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...." el pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria". Leopoldo Marechal.

LA ARGENTINA DEL BICENTENARIO DE LA PATRIA.

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“Amar a la Argentina de hoy, si se habla de amor verdadero, no puede rendir más que sacrificios, porque es amar a una enferma". Padre Leonardo Castellani.

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"La historia es la Patria. Nos han falsificado la historia porque quieren escamotearnos la Patria" - Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría).

“Una única cosa es necesario tener presente: mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”. Julius Evola, seudónimo de Giulio Cesare Andrea Evola. Italiano.

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lunes, mayo 19, 2025

Ejemplos de devoción a la Virgen.


ALGUNOS PARALELOS ENTRE EL PAPA FRANCISCO Y SAN JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER.

Ejemplos de devoción a la Virgen.

Por Tomás Agustín Casaubon.

El Papa Francisco llevó una vida de intensa y perseverante oración, y en especial tuvo una tierna devoción e insistente petición de protección y asistencia a la Santísima Virgen María y a San José. Acudía a visitar a Nuestra Madre Salus Populi Romani que se halla en Santa María Maggiore, la Basílica en la que escogió ser sepultado. “Deseo que mi último viaje terrenal termine en este antiquísimo santuario mariano, al que acudía en oración al inicio y al final de cada Viaje Apostólico, para encomendar confiadamente mis intenciones a la Madre Inmaculada y agradecerle sus dóciles y maternales cuidados”, precisó el Papa Francisco al dejar por escrito sus últimos deseos.

En tiempos de pandemia, el Papa envió una carta al Arzobispo de Mercedes-Luján (Argentina) a pocos días de la festividad de María de Luján: “se acerca el 8 de mayo y mi corazón ‘viaja’ a Luján”, aseguró. En 2022, el Santo Padre nacido en Buenos Aires recibió en el Vaticano la imagen de la Virgen de Luján que acompañó a los soldados argentinos en la Guerra de Malvinas.

También podemos apuntar que, mucho antes de ser elegido Pontífice, trajo a la Argentina, desde Alemania, la devoción a la “Virgen que desata los nudos” y ésta se expandió muchísimo entre nosotros.

Otro fruto muy particular de su devoción mariana fue, en los últimos tiempos de su pontificado, la iniciativa de “crear” o sugerir una nueva advocación para la Virgen María: Nuestra Señora Apurada. Basó esta propuesta para la Iglesia en la narración del Evangelio que muestra cómo María, luego de dar al arcángel Gabriel (y, por su intermedio, a Dios) el consentimiento para ser la madre del Redentor, partió “festinatim” (de prisa) a la montaña de Judá, a casa de su prima Isabel, para acompañarla y auxiliarla durante su embarazo de Juan Bautista (Lucas 1; 39-56). El pontífice también enseñaba que solo la Virgen María supo transformar un pesebre en un hogar para que naciera Jesús.

LA GUADALUPANA.

El Papa Francisco tenía una gran devoción a Nuestra Señora de Guadalupe y apenas dos días después de la canonización del indio Juan Diego por San Juan Pablo II, proclamó en Buenos Aires al vidente como patrono de los floristas y aseguró que “no hubo ni habrá flores más bellas que las que le regaló Dios, a través de la Virgen de Guadalupe a San Juan Diego Cuauhtlatoatzin”.

También el autor de esta nota recuerda algún reportaje durante el cual el Papa argentino sostuvo que el demonio no perdona a los mexicanos su devoción a la Guadalupana, refiriéndose a los terremotos habituales en ese gran país y quizá también a los gobiernos laicistas que lo caracterizan. Incluso confesaba que cuando estaba “con miedo de algún problema o que ha sucedido algo feo y uno no sabe cómo reaccionar, y le rezo, me gusta repetirme a mí mismo: ‘no tengas miedo, ¿acaso no estoy yo aquí que soy tu Madre?’. Son palabras de Ella”. En efecto, esas fueron las palabras que la Virgen morena le dijo a su querido hijo San Juan Diego.

El 20 de enero de 2018, el Papa argentino coronó a la Virgen de la Puerta, en la ciudad de Trujillo, Perú, de forma simbólica y la declaró como “Madre de la Misericordia y de La Esperanza” en una misa pública oficiada frente a cientos de fieles que se dieron cita en la Plaza de Armas de esa ciudad para ver por primera y única vez al máximo representante de la Iglesia Católica. Dijo en esa ocasión: “(...) María será siempre una Madre mestiza, porque en su corazón encuentran lugar todas las sangres, porque el amor busca todos los medios para amar y ser amado. Todas estas imágenes nos recuerdan la ternura con que Dios quiere estar cerca de cada poblado, de cada familia, de vos, de vos, de mí, de todos. Sé del amor que le tienen a la Inmaculada Virgen de la Puerta de Otuzco…”.

En mayo de 2021, el Santo Padre -fallecido el 21 de abril de este año 2025- consagró el mundo a la protección de Nuestra Señora de Fátima. Sin embargo, hay una advocación mariana a la que el Papa Francisco le hizo una promesa particular en 1990, en la víspera de su solemnidad: Nuestra Señora del Carmen. Su devoción se extiende por Europa y América, es patrona del mar, de los marineros, de las Fuerzas Armadas, de la Policía y del Ejército en muchos países. En Argentina, el General San Martín la nombró Patrona y Generala del Ejército de Los Andes, que liberó a Argentina, Chile y Perú.

UNA PROMESA.

En una entrevista en 2015 con el periódico argentino La Voz del Pueblo, el Papa Francisco reveló que su promesa a la Virgen del Carmen hecha en la noche del 15 de julio de 1990, cuando todavía era Jorge Mario Bergoglio, fue dejar de ver televisión: “Televisión no veo desde el año 1990. Es una promesa que le hice a la Virgen del Carmen en la noche del 15 de julio de 1990”, comentó. Y agregó: “Yo no veo televisión simplemente porque en un momento sentí que Dios me pidió eso; un 16 de julio del ’90 hice esa promesa, y no me falta”.

Esta promesa y devoción del Papa Francisco a la Virgen del Carmen resalta su profundo compromiso con la espiritualidad y su deseo de vivir una vida de fe coherente con sus creencias.

