primera Junta de Gobierno, Mariano Moreno, murió en alta mar, el 4 de Marzo de 1811

domingo, febrero 22, 2015

22 de febrero de 1905: Nace el recordado y popular Luis Sandrini.


"Estoy conforme con mi vida porque hice todo lo que sentí y porque trabajé durante 50 años respetando al público” así decía y así era Luis Sandrini respetuoso del público. Un Señor con mayúsculas…

Luis Santiago Sandrini Lagomarsino fue uno de los actores cómicos populares argentinos más respetados y queridos por el público argentino. Recordado  por su entrañable personaje Felipe creación de Miguel Coronatto Paz  y por películas como El profesor Hippie y Cuando los duendes cazan perdices. Comenzó trabajando en el circo como payaso, pasó por la radio, la televisión, el teatro y el cine.
Su padre, de origen genovés,  fue un actor teatral, y Luis empezó a trabajar en un circo junto a él,  como payaso.
Sus comienzos fueron en el circo Rinaldi como payaso, para luego incorporarse a la compañía de Enrique Muiño y Elías Alippi (donde conociera a su primera esposa, la actriz Chela Cordero). ,
Alcanzó una importante repercusión en la pieza "Los tres berretines", de Malfatti y De Las Llanderas, que luego fue llevada al cine.
Luis Sandrini  compartió pantalla con otros grandes cómicos como Tato Bores, Alberto Olmedo, Pepe Biondi, José Marrone, Carlitos  Balá, Dringue Farías y Juan Carlos Altavista.
En el teatro hizo “Cuando los duendes cazan perdices”, luego llevada al cine conoció a Malvina Pastorino, de quien quedó asombrado por la belleza de la joven actriz, con la cual se casó.
No obstante, a pesar del amor que le tenía su público, Sandrini se vio obligado por un tiempo a dejar su vocación y dedicarse a la carpintería, en un taller improvisado en su casa, en cuya puerta de entrada colgaba un cartel improvisado que decía "Aquí trabaja Sandrini". Este período coincide con la caída del Peronismo, en 1955.
Luego se afianzó con la película La cigarra no es un bicho” una película argentina de 1963 dirigida por Daniel Tinayre, en base a un guión suyo escrito en colaboración con Eduardo Borrás y el humorista Landrú, sobre la novela del mismo nombre de Dante Sierra. 
Esta película significó el debut del comediante Carlos Perciavalle (quien aparece en los créditos como "Hector Perciavalle") en un breve papel y a penúltima cinta que realizaría Mirtha Legrand.

Se dice que la secuencia de la requisa policial a los clientes del hotel tras el decreto de la cuarentena por la peste bubónica es una sátira de los operativos policiales que se realizaban en ese entonces a los llamados hoteles alojamiento, los cuales eran fiscalizados personalmente por el tristemente célebre comisario Luis Margaride, quien era para la época el jefe de la División de Seguridad Personal de la Policía Federal.  También se hizo famosa por haber incluido la primera palabra soez del cine de ese país (más concretamente, “pelotudo”). El desprevenido público asistente al estreno estalló en carcajadas sorprendido por el epíteto en boca de un primer actor acostumbrado a brindarnos personajes tiernos, ingenuos y, sobre todo hasta ese momento, muy blancos. Además, y contrario a lo que se cree, la palabreja en cuestión no estaba en el guion original sino que el mismo Sandrini la agregó cuando filmaron dicha escena.

Han pasado a la historia sus  famosas expresiones: “¡La vieja ve los colores!”, “Hasta que el cuerpo aguante”.
Luego de 17 días de estar internado en un estado crítico en el Sanatorio Güemes, Sandrini falleció el 6 de julio de 1980, en pleno rodaje de la película “Qué linda es mi familia” con Niní Marshall y Palito Ortega.

Entre los premios y reconocimientos que obtuvo se cuentan el Cóndor de Plata al mejor actor en 1972 por La valija, y el Konex de Honor 1981, este último póstumo.



miércoles, febrero 11, 2015

HUMOR ARGENTINO: Juan Carlos Colombres ... LANDRÚ, con acento en la “u” y sus 92 años.

HUMOR ARGENTINO: Juan Carlos Colombres ... LANDRÚ, con acento en la “u” y sus 92 años.

Juan Carlos Colombres, más conocido como Landrú es un grande del humor,  nació el 19 de enero de 1923 en  Buenos Aires dentro de una familia tradicional tucumana es un humorista argentino caracterizado por sus ironías sociopolíticas en las cuales incluye la caricatura tanto gráfica como textual reflejando la realidad política, social y cultural durante los últimos 60 años.
Juan Carlos Colombres  es junto con el mendocino Quino, el cordobés Lorenzo Amengual, Guillermo Mordillo, Miguel Brascó, Copi, Lang, Oscar Conti (Oski), así como el dibujante uruguayo radicado en Buenos Aires Hermenegildo Sábat parte de una saga de grandes creativos del humor argentino.
Cuentan que por el 1947 mientras aún trabajaba en la revista Don Fulgencio editada por Lino Palacio comenzó a editar su propia revista humorística llamada Cascabel contó Landrú: "Estábamos una tarde en la redacción de Don Fulgencio cuando Jorge Palacio, Faruk, observándome detenidamente me dijo: 'Tenés el perfil más parecido a Landrú que he visto en mi vida…'" refiriéndose al sicópata asesino serial de mujeres francés Henri Désiré Landru que fue a la guillotina el 25 de febrero de 1922.