Además, el Santo Padre visitó el Santuario de Fátima en dos ocasiones: en mayo de 2017, con motivo del centenario de las apariciones de la Virgen, oportunidad en la que celebró la canonización de los pastorcitos Francisco y Jacinta; y otra en agosto de 2023, durante la Jornada Mundial de la Juventud de Lisboa. “Unido a mis hermanos, en la Fe, la Esperanza y el Amor, me entrego a Ti. Unido a mis hermanos, por ti, me consagro a Dios, Oh Virgen del Rosario de Fátima. Y cuando al final me veré envuelto por la Luz que nos viene de tus manos, daré gloria al Señor por los siglos de los siglos. Amén”, rezó en aquella ocasión.

Finalmente, además, uno de sus últimos gestos antes de morir fue obsequiar una estatuilla de la Virgen de Luján, patrona de Argentina, a la rectora de la Universidad Católica del Sagrado Corazón, institución vinculada al Hospital Gemelli, donde estuvo internado durante 38 días.

SAN JOSEMARÍA.

En cuanto a San Josemaría, desde niño y gracias al ejemplo de vida y piedad cristiana de sus padres, tuvo también un trato continuo y entrañable con la Santísima Virgen, a quien ofrecía las obras del día con la conocida oración “Oh Señora mía, oh Madre mía, yo me ofrezco del todo a vos…”. Unía siempre el recurso a la intercesión de María con el cariño y la devoción a San José. Y quiso por eso mismo juntar sus dos nombres en uno solo: Josemaría.

Además, entregaba imágenes de la Madre de Dios a sus hijos espirituales, que viajaban con la misión de llevar el Opus Dei a diversas ciudades de España y a otros países de Europa. Lo mismo cuando la Obra comenzó su labor apostólica en los demás continentes. Durante una de sus tertulias con miles de asistentes al final de su vida, dijo: “dicen que hay demasiadas imágenes de la Virgen. A mí me parecen pocas” y puntualizaba que habían pasado por sus manos más de un millón de esas representaciones de la Madre de Dios.

También durante la Guerra Civil Española, en la que debió ocultarse por la persecución religiosa que se había desatado en la etapa de la Segunda República, anterior al levantamiento del bando nacional en 1936, y que se acrecentó durante la guerra, con profanaciones y destrucciones de templos y asesinatos de obispos, sacerdotes y católicos reconocidos como tales, San Josemaría debió ocultarse en hogares de algunos seguidores e incluso en una clínica psiquiátrica, haciéndose pasar por un enfermo mental.

DESAFIO.

Era su convencimiento que Dios no lo había llamado al martirio (como a tantos otros sacerdotes) sino a difundir la luz fundacional que había recibido de Dios, en Madrid, un 2 de octubre de 1928.

Por eso, debió atravesar los Pirineos junto a varios hijos suyos espirituales, para pasar desde la zona republicana hacia la que ocupaban los nacionales, en donde podría continuar su labor sacerdotal y apostólica con plena libertad. Estando en los bosques de Rialp (Lérida) antes de iniciar ese peligrosísimo periplo, aconteció un significativo hecho. Emprender la huida era un desafío lleno de arduas dificultades y riesgos (entre otros, el de ser asesinado por los milicianos anticatólicos; el escarpado relieve geográfico de esa zona montañosa; la delgadez extrema del sacerdote aragonés por las penurias de la guerra y por sus severas mortificaciones; y el intensísimo frío que hacía, incluida la nieve).

El Padre Escrivá estaba muy angustiado e indeciso, con grandes dudas sobre si debía emprender esa aventura dejando en Madrid a algunos de los primeros miembros de la Obra y parte de su familia, o si era mejor para todos permanecer en la zona republicana.

En esa ocasión hizo algo inusual en él, ya que su mensaje espiritual al mundo fue la santificación de las ocupaciones ordinarias: rogarle a la Santísima Virgen María que le mostrase una señal concreta para tomar la decisión. Le pidió específicamente que se lo mostrara con una rosa. Y milagrosamente encontró una roseta de madera que había quedado entre los árboles del bosque, desprendida de una imagen de la Virgen que había en una capilla ya destruida por la guerra y cercana al lugar en que se hallaba junto a sus hijos. Al hallarla, se puso muy contento y así lo pudieron notar ellos cuando regresó con la decisión tomada de iniciar la empresa de atravesar la cadena montañosa.

Además, el fundador del Opus Dei tenía la costumbre (y la difundía) de saludar siempre con una encendida jaculatoria a las imágenes o cuadros de la Virgen María al abrir la puerta de cualquier habitación de la residencia Villa Tevere, en la que vivía en Roma, o cuando se hospedaba en algún centro o residencia de la Obra durante sus viajes apostólicos.

Acudió también a la Madre de Dios mediante jaculatorias varias, entre ellas: “monstra te esse Matrem” (“muestra que eres Madre”) o “Cor Mariae dulcissimum, iter para tutum” (“Corazón dulcísimo de María, prepáranos un camino seguro”). Esta última la decía frecuentemente para pedir luces y ayuda en los trámites para encontrar un camino jurídico a la Obra en el derecho canónico de la Iglesia.

EN LA ARGENTINA.

Por otro lado, en sus viajes a Portugal y varios países de Centro y Sudamérica, en los años ‘70, acudió siempre a encomendar a los miembros de la Obra y sus iniciativas de promoción humana y cristiana, en los diversos santuarios marianos como la Basílica de Luján en Argentina y el de Nuestra Señora de Guadalupe, en México, (en el que hizo una recordada romería con gran fervor y emoción).

En una de las reuniones (a las que llamaba tertulias) con miles de personas que tuvo en Argentina, cuando le preguntaron sobre la devoción a la Virgen, recomendó algo “que tenemos al alcance de la mano, rezad el Santo Rosario, pero cada día. No dejéis el santo Rosario”. Siempre señalaba que era su “arma primera” (de la misma manera lo consideraba San Pío de Pietrelcina) y se mostraba orgulloso de rezarlo besando todas las medallitas que había engarzado en el Rosario que portaba en el bolsillo. En una de esas ocasiones, preguntó en voz alta: “a vosotras mujeres, que sois tantas aquí, ¿os gusta que os echen piropos?”. Ante una tibia respuesta femenina, con su vehemencia aragonesa, repreguntó: “¡¿sí o no?!”. Todas a coro contestaron: “Siii”. Y él clamó: “¡pues a la Madre de Dios lo mismo, es mujer, la criatura más excelsa que ha podido el Señor crear…! llena de perfecciones… pero que le gusten los piropos no es una imperfección”.

El sacerdote nacido en Barbastro, España, hizo una profecía cuando estuvo en Argentina, en junio de 1974, justo un año antes de su muerte. Dijo de nuestro país: “Yo me iré. Pero volveré, y además me quedaré, a los pies de Nuestra Señora de Luján”. En nuestro santuario de la Virgen Gaucha, rezó el Rosario acompañado por sus inmediatos colaboradores, el posteriormente Beato Álvaro del Portillo, quien le sucedió como prelado de la Obra y Mons. Javier Echevarría, sucesor de “Don Álvaro”. También estaban presentes muchos hombres y mujeres miembros de la institución, familiares y amigos. Treinta y cinco años después se inauguró una estatua de San Josemaría con una placa recordatoria de su visita a la Basílica, ubicados justamente al pie de la milagrosa imagen de la Virgen, sobre la nave izquierda…

Y siempre comparaba el rezo del Rosario con una serenata de enamorado a su amada, en la cual es muy probable que el festejante tenga distracciones mientras canta pero sin embargo, la destinataria sigue escuchando aquella serie de piropos que representan cada una de las frases de las cincuenta Avemarías.

Finalmente, la Santísima Virgen satisfizo el deseo de este “santo de lo ordinario”, tal como lo caracterizó San Juan Pablo II al canonizarlo el 6 de octubre de 2002. Había manifestado, cuando estuvo en México, que a él le gustaría morir mirando a la esposa del Espíritu Santo y que ella le diera una flor. Y así sucedió: el 26 de junio de 1975, al abrir la puerta de su escritorio de trabajo, miró con amor por última vez un cuadro de Nuestra Señora de Guadalupe y cayó desplomado exhalando su último suspiro.

Publicado en LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/Ejemplos-de-devocion-a-la-Virgen-559754.note.aspx

jueves, diciembre 12, 2024

Hoy recordamos a la Virgen de Guadalupe, Emperatriz de América y Patrona de México.

 


Cada 12 de diciembre la Iglesia Católica celebra a María, la Madre de Dios, bajo una de las advocaciones más populares y queridas en el mundo: la Virgen de Guadalupe. Siendo Ella baluarte de la identidad católica de América, ha trascendido las fronteras del mundo hispánico para colocarse en el centro mismo de lo que San Juan Pablo II llamó “Nueva Evangelización”, vocación de la Iglesia toda.

La devoción a la Virgen de Guadalupe tiene su origen en las apariciones de Nuestra Señora acontecidas entre el 9 y el 12 de diciembre de 1531 en las faldas del cerro del Tepeyac, ubicado al norte de la Ciudad de México. Milagrosamente la imagen de la Virgen aparecida quedó impresa en el manto -“tilma” o manto típico- de un indígena chichimeca de nombre Juan Diego, quien llegaría después a los altares. Esa imagen se conserva hasta hoy en la basílica construida en honor a la Virgen en el lugar de las apariciones, el Tepeyac.

Madre que consuela y anima.

Mientras el mundo de hoy aparece sumido en una profunda crisis de valores, y los retos y dificultades ponen a prueba nuestra fe, es necesario hacer silencio en el corazón y recordar que Dios nos ha puesto bajo los cuidados de su Madre. ¡Cuánto consuelo podemos hallar en las palabras de la Virgen del Tepeyac dirigidas a San Juan Diego, vidente de Guadalupe!:

“No se entristezca tu corazón… ¿Acaso no estoy yo aquí, que soy tu Madre?”.

Con ese cariño animó la Virgen al afligido Juan Diego aquel 12 de diciembre de 1531, igual como hace hoy con nosotros, peregrinos en el mundo. Las palabras de María deben recordarnos además que Jesús está de lado de quienes quieren hacer de esta tierra un lugar mejor.

Por eso hoy elevamos una oración a la Emperatriz de América y Patrona de México para dar gracias por el milagro de Guadalupe: por haber dejado su rostro grabado no solo sobre una tilma, sino también por haberlo hecho en nuestros corazones, en el alma de una nación y en el alma de todo un Continente -en su cultura y su fe-. María de Guadalupe es señal irrefutable de cuánto Dios ama a nuestros pueblos.

Un poco de historia sobre las apariciones.

Una década después de iniciada la conquista de México, hacia 1529, los misioneros españoles se encontraban frente a una difícil situación. El esfuerzo evangelizador, por distintos y complejos motivos, no había producido los frutos esperados. Entre otras cosas, pesaba sobre la conciencia de los conquistadores los innumerables pecados cometidos contra los indígenas, así como las contradicciones propias de la ambición desmedida y el ansia de poder. En ese contexto, los misioneros experimentaban gran desconcierto a causa de las escasas -o poco sólidas- conversiones.

Contra cualquier cosa que podría haberse esperado, todo empezó a cambiar desde el 9 de diciembre de 1531. Sería la Madre de Dios quien personalmente variaría el curso de la evangelización y lo haría de manera definitiva.

En el lugar llamado Tepeyac, María Santísima se le apareció a un campesino chichimeca de nombre Juan Diego Cuauhtlatoatzin, recién convertido al cristianismo. Para Juan Diego aquella mujer era “la Señora”, a quien miró con respeto, pero quizás también con cierta desconfianza. Ella, mientras tanto, quería tocar su corazón: se presentaba a sí misma como “la perfecta siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios”.

Una tilma, unas flores y un milagro.