Hoy a los 92 años dice que "Landrú me parece más pegadizo, más contundente y más corto, por ende más cómodo que mi propio nombre” y tiene toda la razón del mundo en esa observación.
A los seis años  (1929) ingresa en el escuela primaria Cinco Esquinas;  en 1942 egresa en el Colegio Nacional Sarmiento.
Por 1945 publica su primer dibujo en la revista Don Fulgencio de Lino Palacio y fue colaborador como dibujante humorístico en las revistas Cascabel  inspirado en la revista italiana Bertoldo, en la época de Benito Mussolini, cuando estaba prohibida cualquier disidencia en Italia, Rico Tipo, Vea y Lea, Patoruzú, Sucedió con la Farra, Dinamita, El Gráfico, Gente de Cine, Loco Lindo, Leoplan, Gente y la Actualidad, Somos, Mercado , entre otras.
Es por  el año 1947 que empieza a firmar sus creaciones  con el seudónimo Landrú.

En 1957 se transforma en libretista de Tato Bores y por aquellos años de Dringue Farías (un pionero de la televisión argentina).
El 13 de agosto de 1957 se  funda la revista “Tía Vicenta” que llegó a tener una tirada de unos  500.000 ejemplares por semana. 
Allí se dieron a conocer jóvenes que formarían parte de la historia del humor gráfico argentino  como Caloi, Hermenegildo Sábat y otros que ya conocidos como Quino, Oski, Copi, Conrado Nalé Roxlo y María Elena Walsh.
"La única restricción que existía en Tía Vicenta  era no insultar. En ella creamos un ámbito basado en la espontaneidad, el disparate y la falta de solemnidad, ya se tratase de la política o de hábitos sociales. Había una redacción abierta a todos... Hasta Frondizi envió un texto, que firmó Domingo Faustino Cangallo, que si bien él siempre negó, su secretario lo confirmó” (blog tango reporter).
Por 1959 el  Departamento de Estado de los Estados Unidos lo invita a recorrer todo el país del Nortey conoce a Walt Disney.
Llega 1966 y “el generalito” Onganía ¡una animalada del generalito!  molesto por una caricatura de él como una morsa (un sobrenombre con el que sus camaradas militares se referían a Onganía debido a sus grandes bigotes). Onganía tenía intenciones de cerrar la revista y el ministro del Interior, Martínez Paz, quería tener una reunión previa con Landrú. Acompañado por la plana mayor de la Editorial, Landrú fue a ver al ministro, quien inició la reunión diciendo: "Al Presidente no le gusta Tía Vicenta". "¡Ah! -respondió Landrú-, yo creía que el problema era más grave. Si al Presidente no le gusta, que no la compre" y "el generalito" cierra la  revista Tía Vicenta. Luego reaparecería  con el nombre María Belén y como un suplemento del diario El Mundo. Recordaría Landrú: “En 1966. La cerró Onganía. Pero me hizo un bien: fue muy comentado ese cierre. A los dos años me dieron en Estados Unidos el premio Moors-Cabot. Casualmente yo, a Onganía, que usaba un bigotazo, solía dibujarlo como una morsa. Cuando me dieron ese premio, yo le decía el premio Morsa-Cabot”.


Por 1968 aparece la revista Tío Landrú.
Fue colaborador de la revista de los domingos del diario La Nación con “Los grandes reportajes de Landrú” y desde 1972 al 2007 trabaja en el diario Clarín donde publicará sus creaciones.
En 1982 le otorgan el premio Konex en la categoría Humor Gráfico.
Ciudadano ilustre de la ciudad desde 2003.
Landrú ha satirizado la política argentina desde el primer mandato de Juan Domingo Perón en 1945 hasta la gestión del ex presidente Néstor Kirchner.


Entre sus personajes más destacados se recuerdan la Tía Vicenta, Rogelio "el hombre que razonaba demasiado", al Doctor Chantapufi , Tía Cora, Rudy el Playboy y el señor Porcel; dejó marcas indelebles en el colectivo social: como bautizar "Villa Cariño" a la zona del barrio de Palermo frecuentada por parejas de enamorados.
Son de su autoría los apodos  que han quedado como "el chancho" a Álvaro Alsogaray, Aramburu era caracterizado como “una vaca”, "la jirafa" a Arturo Frondizi y "la tortuga" a Arturo Ilia, “la pantera rosa” del dictador (hijo de su madre) Videla; introdujo la sigla G.C.U. (Gente Como Uno) como expresión del grupo social de pertenencia de personas con buen gusto y popularizó expresiones en desuso, algunas provenientes del lunfardo, como "mersa" y "piruja".


Hoy en la Fundación Landrú (www.landru.org), una organización sin fines de lucro que tiene como misión, a partir de la digitalización, mantener vigente toda su obra de más de 70 años de trabajo en los medios, material que es parte del patrimonio cultural argentino con proyectos como el Landrú digital, un museo virtual, un blog de la revista Tía Vicenta.