“La Señora” le encomendó a Juan Diego que pidiese al obispo capitalino, el franciscano Juan de Zumárraga, que mandara construir una iglesia dedicada a Ella, en el mismo lugar en el que había aparecido, el Tepeyac. Juan Diego comunicó esto al obispo, pero este no le creyó. En la siguiente aparición, la Virgen le solicitó a Juan Diego que insistiera. Un día después, Juan Diego volvía a encontrarse con el prelado sin lograr que cambiara de posición.

El martes 12 de diciembre, la Virgen se le presentó nuevamente para darle consuelo y esperanza al buen hombre. Juan Diego, reconfortado, le confesó a la “Señora” que tenía a su tío muy enfermo y que había intentado evitar un encuentro con ella por ese motivo. Ella, entonces, le pidió que subiera a la cima del monte de Tepeyac, que recogiera flores y se las llevara consigo. Aunque el pedido parecía descabellado -era invierno y los campos no florecen-, San Juan Diego obedeció. Al llegar al sitio indicado encontró un brote de flores muy hermosas, las colocó en su tilma y se las llevó al obispo, tal y como la Virgen se lo había pedido.

Estando frente al prelado, San Juan Diego desplegó la parte delantera de su tilma dejando descubrir su carga. Las flores cayeron, pero algo inesperado ocurrió: en el tejido de la tilma había quedado impresa la imagen de la “Señora”, la Virgen María. Frente a los ojos de Monseñor Zumárraga y de los ocasionales testigos de la escena, lo sucedido era, por decir lo menos, “inusual”. La imagen mostraba a la Virgen María como una mujer de tez morena, con rasgos mestizos; adornada como una reina, de pie sobre una media luna y sostenida por un ángel. Los presentes cayeron de rodillas impactados por aquello que estaban viendo. Mons. Zumárraga, conmovido, pidió perdón por su actitud inicial.

Al día siguiente, el Obispo Zumárraga, acompañado de Juan Diego, visitaría el lugar de las apariciones en el monte del Tepeyac. Allí, dio la orden para la construcción del templo, mientras los primeros hombres se ofrecían para realizar la obra. Luego, Juan Diego se marchó presurosamente a ver a su tío Juan Bernardino, que había estado muy enfermo. Al llegar, lo vio recuperado, de pie y evidenciando salud. ¡La Virgen había hecho el milagro!

Juan Bernardino le contó a su sobrino que había visto también a la “Señora” y que Ella le pidió que testimoniara su curación al obispo.

Significado.

La presencia de la Virgen de Guadalupe en ese momento, y a lo largo de la historia de la Iglesia en América, ha representado una fuente de fuerza inagotable, capaz de renovar una y otra vez el impulso evangelizador.

Desde las apariciones, la Virgen se convirtió en la protagonista y la artífice de la reconciliación entre nativos y españoles, entre las culturas originales y la cultura occidental.

María de Guadalupe ha sido el catalizador del más rico y floreciente mestizaje; la prueba de que el Evangelio puede hundir sus raíces en las culturas, humanizarlas y coronarlas de grandeza; el sello indeleble de que la Buena Nueva es para todos. En los siete años posteriores a las apariciones, millones de indios se convirtieron a la fe católica y se bautizaron. Fue una eclosión de fe que evoca la predicación de los Apóstoles después de Pentecostés.

La Virgen nos escucha, pero también habla y nos manda una tarea.

“Mucho quiero, ardo en deseos de que aquí tengan la bondad de construirme mi templecito, para allí mostrárselo a ustedes, engrandecerlo, entregárselo a Él, a Él que es todo mi amor, a Él que es mi mirada compasiva, a Él que es mi auxilio, a Él que es mi salvación (...) Porque en verdad yo me honro en ser madre compasiva de todos ustedes, tuya y de todas las gentes que aquí en esta tierra están en uno, y de los demás variados linajes de hombres, mis amadores, los que a mí clamen, los que me busquen, los que me honren confiando en mi intercesión. Porque allí estaré siempre dispuesta a escuchar su llanto, su tristeza, para purificar, para curar todas sus diferentes miserias, sus penas, sus dolores” (Palabras de la Virgen de Guadalupe a San Juan Diego).

¡Viva la Virgen de Guadalupe! ¡Reconstruyamos con Ella la Iglesia!

Publicado en ACI PRENSA.

https://www.aciprensa.com/noticias/53558/cada-12-de-diciembre-recordamos-a-la-virgen-de-guadalupe-emperatriz-de-america-y-patrona-de-mexico

Celebramos el Día de la Virgen de Guadalupe.

 


Celebramos el Día de la Virgen de Guadalupe.

12 de diciembre FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE. Es una aparición Mariana de la iglesia católica de origen mexicano narra que, Juan Diego Cuauhtlatoatzin , iba en camino a la enseñanza religiosa –se había convertido al cristianismo- oyó un canto desde la cima del cerro Tepeyac. De pronto el canto se detuvo y una mujer lo llamó, Juan Diego se detuvo ante una hermosa mujer adornada con ropa que “brillaba como el sol”. Venía a pedir que se construyera allí una casita sagrada y quería que el niño llevara su petición ante las autoridades religiosas. Primeramente, fue rechazado, pero luego creyeron en ella.
En la Catedral del Neuquén, se encuentra una Cuadro de la Virgen de Guadalupe pintada por el Dr. Aldo Robiglio. Un grupo de mujeres católicas concurrentes a la catedral neuquina, encabazadas por la Dra. Beatriz Battisti de Peláez, le solicitaron pintara a la Virgen. Otros cuadros pintó, el de la capilla del padre Italo; en el Asilo de Ancianos la Virgen de los Dolores y San Sebastián; en la capilla del Padre José pintó la Sagrada Familia. Nos relató la anécdota de que “cuando se incendió la capilla del Padre José- el cuadro quedó intacto”. Además, pintó también para la capilla de Aluminé. En la foto vemos al Dr. Robiglio y su esposa en la catedral neuquina.
Por Beatriz Chávez Historiadora Neuquina.

domingo, noviembre 26, 2023

Solemnidad de Cristo Rey. Cristo Rey, Christus Rex.


Cristo Rey, Christus Rex en latín, es uno de los nombres de Jesús que procede de las Escrituras.

 La solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, es una celebración litúrgica de la Iglesia católica, en grado de solemnidad, que tiene lugar el último domingo del año litúrgico del rito romano.

 El último domingo de noviembre, la Iglesia Católica celebra a la Solemnidad de Cristo, Rey del Universo, festividad también conocida como la de "Cristo Rey".

 La celebración fue originalmente establecida como fiesta de Cristo Rey por el Papa Pío XI en 1925. Se celebró por primera vez en 1926. Originalmente, fue designada para fines de octubre, pero el Papa San Pablo VI la cambió al último domingo del año litúrgico, que es el domingo antes del comienzo de Adviento.

 Cuando el Papa Pío instituyó esta fiesta, fue en respuesta al aumento del secularismo y el ateísmo.

 Su ubicación al final del año litúrgico como culminación indica que todo parte de Jesucristo y todo culmina también en él.

 Con la Solemnidad de Cristo Rey, la Iglesia Católica concluye el Año Litúrgico recordando al mundo entero que nada -persona o ley humana- está por encima de Dios. Cristo es Señor del tiempo y de la historia, como es Señor de todo lo creado.

 Aunque Jesucristo no fue un rey en el sentido terrenal, es el Divino Rey del Universo, que une a toda la creación con el Padre.

¡VIVA CRISTO REY! y los Cristeros de México.

¡Viva Cristo Rey! ¡Viva la Virgen de Guadalupe! Era el grito de guerra de los cristeros mexicanos, que con justa razón.

 El 6 de enero de 1914, con autorización de San Pío X, México se consagra al Sagrado Corazón de Jesús, proclamándolo como rey. Ese día, en la Catedral de la Capital, resuenan por primera vez los gritos de ¡Viva Cristo Rey!

 En 1925 el gobierno revolucionario mexicano, ante la imposibilidad de someter a la Iglesia a su voluntad, decide crear una iglesia nacional mexicana separada de Roma.

 Las asociaciones católicas se unen y fundan la Liga Nacional de la Defensa Religiosa, bajo la presidencia de  Anacleto González Flores fundamental para la organización del levantamiento cristero.

 Las asociaciones católicas se unen y fundan la Liga Nacional de la Defensa Religiosa, bajo la presidencia de  Anacleto González Flores. Este movimiento fue fundamental para la organización del levantamiento cristero.

 Fuentes de información: https://www.ewtn.com, Aci Prensa, wikipedia, Formación Católica.

sábado, diciembre 12, 2020

María de Tequatlasupe.


El verdadero nombre que la Santísima Virgen le revela a Juan Bernadino no es “Guadalupe”, sino “Tequatlasupe” que quiere decir: “La que aplasta a la serpiente”. Pero cuando Juan Bernardino les comunica a los españoles el nombre que le reveló la excelsa Madre de Dios, y como ellos aún no entendían bien el nahuatl, piensan que les está hablando erróneamente de “la Virgen de Guadalupe”, la suya, la castellana.
Otro dato interesante es que María de Tequatlasupe se apareció en el mismo lugar donde antiguamente se le rendía adoración al ídolo Coatlicue, que básicamente es una figura con dos cabezas de serpiente, otras más en las manos, en los píes y hasta su falda está hecha de serpientes; a ella le ofrecían sacrificios de mujeres embarazadas para luego extraerles el feto y después degollarlo para hacerle collares a este ídolo.
La Santísima Virgen aplasta la cabeza de la serpiente, y aplastó definitivamente a la Coatlicue.
María de Tequatlasupe, Ora pro nobis.

Texto e imagen del sitio de facebook: 
El Católico Tradicional.

martes, junio 30, 2020

“A LA VIRGEN” NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE. NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE, PATRONA Y EMPERATRIZ DE AMÉRICA, PROTECTORA DE LOS NIÑOS NO NACIDOS.


“A LA VIRGEN” NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE.
NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE, PATRONA Y EMPERATRIZ DE AMÉRICA, PROTECTORA DE LOS NIÑOS NO NACIDOS.
Nuestra Señora de Guadalupe, conocida comúnmente como la Virgen de Guadalupe, es una aparición mariana de la Iglesia católica de origen mexicano, cuya imagen tiene su principal centro de culto en la Basílica de Guadalupe, ubicada en las faldas del cerro del Tepeyac, en el norte de la Ciudad de México.
El relato más antiguo sobre las apariciones de la Santísima Virgen al indio Juan Diego, en el cerro de Tepeyac, es el llamado Nican Mopohua, compuesto en lengua náhuatl, a mediados del siglo XVI.
La imagen de Nuestra Señora de Guadalupe quedó impresa en un tosco tejido hecho con fibras de maguey. Se trata del ayate, usado por los indios para acarrear cosas y no de una tilma, que usualmente era de tejido más fino de algodón. La trama del ayate es tan burda y sencilla, que se puede ver claramente a través de ella, y la fibra del maguey es un material tan inadecuado que ningún pintor lo hubiera escogido para pintar sobre él.
El rostro impreso en el ayate es el de una joven mestiza; una anticipación, pues en aquel momento todavía no habían mestizos de esa edad en México.
El manto azul salpicado de estrellas es la “Tilma de Turquesa” con que se revestían los grandes señores, e indica la nobleza y la importancia del portador. Los rayos del sol circundan totalmente a la Guadalupana como para indicar que ésta es su aurora.
El Papa Pío X proclamó a Nuestra Señora de Guadalupe como la "Patrona de toda la América Latina" y el Papá Pío XI la proclamó como "Patrona de todas las Américas"; el Papa Pío XII la llamó "Emperatriz de las Américas"; y Juan XXIII, "La misionera celeste del Nuevo Mundo" y "la Madre de las Américas". En esta gran basílica Juan Pablo II beatificó al indio Juan Diego el 6 de mayo de 1990.
Cada 12 de diciembre se celebra el Día de la Virgen de Guadalupe y miles de fieles peregrinan a la basílica de la Ciudad de México, donde se venera su imagen sagrada.

Información recopìlada de diferentes sitios de internet.

viernes, mayo 08, 2020

Virgen de Guadalupe.


Si la aparición de la Virgen de Guadalupe al macehualli Juan Diego ha sido profusamente documentada, no lo ha sido tanto el culto prehispánico que se realizaba en el cerro del Tepeyac o Tepeyacac, al norte de la ciudad de México. 
Los mexicas utilizaron ciertas elevaciones estratégicas que rodeaban el gran lago para erigir en ellas santuarios con relieves y estatuas talladas en la piedra viva. Éste es el caso del Tepeyac; el análisis de textos y dibujos coloniales demuestra que en ese lugar existían dos deidades femeninas esculpidas sobre la pared rocosa –que actualmente han desaparecido-, y que Alfonso Caso identificó como Chalchiuhtlicue y Tonantzin o Chimecoatl.

(…)

Jacinto de la Serna es el escritor novohispano que nos entrega la información más detallada en torno al antiguo culto en el Tepeyac. Vale la pena citar el texto correspondiente en su Manual de ministros indios para el conocimiento de sus idolatrías y extirpación de ellas, escrito antes de 1661:

“En el cerro de Guadalupe, donde hoy es célebre (el) santuario de la Virgen Santísima de Guadalupe, tenían estos un ídolo de una diosa llamada Ilamatecuhtli o Cuzcamiauh, o por otro nombre, y el más ordinario que era Tonan a quien celebraban fiesta el mes llamado Tititl, diez y siente de un calendario y diez y seis de otro; y cuando van a la fiesta de la Virgen Santísima, dicen que van a la fiesta de Totlazonantzin y la intención es dirigida a los maliciosos a su diosa, y no a la Virgen Santísima o a entreambas intenciones: pensando que uno y otro se puede hacer.”

En este breve párrafo, el autor explica que la deidad femenina adorada en el Tepeyac era llamada Totan (“Nuestra madre”) pero además se le conocía bajo los nombres de Ilamatecuhtli (“La jefa-anciana”) o Cuzcamiauh (literalmente “Espiga de maíz” o “Maíz en flor-collar”, con las variantes Cozcamiauh y Cozcamiahuatl).

Además, su fiesta principal era Tititl (¿contradicción?), “diez y siete en un calendario y diez y seis de otro” (del 19 de diciembre al 7 de enero, según Bernardino de Sahagún, pero también se mencionan otros periodos, por ejemplo, del 30 de diciembre al 18 de enero).

Xavier Noguez, “El culto prehispánico en el Tepeyac”, Arqueología Mexicana edición regular 20.

Imagen: 
Nuestra Señora de Guadalupe de México.

Reprografía: Marco Antonio Pacheco / Raíces.
Del sitio Arqueología Mexicana - facebook.

miércoles, abril 08, 2020

El Celam consagrará América Latina a la Virgen de Guadalupe el domingo de Pascua.

Ciudad de México (AICA): El Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), junto con los obispos de México, realizará un acto de consagración de América Latina y el Caribe a la Virgen de Guadalupe, Emperatriz de América para pedir su protección y el fin de la pandemia de coronavirus Covid-19.

El Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), junto con los obispos de México, realizará un acto de consagración de América Latina y el Caribe a la Virgen de Guadalupe, Emperatriz de América, para pedir su protección y el fin de la pandemia de coronavirus Covid-19.
Esta consagración se llevará a cabo el Domingo de de Pascua de Resurrección, 12 de abril, a las 12 (10 en la Argentina) en la Basílica de Guadalupe, informó el Celam en un comunicado.

“El momento presente exige de nosotros como pastores, ver y escuchar las aflicciones de nuestros pueblos, generando esperanza y dirigiendo la mirada a nuestra Madre del cielo. Le pediremos salud y el fin de esta pandemia, poniéndonos bajo su mirada amorosa en estos momentos difíciles, en los que ella puede abrirnos las puertas de la esperanza”.

El Consejo Episcopal Latinoamericano invitó a los fieles a participar en esta consagración, a través de las diversas plataformas digitales y medios de comunicación.

Templos convocados a dar 12 campanadas.
Asimismo, el organismo episcopal convoca a todas las parroquias y catedrales del continente a dar un toque de 12 campanadas, a las 12 del Domingo de Pascua, para dar inicio al Santo Rosario Misionero ofrecido por la salud de las personas de todo el mundo.

“Posteriormente, continuaremos con la celebración de la Santa Misa de Resurrección, culminando con el Acto de Consagración a Nuestra Madre (con la oración propuesta por el Celam) presentándole una ofrenda floral, en el mismo lugar donde el papa Francisco en febrero de 2016 oró en silencio, pidiendo a la Virgen de Guadalupe por el mundo entero”, señala el comunicado.

Oración para el acto de Consagración a la Guadalupana.

En estos momentos, como Juan Diego,
sintiéndonos “pequeños” y frágiles ante la enfermedad y el dolor,
te elevamos nuestra oración y nos consagramos a ti.
Te consagramos nuestros pueblos,
especialmente a tus hijos más vulnerables:
los ancianos, los niños, los enfermos, los indígenas, los migrantes,
los que no tienen hogar, los privados de su libertad.

Acudimos a tu inmaculado corazón
e imploramos tu intercesión: alcánzanos de tu Hijo la salud y la esperanza.
Que nuestro temor se transforme en alegría;
que en medio de la tormenta
tu Hijo Jesús sea para nosotros fortaleza y serenidad;
que nuestro Señor levante su mano poderosa
y detenga el avance de esta pandemia.

Santísima Virgen María,
“Madre de Dios y Madre de América Latina y del Caribe,
Estrella de la evangelización renovada,
primera discípula y gran misionera de nuestros pueblos”,
sé fortaleza de los moribundos
y consuelo de quienes los lloran;
sé caricia maternal que conforta a los enfermos;
y para todos nosotros, Madre, sé presencia y ternura
en cuyos brazos todos encontremos seguridad.
De tu mano, permanezcamos firmes e inconmovibles en Jesús, tu Hijo,
que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén. +

Publicado en AICA Agencia Informativa Católica Argentina, martes 7 de Abril del 2020.

sábado, noviembre 09, 2019

Nuevo presidente de Argentina promueve aborto luego de visitar a la Virgen de Guadalupe.-

El presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, expresó que el aborto "no debe ser delito" y que el Estado debe garantizar el acceso de esta práctica a las mujeres.
Fernández dijo estas palabras el martes 5 de noviembre en el marco de su visita a México. El domingo el presidente electo visitó el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe y aseguró que encomendó la Argentina a la Virgen. El lunes se encontró con su homólogo mexicano Andrés Manuel López Obrador, cuyo partido, Morena, impulsa la despenalización del aborto en varios estados de México y a nivel federal.
Alberto Fernández, que asumirá la presidencia argentina el 10 de diciembre, participó el martes en la conferencia “El nuevo modelo de integración Latinoamericana” realizada en la Universidad Nacional Autónoma de México. En ese contexto, respondió las consultas de los oyentes, entre las que hubo una sobre el aborto.
“Sin duda la que más nos impactó a los argentinos fue la de las mujeres. Un día salieron a las calles, llenaron las calles de la Argentina y reclamaron simplemente para tener los mismos derechos de los hombres”, indicó.
“Me asombró ver que muchas de las demandas eran ciertas y yo no las tenía registradas”, como por ejemplo, la igualdad de sueldos entre hombres y mujeres, la violencia de género y los “derechos que la mujer plantea respecto de su cuerpo”, dijo.
“A lo largo de toda la campaña le pedí a la Argentina dejar de ser hipócrita y dejar de castigar el aborto”, “que condena a la mujer sin recursos a tener que recurrir a practicarse el aborto en condiciones muy malas en términos de asepsia”, con ello “muchas veces pone en peligro su vida”, aseguró.
“Yo no soy un hipócrita”. "Toda mi vida enseñé que el aborto nunca debió haber sido un delito” y “creo que no debe ser delito que el Estado debe garantizar a la mujer acceder al aborto en condiciones de asepsia", sostuvo.  
En ese sentido, el futuro presidente de Argentina agregó que habla de aborto como "un problema de salud pública" y que su legalización no significa que “las mujeres estén obligadas a abortar”. “Aquel que por creencias religiosas o por convicciones personales piense que el aborto no es una buena salida, simplemente no deben abortar”, argumentó.
Asimismo, expresó que cuando debatió con otros candidatos lo acusaron de "ser amigo de Satanás por decir esto", pero lo único que intenta, dijo, es terminar con la “hipocresía y garantizar la salud de las mujeres", insistió.
En agosto del año pasado, el proyecto para despenalizar el aborto fue rechazado por el Senado en una maratónica sesión.
En conversación con ACI Prensa, luego de las elecciones presidenciales del 27 de octubre, el director de Votá 2 Vidas, Santiago Santurio, advirtió sobre el “escenario complejo” de la causa provida en Argentina, ya que “el Congreso tiene una mayoría de diputados verde, abortista, y por el otro lado, en el Senado, hay una mayoría provida, pero una mayoría muy frágil”.
Santurio advirtió que esta mayoría en el Senado argentino es muy escasa y “hay algunos senadores que si bien votaron en contra (del aborto) en el 2018, tenemos dudas de que vuelvan a votar así en el caso de que se abriera un nuevo debate”. 
Alberto Fernández y su vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, ganaron las elecciones presidenciales con 48.1% de los votos.
En segundo lugar quedó el actual presidente de Argentina, Mauricio Macri, con 40.37%.

martes, mayo 07, 2019

Por qué el demonio odia tanto a María y por qué tú deberías amarla Satanás odia a la Santísima Virgen Maria. De hecho, ha estado haciendo todo lo que está en su poder para desmotivar la devoción hacia ella.

El demonio odia a la Santísima Virgen María. De hecho, ha estado haciendo todo lo que está en su poder para desmotivar la devoción hacia ella e inculcar odio hacia ella durante dos milenios.
¿Te has dado cuenta que son los dogmas Marianos y las devociones a la Virgen las que despiertan las más fuertes reacciones en aquellos que rechazan a la Iglesia? Incluso algunos buenos católicos se avergüenzan de la devoción a Nuestra Señora, y sienten que no deberíamos ser tan extremos en nuestra veneración a ella.
Tal vez, te has preguntado porque la Iglesia tiene en tal alta estima a la Inmaculada Virgen María. Tal vez, te has preguntado porque Dios ha escogido servirse de ella en la obra redentora.
Hoy, me gustaría echar una mirada al porque el demonio odia tanto a nuestra Santísima Madre, y porque nosotros deberíamos ser sus fieles siervos.

La Virgen María aplastará su cabeza.

El escenario es el jardín del Edén. Los personajes son Dios, la serpiente, Adán y Eva. El diablo se regodea en su triunfo. Acaba de engañar a Eva, y a través de ella, a Adán.
Que orgulloso está el demonio de sí mismo. Casi puedes sentir su orgullo demoníaco en la destrucción, ya que ha podido malograr la obra de la mano creadora de Dios, y arrastrar a los seres humanos - por quien Dios tiene un amor especial - a la muerte y la miseria.
Dios aparece en la escena a limpiar el desorden, declarando la trágica maldición que arrastra el pecado, pero también para proclamar el proto evangelio, un primer vistazo al Evangelio y la condena del diablo.
Dios comienza por dirigirse a Satanás, diciendo que se arrastrará en el suelo por el resto de sus días. Luego revela algo que hace que Satanás tiemble de horror: su derrota final vendrá de las manos de una mujer.
"Haré que tú y la mujer sean enemigas, lo mismo que tu descendencia y su descendencia. Su descendencia te aplastará la cabeza, y tú le morderás el talón". (Génesis 3,16)
Ahora los académicos argumentan acerca de si el pronombre en la frase es o no masculino, "Su descendencia te aplastara la cabeza" - eso es si se refiere a la Virgen María o a Jesucristo.
Pero voy a contarles un pequeño secreto: eso no importa. Verán, Jesús aplastará la cabeza de Satanás a través de María. Ella es el instrumento que Jesús utilizará cuando destruya a su antiguo enemigo.
Con eso en mente, es totalmente legítimo decir "Él aplastará tu cabeza" tanto como es decir "Ella aplastará tu cabeza". Es casi como decirle a un asaltante armado, "Un paso más y te disparo" y "Un paso más y mi magnum .44 te volará la cabeza". Ambas afirmaciones son verdaderas.
Entonces, ¿Por qué le duele tanto al diablo que María sea quien lo derrote? ¿Porque Dios quiso utilizar a María para derrotar a Satanás? Ahora lo explico.

Derriba del trono a los poderosos.

El demonio odia, y me refiero a que él aborrece el hecho de que su derrota final vendrá de la mano de una sierva humilde.
De alguna forma, el corazón orgulloso del demonio puede manejar el ser derrotado por Dios porque sabe que es Todopoderoso y Omnipotente. ¿Pero ser destrozado por una pequeña Dama de Nazaret?
La idea es sencillamente humillante. Eso lo vuelve loco. Porque si hay algo que la creatura más orgullosa de toda la creación odia, es ser humillada.
Satanás encuentra que su derrota a manos de la Virgen María es tan humillante porque ella es mujer, y las mujeres son el sexo débil (1 Pedro 3,7), y él desprecia a los débiles.
Él de verdad disfruta ver a las mujeres siendo abusadas, degradadas y siendo vista como objetos. Eso sin mencionar que nuestra Bendita Señora es humana, y Satanás odia a los humanos porque tenemos cuerpos y él es puro espíritu, que desprecia los cuerpos.
Pero hay otra muy profunda razón por la que Satanás odia ser derrotado por la Virgen María: Ella es su reemplazo en el cielo.
Verás, Lucifer fue originalmente la mejor creación de Dios. Él era más hermoso, más poderoso que todas las otras creaturas que Dios había hecho. Y como todos sabemos, se le subió a la cabeza. Él era tan hermoso, tan poderoso que realmente creía que podía ser mejor que Dios. Las marcas indelebles de Satanás son el orgullo y la envidia del Todopoderoso.
¿Y cuáles son las características que definen a nuestra Señora?
Primero y principalmente, ella es supremamente humilde. De hecho, ella es la más humilde creatura que ha existido.
  • Por cada onza de orgullo que el diablo tiene, María tiene el doble de humildad.
  • Por cada gota llena de odio y amargura en el corazón negro de Satanás, el Corazón de María está llena del doble de alabanza, adoración y amor.
  • Por cada parte de la depravada, pervertida y deformada alma del diablo, el Corazón de María está lleno de pureza y fecundidad.
  • Y por gracia, Dios ha hecho de ella la más exquisita y más gloriosa creatura en el universo, el título que el diablo solía reclamar para sí.
En todas las formas, la Inmaculada es totalmente opuesta a Satanás. En cada forma, ella es su reemplazo en el Cielo, y él lo sabe. Este Divino intercambio de Satanás por María se revela en el himno de nuestra Señora, el Magníficat:
"Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: Su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre".
En el Magníficat, vemos el rol de María en la salvación resumida bellamente:
  • La humildad de María "Porque ha mirado la humillación de su esclava.
  • El maravilloso trabajo de la gracia de Dios en ella: "Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí"
  • Dios reprendiendo a Satanás "dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos"
  • Su colocación de María en el lugar de Satanás:" y enaltece a los humildes"
Lo peor de todo para Satanás, su reemplazo en el cielo no es otra que la Madre de la Palabra viva, Jesucristo, cuya pasión y muerte redimió a toda la humanidad a la que él ha tratado tanto de destruir. Su «SÍ» a Dios deshizo la desobediencia de Eva, labrando del camino para la obra salvadora del nuevo Adán.
La misma debilidad de Eva que Satanás instigó, fue reemplazada por la debilidad de la obediencia de María, una obediencia a la voluntad de Dios que la ha hecho poderosa más allá de cualquier límite.
Este es el plan Divino para la derrota del enemigo. Esta es la humillación y condena de Satanás.

Hasta la vista Satanás.

Tal vez no lo sepas, pero Satanás te odia. Su amarga envidia lo lleva a querer destruir la obra de Dios y arrastrarla al abismo del infierno.
Al demonio no le gustaría nada más que tú - hecho a imagen de Dios - lo acompañaras en las llamas eternas de un lago de fuego, porque a la miseria le gusta la compañía.
Pero no temas. La antigua serpiente no tiene poder contra la Inmaculada Virgen, porque en el plan de Dios, ella es el instrumento que Jesús utilizó para humillar y destruirlo.
¿Quieres aplastar la cabeza del diablo en tu vida? ¿Quieres pasar con seguridad a través de las pruebas, tentaciones y tormentas hacia tu hogar eterno? La respuesta es simple, recurre a María. Ámala, sé su devota servidora. Se su siervo, su defensor, su apóstol. Consagra tu ser total y completamente porque nada de lo que le pertenezca se verá perdido. Como San Juan Damasceno dijo de forma tan hermosa:
"Ser devoto a la, Santísima Virgen María, es un brazo de salvación que Dios nos entrega a aquellos a los que Él quiere salvar".
Satanás esta todo alborotado, haciendo todo lo que puede porque sabe que su tiempo se acaba. Está asustado y enojado, porque sabe que un día muy pronto, él será aplastado por la Mujer que hace que su corazón tiemble, la mujer que "¿Quién es ésta que se asoma como el alba, Hermosa como la luna llena, Refulgente como el sol, Imponente como escuadrones abanderados?" (Cantares 6:10).

Oración a María Reina de los Cielos.

Majestuosa Reina del Cielo y Reina de los Ángeles, recibiste de Dios el poder y la comisión de aplastar la cabeza de Satanás; por lo cual humildemente te suplicamos, enviar a las legiones de los cielos, que, bajo tu mandato, puedan expulsar a los espíritus malignos, e involucrarlos en todas partes en la batalla, frenar su insolencia, y lanzar de nuevo en el abismo del infierno. "¿Quién como Dios?" Oh buena y tierna Madre, has de ser siempre nuestra esperanza y el objeto de nuestro amor.
Oh Madre de Dios, envía los santos ángeles para defenderme y conducir lejos de mí al cruel enemigo. Santos Ángeles y Arcángeles, defiéndenos y guárdanos.
Por Jesucristo, Nuestro Señor.
Amén.